Descarga de Responsabilidad: My Hero Academia/Boku no Hero Academia no me pertenece, solamente estoy usando sus personajes y algo de la trama para esta historia.

ChaosGodInfinity: Si, básicamente tanto Yui como Takumi son de cierta manera amigos de la infancia, pues Aaron si tanto quieres mandarle volar a esa asquerosidad de ser humano que es ese gordiflón hazlo con todo tu poder y con muchos ánimos de mi parte, sobre los rifles, no no puedes conseguirlo en ningún lado por ahora, solo hay uno y ese lo tiene Takumi, nos leemos pues. Adiós.


Death From The Heights, A Hair Fallen To The Ground 6


–¡No puedo creerlo! ¡¿En serio, Takumi?! ¡¿Otra vez?!–una voz femenina gritaba en la casa de la familia Sentsuno, donde la madre de la chica estaba sentada en el sofá junto a los dos estudiantes de Yuuei–¡No ha pasado ni dos semanas y ya recibí una llamada de tu escuela! ¡Peor aún, es por que al parecer Yuuei fue invadida por unos villanos y tú tratando de hacerte el héroe, cuando ni siquiera estás en dicha clase! ¡Vas y tratas de salvar a Yui de una villana que casi la usa como rehén! ¡Por al amor a Dios!–

Ya habían pasado varias horas desde aquel ataque en la USJ, tanto la pelinaranja como el chica pálido habían sido llevados hacia las principales instalaciones de la academia y llamaron a sus familiares, donde luego de que primero hubiera llegado la mamá de Yui, después de un tiempo de espera llegó la tutora de Totakai y actualmente se encontraba al peliblanco siendo sermoneado por ella.

La persona que estaba parada en medio del living entre el televisor y el sofá, cambiaban de un lado para el toro como un intento de calmar su cólera casi habitual y mostraba como parecía llevar un bata de doctor, debajo de dicha prenda blanca que tenía en el lado izquierdo un pequeño papel donde decía " ", podía verse una camisa manga larga turquesa y en su cuello, un collar plateado con forma de cadena pero por estar oculta por la camisa no se podía ver lo que tenía al final.

En la parte inferior vestía unos elegantes pantalones de trabajo marrones oscuro pero al mismo tiempo estaban lo suficiente mente sueltos para momentos urgentes donde tenía que salir corriendo a un lugar, en los pies unos tacones negros y medias del mismo color pero algo transparente y afectaba con un tono más oscuro a su color de piel, y mostraban como ella parecía ser africana por sus rasgos fáciles, solo siendo contrarrestados por aquellos ojos ambarinos casi brillantes que estaban ocultos en esas gafas de ver rectangulares y de un menor tamaño al normal en su nariz.

La doctora de nombre completo y conocida como, Totakai Nasha, dejando ver como por su apellido ella parecía tener familiares japoneses y por su nombre, la otra mitad posiblemente sea de África, dicha mujer de 39 años de edad dejó salir un suspiro pesado trabajo de tranquilizarse y así moviendo sus largos cabellos castaño casi negros en forma de rastas, y siendo sostenidos en una desordenada cola de caballo elevada.

–Lo lamentó mucho, Nasha-san, pero seamos sinceros–el chico de gafas de sol apesar de la hoja, no parecía nada perturbando por toda la hostilidad dirigida a él mismo por su tutora y sus palabras casi parecían empeorar la actual situación con ella–Sino fuera por haberme entrometido y como ya lo habías dicho, Yui podría haber sido usada como una forma de huir por la villana y no parecía que ningún héroe o oficial llegaría antes a ella, así que la única opción fue noquear a la criminal–

Sin que ninguna de las otras dos personas sentadas a él se inmutara, apenas el chico llegó a sentir como una mano se posaba en su cabeza y le agarraba su cráneo con fuerza, empezando a presionar y Takumi se quejaba tratando de soltarse de las firmas garras de su tutora.

–¡Es-Espera un minuto, Nasha-san! ¡Por fa-favor, détente!–con ambas manos enguantadas trató de detener a la doctora y parecía fallar al sentir como las uñas de la mujer africana parecían intentar clavarse en su cuero cabelludo blanco.

–¡Ni siquiera lo intentes, mocoso!–sin que ninguno de los dos Totakai se dieran cuenta, la madre de Yui se había levantado y le dijo en voz baja a su hija que iba a la cocina a preparar la cena, mientras tanto la pelinaranja solo algo ida de sí y sin prestarles atención, trataba de encontrar algo interesante en la televisión–¡Cuando lleguemos al departamento te daré tu merecido castigo!–

–¡Dios, no! ¡Ya es suficiente que Powerload-sensei ma haya castigado, voy a tener que limpiar durante la siguiente semana cualquier desastre que ocurra en la sala de Apoyo!–casi podía escucharse como su cráneo hacia el ruido de quebrantarse, solo para que desapareciera al igual que terrible agarre mortal de la mujer de ojos ambarinos y la viera irse caminando fuera del living.

–¡Ni me importa, te daré el castigo de todas formas! ¡Nos iremos luego de cenar, así que mejor vete preparando idiota! ¡Maldicion, necesito un café!–la voz de Nasha parecía desaparecer mientras iba directamente hacia la cocina y en el fondo se podía escuchar como dicha puerta se habría, y la voz de la mayor Sentsuno se oía con una pequeña risa de su parte al ver el estado de la africana/japonesa.

La ojimagenta sintió como el sofá se hundía un poco más cuando el peliblanco se acostaba con la cabeza cerca de sus piernas, dejando las suyas colgando en el borde el mueble y le oyó dejar salir un suspiro pesado casi de la misma forma que su tutora, se había sacado las gafas de sol y las tenía en su mano fuera del sofá casi tocando el suelo y su brazo restante estaba tapando parte de su cara junto a sus ojos, ella se detuvo de seguir cambiando de canales y dejando una vieja película de terror de haces años, mostrando un extraño payaso que sostenía un globo rojo pero le había moteado así que no se podía escuchar nada de lo que ocurriera.

–Gracias por ayudarme Yui, te lo agradezco, en serio–comentó el chico pálido causando que la susodicha empezara a sonreír cuando le escuchara hablar con un sarcasmo notable y aún más cuando dijo la últimas dos palabras "En serio" con mucho más sarcasmo.

–De nada–su largo cabello antena se movía entusiasta mientras trataba de colocarse mejor y se cruzó de piernas, sacando el mute y bajarle el volumen, dejando que todo el ruido de la película quedara de fondo durante la charla que estaba teniendo ambos adolescentes, ella lo miró desde la esquina de sus ojos apesar de que estaba usando su singularidad sintiendo su respiración tranquilizarse, sin embargo, ella tenía que decirle algo importante y trató de abrir la boca para decirlo pero fue interrumpida por el estudiante de Apoyo.

–No trates de agradecerme Yui, ambos sabemos que hubieras hecho lo mismo por mi y con una diferencia bastante obvia, te habrías metido en medio del atacante y recibirías todo el daño, eso sería una gran pérdida de tiempo y sangre de todas maneras–apesar de la forma en que lo estaba diciendo tan despreocupada, lo que había dicho al final parecía causarle bastante tensión a la chica de cabellos naranja y ella presionaba sus manos formando puños, pero se tranquilizó cuando le escuchó a volver a hablarle–¿Estas segura que estas bien, Yui? Claro que yo no pase eso, pero has estado más callada de lo usual, casi siempre tratas de apoyarme cuando pasa algo parecido con Nasha-san–

Cuando no obtuvo la respuesta de una forma rápida y que supuso que iba a ser alguna clase de excusa de que estaba bien, empezó a preocuparse e iba a intentar de reincorporarse, cuando estaba a mitad de camino de tener la espalda recta, un par de brazos rodearon su cuello y sintió el torso de Yui entre sus omoplatos, el solo dejó salir su aliento contenido durante todo lo sucedido y se dejó ser abrazado de esa forma con solo el pensamiento de que con seguridad mañana iba a tener un dolor de espaldas mortal.

Solo para que cada palabra que hubiera cruzado su mente desapareciera al instante en la que la sintió empezar a temblar y como un fuerte reflejo, logró girarse para estar frente a frente contra la ojimagenta, dejando que ella colocara su cabeza contra su pecho y la abrazó de forma protectora, dejando ver que en algún momento mientras se levantaba, el peliblanco se había colocado las gafas de sol.

–No, no lo estoy Takumi, me separe de mis compañeros cuando los villanos nos invadieron, me enviaron junto a un chico de mi clase a la zona de incendios y hubo un par de veces donde varios de esos despreciables criminales casi me atrapan, solo fue gracias a esas cosas que inventaste que logre salir casi ilesa de ahí, y-yo no s-se co-como agradecerte–lo último que decía la pelinaranja parecía entre cortarse y volverse cada vez más inentedibek cuando unas lágrimas que ardían contra su piel empezaban a salir en los bordes de sus párpados, dejando que aquel líquido salino mojara la camisa blanca del chico pálido que estaba abrazando deuda forma que la ayudará reconfortarle.

–Entonces no lo hagas Yui, los dos sabemos que sino fuera gracias a ti, yo no estaría en donde estoy ahora y tampoco tu, me ayudaste en aquel tiempo cuando estaba internado en ese feo y horrible hospital, no solo fue gracias a mi invento que saliste ahí y te conozco lo bastante para saber que no fue solo eso para que te angustiara tanto, tonta–la acercó más a él apesar de que podía sentir como sus pulmones empezaban a necesitar aire por la fuerza en la que lo estaba sosteniendo la chia, solo para que empeorara al cuando terminó de decir eso.

–Recordé cua-cuando esos viejos verdes y pervertidos se acercaban a mi, cuando podía sentir sus intenciones y pensamientos, esas feas y asquerosas cosas que querían hacerme, hubo un villano que intento acercarse a mi cuando trataba de tranquilizar mis cabellos, ape-apenas lo logre a tiempo el calmarme–cuando las patrias finales salieron d e sus labios, no pudo seguir hablando cuando la tela blanca le obstruía dicha acción y sin tener que usar sus poderes, la chica podía sentir como el ritmo cardiaco de Totakai empezó a moverse de forma errática.

Yui iba a intentar hablar y dejar notar su preocupación, sin embargo, una sensación familiar y que detuvo cualquier sensación del exterior empezó a rodearla al igual que una oscuridad algo siniestra pero no parecía nada atemorizaba al saber que los causaba, el sonido de como el chico apodo se sacaba los guantes encuerados negros de sus manos llegó a sus oídos y las manos desnudas de él podía sentirse en su espalda, haciendo círculos entre sus omoplatos para tranquilizarla y cuando el mecánico noto como su amiga de la infancia se empezaba a dormir se detuvo de hacer cualquier movimiento.

Con unos pensamientos sobre cómo tanto la madre de ella y su tutora se dieran cuanta que no le escucharían llamar para que vayan a comer la cena, el cerro los ojos a través de su gafas oscuras y se dijo para sí mismo unas pocas palabras, ya sabiendo que en donde estaban ahora pocas cosas podían dañarles a los dos adolescentes.

–Lo siento mucho Nasha-san y Sentsuno-san, creo que Yui necesitará un poco de mi parte para tranquilizarse–


–Entonces, ¿vas a explicarme el porqué estás así o tengo preguntarle a mi padre?–pregunto la estudiante de la clase 1-A entre un tono divertido y curioso viendo como Totakai parecía estar mucho más pálido de constumbre, casi pareciendo un muerto por el tono blanco de su piel.

Obtuvo una clase de gruñido por un breve instante y ya podía sentir la mirada de él sobre su persona–Ni siquiera tienes que preguntarle, ya se debe estar enterando por Nasha-san, ella me sacó mi cuaderno con mis futuros inventos y no lo tendré de vuelta hasta en las siguientes 72 horas–deprimido y con un leve aura de tristeza saliendo de su cuerpo, una leve risa llegó a sus oídos de parte de la pelinaranja y al mirarla, vio como ella parecía tratar de ocultar una diminuta sonrisa.

–No es tan malo, sabes, no es como la última vez donde no te dejó entrar al garaje donde tenía varios de tus inventos durante varias semanas, y eso que fue por solo haber modificado su cafetera para que le ponga la cantidad exacta de azúcar que te pidió y terminó colocándole sal a su café–cuando Yui terminó de hablar, sin siquiera verle podía ver el terrible escalofrío qué pasó por la espalda del chico y quien solo pudo darle la razón con una blasfemia en un tono bajo de voz.

Luego de eso, los dos siguieron caminando a la par pro los pasillos de la academia, al día siguiente luego de la invasion de los villanos la escuela había cancelado las clases y ya era el día después de ese, los pasillos ya estaban algo concurridos pero no afectaba a ninguno de nuestros dos protagonistas y los cuales se deteniéndonos al ver que llegaron al divisor que los llevaba a su respectiva clase.

–Nos vemos después Yui, veré si puedo arreglar tus guantes y garras, parece que les entró algo de cenizas en su maquinaria y el calor frito varios circuitos, sino tendré que volver a hacerlos desde su prototipo–despidiéndose empezó a caminar pero la voz de la ojimagenta le detuvo, volteándose un poco para verle mientras ella le decía en un tono alto.

–Pues lo harás entre pausas, sino te veo en el comedor pidiendo tu comida cuando llegue o con ella en una de las mesas, iré a buscarte en donde te estés escondiendo y te sacare de ahí, como siempre tienes tu reloj interno roto por tanta fundición–sin mas que decir, la chica de cabellos añejaba se fue hacia su clase y desapareció entre los pasillos y estudiantes que pasaban cerca.

Con su bolso colgando en su hombro, el peliblanco solo dejó salir un bufido entre divertido y fastidio por lo dicho por su amiga de la infancia, dio un paso adelante antes de casi perder el equilibrio cuando no llegó a sentir su pierna, nadie parece haberse dado cuenta o preocuparse por lo que le pasó, miró hacia su extremidad inferior sin seguir sintiéndola y ahí solo pudo tener un pensamiento algo negativo.

Sabía que no tenía que haber usado mi quirk con Yui, pero ella lo necesitaba… tendré que ir a ver a Recovery Girl-san antes de ir a clases, no quisiera colapsar otra vez mientras estoy estudiando o que Hatsume-san no intente agarrar una de mis granadas


Continuará…


Nuevamente me disculpo por el corto capítulo, como lo dije en el último capítulo de mi otra historia, hubo un problema con mi habitación y desde entonces he estado fuera de mi zona de confortable, trataré que la siguiente actualización de ambas historias sean lo suficiente Buenas apesar de que si son cortas o no, nos leemos pues y no se olviden de comentar. Bye Bye.