Disclaimer: Yuri on ice y sus personajes no me pertenecen, la historia es mía.

NOTA: Espero les guste este nuevo capítulo, si es así, dejen su review ¡por favor!

CHAPTER XVII

BY: NewRusherBoy

"Vayamos al templo con Viktor en año nuevo, hermana" recordó.

Mari miró la habitación mientras sostenía la escoba, nadie se había atrevido a entrar ahí, incluso tantos meses después, era la única con el estómago lo suficientemente fuerte como para limpiarlo sin llorar, pero en realidad ¿había llorado? No podía recordarlo, no es como si de verdad aceptara los duros golpes de la vida.

Después de terminar dejó la bolsa de basura al lado de la puerta, mirando la habitación con más detenimiento, a diferencia de antes ya no había poster o papeles, fueron cambiadas por fotos de pareja, el celular de su hermano estaba ahí, intacto... que estúpido ¿no? Las cosas materiales prevalecen sobre la vida humana algunas veces.

Muchas veces lloramos haber perdido el teléfono móvil, la computadora portátil e incluso una cartera con un poco de efectivo, el tiempo, esfuerzo y trabajo invertidos en ellos, pero olvidamos que son cosas materiales, a la larga se recuperan... nadie parece valorar la vida, la integridad física, es como las personas que discuten por su coche después de un choqué antes de darse cuenta que no murieron en él, Mari odiaba eso, de verdad lo hacía.

Salió de la habitación con la escoba en una mano y con la bolsa de basura en la otra, salió con un cigarro en los labios pensando en muchas cosas antes de ser interrumpida por el sonido de la puerta, dándose cuenta que era su cuñado... porque aunque Yuuri se hubiera ido, para sus padres, Minako e incluso ella él seguía siendo parte de su familia, una pequeña y rota, pero familia al fin y al cabo.

—Mari. – saludó.

— ¡Hey! — dijo con cierto recelo.

No odiaba a Viktor, pero una parte de ella necesitaba gritarle, porque indirectamente lo culpaba, fue la razón para que su hermano no estuviera en Japón, por él se vio obligado a tomar un avión que había caído, por nadie más que la figura olímpica.

—La profesora Minako y yo hemos pensado que querrías venir con nosotros al templo, para celebrar el año nuevo, Yuuri me dijo que quería ir con nosotros este año.—cortó los pensamientos de la joven intentando hablar claramente, tragando el nudo que poco a poco se formó en su garganta.

La mujer abrió los ojos, estaba sorprendida por la invitación, pero aunque una parte de ella quería rechazar la invitación, sentía que era el único deseo que podría cumplir en esas fechas, el único milagro que podría darle a su hermanito., así que pese a la voz gritando en su cabeza, aceptó.

El ruso satisfecho miró al frente asintiendo, dando una hora para prepararse, saldrían un poco más temprano al parecer... Minako necesitaba hacer una parada más.

— ¿No es muy temprano para ir al templo? — preguntó el padre mientras miraba el coche partir con una expresión serena.

—Sí, pero senpai planea llevarlos a un lugar antes. –contestó la mujer.

—Oh... ¿enserio? ¿A dónde? – el hombre cuestionó con sorpresa y bastante curiosidad.

—Con quien Mari necesita hablar. – contestó sonriendo, dándole un beso en los labios a su esposo.