Yamil
Capítulo 5: I Still feel you
-Sakura-
Era de esperarse yo seguía ansiosa de ver a Shaoran así, no tenía ni un poco de ganas de dormir, me senté en su cama con las piernas cruzadas e intente ver la televisión que tenía en su habitación, pero no había nada interesante por ver, solo miraba los créditos de la película de Batman Forever, desafortunadamente es lo único que pude ver. Shaoran estaba ocupado en su computadora sin decir nada, supuse que estaba atendiendo asuntos de trabajo por eso mismo tampoco quise charlar con él, por ende un silencio incomodo entre nosotros con una melodía instrumental de Batman nos incomodaban esta noche.
El suspiro y se alboroto el cabello que ya estaba casi seco, cerro su computadora y la dejo en un buró, me miro por un instante e intente no hacerle mucho caso pero sentí mis mejillas sonrojadas. El salió de la habitación y me sentí un poco aliviada.
No es que fuera la primer anoche que pasaba con él, antes cuando éramos más jóvenes dormíamos en una habitación, claro incluyendo a Tomoyo y Eriol, o incluyo algunos amigos más cuando salíamos de viaje. Volvió a vibrar mi celular, y aunque nunca fui tan adicta a esto tuve la necesidad de revisarlo.
Un miedo recorrió mi espalda, me congele mis pies estaban fríos y tenía una desesperación intensa. Creo que me aventure demasiado y cometí un error. Abrí el mensaje que acababa de recibir y automáticamente pude leer los mensajes anteriores
Sakura, tienes que reportarte con nosotros te estamos buscando como locos, ya no sé qué hacer para encontrarte. Necesitamos hablar.
Y el otro mensaje era más intimídate, lo leí con esa voz que me atemorizaba de Yukito
Cuando te encuentre tendremos una amena charla y vas a volver a casa, de donde nunca debiste irte deja de complicarlo todo y regresa antes de que te encuentre.
Sentía mucho miedo, mi piel estaba de gallina, empecé a pensar que sería lo correcto, si seguir huyendo o tal vez sería buena idea hablar con él y aclararlo todo aunque no sé de qué forma me trataría.
—Hey—dijo Shaoran con su voz gruesa, se sentó junto a mí en la cama, ni siquiera había notado su presencia, me acaricio el rostro con sus cálidas manos y seco mis lágrimas. Ni siquiera noté que empecé a llorar—Tranquila
Deje el celular a un costado abrase a Shaoran, hundí mi rostro en su pecho y el comenzó a acariciarme, el calor de su cuerpo controlo el frio que sentía. Empecé a sentirme segura, deje de llorar y me incorpore lo mire de nuevo.
—Lo siento—dije muy bajo
— ¿Te disculpas por llorar?—esbozó una sonrisa burlona
Tuve la necesidad de enseñarle los mensajes, el los leyó y mientras lo hacia frunció ligeramente el ceño, haciendo esa expresión tan atractiva, que a la vez me causaba un poco de temor. Me miro a los ojos un momento y para mi sorpresa el parecía estar más tranquilo.
—Mañana iremos a cambiar tu número telefónico—alboroto tiernamente mi cabello y me regalo una sonrisa, después miro la televisión que anunciaba la próxima película que transmitirían "si tuviera treinta"— Traje te
Parecía perfecto, como si el hubiese adivinado lo que pasaría. Ahora él se sentó junto a mí en la cama, ambos disfrutando de esa cómica película mientras él té calentaba nuestros cuerpos. Era una curiosa comedia romántica que, me hizo pensar en mi relación con Shaoran, somos muy amigos desde niños y con el tiempo esto pudo volverse amor, como en la película, pero no fue así y a pesar de estar distantes durante estos años volvemos a vernos como si nada hubiese pasado. Ya era media noche y moría de sueño, Shaoran estaba acostado en un sofá-cama a unos cuantos metros de mí, pegado a la ventana y yo pude dormir cómodamente una cama grande. Sus sabanas eran suaves y ligeras, pero no calentaban lo suficiente me costó un poco conciliar el sueño.
Imágenes borrosas venían a mí, era Yuki sonriendo con sus lentes tan atractivo y tierno como cuando me empecé a enamorar de él lo escuche decir mi nombre de una forma muy dulce mientras me sonreía con los ojos cerrados. Poco a poco esa imagen se iba desvaneciendo y aparecía la imagen de Yukito con el ceño fruncido sus ojos llenos de rabia y gritaba mi nombre, pero no podía moverme, estaba paralizada el miedo invadía mi ser, y ahora estaba atrapada empecé a sentir como movía mis hombros y aclaraba mi garganta en mi intento por huir de él.
—Sakura—me llamo preocupado de Shaoran
Abrí los ojos de golpe y lo mire a el sobre mí, yo estaba acostada en la cama, el parecía haberse levantado rápido y brincado a la cama para verme
— ¿Estas bien?
—Si—es lo que puedo decir mientras me siento en la cama tratando de analizar lo que pasó y caer en la realidad que sólo fue una pesadilla
—Estabas moviéndote bruscamente y raspabas tu garganta—inmediatamente note que me dolía la garganta y la toque con mi mano mi cuello como si esto tranquilizara el dolor
—Ya estoy mejor—me dolía un poco hablar
—Entonces intenta dormir un poco—se apartó de mi pero yo sujete su muñeca con fuerza
—Quédate—escuche en la obscuridad el sonido del aire escapar de su sonrisa, se incorporó en la cama y tome su pecho como almohada, no sufrí de frío esa noche y por primera vez en mucho tiempo pude dormir sin tener pesadillas.
…
Escucho el cambiar de página de un libro, decido despertar y lo primero que hago es respirar profundamente inundando mi nariz del aroma a menta y una fragancia masculina, me duele un poco el cuello y empezó a moverme un poco. Extramente mi cuerpo empieza a chocar con otro, abro los ojos y el reflejo de los rayos del sol lastiman ligeramente mis ojos. Lo veo y ahí estaba Shaoran muy despierto con el cabello despeinado y una leve sonrisa en el rostro, él estaba leyendo un libro que sujetaba con su mano libre, la otra mano yo la estaba aplastando, me levante rápido y el movió su brazo que se veía muy entumido
—Buenos días—me sonrió y sentía algo extraño en mi
—Hola, lo siento mucho—me sonroje— ¿Cuánto llevas despierto?
—Un par de horas—se bufo, pero creo que por mi cara de vergüenza continuo—Es broma, tranquila
Sentí un alivio, pero me sentía rara, siempre cuando dormía de mas con Yukito él no me esperaba, nunca lo hacía incluso si teníamos que levantarnos a la misma hora nunca pasábamos la noche juntos, él se cansaba y cada quien dormía en su lado de la cama. Pobre Shaoran toda la noche estuvo aguantando mi peso en su brazo. Pero la sensación cambio, sentía algo en el estomago que me hizo pararme de golpe y buscar el baño mas cercano, pero me arrepentí de usar su baño y fui al baño de la sala, pude ver a Tomoyo que estaba en la sala platicando con Eriol; creo que ambos notaron mi presencia.
Intente vomitar, pero no pude, me costó un poco y cuando lo hice sentí que todo mi esófago se quemaba y ya no podía aguantar ese dolor. Lave mi boca después de eso y aproveche para limpiar mi cara. No puedo creer que Shaoran me haya visto así. Cuando salgo del baño estaba Shaoran en la cocina preparando algo para mí, me ofreció un licuado para evitar complicaciones estomacales, que no sabía tan mal pero tenía que tomarlo por sorbos. Moría por una donitas de canela con azúcar recién fritas, llevo día con ese terrible antojo y bañarlas en chocolate derretido.
Mi imaginación se vio interrumpida por el caminado pausado de Eriol acercándose a mí, me miro a los ojos y creo que empezó a inspeccionarme, lo cual me causo escalofríos. Tomoyo lo miró de lejos y rápidamente se acercó a darle un golpe con su codo para que dejara de incomodarme.
—Sakura tienes problemas con tu hemoglobina ¿Cierto?—dijo serio Eriol lo cual se me hizo extraño
—No lo sé, hace mucho que no me realizo estudios sanguíneos—respondí con naturalidad
—Oh discúlpalo, a veces no puede controlar su parte medica
—¿Eres doctor?—pregunte asombrada
—Algo así, termine la carrera pero aun no ejerzo profesionalmente
—Lo cual hará muy pronto…si es que no quiere tener otra charla con mi padre
El rostro de Eriol se puso pálido e intento sonreír de una forma nerviosa. Pude percibir el masculino aroma de la loción de Shaoran el sujeto fuertemente el hombro de Eriol tomándolo por sorpresa y agitándolo un poco
—Esperemos que eso no pase de nuevo, Eriol se esforzó mucho estudiando medicina para no ejercer—mostro una enorme sonrisa—Es bueno como médico todos confiamos en ti
Realmente no entiendo por qué Eriol no quiso ejercer la medicina, después de seguir con la conversación resulto que él solo estaba tomándose unos meses sabáticos, lo cual me parece flojo e irresponsable. Me parece que Eriol también cambio un poco, el siempre había sido muy aplicado, seguramente el amor lo había segado, aunque tampoco me explico porque Tomoyo permitió que Eriol no se esforzara para ser mejor estudiante. Pasaron las horas y decidí regresar a la habitación de Shaoran para ver que usaría para salir hoy, tanto Eriol como Tomoyo trataron de convencernos de salir a tomar un poco y divertirnos y después de una larga disputa optamos por aceptar, no nos haría mal salir a bailar y tomar solo un poco.
Reviso las cosas que tengo en mi maleta, y para mi sorpresa no tenía vestidos para salir de noche, desde que vivía en Tomoeda no he salido a fiestas y no necesite comprar vestidos ni nada por el estilo, empiezo a recordar las cosas que deje en casa en el ropero y el único vestido de noche era uno de escote con gran volumen que me llegaba por arriba de las rodillas, perfecto para una adolescente de 15 años.
Escuche el ruidosos zumbido de mi celular en la mesa de madera lo cual me asusto decidí miras quien me llamaba y ahí estaba su nombre, no pude evitar imaginármelo con el teléfono pegado a la oreja sus ojos angustiado tras esos anteojos. Por mi cabeza pasaron muchas facetas de Yukito entre ellas su faceta deprimida, era un chico que no podía disimular sus emociones y cada vez que él se sentía mal yo también, mi debilidad ante todo, creí que estaba desesperado y temí que fuera cometer una locura al no encontrarme y sin pensarlo conteste, como estaba acostumbrada contestarle rápido para que no se molestara.
El marcador de tiempo empezó a aparecer 2 segundos de llamada y escuche su voz, después de tanto tiempo llamándome "¡Hola!" "Sakura" "¡Estás ahí!" el miedo me invadió estaba temblando el contador seguía avanzando y uno sabía qué hacer, me aclare la garganta y trate de decir algo pero mi mente estaba en blanco cuando lo escuche llamarme de una manera grotesca tuve mucho miedo y deje caer el celular .Shaoran caminaba descalzo por la habitación se agacho, tomo el celular miro la pantalla y colgó.
Su cara no mostraba que estaba molesto para mi sorpresa parecía decepcionado, sus ojos causaban un efecto similar al que siento con Yukito, sentí un golpe profundo en mi pecho, no podía soportar su mirada, el miro al suelo apago el celular y aventó el celular haciendo que cayera seguro en la cama. Dio unos pasos hacia delante y cuando cruzo muy cerca de mi empecé a querer llorar pero intentaba hacerme la fuerte.
—Shaoran…—logro decir y él se detiene escuche su respiración profunda
—Por qué lo hiciste—en su voz se hacía notar la rabia que estaba guardando al igual que enojo que trataba de contener
—Yo… solo contesté por inercia, estaba acostumbrada a contestar rápido si no…—dije rápidamente sin trabarme pero el me interrumpió
— ¿Sabes que pudo localizarte solo con esa llamada?—me miro de nuevo y su ceño fruncido me asusto un poco pero seguía de pie, él era Shaoran no Yukito
—No, no sabía lo que hacía…discúlpame
—Discúlpate a ti—dijo controlándose, me miro por última vez y salió de la habitación
Me quede dentro de la habitación un instante, con mis manos oprimí mi cabeza que empezaba a dolerme cubrí mi rostro y solté unas lágrimas. Shaoran tenía razón no debí hacerlo, él podía localizarme, de no ser que mi celular era antiguo, pero de igual manera decidí deshacerme de él, desarmándolo y guardándolo en un cajón. Me acuesto en la cama mirando hacia la ventana como las ramas del árbol de cerezo se movían lentamente como si estuvieran danzando, hasta que puedo controlar mi llanto; me di cuenta que estaba arrancándome el cabello de nuevo, deje de hacerlo y miro unos cuantos cabellos en la almohada, los tomo todos y los arrojo al bote de basura. Odiaba hacer eso pero era un reflejo por ansiedad por suerte tengo mucho cabello y no sufro por alopecia, por ahora. Me miro en el espejo y trato de peinarme cabello mis ojos estaban ligeramente hinchados. Mi cabello seguía creciendo y parecía otra pero seguía siendo la misma niña idiota.
Salgo de la habitación y por fortuna mía ni Eriol ni Tomoyo estaban cerca me dedico a buscar a Shaoran y lo encuentro en la terraza sentado con su codo izquierdo recargado en la mesita y con ese mano sostenía su cabeza, mientras que en la otra claramente podía distinguir un cigarro humeante, me acerco con cautela abrí la puerta corrediza tratando de no hacer ruido y la cierro de la misma forma. Doy unos ligeros paso en puntitas tratando de no llamar mucho su atención.
—Dime algo Sakura—dijo serio como si estuviera seguro que era yo la que se acercaba— ¿Sigues enamorada de Yukito?
Se me hizo un nudo en la boca del estómago, no lo había pensado así, solo me mentalice en odiarlo por lo que me había hecho, sin embargo creo que solo acabe odiándome a mí por permitirlo, y cuando Shaoran menciono mis sentimientos hacia Yukito lo primero que imagine fue al Yukito sonriente, tierno y caballero que conocía, el Yukito que iba a comer a mi casa, el mejor amigo de mi hermano, el Yukito que nunca me haría daño. Suspiro y trato de acercarme más a él. Me siento junto a él, pero el sigue mirando el árbol de cerezo aquel que yo miraba desde la ventana de su habitación. El seguía fumando sin importar mi presencia.
—No estoy segura—dije mirando al suelo él se giró y pude sentir su penetrante mirada en mi
— ¿No estas segura?—se bufo—Sakura estas segura de esto, ese imbécil te ha hecho mucho daño, no puedes seguir amándolo
—Lo sé—dije bajo mientras escuchaba sus regaños
—Ok—dijo más calmado, supongo que entendió que me estaba haciendo sentir mal—Solo trata de que no te encuentre, Sakura yo no permitiré que te haga daño, prometí cuidarte, solo no hagas las cosas más complicadas
Tomo mi mano y me tranquilicé por un momento.
—Bueno Sakura… Tomoyo no tardara en regresar creo que fue por un vestido para ti
— ¿Enserio?—por su sonrisa supuse que había hecho un gesto cómico
—Como los viejos tiempos ¿no?—dijo colocándose el cigarrillo en los labios e inhalándolo de una forma tan masculina y atractiva, es incómodo pero me gustaba
Me tranquilicé al grado de casi olvidar el accidente cuando Tomoyo llegó emocionada con un montón de bolsas con vestidos de diferentes tipos, claro que Eriol era el que estaba cargando todo eso y cajas de zapatillas, ella solo llevaba un gran estuche rosado de maquillaje. Ella se abalanzó hacia mí y me jalo rápidamente a la habitación donde antes dormía. Empezó como loca a hacer combinaciones entre los vestidos y zapatillas, había de diferentes estilos y colores. Me mostro uno amarillo pero tenía mucho brillo y al parecer esos habían pasado de moda y prosiguió, entre uno de los vestido se encontraba uno esponjoso rosa con detalles blancos, incluía un moño, los zapatos rojos de charol y unas calcetas blancas que llegaban hasta mis muslos, me entro la nostalgia deseé probármelo pero Tomoyo insistió que en otra ocasión seria, que ella lo estaba reservando lo cual me parecía extraño. Y por último me mostro un modelo nuevo que había diseñado especialmente para mí. Lo que es aún más extraño ya que no sabía que yo estaría aquí a menos que estuviese diseñando para mí aunque no habláramos por años. Era un vestido negro corto con un poco de volumen y un escote en la espalda, acompañado de unos leggins negros y unas zapatillas con agujetas, ella opto por un vestido azul rey ajustado pero un poco holgado en el abdomen dicho vestido le llegaba hasta las rodillas. No tardó mucho en el maquillaje algo casual para mi sin que llamara la atención, plancho mi cabello y formo delicadas ondas que se notaran naturales, colocó una diadema delgada negra para hacer juego. Me miro al espejo y me veo realmente atractiva y cuando salgo de la habitación y veo la cara de Eriol y Shaoran lo confirmo, me hacían sentir hermosa.
—Es una suerte que tanto Sakura como yo no tengamos acompañantes—Shaoran me tomo del brazo y caminamos juntos hacia la puerta
— ¿Podríamos cambiar?—murmuro Eriol embobado aun y Tomoyo le dio un ligero golpe en la cabeza con su diminuto bolso
El camino fue divertido nunca me imagine a mi amiga y a su novio platicando de esa forma, a decir verdad nunca había visto a Tomoyo discutir por algo, pero me di cuenta que ella era distinta cuando estaba con él, eran una linda pareja, aunque Eriol se portaba algo torpe y Tomoyo lo regañaba cada vez que se equivocaba. Siguieron discutiendo sobre cómo se llamaban los colores, Shaoran participo indagando que las mujeres somos muy perfeccionistas que utilizamos nombres como Rosa pastel, Rosa mexicano, Azul rey, Azul turquesa, ellos solo los clasifican como azul y rosa. Tomoyo pidió mi opinión para defenderla pero no pude hacer nada usualmente nos sabia distinguir muchos colores.
Al llegar el ambiente no era para nada lo que yo imaginaba yo creía que iba a estar repleto de adolescentes bailando, jovencitas con vestidos diminutos tratando de coquetear con todos y encontrando parejas para pasar una noche, sin embargo este era un tipo bar exclusivo para adultos un poco más maduros, habida gente bailando pero sin hacer un gran alboroto algunos cuantos en la barra y otros cuantos en las mesas, optamos por tomar una mesa. Los haciendo eran cómodos y el servicio era muy bueno rápidamente tomaron nuestra orden, Tomoyo y yo decidimos tomar algo ligero y dulce un par de piñas coladas mientras que ellos optaron por bebidas más fuertes sin combinaciones.
— ¿Les molesta?—pregunto Shaoran mostrando su caja de cigarrillos azul metálico
Nosotras negamos con la cabeza, nunca había visto a Shaoran fumando tanto, no sé si sea porque está en un centro nocturno o porque está más ansioso de lo normal. Empezó a fumar junto a Eriol tratando de que el humo no llegara a nosotras para no causarnos ningún problema pero nosotras los mirábamos atentamente
— ¿Quieres probar?—pregunto Shaoran con una sonrisa en sus labios un tanto retadora
—Nunca lo hecho—dije avergonzada
—Lo sé— ahora empezó a sonreír con el cigarrillo apretado entre sus dientes—prometo no hacerte adicta
Acepte, la que mi curiosidad era mayor me dio el mismo cigarro que él estaba fumando, era como si nuestros labios fueran a juntarse indirectamente, lo coloque en mis labios e intente inhalar pero no puede el sabor a tabaco se impregno en mi boca y lo saque, tosí un poco y los chicos empezaron a reír tiernamente
—Pequeña Sakura esto no es para ti—dijo el risueño de Eriol
—Exactamente—Shaoran me arrebato el cigarrillo y siguió fumándolo mientras me veía de una manera picara
—Sabias que la mayoría de fumadores empiezan a la edad de 16 años, así que es muy probable que si llegas a los 20 sin fumar ni una sola vez nunca te vuelvas fumador—dijo una voz conocida cerca de nosotros y todos giramos a ver de quien se trataba.
Un chico alto de piel algo bronceada cabello de punta y los ojos muy rasgado nos sonreía de pie junto a nosotros, de repente su cabeza se inclinó hacia atrás haciendo que mirara directamente al techo
— ¡Takashi! ¡Cuántas veces tengo que decírtelo!—una voz aún más familiar se acercó a nosotros y estaba jalando el cabello de Yamasaki con fuerza— ¡Hola chicos que lindo es verlos por aquí!
Era Chiharu con su clásico flequillo y unos rulos muy prominentes ella nos sonreía sin embargo nosotros parecíamos más inmóviles. Yamasaki se libró del agarre de su aparente novia y se inclinó curiosamente mirándome
— ¿Eres Sakura verdad?—pregunto como si fuera un niño pequeño y provoco un sonrojo en mí, asistí con la cabeza
— ¿Qué?—dijo la chica y abrió los ojos como platos cuando reconoció mi rostro— ¡No es cierto!—se lanzó hacia mí y me abrazo fuertemente, cuando me libero dio un brinco y movió sus brazos llamando a alguien.
En ese instante llego otro rostro conocido, ella era bajita aun con unos lentes enormes y su cabello siempre corto completamente lacio. Me sonrió y note su labial color purpura que le iba muy bien por su tipo de vestimenta
—Sakura—me dio un corto abrazo—Es increíble verte de nuevo
Ella seguía siendo un poco tímida y reservada, la acompañaba una mujer que no se veía más grande que nosotros su cabello era rojo obscuro y se peinaba con una cola alta haciéndola ver más alta que Naoko
—Chicos ella es mi novia Kara—presentó formal mente y nos saludos a todos
No me sorprendió la noticia lo tome tan natural como si hubiese presentado a un chico, estoy contenta por Naoko que no esconda sus preferencias y que sea feliz con eso. Me dio gusto verlas ad e nuevo se sentaron con nosotros un rato y estuvimos charlando, cuando pregunte por nuestra otra compañera y amiga Rika me platicaron que ella usualmente no salía a fiestas, desde que se volvió madre ha sido muy difícil su vida y mas ya que el profesor que la embarazo negó todo y no quiso hacerse cargo de ella ni del bebe. Ahora ella lucha trabajando por mantener a su hijo. Es triste saberlo solo espero que este bien. Miro de nuevo a mis amigos y es como si volviera a estar en la preparatoria y cuando los chicos empezaban a hablar y hacer sus estúpidas bromas me sentía como en la primaria, así inocentes como si nada nos preocupara. Yamasaki y Chiharu se retiraron temprano ya que ellos tenían otros planes, se despidieron normalmente hasta que Yamasaki habló
—Si tenemos que irnos porque hoy toca consentir a la princesa—y como si no fuera demasiado obvio lo que quiso decir agregó—¿Ya saben?—arqueando una ceja de forma divertida
—TAKASHI—dijo entre dientes y jalo del cabello al chico arrastrándolo hasta la salida dando pasos agigantados, nosotros tratamos de controlar nuestras risas hasta que se fueron
—Creo que quiero bailar—dijo Kara terminando su Martini
—Aquí vamos—dijo Naoko mirando al cielo sonriendo mientras que su novia la jalaba la a pista de baile
— ¿Deberíamos bailar?— le pregunto Eriol
— ¡Claro que deberíamos bailar!—dijo Tomoyo en un tono de intriga—tenemos que bajar las calorías consumidas
—Oh, no Tomy—ella arrastró Eriol que estaba un poco ebrio a la pista de baile un poco alejas de Naoko y Kara ya que a ellos no les gustaba bailar en el centro de la pista
Shaoran apagó el cigarrillo y me miro, me sentí avergonzada y me sonroje me sudaban las manos como si me tratara de una adolescente con las hormonas al tope
— ¿Quieres bailar?—me preguntó caballerosamente
—En realidad no se bailar bien—le sonreí no tratando de verme tan torpe
—Perfecto, no hare un desastre yo solo—se puso de pie y me ofreció su mano para levantarme, con valor tome su calidad mano y nos dirigimos a bailar con Tomoyo y Eriol.
Mientras bailaba con el pude captar la letra de la canción love the way you lie entre el mix que se escuchaba, miraba los ojos de Shaoran mientras bailábamos y no pude dejar de imaginarme le video de la canción muchas cosas pasaban por mi cabeza causándome un leve dolor, como si lo supiera tomo mi cintura volviéndome un poco el equilibro deje de moverme un poco y él lo noto. Lo sabía lo mire y quise decírselo pero no pude no podía permitírmelo, no podría permitirlo verlo así de nuevo pero lo que quería decirle era, que aunque lo intentara yo siempre iba a amar a Yukito y que si tuviera la oportunidad correría con el de nuevo, porque yo sé que él puede cambiar, tal vez la distancia lo había hecho reflexionar sobre todo, y bueno dicen que si hay amor aun la relación puede funcionar. Esto es lo que mi corazón sentía y claramente si ignorara mi razón seguiría a Yukito.
Shaoran recargo su frente en mi hombro y pude sentir su respiración en mi pecho me sentía segura con el pero a la vez sentía algo distinto, no precisamente relacionado a nuestra amistad. Me da un pequeño beso en la mejillas que pasó desapercibido por todos menos por nosotros me sonrojé y empecé a sentirme muy caliente ahora vuelvo me aparto de él y comienzo a sentirme un poco mareada, y siento un dolor en el estómago, pego mi bolso al pecho de Shaoran y ello toma, siento que me sigue con la mirada mientras yo voy deprisa la sanitario para damas, como una sombra siento a Tomoyo entrara tras de mí. Entro al primer sanitario disponible y regreso ese deliciosas bebidas al vomitar. Me recupero y me siento vacía como para continuar salgo y Tomoyo ya me tenía una toalla húmeda para limpiarme la boca, sin embargo necesito enjuagarme muy bien, me limpio los labios con el agua y mojo un poco mi cuello para refrescarme. Sin alzar la mirada sigo limpiando mis manos, Tomoyo estaba a un costado mío y pude sentir la tensión entre nosotras.
—Sakura… ¿Cuándo fue la última vez que te vino la regla?
Lentamente alzó mi cara hasta verme en el espejo estaba mirándome pero a la vez veía a la nada, las palabras de Tomoyo retumbaban en mi cabeza.
…
Hola, espero que haya sido de su agrado este capítulo, planeo volver pronto y avanzar con esto espero sus críticas y sugerencias
