Para este capítulo de nuevo he vuelto a usar los nombres del doblaje de España, pero de nuevo advierto no voy a entrar en discusiones sobre qué doblaje es mejor. Hemos llegado a la mitad del fanfic, le quedan otros cinco capítulos.


Capítulo 5. Doctor Strange y Steven Universe

Febrero 2017

El Doctor Strange seguía aprendiendo a manejar sus poderes místicos, ya estaban casi dominados, pero todavía le pulir algunos fallos.

Estaba probando el viaje a otro lugar, cuando se vio en un enorme palacio, todo hecho de cristal, supuso que la puerta dimensional que había abierto daba a otro lugar.

Se encontraba explorándolo, cuando sin previo aviso se topó con cuatro desconocidos: eran tres extrañas mujeres y un niño. Durante un momento, todos quedaron mirándose sin mediar palabra alguna… ¿Quiénes eran aquellas extrañas? Nunca había visto a otros seres así, y finalmente el niño habló:

"Señor, ¿Usted es terrícola o es solo una alucinación?"

El Doctor iba a responderle, pero una de las mujeres, la más delgada habló antes:

"¡Steven! ¡No deberías preguntar las cosas tan directamente! Además, podría ser una trampa"

De modo que el nombre de aquel pequeño era Steven, era el mismo que el suyo (pero escrito de diferente forma), no sabía por qué, pero aquel niño tenía algo que no era normal, pese a parecer un niño corriente…

Strange debía decir algo, así que se aclaró la garganta para llamar su atención.

"No se preocupe, Señorita. El pequeño no me ha incomodado en absoluto. Sí, soy de la Tierra. Doctor Stephen Strange a su servicio"

Las mujeres lo miraron fijamente, tal vez buscando si en alguna de sus palabras se escondía o no alguna mentira, pero finalmente dejaron de hacerlo, tal vez porque lo creían.

Después de eso se presentaron, pero tenían nombres muy curiosos. La más alta, una mujer delgada y de complexión atlética era Granate; la del medio, muy delgada y de nariz puntiaguda respondía al nombre de Perla, y la última, Amatista era la más bajita y gordita pero también la más vivaracha de las tres.

Antes de que Strange pudiera irse, el pequeño Steven comenzó a pedirle que les acompañase a casa, al parecer tenía algo que enseñarle, finalmente ante la insistencia del pequeño, el Doctor aceptó.

Poco después, los cinco habían salido del vórtice dimensional y habían llegado a Beach City, donde vivían aquellas mujeres tan peculiares. Strange no sabía por qué, pero tenía la sensación de que no eran como el resto, que tenían algo que las diferenciaba, pero no sabía qué…

Steven se apresuró a mostrarle a Strange toda la ciudad y le presentó a todos sus habitantes, parecía emocionado por aquello, el Doctor al principio pensó que el muchacho solo estaba intentando ser amable, pero se quedó sin habla cuando este le mostró a su mascota, que era nada menos que… ¡Un león! ¡Y por si aquello fuera poco era de color rosa!

El Doctor se puso en guardia por si aquella bestia mostraba los dientes y se abalanzara sobre él… pero lo cierto es que el león no hizo absolutamente nada, solo mirarlo fijamente y sin parpadear.

"Esto… es…" Strange no podía ni articular palabra "¿Qué pasa si alguien lo ve?"

"Eso no pasará, Señor. Siempre lo escondemos… ¡Por favor, no se lo cuente a nadie!"

"¿Por qué…? ¿Por qué me enseñas esto…? Tú… vosotros… no sois normales, ¿Verdad?"

Pero antes de que Steven pudiera contestar algo, apareció una de las mujeres, la de nariz puntiaguda, que resopló disgustada.

"¡STEVEN! ¿Qué habíamos quedado de enseñarle a León a los extraños?"

"Pero él…"

Perla y Strange intercambiaron miradas, y esta supo entonces que este ya había descubierto que ellas tenían algo especial, de modo que decidió darse por vencida y contarle toda la verdad, sobre que ellas no eran de la Tierra, que en realidad eran Gemas venidas del espacio exterior con la intención en un principio de colonizarla, pero luego habían decidido protegerla.

"Yo creía que Los Vengadores se encargaban de eso" comentaba el Doctor.

"Lo sabemos" respondió Perla "Por eso decidimos centrarnos en protegerla de Seres de otras dimensiones"

De modo que ahora el Doctor Strange había descubierto una vez más a otros seres extra dimensionales. No debería extrañarle, al fin y al cabo, él mismo poseía poderes que no podían considerarse "normales".

El pequeño Steven quería pedirle un favor antes de marcharse, al parecer quería saber si el Doctor podía usar sus poderes para permitirle ver a su madre.

La madre de Steven se llamaba Rosa Cuarzo, había sido la líder del grupo, pero había desaparecido al nacer Steven… y este quería encontrarla. El Doctor decidió intentarlo y, usando al máximo su poder, pudo abrir una puerta en el espacio por la que ambos entraron, se preguntaron si en aquel lugar se encontraría la madre de Steven… pero allí no había nadie…

"Lo siento" se disculpó el Doctor "Aún no manejo bien mis poderes"

"No pasa nada, Señor. Nosotros tampoco hemos podido dar aún con ella"

Pero cuando ambos se disponían a salir, una criatura enorme hecha de cristal los atacó, usando sus poderes, Steven intentó presentar batalla, pero este era mucho más fuerte que él, y lo hizo caer, por lo que Strange decidió intervenir, pero se dio cuenta de que la puerta se estaba cerrando… ¿Qué podía hacer? Si dejaba que la puerta se cerrara no estaba seguro de poder abrirla de nuevo, pero si usaba sus poderes para mantenerla abierta no podría ayudar a Steven… por suerte, aparecieron Las Gemas.

Granate, Amatista y Perla presentaron batalla contra aquel monstruo.

"¡Usted mantenga abierto el portal!" le rogó Granate al Doctor.

Las Gemas lucharon valientemente con aquel monstruo, cada una de ella tenía su propio estilo: Amatista tenía un látigo, pero también poseía la habilidad de cambiar de forma, Perla blandía una espada que manejaba con gran maestría, y por su parte, Granate no necesitaba arma alguna, pues se bastaba con sus puños y su inmensa fuerza, debía ser por lo menos casi tan fuerte como Hulk…

¿Y Steven? ¿Él tenía algún poder? Él aún no lo sabía, pero pronto descubriría el poder que su madre Rosa Cuarzo le había dejado…

No tuvieron problema alguno en destruir al gigante de cristal para asombro del Doctor Strange. Rápidamente se apresuraron a salir del lugar.

Strange ya no sabía qué pensar, ¿Serían aquellas desconocidas una amenaza? Según ellas defendían a la Tierra de monstruos, pero ¿Y si fuera una estratagema? ¿Si en realidad lo que realmente querían era esclavizar a la humanidad? En ese caso, ¿Serian Los Vengadores lo suficientemente fuertes como para detenerlas? Y ya no solo estaban ellas, sino la posibilidad de que hubiera otras muchas parecidas…

Con todas estas preguntas dando vueltas en su mente, Strange se despidió, pero antes de irse, Steven lo retuvo, al parecer tenía algo importante que decirle:

"Señor, todavía estoy practicando mis poderes de Gema, pero cuando los domine… me gustaría que entonces me ayude a buscar a mi madre"

Strange sonrió, de alguna manera aquel niño inspiraba cierta ternura.

"Prometido, Steven"

Y sin decir una palabra más, se fue.

El Doctor Strange estuvo aún un tiempo pensando si debía informar de aquello a Tony Stark y el resto de Los Vengadores… no lo tenía muy claro, pero teniendo en cuenta que Tony había tenido una parte muy importante de la responsabilidad en el conflicto entre el equipo original de Los Vengadores, no era muy buena idea; quien sabía a lo que podía llegar al saber la existencia de las gemas. Además, las Gemas de Cristal podían ser unas aliadas muy valiosas en caso de necesidad…


Espero que les haya gustado.

Me ha llegado la noticia de que el estreno de "Los Vengadores: la Guerra del Infinito" se ha adelantado al 27 de Abril, es antes de lo que esperaba, pero confío en tener este y otro fanfic más listos antes del estreno.