ENCUENTRO

Hola, he regresado. Perdón la demora pero cometí un gran error. Este capitulo debió ser subido a fanfiction antes de año nuevo y estaba segura lo había hecho. Quise editar el capitulo que continua y quise revisar unos detalles del capitulo publicado y ahí me di cuenta de mi error. Pido mil disculpas y espero en breve publicar el capitulo que continua.

Le quiero dar infinitas gracias a las personas que leen esta historia y en especial a las que dejan sus comentarios, dan ganas de continuar escribiendo. Un beso a todas.

Por ultimo aclaro que Naruto y sus personajes no son de mi propiedad sino que pertenecen al gran Kishimoto-Sama. No sigo dando la lata y las dejo leer.


CRUDO DESPERTAR

El sol le daba de lleno en sus ojos y por mas que buscaba evitarlo, el sol le daba de lleno en sus ojos y era totalmente inútil intentar seguir durmiendo. Cuando logro enfocar su vista se dio cuenta que se encontraba en el escondite, lejos de Suna. No tenia la menor idea de como había llegado hasta ahí, pero por lo que observo al lado suyo había una hoguera que aun estaba encendida.

No solo no recordaba como había llegado hasta allá, sino que además por primera vez en su corta vida había dormido una noche completa solo y lejos de casa. Se sorprendió de encontrarse arropado por la arena a modo de cobija. Una conocida voz lo distrajo de sus pensamientos.

-Hasta que al fin despiertas, "bello durmiente". Bonito lío armaste ayer en Suna- le dijo burlón el Ichibi, quien se había desdoblado de el y estaba al otro lado de la hoguera.

-¿Quieres decir que no fue un sueño malo todas las cosas que hice en la aldea?¿que mi papá y el Kazekage son una misma persona?¿entonces mi papá nunca estuvo muerto?- dijo Shasha rascándose la cabeza muy confuso. Estaba recién despertando y aun no lograba enfocar con claridad sus pensamientos.

-Claro que no mocoso, ayer descubriste que Gaara esta vivito y coleando además de ser el líder de la aldea y el legítimo esposo de tu madre y tu padre. Y en lugar de escucharme te volviste totalmente loco, destruiste la escuela, convertiste la aldea en un basurero y por poco borras al cementerio- le respondió con sarcasmo el Shukaku.

-Tu sabias la verdad y te quedaste callado. ¿Dime porque lo hiciste? se suponía que eras mi amigo ¿Por qué tu y también mi mamá me mintieron?¿es que acaso mi papá no me quiere y por eso me lo ocultaron?- le pregunto Shasha muy angustiado y sintiendo una molesta opresión en su pecho.

-Para responder esas preguntas debería partir por el principio. Tu nunca me has preguntado quienes fueron mis anteriores Jinchurikis, pues bien Gaara tu padre de quien heredaste todo tu poder fue mi anterior Jinchuriki, se que te preguntaras como es que el sigue vivo, siendo que dejo de serlo. Cuando tu mamá te dijo que tu papá murió no te mintió, el murió cuando nos separaron pero eso ocurrió cuando el tenia 15 años, mucho antes que tu nacieras. Y si esta vivo fue porque lo revivieron gracias al uso de un jutsu prohibido. Ahora mocoso dame tu mano y te mostrare un poco de mis memorias. Ahí podrás comprender mejor quien es tu padre y también a tu mamá.- El Shukaku sin esperar su respuesta, le tomo su manita y permitiendole entrar en sus recuerdos.

"Shasha sentía mucha angustia. Las imágenes de dolor, destrucción y rechazo se acumulaban en su mente. No podía dar crédito a sus ojos. Veía a su papá como un bebito pequeño que lloraba sin consuelo, todos lo ignoraban; su mamá estaba muerta, su papá lo despreciaba, sus hermanos tenían miedo de el. El único que lo cuidaba era su tío, quien después lo traiciono. No podía evitarlo pero lloraba sin control, le era imposible comprender tanta locura, dolor y abandono, sentía deseos de abrazarlo y confortarlo, decirle que no estaba solo. El Ichibi dio un salto temporal. Su papá ya era un preadolescente amargado y cruel, vio su encuentro con Uzumaki Naruto y el gran cambio que obro en el, como el y sus hermanos recompusieron su relación. Y lo mas importante como fue que vio cuando su papá conoció a su mamá, como al principio ella solo era su alumna, luego su amiga. En medio de eso su papá se convirtió en el Kazekage mas joven de Suna, no pudo evitarlo pero sintió mucho orgullo y admiración, su ejemplo a seguir. Su mamá se convirtió en su asistente y entre los dos se notaban miraditas de enamorados, pero ninguno daba un paso hacia el otro. Por ultimo vio cuando Suna fue atacada por Deidara y su pájaro de arcilla; su defensa de la aldea la encontró sencillamente magnifica, claro que pago un precio muy caro, el ser capturado. Y vio como iba muriendo lentamente, mientras el Shukaku le era extraído por el Akatsuki". Para ese momento estaba llorando a mares. El Shukaku le dejo desahogarse, cuando le vio mas tranquilo, atrajo su atención.

-El resto de la historia la se por boca de tu madre. Poco después que fue revivido tu padre, se hicieron novios con tu madre. Cuando ella cumplió 18 años se casaron en secreto lejos de aquí, pero las cosas no salieron bien. Ser el Kazekage y mantener esta aldea protegida le exigió un sacrificio aun mayor a tu papá. Se vio forzado a esconder a tu mamá en medio del desierto, el no sabia que ella estaba embarazada de ti. Y el tuvo que casarse con otra mujer, a la que no amaba por el bien de Suna- le explico en forma sencilla el Ichibi.

-¿Y no podía elegirnos a mi mama y a mi?- le pregunto Shasha incrédulo de que ser Kazekage era tan difícil y hasta doloroso.

-Si el los elegía a Uds. Miles de inocentes hubiesen muerto, incluidos Uds. El tomo la única opción que tenia para asegurar que tu mamá siguiera viva y que nadie en la aldea saliese lastimado-le explico el Bijou.

-De verdad, siento mucha tristeza por el. Todo lo ha hecho por proteger a mamá y la aldea. Y yo lo eche todo a perder, destruí la escuela, puse en peligro la aldea. Mamá me va a castigar por mil años cuando sepa todo lo que hice- dijo Shasha entristecido, del enojo experimentado el día anterior había mutado a la tristeza por todas las desgracias que había tenido que vivir su papá. Solo le quedaba una duda.

-¿Sabes porque mi mamá me oculto la verdad? ¿Por qué me dijo que el estaba muerto si estaba vivo?- pregunto ansioso Shasha.

-Porque decirle una verdad de este tamaño a un niño pequeño no es fácil, porque era muy probable que tu la revelases por error y te expusieses a un gran peligro. Si eras descubierto y aun ahora si eres descubierto puedes terminar muerto. La familia del Kazekage siempre esta en peligro y eso debes saberlo siempre y jamás descuidarte. Y ella si te dijo en parte la verdad, ese collar que te dio ella, ¿Qué dice en el? ¿y que te dijo cuando te lo entrego?- respondió el Shukaku haciéndole recordar.

-En el collar dice SNG, quiere decir…Sabaku No Gaara y cuando me lo entrego, ella me dijo que debía obedecer a Kazekage-sama como si se tratase de ella y que si estaba en problemas o si no te podía controlar, debía recurrir a el. Ósea que ella me dijo la verdad pero a su manera. Ahora entiendo por que tío Kankuro me hablaba de mi papá como si estuviese vivo y a mi me parecía tan extraño; el no estaba loco como yo pensaba, yo era el equivocado- reflexiono Shasha.

-Mocoso, ahora que ya lo sabes todo tienes muchas cosas que arreglar, vas a tener muy pronto que hablar con tu papá, el ya esta en Suna y estoy seguro dentro de poco vendrá por ti. Antes de actuar escúchalo, confía en el como lo hiciste con Kankuro- le remacho el Ichibi. El mocoso lo daba vueltas como a una media, por eso buscaba protegerle no enloquecerlo como lo hubiese hecho anteriormente con cualquiera de sus Jinchurikis.

-Por ahora buscare algo que comer, tengo hambre- respondió Shasha levantándose y buscando unos anzuelos para pescar unos peces pequeños que nadaban en el riachuelo del lugar.


MARCHA FORZADA

Los niños partieron silenciosamente de Suna antes que saliese el sol, el refugio se encontraba a solo una hora a marcha rápida, pero por precaución y para despistar a posibles perseguidores es que habían dado muchas vueltas, incluso se habían separado, habían enviado por ahí a las marionetas solo para despistar. Ya era cerca del medio día y estaban prácticamente a 10 minutos del punto de partida, desde las dunas se veían los muros de Suna. Estaban descansando tomando agua.

-Y bien hermanito ¿dejaremos de dar vueltas y vamos a ir al grano?-pregunto Kaori.

-Claro que si, ya hemos dado muchas vueltas, como para quedar mareados y aburrir a cualquiera- respondió Shinky despreocupado.

-Por supuesto que estamos aburridos. Estamos mas que hartos, se acabo la jugarreta mocosos de mierda. De pie partimos de inmediato- dijo Kankuro furibundo saliendo detrás de la arena junto a Gaara y Temari.

Los niños mas sus tíos estaban sencillamente estupefactos, Kankuro jamás los trataba de esa forma y hasta ese momento jamás había perdido los estribos con ellos. Pero el estaba harto, sus hijos se habían burlado impunemente de su autoridad por meses y el paseo por la arena a pleno sol había terminado por colmar su paciencia. Temari intento interceder por ellos.

-Kankuro solo son niños, deja que terminen de tomar agua y partimos- dijo Temari intentando imponerse a su hermano.

-Tu menos que nadie, no te metas. Mejor que no opines- le dijo Kankuro con molestia señalándola con el dedo; si ella hubiese hablado cuando debía, nada de ese estaría ocurriendo.

Los niños al ver a su padre y su tía en tan acalorada discusión se había arremolinado en torno a Gaara, quien les hizo un esbozo de sonrisa para tranquilizarlos. La verdad estaba sorprendido, Kankuro era el menos gruñón de los tres, pero ahora estaba totalmente fuera de si, parecía que sus hijos habían logrado sacarlos de sus casillas como nunca nadie hasta ese momento. Considerando (pensó) que su hermano no le gustaban los mocosos y había tenido cinco, era toda una proeza que recién estuviese perdiendo la paciencia.

-Creo que ya están listos. ¿podemos partir?- les interrumpió Gaara dando por terminada la discusión de sus hermanos.

A los niños no les quedo otra que guiarlos directo a su refugio. Originalmente era una pequeña mina artesanal cerca de Suna la que había quedado abandonada tras el termino de su veta mineral. Tenia un galería subterránea y un riachuelo que tenia peces y que les permitía refrescarse. Al ver el lugar Kankuro no pudo evitar fruncir el ceño, tantas horas dando vueltas y el escondite estaba prácticamente en sus narices.

Claro que poco le duro el enojo.


ENCUENTRO NO DESEADO

Shasha estaba sentado tranquilo frente al fuego, se estaba comiendo a un pescado asado y tenia en la parrilla a otros tres, que si bien no eran grandes eran mas que suficiente para el. Ese instante de tranquilidad duro muy poco, aun no terminaba su pescado y el Shukaku le puso en alerta que chakras desconocidos se estaban acercando peligrosamente hasta donde se encontraban.

-¿Qué vas a hacer mocoso?-pregunto el Ichibi.

-No lo se, estoy solo y aburrido. Quizás es una buena oportunidad de tener un buen entrenamiento y un poco de diversión- le respondió Shasha con una sonrisa siniestra. Sin adultos, sin sus primos, sin nadie que se lo impidiese ni miradas indiscretas era un momento único para dejar libre su naturaleza cruel y sanguinaria.

-Diversión, a mi también me falta diversión- respondió el Shukaku carcajeándose. El también sentía muchos deseos de matar y estaba impaciente de que los incautos se acercasen rápido a ellos.

Shasha siguió comiendo despreocupadamente mientras el Shukaku impaciente esperaba dentro de el. Pronto los extraños estaban frente suyo; continuo comiendo tranquilamente sin siquiera dignarse a mirarles o dirigirles la palabra.

Los extraños que eran nueve en total habían llegado al escondite. Shasha enseguida reconoció a varios de ellos que habían participado en su captura y posterior encierro en el orfanato, pero prefirió seguir haciéndose el distraído, esperando que ellos hablasen primero, entonces el elegiría como llevaría a cabo su "diversión".

-Al fin te encontramos mocoso del infierno. Tenemos ordenes de llevarte de inmediato a Suna con nosotros. Deja de comer y vamos en seguida- Le dijo el que oficiaba de jefe del grupo, mientras los otros shinobis se acercan y comenzaron a comerse los peces que se estaban asando sin ser invitados.

-Dejen eso ahí. Es mío- dijo Shasha de forma distraída y aun sin dirigirles la mirada y sin dejar de comer.

-Vamos niño, no seas egoísta, tenemos hambre y tu tienes comida. Además que es mucha comida para ti solo- respondió a nombre de todos uno de los hombres, mientras que de forma totalmente mal educada y grosera terminaban de comerse sus peces.

Shasha estaba mirando la arena y terminando de masticar educadamente su comida, tal como le había enseñado su mamá. Decidió que ya era hora de comenzar a divertirse. Comenzaría por dejarlos incomunicados, para que nadie lo interrumpiese. Usando su keken-genkai de elemento magnético, produjo una sobrecarga de energía de los equipos de comunicación, dejándolos inutilizados, ninguno de ellos reparo en la pequeña explosión que se produjo. Entonces se digno a dirigirles una mirada cargada de sarcasmo, con su ojo izquierdo luciendo su pupila amarilla en fondo negro destilando maldad.

-Nadie ira a ningún lado, yo no los invite a venir, tampoco a comer. Yo ahora quiero divertirme y Uds. Me van a ayudar- les dijo Shasha poniéndose en pie, regalándoles una mirada desafiante, cargada de odio, que parecía los quería taladrar con ella. Nada quedaba la mirada dulce del niño que habían capturado solo una par de días atrás.

Los ingenuos shinobis no estaban dimensionando el peligro al que se estaban exponiendo. Habían sido enviados por el padre de Shijima y sus partidarios para capturarle, subestimando su poder como Jinchuriki solo porque no había causado una destrucción a gran escala de Suna. Pensaban que seria fácil de ser controlado y sometido, ignoraban que podía ser igual de letal que Gaara a su misma edad.

Los hombres solo tomaron conciencia del peligro que corrían cuando sus piernas fueron sujetadas por lenguas de arena, quedando suspendidos en el aire como si se tratase de marionetas en vez de personas.

-Así se ven mucho mejor, ahora podre elegir con quien voy a jugar primero- Dijo Shasha con burla, mientras los observaba como intentaban inútilmente zafarse de su arena, algo imposible porque mientras mas forcejeaban esta los apretaba con mas fuerza. Con un solo sello de manos podría haberles eliminado inmediatamente, pero eso era aburrido. La idea era disfrutar al máximo de la diversión, no que acabase en pocos minutos.

Eligio a tres de ellos, a los que mas resistencia oponían y los libero de sus ataduras de arena. Ellos cayeron como sacos de papas azotándose contra el piso. Inmediatamente adoptaron una posición de combate y le atacaron con papeles explosivos. Su barrera actuó de inmediato formando unas afiladas estacas donde además de clavarse en ellas los papeles explosivos también se habían enterrado en los atacantes provocándoles la muerte de forma inmediata tras las explosiones.

Shasha no pudo evitar carcajearse divertido, se lo estaba pasando en grande junto al Shukaku y no había nadie que le dijese que estaba obrando mal, se sentía liberado de la pesada carga de ocultar su identidad, su poder. El matar a esos hombres estúpidos había sido muy liberador para el. Se encogió de hombros y movió sus manos buscando excusarse y tras soltar unas risitas les dijo a los sobrevivientes:

-No fue culpa mía, la culpa fue de ellos, yo solo quería jugar y ellos me atacaron. Se me había olvidado que mi barrera actúa por si sola- dijo Shasha haciéndose el niño pequeño y soltando unas risillas, que para sus presas sonaron siniestras.

Los prisioneros estaban desesperados, completamente incomunicados y a merced de un niño que evidentemente era un digno hijo de su padre, un autentico monstruo sádico sediento de sangre. Y ellos debían escapar a cualquier precio y dar aviso del horror vivido a manos del pequeño demonio. Creyeron que la suerte les estaba sonriendo cuando eligió soltar a tres mas de ellos para que jugaran con el.

-Jaja creo que ya saben que es mala idea atacarme, yo solo quiero jugar un ratito. Vamos a jugar al "pillarme" pero a mi manera; el que me logre herir va a poder irse de aquí- les dijo Shasha muerto de la risa y mostrándose muy dulce como el niño que se suponía debía ser.

Los hombres en su desesperación en lugar de intentar huir de el, hicieron exactamente lo que el esperaba: comenzaron a correr tras el intentando tocarlo, misión imposible porque cada vez que parecía que lo estaban logrando atrapar, lo único que tocaban era a un clon de arena. Para ser un niño tan pequeño era extremadamente rápido. Finalmente se impacientaron y le atacaron los tres de forma simultanea enviándole una lluvia de shurikenes y kunais, que se fueron a clavar directamente a Shasha causando una enorme polvareda. Cuando se disipo la arena comprobaron con horror que todas sus armas estaban meticulosamente enterradas en la barrera de Shasha, quien se carcajeo de lo lindo, provocándoles escalofríos, anticipando lo que se les avecinaba.

-jajajaaa, ahora me toca jugar a mi…-dijo de forma traviesa, como si solo fuese a salir corriendo con una pelota en las manos. El pequeño sin ningún esfuerzo ni dar muestras de cansancio, impulso las armas de retorno a quienes se las habían lanzado. Con horror los tres shinobis vieron como sus propias armas iban contra ellos y se les enterraban sin piedad; inútil esfuerzo el intentar esquivarlas, el mocoso no solo controlaba la arena sino que con su keken genkai de elemento magnético controlaba a la perfección los metales y gracias a esa habilidad las armas persiguieron a sus dueños sin piedad hasta dejarlos muertos, destrozados y literalmente cosidos al piso, el Shukaku estaba radiante y faltaba poco para que le creciesen un par de alas de la macabra felicidad que sentía. Los tres supervivientes lloraban desesperados, los sollozos hicieron que Shasha recuperase algo de cordura. Y se dirigió a sus prisioneros intentando no aterrorizarlos mas.

-Creo que se me paso la mano. Por hoy ya jugué mucho, creo que es hora que "duerman" no deben contarle a nadie lo que han visto. Lo haré rápido y será sin dolor- les dijo Shasha sin perder su tono infantil de niño dulce.

Los tres supervivientes que estaban contenidos por ataduras de arena, se miraban extrañados y no entendían de que hablaba el endiablado mocoso, hasta que se dieron cuenta que la arena se estaba deslizando peligrosamente hacia sus cuellos.

Un solo sello de manos y todo había acabado para ellos. Shasha sintiéndose muy divertido se tiro cuan largo era en la arena rodeado de sus cadáveres, los idiotas se habían comido sus peces y después de jugar ahora tenia aun mas hambre. Antes de volver a pescar debía deshacerse de ellos pero no tenia ninguna prisa, además que era muy entretenido verlos tirados como si fuesen unas marionetas macabras. Se pregunto si a Shinky le interesaría un cadáver para hacerse una marioneta humana…

Sumergido en sus pensamientos y ensoñaciones, canturreando el estribillo pegajoso de una canción, no se había dado cuenta que habían chakras conocidos cerca hasta que ya era demasiado tarde para siquiera intentar deshacerse de los cadáveres y el muy burro de Shukaku tampoco le habia puesto en aviso. No quedaba mas remedio que quedar totalmente expuesto frente a su familia y también "pensó" era mejor así, ya era tiempo que supiesen como era el en realidad.


PADRE E HIJO

Se iban acercando con cuidado hasta el lugar donde se encontraba Shasha, por nada del mundo deseaban irritarlo o ponerle en guardia. Sabían estaban en clara desventaja, si se ponía agresivo el único que podría hacerle frente era Gaara.

Lo escucharon cantar con una voz infantil y lastimera "porque estoy solitoo" (la canción del burro de Shreek) al acercarse los adultos casi murieron de la impresión, estaba despatarrado cantando y haciendo "angelitos" en la arena, rodeado de cadáveres totalmente destrozados. Gaara estaba sencillamente impactado, sabia que su hijo era un Jinchuriki pero comprobar que era igual de peligroso y descontrolado que el a la misma edad, era una noticia difícil de procesar. En la cara de su crío no había pizca de remordimiento, estaba canturreando de lo mas tranquilo.

Antes que los adultos tomasen un curso de acción, los niños se les adelantaron, sin demostrar una pizca de miedo hacia el y se habían plantado frente suyo, las gemelas le patearon las costillas y Shinky sin ninguna misericordia o asco le lanzo en la cara una cabeza:

-¡Que mierda hiciste! ¡mira el chiquero, esto apesta!- Le grito Shinky a todo pulmón.

-¡Limpia este basurero ahora mismo!- le grito Kaori.

-Eres un cerdo desordenado, como se te ocurre hacer esto en el escondite-dijo Akane.

-Lo siento chicos por asquearlos, pero hace poco rato los mate a todos ellos y estoy cansado. ¿me ayudan a deshacerme de ellos? ¿y tienen algo de comer? esos idiotas se comieron toda mi comida- dijo Shasha con total naturalidad. A pesar de lo anómalo del dialogo, Shasha estaba retornando a la razón y tomaba conciencia de lo que acababa de hacer, que habría consecuencia que asumir.

Las gemelas tomaron sus abanicos y con ellos estaban juntado los cadáveres gracias a las ráfagas de viento. Mientras Shinky le paso unas barritas energéticas a Shasha para que se alimentase, quien prácticamente las devoro.

Los tres adultos estaban en absoluto shock, cada uno hundido en sus pensamientos. Temari estaba sencillamente horrorizada, sus sobrinos eran unos niños absolutamente amorales, parecía que el único vinculo que valía para ellos era el afecto. Sin pizca de remordimiento estaban apilando cadáveres, mas preocupados en desaparecerlos que tomar en cuenta si sus acciones eran o no correctas, como si las vidas ajenas careciesen de valor. No podía evitar temblar de pánico, por mas que Shasha en principio le había parecido un niño dulce y frágil, acababa de comprobar de la peor forma que era igual a Gaara cuando tenia la misma edad.

Kankuro por su parte estaba igualmente horrorizado con sus hijos y su sobrino, no solo no demostraban preocupación alguna por los muertos asesinados por Shasha, sino que sin culpa alguna se estaban deshaciendo de ellos como si fuesen basura, parecía no era primera vez que le ayudaban con esa macabra tarea. Mas les preocupaba el desorden del lugar, en vez de las vidas que habían sido terminadas violentamente por su primo y eso era lo que mas le tenia asombrado; ellos a diferencia suya a la misma edad no mostraban nada de miedo frente al monstruoso poder que el ostentaba al igual que Gaara, su confianza en el era absoluta, así como su aceptación mutua, a tal grado que su barrera no los atacaba ni ellos temían de el. Eran un cuarteto totalmente unido y francamente temible el día que saliese de misión fuera de Suna. Pero antes que eso sucediese tenia mucho trabajo por hacer, sus hijos y sobrino requerían urgentemente de su atención y de su guía antes que se saliesen totalmente de control.

Gaara miraba a su crío con horror y fascinación, era su fiel copia, todo lo que había soñado y mas. Claro que nunca espero que también sacaría lo peor de si, pero a pesar de verle rodeado de cadáveres y saberle tan descontrolado como el lo fue, con solo verle no pudo contener el deseo de abrazarle. Mando al carajo su habitual frialdad y sentido común y se acerco por detrás al niño que se encontraba sentado devorando una barrita energética. Le puso la mano en el hombro.

Shasha con asombro sintió como una mano se posaba en su hombro y su arena no la detectaba como una amenaza, al sentir ese chakra y ese aroma no pudo evitar temblar de anticipación y de la emoción; Era su papá. Temblando como un papel se giro por completo. Su papá con el que había soñado tantas veces, se encontraba agachado quedando a su misma altura y le sonreía sin reparos ni temores.

-Tu…tu eres…-dijo incrédulo Shasha casi al borde del llanto.

-Yo soy tu papá. Nunca estuve muerto-le dijo Gaara expectante pero sin quitar el agarre que tenia en el hombro de Shasha sin poder evitar un ligero temblor en su mano. En ese momento lo único que le importaba era su pequeñito. Los cadáveres que le rodeaban no le importaban en lo mas mínimo. Sentía que había esperado toda una vida para estar junto a el y ya no estaba dispuesto a esperar mas.

Shasha era muchas cosas: un Jinchuriki, proyecto de Shinobi, un pequeño malcriado y amoral, un asesino inmisericorde, etc. Pero antes que todas esas cosas era un niño pequeño ansioso por afecto. Al ver a su padre no lo dudo un segundo y salto a sus brazos hundiendo su cabeza en su pecho y rompiendo a llorar con fuerza. Estuvieron los dos abrazados sobre la arena sin decir palabra alguna. Shasha lloraba abiertamente como el niño que era, Gaara también estaba llorando pero de forma mas discreta. Ambos sentían miles de sentimientos que se atascaban en el pecho sin lograr salir en forma de palabras, pero que se expresaban a través de las lagrimas.

Gaara no solo mantenía a su pequeño abrazado sino que estaba acariciando sus rojos cabellos revueltos, reviso sus manos pequeñas y aun regordetas propias de un niño, y deposito varios besos en sus cabellos y en sus manitas. A pesar de todos los equívocos, Matsuri y el tenían un hijo sano, hermoso; a sus ojos sencillamente perfecto y no estaba dispuesto a estar ni un minuto mas lejos de el. Desde ese momento en adelante disfrutaría cada segundo de su hijo. Y haría todo lo que fuese necesario para protegerle y para brindarle la familia que el merecía tener; si para lograrlo tenia que luchar contra el consejo, la alianza Shinobi o quien fuese, estaba dispuesto a dar la pelea. Nada ni nadie jamas le volvería a alejar de su hijo y de su mujer. Menos ahora que conocía la verdadera naturaleza de su hijo y sabia mejor que nadie sus verdaderos alcances y solo el podría protegerle de si mismo y de los demás. No se pudo contener y lo alzo en sus brazos, su hijo pesaba como una pluma.

Shasha se le adhirió como una lapa y le acaricio el rostro y le revolvió sus cabellos en respuesta a sus caricias, con una enorme sonrisa en su infantil rostro, apoyo la cabeza en el hombro de su papá y se relajo, permitiéndose ser arrullado como el niño pequeño que era. "ya estas a salvo, todo va a salir bien" le susurro Shukaku en su mente.


Comentarios:

Esta historia aun no termina. Quedan muchas preguntas por responder:

1.- ¿donde esta Matsuri?¿esta viva?

2.- ¿que va a pasar cuando descubran los asesinatos que cometió Shasha?

3.- ¿como se lo va a tomar el consejo?

4.- ¿y la alianza shinobi?

Aun quedan preguntas por responder, no hay que ser un genio para darse cuenta que se viene un gran escándalo. Por hoy me despido y una vez mas les pido disculpas por mi despiste. Espero actualizar muy pronto, una vez mas gracias totales por leerme y por sus reviews.

Me despido con mi formula "TODO NOS IMPULSA ADELANTE, INCLUSO UNA PATADA EN EL CULO"