Chase apenas había llegado a la cocina, bañado y vestido, cuando el lamento de Jack atravesó toda la casa. El pequeño señor dragón se congeló, con una mano lista para empujar la puerta giratoria de la cocina.

"¡Wuya volvió!" pensó Pequeño Chase al instante.

Por un momento Chase Real se inclinó a estar de acuerdo, pero una voz masculina y profunda atravesó la puerta como si fuera una sentencia.

-¡¿Por qué demonios estás llevando un vestido?! Será mejor que tengas una respuesta no-homosexual-

-¡Tengo puntos!- chilló Jack en respuesta –Yo... ¡me caí de una escalera y aterricé en algún metal¡No quería llevar algo con cinturón!-

-Recibí una llamada- el tono de voz indicaba que allí había un insulto que todavía no surgía del todo –El cuarto del Reich fue muy dañado y mamá está lastimada-

-Este-uh-ella-¡ella me pidió que colgara una bandera¡Pero me caí de la escalera y aterricé en uno de los estantes con cascos! Y-uh-¡la escalera la golpeó cuando cayó!-

Hubo una larga pausa, pesada.

-¿N-no lo arreglaron los JackBots?- Jack tembló.

Chase nuca sabría la respuesta con exactitud, porque en ése momento la puerta de la cocina se abrió con un sonido fuerte y luego se estrelló contra Chase, con la suficiente fuerza como para hacerlo tambalearse por unos pasos. El movimiento imitó al de Jack, quien había sido lanzado a través de la puerta para caer en la dura madera del piso varios pies más lejos, lloriqueando de dolor por el tirón de sus puntadas.

-¡¿Qué demonios?!-

Abriendo un poco la boca por el dolor, el joven albino se arrastró rápido hasta Chase, y envolvió al niño en un abrazo con sus brazos cubiertos por las mangas del kimono.

-¡Actúa como un niño!- le siseó Jack.

-¡¿Qué demonios es eso, Jackie?!-

El rabioso portavoz fue finalmente revelado. Un hombre gigante estaba de pie en la puerta a la cocina. Estaba vestido impecablemente; como si alguien hubiera puesto un Vikingo en un traje Armani. Pelo rubio sólo empezando a encanecer había sido echado hacia atrás para dejar al descubierto las afiladas facciones de la cara. La edad estaba empezando a mostrarse; podía tener sin problemas cuarenta años. Pero los ojos reluciendo con la dureza y el filo de los diamantes brillaron en reconocimiento.

-¡Estoy haciendo de niñera!- gritó el muchacho -¡Geez, cálmate, Papá!-

Chase se sentó, tétrico, en uno de los taburetes altos que rodeaban la mesa en el medio de la cocina. El padre de Jack se sentó en el otro extremo y miró al pequeño guerrero como un científico miraría a un insecto particularmente interesante. Jack cojeó alrededor del cuarto, empezando a hacer el desayuno.

Chase se preguntó por qué los JackBots no estaban haciendo el desayuno, pero RJ 13 abrió la puerta, le dio una mirada al padre de Jack y cerró la puerta antes de irse al vestíbulo. Era evidente que las noticias como el Sr. Spicer corrían.

-¿Niñera, huh?- dijo el Sr. Spicer con brusquedad –Eso es sorprendentemente responsable de ti, Jack-

-S-sí, el padre de Chase es... un amigo mío. Él tuvo que dejar el país de repente, así que me preguntó si podía cuidar al pequeño Chase por un tiempito-

-Mmm. Es bueno que él confíe en ti-

Jack cojeó de vuelta a la mesa con una cafetera en las manos. Sirvió una taza para su padre y otra para él. El joven albino empezó a ir hacia Chase, pero se detuvo rápido y recordó la condición del guerrero. En cambio, devolvió la cafetera a la cocina y recuperó un vaso de jugo de naranja.

-¿Cuántos waffles quieres?- preguntó el pelirrojo, su voz era poco más que un cuchicheo.

-Tres- Chase iba a darle el resto de la orden de la manera imperiosa normal, pero algo en el tono del joven lo detuvo.

-Tráeme el azúcar, Jack- pidió el Sr. Spicer.

Jack lo hizo sin vacilar. El lastimado joven puso la azucarera delante de su padre y esperó. El Sr. Spicer echó dos cucharadas del dulce en su café con toda la elegancia de un dictador quien firmaba una sentencia de muerte.

-Niñera¿huh?- repitió. Había algo en su tono de voz que recordaba a un arma cargada siendo amartillada.

Chase podía ver la tensión atravesando el cuerpo de Jack.

-S-sí papá- murmuró el pelirrojo, despacio.

-Es un trabajo algo femenino para después de la escuela¿o no?- el comentario cortante fustigó como si tuviera lengua de serpiente.

-¡No es un trabajo APRA después de la escuela!- protestó Jack -¡Estoy haciendo un favor!-

-Mmm-

-Jack agradable- Pequeño Chase tomó el control –Se tiene que afeitar la cara porque es un muchacho grande. Y me dio el Jack-Osito. Me gusta Jack-

El Sr. Spicer cambió su atención hacia Chse, cmo si hubiese olvidado que le niño estaba allí.

-¿Tu papá está fuera de China?-

Pequeño Chase dudó, pero Chase Real le dio una patada mental lo suficientemente fuerte como para hacer que el niño asintiera.

-¿Dónde está tu madre?-

-No tengo-

-Ya veo- de nuevo, el tono del hombre sugería que no tener una madre era un pecado capital.

Para Pequeño Chase eso era obvio y tomó un sorbo de su jugo con torpeza, con las dos manos, como los niños pequeños lo hacían. Jack aprovechó la oportunidad para correr a la wafflera y poner su contenido en dos platos.

-¡Quiero frutillas en los míos!- exigió Pequeño Chase -¡Y crema!-

Jack lo miró, pestañeando con sorpresa, mirando a su alrededor como si nunca hubiese estado en la cocina.

-Um... bueno-

El joven albino empezó a revisar los armarios hasta encontrar una lata de pastel de frutillas y un pote de crema. Preparó un rápido plato de waffles para Chase, quien estaba haciendo un gran trabajo al actuar su edad.

-Um... ¿también quieres frutillas, papá?-

-No, yo no quiero frutillas- el veneno goteaba de la voz del hombre.

Jack se estremeció al oírlo. El Sr. Spicer simplemente estaba alzando la cabeza, de seguro para darle otro ataque verbal sin duda por algo que antes había alabado de Jack, cuando la puerta giratoria giró de nuevo. Esta vez, Nana Spicer entró en la cocina. Jack suspiró con real alivio.

Había algo en su aura que dijo: "Ah... refuerzos"

-¿Todo está bien aquí, jóvenes?- preguntó ella, evidentemente sabiendo la respuesta.

-Bien, mamá- mintió el Sr. Spicer -¿Sabías que Jackie está haciendo de niñera¿No es eso responsable de su parte?-

Jack suspiró con ímpetu, poniendo delante de Chase su plato. El guerrero sintió que iba a hacer lo mismo. ¿Cómo se suponía que el joven aprendiera algo de su padre si iba a ser alabado, insultado, alabado y sin ninguna duda insultado por el mismo acto? Todo lo que estaba haciendo estaba reforzando el miedo de Jack y su incertidumbre. No era ninguna maravilla que el muchacho cambiara de lado tan a menudo como de ropa. Con su padre como modelo de rol, no había forma que Jack pudiese elegir la acción correcta.

Pequeño Chase se hundió en sus waffles, aserrando la dulce delicia con cuchillo y tenedor. Después de preguntarse por un momento si Chase estaba intentando ganarse un Oscar, Jack le agarró los cubiertos.

-Mira, permíteme-

Jack cortó los waffles en pedazos manejables mientras Nana Spicer se unió al grupo en la mesa.

-¿Niñera, hmm? No sé; ¿no piensas que Nuetro Chase se parece un poco Nuestro Jackie?-

-Nana... - spuspiró Jack.

-Jack concibiendo un heredero sería demasiado esperar de él- gruñó el Sr. Spicer –Creo que el padre de Chase probablemente quiera a Jack como mamá de Chase-

Las mejillas de Jack se sonrojó cuando puso un plato delante de su padre.

-Sí, Dios prohíbe a los padres saber cómo cuidar de sus hijos- resopló el pelirrojo, bastante seguro para hablar con Nana cerca.

El Sr. Spicer le dio una bofetada a su hijo.

Nana Spicer le dio una bofetada al hijo de ella.

-¡No abofetees a Nuestro Jackie delante de su hijo!- gritó Nana.

-¡Ése enano no es el hijo de Jackie¡Eso requeriría que fuera heterosexual! Gritó el Sr. Spicer.

-¡No llames enano a Chase!- gritó Jack

Los tres abrieron sus bocas para continuar gritando, pero un llanto penetrante los calló.

Chase estaba llorando.

El pequeño señor dragón tenía las manos apretadas contra sus ojos, con gordas lágrimas que rodaban por sus mejillas. El chillón lamento de un niño hizo eco por todos los azulejos e la cocina. Jack, el Sr. Spicer y Nana Spicer se miraron. Finalmente, Jack reaccionó, fue al lado de Chase y envolvió al antiguo guerrero con sus brazos.

-Um... ya,ya. No llores, Chase-

-¡¡Él es malo!!- sollozó Chase, apuntando al Sr. Spicer.

-Sí, lo sé. Está bien; no llores-

Pequeño Chase enterró su cara en el pecho de Jack, untando jarabe de frutilla y crema por la seda negra. Las regordetas manos se asieron a las ondulantes mangas mientras Pequeño Chase se deslizaba fuera del taburete. Jack se encontró sosteniendo a un señor dragón muy disgustado.

-¿Sabes qué? Ven; salgamos de aquí- Jack salió de la cocina tieso.

-¡Yo quiero a Jack-Oisito!-

-¿Lo dejaste en la alcoba?

-Mmm-hmm-

-¡RJ 13!-

-El robot aparecó como por arte de magia. Debió de haber estado acchando en las cercanías.

-¿Sí, Amo?-

-Ve arriba y busca el Jack-Osito para Chase. Estaremos en mi guarida del mal. Oh¿y RJ 13?-

-¿Sí, Amo?-

-Chase te vio molestando a la televisión anoche-

-Oh- si fuera posible para una máquina ruborizarse, RJ 13 lo habría hecho.

-Así que eso significa que quemaste un fusible-

-Un fusible. Sí. Soy breve-

Algo acerca del estrés puesto el el singular lo hizo levantar una ceja.

-Abre el armario de tu pecho-

Todavía con la mirada "desearía tener capilares faciales para poder ponerme rojo", RJ 13 abrió el cierre de su chaqueta, alzó su camiseta y abrió su pecho. Jack tomó rápida nota de los espacios vacíos. Sólo se había quemado un fusible cuando el robot había llegado al clímax, pero el pervertido mecanoide había notado rápidamente el hecho que había algunos de sus sistemas operativos que no necesitaba todo el tiempo.

RJ 13 había canalizado sus fusibles para poder llegar al orgasmo más seguido.

-¿Cinco?-

-El reproductor de DVD quería algo de acción-

-¿El reproductor de DVD?-

-Y-y el sistema de estéreo quería calentar la fiesta-

¿Sabes qué? No quiero saber. Sólo ve por el Jack-Osito-

-¡Sí, Amo!-

.-.

Jack bajó los escalones hacia su guarida del mal y preparó su sistema de seguridad. Sólo JackBots, RoboJacks, y el propio Jack podrían ir y venir ahora.

Chase se había tranquilizado. El pelirrojo sólo había pensado que era un fantabuloso actor, pero las lágrimas todavía corrían por las mejillas del señor dragón, y por Asimov, se estaba chupando su dedo pulgar.

-Está bien- repitió Jack, soltando un poro al niño –Estamos seguros aquí abajo. RJ 13 fue a por el Jack-Osito

EL pelirrojo llegó al último escalón y se sentó tieso, con Chase sentado en su falda. Continuó canturreando y dándole palmaditas en la espalda el pequeño guerrero hasta que las lágrimas dejaron de caer. El joven se puso tieso cuando sintió que abrían la puerta, pero sólo era RJ 13. El robot bajó los escalones le dio el armado juguete a Chase.

Pequeño Chase enterró su cara en el oscuro tejido del hombro del oso. Cuando el lado niño se calmó despacio, Chase Real asumió el mando.

-¿Spicer?-

-¿Sí?-

Por un momento, Chase consideró deshacerse del agarre del genio y lanzarle alún abuso verbal serio, pero los eventos del desayuno lo hicieron reconsiderarlo.

-¿Cuánto tiempo ha estado demente tu padre?-

-Él es bipolar, no demente. Es sólo que no quiere ayuda-

-No tiene ningún control sobre su conducta. Como quieras llamarlo, equivale a demencia-

Jack se quedó callado por unos minutos. Chase todavñia estaba en su regazo, pero su control estaba firme, de nuevo en su lugar.

-Estoy seguro que mucha gente crece con un padre demente- suspiró.

-Por mucho que me lo plantee, vestir a tu hijo como una chica porque querías una hija no es una señal de gran estabilidad mental-

Jack suspiró, el sínodo apenas escondiendo un sollozo.

-¿sabes qué es lo peor?-

-¿Mmm?-

-Quisiera una familia algún día. ¿Cömo voy a ser un buen padre si éste es el modelo del que tengo que aprender?-

-Todos tenemos obstáculos en la vida que-oh¡hazlo volar!-

Jack miró sorprendido ante el lamento, pero Pequeño Chase lo cortó en seco cuando rodeó con sus brazos el pecho del joven albino y lo abrazó con firmeza.

-¡Eres un buen papá, Jack!- lloró Pequeño Chase –¡Me mantienes seguro y me hiciste al Jack-Osito y me hiciste waffles y me mostraste lo que hacen los muchachos grandes¡Eres un buen papá!-

Contra su verdadero buen juicio, Jack le dio una extraña sonrisa y abrazó al chico en su regazo.

-Gracias, compañero. De verdad necesitaba oírlo-

Permanecieron en ésa pose. RJ 13 estaba de pie fuera de la guarida, con sus sitemas enestado de espera. El único sonido era de una mosca zumbando a través de la guarida. Entonces la peste aerotransportada desapareció a través de un conducto de ventilación e incluso ese sonido se fue.

.-.

Tres de los Dragones Xiaolin esperaban en el patio del templo, buscando en el cielo. Después de unos momentos, una mosca zumbó alrededor de sus cabezas.

-¿Kimiko?- preguntó Raimundo.

-¡Mosca de Manchuria!-

La mosca cambió de tamaño y forma con rapidez, reasumiendo su forma normal como la Dragón de Fuego.

-¡Oh mi Dios, todo es verdad!- grió Kimiko -¡Vi al niño¡Es medio chino e incluso se parece un poco a Chase Young¡El padre de Jack le estaba gritando e incluso le dio una bofetada¡Lo vi a través de la ventana de la cocina¡Entonces bajé al sótano y el niño le estaba diciendo a Jack que él era un buen papá!-

-Bien, seré el hijo de un arma(1)- pronunció Clay con lentitud –Si eso no golpea a todos-

-No puede ser. Debe ser una equivocación- respiró Rai.

-¡¿Cómo puede Jack Spicer tener un hijo¡Él ni siquiera tiene esposa!- preguntó Omi.

-Es verdad, Omi. ¡Jack Spicer tiene un hijo!- declaró Kimiko.

.-.

.-.

Notas de RedLioness (autora):

Lamento el largo retraso, gentes, pero el disco en que tenía mis capítulos de "Eternal Youth" sufrió una disfunción y perdí el 99.5 de los capítulos completos que no había logrado actualizar todavía. También perdí un capítulo de "Ghost Story" que estaba a un párrafo de completarse y no pude enfrentarlo por unos días.

De todos modos, vuelvo a la silla de montar. ¡Tengan algo de angst!

Notas de Nakokun (autora):

(1) "Son of a gun" en el original, no entendí qué quería decir esta expresión figurada así que lo dejé literal.

En memoria de Abril Radilla.

Nos leemos

Nakokun