Disclaimer: Yuri on ice no me pertenece, la historia es original mía.
Espero que les guste el capítulo, por favor déjenme sus opiniones, cualquier falla de ortografía se la atribuyo a mi falta de beta.
CAPÍTULO XII
BY: NewRusherBoy
Las personas habían pasado por un buen rato a contar sus experiencias relacionadas a la perdida de sus seres queridos, aquella conmemoración en memoria de los pasajeros del avión fue un poco larga, sin embargo, las personas inmersas en su dolor que intentaban entender aun la perdida no la sintieron. Nadie relacionado con Yuuri tuvo el valor de pasa a hablar, Víctor pensaba que levantarse sería aceptar su partida y eso era algo que no podía hacer aún, porque en el fondo quería pensar que Yuuri se salvó por un milagro imposible aun sabiendo la cruda realidad.
El camino de regreso fue callado, Mari iba con los ojos cerrados y un cigarro apagado en los labios desesperada por encenderlo, la madre de Yuuri miraba a su marido con una mueca de tranquilidad que denotaba melancolía, el hombre que normalmente era alegre se limitaba a ver de reojo a su mujer sin dejar de conducir, Víctor por su lado suspiraba analizando el paisaje por la ventana.
La última vez que fue a Hasetsu lo hizo con Yuuri, no quería llorar, pero no podía soportar la opresión en el pecho que lo ahogaba, no iban a volver a verse, ya no podrían volver a hablarse, quería gritar, quería salir corriendo para despertar de tan terrible pesadilla. La sensación de que el mundo iba mal no se borraba y estaba seguro que nunca se iría, pero era terriblemente consciente de lo efímera que es la vida, lo corta que puede ser… porque este el mundo que no necesita a nadie siempre nos está desechando.
Al llegar los cuatro se bajaron, Mari se alejó para poder fumar tranquila inmersa en sus pensamientos, sin poder hacerle frente aun a sus pensamientos, Hiroko y Toshiya le ofrecieron a Víctor tomar un baño en las aguas termales para relajarse mientras ellos iban a dormir presas del cansancio que supuso el viaje mezclado con el desgaste emocional de aquel evento tan trágico.
-Nos vemos por la mañana Vy-chan – se despidieron con tranquilidad.
El hombre de amplia frente se encamino hasta la parte de atrás donde se encontraban las aguas termales, se desvistió suavemente pasando los dedos por su pecho recordando las caricias de Yuuri –Si hubiera sabido que iba a ser la última vez que haríamos el amor.- dijo para sí mismo.
En el bolsillo estaba la nota que la mujer del hospital le entrego, una enfermera que perdió a un ser querido en el mismo accidente, miró el pedazo de papel dudando en abrirlo… eran las últimas palabras de su futuro esposo, de nuevo una punzada de malestar cruzo por su estómago mientras el tragaba en seco con los ojos llorosos.
Se metió en el agua recargado en la orilla, no había despegado los ojos del papel, el duelo se peleaba con la curiosidad así que suspiro tomándolo. Estaba sentado mirando fijamente el trozo en sus manos antes de desdoblarlo, tenía unas motas de lo que parecía hollín, la nota por lo menos no alcanzó a quemarse, pero era consciente de que hubo fuego cerca de donde lo encontraron.
Por unos segundos más se negó a leer las palabras, pero después de un rato y empezó a leer lo que estaba escrito en aquel pedazo de papel.
"Cuida mucho a mi familia, también a Phichit y Makacchin, dile a Yurio que no se preocupe tanto, sé feliz… los amo mucho"
La nota era corta, las palabras amontonadas pues fue escrita con prisa, Víctor apretó el papel con un sollozo, ya no podía contener más sus sentimientos, comenzó a llorar con fuerza mientras apretaba el papel humedeciéndolo sin querer en su pecho…
-Te amo, te amo, te amo, te amo, te amo-
Repitió en voz alta en el primer lugar en donde hablaron de manera más personal, jamás olvidaría a quien consideraba el amor de su vida.
