¡BUEN DÍA A TODOS!
COMO DIJE, SEGÚN LA DINÁMICA QUE PROPUSE REDUCIRÉ UN DÍA A LA SEMANA POR CADA COMENTARIO. HUBO UN REVIEW ENTONCES UN DÍA MENOS :)
AGRADECIMIENTOS:
The Neon Demon: gracias por ser el primer comentario de la historia. Opino lo mismo, las historias que retratan a Theodore con un pasado oscuro me encantan y siento que así es realmente. Espero que te guste este capítulo. XOXO.
Sin más preámbulos...
SEGUNDO: SOLITARIO
Una madre muerta y un padre desinteresado lo dejaron con la única compañía de los elfos. Esas criaturas que en parte le desagradaban y en parte no. Eran demasiado sumisas para su gusto. A veces, cuando estaba aburrido, se sentaba para verlos darse de golpes entre ellos o flagelarse a sí mismos de alguna forma, por órdenes de él claro. Aunque también eran buenos, lo educaron antes de que asistiera a Hogwarts, le enseñaron a vestirse, a leer, a escribir, a usar correctamente los cubiertos y a todo lo que un niño normal es instruido por sus padres. Quién le enseñó a volar en escoba, esa es otra historia.
No tenía hermanos ni nada parecido. Por lo que el único contacto con otros niños lo tenía cuando su padre lo llevaba a los bailes y fiestas de las otras familias de sangre pura. No obstante, tampoco era tan divertido estar con ellos, no porque no quisiera sino que, bajo el ojo vigilante de su padre, jamás conseguía jugar sin tener miedo a la vez.
Una vez se rio demasiado fuerte cuando, en el cumpleaños de Pansy Parkinson, ella les contó un chiste que leyó en un cuento. Su padre lo arrastró hasta el jardín, donde nadie podía verlos, y le dio un golpe con el puño que le tiró su primer diente de leche. Tenía 6 años.
Comenzó a preferir se un observador que involucrarse. A cada fiesta llevaba un libro. En cada ocasión contestaba con un "No tengo ganas" cuando lo invitaban a jugar. En cada baile accedía a acompañar a alguna chica, para luego volver a su sitio y seguir leyendo. A la larga, los otros chicos se acostumbraron a que él nunca participase en sus actividades.
No invitaba a nadie a su mansión, y nadie lo invitaba a él. Solo le quedaba ver a los elfos llorar para que los dejara marchar mientras él mismo les cosía las orejas.
Aunque sería mentira que dijera que nadie lo invitaba a su casa. Sí había alguien, y lo conoció en la misma fiesta donde comprendió que con una carcajada se ganaba un puñetazo. Él le había dicho que su padre también se ponía como ogro cuando hacía algo mal, le explicó que la última vez que rompió un costoso juego de té importado, su padre no le compró los juguetes que quería, solo la mitad.
Era evidente que Draco Malfoy y él habían sido criados de formas muy distintas. Sin embargo algo en aquel niño pálido le reconfortó.
Theodore seguía siendo introvertido, pero a veces mantenerse al margen era una gran ventaja.
Es todo por hoy ;D
Como ven, Theodore siempre ha sido del tipo reservado, ocasionado por el trato que su padre siempre le dio :C
Dejen sus comentarios para poder leer antes el siguiente capítulo.
XOXO
