Maestros Fantasmas en el Cielo
Mil almas por quemar
By SilverGhosT
Blackheart miro sobre su hombro, al sentir la motocicleta de Ash aproximarse. Sonrió satisfecho, su plan funciono, había logrado que la comitiva no llegara para ayudar al nuevo maestro fantasma. Misty que estaba arrodillada, alzo la mirada y un ás de luz atravesó su semblante al ver a su amado llegar.
Ash detuvo la marcha, descendió del bi-rodado con una cara de pocos amigos que asustaba. – Suéltala. – demando en un siseo cargado de ira.
– Dame el contrato. – exigió el elemental de las sombras. – dámelo y la dejare ir.
Ash que tenía las cadenas enroscadas en su torso, se acercó lentamente, mientras extraía de su chaqueta, el contrato de San Sebastian. El pergamino escurría sombras como si de un alquitrán se tratase. Blackheart amplio su sonrisa. No podía creer lo que veía.
– Déjala ir, tengo aquí el contrato.
El elemental tomo a Misty fuertemente por el cuello y la lanzo lejos. El impacto la hizo caer inconsciente pero lejos de la zona de combate. Ash apretó los dientes sin dejar de acercarse con el pergamino en alto. Cuando la distancia se redujo totalmente, le entrego el susodicho objeto.
Blackheart lo tomo y halo de él, pero Ash no lo soltaba. Halo más fuerte, pero el maestro no lo soltaba. Tomo la forma infernal y le propino una serie de puños que hicieron saltar chispas para todos lados. Con una patada, el esqueleto llameante alejo al demonio y se guardó el pergamino en la chaqueta.
Llevo la mano a su espalda y extrajo una pistola. – Creíste que iba a ser muy fácil ¿no? – se mofo. Levanto firmemente la Desert Pidgeot. – Silver te manda saludos. – efectuó dos disparos que impactaron atravesando al demonio que intentaba levantarse. Volvió a efectuar dos disparos que se transformaron en esferas de lava que explotaban al impactar, llevándose lejos a su blanco.
Tamashi y Reika se habían aproximado a Misty y la alejaron a rastras del lugar. Minnie se había posicionado en el techo de una de las casas con el rifle de repetición y observaba la pelea. Ash tenía una pequeña ventaja de sorpresa contra el elemental.
Blackheart se repuso con algo de dificultad. – crees que eso me detendrá. No tienes idea de a lo que te enfrentas. – Un Gengar había aparecido de las sombras. - ¡Bola de sombras! – Una poderosa esfera se cargó en las manos del pokémon y arremetió contra el vengador.
Ash tomo la cadena y repelió el ataque. Pikachu salió de una de las casas saltando desde la ventana, golpeo la esfera con su cola de hierro en llamas y le mando el ataque hacia el pokémon fantasma. Este cayó derrotado a los pies del demonio. Sin esperar ordenes, el roedor eléctrico lanzo una descarga que mando a Blackheart contra la fuente del medio de la plaza del pueblo.
– Parece que tu plan, al final no tuvo resultados. – el vengador de mofaba mientras se disponía a efectuar más disparos contra el demonio. Este empezó a reírse. - ¿Qué es tan gracioso? – pregunto mientras disparaba apuntando a la cara del demonio.
Este recibió dos impactos que le quemaban el rostro. Tras sacarse las manos de la cabeza, en medio de una risa macabra, contesto – Se te termino el tiempo, vengador. – señalo el horizonte.
Efectivamente, estaba comenzado a amanecer. Las llamas que rodeaban el esqueleto de Ash, comenzaban a mermar a medida que los rayos del sol iluminaban el pueblo. Minnie también se percató de eso y comenzó a dispararle al demonio, pero sus disparos pasaron de ser esferas llameantes a ser simples disparos de plomo que no le provocaban nada al demonio.
Sin mediar más palabras, Blackheart lanzo un torrente de sombras a Pikachu y embistió a Ash lanzándolo lejos. El pergamino salió volando y termino en las manos de atacante. Con mucho dolor, Ash abandono completamente su transformación, solo para ver como el contrato de San Sebastian era leído.
– A todas las almas atrapadas en este contrato… les ordeno ¡Vengan a mí!
El pueblo entero tembló tras un fuerte estruendo. Cientos de espíritus oscuros emergieron de la tierra y salían de las ventanas de las casas abandonadas. Comenzaron a arremolinarse alrededor del demonio mientras lo atravesaban. Los fuertes enviones lo hacían retroceder, pero eso no lo detuvo de sentir el poder que comenzaba a sentir. El tornado de almas parecía no tener fin.
Ash pudo ponerse de pie y salir tras Minnie que se había bajado del techo.
– Esto no está bien. – decía la joven vengadora.
– Se está saliendo de control. – secundo Tamashi que pudo alcanzarlos, mientras llevaba a Misty a cuestas.
Ash tomo a la pelinaranja en sus brazos y salieron rumbo a la iglesia del pueblo, la cual estaba destruida sin techo. Deposito a la chica en uno de los bancos y cambio de armas con la hija de la elemental de la muerte.
– Ash, escucha. – Dijo Tamashi, mientras este colocaba más municiones en el rifle. – Si logras estar en las sombras, podrás usar el poder para atacar a Blackheart.
El azabache acciono el martillo dejando lista para disparar el arma. – Ahora entiendo porque Morty decía que nos ocultáramos en las sombras. – Abandono a las mujeres y salió a esperar al demonio.
El tornado se detuvo. Blackheart reaparecía con las sombras rodeándolo como si fueran una capa. Sus ojos estaban desorbitados y rojos. – Soy Legión… – exclamo con una voz que no era de él, más bien parecían ser muchas voces hablando al mismo tiempo. – Porque somos… ¡Muchos! – Un nuevo tornado comenzó arremolinarse alrededor del demonio.
Colocándose en posición, Ash comenzó a dispararle. Las balas lo atravesaban muy fácilmente pero no le detenían el avance. Blackheart tomo carrera y embistió al vengador mandándolo contra la entrada de la iglesia. Se dispuso a tomarlo del cuello cuando la hoja de una guadaña gigantesca le cortó el brazo. Tamashi había surgido de las sombras para ayudar.
– Ni creas que saldrás de esta. – amenazo Legión, tomando la hoja y desintegrándola.
Tamashi bufo mientras materializaba otra guadaña. – No pretendo huir, pretendo eliminarte. – con un rápido movimiento, logro rebanarle la cabeza al demonio. Pero para su sorpresa, la cabeza de este se volvió a unir sin despegarse del cuerpo.
– Me toca a mí. – sentencio el demonio. Tomo a la chica por sus ropas y la impacto fuertemente derribando una sección de la pared de la iglesia. En el proceso, Ash logró zafar del agarre e ir hasta una parte oscura que todavía no lograba recibir los rayos solares.
Tamashi intento salir de los escombros, pero Legión logro pisarle el pecho. Materializo una espada que se incrusto en el torso de la elemental logrando que escupiera sangre. Minnie emitió un grito de horror al ver como su madre era atacada por el demonio consumado. Sin importarle nada, arremetió efectuando disparos pero sin mucho éxito. Blackheart abandono a la elemental dejándola con la espada en el pecho y con un movimiento creo un torrente de sombras que se llevaron a Minnie lejos, desapareciendo por el inexistente techo de la iglesia.
Legión observo sus alrededores y vio a la pelinaranja asustada en un rincón. Avanzo lentamente hasta llegar a ella y con una mirada perforadora, levanto una mano hasta tocarla. Misty comenzó a ponerse azul a medida que su vitalidad era absorbida.
– ¡Déjala! – bramo Ash desde las sombras, había tomado de vuelta el rifle de repetición y transformado nuevamente. Con las llamas potentadas, efectuó una serie de disparos que arrojaban grandes esferas de lava que golpearon al demonio mandándolo contra el otro lado de la iglesia. Blackheart prácticamente había explotado al recibir los disparos, dejando restos por todo el lugar, como si fueran partes de varios demonios que se arrastraban hasta por las paredes, para volver a unirse.
Misty logro levantarse y ponerse detrás de Ash. Ambos fueron por Tamashi y le sacaron la espada del pecho.
– Usa... usa la mirada… – escupió levemente la elemental, con la sangre brotando en su pecho.
– No funciona… ya lo intente. – contesto Ash pesadamente.
Tamashi lo tomo del cuello de la chaqueta. - ¡Idiota! Ahora tiene mil almas en su interior… si la usas, lo mandaras directo al infierno. – la elemental lo soltó bruscamente y tras unos espasmos, su vida se esfumo.
Misty ahogo un grito. Ash miraba el cuerpo de la morena quedar sin vida, mientras analizaba sus últimas palabras. Con determinación, se paró firme, mientras terminaba de ver como Blackheart se regeneraba, reacomodando su cuerpo completamente.
– Ya veo… – dijo el vengador, tomo de nuevo su forma infernal y por las sombras que aún quedaban en la iglesia, fue hasta el demonio. Este le propino un golpe de puño que no lo pudo hacer retroceder. Tomo un envión y lo impacto contra la pared, atrapándolo con su cuerpo y logrando que lo mire a las cuencas de su rostro. – tantas almas… tantos pecados… tanto sufrimiento. – pronunciaba a medida que sus ojos arremolinaban llamas. – mil almas para quemar… – Legión lo miro aterrorizado por primera vez…. – Lo que haces, se te devuelve ¡Mirada de penitencia!
Blackheart intentó escapar, pero Ash uso su Aura para aumentar la fuerza de su agarre Lo tomo del rostro y lo obligo a mirarlo. Con un grito ensordecedor, Blackheart sintió el dolor más grande que había experimentado, multiplicado por mil. Empezó a ver todos sus actos, desde haber matado a la elemental hasta los que había realizado a lo largo de los siglos. Tras varios minutos en donde las llamas consumieron su cuerpo, las cenizas cayeron a los pies del vengador.
Las cenizas se alejaban con el aire. Misty logro ponerse de pie e ir hasta el vengador que aún no abandonaba su forma infernal. Estiro su mano hasta ponerla en el rostro y lograr que las llamas pasaran a ser azules en vez de rojas y amarillas.
– Tranquilo. – le susurro mientras acortaba más la distancia.
– Esto fue mi culpa. – se lamentó. Abandono la forma infernal y tras volver a la normalidad, cayó arrodillado sin fuerzas.
La chica se arrodillo poniéndose a frente a frente. Con un movimiento lo atrajo hasta poner su rostro muy cerca del suyo, sosteniéndolo con ambas manos en sus mejillas.
– Escúchame… no es tu culpa. Hiciste todo lo que pudiste… – comenzó a medida que depositaba pequeños besos en su rostro. – No tienes por qué cargar con toda la responsabilidad.
El chico quiso contestarle, pero no le salían fuerzas ni para hablar. Con un leve sollozo soltó unas lágrimas, que eran secadas por las manos de su prometida.
Tras abandonar la iglesia, siendo apoyados uno con el otro, se encontraron con una figura muy curiosa que los aguardaba afuera. Ash noto su presencia, pero no solo eso, su espíritu de la venganza lo reconoció al instante.
– Veo que resultaste victorioso. – Dijo el hombre que los esperaba.
Misty lo observo desconfiada. – ¿Quién eres? – interrogo.
Vestido con una sotana blanca con detalles dorados y carmesíes, de cabellera multicolor con mechones en punta en varias direcciones. Una mirada llameante en sus pupilas bicolores. La versión humana de Ho-Oh se hizo presente.
– Ya sabes quién soy. – contesto mirando al azabache.
Este se puso delante de Misty. – Ho-oh. – contesto muy serio.
–Exacto. – dio unos pasos hasta ponerse en frente del vengador. – Soy quien te hizo dar tu alma por ella.
Misty abrió los ojos como platos. No podía creerlo, estaba ante el que tenía el alma de Ash sellada con un contrato.
– ¿Por qué lo hizo? – inquirió la chica desafiante. – ¿Qué ganaba con ofrecerle el contrato?
Este solo sonrió. – Yo no gano nada, solo portadores del espíritu de la venganza. Armas para hacer la labor de purificar este mundo. – dirigió su mirada a los ojos marrones del vengador. -–Pero ya hiciste tu cometido. Deja que la llama de la venganza la lleve otro. – le resolvió mientras metía su mano dentro de la sotana y extraía un contrato de color blanco, sellado con una cinta roja. – has realizado tu tarea como corresponde, Mephisto me conto todo. Ya puedes abandonar la carga. Te devuelvo tu alma. – le dijo mientras le extendía el pergamino.
Ash solo lo vio. – ¿Qué paso con los otros Maestros? – pregunto desconfiado.
Ho-oh lo observo con curiosidad. - ¿Por qué razón deseas saberlo?
– Quiero que revivan. – contesto firme.
– Jajaja eso es imposible. – se rio burlón. – a menos que estés dispuesto a cargar con la cruz de ser el vengador, no planeo hacer nada para que revivan.
– ¿Por qué? – exclamo Misty sin salir de la seguridad de su amado.
Ho-oh la miro con una ceja levantada. – Necesito vengadores todavía. Ahora después de ir a buscarlos al infierno donde están, los hare volver a servirme. – explico mientras agitaba el contrato. - ¿Qué dices? ¿No quieres volver a tener una vida normal?
Ash giro su cabeza para mirar a Misty, esta solo lo observo largamente. Tras asentir levemente con una sonrisa, el azabache levanto su mano y encaro a la personificación del ave de Johto. – No. – contesto ante la mirada sorprendida de su interlocutor. – planeo dominar el espíritu de la venganza. – sentencio mientras su mano se tornaba esquelética y comenzaba a emitir llamas. – Seré tu vengador si logras revivir y liberar de la maldición a los demás Maestros.
Ho-oh lo miro con leve sorpresa. - ¿Estás seguro? Después no podrás sacarte la maldición y ella… - señalo a Misty que dio un respingo involuntario. – si algo le sucede tu iras directo a los dominios del infierno donde yo no podre sacarte.
– ¿Acaso está mal que él de su alma por los demás? – quiso atacar la pelinaranja, solo para recibir una risa burlona.
– Ofrecer tu alma, es pecado. Asi de simple. – contesto simplón mientras guardaba el contrato con el alma de Ash. – ¿Es tu última palabra? – pregunto volviendo a cruzar miradas con el azabache.
Este observo a su novia. Pudo ver un infinito mar de preocupaciones, pero no un deje de reclamo. Volvió a mirar al ave de Johto – Es mi decisión, siempre y cuando los demás Maestros vuelvan a la vida sin tener que cargar el espíritu de la venganza.
– ¡Muy bien! – Victoreo Ho-oh. Se dio media vuelta y abrió sus brazos para adquirir su verdadera forma pokémon. Tomo vuelo y tras dar una vuelta en el aire, mediante un graznido lanzo un torrente de llamas delante de la pareja. De ahí, surgieron varias figuras que tomaron una forma esquelética rodeada de llamas. Ho-oh aterrizo frente a ellos y con un movimiento de alas, despejo las llamas para revelar a todos los Maestros vivos y sanos.
– ¿Qué paso? – pregunto Lance al verse de nuevo con vida. Vio a su lado a Cinthia y no pudo evitar abrazarla.
– Veo que todo salió bien. – explico Silver, al ver a Ash con Misty. Busco a la castaña loca y casi lamento ver lo que pasaba.
Haruka estaba al lado de Ho-oh, con una mirada muy pervertida. – Ya veo que no pudiste resistirte. – le reclamo con sorna. El ave tomo de nuevo su forma humana muy sonrojado.
– Veo que nuestro pequeño niño mimado no pudo evitar ofrecerle a Ash que se quedara como vengador con tal de revivirnos. – se quejó Cinthia mientras venia colgada del brazo de Lance.
Ash no entendía nada. – ¿De qué hablan? – quiso saber.
Silver con cara de fastidio ante la escena, contesto. – con el tiempo, aprendes a darte cuenta que Ho-oh es solo un niño mimado que no se lleva bien con su hermano Lugia. – tomo del brazo a la chica castaña que estaba poniendo muy nervioso al ave de Johto. – Que hallas tenido la oportunidad de tener sexo salvaje con él, no te da derecho a no respetarme como tu pareja.
– ¡Oye! ¡Secreto de estado! – replico ella levemente molesta. Aunque no parecía molestarle de verdad. Ash y Misty no daban cabida a lo que escuchaban.
– ¿Eso no es pokefilia? – pregunto Misty, horrizada.
– No si lo hace con su forma humana. – contesto Haruka sin una pizca de vergüenza.
Ho-oh no dijo nada, solo desapareció en una explosión de fuego sagrado. Todos negaban con la cabeza. Fue entonces que la castaña reparo en que faltaban dos personas en esta reunión.
– ¿Y Tamashi? ¿Y Minnie? – pregunto nerviosa mirando a todos lados. Ash bajo la cabeza y les hizo señas de que lo siguieran. – No… – ahogo el sollozo la chica al caer de rodillas frente al cadáver de la elemental de la muerte.
– Minnie no sabemos. Blackheart la golpeó fuertemente y salió disparada lejos. – explico Ash con tristeza viendo la escena.
– ¡Aquí la traigo! – grito una voz. Reika apareció con Minnie en brazos muy lastimada. – Esta viva pero muy golpeada. – exclamo al caer de rodillas y depositar a la niña en el suelo.
Haruka no dijo nada, solo se limitó a tomar la mano de su hermana del alma. – descansa en paz, shinigami. – deposito un beso en su frente y se dispuso a usar sus poderes para cremarla… o eso intento. - ¿Qué pasa? – pregunto confundida.
Silver observo el acto y entendió. Tenso su cuerpo para intentar transformarse, pero no sucedió nada. – Al parecer, ya no somos más Maestros Fantasmas. – indago observando curiosamente a Ash. - ¿Qué fue lo que pactaste con Ho-oh? – interrogo muy serio, escrutando con su mirada los ojos del azabache.
Ash tomo la mano de Misty, para ganar valor. – Pacte ser su vengador a cambio de que los reviviera a ustedes sin la maldición del espíritu de la venganza. – les conto. – ahora son libres de tener una vida normal, yo cargare con la responsabilidad.
– Te das cuenta que serás preso de la maldición hasta que haya terminado el fin de los tiempos, ¿verdad? – Haruka se había reincorporado. – O sos muy idiota o muy bondadoso. – dijo sin vueltas. Silver le dio un golpe en la cabeza reprobatoriamente.
– ¡No te dije que tuvieras tacto! – le espeto. Ella solo le saco la lengua mientras se sobaba la zona afectada. Todos rieron ante la escena.
– No importa. – le resto Ash. – Me conformo con que todos estén bien y poder quedarme al lado de Misty. Silver se aproximó a él, con un tono bastante sombrío
– Ash, no quiero aguarte la fiesta, pero te has condenado. A ti y a Misty. – le dijo en tono muy oscuro. – Ahora no solo tendrás que ser vengador, sino que serás perseguido por los seres del averno. Ahora eres aún más codiciado, porque Zarathos, el espíritu de la venganza, residirá completamente en ti. Una presa más que valiosa para los cazar recompensas de Dark Lugia.
Todos habían quedado en silencio, las palabras del Lord eran ciertas, al menos para los que fueron vengadores. La sirena de Celeste le tomo con firmeza la mano a su prometido.
– Yo estaré para ti, siempre. No importa lo que pase. – le dijo con cariño y dedicación.
Ash solo dio un profundo suspiro. – Lo sé, no importa lo que pase. Estoy listo para todo siempre que estés a mi lado. – le respondió con amor.
Un nuevo día se alzaba en la tierra.
2 años después
Cuenta la leyenda, que en los abismos más oscuros del infierno. Que un espectro que funde acero y quema caucho, huyendo a gran velocidad, cruzando el Aqueronte. Perseguido por los demonios más horríficos que alguna vez existieron. La orden de Jynx, los Aggron Borbones, las arpías beedrill. Incluso hasta los altos mandos de Dark Lugia fueron ordenados a perseguir al Maestro Fantasma, que huye de su condena.
Todas las noches, desde el crepúsculo hasta el alba. Sin parar, sin ceder, es perseguido. Se dice, que lo que fue alguna vez el alma de su amor, lo sigue. Aferrado a su cintura, sin ceder ni un ápice. Con su cabellera en llamas y su huesos expuestos, cuencas que aún conservan el brillo aguamarina. Incluso hasta un roedor fantasmal, agarrado del tanque del transporte infernal, lo acompañan en esta odisea sin fin, de poder escapar de aquel infierno.
Todas las noches… todas las noches tratan… sin éxito alguno.
Cuando solo faltan unos escasos metros, son alcanzados. Descuartizados, masacrados, aplastados, vapuleados, violados. Todas las noches sin falta.
Hasta que llega el Alba.
Donde una vez más, son reconstruidos, para volver a soñar con escapar juntos… para siempre.
Fin.
Solo tuvieron que pasar 4 años para que actualizara y terminara esta historia jajajajaja.
Aloha a todos, no se si quedara alguien por aca. La verdad me hizo mal volver a leer fanfic. Termine comenzando a escribir de vuelta. Aca inicio una vez mas terminando esta historia, de las tantas que tengo pendientes. Debido a que siempre tengo un pequeño tiempo libre ahora (por suerte) lo aprovechare para volver a escribir en mis fandoms favoritos. Volvere a mis andadas pokeshippers.
Espero que hallan disfrutado esta historia, disculpen la demora, se que lo he prometido varias veces pero tratare de volver a retomar la frecuencia de actualización en mis historias.
Sera hasta la proxima. Suerte e inspiración, nos vemos en otra publicación. Chaito.
