Pasaron los días y las clases se tornaban cada vez más pesadas, los alumnos, bueno, casi todos los alumnos, se pasaban horas de horas en la biblioteca, haciendo los deberes de todas las asignaturas que llevaban.

- ¿James?… ¿Sirius?, esperé encontrarlos en cualquier lugar menos acá en la biblioteca…

- Shshshsh – dijeron los chicos al unísono- intentamos copiarnos de la tarea de Estudios Muggle de Miliscent Stratford- Terminó de decir Sirius mientras señalaba a una chica maltrecha leyendo "Costumbres y hábitos de los muggles" y apuntando frenéticamente en su pergamino.

- No sabía que llevaban ese curso

- Todo es por culpa de Evans

- ¿Y qué tiene que ver Lili en todo esto?

- Que James quiso meterse a ese curso para poder estar con ella, y como no quería estar solo me arrastró con él hasta ese curso.

- Y… ¿por qué mejor no le piden su pergamino?... sería más fácil en vez de estar usando los ojos mágicos de Zonco…

- No, ¿estás loco?- dijo James, quien de repente se sobresaltó- Ningún chico, en su sano juicio, le hablaría a Miliscent Stratford, nunca, jamás.

- Ay, vamos chicos, no puede ser tan malo hablarle, osea, no es una miss hechicera, pero seguramente es una buena persona.

- En serio, Remus, ella está loca, dicen que cuando se molesta hace unos sonidos tan extraños que te deja en shock…- decía Black

- Y que cuando se ríe se convierte en un duende asqueroso y apestoso…- James terminaba la idea de su amigo.

- Sí, claro, y ustedes creyeron eso… a ver… quien se los dijo…

- Suzanne Bones- dijo James

- Florence Stuttgart- siguió Sirius

- ¿Y les creyeron?... pero si esas chicas hablan cualquier cosa con tal de reírse de la gente…

- Sí, pero son muy bonitas-volvió a decir Sirius.

- Iré a hablar con ella y les demostraré que no es tan mala como piensan…

- No, Remus, no vayas, por tu propia seguridad- pero fue inútil porque Remus ya se dirigía a la mesa del costado para hablar con la chica.

- Hola- dijo Remus con voz amigable. La chica miró a todas partes pensando que no era ella a la que le hablaban, como no vio a nadie más, se señaló a sí misma.- sí, te estoy saludando a ti- respondió Remus al gesto de la chica

- ¿Vienes a molestarme con alguna broma o algo?

- ¿Qué?... no, yo sólo quería saludarte y ver como estabas, porque sabrás que estamos en el mismo año y nunca nos hemos hablado antes…

- Ah, bueno, hola, entonces. Yo pensé que también querías copiarte de mi trabajo, cómo lo hacen ahora tus amigos, yo me di cuenta porque tengo un tercer ojo justo acá- seguía diciendo mientras mostraba un feo ojo en la parte de atrás de su cabeza, cubierto por su cabello.- bueno, aunque la verdad es que son muy obvios, mira…

Remus volteó hacia donde se encontraban sus amigos, no sin antes horrorizarse por el asqueroso ojo, justo a tiempo para darse cuenta como estos los miraban, y luego se hacían los indiferentes.

- Sí, bueno, lo siento por eso…

- No, no te preocupes, en este pergamino me estoy inventando cosas, mientras que ellos creen que es mi verdadero trabajo. Mi nombre es Miliscent Stratford- dijo la chica con voz como si estuviera con un resfrío.

- Yo soy…

- Remus Lupin, sí, lo sé…- la chica de cabello mostaza no había dejado terminar a Remus de presentarse.

- ¿y de qué casa eres Miliscent?

- De Slytherin… y tú de Gryffindor ¿no?

- Sí, así es.

Pasaron unos minutos muy incómodos en los que ninguno de los dos habló y se escuchaban las risas ahogadas de los dos merodeadores de la mesa del costado.

- Bueno Miliscent… yo tengo que ir a… irme… fue un gusto en conocerte…. Dijo el chico por fin, que ya no quería seguir conversando con la rara chica.

- Espera, no te vayas, quédate conversando conmigo… ¿sabes algo?... tu eres el único chico guapo que me ha hablado hasta ahora de buena manera, todos los demás siempre se burlan de mí. Puedes estudiar Pociones conmigo, si quieres…

Remus, viendo como estaba la chica, que casi se pone de rodillas para que se quede, aceptó quedarse un rato más, sacó su libro de pociones y se puso a leer el capítulo 66. Miliscent, sin perder tiempo, se sentó a su costado y sacó el mismo libro en el mismo capítulo.

- Qué coincidencia, los dos estamos en el mismo capítulo

- Ah, sí- dijo el chico mirando a sus amigos en señal de ayuda.

- Y… ¿qué te parece la clase de Neptune?- volvió a decir la chica después de unos minutos

- Mala, pero… escucha Miliscent, intento estudiar

- Disculpa, te prometo que no te voy a distraer más…- mientras la chica andrajosa decía esto, Remus sólo giraba los ojos y los ponía nuevamente en el libro.

- A mí también me parece mala, el profesor es….- seguía diciendo Miliscent después de varios minutos de tratar de contenerse, y ahora, no había nadie quien la calle. Cuando Remus, que ya no aguantaba volteó nuevamente a ver a sus amigos, se dio con la sorpresa de que ya no estaban ahí "¿y ahora qué rayos hago", pensaba mientras Miliscent seguía hablando sobre miles de temas, mientras Remus trataba de no escucharla y enfocarse en su libro.

- ¿Y Romeo, cómo te fue?- se escuchó decir a Sirius, cuando por fin Remus se había logrado librar de Miliscent, aduciendo que tenía que ir a mandar una carta a las lechucerías.

- Horrible- dijo el chico recostándose en su cama

- Te lo dijimos- dijo James que estaba tendido en su cama jugando con su pequeña snitch

- Es que ella … ella es … tiene un ojo asqueroso detrás de la cabeza

- ¿En serio?- preguntó Black- eso sería genial

- Y asqueroso, aunque útil- añadió Potter

- Sí, bueno, al menos me libre de ella porque…- pero Remus no pudo terminar de hablar porque Peter entró corriendo a la habitación, tropezándose con el pie de Sirius, que accidentalmente, según él, estaba en ese lugar, y haciendo un ruido estrepitoso.

- Lo siento, Pet, no te vi- dijo Sirius con cara de inocente

- Auch!- gimió Peter una vez que ya se hubo levantado- tengo que contarles algo importante- seguía diciendo jadeando.

- Bueno, ¿y qué esperas, una invitación?- dijo James interesado

- Lo que pasa es que estaba en la cocina, comiendo unos ricos panecillos de menta, cuando escuché unas voces, como no las reconocí, me escondía debajo de la mesa de amasar. (rataaa). Cuando al fin aparecieron los dueños de las voces, me di cuenta que eran unos Slytherin, que estaban hablando algo acerca de una venganza…

- Sigue Peter, que más dijeron…- Ahora Peter ya había captado la atención de sus oyentes, quienes querían escuchar más acerca del tema.

- Bueno, entonces, uno de los chicos, que creo que era Crabbe, dijo que al fin le iban a mostrar lo que era bueno a alguien, y el chico de su costado dijo que sí, que iba a ser la mejor broma hecha en Hogwarts, y nada más y nada menos que a los Merodeadores.

- Así que esos estúpidos quieren vengarse por las inocentes bromistas que les hemos hecho ¿no?- pensaba en voz alta Sirius

- Pero ellos no cuentan con que nosotros tenemos el mapa del Merodeador, y la capa de James- seguía Remus

- Los atraparemos en su mismo juego, y nosotros seremos los que harán la mejor broma que Hogwarts haya visto en su historia. Todos nos amarán, más de lo que ya lo hacen, y Lili al fin aceptará salir conmigo

- Pero, ¿cómo lo vamos a hacer?

- Bueno, supongo que tendremos que hacerle una visita nocturna a los Slytherin hoy.- Volvió a decir James.


Una vez que ya era de noche, los chicos salieron por el retrato de la señora gorda, llevando consigo la capa de invisibilidad y el Mapa del merodeador. Recorrieron todos los pasillos necesarios, siempre evitando al viejo Filch y a su espantosa gata, que caminaban por el segundo piso.

Cuando que llegaron a las mazmorras, decidieron entrar a la Sala Común de Slytherin, pero la contraseña "dippin pumpkin dots" había sido cambiada (en parte porque todo Gryffindor parecía saberla, porque James, usando la capa, escuchó cuando Goyle entraba a la sala). Los chicos, al ver esto, esperaron unos segundos, pero como nada sucedía, volvieron a su sala común y prometieron conseguir la contraseña el día siguiente. – Cueste lo que cueste- se escuchó decir a James mientras los chicos se echaban en sus camas y se disponían a dormir.

A la mañana siguiente, todos despertaron y se dirigieron hacia el gran comedor, donde desayunaron rápidamente y se dirigieron a la clase de Adivinación, donde todos serían asesinados de todas las maneras posibles.

- El día de hoy aprenderemos a leer la fortuna por medio del fuego.-se escuchó decir a la profesora Trelawney por todo el salón. – Cada uno, va a tener un pedazo de pergamino, en el que debe de escribir su nombre. A continuación, su compañero deberá de prenderle fuego a su pergamino, y luego tratar de interpretar lo que dicen las cenizas.

- Esto va a ser muy divertido- dijo Sirius por lo bajo a su amigo, que trataba de contener la risa ante las caras raras que hacía Trelawney al hablar sobre el futuro.

- A ver, señor Black, léale la fortuna a su compañero.

- Sirius se aclaró la garganta una vez que tuvo las cenizas del pergamino de James delante de él, hizo muecas, como imitando a la profesora, divirtiendo a su compañero, y luego dijo:

- Veo… un…una… bellota. Sí, una bellota, que significa- y Sirius dio una rápida mirada al libro que tenía al costado- que significa oro caído del cielo, prosperidad

- Muy bien hecho Black…20 puntos-pero Sirius todavía no había terminado

- Oh… no… pero… que veo… es…es… un cráneo…James, ya que hay un peligro en tu camino y lo verás pronto, ¿me dejas tu capa si?

- Black, no es momento de hacer bromas, déjeme ver- Trelawney observó por un momento las cenizas y luego empezó a retorcerse y a decirle a James que tenga mucho cuidado.

- Bueno, bueno, ahora me toca a mí decirle su fortuna a Sirius- James quemó el pergamino de su amigo y se puso a observar las cenizas por un momento, con una gran concentración. Luego de un momento, llamó a la profesora.

- Profesora, tiene que ver esto, es… es… ¿lo que yo creo que es?

- Oh, pero señor Potter, que ve…

- Profesora, creo que veo un… un… Grimm- y dijo esta última palabra en un tono muy bajo.

- Por las barbas de Merlín, es cierto. Señor Black, fíjese muy bien en estas señales porque el Grimm es símbolo de muerte.

Después de muchos más inventos de muertes por parte de los demás alumnos de la clase, esta terminó, y los chicos se separaron y se metieron de lleno en la tarea de encontrar la contraseña de los Slytherin.

- Pero al fin encuentro a la chica más linda de Hogwarts

- Sirius Black, que sorpresa- dijo Florence Stuttgart riéndose exageradamente

- Bueno, es la verdad o no lo crees-dijo galantemente el chico

- Claro que es verdad… y ¿para qué me buscabas?

- Bueno, para darte esto- dijo Sirius mientras sacaba un clavel blanco

- Oh, Sirius, es hermoso, sabes cómo me encantan las flores- la chicas ahora estaba muy emocionada y después de oler el clavel le dio un beso, muy apasionado por cierto, a Sirius, que no opuso resistencia alguna.

- Qué te parece si vamos a tu cuarto y hacemos las cosas un poco más interesantes (lo dejo a imaginación de cada uno jeje)- sugirió Sirius después de unos minutos de estar besando a Florence.

- Vamos- se apresuró a decir Florence mientras jalaba al chico del brazo.

Después de unos minutos, ya estaban enfrente de una pared blanca de mármol, detrás de la cual se encontraba una puerta que daba a la sala común de Slytherin. La chica miró a Sirius por unos segundos antes de decir la contraseña, segundos durante los cuales el chico le dirigió un beso volado. Sin dudar más, la chica dijo – "Serpentea souls" y la puerta delante de ellos se abrió. Ambos entraron por el hueco, donde encontraron la sala común casi vacía. Después, se dirigieron hacia la recámara de la chica para hacer "magia".

James había pensado desde que se separó de sus amigos, en la manera más exacta de conseguir la contraseña de los Slytherin, y no se demoró mucho tiempo en pensar que sólo hacía falta su capa y algún Slytherin al cual seguir.

Rápidamente fue a su recámara, sacó la capa de su baúl, se la puso, y se escabulló entre un grupo de Slytherins que se dirigían hacia su sala común. Cuando los Slytherin llegaron a la puerta, dijeron en conjunto- Serpentea Souls- y la puerta escondida detrás de la pared blanca de mármol salió y se abrió, dando lugar a un pasadizo que los llevaba a la sala común.

- Demasiado fácil- dijo Potter para sí mismo, mientras corría a encontrarse con sus amigos a la sala común de Gryffindor.

Remus Lupin seguía caminando por los pasillos de Hogwarts, tratando de pensar en cómo conseguir la contraseña. Había pensado en usar la capa de James, pero se dio cuenta de que no estaba, así que imaginó que James ya había conseguido la contraseña de una manera fácil. Probablemente Sirius ya había coqueteado con alguna chica de Slytherin y de esa manera la habría conseguido. No tenía ni idea de lo que iba a hacer Peter para conseguir la contraseña, pero estaba seguro que lo haría, por lo que él no quería ser el único que no la consiguiera.

- No puedo creer que hayas aceptado Sol- decía Lili a su amiga

- Lili, es que no he terminado de contarte

- Bueno, entonces soy toda oídos

- Lo que pasó es que Joshua Scott – dijo Soleil Woods refiriéndose a un guapo Slytherin- me dijo que tenía algo para mí, y me invitó a pasar a su sala común.

Remus, quien se encontraba pasando al costado de las chicas, apenas escuchó el nombre del chico se detuvo en seco, ya sabía cómo conseguiría la contraseña.

- Entonces-Soleil seguía hablando- pasamos y me dio chocolates, y luego, intentó besarme

- ¿y qué hiciste?

- Pues, lo hechicé, ahora podemos decir que Joshua Scott ya no es tan guapo… con todos esos forúnculos en la cara.- dijo mientras reía

- Hola chicas-Remus había aparecido en la conversación, saludando a las chicas que lo miraban extrañadas.

- Hola Remus-dijeron en coro las chicas- ¿qué te trae por acá?- pregunto Lili

- Bueno… la verdad es que no pude evitar escuchar su conversación, y bueno, ya que entraste en la Sala común de Slytherin supuse que habrías escuchado la contraseña que dijo Joshua… así que… ¿me la dices?

- No puedo creer que hayas escuchado nuestra conversación Remus, esperaba mucho más de ti.- decía Lili decepcionada.

- Sí, ya lo sé. No estoy orgulloso de eso, es sólo que de verdad necesito esa contraseña.

- ¿Y para qué?... seguro para decírsela a Potter y Black y puedan hacer alguna de sus idioteces ¿no?

- Eh… noooo…para nada… es para…para…

- Bueno, si es para esos, no te la voy a decir nunca, así que te puedes ir yendo a otra parte a conseguir esa contraseña.

- Es para una chica que me gusta, le voy a escribir una carta y quería ponerla debajo de la puerta de su recámara- dijo al fin Remus desesperado.

- AY, pero que tierno Remus, debiste de decirnos eso antes- Lili tenía cara de soñadora

- Claro, ahora sí te la puedo decir, pero primero debes decirme el nombre de la afortunada.

- Eh…. Es…-pero Remus sólo pudo pensar en el nombre de una chica en ese momento, no muy agradable- es Miliscent Stratford

Apenas dijo este nombre, las chicas se quedaron sorprendidas y se miraron entre sí. No podía decirse que Miliscent era una chica muy bonita, o muy sociable.

- Serpentea Souls- dijo Soleil, todavía extrañada por el nombre que dijo Remus- y suerte con ella- volvió a decir mientras veían como el chico se alejaba del lugar hacia la sala común.

Peter, por su parte, no tuvo otra mejor idea que infiltrarse con un grupo de Slytherins. Se transformó en rata y se quedó junto a la puerta. Cuando un grupo de Slytherins dijeron la contraseña, él la escuchó, y fue corriendo como una ratita a contarles a sus amigos.

Los chicos se reunieron en la Sala Común a la hora acordada, las 3.00 en punto. Cuando todos estuvieron presentes, se miraron y por fin James habló.

- ¿y? ¿consiguieron la contraseña?

- Yo conseguí la contraseña y no sólo eso de Florence.- dijo Sirius con una gran sonrisa.

- Yo voy a pretender que no escuché eso, y sí, sí la conseguí.- habló Remus

- Yo también la conseguí- respondió Peter.

- Bueno, ya que todos parecemos haberla conseguido, entonces no perdamos tiempo y digámosla a la cuenta de tres…1…2…3

- Serpentea Souls-dijeron los amigos al mismo tiempo, mientras se miraban como cómplices

- Ahora sí, veremos quien hace la mejor broma en Hogwarts- dijo Sirius con una mirada pícara.

Una vez llegada la noche, los merodeadores salieron bajo la capa de James a las mazmorras, una vez que llegaron a la pared blanca dijeron la contraseña y entraron rápidamente.

- Bien, ahora, Peter, tu transfórmate en rata y quédate a vigilar que nadie entre al cuarto y nos avisas si pasa algo- dijo James haciéndolas de líder-mientras, nosotros iremos con mi capa a la habitación de Crabbe para ver lo de la supuesta venganza.

Los chicos desaparecieron mientras Peter adoptaba la forma de una rata, subieron las escaleras que daba al cuarto de los chicos y se metieron silenciosamente al cuarto de Crabbe, Goyle y un chico llamado Alesius Thorndike. Apenas estuvieron adentro, vieron varios pergaminos doblados, que cuando abrieron, contenían garabatos y planes para una broma a los merodeadores, que sería realizada en 3 semanas, cuando acabasen de reunir los ingredientes para la poción.

Esta consistía en hacer que los chicos, hechizados por supuesto con algún tipo de poción que ahí se especificaba, caminaran en ropa interior al gran comedor, y una vez ahí, se pusieran a bailar encima de las mesas de las 4 casas.

- Sería un espectáculo muy gracioso- imaginó Sirius riéndose

- Sí, que pena que ellos sean los que lo protagonicen y no nosotros.- rió con él James.

Los chicos se apresuraron en copiar la extraña poción en un pergamino, y salieron rápidamente – no pude resistir tomar unas ranas de chocolate del cuarto, acuérdense que pasado mañana hay luna llena y siempre me dan ganas de chocolate antes de mi transformación-Remus había dicho excusándose cuando sus amigos lo habían cuestionado sobre el bulto que cargaba. Una vez que llegaron a su habitación, se cambiaron y durmieron como unos angelitos.

hola chicos, espero que les haya gustado este cap... la verdad tengo mucho tiempo libre para escribir asi que actualizare rapido al menos por ahora. dejen reviews para saber si les va gustando... todavia no empieza la trama de la historia en si... en el prox capitulo recien empezara la mejor parte.. segun yo... jajaja... pero bueno...solo diganme qe tal les parece para que crezca un poco mi ego y asi terminar de escribir mas rapido...

se despide por ahora... HAZEL BLACK!