Jack regresaba a la propiedad Spicer, presionando su helipack para ir más rápido. El cuerpo del joven genio estaba casi paralelo a la tierra mientras regresaba.
Chase había gritado, gritado por él. Nadie había gritado nunca por Jack en semejante nota de desesperación; tal era la esperanza que Jack lo protegiera. Nunca nadie dependió de él así antes. Nadie lo necesitó de ésa forma.
Y la primera vez que pasaba, no sólo era Chase Young, sino que Jack no estaba ahí.
Eso desgarró a Jack. Rompió su corazón y lo enojó la mismo tiempo. Estaba enfermo de desesperación y lívido de ira y salió como una súbita, violenta necesidad de hacer sufrir dolor a alguien más.
Jack verificó su localización GPS. Mierda; todavía estaba lejos y Wuya estaba ahí ahora, destruyendo su guarida y queriendo lastimar a Chase- No, Wuya no quería herir a Chase.
Quería matarlo.
Jack empezó a maldecir en cada idioma que se sabía, incluso aquellos que no manejaba bien. Se demoró un poco en ruso y alemán.
El único RoboJack que estaba funcionando totalmente era RJ 13 y en su caso "totalmente funcionando" rozaba la mentira. Sus brazos y piernas aún funcionaban, pero había hecho volar demasiados fusibles y estaba ese pequeño "problema" personal suyo.
"Las cosas que pienso son divertidas cuando estoy aburrido" pensó Jack para sí mismo. No lo estaba ayudando. Chase necesitaba ayuda de cualquier tipo que le pudiesen dar. Oh, al demonio.
-¡Atención a todos los JackBots!- el gótico adolescente sacó su teléfono celular. Tenía una línea especializada para transmitir órdenes a sus robots –Comando de prioridad¡Barrido inmediato Alfa de precaución de seguridad! Contraseña¡Annihilatify! Repito, la fuerza mortal está autorizada. ¡Protejan a Chase Young!-
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A cuarenta y ocho kilómetros (1), Wuya miró hacia el JackBot que había estado intentando sacarla de la puerta. Hubo un extraño zumbido y lo que se parecía sospechosamente al barril de una ametralladora surgió del cuerpo del robot. Apuntó directamente al estómago de la bruja Heylin.
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-Comando de prioridades de RoboJack Unidad 13¡ Barrido inmediato de encierro¡Iniciando la secuencia de activación! Prepárate para recibir orden de prioridad. ¡RJ 13, saca tu trasero de allí y pon a salvo a Chase Young¡Si algo le pasa, te desinstalaré tu componente favorito y te convertiré en una PorristaBot!-
Los ojos de RJ 13 se abrieron de golpe, con las palabras de su creador todavía sonando en su procesador central. La cerradura que mantenía cerrada la cámara siseó mientras se abría despacio. RJ 13 había sido desterrado y encerrado bajo llave varias semanas antes por ser malo con el lavarropas en la casa principal y había escapado de la reconfiguración sólo porque el Amo Jack pensó que era cómico. RJ 13 no quería ser una PorristaBot.
Nunca conseguiría acción de ésa forma.
El joven mecánico se tambaleó mientras salía de la cámara y echó una desesperada mirada a su alrededor, buscando lo que se suponía que debía proteger. RJ 13 miró asustado como un JackBot cruzó volando la guarida para explotar contra una pared, con el cañón láser ardiendo. ¿El amo Jack había ordenado un barrido inmediato Alfa de precaución de seguridad? Las cosas debían estar mal; ¡tenía que encontrar a Chase Young!
Ahora, si sólo pudiera recordar lo que era eso...
Recuperando las piezas aprovechables de los fusibles que le permitieran acceder a su almacenamiento de memoria a largo plazo, quizá no habían sido una buena idea después de todo. RJ 13 se encaminó hacia los sonidos de lucha.
Había un escuadrón de JackBots atacando... oh¡cuál era su nombre? Ya sabes; ella. ¿Bruja Heylin, era un fantasma, abusaba del delineador de ojos más que el amo Jack? RJ 13 estaba efectivamente seguro que ella no era ningún Chase Young.
Un movimiento captó la atención del robot. RJ 13 empujó un brazo detrás de una mesa de trabajo volcada y salió sosteniendo al muchachito chino por su pulóver negro.
-¿Eres Chase Young?-
-¡Jack, imbécil¿Qué quieres decir...?- Chase se cortó en seco. El brazo que lo sostenía estaba tan rígido como el acero.
La cara, si bien era sin lugar a dudas de Spicer, era antinaturalmente lisa y simétrica. Y lo más notable de todo, Jack Spicer no tenía RJ 13 impreso bajo su ojo, justo debajo del delineador.
-Eres un robot-
-RoboJack Unidad 13¡para mala fortuna de algunos!- se introdujo RJ 13 con alegría –Si eres, de hecho, Chase Young, me han dado la oren prioritaria de protegerte de acuerdo con la más alta clasificación. Si es necesario, enfrentaré la destrucción total para asegurar tu escape-
-Yo soy Chase Young- declaró el guerrero con claridad, y lanzó una mirada intranquila a Wuya.
-Entonces salgamos de aquí- declaró RJ 13. El adolescente mecánico cambió su agarre de Chase hasta que el pequeño amo dragón estuvo acunado en sus brazos. Con unos saltos de magnitud inhumana, el robot sacó a Chase de la guarida y volvió a la casa principal.
-Amo Jack incluso me dejó salir de mi encierro bajo llave, así que sé que te tiene en la más alta estima- dijo RJ 13, golpeando una puerta que daba hacia el vestíbulo delantero.
-¿Por qué estabas encerrado bajo llave?- preguntó Chase.
-Porque el lavarropas es una prostituta- largó el robot.
Antes que el autómata pudiera explicar, o Chase pudiera preguntarle, las tablas del piso bajo RJ 13 explotaron, enviando a volar al robot y a su pequeña carga.
Wuya escaló a través de las arruinadas tablas del piso. El vestido de la bruja estaba hecho harapos y su piel estaba oscurecida con innumerables quemaduras de láser. Para abreviar, Wuya no parecía feliz para ningún ser razonable que la viera.
Chase se levantó y corrió por el corredor. RJ 13 se volvió para enfrentar a la bruja Heylin.
-Te conozco- gruñó Wuya -¡Eres al que encontré garchándose (2) al lavarropas!-
La mordaz réplica de RJ 13 no fue escuchada; algo agarró a Chase por el cuello y le dio un tirón lo suficientemente fuerte para hacerlo ver las estrellas. El pequeño guerrero hizo un ruido ahogado, llevando sus manos a su garganta.
-¿Estás bien, Nuestro Chase?-
-¿N-Nana?-
Nana Spicer desenganchó su bastón de la capucha del pulóver de Chase y se aseguró que la puerta estuviese cerrada con llave. El cuarto al que lo había arrastrado era... bien, Chase nunca había visto uno como ese antes.
Posiblemente porque nunca había entrado a un santuario del Tercer Reich.
Equipamiento nazi para fiestas, adornos, y artículos históricos atiborraban la habitación. Los uniformes y banderas colgaban de cada pared. Estantes de vidrio que tenían desde medallas alemanas de la SS hasta pistolas antiguas y fotografías, sobre el suelo de madera dura.
-Esa bruja está tras de ti, Nuestro Chase?- como siempre, el acento irlandés de la mujer hizo parecer como si estuviera preguntándoselo, después del desastre. Tenía en la mano una bien pulida pistola Luger en la –al parecer- frágil mano.
Chase asintió, masajeándose el cuello.
-Ya nos haremos cargo de eso-
Cuando las esperanzas del pequeño señor dragón volvieron, RJ 13 pasó por la puerta. Más bien, la mayoría de RJ 13 pasó por la puerta. Su cabeza y su brazo izquierdo parecían estar perdidos.
-Escucha, todo lo que dije... todo lo que digo es que si estás tan desesperada por un niño, conozco una mejor manera de conseguir uno- la voz del robot flotó a través de la puerta. Estaba intentando sonar afable.
-Bien; uno: eres una máquina. Dos: no estoy tan desesperada. Tres¡Cuando mate a Chase, seré el guerrero Heylin más poderosa del mundo! Y podré tener cualquier hombre que quisiera, gracias- Wuya se tambaleó a través de la puerta arruinada, con la cabeza de RJ 13 bajo un brazo.
Nana Spicer levantó su arma, pero Wuya lanzó la cabeza del robot con exactitud sorprendente, golpeando la mano de la anciana. El arma se descargó en el techo.
-¿Ves, Chase? Éste es el problema con depender de Jack Spicer. Vas a él por protección y te deja con una anciana, un robot pervertido y un osito armado. ¡Qué absolutamente inútil!- la bruja Heylin empezó una caminata siniestra hacia el pequeño guerrero. Chase retrocedió, esperando encontrar alguna cubierta en medio de los fragmentos de vidrio y los despliegues orgullosos de mal.
Una parte de él alabó a Jack Spicer por fallar de forma tan miserable. Otra parte de él comprendió que sin magia, Shen-gong-Wu y fuerza sobrenatural, había muy poco que podría hacerse contra Wuya. Jack luchaba contra ella, o Bean, o los monjes, o el mismo Chase todos los días con nada más que sus robots y sus ingenios. ¡Y ni siquiera permitió a sus robots usar fuerza mortal!
¿Acaso el muchacho estaba completamente loco?
-Ven aquí, Chase. Si eres un muy buen muchacho, lo haré rápido y sin dolor- ronroneó Wuya. El cuerpo de RJ 13 se aferró a ella, pero con sólo un brazo y sin ojos para ver, fue echado de lado con sólo un brazo, como basura.
Chase se dio vuelta y corrió. Wuya estaba entre él y la salida, pero quizás podría tener una ventaja; después de todo, estaban en el primer piso. El dragón en miniatura oyó los pesados pasos de Wuya detrás de él, oyó a Nana Spicer que insultaba en algún idioma fluido, lírico, escuchó la cabeza de RJ 13 llamando a su cuerpo.
Pero fue lo que vio lo que lo hizo agacharse bajo el alféizar, haciéndose una bolita.
Jack Spicer entró a través del vidrio de la ventana, con los brazos cruzados para proteger su cara. El joven pálido aterrizó con pesadez entre Chase y Wuya.
-¡No en mi guardia, Wuya!- gruñó, chasqueando los dedos.
La docena de JackBots que habían acompañado a su amo a la caza del Shen-gong-Wu entraron a raudales en el cuarto, con sus cañones láser preparados para usar. Jack no esperó que los fuegos artificiales comenzaran. Agarró a Chase por la parte de atrás de su pulóver y lo envolvió bajo un brazo. Considerada su preocupación principal, el genio maligno volteó buscando a Nana Spicer, quien se agarraba la mano derecha con una expresión dolida en el rostro.
-¡Ven, Nana¡Tenemos que salir de aquí antes que!-
-¡Espina de rayo!- un rayo de electricidad quebró el aire y causó que varios JackBots explotaran y empezaran a arder.
-¿¡Qué demonios pasa, Nuestro Jackie?!- exigió Nana Spicer.
-¡No hay tiempo, Nana!- chilló Jack y empujó a Chase a los brazos de la mujer –Sólo reg-
Jack no tuvo tiempo para terminar la palabra, porque lo agarraron y lo lanzaron lejos de la puerta. El joven albino aterrizó en algo duro y afilado. Cuando la superficie dio paso a mil fragmentos dolorosos, Jack comprendió que había caído en el lugar en donde había aterrizado. Sintió el vidrio roto a través de su ropa y cómo se le clavaba en su piel sensible. Rodó hacia un lugar sin vidrios, intentando que sus dedos no tocaran los fragmentos de vidrio.
Wuya estaba avanzando hacia Nana Spicer y Chase Young, con el Shen-gong-Wu Espina de rayo bien agarrada en la mano. Nana Spicer echó una mirada a su alrededor con desesperación, intentando encontrar una ruta de escape. Jack casi se rió de la idea; una mujer de ochenta años lastimada, llevando un niño, intentando huir de una bruja Heylin sobrenatural.
Chase no buscaba una vía de escape. Miro fijo hacia Wuya. En sus ojos tenía un conocimiento de su propia muerte que resultaba obsceno en un niño tan pequeño. Jack le había fallado, Les había fallado a ambos.
Chase había gritado, gritado por él.
Con el corazón roto, Jack sintió cómo el enojo se apoderaba de él. El joven estaba asustado, aterrado, pero por una vez el sentimiento lo llevó a la acción. Con las emociones batallando en su pecho, tanteó en el vidrio roto buscando algo, cualquier cosa que pudiese ser usado como arma.
Los ojos de Chase se dirigieron casi por accidente hacia el joven pálido. Había una diminuta porción de esperanza en su expresión.
La mano de Jack se cerró alrededor de la empuñadora de una espada del uniforme de un oficial de la SS.
-¡Apártate de ellos, Wuya!- aulló, corriendo hacia la bruja.
Jack sabía lo que tenía en su mano; un ornamento de sesenta años hecho para lucir como un arma, que había estado juntando polvo por cincuenta años. La maldita cosa probablemente nunca había sido afilada. Él sabía todo eso. Sabía también que era un largo pedazo de metal que podía golpear el brazo de Wuya y, quizás, si tenía muchísima suerte, lograría que dejara caer la Espina de Rayo.
Quizás fue por eso por lo que se sorprendió cuando la hoja cortó, limpia, el brazo de la bruja.
La mandíbula de Jack cayó, cuando el brazo desunido de Wuya, todavía asiendo el Shen-gong-Wu, golpeó el suelo con un húmedo "plop".
Wuya lo miró fijo. Jack lo miró fijo. Habría sido difícil decidir quién estaba más asustado.
La bruja Heylin levantó su brazo despacio, mirándolo, cortado limpio debajo del codo. La herida estaba chorreando sangre en torrente, como si las arterias no hubiesen notado que había sido cortado. Jack se maravilló de cuánta sangre podía salir de un brazo tan flaco como ése.
-Oh... - Jack quiso disculparse. Entonces el susto se tornó enojo, dándole una patada en el trasero y recordándole que esa perra mística había intentado asesinar a Nana Spicer y Chase. De hecho, una vez que superara el susto inicial, estaba seguro que lo asesinarían a él también. Era demasiado tarde para disculparse. Era demasiado tarde para los compromisos. Había sólo una manera de seguir y era hacia delante.
El joven albino empuñó la espada con fuerza y la dirigió al pecho de Wuya. La bruja gritó y se retorció de dolor. Jack empujó la espada, hasta que la espalda de la mujer quedó pegada contra la pared. A esta altura el joven entendió que sólo la punta de la espada había entrado en el cuerpo de Wuya. Jack, en su inexperiencia, había sostenido la hoja verticalmente. El ancho de la espada había quedado atrapada entre las costillas de Wuya, previniendo cualquier daño serio. Jack apoyó su peso en la empuñadura de la espada, en un esfuerzo por enterrar la hoja más profundo.
Esto hizo que Wuya gritara más fuerte.
-¡Ca-cállate!- gritó Jack. Todavía estaba aterrado. ¿Cómo podía estar tan asustado cuando estabas intentando matar a alguien en serio¿Con todos ésos sentimientos¿Miedo y dolor y egoísmo? Bien. Jack podría tratar con eso. El miedo lo había llevado a atacar Wuya; él podría convertir esas cosas en armas.
-¡¿Entras en mi casa y atacas a mi abuela y a mi Chase y destruyes mis robots¡C-cómo te atreves¡¡Cómo te atreves a tocas ésas cosas!! ¡Son míos!- gritó el pelirrojo -¡Fuera¡Vete y nunca vuelvas aquí otra vez¡Si alguna vez vuelves a mi casa te mataré en donde estés!-
Wuya sólo lo miró fijo. Había medio esperado una lucha con Chase, incluso en forma de niño pequeño. Ser mutilada por Jack Spicer era como ser aporreada por una oveja; no lo veías venir.
Pero... los ojos rojos sangrientos le quemaban con odio. Tenía los dientes descubiertos como si un gruñido estuviera por salir de su garganta. La espada color de plata brillaba, decorada con águilas y esvásticas, casi del mismo color de la piel anormalmente pálida del pelirrojo.
Jack tiró hacia atrás la hoja para que Wuya saliera de una buena vez de su casa.
La bruja se tambaleó, apoyándose con pesadez contra la pared mientras miraba fijo al muchacho... no, al joven hombre que le devolvía la mirada, con el ceño fruncido.
Jack retrocedió despacio. Su talón golpeó el brazo cortado de la bruja y lo pateó hasta su dueña. La bruja Heylin junto su miembro perdido y se arrastró hasta la arruinada ventana.
-Cometa de L-Longi- dijo, débil, con el Shen-gong-Wu apropiado. Momentos después, estaba volando de vuelta hacia la montaña de Chase.
Jack se tambaleó como si le hubiesen cortado las cuerdas. Nana Spicer y Chase lo miraban fijo, como si le hubiera crecido otra cabeza.
-Están-¿están bien, muchachos?- preguntó, sintiéndose como si lo hubieran retorcido y devuelto a su forma original.
-Sólo unas bofetadas, Nuestro Jackie- dijo Nana, bajando a Chase al suelo. La mujer echó una mirada al cuatro arruinado, y entonces a su nieto –Iré por el equipo de primeros auxilios. Vengan a la cocina y entonces podremos remendarnos-
Se fue, dejando solos a Jack y Chase. El par se evaluó el uno al otro durante un minuto.
-El Jack-osito no funciono¿uh?- dijo Jack –Lo siento. Quizás le ponga un generador de campo de fuerza al próximo-
-La rechazó por bastante tiempo- contestó el guerrero –Como RJ 13. Por lo menos, hasta que el Jack real pudiera llegar para manejar la situación. Salvaste el día, Jack Spicer-
-Sí. Sí, supongo que lo hice- contestó el adolescente albino, quieto. Hizo una pausa –Estoy temblando-
-Puedo verlo- le dijo Chase. El joven albino estaba temblando con tanta furia que era una maravilla que estuviera en pie –Ven; iremos a la cocina y podrás descansar-
El pequeño señor dragón fue al lado de Jack y se aseguró que siguiera de pie, sosteniéndolo con su hombro. El otro todavía tenía agarrada con fuerza la empuñadura de la espada.
-Si gané¿por qué siento como si estuviera a punto de vomitar mis intestinos?- preguntó el joven. Dejó que Chase lo llevara hasta el vestíbulo. De hecho, Jack no parecía dispuesto a protestar por nada.
-Es la primera vez que derramas sangre; siempre toca a las personas. No te preocupes; lo hiciste bien-
Jack asintió, despacio, sentándose en un taburete. Hizo una débil mueca. Un rubor tenue corrió por sus mejillas.
-Ch-Chase, creo que mojé mis pantalones- dijo con una diminuta voz.
-No, no lo huelo- el pequeño frunció el entrecejo y olfateó un poco.
-Mis pantalones están húmedos- protestó Jack.
-Oh, eso sólo es sangre- dijo el señor dragón, en una voz que intentaba ser tranquilizadora.
-¡¿S-sangre¡¿Qué sangre¡¿ Mi sangre?!- graznó el pelirrojo.
-Sí-í. Aterrizaste en el vidrio roto. Tu espalda quedó rebanada a tiras, Spicer- dijo Chase Young, mirando al agitado joven -¿De verdad no lo notaste¡Tus venas deben estar bombeando pura adrenalina ahora mismo!-
Jack estudió sus pantalones mojados, asustado, cuando vio la débil huella de sangre que había dejado en su camino hasta la cocina. Una ola de vértigo lo golpeó. Entre el ataque, la mutilación, y ahora sus propias heridas, era demasiado, Sus ojos se le pusieron en blanco y el pelirrojo se derrumbó en el suelo, desmayado.
Chase Young suspiró, mirando al joven inconsciente.
-Mi héroe- gruñó con sarcasmo.
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Notas de Nakokun (traductora):
(1) En el original decía treinta millas, que equivalen, más o menos a cuarenta y ocho kilómetros.
(2) Es la palabra que mejor describía lo que estaba haciendo –y no sólo con el lavarropas, como leerán en próximos capítulos- Para las argentinas no debe resultarles una palabra extraña, y quienes no conozcan lo que significa de seguro lo van a adivinar.
Publiqué tres capítulos en una semana, más un nuevo fanfic, así que no digan que soy perezosa. Es así porque Din Kelion publicó un nuevo capítulo de "You wish!" y era mi deber moral traducirlo. Así que espero sus comentarios, que son mi aliento a seguir traduciendo y escribiendo.
PD: mil perdones por la confusión, sólo ahora pude arreglarlo, y muchísimas gracias por ahcerme notar el equívico.
Nos leemos
Nakokun
