Disclaimer: YOI no me pertenece, pero la historia sí.
NOTA: Después de 84 años aquí esta el final, espero les guste a todos... y pues gracias a los que leyeron esta historia hasta el final. Si les gusto pueden dejar un review que siempre anima a uno a seguir escribiendo, besos.
CAPÍTULO XX
By: NewRusherBoy
Los meses pasaron junto a las estaciones, el primer año llegó con un homenaje a las víctimas del accidente aéreo. Con el paso del tiempo las personas habían podido digerir la noticia, pero seguían sin entender del todo por qué pasó, quizá nunca llegarían a comprender por completo. Es difícil poder encontrarle sentido a la vida después de que algo importante te es arrebatado.
La muerte quita, pero también da. Los verdaderos amigos, las verdaderas personas que te apoyan en los momentos de pesar se hacen presentes, eso fue lo que aprendieron las personas que eran cercanas a Yuuri.
El evento de un año fue conmovedor, muchas personas hablaron en memoria de sus amigos y familiares conocidos, una niña cantó a su padre, una enfermera contó su historia... no podía dejar de trabajar incluso con el dolor de haber perdido a su hijo, una mujer habló sobre lo mucho que extrañaba a su hija, pero cuán bendecida se sintió al poder encontrar a su nieto con vida, las personas aprendieron que nada se podía dar por sentado, ni siquiera la vida.
—Es difícil cerrar un ciclo de dolor. — habló Víctor en su turno. —Perdí a mi prometido en el accidente, y lloré por meses cuando lo recordaba, pero después de casi un año pude cumplir nuestro sueño de ser padres... incluso en una tragedia como esta, los milagros se dan. —tragó el nudo de su garganta con pesar. —El niño perdió a sus padres en el avión, y...es duro de explicar, pero cuando lo vi lo supe, él me necesitaba y yo lo necesitaba a él. Nunca podremos reemplazar lo que perdimos, pero siempre podremos apoyarnos. —finiquito con las lagrimas rodando por sus mejillas.
Pichit estaba al lado de un pequeño niño con el cabello negro y los ojos azules, era un poco regordete, era su sobrino favorito (el único realmente), al igual que Yurio siempre lo protegerá, al menos hasta donde su poder llegue. Atrás de él se encontraba la familia de Yuuri que con dolor aprendieron a seguir sus vidas, aceptar la noticia nunca fue sencillo, pero se tenían de apoyo... mientras que en el fondo JJ abrazaba a Isabela, no eran cercanos al patinador japonés, pero algo los impulsaba a estar ahí.
Al final del día, cuando la luna brillaba en el cielo, cuando el evento terminó y no había nadie, un guardia pareció ver como un grupo de personas miraban los nombres tallados en el monumento antes de desaparecer, y juraría que si prestaba atención, podía ver a un joven con gafas tomando la mano de una niña que sonreía de manera nostálgica.
