CATASTROFE PARTE 3

Hola después de tantos meses ausente estoy de regreso. Quiero contarles que este capitulo esta escrito desde el mes de septiembre pero lo leía y lo leía y sentía que algo le faltaba para conectar bien las ideas. Después de arreglos varios y muchas vueltas al fin me decidí a publicarlo.

El capitulo es acerca de un niño, les recuerdo que los niños no razonan igual que los adultos, ellos son directos y simples no hacen cálculos de conveniencia simplemente siguen lo que les dicta su corazón (por las dudas tengo dos niños d años).

Lamento no haber contestado los PM y los reviews, ya que otra razón para mi demora ha sido nuevamente mi salud que no me ha acompañado, 2016 fue un mal año, pero 2017 no se ve mejor.

Dejo mis lamentaciones y les dejo el capitulo, recordando que Naruto y sus personajes son obra del genio Master of Universe Kishimoto-Sama,


DESERTICO AMANECER

Después de una marcha forzada a lo largo de toda la noche, Matsuri al fin había llegado hasta los limites del caserío. Aun estaba oscuro y faltaba poco mas de una hora para que amaneciese, pero bien sabia que a esa hora los lugareños ya se encontraban en plenas faenas agrícolas buscando poder evitar las horas de mayor calor.

Se dirigió decididamente donde la anciana curandera del lugar, en vez de ir donde los ninjas que se encontraban destinados en el lugar, por dos motivos: el primero para evitar ponerlos sobre aviso de su presencia y que de forma involuntaria (o quien sabe quizás no), pusieran en alerta a sus adversarios políticos de su presencia en el lugar, echando por tierras los planes que había trazado cuidadosamente durante el viaje (a Matsuri le era muy sospechoso que las rencillas entre lugareños y mineros se desencadenasen en ausencia del Kazekage, era algo altamente conveniente para los consejeros adversarios de Gaara y de ella misma; prácticamente tenia la certeza que era un acto premeditado y no un desencuentro fortuito) por ese motivo y porque si había alguien en todo el desierto infernal que le podía brindar información certera, adecuada y de paso le proveería las pruebas necesarias para llegar al fondo del asunto, era sin duda la anciana curandera ya que por sus manos pasaba el cuidado de la salud de todos los caseríos de los alrededores y siempre tenia información fresca y sabia de primera mano todos los chismes del lugar.

La vieja cuando le vio llegar al umbral de su casucha la miro incrédula, boquiabierta y muy asombrada. No esperaba encontrarla por ahí y menos en el estado de preñez en que la vio llegar. Le dio un fuerte abrazo de bienvenida. A Matsuri se le humedecieron los ojos al verla y automáticamente le correspondió el abrazo.

-Que alegría verte por aquí Matsuri-San, bienvenida a mi hogar. Es una alegría tenerte aquí como mi huésped- le dijo la curandera invitándole a pasar, mientras se secaba unas lagrimas indiscretas de un manotazo.

-Siempre es agradable visitar a las amigas, aun en estas circunstancias poco gratas- respondió Matsuri sonriéndole cálidamente y no pudiendo evitar que unas lagrimas fugitivas se le escapasen; el embarazo la habia tornado muy sentimental.

Al entrar en la vivienda de la curandera, el olor al mate recién cebado invadió a su nariz junto con el olor a pan recién horneado, despertando automáticamente en ella el apetito y provocando un involuntario rugido de su estomago hambriento.

-Ven Matsuri-san, que tenemos mucho de que hablar- le dijo la vieja, acomodándole un taburete al lado del brasero y acercándole el mate e invitándola a tomar de el.


PESADILLA: DESPERTANDO A LA REALIDAD

Shasha después de la conversación con su tío se quedo profundamente dormido, pero no fue un sueño reparador, sino que un sueño muy sobresaltado; veía a su madre sufriendo siendo maltratada por unos extraños; de pronto todo se volvía color sangre, inevitablemente perdía el control y terminaba asesinando a todos quienes se encontraban a su alrededor, incluida su propia madre. La sangre y su olor le producían un frenesí intenso y lo único que deseaba sin duda era continuar matando. Cuando se detuvo a mirar sus manos, ellas ya no eran sus manos de niño sino que eran garras de fiera, y entonces vio su reflejo; ya no era el sino que estaba convertido en el Shukaku de la arena y había destruido todo lo que amaba comenzando por su madre, estaban sus primos despedazados en el piso, la gente del caserío, los hombres que tiempo atrás había asesinado por morbosear a su madre, nuevamente los había aniquilado: se había transformado en un monstruo psicópata sin control y lo peor era que no sentía culpa o remordimientos, solo deseos de continuar matando pero ya no quedaba nadie a quien matar, todo estaba inundado en sangre; oscuro y vacío a su alrededor.

Despertó dando gritos desesperados, muy confundido y empapado en sudor. Ignoraba en donde encontraba, se vio acostado en medio de una cama enorme, le tomo un par de minutos recordar que estaba en casa de sus tíos y evidentemente estaba durmiendo solo. Vio sus manos y eran las suyas no las de Shukaku y no estaban manchadas de sangre, de todas formas corrió al baño en búsqueda de un espejo, donde al ver su reflejo le tranquilizo; solo había sido una horrible pesadilla, un aviso de lo que podría suceder si dejaba que Shukaku tomase el control, quizás ya era tiempo de dormir por menos horas.

De paso Shukaku susurro dentro de su cabeza y le recordó que eso era completamente probable de suceder si no desarrollaba el suficiente autocontrol ya que esa era su verdadera naturaleza y no el ser condescendiente, que si bien buscaba el no ser molestado y llevar una existencia discreta, no impediría que de tener una oportunidad para armar líos y matar a la mayor cantidad posible de incautos le sacaría el mayor provecho posible y diversión, sin dudarlo por un segundo.

El niño asustado por la macabra revelación de su Bijou, vio la hora y ya eran las 4 am, decidió que ya había sido suficiente "descanso" y se levanto, además que quería averiguar donde se encontraban sus tíos que lo habían dejado durmiendo solo. Por sugerencia de Shukaku camino a oscuras escondiendo su chakra para no ser detectado.

Al ir acercándose a la cocina escucho voces que hablaban en susurros; reconoció las voces de sus tíos Kankuro y Sari, junto a ellos se escuchaban las voces de un hombre y una mujer a las que no identifico en un primer momento. Era una discusión bien animada a pesar de ser en voz muy baja la que se estaba llevando a cabo, a la que en realidad no le presto mucha atención hasta que escucho los nombres Rasa, Matsuri y Gaara. Comprendió que estaban hablando de algún tema que podría ser de su interés, mas cuando tomo en cuenta que cada cierto tiempo repetían el nombre de su papá de quien solo sabia vaguedades, las que prácticamente había obtenido a regañadientes de su madre, el escuchar acerca de el era una oportunidad única e irrepetible, más si quienes hablaban de el eran su hermano y personas que se notaban le habían conocido mucho. Se acerco aun mas y aguzo el oído, sin dejar de mantener su chakra escondido.

-Rasa debe saber quien es Gaara cuanto antes, no estoy de acuerdo con ocultarle la verdad acerca de el, es un niño aun muy pequeño pero es muy listo, la verdad demasiado para su edad; si descubre la verdad por si mismo puede sacar conclusiones erróneas y tomar decisiones desacertadas. Y si esperamos que Matsuri regrese puede ser tarde. Cada día que pasa es mayor el riesgo que pudiese ocurrir una desgracia- dijo Kankuro con seriedad.

-Yo creo que no debemos tomarnos la libertad de decirle algo tan delicado y tan importante, Matsuri es su madre quien lo ha cuidado y protegido durante todos estos años, nosotros solo somos sus tíos y no tenemos derecho a interferir en sus decisiones-le respondió Temari con decisión.

-Cada día que pasa, el pequeño continua sin saber su real poder, sin ser apropiadamente entrenado, sin contar con la adecuada protección y cuidados lo que es un riesgo enorme. No solo para el sino que para toda la aldea-le rebatió Kankuro.

-No entiendo a donde quieres llegar. ¿Que quieres decir con eso? no entiendo a donde quieres llegar hablando así de Shasha- pregunto Temari muy confundida.

-El niño, en primer lugar no se llama Shasha, sino que Sabaku No Rasa. Debemos quitarnos todos ese concepto inapropiado de el de nuestras cabezas. El no es un aldeano corriente, no es un cuidador de ganado en un oasis, ni tampoco es un niño cualquiera con la capacidad de manipular su chakra; el es un manipulador de arena al igual que Gaara y tiene el KeKei Genkai al igual que nuestro hermanito y que nuestro padre. ¿Ahora estas entendiendo Temari el riesgo que el deambule por la aldea sin cuidados, sin ser entrenado apropiadamente? Incluso tengo mis dudas si es apropiado que asista a la escuela junto a los demás niños. Quizás lo mejor seria entrenarlo de forma personalizada por el Shinobi más calificado para ser su maestro y supongo ya entiendes de quien estoy hablando ¿no?. Si se llega a enterar gente indeseable de su existencia, lo pueden secuestrar, asesinar…¿necesitas que continúe?- le dijo Kankuro, algo enardecido en su tono de voz, pero sin elevar el volumen.

-Diablos es mas problemático de lo que aparentaba, yo también creo que lo mejor es revelarle la verdad cuanto antes y que el niño reciba los cuidados y la educación apropiados. Es mejor que sepa las cosas por su familia, antes que las descubra por si solo o alguien mal intencionado se la revele de mala manera buscando obtener beneficios; Temari creo que Kankuro tiene razón y mientras mas pronto se haga es mejor, el pequeño debe saber quien es Gaara y por lo tanto entender los alcances de su poder y fuerza, omitiendo obviamente algunos detalles escabrosos y macabros del pasado de su padre, no apropiados para oídos infantiles y cuando regrese Matsuri simplemente decirle que era insostenible seguir negando la verdad-acoto Shikamaru intentando mantener el equilibrio entre los hermanos.

El niño al escuchar que aparentemente le habían ocultado una gran verdad en relación a el y su papa, se puso muy nervioso y perdió temporalmente el control de su chakra, siendo inmediatamente detectado por los adultos que se encontraban en la cocina. Decidió escapar rápidamente deshaciéndose en una nube de arena, pero se dio cuenta que estaba inmovilizado en su lugar; cuerdas de sombras lo tenían retenido y lo arrastraron contra su voluntad hasta dentro de la cocina. Nunca había sido sometido de esa manera e ignoraba que existiesen Shinobis con ese raro poder.

-¿No deberías estar durmiendo jovencito?- le pregunto Temari con severidad.

-No, yo duermo muy poco. Y cuando desperté estaba solo y no me gusta estar solo y por eso vine hasta aquí donde escuche voces- respondió Rasa mirándola directamente a los ojos desafiante, sin siquiera intimidarse por el tono severo de su tía, quien normalmente ponía a sudar frio a los demás cuando empleaba ese tono.

-¿Quieres tomar desayuno mi pequeñito?- le dijo Sari, buscando bajar la tensión en el ambiente. No sabían con certeza cuanto había escuchado de su conversación y eso les puso a todos muy nerviosos.

-Quiero jugo de naranja, pan con queso de cabra derretido y leche- le respondió Rasa tomando lugar en la mesa. Estaba muy nervioso pero se esforzaba por aparentar ignorar la conversación que había escuchado hacia pocos instantes, para no ponerlos sobre aviso y no poder obtener más información.

Rápidamente los adultos le prepararon el desayuno a Rasa, quien los observaba en silencio y se preguntaba que era lo que tanto le había ocultado su mamá y que ellos le querían decir. Mas que nunca en esos momentos la extrañaba; no solo por saber que era aquello que le había oculta acerca de su papá sino que se sentía solo, le hacían mucha falta sus abrazos, sus besos y sus cuidados. De manera inconsciente acariciaba la medalla que colgaba de su cuello, en esos momentos era todo lo que tenia de ella y también de su padre, de quien al parecer ignoraba prácticamente todo, el haber escuchado la conversación en lugar de despejar sus dudas solo las había aumentado; su pequeño mundo cada vez parecía tambalearse cada vez más, necesitaba con desesperación ver pronto a su mamá y que ella le dijera de una vez toda la verdad.

Tomo su desayuno en silencio junto a los adultos que también aprovecharon de desayunar. Fue una comida en medio de un silencio incomodo. Finalmente se alisto y se fue a la escuela junto a sus primos en compañía de sus cuatro tíos.


CATASTROFE

Las cosas en la escuela estaban tensas, sin importar el curso o la edad, todos los alumnos estaban nerviosos por el fin de semestre y cualquier cosa por insignificante que fuese era una buena excusa para armar una pelea y Shasha no era la excepción, al igual que sus compañeros estaba muy irritable, para colmo su mamá no se encontraba en Suna lo que empeoraba mas la situación, ya que debido a su ausencia se habían desencadenado toda clase de desgracias en su pequeño mundo; como la destrucción de su apartamento y el haber ido a parar por unas horas al orfanato desde donde afortunadamente había sido rescatado por sus tíos. Y por si fuese poco Shukaku le había hecho recuerdo de su naturaleza violenta, parecía que en esos días todo estaba en su contra, sentía que con cualquier tontería seria capaz de mandar a todo el mundo literalmente a volar.

Quedaban solo dos días para que el año escolar terminase, este era el ultimo día de exámenes y el día de mañana solo entregarían los resultados de las evaluaciones. Shasha sintió que la mañana transcurría lenta y pesada, mientras todos se encontraban nerviosos y alterados frente a las ultimas evaluaciones, el estaba completamente distraído sumergido en sus pensamientos y sus dudas e inconscientemente acariciaba el pendiente que colgaba de su cuello. Igualmente se presento a cada una de las evaluaciones y las rindió sin mayores dificultades, pero claramente ese no era el mejor de sus días; decidido que el día de mañana después del termino de las clases tenia decidido junto a Shukaku escapar al desierto a buscar a su mamá y resolver de una vez todas sus dudas . Solo pudo relajarse después de terminar de dar los exámenes y reunirse con sus primos.

Shasha estaba en el comedor escolar almorzando junto a Shinky y sus hermanas riendo, hablando de cosas sin sentido, cuando se acercaron unos jóvenes de ultimo año quienes habían sido contratados por Shijima y su padre para que le molestaran en la escuela y se plantaron frente a Shasha y sus primos.

-Mira este enano, tan creído y tan perfecto. Tiene a todos los profesores babosos y poniéndolo de ejemplo para toda la escuela- dijo uno de ellos.

-No es mi culpa. Solo hago lo que me piden. No se porque Uds. Insisten en molestarme, pensé que habían quedado "conformes" después de la paliza que les di en el campamento- dijo Shasha intentando ser indiferente. Las ultimas semanas había comprobado que causaba mucha envidia y no entendía la razón, solo hacia lo que le pedían su madre y sus profesores.

- Si claro como no, se nota de lejos que solo quieres llamar la atención de todo el mundo. Igual coloradito, por mas que te esfuerces siempre serás solo un perdedor, solo un bastardo hijo de una puta, nunca llegaras a ser un ninja de elite. Tan especial que te crees y solo eres el hijo de la perra que se revuelca con el Kazekage en su oficina- le dijo otro de ellos.

Shasha sintió la ira circular hasta el ultimo de sus poros. Insultos a su madre, la mujer mas correcta y la mas buena era algo que no podía permitir y Shukaku tampoco; el Bijou esta furioso por la grave falta de respeto hacia su protegida y en su cabeza le gritaba que los matara sin compasión, todo lo comenzó a ver color sangre al igual que en su pesadilla al amanecer. La arena se comenzó a arremolinar a su alrededor e iba dirigida directamente a los infelices que cometieron la estupidez de insultar a su mamá.

Cuando los iba a atrapar con su arena, Shinky se interpuso en el camino de ella; era imposible estrujarlos sin hacerlo también con Shinky, debió conformarse solo con azotarlos fuertemente contra las paredes, gracias a la energía cinética contenida en la arena. Shinky también salió expelido y se golpeo fuertemente la cabeza y la espalda contra la pared. En realidad todo el comedor había sido barrido; las mesas, las sillas, los alumnos. Parecía que un tornado había pasado por ahí, todo quedo destruido, fuera de lugar y completamente lleno de arena.

Los niños había escapado del comedor corriendo despavoridos gritando y pidiendo socorro. Solo quedaron en el lugar los culpables del desastre que estaban desmayados en el piso y las hermanas de Shinky que habían corrido a socorrerlo, Shasha también corrió a verlo, necesitaba saber que estaba bien.

-Shinky perdóname, no quería hacerte daño, no a ti- mientras le decía eso, las lagrimas corrían por las mejillas de Shasha. Se sentía muy culpable. Por un arrebato suyo por poco mata a su amigo, su socio.

-Tranquilo, todo esta bien. Si dijeran algo tan feo como eso de mi mamá, yo también reaccionaria muy mal- respondió Shinky tranquilizándolo.

A pesar del susto, los cuatro niños Sabaku No, terminaron abrazados en el piso. Las niñas no cuestionaron el método empleado por Shasha. Era obvio que estaba defendiendo a su mamá, no había nada que perdonar, al contrario era casi una declaración de guerra grupal los insultos que le hicieron a la mamá de Shasha.

Los profesores llegaron al comedor, estaban asombrados con el nivel de destrucción en el lugar, revisaron a los alumnos heridos que eran tres en total; ellos se encontraban inconscientes en el piso y aparentemente sin heridas. Vieron a cuatro niños que habían permanecido ahí sin escapar y se veían muy tranquilos en comparación a los escolares que estaban afuera en total descontrol. Se acercaron, necesitaban saber que había sucedido.

-¿Saben quien o que provoco todo esto?- pregunto un profesor.

-Yo soy el culpable Señor. Ellos insultaron a mi mamá y yo los hice volar- dijo Shasha asumiendo su culpa. Cuando llegaron los profesores, Shasha ya había guardado toda su arena, de modo que solo vieron los resultados.

Los profesores estaban anonadados, no podían entender como un niño tan pequeño podía causar tal nivel de destrucción. Pero una cosa era clara, no podía permitirse ese tipo de conducta bajo ninguna excusa, debían darle un castigo ejemplar.

-Bien jovencito, debe acompañarnos. Sabe que su acto tiene un castigo y deberá cumplirlo sin excusas- le dijo otro profesor con severidad.

-Pero profesor, no fue su culpa. Ellos lo provocaron, insultaron a su mamá- le dijo una de las gemelas al profesor.

-Si profesor, ellos dijeron cosas muy feas de ella. El solo defendió a su mamá, no es justo que lo castiguen- replico la otra gemela.

-Profesor, por favor no le diga a su mamá. Ella se pondrá furiosa y le dará un castigo gigantesco por toda la eternidad, además que tampoco fue para tanto- le dijo Shinky dolorido desde el piso pero tratando de aparentar normalidad.

-Niños, no hay excusas par ese comportamiento. Su amigo sabe que si lo molestan debe acusar a los agresores, no tomar justicia por sus manos. Jovencito acompáñenos al salón de los trofeos en la biblioteca, ahí cumplirá con su castigo- le dijo el profesor a Shasha, tomándolo de un brazo lo llevo escoltado por los otros profesores a pesar de las protestas de sus primos.

Shasha entro en el salón de los trofeos y no podía cerrar la boca del asombro. Era un lugar algo lúgubre pero suntuosamente decorado, donde estaban las fotografías de todos los Kazekages con sus respectivas reseñas, habían mapas antiguos de la aldea de la arena, fotografías de las guerras ninjas, de los exámenes Chunnin. Para un niño con avidez de aprender como el, era un lugar paradisiaco. Claro que no lo traían con ese fin sino que para que desempolvase con detalle a cada uno de los trofeos, recién terminaría su castigo cuando todo estuviese limpio y en su lugar. Shasha estaba feliz de encontrarse en ese lugar, por el lo dejasen ahí tres días encerrado, había mucho que investigar. Sin demora fue a revisar el sector que correspondía a los Kazekages, el anhelaba llegar a serlo cuando fuera grande.

Vio las reseñas y las imágenes de cada uno. Se detuvo cuando vio las fotografías de Yondaime de quien había heredado el nombre y sus tres hijos, ahí estaban Kankuro el padre de Shinky, Temari la hermana mayor que vivía en Konoha y Gaara su propio padre. Le impresiono la mirada tan fría y tan dura que tenia, muy diferente a la que lucia en las fotografías junto a su madre. Leyó que su madre había muerto cuando el nació, "se ve muy infeliz" pensó.

Cuando llego al sector de Gondaime Kazekage, en ese momento al ver su imagen, todo su pequeño y perfecto mundo se vino estrepitosamente abajo. Su padre al que creía muerto y por el su madre había llorado durante años era Gondaime Kazekage: Sabaku No Gaara su padre y Gondaime eran la misma persona y su madre ahora trabajaba para el. No lograba entender nada, sentía mucha confusión e ira en su cabeza, no pudo evitar sentir nauseas y sentir que el estomago se le retorcía y la boca se le llenaba de bilis amarga.

No podía convencerse que su mamá le hubiese mentido todos esos años y que le seguía mintiendo descaradamente. El no solo estaba vivo, leyó que había estado casado con otra mujer cuando ellos debían sobrevivir en el desierto y había tenido un hijo con esa mujer, hijo que estaba muerto y que era nada menos que su amiguito muerto con quien charlaba en el cementerio. No podía lograr entender como se pudo casar con otra mujer si ya estaba casado con su mamá, estaba lleno de confusión, nada de lo que creía cierto hasta ese momento lo era en verdad; era demasiada información para su cabecita de niño y dentro de ella Shukaku gritaba sin parar que no era lo que el pensaba, que se calmara, que hablaran y el le contaría toda la verdad, antes que cometiese un error grave del que no pudiese arrepentirse y que el quedara inevitablemente expuesto y el quedase como un monstruo frente a toda la aldea. Que por muy enojado que estuviera no debía dejar que su ira dejase en evidencia que era un Jinchuriki y que todo lo que había hecho su madre por incomprensible que pareciese, habia sido para protegerle de gente malvada y hasta incluso de si mismo.

Pero era tanto su enojo que no solo no lo escucho, sentía que el Bijou también era cómplice de las mentiras, al haberle ocultado información. Y en lugar de calmarse se puso mas furioso al escucharle hablar.

Se sintió aun mas iracundo, por mas que Shukaku le intentaba tranquilizar, nada podría evitar que saliese a cobrar cuentas pendientes comenzando con Gondaime o quien se cruzara por su camino. Su mamá no estaba en Suna para explicarle el porque de tantas mentiras y tampoco estaba Gondaime para ir a cobrarle su traición y abandono. De momento necesitaba desquitarse y sabia donde iría, claro que primero destruiría todo lo que estaba a su alcance y mejor que nadie se atravesase en su camino. La arena comenzó a arremolinarse a su alrededor, a pesar de las protestas de Shukaku quien le insistía que no se precipitara; pero Shasha ya que tenia suficiente chakra y dominio de si para doblegar al Bijou, hizo explotar la arena en un tsunami destructor arrasando con la biblioteca y su contenido, salió al patio y desde ahí hizo avanzar una segunda ola de arena dirigida hacia el comedor y la dirección de la escuela, el escuchar como se rompían los vidrios, el mobiliario le produjo una enorme satisfacción.

Después de ver satisfecho el resultado de su impulso destructor, se fue de ahí sin importarle el desastre de arena que dejaba tras de si, nunca mas se iba a ocultar o negar su verdadera naturaleza y si alguien pretendía hacerle daño debería asumir las consecuencias de terminar muerto ya que no estaba dispuesto a tolerar nunca más el ser ofendido.

Antes de irse se miro en los trozos de un espejo y sonrió macabramente, al fin lucia su verdadero aspecto, su autentico yo: su cabello rojo sangre y su jícaro colgado de su espalda, estaba listo mas que listo para salir a cobrar deudas. Y su primera escala seria el cementerio, ahí había alguien sepultado quien seria una válvula de escape para su ira.


PANICO

Shinky se encontraba en la enfermería siendo atendido por sus heridas, cuando escucho a dos profesores charlando divertidos que habían castigado a Shasha mandándole a limpiar la sala de trofeos en la biblioteca y que probablemente demoraría hasta la noche hasta lograr terminar de limpiar todo.

Sintió terror al recordar que ahí estaba toda la verdad acerca de su tío Gaara y que su primo ignoraba. Un escalofrío le recorrió la espina dorsal al pensar en lo que podría suceder si su primo perdía el control de sus emociones y el Shukaku tomaba el control. Con algo de dificultad se puso en pie y se encamino rumbo a la biblioteca para detener a Shasha antes de que fuera tarde.

Cuando estaba llegando a la biblioteca, sintió un gran estruendo de vidrios rotos y la arena salto por todas partes arrojando trozos de madera, pergaminos, y toda clase de ahora desperdicios. Shinky se guarneció detrás de una columna de lo contrario hubiese sido arrastrado por la ola de arena y escombros. Había llegado tarde, no le quedaba duda alguna que su primo ya se había enterado de la verdad.


Próximo capitulo: Pánico y Locura en Sunagakure

Esta fue la entrega de hoy, espero que les haya gustado. Espero leer sus reviews ya sean me gustan, aportes y también manifestaciones de desacuerdo. Se que hay algunas a las que no les ha gustado los lemons por ser muy vividos, otras que encuentran a Shijima muy de drama de telenovela latinoamericana.

Pues quiero aclarar algunas cosas, primero los lemons yo les he advertido que son fuertes y por las dudas no están inspirados en el porno (es muy aburrido), segundo no veo telenovelas y tengo amigas que son malísimas (no se les ocurra intentar sacarles el marido/novio) y en ellas me inspiro para construir a Shijima y el "lado B" de Matsuri (faceta vengativa) y tercero, por mi trabajo escucho a gente todo el día y las personas siempre terminan contando cosas de su vida y cuando encuentro cosas que me parecen interesantes para mis historias las anoto en una libreta chismosa que llevo conmigo para ese fin.

En cuanto a los lemons, no creo que regresen al menos en esta historia, quedan aun tres capítulos mas un epilogo y dentro de lo que esta actualmente estructurado no tienen cabida...aunque nunca se sabe.

Espero sus comentarios, recuerden que todo nos impulsa hacia adelante inclusive una patada en el trasero.

Besos y nos leemos!