¡Holaaa! Regresé y con un nuevo capítulo.
Disclaimer: Los personajes no son míos les pertenecen a sus respectivos dueños.
Espero que disfruten de la lectura y nos leemos al final del capítulo!

.

.

.

.

Capitulo 10: El paraíso flotante

Un día después...

12:15hs

El ambiente en Central City se sentía pesado, las fuerzas GUN recorrían las calles de a grupos. Hasta la policia se sintió confusa por la presencia militar en la ciudad, y Bahamut y su régimen era la causa.

El coronel fue llamado al salón presidencial por Sara. Los guardaespaldas lo escoltaron hasta estar ante la presencia de la presidenta. Bahamut además de ver a la chica, también se encontraba el joven comandante Shadow, apoyado en la pared. Las puertas se cerraron detrás suyo y Sara se aclaró la voz.

-Tenemos que hablar, coronel. -Sus palabras salieron serias.

-Los satélites tomaron fotografías térmicas en un sector a unos kilómetros de aquí. Averiguamos que es un campamento, y no es de GUN. También se detectó movimiento en Ice Cap. Sabemos también que contrató a Zero. -Shadow arrojó fotografías a la mesa. Su rostro era desafiante.

-Zero es una víctima.

-¡Es un mercenario! Por favor Bahamut. -El erizo oscuro lo interrumpió. -Es un asesino, y su historial no es muy claro que digamos.

El coronel no contuvo su risa. Se cruzó de brazos y caminó hasta la ventana, admirando la maravillosa ciudad que rodeaba el palacio presidencial. Sin mirarlos a ambos, Bahamut se preparó para hablar.

-Los dos no son idiotas, eso lo se. Seguro escucharon cosas de mi: Dictador, tirano, asesino. Shadow, sé que estás evitando que yo mismo encuentre a los rebeldes y no se porque lo haces. Si quieres que tú, ella y los demás habitantes de este planeta no sientan mi presencia, hazlo tu mismo. Ve, captura a los insurgentes, me los traes y me voy, y también me llevaré a Zero conmigo. ¿Está listo el transportador dimensional, Sara?

-Le falta calibrar algunas cosas y en unos días estará listo, Bahamut. -La presidenta miró al joven comandante. -Shadow ¿Cuando puedes iniciar la búsqueda?

-Ahora. Ya sé donde podrían estar. Okey Bahamut, tenemos un trato.

Sin siquiera acercarse a saludar, el erizo oscuro salió del lugar abriendo de par en par la puerta. Con tan solo mover su mano, Shadow ya tenía un helicóptero con los mejores soldados GUN a su disposición. La maquina voladora prendió los motores al mismo tiempo que el comandante del ejército de Central City subió. El helicóptero ascendió y tomó rumbo a Sky Sanctuary.

Bahamut lo vio marcharse desde el salón presidencial. Sara ordenó a sus guardaespaldas a que lo escolten hasta su nave donde vino. Al estar con sus soldados, la seguridad de la presidenta se marchó, notificando por radio que el coronel se encontraba en el aeropuerto.

-Estén listos para las siguientes instrucciones.

Sus hombres asentaron a las palabras de Bahamut y este levemente, sonrió.

.

En ningún momento se detuvieron. Desde que ese misterioso chacal apareció con Widowmaker y demás, no pararon. Lograron salir de Ice Cap heridos pero aún respiraban.

Con el amanecer, las visitantes dimensionales notaron que Sonic, los Chaotix y Eggman miraron al cielo con admiración. Ana y Brigitte alzaron la vista y con eso, se llevaron una enorme sorpresa.

Como les había dicho Vector en la cueva, el hogar de los equidnas levitaba por los cielos, como si se tratase de arte de magia. El Sol aún no salía del todo y ver el lugar era un poco difícil, era un objeto oscuro en el aire.

Lo inquietante ahora era como subir. El erizo azul conocía muy bien la zona, ya que caminó a una plataforma con los demás se acercaron a él, y también las chicas lo hicieron.

-¿Y ahora que sigue Sonic? -Preguntó la pelirroja.

-Espera y verás. -Le contestó aliviado.

La base donde estaban pisando comenzó a levitar, asustando a las chicas. Con nada a que aferrarse, Ana intentó mantener el equilibrio. Sintió que Eggman le ofreció su brazo como soporte a lo que ella accedió. Se podían oír murmullos y risitas del lado de Sonic y Vector. Con tan solo mirarlos, Espio los calmó. Mientras se acercaban, el lugar se hacía más grande. Sintieron pequeñas gotas que provenían de ahí, no eran nubes cargadas de agua era una cascada que desembocaba en el mar. Las columnas eran rodeadas de enredaderas con las vegetación colgando de los bordes. Era un paraíso.

Ya en la entrada principal, el grupo puso pie al fin en Sky Sanctuary. En la entrada, dos guardias equidnas, armados con escudos y lanzas, les dejaron paso. Incluso hasta Eggman pero a este no le sacaban de encima la mirada. Había niños de esa raza jugando en las calles, con los mercados abiertos y los machos y hembras equidnas comprando toda clase de artículos. Ahora el centro de atención era el grupo de Sonic.

-¡CHICAS! -Se escuchó una voz robótica entre la muchedumbre. Era Vectorman que llegó sano y salvo.

-¡Estas bien! -Ana lo recibió con un abrazo.

-¿Y Tails y Charmy? -Dijo Brigitte mirando alrededor.

-También están bien... ¡Miren como están! ¿Que les pasó? No importa, vamos a que las revisen... ¡Uf! También deben tomarse un baño.

Vectorman se las llevaba junto con dos equidnas más a los curanderos del lugar. Eggman notó que Sonic se reencontró con Tails que suspiró al verlo vivo. También Vector y Espio recibieron a Charmy con alegría.

Con guardias personales y con una murciélago blanca acompañándolo, Knuckles el equidna, guardián de la Esmeralda Madre y líder el clan equidna, apareció.

-Hola chicos, tanto tiempo sin vernos... -Ahora el rojo posó su mirada en el doctor. -Eggman... Los rumores eran ciertos entonces.

-Jeje ehhh ¿Hola? -Dijo nervioso.

.

Después de recuperar fuerzas con comida y recibiendo tratamiento médico artesanal por parte de los curanderos, lo que quedaba de la resistencia contra el coronel se sentaron frente al joven equidna, junto a su ahora aliada y servidora, Rouge.

-No lo puedo creer. -Decía Knuckles caminando de un lado a otro. -No me quiero imaginar las atrocidades que habrá cometido Bahamut en su mundo.

-Quiero saber ¿Porqué vinieron aquí? ¿No había otro lugar a donde ir? -Inquirió la murciélago.

-Bueno no soy física espacial, y no sabría como explicarlo tampoco. Sé que los científicos de nuestra dimensiones lograron lo imposible. -Ana continuó hablando. -Se a lo que te refieres, pusimos en riesgo a su mundo pero tarde o temprano, Bahamut llegaría aquí. No ahora ni mañana, pero llegaría.

-Pero vino con ustedes. -Remató Knuckles. -Y si no hacemos nada pasará lo mismo. Lo que no entiendo es que Shadow no hizo algo para detenerlo.

-Bueno la última vez que lo vimos, sus fuerzas querían arrestarnos a mi, a ella, a él, a Sonic y los demás chicos, por a vernos ayudado. -Dijo Brigitte.

-Si yo hubiera hecho lo mismo... Estarán a salvo aquí, mañana por la mañana enviaré mensajeros a todos los regentes a intervenir con el tema de Bahamut. Y si no quieren escuchar, yo mismo les hablaré. Suficientes males tiene este planeta ya.

El resto del grupo esperaba afuera del templo, queriendo saber el destino de sus nuevos amigos. Saliendo los tres juntos, Ana miró a cada uno de ellos asentando y afirmando la ayuda del equidna rojo.

Por otra parte, Eggman estaba lejos del resto. Se encontraba sentado al lado de un cerezo con los pétalos rosas cayendo al suelo. El doctor miró a su alrededor y asegurándose de que nadie esté viéndolo, soltó un sórdido grito. Con sus propias manos mató un chacal. Recordando como la nieve se volvía roja y las pupilas blancas de ese animal. ¿Era necesario hacer eso? La supervivencia pudo más que la moral.

-Me enteré lo que pasó.

Eggman giró su cabeza y pudo ver como Knuckles se acercaba a él. El banco donde se encontraba sentado el doctor era largo, el equidna se sentó a su lado.

-Sé que es difícil hacer lo que hiciste. Pero era la vida de ese chacal o la vida de Brigitte. Para ti ¿Hiciste lo correcto?

-¡Ja! Aún me pregunto si hice lo correcto al llevarla a mi escondite. Knuckles, algo raro está pasándome. Últimamente estoy haciendo cosas que nunca haría.

-Si se nota. ¿Sabes que tu abuelo y mi abuelo pelearon juntos? -El doctor le prestó atención al equidna. -A diferencia de ti, Gerald sacrificó todo para salvarnos de esos Black Arms, y mi abuelo te entregó la armadura que Gerald usó. Escuché que te habías enojado mucho, que porqué no lo trajeron de vuelta.

-Ahora me hace falta.

-Shisai me contó que el mató a muchos, para salvar a otros. Y mi abuelo es la prueba de eso. Si aún seguiría con vida, te pediría que no te enojes. Que entiendas el sacrificio que hizo. Ese chacal aunque no lo parezca, se lo merecía.

-Eso espero...

.

Nack podía oír los aullidos de los chacales, perdieron a un hermano el combate y el mismísimo Zero lo enterró. Sabía que ese chacal no iba a dejar las cosas simples. La comadreja colocó manzanas a una distancia aproximada, desenfundó su revolver y disparó. De las cinco frutas, cuatro fueron destruidas, había fallado un tiro.

-¿Te ayudo?

-Por supuesto preciosa.

Widowmaker alzó su rifle y dio en el blanco con tan somo jalar del gatillo. Junto con la mujer, Nack regresó a poner mas blancos para mejorar su puntería al máximo. Ahora colocó piedras en vez de manzanas. Retornó a su lugar y apuntó.

-Oye Widow, si pensaras en desertar ¿Que pasaría si te encuentran?

-Sería acusada de traición.

La comadreja rió. Jaló y la bala dio en la piedra. Ahora era el turno de la francotiradora.

-Además ¿Donde escaparía? -Agregó Widowmaker.

-¿No tienes a nadie? Bahamut no cuenta pero ¿Amigos, novio, familia?

Un ligero dolor de cabeza la invadió. -Lo tuve... Una vez.

Ella había disparado pero no dio en el blanco, aún teniendo esa mira de alta tecnología instalada en ese rifle, falló el tiro. Puso el cañón el la fría nieve, apoyándose en la culata del arma.

-Oye Widow, si quieres estar sola, solo dímelo.

-No, me agrada soltar todo lo que tengo con alguien.

-¿Vez? Sabía que te agradaba. -Nack sonrió alzando su sombrero.

-Tampoco te alegres mucho... Aunque trato de recordar, todo esto me bloquea. Y pensar que la persona que estamos siguiendo, era mi amiga.

-¿Quien la pelirroja de muslos hermosos? ¿O la anciana?

Widowmaker soltó una pequeña risa. -La segunda, Ana Amari.

Nack veía a Widowmaker como un diamante a pulir, sabía que con toda esa mugre encima había algo brillante. Una mujer tan bella como ella de distintos ángulos era muy difícil de encontrar. La comadreja se percataba de que este trabajo era por obligación, se le ve en el rostro que quiere quitar todo por la borda y huir a donde sea. Y con Bahamut vivo, esto seguiría.

Detrás de ellos, Zero se acercaba con un comunicador y a toda prisa. Nack y Widowmaker volvieron a sus roles.

-Bahamut llamó... Shadow se dirige a Sky Sanctuary. Nos quiere allá lo mas pronto que sea posible.

.

.

.

.

Continuará...

.

.

Si si si, queda menos de la mitad para que este fic termine. Igual no se preocupen que habrá otras dos partes más! Aún tenemos que ver a Silver y Blaze, Jet y sus amigos. Y a Nack haciendo algo bueno. Y como no a la siguiente amenaza. Bueno, me despido y que tengan buenas noches!