Cuando la luz oscurece
Hola, estoy de regreso por aquí. Les cuento que este es el segundo capitulo de este fic, es drama puro, doloroso y difícil de tragar. Pero como los remedios es necesario para que se entiendan algunos puntos importantes dentro de la historia. No creo que un personaje es malo porque es malo y ya a mi me gusta plantearme las motivaciones que le llevan a hacer lo que hace, hasta ahora es la historia mas compleja que he escrito, les pido paciencia porque las actualizaciones no serán tan seguidas. Esta en categoria M por su tematica adulta y por que habra lemon muy pronto, paciencia.
Por ultimo recordar que Kishimoto-Sama "la lleva". Para el todas los Aleluyas y larga vida al GAAMATSU!
Era horrible como todas las noches, no sabia que era peor si dormir o no dormir. El insomnio que lo aquejo desde su infancia, durante parte de su adolescencia y el inicio de su adultez había encontrado sosiego por unos años gracias al amor de ella, pero después se había vuelto tenaz e insistente en los últimos cinco años.
Las pocas horas de sueño que lograba conciliar nunca eran reparadoras, por el contrario era sueño sobresaltado, despertaba bañado en sudor y culpa a partes iguales; es que soñar era equivalente a recordarla con precisión de notario: su voz, su risa, como lo acariciaba, todo el amor que ella le brindaba y recordar también cuando rompió sus promesas de estar juntos para siempre, como la expulso no solo de su vida sino que del mundo relegándola a un vil exilio en un punto perdido del desierto.
Era verdad que no tuvo otra elección, si no hacia aquella cruenta maniobra ponía en riesgo la estabilidad e incluso la permanencia de Suna como aldea, no tuvo más opción que renunciar a la que sin duda alguna amaba (y seguía amando) y contraer nupcias con una extraña elegida de acuerdo a la conveniencia y utilidad del consejo, mujer con la que sentía nula empatía y jamás logro siquiera despertar algún sentimiento distinto al hastío.
No tuvo el valor de mirar a los ojos a la amada y explicarle en el lio que estaba metido más arriba del cuello, simplemente opto por el camino más fácil y la desterró con una orden de alejamiento no solo referente a el sino que también incluía a todos sus cercanos (la había convertido en una muerta en vida) mas una inútil misión en un perdido y alejado punto del desierto, donde no se necesitaban sus servicios como ninja, pero donde el tenia la certeza que no seria detectada fácilmente; ningún asesino corriente seria capaz de llegar y poner un dedo sobre ella.
Rogaba a kami que ella alguna vez lo perdonara por todo el daño que le había hecho. Por destruir toda su vida, por pisotear los sueños que habían construido juntos, por relegarla a un oscuro rincón, por faltar a los votos contraídos en una discreta ceremonia celebrada en la Aldea oculta de las Aguas Termales, donde habia escapado unos dias desde el país del arroz (donde ella se encontraba en medio de una misión de espionaje y el aprovecho de ir a visitar en secreto y disfrutar de amarse libremente lejos de miradas indiscretas, siete meses antes de traicionarla), donde la convirtió en la Señora Sabaku No: ella era la única y verdadera, la otra era una imposición, había pecado de bigamia al casarse con otra sin estar disuelto su vinculo con su mujer, la única mujer que había tocado su fiero corazón, la que se metió en su vida suavemente hasta lo mas profundo de sus huesos, la que le hacia sentirse limpio de todos sus pecados del pasado, la que le hacia soñar con tener un hogar con niños y una mascota, quien hizo y aun hacia a pesar del tiempo y la distancia vibrar su cuerpo de lujuria y placer, la mujer que con pequeños gestos le hacia sentir que todo el cansancio y todos los esfuerzos valían la pena.
Era tanto su temor de verla y no poder cumplir el cometido de casarse con otra, que calculo el día en que ella regresaría a la aldea después de un año fuera de ella (gracias a las gentiles maquinaciones del consejo que cada vez le daban misiones mas peligrosas y de mayor duración, buscando sin duda que ella resultase muerta o el terminase interesándose en otra, cosas que no sucedieron) programo su enlace en una fecha paralela y fuera de la aldea, de modo que al regresar ella hubiese sido expulsada y no pudiesen encontrarse. Sabia que si veía su rostro seria incapaz de llevar a cabo tal bajeza.
La muchacha que fue elegida para ser su esposa se llamaba Shijima, en un principio los ancianos habían elegido a Hokuto su hermana, pero esta al saber de su destino fue mas lista que el inclusive y huyo junto con su hombre. Por tal motivo asignaron a su hermana a dedo, como si el matrimonio fuese una simple misión o un contrato y no un acto de amor entre dos personas.
El día de su "boda" lo recordaba por lejos como el mas amargo, jamás en su vida ni siquiera cuando asesinar era casi un deporte para el, se había sentido tan sucio, tan basura y tan indigno. Sentía de forma figurada sus manos sucias de la sangre de Matsuri, sentía los estaba matando a los dos, condenándolos a la mas absoluta de las infelicidades. Si el destino de la aldea no hubiese dependido de el, se habría estrangulado con su propia arena de haber sido posible; pero no podía darse ese lujo, era el Kazekage y debía por el bien de su gente llevar la farsa hasta el final. Ese día sintió que algo se desgarraba dentro de si y todo a su alrededor exceptuado lo referente a la aldea perdía sentido, era como si la luz que había dentro de si se hubiese oscurecido.
Si la boda en si fue un tormento, la noche de bodas cayo a la categoría de martirio. Shijima era una joven virginal y soñadora, una de las tantas fangirls que andaban dando vueltas alrededor de el, embobadas con su porte y su recia estampa, pero que desconocía totalmente quien era el. Ella anhelaba consumar el matrimonio a como fuese lugar, el lo único que deseaba era que lo dejaran en paz. Lo que comenzó como un pálido intento de seducción, termino en el mas odioso de los llantos y berrinches exigiendo su hombría y que la hiciese mujer. Esa noche durmió (o intento dormir mas bien) encerrado bajo llave en el baño de la habitación.
Los días de la "luna de hiel" (nótese no precisamente de miel para el) fueron exactamente igual, solo aparecía junto a ella los momentos precisos para ser fotografiados juntos en lugares estratégicamente públicos, pero cuando quedaban a solas la evitaba de todas las maneras posibles, le indico de la forma mas cortes, pero evitando ser hiriente que su matrimonio era solo parte de un acuerdo político, que en el no había amor ni jamás lo habría y que no tenia ningún interés en consumarlo, vale decir no le quería tocar siquiera un pelo.
Shijima estaba furiosa, todos sus sueños adolescentes de poseer al hombre mas deseado de Suna se habían hecho añicos al chocar contra la realidad: nada era como lo había soñado, el no era un príncipe encantador, era un tipo callado, aburrido, que siempre estaba leyendo algo, ladrando ordenes por teléfono (ni siquiera por estar recién casado dejaba de lado su trabajo) y en su tiempo libre entrenaba. Al principio pensó que era falta de experiencia previa de el con las mujeres (Matsuri siempre fue su secreto mas celosamente guardado, solo conocido por su circulo más intimo y el consejo quienes fueron los que impidieron que su relación se oficializase) intento ir despacio, pero fue inútil, el parecía estar cubierto de hielo en lugar de arena ardiente del desierto. Por eso ella al regresar de la fatídica "luna de hiel" le hizo saber al consejo que el matrimonio aun no se había consumado, poniendo de paso la estabilidad de la aldea en riesgo.
Nunca en muchos años, ni siquiera en los momentos mas alocados de su psicótica y agresiva niñez se había sentido tan furioso y lo peor ni siquiera el matar era una opción para liberar la furia que sentía dentro de si. Como si no fuese suficiente martirio estar lejos de ella y tener que tomar por esposa a una extraña, ahora también debía de acostarse con ella y en lo posible (señalaron los viejos del consejo) tener dentro de poco un descendiente. Se sentía casi como un simple animal reproductor o un gigoló. El poco respeto que le quedaba de si mismo se comenzaba a esfumar.
Ese día fatídico intento cumplir con el cometido pero era inútil, le era imposible excitarse con ella, por mas que ella colaborase con su propia seducción no había nada que despertase en el ni siquiera la mas mínima pizca de deseo, sentía estaba en la cama con un pescado muerto, desde el día que se caso era como si su entrepierna se hubiese muerto. Finalmente y con amargura recurrió a lo único que podía encenderlo en una circunstancia tan penosa: cerrar los ojos y recordarla a ella con su aroma, su risa, sus caricias con las que si no tenia cuidado podían llevarlo rápidamente al cielo…su cuerpo comenzó a responder y pudo cumplir con su "misión", salvo por un pequeño y bochornoso detalle; en todo el acto jamás llamo a Shijima sino que a Matsuri. Al finalizar, ella le reprocho amargamente este triste equivoco y el haberla tomado sin tener cuidado que ella era virgen, sino como una mujer con experiencia.
El ya harto de ella y del consejo, le señalo que esa seria la única forma de intimar, jamás sentiría algo por ella, que podía ser su esposo ante todos, pero que el siempre amaría a Matsuri y que eso no cambiaria jamás. Y que lo ocurrido no era un acto de amor sino que obligación.
Shijima se tuvo que aguantar la rabia y el desconsuelo. Siempre lo idealizo como alguien solitario que necesitaba una princesa para darle color a su aburrida vida, sin saber que ya estaba ocupada esa vacante. En un principio se negó a aceptar la realidad y buscaba maneras de acercarse a el, pero era inútil mientras ella mas intentaba acercarse el mas se alejaba y si intentaba presionarlo vía consejo era aun peor, después de conseguir consumar el matrimonio, de la noche a la mañana el abandono el dormitorio matrimonial que era el mismo que había ocupado por años en su apartamento y se mudo al dormitorio que antiguamente ocupaba Kankuro bajo la excusa que necesitaba tiempo y espacio para poder trabajar de noche en casa. El solo intimaba con ella lo mínimamente necesario para que no fuese a acusarlo con el consejo.
Shijima creyó entonces que si tenían un hijo el matrimonio se podría consolidar, estaba obsesionada: el la había rechazado de todas las formas posibles y ni aun así ella cejaba en su intento por conquistarlo, eso ya estaba lejos de ser amor, ya para esas alturas era una obsesión malsana. El hijo que ella tanto deseaba (y que el consejo tanto insistía hasta la majadería) no venia, cada mes que pasaba para Gaara era un autentico alivio, lo ultimo que deseaba era verse unido a ella mediante el lazo de un hijo, con la única que se planteo esa posibilidad alguna vez fue con Matsuri pero eso ya era parte del pasado. Tanto insistió con el tema del hijo que finalmente el tema llego a oídos del consejo y fue obligado junto con ella a tomarse exámenes para determinar si había algún problema, los resultados demostraron que ella tenia problemas hormonales y en sus trompas que le impedían concebir con normalidad, el no tenia ningún problema salvo que no deseaba tener sexo ni hijos con ella.
Ella inicio su tratamiento de fertilidad, lo que a el le trajo increíblemente un alivio, ya no estaba obligado a intimar con ella, solo era necesario llenar unos frasquitos con semen que después refrigeraba y ella llevaba hasta el hospital donde lo usaban para hacer fertilizaciones in vitro. Todos los meses el rogaba a Kami que las pruebas de embarazo diesen negativo. Lamentablemente después de seis intentos fallidos, al séptimo Shijima dio positivo, ese día ella estaba radiante, el se sintió la peor basura del universo; había terminado por completar su traición a Matsuri, había terminado por pisotear todo lo bueno, lo bello y lo puro que tenia en su vida, se encerró a solas en su dormitorio donde lloro amargamente la pena y rabia que sentía.
Soportar la convivencia con Shijima era agotador, ahora que estaba embarazada había llegado al limite de ser insoportable: sus exigencias, caprichos, antojos, todo lo tenia harto. Se sentía con el derecho a controlar sus horarios, quería que pasara mas tiempo junto a ella, que planificasen su futuro, se aparecía en su oficina a toda hora, interrumpiendo reuniones importantes o sus escasos momentos de ocio, era como si no le bastase ser su esposa y haber conseguido un hijo, sentía se había convertido en su carcelera.
Los meses avanzaron lentos y pesados, finalmente llego el día en que el niño debía de nacer, a pesar de todos sus sentimientos negativos hacia Shijima, no podía evitar sentir ansiedad y preocupación por ese bebe inocente, victima de todas las maquinaciones y ambiciones de los demás, se juro a si mismo protegerlo de toda la porquería que lo rodearía.
Shijima después de estar cuarenta y ocho horas en trabajo de parto, debió ser sometida a una cesárea donde le extrajeron a su bebe. En lugar de nacer una criatura robusta y sonrosada como se esperaba, nació una criatura de coloración gris con los labios amoratados, tal y como la había soñado Gaara en sus pesadillas. Los médicos corrieron a reanimar a la débil criatura. A las horas le permitieron verlo, era un niño diminuto y frágil que había nacido con una grave malformación en el corazón que no tenia cura, era hereditaria dentro de la familia de Shijima, por ese motivo solo eran hermanas, los varones morían a los pocos días/semanas de vida; ella había omitido esa información; cuando supo que tendría un niño pensó ingenuamente que no pasaría nada. Gaara estaba desolado, la única motivación que había hecho regresar sus ganas de vivir le era truncada.
El día que el niño finalmente falleció, Shijima aun estaba en reposo recuperándose del nacimiento. Lo sepulto en una ceremonia privada acompañado solo por sus mas íntimos: Kankuro y Sari mas Temari y Shikamaru quienes viajaron desde Konoha para acompañarlo en su dolor.
Después de sepultado el bebe, no regreso al apartamento que compartía con Shijima, se mudo a vivir con Kankuro y su familia de forma temporal. Su hermano siempre fue su apoyo incondicional le vio tan perdido que lo llevo a su casa para poder tenerlo cuidado y bajo supervisión. Gaara aprovecho la oportunidad de divorciarse de Shijima, debido a su incapacidad de engendrar varones sanos y el consejo no pudo poner reparos. Había durado tres años casado con ella, todo un record si se tomaba en cuenta que jamás hubo amor de por medio.
Después que Shijima abandonase el apartamento en la torre Kazekage, Gaara jamás regreso. No se sentía a gusto en un lugar donde fue tan infeliz, todos los buenos recuerdos previos quedaron sepultados bajo el peso de los tres últimos años.
Kankuro y Sari no se molestaron en apurarlo, por el contrario se esmeraron en acondicionar un sector en su amplia casa familiar que estaba a las afueras de Suna; una parcela ubicada en un sitio arenoso alejada del ruido de la ciudad, no era una mansión ni nada lujoso estaba pensada para una familia numerosa y cada rincón de ella invitaba a ponerse cómodo: los niños tenían un gran patio, una huerta y una piscina; el lugar había sido acondicionado a punta de técnicas de riego y aprovechamiento de hasta la ultima gota de agua.
Gaara por primera vez en años, se sintió bien. La compañía de su hermano, la mujer de el y sus sobrinos eran un bálsamo para sus heridas emocionales. No podía dejar de observarlos y preguntarse si habría sido así su vida con Matsuri si no lo hubiesen forzado a dejarla. A veces sentía la mirada de su cuñada analizándolo como si quisiese preguntarle algo, no podía olvidar que Sari era hermana de Matsuri, si bien no de sangre se habían criado juntas en el mismo orfanato y no dejaba de sorprenderle que ella jamás le recrimino lo sucedido con ella, sabia que en algún momento Sari tomaría valor y le preguntaría que sucedió y el tendria que responder con la verdad. De momento disfrutaba de la compañía y los cuidados de su familia.
Así se deslizaron otros dos años de su vida, ya era evidente que no se mudaría de la casa familiar se sentía feliz rodeado de sus sobrinos, nada le hacia sentir mejor que jugar con ellos, salir a entrenar con ellos y Kankuro, si bien ninguno de ellos manipulaba arena, era agradable disfrutar de su compañía.
Los viejos del consejo por su parte, después de varios intentos desistieron de buscarle otras candidatas para ser su esposa, tampoco estaba el factor Matsuri para poder manipularle. Intentaron dar con ella de todas las maneras posibles y parecía se la había tragado la tierra, no había de ella ni el mas mínimo rastro por lo que supusieron que había muerto o se había convertido en una ninja renegada. Se resignaron al hecho que Gaara moriría solo y sin descendencia; afortunadamente Kankuro y su mujer eran muy prolíficos; ya tenian cinco hijos y en cualquier momento podían anunciar a un sexto en camino; la gran familia numerosa había redundado en que Sari debió renunciar a ser una kunoichi para dedicarse a ser madre de tiempo completo. Temari también había aportado con dos niños; descontando el primogénito que seria el heredero del clan Nara, habían seis potenciales candidatos para suceder a Gaara como Kage cuando fuese oportuno, por ese motivo los ancianos del consejo finalmente lo dejaron tranquilo.
Parecía que la vida al fin era mas benigna con Gaara, pero el tenia algo que le estaba angustiando en sobremanera: cada vez que miraba un pequeño y sencillo anillo en su anular izquierdo, recordaba su vinculo con ella y también recordaba que el plazo de cinco años de exilio/misión inútil estaba a punto de cumplirse y ella tendría que regresar del agujero donde le había mandado para protegerla. Sentía temor de la conversación pendiente que tenia con ella, sabia que esta vez no la podría eludir, debía dar la cara y una explicación. Moría de celos solo de pensar que quizás ella regresaría con otro, aunque no tenia ningún derecho de reprocharle nada y era iluso pensar que regresaría y le diría que había esperado por el todos esos años. Sentía mucha ansiedad por verla pero a la vez temía por lo que podría suceder.
Por ese motivo, al cumplirse cinco años de su misión en medio del desierto infernal, Matsuri no recibió la orden de retornar, sino que esta llego meses después casi a punto de cumplir seis años abandonada en medio del desierto mas árido del mundo. Gaara sabia que ella iba en camino, pero no sospechaba siquiera lo que se avecinaba a su retorno a Suna.
Bien gente linda, hasta aquí queda este capitulo. Era necesario para la coherencia de la historia saber el trasfondo de las acciones de Gaara para poder continuar. Los capítulos serán cortos pero muy intensos. Dudas, criticas o felicitaciones por vía review o mensaje privado.
Por ultimo jamás olviden que "todo nos impulsa hacia adelante, inclusive un patada en el culo". Un abrazo virtual y nos leemos.
