Dipper se imaginaba que había tenido miles de chicas y chicos detrás de él, es decir, hablábamos del mismísimo Bill Cipher, un rubio guapísimo con unos ojos color ámbar que conquistaba a muchas y bueno, muchos.

—¿Varias...?— preguntó algo inseguro, esperando que la respuesta fuera no para no sentirse tan miserable o presionado para competir con todo lo que le habían dado esas tantas parejas a Cipher.

—Te equivocas, amorcito, solo he tenido una pareja en toda mi vida, y llevo un día con él— dijo bastante tranquilo, sonriendo a la pantalla en donde pasaban bastantes comerciales.

Dipper sonrió sonrojado y suspiró aliviado, provocando que Bill soltara una risilla susurrando un "tierno, tierno" casi inaudible.

Estornudó de una manera muy delicada y cubrió su nariz al igual que su boca, logrando que Bill riera de la ternura que le había provocado su novio una vez más. Bajó su rostro al de Dipper, e hizo que éste dejara de cubrir su rostros para darle un beso en la nariz.

—Eres increíblemente adorable— susurró con una sonrisa leve, a centímetros de su novio, quien le veía con una sonrisa avergonzada y un gran sonrojo en sus mejillas.

—No lo soy— balbuceó desviando la mirada, encontrándose en la tele el inicio de una película que le fascinaba. A Bill le llamó la atención cómo los ojos de Dipper se abrieron bastante cuando volteó a la tele y él hizo lo mismo, encontrándose con el título de la película: Puente a Terabithia.

—¿De qué trata?— preguntó, para en seguida escuchar a Dipper callarle con un "Shush".

—Solo vela y pon atención— pidió acomodándose mejor en donde estaba, usando las piernas de Bill de almohada.

Bill suspiró y asintió mientras comenzaba a acariciar el cabello castaño que estaba en sus piernas, haciendo que el chico se relajará mientras la película comenzaba.

Mabel estaba junto a Wendy, infiltrándose en la oficina del director de la escuela del lugar. Tenían que encontrar cualquier cosa o indicio que tuviese que ver con el chico que Dipper se imaginaba, y es que Grenda y Candy habían desarrollado una teoría en la que Bill realmente existía, o al menos lo había hecho en algún punto, y posiblemente lo había conocido Dipper en vida.

Descargaron todos los archivos de todos los Bill's que alguna vez asistieron a esa escuela en la memoria USB de Wendy, y justo se escuchó cómo comenzaban a abrir la puerta de la dirección.

Mabel se puso nerviosa y casi suelta un grito, pero Wendy rápido le calló, mientras le hacía sentarse en una de las dos sillas que había frente al escritorio del director, para después borrar enseguida el historial de búsqueda.

Wendy alcanzó a sentarse y entonces el director abrió la puerta encontrándose a ambas señoritas.

—¿Qué sucede aquí?— preguntó ciertamente confundido, acercándose a su silla para sentarse.

—Oh, nada malo, director, solo que Mabel y yo teníamos un par de ideas para la... ¡Celebración de Halloween de este año!— exclamó Wendy, esperando que la castaña le siguiera el hilo de la conversación.

—¡Sí, claro!— mencionó asintiendo la castaña—. La verdad es que Wendy y yo hemos estado pensando mucho en eso, ya sabe...

—¿Y cuáles son sus ideas entonces? —preguntó el director, abriendo un documento en blanco en su computadora para anotar las ideas.

—Bueno, un baile sería lo principal, es decir, una fiesta, quizá en la noche no sería mala idea, en el gimnasio, Mabel y yo podemos encargarnos de la decoración, la música y todo lo que necesitamos, solo nos hace falta su autorización— expresó la pelirroja con falsa tranquilidad, mientras se arrepentía internamente de cada cosa que decía.

Mabel iba asintiendo a las cosas que decía Wendy, mientras complementaba algunas cosas.

—Y podemos hacer también un concurso de disfraces, también estábamos pensando cobrar la entrada a la fiesta para recaudar dinero suficiente y mejorar las instalaciones de la escuela, y comprar un buen premio para el ganador del concurso de disfraces, ¿no le parece una buena idea?—. Mabel no tenía la menor idea de por qué estaba diciendo tantas cosas, sabiendo que solo estaba metiéndose en problemas con Wendy, ya que si el director aprobaba todo, ambas tendrían que organizar la fiesta de Halloween.

Pasaron un buen rato discutiendo sobre aquellas cosas junto al director, hasta que por fin, el señor aceptó la mayoría de ideas, dejándolas salir de la oficina.

Una vez afuera, estando lejos, Wendy soltó un chillido de desesperación y Mabel sonrió levemente nerviosa.

—Y ahora tenemos que hacer una fiesta dentro de tres semanas, grandioso— dijo realmente molesta con todo aquello.

—Bueno, quizá Candy, Grenda, Paz, Soos y Dipper nos quieran ayudar, ¿no?— expresó Mabel tratando de ser positiva, mientras alzaba sus hombros—. Recuerda que esto es por Dipper, ¿sí~?

Wendy suspiró frustrada y asintió después de un par de minutos de silencio.

—Solo vayamos a investigar el apellido del supuesto de Bill, para reducir opciones y esas cosas— dijo comenzando a caminar—. Habrá que saltarnos lo que queda de clases, ya sabes...

Mabel asintió a aquello y apresuró el paso para alcanzar a la pelirroja.

—Perdón por meterte en esto— expresó viendo al suelo, a lo que Wendy sonrió y empujó a Mabel con suavidad.

—Ya lo dijiste, esto es por Dipper, cualquier cosa por mis amigos, aparte, más vale que esa fiesta sea genial, Mabs...

Ambas chicas soltaron una carcajada y salieron de la escuela, con cuidado de que nadie las viera, para ir a algún lugar a imprimir los documentos que tenían.

Como cada archivo tenía la foto del estudiante, podrían ir descartando bastantes por el simple hecho de ver si se trataba de alguien rubio, o no.

Llegaron al lugar, imprimieron todos los archivos, entre ambas pagaron y fueron a un café, para empezar a deshacerse de los documentos de aquellos Bill's castaños, pelinegros o pelirrojos y quedándose obvio solo con los rubios.

Las opciones se redujeron lo suficiente como para tirar la mitad de todos los documentos que habían impreso, lo cual era bastante frustrante para ambas, ya que habían desperdiciado una buena cantidad de dinero.