17 / Junio / 2008: (pt. 2) Siento si alguien se siente decepcionado por que hayan pasado tantos años Harry y Hermione separados. Pero en el Summary ya puse que qué haría Harry si se enterase de que tiene una hija de 17 años.

Con respecto a las razones por las que Hermione se fue. Es un poco estúpido, sobre todo teniendo un novio auror. Pero creo que es de esas estupideces que haces en la vida y que después no les pones remedio por pura vergüenza. Hermione en esos momentos se sentía sola, abandonada y con las hormonas de fiesta por culpa del embarazo. Estaba asustada e hizo lo que creyó mejor para proteger a su bebé. Claro que una vez pasó el tiempo se da cuenta de lo que hizo, pero se siente tan avergonzada que prefiere correr un tupido velo sobre el incidente y tirar para adelante con su vida. De ahí que Abigail no sepa sobre su familia. (Atram Potter, espero haber resuelto tu pequeña duda)

Besines a todos. Continuad leyendo y dejad reviews!!

CAPÍTULO 4: ESCARBANDO EN EL PASADO

Después de la graduación llegó el momento más decisivo de mi vida. Era el momento de escoger una profesión. De decidir qué carrera cursar de las muchísimas opciones que se me planteaban. Si para una chica normal y corriente era difícil decidirse, para mi lo era mucho más ya que las carreras que podía optar como muggle se le sumaban las carreras que podía hacer como bruja. Toda yo era indecisión y nervios. Y para colmo veía que los demás a mi alrededor tenían las ideas más claras que yo. Gabriel ya estaba haciendo sus maletas para trasladarse a Oxford en unos pocos días. En seguida tendría que empezar a estudiar. Tomás se iba a Salta donde un amigo de Nicolás tenía un taller de coches y motos y el chico iba a aprender el oficio. Daniela iba a estudiar secretariado, Davinia se convertiría en técnico de laboratorio… todas parecían ir labrando su camino poco a poco menos yo. Había varias carreras que me interesaba pero la que más me llamaba la atención era auror, la policía del mundo mágico. Lo que me echaba un poco para atrás era todo lo que tenía que estudiar sobre todo al principio. Aquella tarde estaba sola en mi habitación, encogida sobre mi misma hecha un mar de lágrimas. Estaba confusa, frustrada y veía que Gabriel se me escapaba por entre los dedos como arena de playa. Valeria y Rama habían ido a la casa y Valeria estaba buscando a Cielo.

- Qué te sucede- dijo sentándose a mi lado.

- ¿Alguna vez has sentido que todo el mundo a tu alrededor iba para adelante y tú ibas para atrás?

- Muchas veces. ¿Por qué sientes que vas para atrás?

- Porque no soy capaz de decidir qué carrera quiero estudiar cuando todos mis amigos lo saben. Y Gaby se va…

- Ya. Juégatela por el camino que crees que te va a hacer más feliz, aunque sea el más arduo. En todos los aspectos de tu vida. Siempre es la mejor opción.

Valeria me dio un beso en la frente y salió del cuarto. Unos pocos minutos después entró Gabriel.

- ¿Qué te pasa? Vale me dijo que viniera a verte que estabas de bajón.

- ¿Me vas a echar de menos cuando estés en Oxford?- pregunté.

- Claro que sí tonta- dijo sentándose a mi lado y tomandome entre sus brazos. Yo apoyé mi mejilla sobre su pecho sintiendo el hipnotizante sonido de su corazón al palpitar- ¿Estás así por eso?

- Entre otras cosas

- Nunca me voy a olvidar de ti. Eres mi mejor amiga. Nadie podrá sustituirte nunca.

Lo dijo con un tono tan convincente que casi me lo creí. Me hizo creer que la distancia no importa teniendo internet y una amiga bruja.

La caja con las cosas de mi madre se había mantenido en encima del armario desde el día de la graduación. Cielo nos había hecho colocar la habitación así que no nos quedaba otro remedio que hacerlo. Mi atención no había vuelto a recaer sobre ella hasta ese momento. Margarita y yo nos sentamos en el suelo y la abrimos. Lo primero que encontramos fue un sobre de color sepia grande. Lo abrí, eran los resultados médicos que le decían a mi madre que estaba embarazada de mi. Había una caja de lata llena de cartas. Cogí y abrí la que había en primer lugar. Databa del 15 de Noviembre de hacía diecisiete años.

"Querida Hermione:

Por favor, mi amor, vuelve, te extrañamos. Molly está muy deprimida y ya sabes que después de lo de Fred… Ron y Ginny también te están buscando. Al final han aceptado lo nuestro. Ginny me contó vuestra discusión, está muy arrepentida… Te extraño mi amor… la casa se me hace enorme sin ti. Se que estar conmigo los últimos meses, desde la muerte de Minerva, no debió ser agradable. Pero te prometo cambiar. Te prometo tratarte y quererte como te mereces, pero vuelve. Y si no quieres estar más conmigo, lo entiendo, te prometo que te dejaré en paz y hacer tu vida. Siempre tuyo… Harry Potter"

- Ese hombre parecía desesperado por encontrar a tu madre- dijo Margarita- La debía querer mucho… de verdad, Aby… no entiendo a tu madre.

- Yo tampoco. Pero espera… Harry Potter…. No puede ser… tiene que haber más Harry Potter en Inglaterra… pero que hayan ido a Hogwarts… ¡¡Por todos los calzones de Merlín, Mi padre es Harry Potter!!

- ¿Quién diantres es Harry Potter?- preguntó Margarita.

- Es una larga historia, pero es el mago más poderoso de la actualidad.

Me lancé sobre la caja ávida de saber más cosas. Había otra caja llena de fotografías. Harry Potter, osea mi padre, salía en todas ellas. Una terrible sensación de ira empezaba a llenar mi alma y mi corazón. ¿Por qué mi madre me había mantenido oculta durante tanto tiempo?. Por qué si mi padre la amaba tanto ¿le había abandonado?. Había tantos por qué que no encontraban respuesta dentro de mi cabeza. Al fondo encontré el diario personal de mamá. La primera página databa del día 1 de Septiembre del año en que empezó a acudir a Hogwarts. No me interesaba saber todo lo que había pasado en el colegio. Lo que me interesaba saber estaba al final. La última vez que escribió fue el 6 de Abril, cuatro días antes de mi nacimiento.

"3 de Septiembre: ¡¡Estoy embarazada!!. Lo he confirmado hoy mismo. Mamá me acompañó a la clínica… estoy entusiasmada… tanto que creo que no puedo esperar a que Harry venga de trabajar. Es cierto que las cosas no han sucedido como las esperaba. Yo hubiera preferido convivir con él un tiempo, casarnos, y después de una temporada ir a por los niños…. Pero estoy tan feliz que me da igual. Espero que esto consiga levantarle el ánimo porque después de la muerte de McGonagall está muy deprimido.

15 de Septiembre: Harry me ha dado plantón. Le tenía preparada una cena especial con velitas para decirle que vamos a tener un bebé. Pero él no ha aparecido. Me llamó al móvil para decirme que tenía mucho trabajo en el departamento de Aurores. Llevo estos días intentando decírselo, pero empiezo a pensar que me está evitando. Volveré a hacer otro intento y si no lo consigo, ya buscaré la forma de que se de por enterado.

17 de Septiembre: Estoy muerta de miedo. Cuando salgo a la calle no hago más que mirar para todos los sitios. La gente me mira raro. Y siento esa sensación que sentía cuando luchábamos contra Voldemort. He recibido una carta. Estaba escrita en ordenador o máquina de escribir. Y me decía que tuviera cuidado del bastardo que llevo creciendo en mis entrañas. ¿Habrá alguien capaz de hacerle daño a una criatura indefensa? ¿Habrá alguien que odie tanto a Harry? ¿O será a mi a quien odian?. Yo… es cierto que desde la ley de los elfos domésticos no me he ganado muchos amigos sobre todo entre los sangre limpia… pero no creo que ninguno de ellos sea capaz de matar a una mujer embarazada. Por otra parte ¿Cómo se han enterado de que estoy embarazada? Es un secreto. Solamente lo sabe mamá, la doctora y yo… Tengo miedo por mi bebé…"

- Ahí tienes las respuestas, Aby… alguien quería matarte- dijo Margarita.

- ¿Crees que todavía seguirán queriendo matarme?- dije.

- Eso pasó hace mucho tiempo… no lo creo… seguro que era una amenaza sin intención de llevarla a cabo… lo que pasa que tu madre, sintiéndose despreciada por tu padre, sensible y hormonal por el embarazo, tenemos el cocktail que te trajo a vivir a Buenos Aires.

- Pero para mantenerme oculta durante diecisiete años…

- Está claro que tu madre se tomo en serio eso…

Aquella noche decidí esperar a mamá en el altillo, en su habitación. Me senté en su cama mientras que leía detenidamente su diario. Estaba llegando al final del primer curso en Hogwarts. Era increíble que mi padre con tan solo once años hubiera podido quitarle la piedra filosofal a Voldemort delante de sus narices. Mamá llegó y se sorprendió de que estuviera allí. Se quedó de piedra cuando reconoció lo que estaba leyendo.

- ¿Cuántas cosas más sobre mi me estás ocultando?- dije con reproche.

- Hija…

- Me ocultaste a mi padre… y con diecisiete años me doy cuenta de que es nada menos que Harry Potter… ¡¡Harry Potter!! El mago más poderoso de la actualidad. Me ocultaste que mi padre estaba locamente enamorado de ti… que se moría por que volvieras… ¡Me ocultaste que alguien quería matarme! ¿Qué más me ocultas mamá?

- Aby…es mucho más complicado de lo que lo ves.

- No, no lo es mamá… es muy sencillo. No tenías derecho a separarme así de él…

- Lo se hija… pero…- mamá ya lloraba abiertamente.

- Esto no te lo voy a perdonar en la vida- dije saliendo airada de su habitación con el diario bajo mi brazo.

En la puerta me detuve. Podía oír a mamá sollozar. Pero continué mi camino. Ya había tomado una decisión. Me importaba poco que un psicópata quisiera hacer sushi conmigo, me importaba más conocer a mi padre.