Voy a ser sincera y a compartir mi tragedia: borré el documento que tenía con los capítulos escritos y las ideas de lo que tenía pensado para ellos, y de lo único que me acuerdo es de la idea principal, así que voy haciendo lo que puedo con eso y voy rezando de mientras.
Son tres - Nunca quedarse atrás
Si mira las espaldas o si es que nunca se giran a verla o si es que andan y andan y siguen andando y creen que ella les sigue el ritmo, pasos rápidos y seguros y ninguna duda en la mente o en el corazón; o si es que ellos saben mejor que ella y saben que cada vez que paren o que se giren, ella va estar de ahí, cabello corto sobre los hombros y espalda recta, puños relajados a cada lado de su cuerpo con los que podría romper una montaña o desviar un río o sentir la tierra partirse debajo de ella y tragarse a quién se ponga delante de ellos. De todos ellos.
A Sakura le gustaría ser como otra persona, a veces. Como Ino, cuyas flores era las más hermosas de la clase. Como Shikamaru, que se dormía en las lecciones que le aburrían mientras ella se las tragaba y seguía tomando apuntes para temario que ya se había aprendido de memoria por su cuenta.
Pero Sakura no es ni Ino ni Shikamaru. Y ya está bien, ¿no? Sakura es lista igualmente. Sakura es fuerte igualmente, no como algunos de los ninjas que vienen a ella cuando está de guardia en el hospital, con la piel de los nudillos ensangrentada y rota que ella debe curar mientras Tsunade le da lecciones y ella debate si debería asegurarse que el paciente no tenga más heridas o si puede fiarse cuando promete que no.
De Kakashi no se fiaría. Él mentiría sí o sí. De Naruto lo comprobaría igual, porque su capacidad regenerativa es increíble y prefiere asegurarse de que todo esté bien a que a Naruto algo se le haya pasado por alto. Yamato es el único al que se cree cuando le dice que no tiene ninguna herida, porque también es el único que parece entender la importancia de mantener un cuerpo saludable. A Sai ni le preguntaría, porque no hay manera de entenderlo y no se fia de lo que Sai entiende por una herida que necesite curarse y una que no, porque no se fia de la capacidad de Sai de ser normal.
Y Sasuke; Sakura se pregunta que haría con Sasuke, a veces. Si sería como Kakashi, el alumno predilecto que sigue los pasos del maestro. Si sería como Naruto, los dos rivales que se parecen más de lo que quieren admitir. Si sería como Yamato, responsable. Si sería como Sai, simplemente raro. Sakura se lo imagina a veces, echándole en falta.
