Capítulo 10: No soy igual
—Sakura—
Ya era la tercera noche seguida que pasaba sola en casa, Shaoran se quedaba en la oficina por un supuesto proyecto de la empresa, lo estaban sobre explotando y eso me preocupaba. Era ya casi media noche, me coloque mis auriculares y puse en mi mp3 una canción al azar, la música viajo por la sangre de mis venas hasta toda parte de mi cuerpo incitándome a moverme y dan brincos pro todo el lugar. Estaba en casa sola, podía hacerlo. Mi pijama era un delicado short rosado con puntos blancos y una playera blanca con letras rosas que me quedaba un poco ajustada y corta. Cada vez que movía mi cuerpo esta se alzaba descubriendo una parte de mi abdomen. Baile por el corredor hasta la sala moví mis caderas exageradamente mis pies danzaban y ni hablar de mis hombros. Debería dedicarme a hacer shows.
—It´s gonna be me—canté me sentí una adolescente de nuevo
—Tienes que salirte de tu club de lectura y meterte a un club de danza—casi grito Shaoran, tenía una extensa sonrisa cansada en su rostro
— ¡Demonios!—me sentí tan avergonzada que rápidamente me senté cruzada de piernas en el sofá más cercano, me deje caer y sentí un poco de dolor—No hagas eso
—Es mi casa—suspiro y se dejó caer junto a mí—No es mi culpa que a mi novia le guste hacer shows de los 90´s cuando este sola
Me sonroje y le arroje un cojín. Lo miro por un instante y me acerco a él, como si fuera una gatita acechando su presa, me siento en sus piernas frente a él y comienzo a aflojarle la corbata
—Shaoran, amor, presiento que te hace falta algo—tire la corbata en el suelo y me dedique a besarle el cuello
—Sak estoy cansado—me dijo pero sus manos estaban sobre mis muslos desnudos
—Oh vamos Shao, hace mucho que no…—me sentía avergonzaba de decir esto
—Tal vez después ha sido una semana difícil—besó mi frente
Hice una mueca con mi boca y me baje de su regazo, camine un poco levantando su corbata y llevando sus cosas al estudio. Lo miro de reojo y parece que se quedó dormido con la boca ligeramente abierta. El trabajo lo estaba matando. Al dejar el maletín en la mesita lo siento algo húmedo y lo abrí, saque la bolsita que contenía lo que fue un desayuno improvisado, y no quedo más que las servilletas húmedas, pero no encuentro razón aparente de la humedad, encuentro una nota en un post-it color rosado, diez números y marcas de lápiz labial en forma de labios. Una nota muy coqueta. Muchas de estas he visto antes. Pero no me preocupe, pensé que tal vez sería una simple nota de una admiradora, lo se Shaoran no lo quiere admitir pero tiene a varias mujeres tras de él, desde siempre, aunque él siempre me prefirió a mí.
Pero aun así ciento una espinita en mi corazón. Desvisto a Shaoran y lo llevo a la cama, el aun esta medio dormido así que no se negó. Al llevar la ropa al cuarto de lavado la reviso bien y no tenía marcas de mujer, ni siquiera un ligero perfume femenino. Me hace sentir más tranquila. Al llegar a la habitación Shaoran ya había tomado un baño y se pasaba una toalla por el cabello. Me mira de reojo sin vergüenza. Él no tenía nada puesto, las gotas de agua caían por todo su perfecto cuerpo desnudo. Su mirada parecía inocente, pero no dejaba de verme, ni siquiera intento cubrirse. Le sonreí pícaramente mientras me quito mi pijama, ya sin mi ropa interior estando completamente desnuda frente a él, le lanzo un beso y me doy la vuelta, directo a la puerta de la habitación dispuesta a pasar la noche en mi cuarto.
— ¿A dónde crees que vas?—no llegue muy lejos él ya me había tomado por la espalda y mordió mi oreja
—Creí que estabas cansado—intente alejarme pero me pego más a su cuerpo desnudo
—Sí, pero no puedes torturarme de esta manera Sakura—beso mi cuello—No puedo vivir sin ti… sin esto
—Me he vuelto adicta a ti—le murmure y fueron las palabras mágicas para que me cargara y me hiciera el amor.
…
Ambos desnudos recostados en el sofá de su habitación solo una sábana nos cúbrala ventana estaba abierta para dejar escapar el humo del cigarrillo que él fumaba, con su mano libre me abrazaba y acariciaba mis brazos.
—Lo siento por no venir a comer—me dijo—Eriol quería terapia
— ¿Qué ocurrió?
—No le cayó bien la noticia que Tomoyo esperará gemelos
—Lo supuse, Tomoyo está muy contenta—le dije—esta planeado todo, decoración vestuarios y demás
—Oh vaya, Eriol estaba sugiriéndome que nos quedáramos con uno de los gemelos
— ¿Qué?
—Ya sabes, cree que los amigos son para repartir las cargas—ambos comenzamos a reír
—No sé cómo Eriol va a llegar a ser padre con esta actitud—comenté mientras abrazaba del brazo de Shaoran
—Espero que cuando vea a sus hijos cambie y pueda madurar—suspiro y volvió a fumar—Tomoyo lo lleva muy bien
—Toda mujer sueña con ser madre alguna vez
— ¿Tú lo quieres?—preguntó rápidamente, y se volvió incomoda la pregunta
—Bueno, si…aunque no sé si este lista para serlo
—No te preocupes no te presionaré—comentó riendo haciendo lo parecer una broma pero capte algo enseguida
— ¿Tú quisieras ser padre?
—Si… y aunque sé que es casi imposible por mi genética quisiera tener un varón— recordé que él es el único hombre de 5 hermanos— Transmitirle mis conocimientos de artes marciales, jugar con él, todo eso. Si llego a tener una hija sería muy sobreprotector y celoso
Sonreí, oírlo hablar así me provocaba ternura, una faceta de Shaoran que desconocía, él deseaba ser padre pero de cierta manera ambos sabíamos que no era el momento adecuado para hablar de estos sino hasta que esto fuera más formal.
—Aunque creo que me conformo con cuidar a nuestros sobrinos por el momento—comentó nervioso
—Sí, se vienen tiempos difíciles
…
—Shaoran—
Otra jornada de trabajo intensa me esperaba, antes de irme veo a Sakura por última vez, ella estaba aún dormida, las sabanas ocultaban su desnudez, le coloqué una manta encima para que no sufriera de frio, el día estaba nublado, me llevé una sombrilla por si acaso empezara a llover. Tomo mi maletín y hago un desayuno rápido. Al dejar la casa siento que dejo la mitad de mi alma en ella, me dolía separarme de Sakura y dejarla sola. Desde ayer cuando tocamos el tema me he imaginado un hijo de ambos, así Sakura no estaría sola en casa, aunque sé que esto es muy apresurado, además de que la única forma de que Sakura y yo tengamos un hijo es que ambos portemos un anillos de compromiso.
Meilin y yo nos encargábamos de la administración de la estructura a realizar, pero los nuevos directivos eran muy exigentes quería asegurarse que todo fuera perfecto, es por eso que esta semana he llegado a casa hasta tarde. Es un gran proyecto como arquitecto principal me pagaran muy bien por esto, pero es un desgaste físico y mental impresionante. Si no fuera poco Meilin está dejándome casi todo a mí, ella hacia las minorías, además de las licenciadas encargadas del proyecto estaban sobre mí, una en particular, literalmente.
—Hola arquitecto Li—me saludó la mujer rubia con un tono muy seductor
—Hola Licenciada—dije frio mientras continuaba realizando los planos
—Veo que estás muy tenso—se acercó a mí y empezó a masajearme los hombros, me puse tenso y trate alejar su agarre sutilmente pero ella volvía tomar mis hombros
—Licenciada Sora, por favor—trate de sonar lo menos irritado posible
Ella se alejó y cerró la puerta de mi oficina bajo llave, se acercó a mi nuevamente y se sentó sobre los planos, arroje los lápices y reglas que tenía en mis manos bruscamente en la mesa, toque el puente de mi nariz cerrando los ojos tratando de concentrarme, Desde que inició este proyecto Sora ha estado tras de mi insistiendo en algo más que una trabajo profesional. No podía gritarle ni apartarla bruscamente si no el trabajo se vendría abajo, pero ya no lo soportaba
— ¿cuantas veces tengo que decirte que tengo una relación?
—No han sido las suficientes—empezó a reír—Vamos Shaoran ella no se enterará—alzo sus piernas mostrándome al desnudez de estas, pero la ignore
—No—resople bruscamente—Sora no quiero nada contigo entiende de una buena vez
— ¿Qué acaso no te gustaron las fotos?
— ¿Qué fotos?—la mire muy confundido
—De estas—se abrió la camisa mostrándome sus senos
— ¡Oh no, joder!—cerré los ojos y me di la vuelta, ella me alcanzo y me abrazo por la espalda
—Sí, eso quiero Shaoran, hazme tuya…hazme todo lo que quieras…sabes que de mi depende el proyecto y si no...
Seguía amenazándome, la imagen de Sakura vino a mi cabeza, no podía hacerle esto, jamás me lo perdonaría, puedo encontrar otro trabajo pero ni una chica igual que ella.
Tome mis cosas y salí de la oficina dejándola a ella semidesnuda sorprendida y molesta. Pero no tanto como yo.
Eran las 9 de la noche decidí llamar a Sakura y preguntarle si quería cenar, pero no encontré mi teléfono celular, hice memoria pro un buen rato y recordé que lo había olvidado en mi habitación. Conduje hasta casa, la calles estaba solitarias para ser esta hora. Al llegar noté que Sakura no prendió las luces de fuera, la casa se veía tan obscura. Me pregunte si ella estaría en casa, ella nunca sale sin avisarme, aunque claro hoy puede ser la excepción ya que olvide mi celular.
Ella estaba arrinconada en sofá individual de la sala, abrazaba sus piernas y hundía su cabeza, literalmente estaba hecha bolita. Deje mis cosas y me arroje al sofá junto a ella, ella apenas se movió, así que decidí empezar a hablar.
—Hola Sak—dije y ella se movió un poco
—Hola—logro escuchar
— ¿Estas bien?
— Llegaste temprano, ¿no?
—Sí, huí del trabajo, larga historia—suspire—Quería invitarte a cenar algo, pero olvide mi celular
—Si—su voz era tan fría que me erizo la piel, se puso de pie y caminó hacia la habitación, pero la detuve, la tome de las manos y la mire a los ojos
—Vas a decirme que pasa—tuve que inclinarme para poder verle el rostro, ella estaba llorando
—Shaoran, me he dado cuenta de todo pero no quiero hablar de esto ahora, me siento mal—me evadió y avanzó, pero la detuve y con mis brazos la arrinconé dejándola sin salida
—Dímelo
—Sé que estas con otra mujer
— ¿Qué?
— ¡Lose!, estos días que has estado trabajando todo el día has estado con otra mujer
—Demonios ¡No!
—Entre tus cosas hay notas, con besos números telefónicos y cosas muy sexuales—tense mi mandíbula y apreté mis puños— ¡Olvidaste tu celular! ¡Sabes de todo lo que me entere!
—No, Sakura esto que dices es mentira—trate de sonar lo más normal posible pero me estaba molestando
—Mira—me mostro mi celular— Esta mujer te mando fotos suyas desnuda y lee sus mensajes
Sakura estaba molesta pero a la vez temblaba, ella tenía miedo y eso me destrozaba, aun así vi los mensajes.
Oh Arquitecto Li hoy va a probar esta nueva parte de mí
Le va a encantar la sorpresa que tengo para usted
Eran varias fotos desnudas de ella, provocativa sin embargo no mostraba su rostro. Leí algunos de los mensajes, pero ninguno parecía decir que yo siempre me he negado a estar con ella, todos los mensajes podrían interpretarse que nosotros ya habíamos hecho algo y lo seguiríamos haciendo.
—No sé cómo esa perra consiguió mi número—estaba realmente enojado—Sakura yo no
—No negaste que la conocías
—La conozco, trabaja en la oficina—resople—Ella ha estado insistiendo, debí de contarte lo desde el primer día pero
—Eso debiste—volvía a interrumpirme
—Pero no quería que se malinterpretara
—Oh claro ¡No se va a malinterpretar!—su tono entre sarcástico y enojada me sacaba de quicio
— ¡Demonios Sakura déjame terminar!
— ¡Claro como no terminaste con ella!
Le quite el teléfono de las manos y lo arroje al suelo, escuche el cristal de la pantalla quebrarse, eso me ayudó a controlarme un poco aunque ella estaba ligeramente asustada, su ira estaba sobre todo, y yo no podía estar tranquilo
—Yo no he hecho nada con esa tipa, ella está insistiendo, trate de sobrellevarla por el bien del proyecto
—Ahora por el bien del proyecto te acostarías con ella
—Sakura—murmure sin dejarla de mirarla a los ojos, ella estaba ardiendo de ira y supongo que yo también pero trataba de controlarme, yo podía ser una bestia pero no con ella
— ¡Por qué carajos no la frenaste, la alejaste de ti! ¿Un proyecto es más valioso que esto?, ¡¿Más valioso que yo?! ¡No lo niegues, has estado con ella revoloteándote por toda la semana y no me has contado nada! ¿Acaso lo estabas disfrutando? ¿Cómo no? Ella está bien formada, y por los mensajes no parece ser la primeras fotos que te envía ¡Eres un hipócrita pervertido!—me dio una bofetada, pero no hizo que moviera mi rostro yo estaba muy tenso
— ¡Cállate Sakura!—la furia que sentía en mis puños fue descargada en un golpe directo a la pared, fue intenso y poco doloroso. No pensé que la dirección del golpe estaba a escasos centímetros del rostro de Sakura. Bien pude rosarle el rostro, pero no lo hice, no fue mi intención solo quería descargar mi furia y deje que mi puño fuera en dirección recta justo arriba de su hombro izquierdo— ¡Acabo de renunciar al proyecto!
El silencio entre nosotros se volvió doloroso, oía claramente como lloraba y nuestras respiraciones agitadas descoordinadas. Me dolía, no sabía cómo actuar, le tomo los hombros un poco más calmado; no quise lastimarla.
—Deja de pensar que soy como él, que Yukito te haya causado un trauma no es mi culpa, así que no te vuelvas una paranoica.
Sus hermosos ojos jade me miraron por última vez, una mirada fuerte con su ceño ligeramente fruncido. Parecía valiente, ella no se desplomó, miró el suelo y salió de mi agarre caminó hasta la entrada de la casa, me gire para verla mientras se iba
—Necesito estar sola—dijo bajo mientras se ponía sus zapatos
—No quise decir eso, lo siento—ella abrió la puerta y salió—Te amo
Cerró la puerta tras ella y escuche sus pasos en la calle. Le daré el tiempo que pida. Fue mi error, esas palabras nunca debieron de salir de mi boca, sé que la lastime pero también sé que salir tras ella en estos momentos solo haría que me odiara más. Levanto mi celular, la pantalla de mi teléfono estaba quebrada pero la pantalla táctil aun funcionaba bien, a pesar que me causaba ligeros cortes cada vez que hacia un movimiento. Leí los mensajes de Sora, era una perra que quería ver mi mundo arder. Bloqueé su número y deje mi teléfono en el buró para no destruirlo.
Después de media hora ella no regresaba, decidí darle un poco más de tiempo, pero pasaban de las 10 de la noche, es una hora peligrosa para que ella este dando un paseo.
Si uso el auto sería más rápido pero no podría ir a todos los lugares. Aun así decido usar el auto y seguir a pie en los lugares que sospeche que ella estaría. Busque alrededor en el parque pingüino cada esquina incluso entre los fierros viejos de los juegos, pero ni una pista de ella. Llamé a Eriol primero, él no me mentiría, Tomoyo tal vez si para encubrir a Sakura, pero ambos no sabían nada de ella. La busqué en restaurantes y cafeterías que seguían abiertos, mi camino fue largo recorrí casi toda la ciudad, ella había olvidado su teléfono no podía hacer mucho, pero no dejaba de preocuparme. No debí dejarla ir desde un principio.
Mis pies me llevan a un camino viejo de la ciudad, casi abandonado, poco transitado. Lo reconozco porque pase parte de mi adolescencia aquí. Era la antigua casa Kinomoto, no estaba tan descuidada a veces estaba habitada pero no llamaba mucho la atención, sigo mi camino y me percato que las luces estaban prendidas, y por la ventana se ve la silueta alta y delgada de Touya, abrazando a la pequeña Sakura. Me quedo inmóvil viéndolos, ella lo mira a los ojos y ambos sonríen. Siento un poco de pánico pero a la vez calma, tal vez ella necesitaba hablar con su hermano. Después de todo ella estaba segura con él. El rostro de Sakura denotaba felicidad, ella extrañaba a su hermano aunque no habláramos del tema, después de todo son hermanos. Miro a mi hermosa Sakura por última vez antes de retirarme. Regreso a casa y termino algunas cosas que tenía pendientes por hacer para cansarme y poder dormir. Por la mañana conseguí un enorme ramo de peonias rosas, era una delicada combinación de diferentes tonos de rosa, sé que le encantarían.
Estoy tranquilo, ella tendrá que regresar, olvido su celular, sus ropa, su Kerberos todas sus cosas estaban aquí, estaba seguro que ella regresaría tarde o temprano. Cargue su teléfono y estuve atento por si decidía llamarme. No lo hizo. Espere un día, tal vez dos más, ella estaba con su hermano tal vez necesitaba tiempo con él para aclarar las cosas. Una semana fue mi límite, fui a buscarla a su casa. Ya no había nadie. La vecina me dijo que se habían ido hace dos días. Los días exactos que no venía a verla, ya que todas las noches la observaba por la ventana si ella se encontraba bien y eso parecía.
—No puede ser—Tomoyo parecía tan desesperada como yo colocó sus manos en su rostro y dejo escapar un largo suspiro
—Tranquila—le dije mientras acariciaba su espalda—No será bueno para ellos
—Shaoran cómo es posible que se haya ido sin decir nada ¡otra vez!
—No voy a culparte amigo—dijo Eriol y yo sabía que iba a culparme de todas formas
— ¡Si fue mi culpa!—resople—Debí ir tras de ella
— ¡No! ¡No fue tu culpa!—Tomoyo me abrazo y empezó a llorar en mi hombro—La necesito, los niños, mi boda, todo, ella debería estar conmigo en todo
No quise decirle a Tomoyo que yo también la necesitaba incluso más que ella, Sakura se había vuelto el aire que necesitaba para vivir. Solo la abrasé Eriol caminaba dando vueltas en el pasillo, tantas veces que llegó a marearme.
—La encontraremos, ya no se preocupen—dijo Eriol, pero no sirvió mucho de consuelo
Tendría que torturarme pensando que fui yo quien arruino esto, por mí se fue, por mí se recentró con su hermano y se fue de nuevo sin decir nada. No sé si estar tranquilo ya que esta con su familia o estar intranquilo que no sabré nada de ella.
Me volví una bestia con ella, la asuste, fui un idiota. No debí de lastimarla así.
Seguí esperando los siguientes días a que ella volviera.
No lo hizo.
…
Hola, Espero que haya sido de su agrado este capítulo, para mí no pero así van las cosas. Gracias por comentar y los favoritos
