Aclaraciones: Este es un bonus del fic, no tiene nada que ver con la historia principal. Es UA (universo alterno). Tomen como referencia que Gon y Killua tienen alrededor de dieciocho años. Killua's POV.
Bonus nro.1: "First Date"
by Kita-chan
Tomé conciencia de mi propia ansiedad al observar la aguja del velocímetro bajar paulatinamente a medida que yo presionaba el freno, estando aún a varios metros de su casa. Bueno… la verdad, ansioso no sería la palabra… ¡Estoy aterrorizado! Y ni siquiera me atrevo a detener el automóvil, porque en cuanto lo haga tendré que bajarme… y enfrentarlo.
Está bien, ¡Está bien! 'Enfrentarlo' tampoco es la palabra, ¿cómo vas a ir a enfrentar a la persona con la que estás a punto de tener una… cita? Oh Dios… lo dije… ¡CITA!
"Una cita, una cita, una cita, una cita…" repito una y otra vez en monótonos murmullos, mientras abro la portezuela e intento dejar mis dudas dentro de esa cúpula de metal (lo cual no me resultó, si debo ser sincero…)
Doy pasos increíblemente cortos y lentos… casi deteniéndome a pedirle permiso a un pie para mover el otro. Cualquier cosa me sirve de excusa para retrasar el momento de tocar ese timbre… ¡Nunca me había fijado en lo bien que Gon cuida su jardín! Sí, creo que me tomaré un par de minutos para mirarlo con más atención…
He caído bajo, ¿no? Pero a mi favor debo decir que nada de esto es culpa mía… Soy una blanca palomilla en este asunto (sí, lo digo en serio…) Caí inocentemente… (¿De qué se ríen? ¡Déjenme terminar!) …en un juego de palabras (¿ahora sí me creen?). Y claro… cuando lo invité… y luego él dijo… y yo no pude rebatir… y después… Mm… creo que necesitaré hacer un recuento aquí o no van a entender nada de lo que está sucediendo…
Hace cuatro días, ocho horas y treinta y seis minutos… y no les diré los segundos porque no los sé, como si yo fuera una especie de maníaco que va por ahí teniendo en cuenta hasta los segundos, ¡qué locura!… Está bien… sí lo hice, ya van alrededor de treinta y siete minutos y diez segundos… Pero eso no importa, el punto es que hace unos cuantos días se me ocurrió la brillante idea de invitar a Gon a un nuevo restaurante, recién inaugurado, que pensé que le gustaría.
Lo había pensando desde que vi el anuncio en la televisión, me dijo a mí mismo: "Mí mismo, ¿por qué no invitas a tu mejor amigo a aquel sitio? Nada de malo en que dos AMIGOS salgan juntos de parranda, ¿verdad? Porque los AMIGOS hacen ese tipo de cosas… sí, todo bien… Anda, dile". Y me convencí tan bien… (Sí, a veces hablo conmigo mismo ¿y qué? Apuesto a que ustedes también lo hacen)…que fui cerca de la fuente, donde él conversaba con unos chicos e inocentemente (y quiero recalcar INOCENTEMENTE) hice la propuesta (de ir a comer… ¡nada más! ¡Lo juro!) …Gon se sonrojó, pero sólo por una fracción de segundo, y a continuación me mostró su usual expresión llena de confianza e incluso fue capaz de responderme con un "Claro, me encantaría tener una cita contigo".
Entonces caí en cuenta de que eran Kurapika y Leorio los que estaban con él, por supuesto, ¿cómo no iba a notarlos si sus carcajadas podían escucharse por kilómetros a la redonda? Sin contar el hecho de que se estaban burlando de mí, ¿por qué? Por la simple razón de que al oír la palabra "cita" me congelé… ¿De dónde había sacado Gon que esa era mi intención? Si yo lo había disimulado tan bien… Digo, yo sólo quería invitar a mi AMIGO a comer…
Me sonrojé al máximo, intentado explicarme la situación… ¿De qué me perdí? Si la manzanita A le dice a la manzanita B, "¿Quieres salir conmigo?", ¿por qué la manzanita B pensaría que la manzanita A…? ¡¡ME LLEVA…! ¡¡CON UN DEMONIO! ¿¡Eso fue lo que dije? Esto no puede estar bien… No, no… ¡¡ESTÚPIDAS MANZANAS! Repetía restregándome el cabello con las manos, lleno de desesperación; quería decirle que me había expresado mal… pero al ver su carita tan feliz…
"Entonces… te paso a buscar el lunes a las ocho en punto, ¿te parece?" sonreí forzadamente y al darme la vuelta apuré el paso a tal punto que atravesé la plaza en tres segundos, pero aún así seguí escuchando la malévola risa de mis 'Pseudo-amigos' durante un largo rato…
Y aquí estoy, con ropa meticulosamente escogida para que diga: 'me puse lo primero que encontré' y no delatar el secreto de que pasé horas eligiéndola… (Y si en algo aprecian sus vidas, esto seguirá siendo un secreto)…con el mejor aroma que he tenido en mi vida, después de un gran baño de tina y litros de mi mejor loción… (¿Hay algo más mata-pasiones que alguien que apesta? Estoy nervioso, pero no soy idiota)…con el cabello despeinado en ángulos cuidadosamente calculados… y bueno, creo que ya entendieron la idea. A pesar de que yo no quería una 'cita-abierta' es lo que resultó y me preparé para ella…
Finalmente dejo de inspeccionar el césped del jardín y camino hacia la puerta, lenta y pesadamente… (¿Podría alguien hacerme el favor de tocar una marcha fúnebre?) …Cuando levanto mi mano un pensamiento pasa sagazmente por mi albina cabecita, cual estrella fugaz en el oscuro firmamento: Si Gon estaba tan feliz… y aceptó tener una cita conmigo (aunque YO no se lo pedí y fue ÉL quien malinterpretó mi INOCENTE petición) sólo puede significar que… ¡Le gusto!
Con mis nuevas conclusiones toco el timbre un par de veces, apurando al pequeño allí adentro que únicamente atina a gritar: "¡Ya voy!" y en cuanto abre la puerta se puede apreciar mi 'sonrisa seductora'. Killua Zaoldyeck, hoy vienes a matar… con tus encantos. Apoyo mi brazo en el marco de la puerta y…
-Hola Gon… ¿estás listo- saludo con la voz más masculina que he hecho en mis dieciocho años de vida, haciendo juego a la perfección con mi pose de galán (que me hace ver aún más irresistible de lo que soy, modestia aparte) y entonces… entonces… Maldita sea… ¡¡Gon, tu risa no queda bien en esta escena!
-¡Es que deberías verte! Jajaja, ¿por qué pones esa cara tan rara? ¡Y esa voz-
Bueno… no me salió. Al final quise reírme un poco con él, pero sus carcajadas continuaron hasta que me subí al auto dando un fuerte portazo, el cual asumo que le dio a entender las magnitudes de mi enfado y prefirió dejar hasta ahí la broma.
Aunque, debo admitir que ese hecho me relajó un poco, y ahora que dejó de reírse se formó un silencio bastante incómodo. Mis manos tiemblan sujetando el volante… ¿Nervioso de nuevo? Ding-Ding-Diiiiiing! Quiero decir… aun me encuentro en la dichosa cita, ¿y qué se supone que debo hacer? No es como si estuviera con cualquier chica, aquí me es imposible coquetear abiertamente (y ya lo comprobé… maldición, ¿Gon se sigue riendo de eso?), ¿está bien si tomo su mano? ¿Está mal si creo que bailar es estúpido? ¿Y si comienzo a hablar de más? ¿O si no hay tema? ¡Simplemente no sé qué hacer ni qué decir! ¡Si tan sólo…!
-¡Killua-
De súbito presiono el freno con todas mis fuerzas, causando como reacción que nuestros cuerpos sean atraídos hacia el parabrisas, suerte que llevábamos los cinturones de seguridad… ¿Tanto me distraje que no noté cuando llegamos? Con ese letrero tan enorme, era un poco difícil no darse cuenta… Al menos eso fue lo que dijo Gon, yo todavía no veo ningún anuncio.
-¿En qué ibas pensando-
¡Que bien que lo mencionas, Gon! Veamos… ¿cuáles son mis opciones? Oh, claro, la primera: decir la verdad, algo como: "Iba preguntándome en qué maldito momento de mi puta existencia se me ocurrió invitarte aquí porque no tengo ni la más remota idea de cómo comportarme contigo, dado que me gustas mucho y tengo miedo de, no sólo que me rechaces, si no además mandar nuestra amistad a la misma mierda" (Obviamente se pueden sustituir algunas palabras… ejém, ejém) y la segunda….
-Recordé que la vecina me pidió que cuidara su mascota mientras ella no estaba, así que después tengo que pasar a comprar comida y otras cosas para gatos-…la salvadora y nunca retribuida… Mentira.- ¿Y de qué letrero me hablabas-
-Justo atrás de ti-
¡Santa Cachucha! Gon debe pensar que soy la persona más idiota del mundo… Es sorprendente, las dimensiones de aquella cosa son casi mayores que el local mismo, ¡y esas luces! Desde un avión podrían distinguirse con claridad. Eso, niños, se llama buena publicidad.
-No es la gran cosa, ¿eh- río con disimulo, lamentablemente Gon parece no ser de la misma opinión- ¡Mira! Ahí está la entrada, ¿vamos- Y eso, niños, se llama distraer a lo Zaoldyeck.
Me observa no muy convencido, pero al menos ya no intenta saber qué me sucede, lo cual es un gran alivio (realmente no me gustaba la primera opción…). El lugar por dentro era bastante menos llamativo, de hecho estuve muy cerca de proponer que nos quedáramos mirando el cartel por un par de minutos más, sin embargo, llegué a la conclusión de que Mr. Freaky había aparecido demasiado en muy poco tiempo, prefiero retomar el hilo inicial de esta cita (sí, sí, ya me resigné) y decirle la verdadera razón por la que lo invite y ahora estamos aquí…
-¿Qué se van a servir-
-¡Todo lo que haya en el menú! Y los postres que sean dobles- ¿Qué? ¿Esperaban que se lo dijera con el estómago vacío? ¡No señor! Estómago lleno… siempre es bueno, o algo así, da igual- Hey, señora, ¿está bien- Hay gente tan incompetente, no me explico cómo se fue a caer tan feo la tipa que se supone nos tiene que atender… El suelo no estaba ni resbaloso- ¿Quieres agregar algo, Gon-
-Mm… creo que no, ya podemos pedir más si no es suficiente…- observa con preocupación a la camarera, que al menos ya se había puesto de pie, aunque seguía algo despeinada- ¡Ah, claro! Las bebidas-
-Sí, eso, y dos gaseosas, gracias-
La mujer desaparece mascullando algo que no alcancé a oír y que, la verdad, tampoco me interesaba. Cruzo los brazos tras mi cabeza y miro a mi alrededor, ya cuando te acostumbras el local tiene algunas cosas que llaman la atención, como las paredes de distintos colores o las estatuas modernistas… Pero nada puede llamar más mi atención que la persona que tengo al frente, la cual extrañamente me sonríe, con cierto matiz de complicidad, como si el motivo fuera algo privado entre nosotros; lo contemplo con mi ceño fruncido y mi expresión de: '¿Acaso tengo algo en el rostro?' y él suelta una risita infantil… (¡Si se sigue riendo por mi voz de casanova juro que voy a…!)
-¡No te enfades! Es sólo que por fin actúas como de costumbre-
-Ya déjame en paz, estoy igual que siempre- contesto secamente mientras dirijo mi mirada a… la verdad no tengo idea qué es, ¿es una pintura o una mancha en la pared?
-¿Lo ves? ¡Ese es el Killua que conozco! Así me gusta-
Y vuelta a sonreír… ¿cuál es la idea? ¿Avergonzarme hasta la muerte? ¿O simplemente quiere saber que tanto se puede parecer mi cara a un tomate? Por suerte en ese momento la camarera se acerca con la primera ronda de platos, diciendo que ya volvería con el resto y sacándome casi de manera celestial de aquella incómoda situación. Gon al fin deja de observarme cual película en el cine y se deja maravillar por la cantidad de comida que había encima de la mesa, tomando un tenedor y exclamando…
-¡Itadakimasu-
Normalmente yo me habría lanzado de cabeza a la comida junto con él, el problema es que… Algo de lo que dijo no deja de darme vueltas: 'Así me gusta', ¿y eso qué quiere decir? Quizá le gusto más cuando me comporto como sólo un amigo, es decir que no le intereso en un ámbito romántico. O talvez ya le gusto como soy, por lo que no tengo que intentar conquistarlo. Aunque probablemente… No tengo idea de lo que estoy hablando…
Esto es inútil, conozco a Gon, pero no sé qué espera él de esto. Me gustaría poder preguntarle… ¿Te gusta mi estúpido cabello? ¿Adivinarás que no sabía que ponerme? Estoy tan asustado de lo que pueda estar pensando de mí, tanto así que llegué a un punto fatal… ¡No lo puedo creer! Nunca lo pensé, pero… me enamoré de este niño…
¿Cómo me di cuenta?
-Killua, ¡no has probado ni un bocado! Eso SÍ que es extraño, ¿qué te sucede-
Así me di cuenta, ¡¡Gon me pone tan nervioso que ni siquiera puedo comer!
-Sólo intento guardar espacio para el postre- ¿Quieren saber cómo se le llama a esto, niños? Evadiendo preguntas a la Zaoldyeck.
-Aún azí debedíaz pobad edzto…- se traga la comida que le impide modular -¡Está delicioso-
-Me imagino…-
Por mí me quedaría por siempre viendo esta escena, Gon realmente parece contento probando cada uno de los platillos que se exhiben en nuestra mesa y eso me llena de una felicidad incontenible. A pesar de que las cosas salen de una forma inesperada para mí, no cambiaría nada, sólo desearía que esto durara para siempre (¿Qué? Estoy en mi CITA, no me molesten).
Sin embargo, cuando sus ojos encuentran a los míos contemplándolos me veo obligado a fijar una vez más la mirada en el decorado del restaurante. Busquemos algo interesante por aquí, mientras espero mis postres: esculturas, pinturas, corazones, mesas, cortinas color rosa, vitrinas, globos rosados, más esculturas, serpentinas en distintos tonos de rojo, más mesas y esa mancha en la pared que no deja de intrigarme… ¡Oh, es un corazón! De hecho, la muralla entera está plagada de figuras como esa, ¿qué pasa en este lugar?
-¿Cómo que 'qué pasa'? ¿Bromeas acaso? ¡Es San Valentín! Oye, de verdad me preocupas, ¿estás enfermo o algo-
-No, estoy bien… ¡bien! Muy bien… ¡perfectamente! San Valentín… ¡Claro que lo sabía! ¿Creías que me iba a olvidar de algo así- río forzadamente y me apoyo en el respaldo del asiento... quizá con demasiada fuerza, ya que…
-¡Killua! ¿¡Estás bien-
…pasé de largo.
-¡Sí, sí! ¡Divinamente! ¿Habías notado lo limpio que está el piso? Increíble, ¿cómo lo harán- (¡Ya lo sé, soy un idiota, no necesito que me lo digan!)
-Eh… limpiándolo, podría ser-
Que situación más vergonzosa, y por si fuera poco, Gon decide agacharse a mi altura, de manera que nuestros rostros quedan separados por escasos centímetros (como si no estuviera lo suficientemente sonrojado ya) justo debajo de la mesa. Se acerca a mí y me susurra… Dios, quisiera oírlo siempre…
-¿Quieres que vayamos al baño-
Esto debe ser un sueño… ¡Gon, haciendo este tipo de propuestas! Ni en mis peores fantasías (bueno, quizá sí… ejém…) No puedo creerlo, ¡al baño! Si estuviéramos en un manga yaoi, esta claramente sería la parte en que el protagonista se declara, el chico admite sentir lo mismo, se besan, se quitan la ropa, lo hacen hasta quedar satisfechos y nadie en el local se enteró…(según lo que me ha contado Leorio, yo nunca he leído unos de esos…) Sé que debo tener una expresión muy extraña, una mezcla de 'no-sabía-que-tuvieras-ese-lado' y 'vamos-antes-de-que-se-nos-adelanten', que seguramente se ve reflejada en mis ojos casi desorbitados y mi sonrisa carente de inteligencia.
-Vamos, ¿te puedes parar solo? A ver si lavándote la cara te sientes mejor, ¿quieres que pregunten si tienen aspirinas o algo así-
…¡¿HASTA CUÁNDO JUEGAN CONMIGO ALLÁ ARRIBA! Tranquilo Killua, inhala… exhala… actúa natural, que no se note que quieres matar al primero que se cruce en tu camino, vamos, con calma… Sí-se-pu-e-de.
-No te preocupes, voy solo- Creo que es evidente que trato de contener el enfado, aunque afortunadamente Gon termina por creer que el problema lo tengo con la silla, ya que antes de levantarla la pateé un par de veces en el suelo, ante la mirada aprensiva de la camarera y la clientela del mismo lugar.
Ya en el baño me restriego el rostro con las manos recién mojadas y me observo en el espejo, dándome palmaditas en las mejillas. Vamos Killua, contrólate, ¡lo estás echando todo a perder! ¿Y qué si te caíste de la silla? Es un accidente muy común, puede pasarle a cualquiera. ¿Y qué si te olvidaste de la fecha? Es… ¡¡MALDITA SEA! ¡¡Ahora lo entiendo! ¡¡Pero sí seré idiota! Si la manzanita A le dice a la manzanita B, "¿Quieres salir conmigo?", y casualmente se acerca el día de San Valentín, ¡¡Es más que obvio que la manzanita B va a asumir que es una CITA!
Por lo tanto, no tengo más opción… Voy a salir allí afuera y tomaré la responsabilidad de mi error: ¡Le daré a Gon la mejor cita que haya tenido! Aunque, esto ya debe estar por terminar… ¡Pero no importa! Lo que hace realmente una cita es el triunfal 'beso de despedida', ¡y eso sí que lo puedo hacer! Debo ser responsable de mis actos y hacerlo (sí, sé lo que piensan, pobre de mí, lo sé, me sacrificaré por su felicidad).
La gente me mira extraño cuando vuelvo a tomar asiento, ¿qué les pasa? Es muy normal ver a alguien salir tan feliz del baño, ¿o no? Quizá es por la silla, que no se preocupen, hicimos las paces.
-Te ves mucho mejor-
Gon sonríe, y si tuviera que describir lo que me hace sentir, diría que me derrito por dentro cada vez que veo su sonrisa. Creo que estoy en el cielo, Gon sonriéndoME frente a una mesa llena de postres… ¡Gracias Dios! Lo tomaré como regalo de cumpleaños por adelantado.
-Mira, te guardé este en especial, ¡es helado de chocolate con trocitos de chocolate y salsa de chocolate! Y hasta creo que tiene crema de chocolate…-
Extiende sus manos y me ofrece la copa… ¿Chocolate? ¿De parte de Gon? ¿¡En San Valentín? Esto esfuma cualquier rastro de inseguridad de mí, ¡sólo mírenlo! ¡Se me está declarando! Con gusto tomo el postre, él sabe que no hay mejor manera de llegar a mí y se queda ahí, viendo feliz como disfruto el dulce sabor del chocolate. Ciertamente es la mejor persona del mundo y a veces siento que no merezco ni un minuto de su tiempo.
De verdad desearía que fuéramos sólo el y yo, que él me perteneciera únicamente a mí. Estoy celoso de cada persona en este lugar. Y creo que lo notan en la mirada asesina que tengo, que alguien se atreva a mirar demasiado a mi Gon y será lo último que verá...
-¿No te gustó el postre, Killua? Estás poniendo caras muy raras…-
-¡Claro que me gustó! ¡Está delicioso-
Me apresuro a responder, no vaya a pensar que lo estoy rechazando… Aunque creo que ya es hora de concluir esta cita, (¿cuántas veces habrá cruzado por mi mente esa palabrita en lo que va de la noche?) pero concluirla a mi manera…
-¡La cuenta, por favor-
-¿No vas a comer nada más? No me molestaría acompañarte si quieres pedir algo…-
-¡Estoy satisfecho- lo interrumpo, está lejos de mis planes quedarme aquí a comer, tengo antojo de algo más… (¡Ja! Por fin una frase sugestiva que me funciona, lástima que Gon no pueda oír dentro de mi cabeza… ¿o debería alegrarme?)
Al salir del local siento la billetera bastante más vacía en mi bolsillo, pero valió la pena. Ambos subimos a mi automóvil, Gon apoya el brazo en el vidrio y el rostro en su mano, ladeando la cabeza, mirando con cierto desdén hacia fuera. Eso no es normal en él…
-¿Qué te pasa-
Dirige sus ojos hacia lo míos, tan seriamente que me llega a sorprender e internamente ruego porque deje de mirarme así. Por un instante me pareció que iba a soltar algo que llevaba largo tiempo guardándose (¿su amor por mí, quizá?) y que evidentemente le molestaba (eh… mejor que no). Tomó aire y contestó de manera poco creíble…
-No, nada, ¿me llevas a mi casa-
No respondí. Me limito a encender el motor y conducir el auto por la calle correcta. De cierta manera me dio a entender que no quería decírmelo y talvez me insinuó que si preguntaba sería capaz de mentirme, una perspectiva que no me agrada en lo más mínimo.
En verdad, no lo culpo por estar molesto, no he hecho nada para concretar esto como la cita que es. Pero muy pronto… cuando lleguemos lo acompañaré a la puerta de su casa, le diré 'buenas noches' y entonces… lo voy a besar. No puede fallar.
A menos que… ¿y si Gon se mueve en ese preciso momento? ¿O si calculo mal y nos damos un golpe en la frente? No es lo mismo que besar a una chica, no sé cómo pueda reaccionar… podría incluso asustarse.
"He pensado en nuestro primer beso y he llegado a la conclusión de que es un blanco que probablemente fallaré"
No, no, Killua. Vamos, no te puedes rendir sin intentarlo, ¿qué es lo peor que puede pasar? Que Gon se asuste, te golpeé, te llame pervertido, grite tanto que hasta los vecinos salgan a ver qué sucede y que nunca más en su vida te vuelva a hablar … Nada terrible, ¿eh? ¡¡Argh! ¡Tengo que dejar de pensarlo tanto! Simplemente voy a…
-¡¡Maldición, Killua-
Gon toma el volante entre sus manos y lo gira hacia mi izquierda. Yo presiono el freno de golpe y quedamos mágicamente estacionados al frente de su casa. ¿Estuve a punto de estrellarme con el mismo patio que admiraba horas antes?
-¡¡Estoy harto! ¡Estás demasiado raro y no has prestado atención en ningún momento! ¡¡Si me ibas a ignorar habría sido mejor que salieras solo-
Se baja dando un sublime portazo en mi precioso auto (no es que me importe…) incluso mayor que el que yo había dado mientras él se reía. Casi hacía agujeros en su césped dando esos pasos llenos de una fuerza brutal. Es la primera vez que Gon me grita de esta manera… (¿De dónde salió esta fiera? Mm… no me desagrada del todo)
-¡Gon, espera-
Corro tras él de manera patética y, para hacer cerrar con broche de oro, tropiezo con mi propio pie y quedo 'cara a retoño' con el jardín de Gon (¡Rayos, qué bien lo cuida! Le voy a decir que corte mi césped algún día). Me levanto rápidamente, sacudiéndome la tierra de la ropa como si nada hubiera pasado. Al menos la caída lo retuvo en el umbral de la puerta y llamó su atención.
-Lo siento, de veras…-(¡Qué traigan los violines!)- Sé que me he portado como un idiota, pero es sólo que…-(¡Hey, llévense esas cebollas!)-…estaba muy nervioso por todo esto y quería que la cita resultara perfecta y…-
-¡Alto ahí- ¡Sí! ¡Tomen eso! Lo convencí -¿La cita-
Me observa con una sonrisa divertida en el rostro y con un deje de incredulidad. Se acerca a mí, con una mano en la boca, como intentando contener la risa al verme asentir a su pregunta, y la otra la pone en mi hombro a modo de… ¿disculpa?
-¡Killua, discúlpame- ahora coloca ambas manos sobre mis hombros -¡No pensé que te lo ibas a tomar en serio! Creí que sabías que era una broma, digo, ¡hasta Kurapika y Leorio se reían-
…el número al que ha acaba de llamar se encuentra temporalmente fuera de servicio…
-¡Pero sí era obvio! Lo dije porque se te ocurrió invitarme justo para San Valentín, pensé que tú también brom-mpgh-
¿Qué creen? No lo dejo continuar, mis labios atraparon los suyos en el beso para el que ya me había mentalizado. Estoy totalmente conciente de lo sorprendido que debe estar y no lo culpo. Hasta yo estoy asombrado. Pero a su favor debo decir, que para estar por sorpresa, lo hace bastante bien. ¿Quieren saber el nombre de esta técnica, niños? A esta la llamo: 'Aprovecharse de la situación al estilo Zaoldyeck'.
Desearía que esto durara para siempre…
Nos separamos, respirando por la boca a causa del arrebato. Gon me mira como si nunca antes me hubiera visto detenidamente, se aleja de mí y abre completamente la puerta de su casa, ofreciéndome la entrada.
-¿Quieres pasar? Mito-san no volverá hasta pasado mañana…-
¡¡Eso no me lo dicen dos veces! Acepto la invitación (que espero haya sido hecha tan INOCENTEMENTE como la mía) y lo abrazo en cuanto lo tengo a mi alcance, besándolo con mucha mayor intensidad que antes. Gon se despega de mí para susurrarme tiernamente: 'Hagamos que esto dure para siempre'. Yo sonrío y me acerco a la puerta, tomándola del picaporte y cerrándola con fuerza.
Y ustedes, pervertidas, se quedan afuera… Ya han visto suficiente.
¡¡Vayan a hacer algo productivo! Que yo también lo haré…
Oh… y, ¡Feliz San Valentín!
-FIN-
Kita-chan: Hola niñas! n.n les gustó? Ojalá, porque me entretuve mucho escribiéndolo. Salió de la nada y al final terminé respondiendo al reto que me hizo mi mami Akane, por San Valentín, así que este bonus va dedicado a ella en su totalidad, qué te pareció el final, mami? n.n te quiero muchoooooo!
El segundo capítulo está casi listo, probablemente el 21 lo publique, porque era la fecha que habíamos quedado con mi manager, Mr. K Itsune, y por el momento, mi próximo proyecto es mi primer fic de Naruto u.ú (de qué fic de año nuevo me hablan? n.ñ naa, sigo trabajando en él, es que se alargó más de lo pensado xD)
Y eso, dejen reviews! n.n
