He's riding hard to catch that herd, but he ain't caught 'em yet 'Cause they've got to ride forever on that range up in the sky


Maestros Fantasmas en el Cielo:

Morty y el contrato de San Sebastián

By SilverGhosT.

En un club de entrenadores, ubicado en las afueras de ciudad Ecruteak, un sujeto se venía desplazando en dirección hacia la entrada del establecimiento. Su piel era más pálida de lo normal, con un toque de azul; vestido con una gabardina negra que rozaba el suelo, pantalones negros y zapatos. Sus ojos son negros, sus facciones algo rectas y peinado corto color negro.

Un guardia de seguridad estaba en la entrada del complejo, detuvo con una mano al individuo, que tenía claras intenciones de entrar- disculpe, pero deberá mostrarme su pokedex, este es un club solo para entrenadores- explico.

El sujeto lo mira sin mucha importancia- ¿en serio?- pregunta con sorna.

El guarida alza una ceja sin retirar su mano del pecho del extraño- ¿hay algún problema con eso?- le dio una mirada de advertencia.

El sujeto solo se ríe y baja la cabeza para hacer una señal en negación. Pero cuando la levanta, le clava una mano en el pecho al guardia.

La mano le atravesó el pecho, al momento que el guardia habría desmesuradamente los ojos y la boca. Su grito de dolor salía muy ahogado, casi era un susurro. Su piel se empezó a poner oscura y posteriormente se desintegro por completo, dejando solamente sus prendas.

-Si…- dice el extraño- hay muchos problemas con esa regla- dijo al momento que entraba tranquilamente al complejo.

El ambiente del lugar era agradable, muchos entrenadores, al igual que coordinadores y demás, de ambos sexos; disfrutaban del complejo. El misterioso individuo miraba una sonrisa maligna el lugar.

-Muchas almas en este lugar- aspiro con fuerza, como si intentara probar el olor- hmm, delicioso, almas puras y algunas no tanto, pero perfectas- exclamo, al momento que extendía sus brazos y lanzaba torrentes de sombras para todos lados.

La gente al principio se quedo sin habla, pero después todos empezaron a correr asustados. Cuando las sombras alcanzaban a alguien, lo convertían en cenizas y unas ráfagas blancas con la silueta de las personas salían en dirección hacia el sujeto y entraban por su boca.

La masacre duro solo unos minutos, después de ese ínterin, desolado quedo el lugar.

El extraño llego hasta la barra de bebidas y se sirvió algo de jugo, al momento que otras cuatro sombras entraban.

La primera llego hasta la barra y se sentó en ella, revelo a una chica muy joven, de cabello azul marino, que caía sobre sus hombros, vestida con un top y una pollera ajustada de látex de color negro, calzaba botas negras que llegaban hasta las rodillas. Sus irises aguamarinas miraban al sujeto extraño que bebía tranquilamente su jugo de naranja.

Una segunda sombra revelo a otra chica muy parecida y vestida de la misma manera que la primera, pero su cabello era blanco al igual que sus ojos y su ropa. Se recostó en la barra mirando desafiante a la otra chica.

La tercera sombra adquirió un color rojo intenso, se disperso revelando a un hombre de cabellos rojos hacia arriba en un copo que se asimilaba a una antorcha, ojos rojos inyectados en sangre, su piel era casi roja, vestido con gabardina y pantalones de colores llameantes muy parecido a las plumas de un Blaziken. Se sirvió algo del vodka que estaba en una botella cercana.

Y la cuarta sombra adquirió un color verde oscuro, para después desvanecerse y revelar a otro hombre, vestido de gabardina y pantalones verde esmeralda, ojos y cabellos verdes. Le arrebato la botella de vodka al anterior y se la tomo de un sorbo.

-¡Oye, yo la encontré primero!- reclamo el otro enojado.

-Si la pierdes no reclames jajaja- se rió con malicia.

El pelirrojo casi se le tira encima, de no ser porque el morocho lo detuvo del brazo.

-No es hora de pelear, tenemos cosas que hacer, asi que déjense de idioteces- dijo mientras le soltaba el brazo y daba otro sorbo a su jugo de naranja.

-Muy bien Blackheart- empezó la peli azul mientras lo veía sin mucho interés- ¿Qué quieres de nosotros?- demando.

-Debe ser algo grande para que nos llamen- alego con el mismo tono de voz la peli blanco.

-Es tiempo de que vayamos por el contrato de San Sebastián- revelo sin dejar de jugar con el liquido del vaso y mirando a los ojos de sus interlocutores- dado que Mhortehianuss ha desaparecido y no se ha sabido nada de él en más de doscientos años, es hora de nuestra victoria- anuncio.

-¿Cómo estas tan seguro?- pregunto el peli verde mirándolo con asombro. Al parecer le sorprendió saber que ese individuo no anda más por estos lados.

- Eso es fácil de saber Leafblade, en este momento ya debería estar aquí- señalo con una sonrisa falsa.

Los otros cuatro se miraron entre ellos- ¿no será que nos esta esperando afuera?- inquirió con duda la peli azul, mirando nerviosamente la puerta de reojo.

-No seas idiota, Aqualaunch. De ser asi, no hubiera dejado que estos humanos se hubieran muerto por el apetito de Blackheart- recrimino el pelirrojo mirándola con fastidio.

-Jejeje, lo siento Fireblast- dijo apenada la chica con la mano en la nuca y cerrando los ojos.

-Siempre la misma estupida- señalo con malicia la otra mujer mientras se sentaba en un banco que tenía enfrente de ella y apoyaba su mentón sobre sus manos abiertas y los brazos en la barra.

-Cállate Windy- grito la otra enfadada por el insulto.

-Cállense las dos- grito ahora Blackheart- tenemos cosas que hacer, tienen que ayudarme a buscar el contrato de San Sebastián, tengo entendido que esta enterrado en algún cementerio de ciudad Ecruteak- se dio media vuelta mientras se servia más jugo.

-¿Y que hay si aparece otro Maestro Fantasma?- incurrió Leafblade.

Blackheart cerró sus ojos y suspiro antes de contestar- esta vez no será ninguna amenaza, tengo una nueva arma, que no permitirá que otra maldita creación de Ho-oh interfiera en mis planes- aseguro con voz determinada.


Ash sintió los rayos del sol golpear su rostro, abrió los ojos rápidamente y se incorporo de la cama. Recorrió con la mirada el lugar, una habitación simple, con un ropero, una mesita de luz con veladora y una cama de una plaza. Era fácil darse cuenta que no estaba en el apartamento que alquilo.

Como sentía mucho calor en su cuerpo, la garganta seca y ademas de estar sudado, busco rápidamente algo de agua. Se iba levantar en busca de esta, cuando miro la mesita de luz, la cual tenía un vaso con agua y una botella llena a su lado. Abrió la botella y empezó a beber como loco. Se dirigió hacia la puerta dispuesto a salir, aun con la botella en la mano.

Salio afuera y vio que ya había amanecido. Debían ser como las diez de la mañana debido a la altura del astro rey, una suave brisa recorría el ambiente, junto con el calor de los rayos solares. Miro a su alrededor, varias lapidas de color gris se encontraban, al igual que varios panteones. Sin dudas se encontraba en un cementerio.

Pero una duda grande estaba en su cabeza- ¿Cómo rayos llegue aquí?- pregunto en voz alta, como esperando que alguien le contestara.

Una voz para su suerte, le contesto- yo te traje- Ash volteo rápidamente y se encontró con…

-¡Morty!- exclamo extrañado al ver al líder de gimnasio y guardián de las historias de la ciudad.

El rubio estaba sentado detrás de Ash en una silla, vestido de la misma manera a la cual Ash lo conoció- hola Ash, es bueno volver a verte- saludo, mientras se levantaba y se aproximaba al azabache.

Cuando se acerco, Ash le estrecho la mano y hablo- lo mismo digo Morty, por cierto gracias por el agua- agradeció sonriente.

-De nada.

-Otra cosa, por casualidad ¿sabes dónde esta mi moto?- pregunto mientras bebía otro trago de agua de la botella.

Morty sonrio con la cabeza gacha y moviendo para los costados la cabeza. Volvió a mirar al joven maestro mientras señalaba hacia la izquierda- en aquel cobertizo- dijo.

-Gracias- algo inseguro, se dirigió a dicho lugar.

-Por cierto, no te preocupes, no tiene ningún aspecto raro- aseguro Morty tapándose la boca para ahogar la risa, de la cara que le mostró el azabache al decirle eso- y… todo lo que recuerdas que hiciste anoche, es cierto, no fue ninguna pesadilla ni nada por el estilo- agrego.

-No se de que me hablas- dijo fingiendo no estar interesado, pero bien que sabia a lo que el rubio se refería.

-No te hagas el tonto que no te sale, Ash- reprendió Morty cambiando su tono de voz- se muy bien lo del pacto que hiciste con Ho-oh y lo del Maestro Fantasma- soltó sin rodeos.

Ash se quedo petrificado ¿Cómo Morty sabía eso? y otra cosa ¿Maestro Fantasma... se llama su extraña transformación?- ¿Cómo lo sabes?- pregunto dándose vuelta y mirando al líder con nerviosismo.

-Sígueme, charlemos adentro y te explicare bien, de paso te daré algunas indicaciones para controlar tus poderes, dado que ayer, aunque no los usaste indebidamente; no tenías autocontrol sobre ellos- explico mientras se dirigía hacia otra puerta.

Ash lo siguió y se adentro junto con el rubio a la casa.

Resulta ser que el cementerio donde estaban, no era otro que el de Ciudad Ecruteak, que se encuentra a unos kilómetros del Gimnasio local. Llegaron por un pasadizo secreto y fueron hasta la sala, donde hace unos años conversaban tranquilamente sobre Ho-oh.

Morty se sentó en la punta de la mesa y Ash en un costado, a la derecha del líder de gimnasio.

Apoyando sus brazos en la mesa mientras los cruzaba, pregunto- dime Ash ¿por donde quieres empezar?

Ash se puso de la misma manera y miro fijo a los ojos del rubio- podrías explicarme lo del Maestro Fantasma o lo que sea que paso anoche- pidió.

Morty dio un suspiro- antes de decírtelo déjame hacerte una pregunta- pidió.

-Seguro.

-¿Por qué razón hiciste el pacto?-demando con serenidad.

Ash se ruborizo- para salvar a Misty- contesto con la cabeza gacha- la cual me debe estar odiando en este momento por haber faltado a la cita- agrego con tristeza.

Morty sonrío- dos cosas, la primera: estoy seguro que ella te perdonara si tú le explicas debidamente todo, si ella te ama y tu amor hacia ella es sincero, no tendrás problemas. Aunque no creo que tu no seas sincero, sino, no hubieras dado tu alma a Ho-oh para salvar su vida, cosa que muy pocas personas harían- estiro una mano y la puso en el hombro del azabache para darle confianza, debido al cuadro de tristeza que mostraba- y la segunda: si hiciste el pacto por amor, no deberías preocuparte por tu nueva naturaleza, dado que el Maestro Fantasma es un juez y, si fue formado por amor, será fácil de controlar- explico retirando la mano y volviéndose a cruzar de brazos apoyado en la mesa.

Ante tales palabras, una suave brisa de tranquilidad recorrió a Ash en todo su cuerpo, quitándole un peso de encima- gracias Morty, la verdad me has aliviado un poco- agradeció sonriente.

-Bueno- empezó el rubio volviendo a un aspecto serio- ¿quieres saber lo que es un Maestro Fantasma?- pregunto mirándolo fijo, Ash asintió con la misma mirada- un Maestro Fantasma es como lo dice la palabra, un Maestro. Es decir que se refiere a que es un Maestro Pokemón, tiene el total conocimiento sobre todas las técnicas y estrategias de combate sobre ellos, ademas de que puede controlar a cualquiera que el decida utilizar para su causa. Es un Maestro Fantasma- puso énfasis en la ultima palabra- porque es un espíritu inmortal y es casi invulnerable a todo tipo de agresión tanto física, como sobrenatural.

En la mente de Ash se acaba de formar una batalla ante lo dicho por Morty: por una parte quería creer que solo es un mal sueño y que pronto despertaría para poder ir a buscar a su Misty y fundirse con sus labios. Por otra parte, intentaba asimilar la cruda realidad a la que fue lanzado al hacer el bendito pacto.

Morty le dio unos minutos a Ash para procesar lo relatado.

-Y… ¿Por qué me he transformado ayer y no hace tres años cuando hice el pacto?- demando, después de un rato de silencio.

-Porque tal vez en ese momento no fue necesario, no puedo contestarte con exactitud esa pregunta. Lo único que te puedo decir es que, una amenaza debe estar acechando al mundo en este momento, como para que Ho-oh utilice a su mejor creación- explico mientras se levantaba y se dirigía hacia el cuadro que estaba a su espalda, con las manos agarradas en su espalda.

El cuadro no era otro que el de una imagen de Ho-oh, mientras realizaba uno de sus majestuosos vuelos.

Ash lo siguió con la mirada, al momento que preguntaba- ¿hubo otros Maestros ante que yo?- inquirió con sagacidad.

Morty lo miro ceñudo, pero con tranquilidad le contesto- si, unos cuantos, el ultimo fue hace unos doscientos cincuenta años- le hizo señas para que lo siguiera.

Ash se levanto y lo siguió, mientras volvían por donde vinieron.


El caos formado por Ash al hacer su pequeño "paseo" con la motocicleta infernal, mostraba todas sus consecuencias a estas alturas de la mañana.

Cientos de personas, tanto policías, trabajadores y paramédicos, recorrían las calles afectadas. El asfalto estaba levantado por las partes donde pisaron las ruedas del bi-rodado fantasma; los autos volcados y los estrellados contra las tiendas; los pedazos de vidrios de las ventanas y faroles que estaban regados por todos lados; por suerte se puede rescatar que milagrosamente no hubo heridos.

Había varios móviles de noticias en muchos lados y nos dirigimos hacia uno de ellos, donde una pelirroja de ojos aguamarina y vestida con una camisa blanca, pollera ajustada de satén negro y zapatos de taco alto, entrevistaba a la mujer rubia que fue salvada por el Maestro Fantasma.

Esta más que claro que no sabía que era en verdad.

-Dinos ¿Cómo era el aspecto de tu salvador de anoche?- pregunto Misty a la mujer mientras le acercaba el micrófono y Todd enfocaba a las dos con su cámara.

-Bueno…-empezó con duda- era un sujeto medio raro, digo tenía un aspecto que nunca había visto- miro a Misty que la miraba profesionalmente- vestía chaqueta negra, pantalón negro y su rostro era blanco muy huesudo- Misty la mira extrañada alzando una ceja, dado que esa no era una vestimenta anormal- y… asi, tenía como llamas rodeando su cabeza- hizo una mímica con su manos como simulando las llamas y haciendo ruido con la boca.

Misty miro a Todd que estaba ahogando una risa, para después dirigirse a la cámara- bueno como podrán ver, la ciudad tiene un nuevo y extraño héroe, seguiremos buscando más información sobre este individuo y, veremos que más encontramos sobre estos desastres ocurridos en las ultimas horas- señala todo el caos que quedo después de anoche- soy Misty Waterflower informando desde Ciudad Ecruteak, adelante estudios - finalizo la entrevista al momento que Todd bajaba la cámara.

-Todos en orden Misty- aviso el castaño mientras metía la cámara en la furgoneta del noticiero.

-OK, muchas gracias- se dirigió hacia la mujer que le sonrío y después se retiro- creo que debería ver un psicólogo para ver si no le quedo traumas con lo de ayer- agrego con mientras sacudía su cabeza en negación.

-¿Y ahora hacia donde Misty?- pregunto cuando ambos subieron en la cabina del vehiculo; mientras él giraba la llave de ignición y el motor empezaba su marcha.

-Vamos hasta el Centro Pokemón y después…- demoro un poco en contestar, como si buscara las palabras- iremos hasta… el apartamento de Ash junto con los demás- soltó mientras la tristeza la invadía.

-No te preocupes, Tracey y yo pensamos de la misma manera, él no debe haber faltado si no hubiera tenido una razón- intento reconfortar con una sonrisa.

Misty no dijo más solo asintió y se quedo sumida en un silencio mientras llegaban al C.P.


Ash y Morty fueron hasta el cementerio y buscaron una lapida. La cual rezaba un nombre.

-"Mhortehianuss"- leyó Ash en la lapida que tenía detalles en bronce y como si estuviera marcada con fuego- ¿Quién era?-pregunto.

Morty lo miro de reojo- fue el ultimo Maestro Fantasma, desapareció hace doscientos cincuenta años. El mismo día que robo el contrato de San Sebastián- agrego mientras miraba con algo de nostalgia la lapida.

Ash lo miro incrédulo- ¿San Sebastián?- repitió, Morty le asintió con la cabeza- ¿te refieres al pueblo que esta más al sur que Pueblo Paleta en Kanto?- inquirió aun sin salir de su atónito estado.

-Si, el mismo ¿lo conoces?- pregunto mirándolo con mucho interés. Jamás pensó que Ash supiera algo de ese lugar.

-No mucho, solo se que es un pueblo fantasma. Esta prohibido entrar en él, debido a que los que han ido, no han vuelto- explico mientras se ponía su mano bajo el mentón- ¿tú sabes que le paso a ese pueblo?- pregunto perforando los ojos del rubio, con los suyos y cruzándose de brazos.

-Si- contesto mientras se sentaba de piernas cruzadas en el suelo, frente a la lapida. Ash hizo lo mismo.

-Cuéntame- pidió Ash recostándose contra una lapida que tenía detrás de él.

-San Sebastián, era un pueblito muy parecido a Paleta: Tranquilo, trabajador y muy sociable- empezó Morty el relato, mientras una suave brisa se escuchaba, dándole un toque místico a la historia- todo era paz y armonía- sonrío de manera nostálgica- hasta que un día un sujeto extraño llego- su sonrisa se esfumo- hizo muchos contratos, con casi todos los habitantes del pueblo, San Sebastián se lleno de avaricia, codicia y maldad. Fue asi que cuando se hizo el último contrato, el pueblo se hundió en las tinieblas- concluyo cerrando sus ojos y recostándose por completo sobre la lapida detrás de él.

Ash había escuchado todo y se sorprendió de que estuvo viviendo cerca de un pueblo maldito, pero algo más importante lo saco de su asombro: ¿Qué tenía que ver lo del Maestro Fantasma con ese pueblucho?

-Y… ¿en que entra lo del Maestro Fantasma?- pregunto el trigueño, mientras estiraba las piernas y ponía una encima de la otra, al momento que cruzaba sus brazos.

-A eso voy a llegar, paciencia- pidió volviendo a cerrar sus ojos- pues… Mhortehianuss era un entrenador de esos tiempos, llego a San Sebastián por medio del mar y se quedo unos días en el pueblo, junto a su novia. Pero en el transcurso del viaje, ella contrajo una enfermedad que aunque no era imposible de curar, era muy peligrosa y en el pueblo era tanta la maldad; que nadie le quiso prestar ayuda- dio un suspiro que denotaba dolor, pero Ash no se percato de eso, solo lo miraba incrédulo ante tal relato- fue en eso que un día, en la cueva donde estaban refugiados; el sintió un graznido, salio hacia afuera y se topo con Ho-oh. Hizo lo mismo que tú, hizo el pacto para salvar la vida de su novia; se convirtió en juez, jurado y verdugo de las almas de los humanos y pokemóns que habitaban el pueblo, pero eso ocasiono…- no pudo seguir dado que Ash lo detuvo alzando una mano.

-Espera un segundo Morty ¿los pokemóns también eran iguales a los humanos con respecto a esos defectos?- inquirió incrédulo. La verdad, muchas cosas todavía no conocía de los pokemóns, se decía por dentro.

-Querrás decir, son iguales- corrigió el líder alzando el dedo índice- aunque no tanto como nosotros- se corrigió y se cruzo de brazos- muchos pokemóns de los alrededores atacaban a los humanos y a otros pokemóns cuando podían, solo por malicia; otros simplemente por querer volverse más fuertes y otros porque querían exigir respeto por su entrenadores que los trataban mal- concluyo mientras se levantaba y le hacia señas a Ash para que lo siguiera. Morty puso rumbo al cobertizo donde estaba la motocicleta del trigueño.

Ash se levanto y cuando alcanzo a Morty le pregunto- ¿y que es lo del contrato de San Sebastián?

Morty lo miro de reojo mientras posaba una mano sobre la puerta del cobertizo antes de abrir- eso te iba a decir cuando me interrumpiste- reprocho, mientras abría la puerta y entraba.

-Ah jejeje, perdón no fue mi intención- rió apenado con la mano en la nuca, mientras entro junto con el rubio al pequeño lugar, donde estaba algunas herramientas oxidadas colgadas en la pared y otras simplemente recostadas en las esquinas en conjuntos.

Ahí estaba, apoyada en su pata lateral, inclinada hacia la izquierda: La Kawasaki Vulcan 2000.

Morty se acerco al vehiculo- es linda, la verdad nunca se me ocurrió una como medio de transporte- dijo mientras se inclinaba y la miraba por todos lados- ¿motor de dos o cuatro tiempos?- pregunto.

Ash se acerco a también-Cuatro, a partir de los cuatrocientos centímetros, todas las motos son cuatro tiempos- explico.

-¿Tiene pistones de pista o aun conserva los originales?- se agacho para mirar más minuciosamente el motor.

-Tiene pistones de pista, los originales se perforaron- comento mientras también se agachaba junto al rubio- Misty se molesto cuando le dije eso- lanzo una carcajada- ella decía que yo me iba a matar.

-Mujeres, no saben nada- río morty- sigamos ¿Cuántos HP tiene?- siguió con el interrogatorio más común que tiene los hombres sobre los autos y las motos.

(SGT: no diré ningún comentario ofensivo sobre ese comportamiento tan normal entre nosotros los hombres, porque yo siempre interrogo de esa manera a mis amigos cuando me muestran un vehiculo nuevo xD jajajajaja y otra cosa, lo que dijo Morty sobre las mujeres es verdad, creo que al igual que nosotros nunca las entenderemos, ellas nunca entenderán nuestra pasión por un montón de fierros jajajajaja xD)

-Originalmente tenía 103, pero al cambiarle los pistones, ponerle transmisión de pista, mejorar el árbol de levas y cambiar la medida del piñón, entre otras cosas, logre llevarla hasta los 200 HP- explico mientras señalaba la ubicación de dichas partes mecánicas.

-Y dime si yo me fuera a comprar una moto ¿Qué me recomiendas?- le pregunto mientras se levantaba y apoyaba su mano en el manillar izquierdo.

-Debes buscar una que se adapte a ti, es decir, depende de tus gustos y tu situación económica- recomendó Ash con solemnidad y hinchando el pecho de orgullo, debido a que le estaban pidiendo un consejo (SGT: sinceramente, creo solo en mis fics pueden ocurrir algo como esto… jajajajaja xD) – pero gracias a que yo…- no continuo hablando dado que la moto se rodeo de fuego cuando el apoyo su mano en el asiento.

Sin sorprenderse, Morty se retiro unos pasos, al momento que el bi-rodado adquiría su forma infernal.

-Lo… lo-lo siento Morty- se disculpo Ash, tartamudo ante lo ocurrido- no se porque ocurrió eso- agrego apenado, retirando la mano de la moto, la cual retomo su aspecto normal después de que las llamas la rodearon de nuevo.

-Veo que aun no controlas tus poderes- dedujo con sabiduría el líder de gimnasio.

-¿Y como lo hago?- pregunto aun apenado, agachando la cabeza.

-Si pasas algo sencillo, podrás controlarlo. Párate firme- le ordeno.

Ash ni lento ni perezoso… lo hizo.

-Estira tu brazo hacia el frente- Ash lo hizo- ahora concéntrate en crear fuego en esa mano- ordeno Morty.

Ash cerró sus ojos buscando concentración. Cerro el puño, apretó sus labios, he hizo fuerza para lograr formar fuego en su mano.

No supo si fue un milagro, suerte o en verdad pudo controlarlo: Logro transformar solo su mano, la cual adquirió el aspecto esquelético y con llamas rodeando su contorno.

-Bien hecho- festejo Morty con una sonrisa- estas listo, ahora transfórmate por completo- dijo mientras se retiraba unos pasos para que la onda calorífica no lo toque.

Por alguna extraña razón, Ash se dejo llevar como si fuera un instinto. Tenso su cuerpo e hizo fuerza, en un solo instante se transformo sin dificultad.

-Vaya…-exclamo con la voz áspera y lúgubre, pero claramente se denotaba el asombro- estos es sencillamente genial- se miro en uno de los espejos de la moto, mostrándole su cráneo en llamas- ¡diablos! A Misty no le va a gustar mi aspecto- río con énfasis.

Morty empezó a reír fuertemente- yo que tu me iba a un cirujano- dijo a modo de chiste, mientras se agarraba el estomago.

Las llamas rodearon al trigueño y se destransformo- jajaja, bueno- dijo mientras agarraba la moto y salía junto con ella para afuera- será mejor que me vaya, tengo cosas que hacer y debo solucionar mi problema con Misty- agacho la cabeza mientras se subía.

Morty lo miro con comprensión, levanto su mano para ponerla en el hombro del azabache- tranquilo, todo saldrá bien.

-Eso espero- suspiro apretando los manillares de la moto.

-Oh casi me olvido, escucha Ash, debo comentarte unas cosas más- detuvo al trigueño que estaba por dar una patada para encender el motor.

-Dime- Ash levanto su mirada hasta el rubio.


Misty, Rudy, Tracey acababan de llegar al Centro Pokemón de la ciudad.

La enfermera Joy estaba de espaldas hablando con un Chansey cuando Misty la llamo.

-Enfermera ¿sabe si mis Pokemóns ya estan?- pregunto la pelirroja, dado que aunque ya no es la líder, aun se lleva a tres de sus pokemóns con ella.

-Si enseguida te los…- se corto al darse la vuelta y ver a quien le estaba contestando- ¡Misty!- rodeo el mostrador y salio a abrazar efusiva y emotivamente a la pelirroja- ¡oh Misty! ¡Dime que aceptaste, dime que aceptaste!- le repetía constantemente sin dejar de abrazarla.

-Joy, espera ¿a que te refieres?- pregunto Misty, al momento que la peli rosada enfermera dejaba de abrazarla para mirarla con una mueca de extrañeza en su pálido rostro.

-Misty… ¿Ash no te pidió matrimonio ayer, en la cita?- dudo, mientras emprendía camino hacia detrás del mostrador otra vez.

-¿¡Qué!?- gritaron Rudy y Tracey atónitos al recibir esa noticia.

-¡¿Cómo!?- Misty ahora si estaba sumamente confundida con respecto a la actitud de Ash.

-Si- aseguro con simpleza la enfermera mientras iba a buscar las pokebolas de la ex líder, cuando volvió, un Pikachu venía en su hombro que salto rápidamente a los brazos de la pelirroja- me mostró un anillo y me comento que te iba a pedir matrimonio, incluso dejo a Pikachu para que pudiera tardarse lo necesario y estar a solas contigo- dejo la bandeja y puso su mano sobre el mentón- me pregunto por que no lo hizo.

-Porque no fue- le dijo Rudy, Joy abrió desmesuradamente sus ojos- nosotros fuimos a espiar y no apareció en toda la velada- puso un puño enfrente- cuando lo vea le voy a dar una…- cerro los ojos y contuvo su rabia y las ganas de decir donde lo iba golpear.

Joy parpadeo unas veces sin entender antes de volver a hablar- entonces algo debió haberle pasado, incluso me había pedido consejos de cómo debe un hombre pedirle matrimonio a una mujer- se apeno y se puso algo colorada- muchos pensaron que me estaba pidiendo matrimonio a mi, cuando hicimos una pequeña actuación hace unos días- agacho la cabeza.

Misty intento procesar lo ocurrido de esta última semana: Ash reaparece después de estar tres años desaparecido, sin ningún rastro; y le explica que supuestamente vendió su alma a Ho-oh para salvarle la vida a ella, después le invita a una cita en un lujoso restaurante francés, pero no se presenta.

Y ahora la enfermera Joy le dice que él le iba pedir matrimonio en la cita.

Digamos que a Misty se le empezó a nublar la vista, se sintió con falta de aire y sus piernas empezaron a sentirse como gelatina.

Casi se cae con Pikachu en sus brazos, de no ser por Rudy que estaba detrás de ella- Myst ¿estas bien?- pregunto después de tomarla de los hombros para detener su caída.

Misty asintió levemente, pero no contesto, se dirigió al roedor eléctrico que estaba en sus brazos- Pikachu ¿Ash enserio me sigue amando?- pregunto en casi una suplica.

El roedor levanto su mirada hacia los orbes aguamarina de la joven-¡pikapi, pikachuuu!- le contesto con una sonrisa mientras asentía con la cabeza.

Misty dejo caer una lagrima al cerrar sus delicados parpados, Pikachu se estiro y se la seco con una manito.

Misty le pregunto- Pikachu ¿tienes idea de donde puede estar?- el roedor puso una manito bajo su mentón y cerro sus ojos en señal de pensamiento. A los pocos segundos negó con la cabeza.

-Debemos ir a su apartamento- propuso Tracey con voz seria.

-Y lo más rápido posible- agrego Rudy.

-Antes de que sea tarde- hablo Joy y todo la miraron- no sabemos lo que pudo haberle pasado- agrego.

-¿Qué estamos esperando? ¡Vamos!- salto una voz y todos voltearon a ver a Gary, que venia junto con May, Dawn y Sakura. Todos vestidos de la misma manera que la noche pasada.

-Vamos- dijo Misty y se encamino hacia la salida seguida de los demás.

-Suerte Misty- le grito Joy con una sonrisa. La pelirroja le sonrío antes de desaparecer al pasar la puerta principal del complejo.

Estaban exactamente a dos cuadras del lujoso complejo de apartamentos, donde esta alojado el susodichoso maestro.

Llegaron al complejo, donde un guardia los recibió, exigiendo que dijeran quienes eran. Al reconocer a la ex líder, dejo a todos pasar hasta donde se encontraba el apartamento alquilado por el azabache. En silencio todos subieron por el ascensor. Llegaron al décimo piso y pusieron rumbo. Doblaron hacia la derecha y llegaron a la habitación 1408.

Misty tomo aire y golpeo la puerta unas veces… nadie contesto.

-¡Oye cobarde, será mejor que salgas si no quieres que tire la puerta abajo!- grito Rudy golpeando con fuerza la puerta.

Gary se le sumo en los golpes contra la pobre puerta- ¡oye perdedor, no tienes dignidad, si no abres te daré más golpes que un Hitmonchan a una bolsa de arena!- grito con enojo.

-Chicos cálmense lo van a asustar- recomendó Sakura.

Pikachu salto de los brazos de Misty y se acerco a la puerta. Al parecer estaba muy preocupado, dado que dio un salto, hizo un giro en el aire y golpeo la puerta con su ataque cola de acero. Haciendo que la puerta se desprendiera del marco y volara varios metros antes de caer en el suelo.

La habitación era simple pero muy lujosa. Una cama King size, una mesita de luz a cada lado, un gran ropero de roble y un baño con tina. Las paredes son de color rojo rey y el piso alfombrado persa.

-Al parecer no esta, capaz todavía no ha llegado- intuyo May entrando y sentándose en la cama.

Todos entraron. Rudy y Gary se apoyaron en la pared a la derecha del marco de la destruida puerta, ambos de brazos cruzados. May, Dawn, Sakura y Misty se sentaron en los bordes de la cama. Esperaron al maestro.

-¿Y si se fue?- pregunto Dawn después de casi quince minutos de silencio.

May la miro con algo de fastidio- Dawn ¿estas segura de conocer aunque sea algo a Ash?- pregunto cruzando sus brazos.

-Si, claro que si, por algo viaje más de un año con él, por todo Shinnoh- respondió con firmeza.

-Pues que bien lo conoces, sabes muy bien que él no se va sin Pikachu- dirigió sus ojos zafiros al roedor que estaba recibiendo las caricias de la pelirroja que lo miraba perdida en sus pensamientos- además no creo que se halla olvidad de él- agrego cerrando sus ojos.

-Tienes razón lo siento- apenada puso su mano en la nuca.

-Pero de todas maneras…- iba a empezar Rudy, cuando sintieron unos pasos afuera de la habitación. Todos se pusieron alertas.

A Misty le dio un vuelo el corazón, al momento que le empezó a latir con algo de violencia, al sentir la voz de Ash- ¿Qué le paso a mi puerta?- pregunto al momento que entro en la habitación, con la cabeza agacha mirando el desorden.


Había salido preocupado con respecto a lo ultimo mencionado por Morty, aunque en su esquelético rostro no se manifestaba, en su mente si.

Ash salio de las inmediaciones del gimnasio, transformado en Maestro Fantasma, pero curiosamente las llamas no rodeaban sus manos y cráneo, al igual que las ruedas y orificios en el encarenado de la motocicleta infernal.

Según lo que Morty le dijo, mientras no reciba los rayos del sol, sus poderes estarán al cien por ciento, pero si dichos rayos lo cubrían, solo a menos de la mitad, pero aun tendría algo de fuerza, aunque no es recomendable luchar contra espíritus y demás en esas condiciones.

Pero esa debilidad no le impedía disfrutar de la súper velocidad del vehiculo Fantasma.

Mientras iba en el bosque, las hojas caídas en el suelo alfombrado de regrass verde esmeralda; hacían un remolino detrás del bi-rodado, incluso las ramas de los árboles se mecían ante la pasada. Los pobres Pokemóns que estaban por desgracia cerca de donde paso el vehiculo, saliendo despedidos por los aires debido a la onda de choque que proporcionaba.

Cuando tomo la carretera hacia la ciudad, se destransformo, aumento las RPM del motor y se empalmo hacia su apartamento.

La fuerte brisa mecía sus cabellos rebeldes, como queriendo llevarse en el aire los pensamientos del joven. La mente de Ash era un total caos después de las últimas recomendaciones del rubio líder de gimnasio. ¿Que debo hacer? se preguntaba mentalmente.

Tomo la intersección al entrar al centro de la ciudad, giro hacia una calle y llego hasta el edificio lujoso edificio color blanco cremoso; donde esta alojado. Dejo la moto estacionada en la entrada, dando indicaciones de que nadie la moviera. Entro corriendo y se paro frente a la entrada del ascensor. Con impaciencia, hundió varias veces el botón, mientras rebuscaba en su chaqueta la llave.

Tras pelear con una viejecilla que quería ir al piso nueve, termino subiendo el último piso por la escalera de servicio. Pero se topo con una sorpresa al llegar a unos metros de la puerta de su apartamento.

Bueno, digamos al marco: debido a que la puerta no estaba, pero si vio varias astillas en el suelo alfombrado en la entrada. Entro mirando el suelo y encontró la puerta a unos metros partida a la mitad, por lo que parecía ser… el ataque de un pokemón.

Levanto la mirada, con la firme intención de chequear que no haya sido un ladrón y posteriormente llamar a la oficial Jenny. Claro que no contó que sus amigos estuvieran adentro esperándolo junto con su novia.

Ash tenía la sangre helada, su mente quedó en blanco, pero una cosa si pudo hacer clic en su mente. Rápidamente se dirigió hacia Misty, que lo miraba con una expresión de tristeza; junto con Pikachu, profundamente dormido en el regazo de la joven.

Y se hubiera acercado a ella, de no ser que dos manos lo agarraron de los hombros, le dieron un envión para voltearlo y posteriormente, dos puños se impactaron contra su cara.


¿No les agrada el suspenso? a mi tampoco, sin embargo muchos lo dejan en sus historias y a mi me hacen sufrir, asi que yo también lo hare, aunque hay un dicho que dice "si hay algo que no te gusta, no se lo hagas a los demas" pero en este caso lo hare xD

Muchas gracias a todos los que me dejaron reviews, espero que les guste este nuevo capitulo. Ya vere cuando traigo el siguiente. Por cierto a los que dejan anonimo, ¿por que no se registran? asi seria mejor para responderles sus reviews, pero no se preocupen, no bloqueare los mensajes anonimos.

nos vemos.