¡Holaaa! Buenas tardes a todos. Aquí les traigo un nuevo capitulo de este fic.
Con respecto a varias dudas que vi, voy a contestarlas. Vectorman es ese personaje de sega si jaja. Los personajes de GTA no aparecerán... Aquí no. Y Silver y Blaze aparecerán más adelante. Tal vez en la segunda parte. Sin mas nada que decir ¡Disfruten de la lectura!
Pd: Todavía no hice el fic de"Yo opto por el mal" jaja, está en borrador todavía.
Disclaimer: Los personajes no son míos les pertenecen a sus respectivos dueños.
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Capitulo 7: Alianza
Bahamut se sintió como un idiota. Amy le dijo que los rebeldes están en el bosque pero este planeta, la mayoría era bosque. Al igual Widowmaker se sintió con los ojos vendado, no sabría por donde empezar a buscar. Shadow en cambio sabia hacia donde se dirigían, no quería que el coronel y sus tropas invadan el hogar de aquel equidna. Se limitó a frenarlos y se determinó a encontrarlos primero, vivos como tiene que ser.
Shadow también se dio cuenta que Bahamut no era lo que decía ser. Al igual que Sonic seguramente, quería evitar la guerra con el hombre dimensional. Los rebeldes era el problema del coronel y así lo quería mantener. Sacrificaría tres vidas para salvar a su mundo. Le remordería la conciencia pero puede vivir con eso.
El erizo oscuro entregó un mapa con todos los puntos donde podría llegar Sonic y los demás a acampar. El coronel ordenó como había dicho formar dos grupos de búsqueda. Uno lo lideraría él y otro su francotiradora personal. Shadow sospechó de un pequeño grupo de soldados que se encontraban en Central City. Como el nuevo comandante de GUN, advirtió a sus hombres de ese movimiento.
Por otra parte, el grupo compuesto por el erizo azul, Sonic, Eggman, las agentes de Overwatch Brigitte y Ana, los detectives Vector y Espio, habían encontrado un claro lo suficientemente perfecto para descansar un rato. Los pájaros bebían agua del lago mientras el cocodrilo pescaba la comida. Espio y las chicas se encargaban de prender el fuego con la leña mientras Sonic acercaba piedras para sentarse alrededor de la fogata.
-¿Ya habrán llegado los otros? -El doctor preguntó mientras se acercó al grupo.
-Seguramente están a medio caminó ¿Vectorman puede volar? -Dijo Sonic.
-No pero puede planear. Gira sus brazos como hélices. -Ana habló con las ramas en las manos.
-Gordito ven aquí me gustaría que ayudes un poco. Te voy pasando lo que pesqué. -El cocodrilo señaló los pescados a su lado.
-¿Pescado? ¿No hay otra cosa? -Eggman parecía un niño cuando se quejó.
-Hmm Yo quiero una docena de chili dogs bien cargados con papas fritas y un vaso de gaseosa de medio litro ¡Ah espera! No hay ninguna tienda de comida rápida por aquí. Voy a comer pescado, como todos. -El erizo se encogió de hombros mientras sonreía.
Fue una pregunta tonta en pedir algo de mejor calidad en el medio de la nada, Eggman tenia el alimento a su alrededor pero no lo veía. El bosque era muy rico en frutas, así que fue Espio el que trajo la comida natural.
Luego de recuperar fuerzas, el grupo continuó caminando. Pasaron por un prado de pastos verdes y rocas con la naturaleza envolviéndolas con las raíces. Ana y Brigitte era un espectáculo volver a ver verde.
Ahora el camino se volvió peligroso. Para evadir a sus perseguidores, tuvieron que arriesgar aún más sus vidas pasando por un empinado risco y aumentando la adrenalina, una lluvia mojaba el camino y si caían, un rio los llevaría hasta una cascada.
-¡Fíjense por donde se agarran! -Advirtió Sonic liderando el grupo.
-La lluvia no ayuda mucho. ¡¿Están bien todos?! -Le preguntó Espio a los demás.
-¡No soy bueno en esto!
-Con ese peso gordito obviamente. -Murmuró Sonic al escuchar al doctor.
-¿Que dijiste enano azul? -Eggman agitó su mano.
-¿Quieren dejar de pelear? ¡La lluvia está aumentando! -Ana gritó por detrás.
-¡Muévanse! ¡AAHH!
Brigitte no tuvo éxito en agarrarse. El grupo se alarmó al ver que la pelirroja se encontraba sosteniéndose de una raíz saliente, y las piedras que caían aumentaban el riesgo de muerte.
-¡Estoy bien!
-¿Bien? ¡Estás a punto de morirte! -Vector buscó la manera de subir a Brigitte.
-¡Eggman tu gancho!
-¡Me lo olvidé en el taller, Sonic!
-Cuando más lo necesitas... ¡Tengo una idea! Vector, agárrame de los pies ¡Ahora!
-Si tu idea es engancharte erizo... -Espio sintió bajo sus pies que las rocas se movieron. -Ahora sería buen momento...
El rio conducía hasta una cascada donde desembocaba en afiladas piedras como agujas, que cortarían y quebrarían a una persona en segundos y todo el grupo estaba a punto de experimentar un inmenso dolor, o ver la muerte.
Todos cayeron a las frías aguas, ni siquiera Sonic pudo saltar para salvarse. Aún en la desesperación, Espio recordó la idea del erizo azul, hacer una cadena y ahora era un bien momento. El camaleón tomó de la mano a Sonic y el resto acercándose lograron ejecutar el plan.
-¡EGGMAN! ¡¿DONDE ESTÁS?! -Gritó a todo pulmón Vector sosteniendo al resto del grupo.
-Oh mierda... ¡Ahí va! -Ana se soltó para rescatarlo.
-¡Oh no! ¡Espio salta sobre mi hasta la orilla y busca una rama! -Dijo el cocodrilo tratando de respirar.
El doctor no respondía a los gritos de la mujer, ni siquiera se movía y las piedras lo golpeaban con fuerza. ¿Estaba vivo? Ana logró con esfuerzo atraparlo antes que caía a su muerte.
-Grrnn ¡Esta inconsciente! ¡NO AGUANTARÉ MUCHO!
Ana al aferrarse a las piedras sentía que su fuerza disminuía, el agua aumentó su velocidad mojando aún más el único lugar donde se sostenía. Espio ya en tierra, mientras corría hasta ellos tomó una rama y la acercó hasta que sintiera el estirón. Ana se aferró con toda su fuerza y el camaleón los atrajo a la orilla.
-¡Voy por los otros! -Exclamó el camaleón.
Eggman tenía su ropa desgarrada con manchones de sangre, las piedras lo habían golpeado violentamente. La mujer lo puso boca arriba y comenzó a apretar su pecho varias veces, y al no tener respuesta, ella tapó la nariz del científico, acercó sus labios dándole respiración boca a boca.
-Respira Eggman respira...
-¿Que le pasó Ana? -Brigitte preguntó a su lado mientras recuperaba aire.
-Ufff cuando se entere que besó una chi ¡Auch! -Sonic recibió un ligero golpe del cocodrilo.
Ana volvió a repetir la secuencia y al momento, Eggman escupió el agua que tenía dentro suyo en la cara de Sonic.
-Que asco...
-Te lo mereces. -Espio dijo al lado de Sonic.
-Menos mal que estás bien ¡Ana te salvó la vida! -Brigitte se acercó aún recuperándose.
Eggman volvió a la misma posición pero ahora consciente. Entre sus inhalaciones y exhalaciones sintió que su cabeza reposaba en el regazo de la mujer que le salvó la vida, aún sabiendo que traicionó su confianza. En estos momentos recordó que se tenía que decir una palabra para agradecer un gesto o un favor. Pasó unos minutos y luego esa palabra dominó su boca. Miró a Ana a los ojos a través de sus anteojos rotos.
-Gracias... Ana...
-... De nada.
-Esto es... Incómodo. -Murmuró Sonic y las miradas de Espio, Vector y Brigitte se clavaron en él.
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Al igual que en la Tierra, este mundo tendría criminales. Widowmaker por órdenes del coronel tenía la misión de buscar a la peor escoria de cada rincón de este nuevo planeta para ellos. Shadow y sus fuerzas GUN no ayudaban mucho con el trabajo y si Bahamut quería la victoria, necesitaba forjar alianzas inquebrantables.
La francotiradora sin compañía tendría que tratar con un cazador de tesoros escondido en un lugar recóndito. Con un vehículo del régimen, pudo localizar la zona arenosa donde ese tipo vivía. Se bajó de la camioneta y se adentraba en el desierto caluroso.
Sintió una presencia merodeando su posición como tratando de estudiarla, como ella misma lo haría. Cargó su rifle y rápidamente se dio vuelta, teniendo a ese cazador de tesoros y al igual, estaba armado con un revólver. Era de mediana altura como aquel erizo oscuro y los demás animales antropomórficos que vio. Éste hizo un gesto como disfrutando al ver la figura femenina.
-Hola piernas largas.
-Ush. ¿Tú eres esa comadreja...
-Soy Nack, preciosa. ¿Tú vienes con esos tipos del cielo? -Preguntó el tal tipo.
-Si ¿Como lo sabes? -Dijo Widowmaker bajando el rifle.
-Jeje tengo oídos por todos lados. Así que... ¿Que busca una dama tan hermosa como tú? -Preguntó Nack también bajando su arma.
-El coronel Bahamut necesita de tu servicio, y está dispuesto a pagarte mucho.
-Espero que ese mucho sea lo que estoy viendo.
Widowmaker puso su dedo índice en el gatillo de su rifle. -Contrólate.
-Perdón, no estoy acostumbrado a ver mujeres como tú por aquí. Okey déjame concertarme... ¿Que quiere ese Bahamut?
-Escuchó que existen piedras de gran poder en este lugar, y las necesita. Para mantenerte al tanto, Bahamut está buscando enemigos y sospecha que van tras esas cosas. ¿Sabes donde pueden estar?
-¡Uf! Tiene que tener un ejército para tenerlas. El clan equidna las protege con sus vidas. Pero si Eggman pudo robarlas ¿Que diferencia hay con eso? Seguramente me quieren para guiarlos. Hmmm... Podría pero el precio subirá drásticamente si el líder de los equidnas y su clan nos intentan asesinar.
-Ten seguro que tendremos contacto. Se te pagará con oro y tendrás beneficios si cumples con tu trabajo.
-Bueno ¿Cuando empezamos? ¡Ah! ¿Como te llamas? Necesito saberlo ya que trabajaremos juntos. -Nack sonrió quedándose viendo de arriba a abajo a la mujer.
-Ame... Widowmaker. Soy Widowmaker. Y no me mires así, o Bahamut tendrá que darte seguro médico.
La francotiradora se adelantó con dirección al vehículo mientras ponía su rifle en su espalda. Nack le tomó tiempo en reaccionar, y para no tener mas problemas, silbó por lo bajo.
-Que mujer.
Luego de eso, el cazador de tesoros se dirigió a la camioneta.
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Bahamut bajo el radar de Shadow y GUN, se dirigió a una cueva, escondida en lo más profundo de los ojos de todos. Tenía muy poca información sobre la persona que iba a ver en estos momentos. Eran despreciados por su comportamiento violento y salvaje. Según la información, eran mercenarios, como su mano derecha Deadeye Joe. Que seguro también eran sádicos como su hombre.
Con su linterna, el coronel saltó de piedra en piedra hasta internarse en lo más oscuro de la cueva. Unos rugidos se hacían escuchar por todos lados y al mismo tiempo, las antorchas se prendieron. Aquellos seres antropomórficos de pelaje blanco y negro, rodearon a Bahamut con lanzas afiladas con intenciones violentas. Él sabía tratar con gente así, y tenía una persona con las mismas actitudes en otra dimensión.
Como todo grupo de animales, tenían leyes animales. El coronel tomó una de las lanzas y arrojó a ese ser por los aires para luego empezar una pelea. Esquivaba el filo con gran habilidad para demostrar que él era el jefe. Solo el más fuerte lideraba el grupo. Uno de ellos levantó la mano y todos dejaron de atacar. Bahamut arrojó la lanza, clavándose a centímetros del aparentemente el líder.
-Tú debes ser el jefe, supongo. -Dijo Bahamut cruzándose de brazos.
-¿Vienes aquí y te atreves a golpear a mi gente? Que insolencia de tu parte, humano.
-Para ti, tu salvación.
-¿Que? Vienes a hablar de paz ¿Y esto?
-Escuché que tú y los tuyos... ¿Chacales no? Chacales. Son nada en este lugar, son solo recursos desechables. No me puedo quejar, yo también lo era.
-Nadie nos quiere aquí. Fuimos empujados hacia el exilio, sin donde refugiarnos. Teníamos todo y de repente... Nada.
Bahamut Miró al suelo por segundos. Hizo un gesto con la cara llamando la atención de ese chacal duro pero asustado al mismo tiempo.
-Sé lo que se siente ser marginado, sabiendo todo lo que dicen de ti a tus espaldas. Quieres lo mejor para tu gente y aún así te tratan como loco. Lo único que sé, es que la oscuridad te hace fuerte... ¿Como te llamas hijo?
-Zero. -Respondió el chacal.
-Soy de otro mundo, Zero. De donde vengo el lugar es más hostil que aquí. Sacrifiqué todo para que las personas no sufran la corrupción y la injusticia, y aquí me tienes. Tengo enemigos que escaparon de mi, me hicieron la contra y escaparon a este planeta.
-¿Y que quieres?
-Necesito gente que tenga la voluntad para acabar con los verdaderos enemigos. Gente como tú. Tu poder ahora no es nada Zero, pero con el tiempo y junto a mi... Ustedes serán imparables. Serás poderosos. Y tú serás... Infinito.
-Que desea... Señor.
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Continuará...
