Capítulo 2: ¿Algo entre nosotros?
-Sakura-
Fue una noche larga lo sé por el dolor de mi cuerpo, pase mucho tiempo durmiendo en la misma posición, mi brazo izquierdo estaba entumido abrí lentamente los ojos mientras me estiraba en la cama sujete a Kero de la cola para que no cayera, estaba colgando de la cama y después lo abrace, me di la vuelta y no me hubiera molestado volver a dormir en una posición contraria pero miro de reojo el reloj, ya era tarde, me levanto con rapidez y trato de hacer algo con mi cara, mis ojos seguían hundidos pero me sentía mejor, me levante con un humor diferente, con unas inmensas ganas de leer, recuerdo que la última vez que tome el libro me quede en un parte interesante donde el protagonista encuentra un árbol de los deseos hermoso iluminado por velas flotantes. Abro ese maravilloso libro y comienzo a leer un poco pero un sonido me distrae.
—Pasa—dije mirando a la puerta
El entro un poco tímido asomando su cabeza, él se veía tan fresco y joven, tenía esa cara de bebe con una sonrisa torcida y su mirada intensa.
—Buenos días Sakura, ¿quieres desayunar?—dijo muy tiernamente
Lo que es extraño ya que siempre fue un chico frio y rudo, bueno eso es lo que lo caracterizaba.
—Sabes, prefiero ayudarte con el desayuno—le sonreí
—Ok, entonces te esperare en la cocina—me sonrió y salió de la habitación
Puse el separador en el libro justo donde lo había dejado la otra vez, lo cerré y lo guarde en un cajón. Me levante de la cama y me puse unas pantuflas que había dejado Shaoran para mí la noche anterior, me quedaban ligeramente grandes pero eran muy cómodas, camine deprisa a la puerta pero me detuve sosteniendo la perilla, sentí un leve dolor de cabeza y como mi alrededor se movía. Fue un largo mareo. Me controle y salí de la habitación directo a la cocina omitiendo lo que había pasado con anterioridad.
Lo encuentro en la cocina sentado en uno de esos banquitos que están en la barra, recargando su mejilla en su puño mientras que con su mano libre escribía en su celular. Lo mire por un instante, se veía adorable, de no ser por esas pobladas cejas que lo hacían ver como un hombre, por su expresión deduje que algo lo molestaba.
— ¿Qué será bueno cocinar?—pregunto sin mirarme y después bloqueo su celular para mirarme in quitar su pose
—No lo sé, tal vez podríamos hacer hot cakes
Él se bufo y me miro con su encantadora sonrisa burlona
—Es lo único que sabes hacer, cierto
—Y también croquetas…bueno si no tengo que ponerlas en aceite—comente y creo que me avergonzó un poco, él sabe que no soy muy buena cocinando
—Me parece perfecto, los ingredientes están en la alacena, iré a enviar un archivo, enseguida regreso—me dijo y se dirigió a su habitación
No es que fuera curiosa, pero olvido su celular en la barra y había recibido un mensaje, trate de mirar de reojo y en la pantalla iluminada se leía el nombre de Meilin Li, con muchos corazones de iconos. Sentí algo extraño a mi pecho, conocí a Meilin es prima de Shaoran, prima lejana tengo entendido, también vino de intercambio a Japón, pero creí que se habría regresado, ella estaba enamorada de Shaoran supuestamente estaban comprometidos. Estos pensamientos me provocaron un dolor de cabeza, abro la alacena y me percato de ese aroma a madera nueva, para ser hombre Shaoran tenía todo muy bien ordenado, veo la caja amarilla con unos hot cakes dibujados, el problema que mis manos no llegan hasta donde mis ojos veían la caja, me pare de puntitas. Me estire lo más que puse rosando la caja para poder moverla y hacer que cayera, lo tenía todo planeado la iba atrapar en el aire.
Siento una cálida sombra en mi espalda, una atractiva loción masculina, de reojo veo el buen formado brazo de Shaoran, él había alcanzado la caja sin problemas y me incomodó con ese semi-abrazo, me gire para verlo, el me regalaba su sonrisa torcida coqueta, creo que me sonroje y él dijo algo que me hizo inflar las mejillas de coraje.
—Enanita
Tomo mi mano y comenzamos a cocinar; él sirvió un poco de jugo de naranja en unos pequeños vasos de cristal transparentes con un fondo verde. Lo bebíamos mientras mezclábamos los ingredientes a mano, intente batir con fuerza en el recipiente y Shaoran solo se reía, me retaba pero no quería hacerlo muy fuerte porque podría causar un desastre, el me quito el recipiente con la pasta aun grumosa, sin necesidad de decirme lo que estaba haciendo lo entendí, el no movía todo su brazo pero hacia un movimiento preciso de muñeca, realmente Shaoran sabia cocinar, en menos de un minuto la pasta había quedado lista y la dejo reposar un poco, cruzo los brazos en su pecho haciéndolos ver más abundantes, creo que el flacucho que conocía quedo atrás. Creí que él iba a ser un desastre como hombre, pero su casa la mantiene limpia, todo en orden y por la despensa que tiene deduzco que el cocina variadamente; recuerdo a su mayordomo que le enseño todo antes de jubilarse, creo que hizo un gran hombre del gruñón Shaoran.
Había harina derramada en la mesa, trate de buscar algo con que limpiar, pero tuve que cerrar los ojos cuando sentí la mano de Shaoran en mi mejilla, llena de harina, mi rostro estaba llena de polvo y algunas partículas aún estaban en el aire, aguante un estornudo y mire a Shaoran como él lo hace, unte mis cejas mucho, y torcí mi boca, tratando de parecer enojada pero al parecer mi cara le parecía mucho más divertida ya que empezó a reírse aún más fuerte.
— ¡Eres un infantil!—trate de hacer lo mismo, pero casi no tome harina en mis manos ya que no estaban lo suficiente mente húmedas, si logre embarrara un poco del polvo en su rostro dejando su ceja derecha maquillada de blanco pero la mayoría cayó en el suelo.
—Creo que os habéis declarado la guerra entre vosotros—hablo en un acento muy extraño que me provoco una risa torpe
Fue un error terrible reírme, el arrojo harina en mi boca, una sensación incomoda, con mi saliva se volvió pastosa y desagradable. Tome un pequeño puño, no iba a permitirme fallar esta vez y arroje la harina sobre su cabello y la esparcí delicadamente poniéndome de puntitas, para que el cabello quedara completamente blanco.
—Querida te has de arrepentir
Empezamos una pequeña lucha con harina hasta que terminamos la bolsa, no pare de reír, era muy divertido y me dolía el estómago, y la mandíbula por tanto sonreír, hace mucho que no me la pasaba tan bien
—Te vez ridículo—dije aguantando mi risa
— Deberías de verte en un espejo—él también estaba riendo, creo que lo disfruto tanto como yo
Decidimos hacer las paces; para firmar ese tratado de la paz cocinamos los hotcakes y los comimos, eran deliciosos, esponjosos, un tanto tostados, con mermelada de fresa, queso crema y él los baño en una miel cristalina que decía ser pura de abeja, el envase era convencional, un tierno osito. El jugo de naranja también era natural, supongo que Shaoran exprimió las naranjas temprano. Agradezco demasiado estar con él. Mi estómago lo agradece hace mucho no comía tanto.
—Y bien ¿Cómo va el trabajo?—pregunto mirándolo a los ojos mientras bebía el delicioso jugo
—Es complicado, aburrido y cansado, pero para ser primerizo la paga es buena
—Cuando estábamos en la preparatoria te veía tan entusiasmado
—Lose, no es lo mismo ser estudiante a ya tener un trabajo fijo, además que en este trabajo no puedo explotar todo mi potencial
—"Explotar"—dije y empecé a reír con vago recuerdo—En la preparatoria vaya que explotabas tu potencial
El soltó una carcajada.
—Ok, pero esa vez que explotamos la oficina de la directora no fue nuestra culpa, a mi defensa Takashi confundió el plan y Eriol fue un despistado—no podía borrar esa sonrisa de su rostro—Además solo fueron bombas de pintura
—Claro aún recuerdo a la pobre directora con el cabelle teñido de verde
—Recuerdo que brillaba en la obscuridad
La imagen de nuestra vieja directora con su cabello maltratado verde fluorescente era algo inolvidable y épico, fue una suerte que a Shaoran, Eriol y Takashi no los expulsaran. Iba a ser la broma perfecta a los novatos, pero son muy torpes, pero por más que Tomoyo y yo les dijimos que no lo hicieran, solo fueron expulsados una semana y claro tuvieron que limpiar a la perfección cada rincón de la oficina de la regordeta directora.
Me hubiese gustado tanto acabar mi carrera y trabajar pero eso se me vio imposible. Empezaron a mí esos sentimientos otra vez, creo que Shaoran lo noto porque enseguida levanto los platos, yo le ayude a guardar las cosas. Vimos el desastre de harina en el suelo y suspiramos, estaba satisfecha, él se ofreció a limpiar el piso y yo limpiaría los platos. Como siempre desde que tengo memoria, al realizar labores del hogar tarareo una canción para pasar más rápido el tiempo de limpieza, esta vez, sin quererlo a mi cabeza vino e coro de una canción.
Solo tú, no necesito más
Te adoraría lo que dura la eternidad
Debes ser perfecta para
Perfecto para
Perfecta para mí, mi amor
Como fue que de papel cambié
Eres mi amiga y ahora eres mi mujer
Debes ser perfectamente
Exactamente
Lo que yo siempre soñé.
Claramente escuchaba esa odiosa-pegajosa canción en mi cabeza como si tuviera un enorme equipo de sonido, mientras lavaba los platos movía los hombros y ligeramente las caderas. Creo que la estaba cantando en tono bajo. Realmente era muy pegajosa imitaba perfectamente la voz chillona. Sentí un poco de vergüenza cuando escuche el aire de una carcajada salir de la boca de Shaoran, pero no pude avergonzarme ya que la preocupación invadió mi cuerpo, cuando escuche un brusco golpe. La cubeta de agua había resbalado de sus manos y el agua corrió rápidamente por el piso llegando hasta mis pies. El murmuro una grosería que no quise prestar atención. Empezó a caminar con sumo cuidado hacia mí pero no funciono el resbalo con el jabón torpemente se sujetó de mi brazo haciendo que ambos resbaláramos con esa espuma olor brisa marina.
Él tiene buenos reflejos me jalo de tal forma que no cayera junto a él, si no encima, él se mojó completamente, yo solo llegué a mojar la mitad de mi cuerpo. Tardé en darme cuenta que estaba sobre él, y que mi rostro estaba a escasos centímetros del suyo. Sentía mis mejillas arder, tal vez era una reacción secundaria al jabón de un olor brisa marina que me provocaba nauseas. Él también estaba sonrojado, pero su expresión era seria, sus atractivas cejas probadas estaban ligeramente alzadas. Sentía su respiración cortante sobre mi rostro, su aliento era cálido. Unos cuantos mechones de mi cabello estaban rosando su rostro.
—L-lo siento—dijo apenado, su tono de voz se volvía tierno cuando estaba avergonzado
Intente levantarme pero mis manos resbalaban con el jabón. Aunque en realidad no quería moverme, estar así era cómodo. Claro porque sentía su calor y al estar mojada sentía mucho frio. Mis pensamientos provocaron que mis orejas ardieran
Él se levantó y me ayudo a levantarme sin mójame más de lo que estaba, tomo mi mano y me puse de pie junto a él. Shaoran era un desastre de harina con jabón y agua.
—Yo seguiré limpiando esto, será mejor que vayas a cambiarte para que no te enfermes—su voz varonil volvió a el
—Quiero ayudarte a limpiar—dije neciamente
—Ve, tú tienes las defensas muy bajas para exponerte así…anda ve—me ordeno y tuve que obedecerlo
Tome una ducha cálida y me cambie de ropa, una más cómoda, unos pants negros con una blusa de manga larga demasiado suave y abrigadora. Sentía mucho frio. Trate de no tardarme mucho pero cuando fui a la cocina Shaoran la había dejado impecable. Busque con la mirada al enorme gruñón pero no lo encontré
— ¿Te parece si vemos una película?—dijo de una forma tan terrorífica en mi oído que me erizo a piel y causo unos horribles escalofríos
Él ya se había bañado, su loción nuevamente inundaba mis fosas nasales, sentí una tranquilidad placentera. Él vestía unos pants de color gris con una playera de manga corta blanca lisa, ¿Acaso no tenía frio?
—Si—logro responder
—Muy bien—dijo pero el sonido de su celular interrumpió la secuencia de sus palabras miro rápido el mensaje y continuo— ¿Te parece si vas eligiendo una película? Están en el mueble que sostiene el televisor—me señalo dicho mueble de madera que sostenía una pantalla de 60 pulgadas— Tengo que hacer algo del trabajo, procurare no tardar
Asistí con la cabeza y me dirigí a la sala. Los asientos eran de una tela muy suave café obscuro, realmente cómodos, me acerque al mueble ignorando ese tesoro de sofás. En esta época es difícil encontrar personas con DVD la mayoría descarga las películas o hay algunos programas especializados en esos. No me sorprendió ver que las películas eran antiguas "Stars Wars" toda la saga en edición especial, así como la saga de "Harry Potter", casi completa su saga de "Los juegos del hambre", extrañamente tenía una película de "Crepúsculo". Seguí mirando iba bajando las categorías, dibujo animados, me emocione demasiado cuando vi que tenía las películas de "Lilo&Stitch", "Hércules", tome esta última era una edición especial, yo amaba esa película, la veía muy seguido me encanta el personaje de Hades, sigo bajando mi mirada y hay una sección especialmente privada, llena de colores obscuros, entre rojo sangre y negro, había más de 6 películas de terror. Un escalofrió recorre mi espalda y me pongo de pie. Definitivamente veríamos Hércules,
Quería informarle de mi sabia decisión a Shaoran me asome por los vitrales de la terraza y vi a ese hombrecillo tecleando rápidamente en la computadora y revisando unos documentos que estaban a su costado. Regreso a la cocina y decido prepararle un té para que se relaje mientras trabaja. En el refrigerador estaba pegado el número de una pizzería. Me pareció una buena idea y pedí una a su nombre claro, con pepperoni y extra queso. Con unos deliciosos complementos salados y dulces. Calenté el agua preparando un cargado té de frutos rojos, que por cierto Shaoran los tenía organizados en frascos transparentes en la cocineta.
Lo serví en una taza con plato de juego, el mismo en el que él me invito la última vez. Se me dificulta pero abro la ventana corrediza de la terraza con una mano, rezando por no derramar el té y causar otro desastre. Él no notó mi presencia hasta que me acerque a su lado, él se sorprendió, y creo que yo aún más pero no quería hacérselo notar aun.
—Te traje un poco de té, te vi muy ocupado—dije un poco bajo
—Oh, Sakura muchas gracias—dijo apresuradamente mientras apagaba el cigarrillo en el cenicero—Siéntate
Lo obedecí y me senté a su lado, las sillas eran amplias pero de no ser por esos cojines no serían muy incomodas. En su computadora veía graficas el leía algunos documentos, calcule que eran como 50 hojas llenas de letras y números.
Abrí la boca un momento pero me costó decirlo
— ¿Desde cuándo fumas?—creo que me escuche muy grotesca
—Desde hace un par de años que lo hago con más frecuencia
Si, recuerdo que cuando íbamos en la preparatoria todos intentamos fumar, fui muy torpe nunca aprendí o tal vez mi conciencia me lo impedía, Shaoran y los chicos lo probaron y tenía entendido que de vez en cuando fumaban en reuniones. Creí que él nunca lo haría, la gente cambia, pero no soy nadie para juzgarlo.
—Muchas gracias por el té—me sonrió mientras le daba un sorbo— está perfecto
—Por cierto ordene pizza, espero no te moleste
— ¿Enserio? Leíste mis pensamientos—suspiro y volvió a mirar su tortura—ya casi termino solo necesito vaciar unos datos que al parecer fueron borrados en la empresa "accidentalmente"
— ¿Puedo ayudarte en algo?
—Puedes quedarte aquí, tu compañía es suficientemente buena—creo que me sonroje—Claro, sino te molesta el olor que provoqué con el cigarro
—N-No te preocupes—sonreí
No me molestaba que fumara, mucha gente lo hace, pero tenía miedo de que su vicio sea mucho y llegue a dañar su salud.
Llego la pizza, y el la recibió. No me dejo pagarla. Termino su trabajo y nos dirigimos la sala, la pizza estaba caliente ese delicioso aroma del queso, al abrir la caja veo un destello rojo que era el pepperoni brillaba al igual que todo ese abundante queso, la grasa me provocaba salivar. Sí, me encanta la pizza al igual que Shaoran.
—OK, veremos "It"
— ¡¿Qué!?—le grite como no lo había hecho hace mucho— p-pero veremos "Hércules"
Otra vez empecé a tartamudear y él sonrió
—Sakura ya no eres una niña para ver esas películas
—Sí, lo soy, hay que ver Hércules o cualquier otra pero que no sea de miedo—chille pero él seguía divirtiéndose
—Lo siento, mi casa, mis reglas, mi película—dijo tan arrogante
Pero tenía razón y lo deje elegir.
Creí que por ser una película vieja no tendría efectos escalofriantes, comí mi rebanada de pizza rápidamente, me conozco a la perfección, soy muy miedosa. Empezó a salir ese horroroso payaso y empezaba a temblar ocultarme, Shaoran solo reirá por cada brinco que daba.
—Deja de moverte mujer—me dijo conteniendo esa sonrisa torcida
Sentía más miedo ya que empezaba a atardecer poco a poco cambie a una posición fetal inicie abrazando un cojín y luego cuando ese estúpido payaso salió de la regadera abrace el brazo de Shaoran, pero él se levantó inmediatamente. Chille de nuevo y me hice una pequeña bolita, el no tardo en regresar con una cobija, es cierto hacia frio, pero no me importo se volvió a sentar y yo me aferre a su brazo, cruce mis piernas y Shaoran me cubrió hasta los hombros con la cobija y llego a cubrirse un poco las piernas.
Aún tenía hambre, pero era más mi miedo. Shaoran hizo un leve movimiento, claro que estaba muy aferrada a su brazo y si quería moverse, me movía con él, metió su mano entre la cobija y me entrego una patata se le arrebate y empecé a comerla. El empezaba a reír, no me importaba, su risa me causaba enojo, porque el disfrutaba verme sufrir. El me pasaba patatas para alimentarme al igual que un poco de agua.
Cuando termino la película Shaoran tuvo que apagar la televisión y prender las luces para hacerme asomarme entre las sabanas como una tortuga de su caparazón.
—Te odio—masculle
El seguía riendo, seguramente por mi cabello alborotado pero podría estar satisfecho su brazo izquierdo estaba repleto de marcas de mi fuerte agarre incluso algunos rasguños.
2:40 a.m.
Aun no puedo dormir, no sé si será por esa odiosa película o porque no paro de pensar en su expresión de un sexy gruñón.
Tengo que admitirlo Shaoran es muy atractivo y bueno, se volvió un poco más fuerte desde la última vez que lo vi, su espalda es más ancha aunque sigue siendo e la misma estatura que recuerdo (mucho más alto que yo). Juraría que le crece la barba muy bien, ya que hoy cuando estaba aferrada a su brazo pude ver el nacimiento de su vello facial.
¿Cómo es posible que haya cambiado tanto?
Fueron un poco más de 3 años, es complicado, la gente cambia, incluso con solo 1 mes dependiendo de sus vivencias, aun no se mucho sobre lo que paso con él. Me gustaría platicar más a gustaría saber de él, de todo menos de mí y recordar mi horrible pasado.
Me dije que empezaría de nuevo, tal vez no con el amor, pero de nuevo como persona, sería una nueva Sakura, pero creo que estoy volviendo a ser esa Sakura de la preparatoria, con un poco de la Sakura niña de primaria.
Y eso puede preocuparme ya que, siempre hubo una época, tanto en mi niñez como en mi adolescencia, que sentía atracción por Shaoran.
Y ahora en mi adultez, verlo de nuevo con ese cabello rebelde, su intensa mirada, su loción que combina a la perfección con un poco de humo de tabaco, sus dotes culinarias, su faceta de empresario.
Son demasiados sentimientos
Él es mi amigo, mis hormonas deben de estar alteradas últimamente; o es que ¿Acaso hay algo más?
Hola
Espero que haya sido de su agrado este capítulo, yo lo disfrute mucho y si lo escribí a las 2:40 am, Se aceptan sugerencias, sobre todo porque es mi primer fanfic de Sakura Card Captor, y me duele poner como villano a Yukito, pero queda perfecto en el papel.
Pdta. A mi querido novio, a quien dedico este capítulo, muchas gracias por tu apoyo en esto te quiero mucho
Yami.
