Maestros Fantasmas en el Cielo:
Los demonios de los elementos
By SilverGhosT
On Rapidash snorting fire, As they ride on hear their cry
Abrió los ojos después del impacto, para darse cuenta que estaba tumbado en el piso. Su vista estaba algo borrosa por el líquido salado que salio de sus ojos, al recibir esos dos puñetazos. Sentía claramente los hilitos de sangre que salían de las comisuras de su boca. Con dificultad, se reincorporo, para toparse con Rudy y Gary, que lo miraban muy enojados y haciendo crujir sus nudillos.
-Hola Ash- saludo el pelirrojo con sorna- asi que te pareció linda idea irte de viaje mientras Misty estaba internada ¿eh?, muy inteligente de tu parte, muy inteligente- Ash no le contesto, solo agacho la mirada, después de limpiarse la sangre de su boca con el dorso de sus manos.
-Y más inteligente, reaparecer después de tres años e invitar a tu ex novia a una cita, y no aparecer. De verdad, ahora si llegaste al colmo de tu estupidez- agrego Gary, mientras seguia haciendo crujir sus manos.
Las mujeres no dijeron nada, solo miraban atónitas las reacciones que dieron los dos muchachos, Tracey por su parte, se levanto del asiento que donde estaba y se acerco – Gary, Rudy, no peleen: denle una oportunidad de explicarse- pidió el peli verde con seriedad. Ash lo miro sorprendido y el peli verde lo perforo con sus ojos, si era verdad lo que le contó Brock, el observador pokemón debió haberle golpeado también; pero un rayito de esperanza le ilumino la existencia, al ver que al menos uno de sus amigos "lo apoyaba".
-No Tracey- lo atajo de inmediato el castaño, sin dejar de hacer crujir sus huesos- primero lo vamos a castigar, por su falta de comprensión- el medidor de furia de Ash, el que nunca debe ser provocado: entro en aumento. No le estaban dando una oportunidad de explicar sus acciones y eso lo empezó a encolerizar- amistad, moralidad, tacto y lo más importante- el joven maestro estaba llegando al punto de ebullición- solidaridad- la gota que derramo el vaso- asi que… lo vamos a castigar- concluyo, ajeno al haber cavado su tumba.
Ash apretó los puños y fulmino con la mirada a sus agresores. Gary y Rudy miraban con una sonrisa al ver que lo habían humillado. Pero no se esperaron que el trigueño adquiriera un aspecto esquelético con llamas rodeando su cabeza y manos; y que los agarrara del cuello, los levantara sin dificultad y los lanzara contra una pared.
Misty, May, Dawn, Sakura y Tracey, se aterrorizaron al presenciar el aspecto de Maestro Fantasma que traía Ash. Del susto de muerte que se dieron, Misty cayó de la cama hacia atrás, May, Dawn y Sakura se desmayaron, quedando recostadas en el lecho; y Tracey cayó sentado en el suelo, totalmente desconcertado, con la mente en blanco.
El impacto contra la pared, dejo inconciente a los otros dos que cayeron inertes en el piso. Ash se acerco hacia ellos y tomo a ambos de la solapas- asi que soy un mal amigo ¿eh?- les dio una sacudida- asi que creen que yo quería dejar a Misty en ese estado sola ¿eh?- soltó a ambos cuando Pikachu le dio una descarga eléctrica.
Ash dio un suspiro lanzando una pequeña llamarada por sus fosas nasales, se dio media vuelta y vio a su pequeño amigo en el suelo, en posición defensiva. Misty algo reincorporada, salio detrás de la cama- ¡Pikachu, dale otro impactrueno!- ordeno la pelirroja. Pikachu sin temor, lanzo otro ataque. Pero Ash se lo atajo con una mano, acto seguido apunto a Pikachu con la mano abierta.
-¡¡¡¡Pikachu, NOOOO!!!!- sollozó Misty a todo pulmón, mientras derramaba lagrimas a mares y dejaba que parte de su cuerpo cayera en la cama; viendo como el pequeño roedor se consumía en las llamas, junto con alaridos de dolor.
-Veamos como es tu aspecto- tercio Ash con la voz característica de su transformación, viendo a su amigo. Las llamas que consumieron a Pikachu, se esfumaron y mostraron al roedor eléctrico… con su nuevo aspecto:
Pikachu solo mostraba sus huesos, pero el fuego seguia cubriendo su cuerpo, solo que, delineaba su contorno como si fuera su pelaje normal. Tal como dijo Morty: Un Maestro Fantasma puede hacer que cualquier pokemón se una a su causa.
-¡Pikapi!- dijo con su voz normal, Ash se extraño que no cambiara, pero no lo preocupo, si no que lo puso feliz.
-Hola amigo ¿ahora si me reconoces?- exclamo contento, estirando los brazos para recibir a su pokemón.
-¡Pika!- salio corriendo y salto a los brazos del Maestro- ¡chaaaa!- exclamaba contento mientras recibía las caricias de su amigo y entrenador.
-No te preocupes, ya te contare todo- le dijo mientras el roedor subía a su hombro. Miro a Tracey que estaba en un rincón, asustado- gracias por confiar en mi Tracey- le estiro una mano para ayudarlo a levantarse, este no se la tomo- ¿Tracey?- llamo al ver que el observador estaba nulo.
Tracey parpadeó dos veces y miro a las cuencas vacías del fantasma- ¿qui… quien eres…?- interrogo tartamudo y muy asustado, sin dejar de acurrucarse contra el rincón entre la cama y la mesita de luz.
-Tracey, soy yo Ash ¿no me reconoces?- le contesto divertido, sin dejar de ofrecerle la mano para ayudarlo.
-Pues… no lo aparentas- retruco aun asustado. Los pelos de la nuca se le erizaron y un escalofrió le recorrió la columna cuando ese espectro del demonio, lanzo una carcajada, que aunque era de diversión sonó muy escalofriante- ¿de… de… que… te ríes…?- se acurruco más en el rincón, como queriendo fundirse con la cama y desaparecer.
Ash se dio vuelta y se miro en el espejo de cuerpo entero que estaba cerca del ropero- ¡ups! Lo siento- apenado puso su mano tras la nuca- oye Pikachu, ¿no te parece que estamos perfectos para una fiesta de Halloween?- bromeo mientras señalaba su aspecto y él del roedor.
Pikachu se desternillo de risa, pero se detuvo al ver como Misty estaba petrificada del otro lado de la cama- Pikapi, pikachupi, pikachuuu- le dijo señalando a la pelirroja.
Ash miro a su novia, la cual dio un respingo al ser observada por el llameante maestro- tiene razón, Pikachu… destransformemonos- acto seguido, las llamas los rodearon a ambos y recuperaron su aspecto normal cuando estas se desvanecieron.
Misty al ver a su novio con aspecto normal, se acerco tímidamente, mientras serenaba su respiración y se secaba las lagrimas con el dorso de su mano- Ash… creo que me debes un par de explicaciones- dijo cuando se acerco y estuvo a un paso del trigueño.
Sonriendo, el demandado le indico algo a Pikachu con su mano, este lo miro y bajo al piso- Myst, acompáñame- pidió al momento que la tomaba de la mano y la sacaba del inmueble.
Ni bien salieron de la habitación, Ash agarro a Misty y la acorralo entre la pared y su cuerpo- ¿Ash…?- no pudo completar ya que el trigueño le puso su dedo índice sobre sus labios rosados; silenciándola y sonrojándola fuertemente.
Él la miro, ahogándose en el mar de los irises de la chica-Myst, antes de explicarte todo, déjame hacer algo que hace rato que quiero hacer- susurro mientras le acariciaba con la mano derecha, una sonrojada mejilla.
El corazón de ella empezó a latir fuertemente, como queriendo salir de su pecho- ¿Qué cosa, Ash?- pregunto en un hilito de voz.
-Esto…- decía mientras acercaba sus labios a los de la pelirroja, abrazándola por la cintura. Misty solo cerró sus ojos y se dejo besar, mientras se abrazaba al cuello del azabache; disfrutando de su amor nuevamente.
Morty estaba en el campo de batallas de su gimnasio, en su lado, posicionado para un duelo.
-Dime vas a salir o te vas a quedar como un estupido, escondido en mi sombra- bufo molesto, cerrando sus ojos. Su propia sombra adquirió un tamaño diez veces mayor, en eso, un torrente de sombras salio y se puso del otro lado del campo, revelo a Blackheart.
-Hola Morty ¿Cuánto tiempo sin verte?- saludo el demonio.
-Dime ¿esta el cuarteto de perdedores contigo?- pregunto sin darle importancia al saludo.
Blackheart lanzo una carcajada- si estan conmigo y ¿Qué? Tu ya no eres un Maestro Fantasma, no representas una amenaza- tercio sacando una pokebola negra del interior de su gabardina- podría matarte en este instante, si quisiera
Morty saco también una pokebola- es cierto, ya no soy un Maestro Fantasma, pero no puedes matarme, dado que aun tengo mis trucos- le advirtió con una calma inmutable.
-Nosotros los demonios elementales, hijos del…
-¡Cállate!- le grito, su paciencia se esfumo en un instante- no quiero volver a escuchar tu procedencia, ni ahora, ni nunca más… ¡ve Gengar!- lanzo la pokebola y de ella salio el pokemón fantasma, de color ébano muy oscuro, con ojos rojos y sonrisa maliciosa.
-Ay… ay… ay… ay que haré contigo Morty, aun conservas a ese fantasma de cuarta- la sonrisa de Gengar se esfumo, estaba muy ofendido y molesto- yo te demostrare un pokemón de verdad… ¡ve Magmortar!- un Magmortar salio, pero era de color negro, con tonadas de púrpura oscuro.
-Gengar ¡Bola de sombras!
-Magmortar ¡Lanzallamas!
La esfera negra chispeante salio despedida de las manos del pokemón fantasma, cuando se posicionaron delante de él; para encontrarse con el mar de llamas que salio de la boca del pokemón de fuego/tinieblas.
Una explosión se genero en el centro del campo, la gran humareda cubrió el lugar. Los cabellos rubios de Morty se mecían con la onda expansiva- ¡rayo de tinieblas!- ordeno levantando la mano.
Gengar acato rápidamente la orden, disparando un rayo negro, que zigzagueaba en dirección a su enemigo. El rayo toco a Magmortar, pero no le hizo nada.
-Morty, los años te han afectado, ya no eres un reto- Blackheart se cruzo de brazos, mostrando arrogancia- me pregunto si el nuevo Maestro Fantasma supondrá una amenaza-tomo la pokebola y regreso a su pokemón- mejor me voy, no tengo porque perder el tiempo con un anciano- se dio media vuelta y emprendió rumbo hacia la salida.
Ni bien dio dos pasos, una bola de fuego, le pego en la espalda. Dio un grito de dolor, mientras se intentaba apagar las llamas con sus manos- ¡Maldito!
Cuando miro a Morty, este estaba transformado en Maestro Fantasma: su cabello flameaba hacia arriba, su rostro sin piel al igual que sus manos rodeadas del elemento, su ropa tenía pequeños agujeros en algunas partes, que mostraban fuego.
-Me gustaría ver…- empezó con la voz áspera y lúgubre característica de su naturaleza- cuanto duras contra el nuevo Maestro- rió con malicia, mientras apoyaba sus puños en su cintura.
Blackheart alzo una ceja- ¿desperdiciando tus últimas transformaciones?- lo señalo con un pálido dedo índice- no deberías gastar tus únicas energías- sugirió.
-Eso no es de tu incumbencia, ademas de que aun puedo hacerte pedazos…- lo miro fijo mientras le mostraba la mano abierta y la cerraba como si apretara algo- cuando yo quiera.
-No lo demuestras, ademas si yo hago esto…- levanto una mano abierta y le lanzo un torrente de sombras.
Morty con mucha pereza, detuvo el ataque sin dificultad con la mano que estaba levantada- ¿es todo lo que puedes hacer? Si esta es tu actitud, el nuevo Maestro te mandara al averno con un soplido- rió con énfasis.
Blackheart solo gruño molesto, al parecer sus fuerzas aun no regresaban por completo- es solo que no tengo ganas de pelear- admitió después de unos segundos de silencio.
Morty alzo una flameada ceja, esta más claro que el agua que no le creyó- ¿a si? y dime… ¿Por qué hace doscientos años, solo me buscabas para pelear? Dado que tenías a los otros perdedores como tú, a tu alcance- demando cruzándose de brazos.
Nuevamente, el demonio no le contesto, solo le gruño. Se dio media vuelta, para solo decir- no es de tu incumbencia, me retiro- un tornado de sombras lo rodeo y posteriormente se desvaneció junto con él.
El antiguo Maestro Fantasma solo dio un suspiro, expulsando una pequeña llamarada de su nariz; las llamas lo rodearon y recupero su aspecto normal cuando estas desaparecieron.
-Veo que aun puedes dar pelea Morty- una voz sonó en el aire. Un pequeño portal ínter- dimensional apareció y de él salio un Pokemón que tenía un aspecto de signo de exclamación de color gris con detalles negros y con un ojo de iris roja en el centro.
Morty sonrio al ver al unown que apareció frente a él- hola Antares ¿cómo has estado?- pregunto con amabilidad.
-Muy bien…- contesto con voz animada- hasta ahora- susurro.
Morty lo escucho- ¿Por qué, hasta ahora? ¿Paso algo?- pregunto preocupado.
-No nada- puso énfasis con tonada irónica, mientras se acercaba amenazante al rubio, el cual empezó a retroceder- todo estaba muy tranquilo, hasta que apareció ese demonio de Blackheart- empezó a reprochar, teniendo de objetivo a Morty- arruinando mis lindas vacaciones que ya cumplían su aniversario numero doscientos- logro arrinconar al líder contra una esquina del campo de batalla- y todavía preguntas. Ademas de que parece que tendré que ayudar al nuevo Maestro- concluyo molesto.
Morty puso la mano en la nuca- no creo que sea necesario….- se corto, mientras abría desmesuradamente los ojos.
Antares poso su único ojo sobre el rubio- ¿Qué pasa, Morty?
Este no le contesto, solo cayo de rodillas en el suelo. Empezó a respirar agitadamente, mientras se agarraba con la mano derecha la zona donde esta su corazón y con la otra aguantaba su peso, apoyada en el piso. Sentía un gran dolor punzante en esa zona de su pecho, aspiraba bocanadas de aire con dificultad y su vista se nublo un poco.
-¡Morty!
-Es… estoy… bien…A-Antares…- contesto entrecortadamente, a causa del dolor que intentaba contener- creo… que… que… no debí… transformarme jeje- rió en un gemido de dolor, resignado.
Unown se acerco a él- ¿te transformaste? ¡Morty!- reprendió aumentando su tono de voz- ¡sabes muy bien que no debes hacer eso!- recordó, mientras miraba al agonizante líder; con mucha preocupación.
-Si…- susurro, luchando por reincorporase. Después de algunos gemidos de dolor, logro hacerlo pero sin lograr calmar su agitada respiración- pero la bronca me domino, otra vez.
-Morty…- Antares lo miraba con comprensión, él sabía a que se refería.
-No… pude evitar acordarme de… ella- continuo con tristeza, mientras miraba con ojos que amenazaban aguarse.
-Ash…
-Hmm…
-Espera…
-No…
-Por favor…
-Me encanta que me digas por favor…
-Enserio, espera por favor...
-¿Por qué quieres arruinar este momento?
-Debemos hablar, Ash por favor…
-No hay nada que hablar, Myst…
-Si lo hay Ash, debes explicarme muchas cosas…
-Argh… y después soy yo, el que arruina un momento romántico-protesto el maestro.
Desde que la saco de la habitación, no había de dejado de besarla hasta que necesito aire, mientras realizaban una danza suave pero cargada de necesidad. Después bajaba hasta el pálido cuello, recorriendo con sus labios cada centímetro que podía, sintiendo esa suave y voluminosa piel, deliciosa, exquisita, un afrodisíaco en todos los sentidos; con mucha pasión y desesperación. Misty solo se dejaba hacer y gemía en silencio, mientras disfrutaba esas caricias que hace tiempo que no sentía y, que el único que solo podía hacerla sentir esas hermosas sensaciones, era nada más que el hombre que estaba frente a ella.
Aunque claro, los acontecimientos más recientes no se ven todos los días. Que tu novio venda su alma por amor hacia ti y, que termine convertido en un esqueleto andante, rodeado de fuego; no es algo común. Asi que digamos que es "casi" importante interrumpir tan lujurioso momento.
Pero si Misty se ponía a pensar un poco, no era extraño que a ella le sucediera esto. Es normal esperar este tipo de cosas, más cuando uno tiene de amigo a Ash, ese niño ingenuo y terco, pero de corazón puro y alma noble.
Además de él ser… el elegido. El humano que nació para estrechar lazos de amistad eterna entre ellos y los pokemóns.
Sin darle tiempo a detenerlo de nuevo, Ash le robo otro deleitoso beso, antes de tomarle la blanquecina mano y entrar con ella, de nuevo a la habitación del lujoso edificio.
Recapitulemos la escena dentro de la habitación:
Tracey aun un poco nervioso, estaba sentado en una silla cerca de la cama, miraba con recelo al joven que ingresaba de nuevo con la pelirroja. May, Dawn y Sakura aun continuaban desmayadas sobre el lujoso lecho, al parecer demorarían en recuperarse de esa espantosa visión que tuvieron de la transformación de su amigo. Gary y Rudy también seguían inconscientes por el fuerte golpe hecho por la descomunal fuerza que posee un Maestro Fantasma, seguían desparramados en el suelo, a un costado del marco sin puerta.
Ash se acerco al castaño y al pelirrojo- creo que los golpee muy fuerte- rió mientras inclinaba un poco el torso hacia adelante para mirar más de cerca.
Misty se cruzo de brazos- no le veo lo gracioso, Ketchum- recrimino mirándolo enojada.
-Yo si, ellos se lo buscaron, Myst, me dijeron un montón de cosas que de verdad me hirieron- retruco él dándose vuelta y mirando a la chica con reproche.
-Es verdad Ash, pero entiéndelos ellos no sabían nada- empezó ella, olvidando su semblante molesto.
-Pero igual tenían ganas de golpearme, incluso Tracey y las chicas- señalo al observador y a las coordinadoras- Brock me lo dijo- comento.
Cruzo sus orbes marrones con los ojos negros del observador, que justo levanto su mirada al escuchar ser mencionado, pero igual no dijo nada.
-Me imagine que debió hacerlo- reconoció ella en un susurro, agachando la mirada, dejando que algunos cabellos cobrizos cubrieran sus ojos.
El silencio inundo la habitación, solo se escuchaban los ruidos de la ciudad y muy por debajo las suaves respiraciones de los durmientes en el inmueble. Misty fue y se sentó en la cama, apartando un poco a May en el proceso. Ash por su parte se sentó en el piso, al estilo indio. Tracey se incorporo un poco en su asiento y llamo al trigueño.
-Ash…
-Dime Tracey- contesto mientras lo miraba de reojo.
-Nos vas a contar… eso… ¿verdad?- quiso saber con énfasis.
-Si…- contesto en un suspiro, sabía que su amigo se refería a su transformación. Cerró sus ojos- pero cuando todos despierten- puso como condición.
Tracey solo asintió en silencio.
-Por cierto…- el observador lo miro, Ash le sonreía con sus ojos cerrados- gracias- le dijo de nuevo.
-De nada Ash, yo sabía que debía haber una razón grande para que tu faltaras- le sonrió- aunque claro, supero mis expectativas- confeso con seriedad, mientras se acomodaba en la silla. El trigueño solo asintió con la cabeza en silencio.
Silencio que se adueño de la habitación de nuevo y asi paso la media hora que esperaron hasta que todos retomaran conciencia. La primera en hacerlo fue May, que se abalanzo sobre el morocho, dispuesta a pegarle. Pero él la detuvo agarrándole fuertemente la mano.
-¿Qué se supone que intentas, May?- interrogo sin soltarle la muñeca, la cual estaba usando para detener la fuerza que ejercía su dueña.
-Y todavía lo preguntas ¿no sabes acaso la razón de nuestra visita?- pregunto con sarcasmo. Llevo su otra mano dispuesta a pegarle, pero fue capturada y detenida también.
Sintió una punzada en su pecho al ver como le contesto su amiga. Un poco enojado, se transformo, atemorizando por completo a la castaña, que aunque no se desmayo, estaba atónita, pero inmediatamente empezó a hacer forcejeos para separarse de su terrorífico captor.
-Ahora vez porque me fui- dijo con la tonada de voz lúgubre y áspera, provocando que se le erizara la piel, a la coordinadora.
May dejo de oponer resistencia al agarre y miro las cuencas vacías del Maestro. Por un momento le pareció ver los ojos castaños del joven, asi que pregunto- ¿en verdad eres tú, Ash?
-Si, soy yo.
-Lo siento, es que, en verdad no sabía que…- intento excusarse, pero el Maestro Fantasma, le poso un largo, pálido y llameante dedo índice en sus labios, que ella los sintió tibios, como si fueran piel.
-Solo te pido que me dejes explicarme May, es todo- suplico con una voz que, debajo de esa tenebrosidad, se sentía con tristeza.
Como no sentir tristeza, al tener a sus amigos en contra después de haberse sacrificado para salvar a su amiga-novia. Como no estar enojado al ellos reprocharles cosas que no son ciertas y para colmo no darle ni siquiera una oportunidad de explicarse.
Ash soltó a May y posteriormente se destransformo.
-¡Ash!- May no le dio tiempo y se abalanzo hacia él… para abrazarlo.
-May- susurro él, en la oreja de la castaña, correspondiendo al afectuoso abrazo con su amiga, cerrando sus ojos y soltando unas lagrimas.
-Te extrañe, Ash- confeso ella con voz quebrada, aumentando más el abrazo y derramando lágrimas también. La pesadez que Ash sentía debido a la tristeza de ver que sus amigos lo detestaban; se estaba desvaneciendo. Esbozo una sonrisa de felicidad, al ver que recupero la amistad y confianza de su primera alumna.
Rompieron lentamente el abrazo y se miraron con una sonrisa, May se sentó en la cama junto con Misty y Ash, se recostó en la pared donde estaban recostados los otros dos muchachos inconcientes.
Como a los diez minutos, la siguiente en despertar fue Sakura.
-Hola Sakura- saludo un Ash animado. La chica de cabello bordo lo miro raro.
-¿Y… el Maestro Fantasma?- pregunto recorriendo con la mirada la habitación.
Morty estaba en el cementerio, frente a una lapida muy particular: esta era rectangular, tenía talladas las imágenes de un Luvdisc y la de un Gengar, ambas enlazadas por una cadena.
-Mi preciosa Ayane- susurro, arrodillado frente a la lapida, con los ojos cerrados y la cabeza gacha- cada día te extraño más, ya no puedo esperar más para estar a tu lado- sollozo soltando gruesas lagrimas que marcaron un camino por sus mejillas hasta caer en la tierra.
Gengar estaba detrás de él, su expresión fantasmal era de total tristeza al ver a su entrenador en ese lastimero estado de depresión. Apoyo una de sus manos en el hombro del joven, en señal de comprensión y apoyo moral.
Morty levanto su mirada y la dirigió a la mano del pokemón en su hombro derecho- gracias Gengar, tu has sido un gran compañero, el único que la conocía bien y que sabe como me siento- le sonrio, levanto su mano y la puso sobre la del pokemón.
Antares apareció por el lado izquierdo de Morty- Morty, no quisiera hacerte sufrir, pero… ¿Qué fue lo que paso?- pregunto con suavidad- Porque los demonios elementales no tienen la fuerza suficiente, como para enfrentar el poder de Ho-oh y que yo recuerde, tu novia estaba bendecida por el sacrificio de tu alma-inquirió, mientras se posaba enfrente del rubio.
Morty lo miro con sus ojos rojos del llanto- snif… te contare que sucedió...
Flashback Morty POV:
Fue hace exactamente hace 250 años, una semana después de que robara el contrato de San Sebastián. Lo recuerdo como si fuera ayer y cada vez que lo recuerdo, mi corazón se desgarra más y más, al acordarme de ese negro día de primavera.
Huía junto con mi amada Ayane, una joven de cabello violeta, tez pálida y hermosos ojos de iris índigo, en esos momentos estaba vestida con ese kimono violeta, que estaba decorado con hermosos dibujos de pétalos de nadeshiko. Juntos escapábamos montados en mi Rapidash, mientras éramos perseguidos por dos demonios elementales: Blackheart y Fireblast. Desde que salimos del pueblo y durante todo el trayecto por el desierto nos siguieron sin cesar.
Los demonios elementales son las almas malditas de entrenadores que en vida fueron muy malvados y al hacer el pacto, se volvieron Ángeles caídos. Pero sus pactos no fueron hechos por Ho-oh, si no que fueron hechos con Dark Lugia, su enemigo milenario. Íbamos en plena corrida por el desierto, cuando uno de los torrentes de sombras de Blackheart, le golpeo una pata a mi pokemón, haciendo que tropiece y provoque nuestra caída. Yo rápidamente hice una maniobra en el aire y pude evitar que mi amada se lastimara con el impacto, logre reincorporarme y después de ver que ella no se hizo nada, me transforme y le hice frente a los demonios.
-¡Danos el contrato y prometo que tú muerte no será dolorosa!- gritaba el demonio elemental del fuego, sus ojos brillaban de sádicamente; quería a toda costa ese pedazo de pergamino enrollado.
Según tengo entendido, Fireblast era un entrenador de pokemóns de fuego, hizo un pacto cuando huía de la justicia y se intento esconder en un volcán, el que casi le provoca la muerte. Desde ese entonces es un demonio que tiene poder absoluto sobre el fuego.
Blackheart, el demonio elemental de las sombras, me estiro una mano- dame el contrato Mhortehianuss, si quieres vivir- exigió él con una amenaza.
Blackheart es un demonio no humano, único en su especie, dado que es hijo directo del Dark Lugia, controla las sombras y las tinieblas a su antojo, pero requiere de una gran cantidad de almas para usar sus poderes, es por eso que si obtenía el contrato de San Sebastián, obtendría energía ilimitada, debido a la gran concentración de almas que posee el pergamino y asi, desatar un Apocalipsis en el planeta.
-¡Gengar!- llame a mi fiel amigo, el cual salio de mi sombra- ¡aléjalos con confusión!- pedí, Gengar los hizo salir volando varios metros hacia atrás y posteriormente caer en el suelo árido.
Mientras Ayane preparaba a Rapidash para continuar nuestra huida, algo la agarro y levanto varios metros por él aire- ¡Morty ayúdame!- gritaba, mientras yo vi como una corriente de aire se formo en su brazo.
Sentí una risa maliciosa, me di cuenta que era Windy, la demonio elemental del aire- Morty, si no nos das el contrato, matare a tu amada- amenazo, mientras elevaba aun más a mi querida Ayane.
Windy según pude averiguar, era una entrenadora de pokemóns voladores, le paso lo mismo que a Fireblast, solo que ella fue atrapada por un huracán. Gracias al pacto es la demonio elemental que controla el aire y los vientos.
-Jajajaja, no lo creo- reí, mi amada me miro asustada desde donde estaba sostenida, estoy seguro que por un momento ella pensó que la iba a dejar abandonada a su suerte, pero no era asi- ustedes no pueden hacerle daño, ella esta protegida por la magia de Ho-oh, mientras yo este, a ella no le pasara nada- me mofe de la cara que pusieron todos, claramente les rompí sus ilusiones.
Sin darles tiempo a reaccionar, di un gran salto y pude arrebatarle a Windy, mi Ayane. Con ella en brazos, monte a Rapidash que nos estaba esperando y salimos a todo lo que podíamos de ahí.
Tan rápido salimos del desierto, que no les dimos tiempo a seguirnos. Tomamos otro camino para no tener contratiempos en Pueblo Paleta. En un bosque cercano a la ruta 1, unas lianas que salieron de los árboles intentaron detenernos.
Salte con una voltereta en el aire y me puse detrás de Ayane- Rapidash, sigue el camino, no te detengas por mi- ordene a mi pokemón. Mi novia volteo para verme, seguramente para replicar, pero yo no la deje, le di un profundo beso, con tal de que no se preocupara y de que me reuniría con ella más adelante.
De haber sabido que sería mi último beso con ella, no la hubiera dejado.
-¿¡Como!?- ahora Ash quedo fuera de si, al notar con la tranquilidad que hablo Sakura y, aun más cuando ella menciono su transformación por su nombre.
-Lo que dije, Ash- Sakura lo mira sonriente- ¿Dónde esta el Maestro Fantasma? O acaso… ¿eres tú?- inquirió con sagacidad, mirándolo escrutadoramente.
-Pues… si, soy yo- inclino la cabeza para un lado- ¿Cómo sabes? Si no lo he mencionado todavía- pregunto confundido.
-Pues es fácil: todos en ciudad Ecruteak conocen la leyenda del juez de Ho-oh- comento con tranquilidad mientras ponía sus manos entrelazadas frente a ella- ¡que emoción! siempre quise conocer uno y lo mejor es que, es uno de mis…- se tapo la boca y abrió aun mas sus ojos azules con sorpresa- no puedo creerlo- se acerco rápidamente a Ash y lo tomo de las ropas- dime que hiciste el pacto por amor- exigió. Como el trigueño no le respondió lo sacudió- ¡dímelo, dime que lo hiciste por amor!- lo empezó a sacudir con más fuerza- ¡¡¡¡dímelo!!!!
-Si Sa…kura… lo… hice… por amor… por amor a… Misty- respondió entrecortado por los sacudones. La peli bordo lo soltó y lo abraso efusivamente- ¿eh?
-¡Lo sabia, lo sabia!- lo abrazo más fuerte, casi cortándole la respiración- ¡sabia que había una razón muy grande!- se separo de él y se acerco a la pelirroja- yo te lo aseguro Misty, Ash no te dejo, solo vendió su alma para salvarte- su rostro blanco cambio de alegría a seriedad, Misty la miro algo nerviosa- ¿sabes que significa eso?- pregunto.
-No- contesto negando con la cabeza- ¿Qué significa?
-Que tu vida esta legada a la de él- le tomo las manos- ahora Misty, tu vida le pertenece a Ash.
-Asi es- acoto él, que empezó acercarse a ambas mujeres- mientras yo este cerca de ti, nadie podrá hacerte daño- explico al ver que la pelirroja no entendió- me lo explico Morty antes de salir de su gimnasio- se puso al lado izquierdo de su novia.
Misty lo miro extrañada de que mencionara al líder de gimnasio de la ciudad- ¿Qué tiene que ver Morty, con lo del Maestro Fantasma?- pregunto con curiosidad.
-La verdad a mi no me extraña- opino Sakura antes de que el trigueño contestara.
-Y… ¿Por qué?- quiso saber Tracey, que estaba muy callado y solo había estado escuchando todo con atención.
-Morty es el guardián de las leyendas de la ciudad, asi que no me sorprende que el sepa todo lo referente al juez- explico mientras se sentaba en una silla, cruzo una pierna por en cima de la otra y miro a sus amigos.
A Misty le asalto una duda- ¿Por qué se le llama juez?- miraba consecutivamente a su amiga y a su novio.
Antes de que la menor de las hermanas Eevee dijera algo, Ash contesto- esperemos a los demás.
Sakura abrió la boca para protestar, pero la mirada que le tiro Ash la dejo muda. Esperaron pacientemente mientras Dawn, Gary y Rudy, se despertaran.
El mediodía se estaba acercando, dado que se sentía la actividad de la gente de la ciudad, con más intensidad. Dawn empezó a dar señales de querer despertar, pero solo se dio media vuelta y se durmió de nuevo.
Los concientes en ese momento, les salio una gota al estilo anime en la nuca- ¿Dawn?- May se acerco a la peli azul, la cual estaba profundamente dormida de nuevo- ¿Dawn?- dudo un momento mientras sacudía con su mano el brazo de su amiga.
La coordinadora de Shinnoh murmuraba palabras ininteligibles entre sueños. Ash se acerco en el momento que sintió que la peli azul murmuro "Paúl".
-¿Paúl?- repitió Ash a lo que dijo la chica dormida- ¿aun esta de novia con él?- pregunto mirando a los otros. Claramente recordaba eso.
-Si- contesto May, Misty, Sakura y Tracey asintieron con la cabeza corroborando.
Ash se encogió de hombros- bueno no importa, es hora de que despierte- se acerco muy despacio a la oreja de la chica- Dawn…- empezó con voz muy baja- ¡¡¡¡despierta!!!!- la chica dio un salto debido al fuerte grito que dio el joven; y cayo del otro lado de la cama.
Todos empezaron a reírse ante la reacción, pero la peli azul no le dio gracia. Sumamente enojada, salio detrás de la cama, dispuesta a golpear al trigueño, pero cuando se levanto, se topo con un cráneo en llamas.
-¡AHHHHH!- nuevamente cayó hacia atrás.
La chica estaba sumamente aterrada al ver a esa "cosa", se escondió debajo de la cama y cerro sus ojos con fuerza, mientras temblaba de miedo.
Pero una voz enojada, la hizo dudar un poco- ¡Ash!- y justo después de que la voz sonara, algo se impacto contra la cabeza de alguien.
-¡Oye!- sonó la voz del agredido y mencionado- ¿Por qué me pegas?- se quejo.
Dawn se sorprendió de sentir la voz del trigueño, dado que cuando salio después de caerse no lo vio. La piel se le volvió a erizar cuando pensó de nuevo en ese ser aterrorizante.
-¿Por qué hiciste eso?- recrimino la voz de la pelirroja, sumamente enojada.
-Por dos simples razones: una, deberá acostumbrarse a verme asi y dos… es mi venganza por ella decirle a Brock, que me iba a golpear- contesto con voz queda y sumamente triste.
Dawn se sorprendió del tono que contesto Ash, muy preocupada, cruzo por debajo de la cama y asomo la cabeza- ¿Ash?-llamo mientras miraba desde el piso hacia arriba.
Este estaba frente a ella, miro hacia abajo y la vio- sal de debajo de la cama- ordeno con voz fría, que le erizo la piel tanto a ella, como a las otras mujeres.
Haciendo caso sin hacer berrinche, salio de debajo del lecho, cuando Ash retrocedió unos pasos, se quito algo de polvo de sus ropas y, cuando levanto la mirada para encarar de nuevo al trigueño, este estaba transformado de nuevo.
Dawn retrocedió un poco asustada y choco con el borde de la cama, cayendo sentada sobre las sabanas- Ash… ¿Qué…?- pero él la interrumpió.
-¿No me ibas a golpear, Dawn?- pregunto con sarcasmo en esa voz lúgubre y áspera, se acerco los pasos que lo separa de la chica y arrimo su flameante rostro al de ella- ¿no le dijiste a Brock, que me ibas a dar algo más que un golpe?
-Ash, cálmate- le dijo Misty con delicadeza, pero él no la escucho.
-Ash… yo… yo…- balbuceaba Dawn, asustada, incluso apretaba las ropas del lecho con sus manos, intentando controlar su miedo y acordarse de que su amigo esta detrás de esa forma espectral.
May agacho la cabeza con tristeza, ella también lo había dicho y nadie sabe cuanto pagaría ahora, por haber dicho nunca esas palabras. Sakura por su parte solo miraba con atención las acciones del maestro, ella sabía perfectamente que él no les haría nada, dado que un juez no puede lastimar las almas inocentes.
Mientras, Ash seguía-Ya veo que no te sientes capaz de hacerme frente en este estado ¿verdad?- atino a decir con sabiduría, irguió su cuerpo mientras apoyaba sus puños cerrados en su cintura.
Al parecer, Dawn encontró una manera de contraatacar- y tú no eres capaz de defenderte si no es en ese estado ¿verdad?- retruco mientras se paraba y se posicionaba a unos metros del Maestro Fantasma.
-Te equivocas- dijo despreocupadamente- de esta manera evito que me golpeen antes de que explique el "porque" de mi alejamiento, después me destransformare…- decía, mientras efectivamente se destransformaba, retomando su apariencia y voz normal- y ustedes decidirán si lo hacen o no- concluyo.
Dawn se levanto de la cama y se acerco a Ash- pero Ash…- empezó con un tono de preocupación mientras ponía su mano derecha en el rostro del maestro- ¿Qué te paso? ¿Por qué tienes esa tétrica apariencia?- el interrogado solo cerro sus ojos al recibir la caricia de su amiga.
-Es largo de explicar Dawn, esperemos a que Gary y Rudy despierten- contesto en un suspiro y volviendo a abrir los ojos.
Dawn extrañada miro por el costado de Ash y entonces vio a los mencionados- ¿Qué les paso?
-Digamos que se me fue la mano jaja- rió avergonzado con la mano en la nuca.
-Ay Ashito, no cambias nunca- le decía mientras le daba un efusivo abrazo. Ash mientras correspondía el abrazo apoyando su mentón en el hombro de la chica; no pudo evitar derramar lagrimas mientras la pesadez que sentía su cuerpo se desvanecía- ¿Por qué lloras, Ash?- oyó que le pregunto la peli azul.
-Es de felicidad, Dawn- contesto con voz quebrada, tanto May como Misty, Sakura y Dawn se sorprendieron del tono de voz- no sabes lo que es vivir con el pensamiento de que tus mejores amigos y tu novia te odian- explico mientras se alejaba y dirigía sus ojos almendrados a los azules de la coordinadora.
-Lo sentimos, Ash. No sabíamos- dijeron a coro Tracey, May, Dawn y Misty.
-En términos no es su culpa- confeso mientras se sentaba en el borde de la cama, apoyando sus manos abiertas en su piernas- yo no dije nada y tampoco deje algún indicio para que supieran- empezó a acariciar a Pikachu entre las orejas; el cual aprovecho y había subido al regazo de su entrenador y amigo.
Misty se aproximo a Ash, tomo a Pikachu entre sus brazos y se sentó en sobre las piernas de él- bueno, ya no debemos preocuparnos, ahora todos estamos juntos de nuevo ¿verdad?- las chicas y el joven asintieron con la cabeza.
Ash rodeo la cintura de la pelirroja en un suave pero firme abrazo- te extrañe, Myst- decía mientras apoyaba su cabeza en el suave hombro de ella, escondiendo su rostro en el pálido cuello.
-Yo también Ash- suspiro mientras apoyaba su mejilla en los sedosos cabellos azabaches de su novio.
-Bueno, bueno. No quiero escenas cursis- exclamo Dawn a modo de chiste apoyando sus puños en su cintura.
Las risas no se dieron a esperar, pero fueron interrumpidas por Gary y Rudy, que en medio de quejidos de dolor, empezaron a despertar.
-Ay, ay mi cabeza- se quejaba el castaño con los ojos cerrados, el seño fruncido en señal y una de sus manos apoyada al costado de su cabeza, mientras con la otra intentaba levantarse apoyándose en el marmolado suelo.
Rudy se tambaleo un poco al momento de incorporarse, pero cuando abrió los ojos, diviso al trigueño- ¡Tú!- le grito apuntandole con el dedo.
Ash retiro con suavidad a Misty de su regazo, se levanto y camino unos metros hacia el pelirrojo- si yo ¿y qué?- retruco con tranquilidad, cruzándose de brazos y perforando con la mirada a su interlocutor.
Rudy no se aguanto y se abalanzo otra vez, pero cuando estuvo a centímetros, Ash se transformo de nuevo, lo tomo de las ropas y lo sostuvo en el aire.
Nunca en su vida, había tenido tanto miedo, recordaba Rudy, mientras forcejeaba por soltarse del agarre de su espeluznante agresor- ¿Qué pasa, Rudy? ¿Nunca viste…?
-¡Gary… no!- se oyó que grito Misty.
Ash quiso saber porque Misty grito eso, pero no pudo, dado que el investigador se había acercado sin ser visto por el Maestro y lo golpeo fuertemente a la altura de las costillas con una pequeña butaca de hierro, que estaba en un rincón, muy cerca de donde estuvieron inconcientes; provocando que soltara al líder de isla Trovita, pero… no se quejo por el golpe, ni siquiera se inmuto.
La butaca de hierro se derritió al hacer contacto con el cuerpo de Ash- ¿Qué diablos…?- decía Gary mientras soltaba rápidamente los pedazos de fierros que quedaron medio derretidos y estos caian en el suelo, haciendo mucho ruido.
Dado que el castaño quedo a solo centímetros del Maestro, este lo tomo rápidamente de las solapas con una mano y a la vez con la otra, retomo el agarre del pelirrojo y los levanto a ambos lo más alto que podía.
-¿¡Se van a tranquilizar o debo dormirlos de nuevo!?- amenazo, mientras los otros dos forcejeaban en el aire para librarse de su captor.
-¡Mhortehianuss, danos el contrato!- demando una voz muy potente, que retumbo en el bosque. Era fácil darse cuenta que era Leafblade, el demonio elemental de la hierba. Un entrenador de pokemóns del mismo tipo, que tuvo un accidente al intentar capturar a la fuerza a un Venusaur, para usarlo con los mismos fines que los otros anteriores. Justo en sus últimas pudo hacer el pacto y se le fue otorgado el poder de controlar todas las plantas y vegetales.
-¿Qué te hace pensar que se los daré?- dije con arrogancia. Sabía perfectamente que ellos no podrían hacerme nada.
-¡Ahora veras!- ni bien dijo eso, muchas lianas salieron y me apresaron. Intentaron quebrarme todas mis extremidades, pero no las deje. Expandí mis llamas que fulminaron los látigos verdes- ¡maldición!- se quejo.
Yo vi que estaba fusionado con un árbol, pero eso no lo iba a proteger de mi ataque- ¡Llamarada del juicio infernal!- exclame, al momento que levantaba mi mano y liberaba una gran llamarada, que impacto posteriormente con el árbol donde Leafblade estaba escondido. El árbol en cuestión se rodeo de fuego en instantes, mientras los gritos de dolor del demonio retumbaban en el ambiente.
Sin perder tiempo, salí corriendo en la dirección que mi Rapidash se llevo a mi amada.
Corria todo lo que mi hipervelocidad me dejaba, dejando una estela de viento combinado con las flamas que salían de mi cuerpo. Agradecía internamente que entre las capacidades de mi transformación, estuviera la de energía ilimitada. Más aun agradecía que el día estuviese nublado, asi los rayos solares no me molestarían.
Note que la densidad del bosque empezaba a disminuir y sentía el agradable olor al mar… eso quería decir que estaba cerca de una playa, y efectivamente lo estaba, dado que empecé a divisar dunas de arena blanca. Cuando ya me quise dar cuenta estaba en una de las playas más hermosas que había visto.
Una nube de arena de divisaba a lo lejos, agudice mis ojos y vi que era mi Rapidash. Mis fuerzas que me habían abandonado cuando pise la arena, resurgieron como un volcán y me lance en dirección hacia mi pokemón.
Por cada paso que daba, más nítida se hacia la imagen de la jinete. Era una gracia de dios, verla cabalgar sobre Rapidash. Lo hacia con gracia y destreza, me le acerque y me puse a su lado- ¡buenos días, señorita!- le dije con galantería. Me gustaba jugar con ella de esa manera.
Ella volteo su hermoso rostro hacia mí- bueno días… ¡perdedor!- me dijo, yo la mire extrañado, pero no me había dado cuenta que era Aqualaunch: La demonio elemental del agua. Que estaba disfrazada como mi amada. Solo me di cuenta cuando ella se destransformo y me dio un poderoso torrente de agua, que extinguió mis llamas y casi me quita la transformación.
Aqualaunch era en vida una experta del disfraz, que siempre viajaba de región en región escondida como polizonte en las fragatas. Se dedicaba a robar la joyería y demás cosas mientras se encontraba escondida dentro de los barcos, además de que hacia misiones de asesinato: Era una mercenaria. Hizo el pacto antes de que el último barco en el que viajo, se hundiera por la furia de unos Gyarados. De ahí fue convertida en la demonio elemental del Agua, además de que ser del elemento de la vida, le da más facilidad para convertirse en otras personas… incluso en pokemóns.
Ella bajo ágilmente del pokemón, el cual se dio media vuelta y al notar que no era a Ayane quien había estado transportando, dio un poderoso lanzallamas, que no dio ninguna ceremonia antes de impactarse contra la espalda de la demonio. Haciéndola gritar de dolor- ¡Maldita mula, toma!- le dio una fuerte patada con un rápido movimiento; que le pego en la quijada, haciéndola caer en el piso inconciente.
¡Agredió a mi pokemón! ¡Eso no lo voy a permitir!
Con una furia desmedida, me lance encima de ella, cayendo al piso los dos. Sin darle tiempo a reaccionar, expandí mis llamas. La hubiera aniquilado por completo de no ser por Blackheart, que utilizo sus sombras para alejarme de la demonio elemental.
-Bueno, Morty: hagamos negocios- me dijo de forma burlona. Yo me levante y me di vuelta, con la firme intensión de dejarlo hecho carbón… pero lo que vi casi me hace derramar lagrimas- el contrato por el alma de tu amada- concluyo.
La tenía agarrada del cuello con todo su brazo izquierdo, mientras ella forcejeaba por escaparse- ¡suéltala Blackheart!, sabes perfectamente que podrás hacerle todo el daño que quieras, pero no le sucederá nada. Solo estarás dándome más intenciones para aniquilarte ahora mismo- le grite, mientras tensaba mi cuerpo y aumentaba mis llamas, hasta tal punto que parecía una antorcha gigante.
Fue en ese instante, en el que me maldecía por decirle esas palabras, dado que me sonrió con mucha malicia, dándose a revelar que tenía una solución para ese problemita- es cierto tienes razón- decía esas palabras con aire pícaro, mientras asentía con la cabeza y se miraba en complicidad con los otros tres demonios que vinieron con él- pero… la bendición de Ho-oh no cubre el alma- me petrifique cuando dijo eso.
-¡Claro que cubre el alma!- le ladre rápidamente, expandiendo aun más mis llamas- ¡La protege de "TODO"!- hice el gesto de las comillas con mis huesudos dedos- ¡asi que suéltala ahora y capaz que perdone tu miserable existencia!- le amenace.
-No estas en posición de amenazar, Mhortehianuss- me retruco el demonio de las sombras- te daré la última oportunidad: dame el contrato y no le haré nada a tu novia. Si no me lo das…- puso el dorso de su mano derecha en una de las mejillas de Ayane- le arrancare el alma- concluyo con una mueca de maldad.
-¡No se lo des, Morty!- me grito Ayane, sin dejar de forcejear. Detuvo sus intentos de escape y me miro fijo- ¡No lo hagas!- me volvió a decir.
En ese pequeño instante en el que ella dijo eso, fue como un preludio para todo lo que paso: Yo sonreía internamente, ella seguia siendo fiel a nuestro amor, tanto o más que yo y era lo que me mantenía vivo. Intente abalanzarme contra ellos, con la firme intención de recuperar a mi amada, pero parecía que era lo que esperaban. Dado que Fireblast y Windy me tomaron de los brazos, haciéndome retroceder. Yo rápidamente me solté y los golpee a ambos con ambos puños. Pero ese pequeño instante en el que demore en liberarme, Blackheart cumplió con su amenaza.
Fin de Morty POV:
Morty se corto. Antares no le insistió más, sabia perfectamente lo que le pasaba a los humanos cuando les arrancaban el alma. Pero lo que el pokemón aun no terminaba de entender era de cómo un demonio podía sacarle el alma a alguien bendecida por el contrato del Maestro Fantasma. Sin dudas tendría que tener una larga conversación con el ave Fénix.
Unas nubes negras empezaron a mostrarse en el celeste cielo. Una de ellas de tamaño considerable, tapo los rayos del sol que descendían en el desierto, dejándolo a media sombra.
El líder se levanto rápidamente, se seco las lágrimas de sus enrojecidos ojos con el dorso de sus manos. Dio un suspiro para tratar de calmar su angustia, se giro y miro al Unown- a lo que te iba a decir, Antares- el mencionado lo miro fijo- no será necesario que ayudes al nuevo Maestro: dado que ya posee un pokemón para ayudarlo. El que lo ayudara seré yo, dado que me cobrare todas con Blackheart y, una vez terminado con ese mal nacido, me ire con mi Ayane- exclamo decidido levantando un puño cerrado.
-Como digas Morty, si me necesitas, llámame- dicho eso, otro agujero ínter dimensional apareció y Antares se metió en el, para después cerrarse.
Morty se dio media vuelta y miro la lapida de nuevo, la cual rezaba:
Aquí yace: Ayane Higurashi
Amada hija, hermana, novia.
Descansa en Paz
Pero debajo de esas palabras tan comunes de ver en una de esas piedras… se encontraba una frase muy particular y muy rara a la vez. Morty sonrió resignado al verlas de nuevo, dado que él fue el que hizo esa lapida y fue él, el que escribió la última frase.
"El Maestro Fantasma, tomara venganza de quienes le arrancaron su corazón, el cual se encuentra aquí"
-Déjame ver si entendí… dices que tu salvaste a Misty del cáncer, al venderle tu alma a Ho-oh…
-Asi es.
-Y que él te dijo que tenías que estar lejos de ella por un tiempo…
-Exacto.
-Y justo el día de tu cita, aparece un sujeto que dice ser un enviado de él, te transforma tu moto, te hace destruir las calles de la ciudad y te transforma en eso que hiciste hace un rato…
-Se llama Maestro Fantasma, y si, me hizo eso.
Después de que Ash los soltara, tuvieron que serenarse para poder hablar con tranquilidad. Eso no fue fácil, asi que Misty tuvo que intervenir, pegándole una fuerte cachetada a los tres hombres, ¡Si a los tres! Dado que el trigueño le echaba más leña al fuego cuando la situación parecía calmarse y la pelirroja (después de pegarles una fuerte bofetada al líder de isla Trovita y al investigador) le dio un fuerte golpe al maestro, con tal de que se calmara.
Se cambiaron de habitación para charlar con tranquilidad, después de mentirle al gerente del hotel, que un ladrón había entrado, pero que no pudo llevarse nada. Ayudaron a Ash con el traslado de sus maletas hacia una habitación que estaba a unos metros de la primera. Entraron en ella y después de almorzar en un silencio un poco incomodo, el joven intento razonar con sus dos ex rivales.
Les explico con lujo de detalles todo, no solo a Gary y a Rudy, sino que también a su novia y a sus otros amigos, que lo escuchaban con atención. Sakura varias veces aporto cosas, dado que tenía un basto conocimiento del tema, lo que ayudo al morocho en su labor de convencer a sus amigos de la validez de sus acciones. Explico todo: el contrato, su alejamiento, el reencuentro, la transformación, incluso el incidente con los dos ladrones de la noche pasada; su encuentro con Morty, las características de su transformación… todo.
-Bueno, solo queda una cosa por hacer- acoto Gary, recostándose en el espaldar de su silla.
Todos lo miraron confundidos- ¿Qué?
-Dos cosas: una creer en lo que dice Ash y llamar urgente a un psicólogo…- empezó, mientras que al mencionado le empieza a caer una gota estilo anime por la nuca- o dos, creer que no tiene mejor excusa para decir que no ama más a Misty y darle una paliza por cobarde- concluyo cruzándose de brazos y mirando al trigueño.
Ash se paro de su silla de golpe, sorprendiendo a todos- tengo una idea, Gary- se miro a los ojos con el castaño- tengamos una batalla pokemón uno a uno, no importa quien gane- atajo de inmediato levantando su mano abierta, para detenerlos a todos que iba a protestar- eso solo para demostrarte algo- dijo al momento que se encaminaba hacia la salida.
Pikachu salto a su hombro. Misty se miro raro con los otros pero igual se levanto y siguió a su novio. Los demás siguieron a la pelirroja.
Ash llego con Misty, montado en su motocicleta; Gary, Dawn, May, y Tracey iban en la Hummer H2 del investigador; por su parte Rudy fue en su Porsche Cayman junto con su novia Sakura; fueron todos al gimnasio de Morty, él cual se mostró sorprendido de las visitas. Después de las explicaciones necesarias, se dirigieron a la arena de batalla.
-La batalla será uno a uno, sin limite de tiempo… ¡entrenadores lancen a sus pokemóns!- anuncio el líder del gimnasio de la ciudad, posicionado como referí y con banderines en sus manos.
Ash miro a Pikachu- ¿listo amigo?- este le sonrio y asintió con su cabeza- yo elijo a Pikachu- el roedor eléctrico salto hacia el campo y se posiciono, lanzando chispas en señal de que estaba preparado.
Gary desde su lado, saco una pokebola- muy bien, ¡yo elijo a Nidoking!- el poderoso rey de los nidos, salio dando un fuerte rugido, dando a demostrar que era muy poderoso.
Ash sonrió para si mismo- pobre Gary, no sabe lo que le espera.
En las gradas, las coordinadoras, los líderes, el observador y la Eevee menor, miraban curiosos el combate.
-¿Alguno sabe que intenta Ash al pelear contra Gary?- pregunto de repente Rudy, mirando de brazos cruzados y seño fruncido a los mencionados.
May y Misty se miraron con complicidad, Tracey fue el que contesto- digamos que… Ash no usara a Pikachu para ganar, si no que usara al mismo Nidoking- sonrió con sus ojos cerrados, inocentemente, al confundido pelirrojo.
-Pikachu contra Nidoking… ¡Comiencen!- anuncio Morty alzando los banderines.
Ash sin perder tiempo, se transformo. Levanto su mano derecha abierta y apunto tanto a su pokemón, como al de Gary. Las llamas rodearon a ambos, pero solo se escuchaban los rugidos de dolor del pokemón púrpura, Pikachu ya lo había experimentado asi que no le dolió, es más lo disfruto porque se sentía como nunca antes: Se sentía más poderoso de lo normal.
A Gary se le cayó la mandíbula al piso, viendo como su pokemón se consumía ante sus ojos. Pero antes de que siquiera pudiese ayudarlo, las llamas se extinguieron revelando a un nuevo Nidoking: Se notaban claramente sus grandes huesos, a la vez que el fuego los rodeaba simulando su aspecto, era como si se hiciera una figura del pokemón pero hecha con llamas que se sacudían vivamente.
Pikachu estaba de la misma forma, a la espera de ordenes de su amo- ¿ahora me crees, Gary?- pregunto este, al castaño que estaba sin habla del otro lado de campo.
Gary llamo a su pokemón- ¿Nidoking?- este no le contesto, ni siquiera lo miro.
-No te preocupes por él, Gary. Ahora solo me obedece a mi ¿verdad Nidoking?- el rey de los nidos le asintió con la cabeza, se dio media vuelta y encaro a su entrenador. Este empezó a retroceder asustado- Nidoking enséñale a Gary que yo, cuando hablo enserio… hablo enserio ¡Llamarada del Juicio Infernal!- ordeno potentemente, levantando un brazo.
Excepto Morty que ya sabía los efectos de ese ataque (claro esta que nadie lo sabía, ni siquiera Ash) todos saltaron para detener al Maestro Fantasma. Pero fue tarde, Nidoking abrió sus fauces y soltó una gran llamarada que impacto rápidamente contra el cuerpo del investigador, lo cubrió de llamas en solo unas fracciones de segundo. Aunque no debieron lamentarse, las llamas desaparecieron de inmediato y Gary quedo en el suelo, acurrucado en el piso y temblando.
Misty fue rápidamente hacia Ash y, sin darle importancia a que todavía este transformado, le dio una fuerte bofetada- ¿Por qué…?- no pudo replicar con lo que vio- ¡perdón Ash, esa no era mi intención!- se disculpo tapándose la boca con ambas manos.
Cuando la pelirroja lo golpeo, hizo que se le desprendiera la mandíbula desde el lado derecho. Ash tomo ese hueso con una mano y se lo coloco de nuevo. Acto seguido se destransformo y junto a él, los dos pokemóns- la verdad ahora si me dolió enserio- se quejo mientras se masajeaba la mandíbula y la miraba de reojo. Misty no pudo evitar reír- muy chistosa- le espeto con sarcasmo.
Nidoking al destransformarse, quedo muy confundido y más aun cuando vio a su entrenador en el suelo. Se acerco rápidamente hacia él muy asustado- ¿Qué fue lo que le paso?- pregunto Sakura cuando se acerco al tembloroso investigador, que seguia acurrucándose aun más y ya parecía gelatina de lo tembloroso que estaba.
Cuando todos se acercaron, Morty fue el que contesto- ese ataque se llama "Llamarada del Juicio Infernal" lo puede usar tanto el Maestro como cualquiera de los pokemóns bajo su mando. Sirve para purgar los pecados del alma que reciba el ataque- explico con solemnidad.
-Entonces Gary debió tener pecados graves, porque para quedar en ese estado- señalo Dawn, que veía asombrada el temblor del investigador.
-Todas las victimas de ese ataque quedan asi, aunque claro cada uno, depende de sus pecados, serán las secuelas de su purificación- aclaro Morty mirando de manera cómica al investigador- Ash ¿tienes ideas de que pecados fueron?- pregunto curioso.
Ash puso su mano bajo el mentón- de seguro fueron las veces que me molestaba sin razón- miro a Gary- ¡que se joda!- todos lo miraron sorprendido- no me quiso creer, ahora sufre las consecuencias- ahora miro a Rudy- va para ti también, ustedes dos son los únicos que no me quisieron creer, eso me da a demostrar que ustedes no son verdaderos amigos.
-Ash yo…- quiso defenderse el pelirrojo, pero Ash lo detuvo con la mano.
-Evítate las excusas Rudy, espero que te halla quedado claro que no miento- el líder le asintió levemente. Ash tomo la mano de Misty- vamonos- le pidió- nos vemos Morty y… gracias por todo.
-De nada Ash…- todos se empezaron a retirar (entre todos se llevaron de los brazos a Gary), fue entonces que Morty se acordó de algo- ¡Ash, espera!- el mencionado se detuvo- necesito decirte algo, ven un momento- le pidió. Ash le dijo a Misty que lo espera en la moto y se acerco al rubio.
-¿Qué pasa, Morty?- pregunto con seriedad.
-Tengo algo que decirte, referente a Misty y al pacto…
Hola aca yo SilverGhosT
Gracias a todos los que me dejaron review, me da gusto saber que le gusta la historia y medan mas ganas de continuarla
disculpen las demoras pero mis estudios me dificultaban la escritura y ademas estoy llegando a una altura critica del año, asi que no se cuando actualizare de nuevo. No quiere decir que dejare la historia, dado que ya tengo en marcha el siguiente cap pero no se cuanto demorare en continuarlo.
dentro de poco subire el nuevo cap de The final Challenge, ya lo tengo terminado pero me falta darle los ultimos toques. Les pido a todos los que se tomen la molestia de leer, que no solo me agregue la historia a favortitos, dejen review, quiero saber su opinion sobre mi manera de escribir y de como va la trama de la historia.
Saludos y gracias de nuevo
nos vemos cuidense
