Capítulo 2
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" !Hey Moyashi!
Allen miro a su izquierda y suprimió una punzada de irritación hacia Kanda, una vez más dirigiéndose hacia ellos para interrumpir su tiempo con Linari. En días pasados, Kanda había irrumpido en cada comida que ellos compartían, en cada conversación que trataba Allen de tener con Linari, por lo que Allen finalmente había trazado un plan infalible - o eso creía – Kanda, absolutamente odiaba prestar su ayuda en cualquier necesidad que existiera en el Cuartel General, aún cuando el no estuviera en alguna misión o en recuperación. Usualmente pasaba su tiempo libre entrenando, leyendo, estudiando o simplemente durmiendo. Aún cuando los Buscadores y los científicos estuvieran sobrecargados de trabajo, Kanda se rehusaba a ayudar, al menos que fuera forzado. Por lo que Allen estaba casi seguro que si el se ofrecía como voluntario en esats actividades, él podría disfrutar más tiempo con Linari, quién pasaba gran parte de su tiempo ayudando, cuando no estaba en misiones, por lo tanto Kanda no los seguiría.
Allen obviamente subestimó la determinación de Kanda.
¡Es Allen! – dijo con solo la mitad de exasperación que sentía. No sólo era que Kanda había arruinado su oportunidad de obtener a Linali – especialmente desde que Kanda rara vez se acercara alguna persona voluntariamente, además que siempre la atención de Linari se enfocaba a él – pero teniendo a Kanda cerca casi todo el tiempo estaba poniendo a Allen al borde del colapso.
Allen se orgullecía de poder llevarse bien con cualquier persona. La única excepción era Kanda Yuu, quien, a pesar de los intentos de llevarse bien, nunca logró probar que fuera una persona, a quien Allen podría no sobrellevar. Aún pensado que confiaba y respetaba a Kanda, y aún a sabiendas que Kadan confiaba y probablemente lo respetara a él también, su personalidad era otro asunto. Estar con Kanda era una prueba a la paciencia de Allen, sin tener que explotar en cualquier momento.
" ¡Kanda!" – Linari lo miró aún más sorprendida que Allen ante su presencia. Después de todo, Allen sabía que la motivación de Kanda era la apuesta y así como lograr de conquistar a Linali.
Allen deseó que Kanda hubiera elegido alguien más, desde que este ha estado más tiempo en la Orden que él mismo y definitivamente tendría que conocer al menos otras chicas alrededor de su edad, no como Allen que solamente conoce un poco a Linari y a Miranda.
¡Ayudaré! – Kanda informó aún pensado que el tono de su voz sonaba que prefería hacer cualquier cosa, menos ayudar.
Linari lo miró embobada y entonces habló. "¡Genial! Estamos cortos de personal, ya que últimamente tienen que hacer la limpieza anual de primavera. ¿Por qué ustedes dos no nos ayudan con eso?" – dijo y antes de que alguno de ellos pudiera replicar, llamó a un Buscador.
"¡George! ¡Tengo más personal para ti! – Linari dijo, y se giró para hablar con él tan pronto como llegó a su lado.
Antes que Allen pudiera protestar – después de todo, la principal razón para que él se ofreciera como voluntario era para que pidiera estar con Linari sin Kanda alrededor – se acercó un regordete Buscador que los observó de forma muy obvia de arriba a bajo.
Allen se sonrojó ligeramente ante el escrutinio – "¿q-que?" – preguntó.
"Exorcistas – eh aquí", el buscador entregó una escoba a Allen y un trapeador y una cubeta a Kanda.- "Limpiar todos los corredores" – ordenó.
"¿Todos? – Allen renegó. El cuartel era una fortaleza gigante, conociendo que poseía demasiados pasillos. Allen, aún después de vivir varios meses, seguía perdiéndose cuando iba a su propia habitación.
"Todos" – el buscador dijo e ignorándolos comenzó a asignar más trabajos al resto del personal.
Allen dejo caer los hombros derrotado. Tenia que limpiar todos los corredores de cada uno de los pisos del Cuartel General, solamente con Kanda y no con Linari.
" Bien, ¡vamos!" – dijo a Kanda, quien le mandado una mirada irritante, pero lo siguió hasta su primer corredor.
Esto no iba a ser nada divertido
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Para el final del día, Allen y Kanda barrieron y trapearon hasta terminar 8 pisos, lo cual dejó otros 4 pisos más para el siguiente día.
Ahora Allen se percataba de músculos que nunca se había puesto a pensar que tenia en sus brazos y hombros, tan como terminaba de barrer al final de un pasillo vacio que el desconocía su existencia. Kanda lo siguió con el trapeador, y un momento después, ambos se sentaron recargados a la pared de piedra.
"No tomó… tanto tiempo como esperaba" – Allen comentó mientras dada un masaje a atrás de sus hombros.
Kanda resopló - "Los Cuarteles no son tan grandes, estúpido. Te pierdes con mucha facilidad"
Allen se crispó. "¡Es complicado! ¡Aunque, no puedes argumentar con eso después de todo los corredores que hemos visto". De hecho, cada determinado momento, se encontraron con corredores con formas extrañas, que en algún recodo terminaban en habitaciones que se veía viejas y polvorientas, que Allen casi aseguraba que nadie las había visitado por años. Incluso aún había pasillos que terminaban en un callejón sin salida, el cual hizo pensar , que era una completa perdida de tiempo limpiarlos desde que no llevaban a ningún lugar.
"Si, pero te pierdes en los pasillos principales que son tan fáciles de seguir" – respondió Kanda.
"Oh… ¡Cállate!" – Allen dijo, aunque lo hizo sentir ligeramente orgulloso que él y Kanda habían terminado la mayor parte de su tarea asignada. "Hey, ¿Conoces algunos de estos cuartos?" – preguntó a Kanda por curiosidad. Aunque Allen le costaba imaginar a Kanda como un niño travieso y curioso – temperamental y huraña criatura, tal vez, pero definitivamente no travieso – aunque estaba casi seguro que no existía un niño que no fuera curioso y no era imposible que Kanda no haya explorado alguno de estos extraños y abandonados cuartos que había visto.
"NO" – responde Kanda.
Allen lo mira incrédulo. "¿No viniste aquí cuando eras su más joven? nunca exploraste, en absoluto? – Reclamó – "No puedes ser tan cerrado".
Kanda lo miro irritado – "No tenia tiempo de explorar, idiota, ¡tenia que entrenar!"
"No tenias que entrenar todo el tiempo" – dijo Allen.
"Si tenia – lo tengo, porque tengo que encontrar a esa persona" – dijo Kanda.
" ¿Qué persona?" – Allen pregunta, ahora más curioso acerca de Kanda que de los cuartos. Kanda era muy reservado acerca de si mismo y su pasado, aún Lavi no conocía completamente la historia, y eso que ha indagado buena parte, como sabía bien Allen.
Kanda se hizo hacia atrás apoyando su cabeza contra la pared, y apoyando sus codos sobre sus rodillas. "Mi familia fue asesinada por mi padre, quién se convirtió en un Akuma" – dijo – "pero mi padre no pudo matarme".
Allen nunca había escuchado que un Akuma mostrara misericordia antes, aún a los miembros de su propia familia – "¿Por qué?
Kanda miro hacia un lado – "Para los japoneses, sus hijos, especialmente sus herederos, son muy importantes. Mi padre era un rico noble, quien tenia un hijo a quien heredar su Titulo y Tierras. Tuvo dos esposas que le dieron 6 hijas. Cuando finalmente nací, toda la familia se regocijó"
Allen comenzaba a entender. Después de esperar por mucho tiempo, el padre de Kanda finalmente había tenido a su amado y preciado heredero. Aunque era difícil para un Akuma resistir a las órdenes, había circunstancias que hacían que se resistieran el tiempo suficiente para poder salvar a sus victimas. Este debió ser el caso de Kanda con su padre.
" El no me atacó a la primera, aún cuando el Conde trató de forzarlo, pero él me maldijo" – dijo Kanda – " porque fui yo quién lo trajo de regreso"
Los ojos de Allen se abrieron.
" Lo mismo" – murmuró
"¿Qué? "– preguntó Kanda
"Fui un bebé abandonado, pero Mana, mi padre adoptivo que me recogió, murió en un accidente y yo… yo me sentía solo, así que trate de traerlo de regreso, pero me maldijo con este ojo, y…y lo maté" – Allen terminó diciendo, mientras retenía momentáneamente el aliento. Aún le dolía recordar y rápidamente puso su atención de regreso a Kanda. Nunca había sabido que Kanda compartía una historia similar a la suya.
"pero, tú no tienes un ojo como el mío" – indicó Allen con curiosidad.
Kanda alzó los ojos – "No todas las maldiciones deben ser la misma, estúpido "
"Bien, ¿ cuál es entonces?" – pregunta Allen. Esta es la primera vez que escucha, que Kanda tiene una maldición, y ponderando, él no podía recordar nada acerca de Kanda que estuviera fuera de lo ordinario en términos de su inocencia. Kanda era solo un excelente Exorcista.
"La habilidad de sanar" – contesta – " Al final, mi padre me atacó y trató de matarme, pero gracias a la maldición, pude sobrevivir"
Allen lo miro estático – " ¡Así es como puedes sobrevivir de ataques que podrían matar a cualquier otro!" – declaró. Recordaba la primera batalla en Mattel, cuando su pecho fue abierto completamente – no solo una sombra del corte, pero si una herida que por pérdida de sangre, cualquier otro hubiera muerto.
Ha habido varias misiones donde Allen ha ido con Kanda, desde entonces más de una vez, Kanda ha terminado herido, donde aparentemente había recibido heridas muy graves pero que sanan en un tiempo ridículamente corto. Allen siempre asumió que posiblemente las heridas no eran tan malas como estas aparentaban, y cuando Kanda decía que estaba sanando, el pensaba que solo suprimía el dolor.
"Bien, ¡eso es muy útil! ¡es más una bendición!" – dijo Allen, sonriendo. No era de extrañar que Kanda atacara a su enemigo sin pensarlo dos veces, sin detenerse a pensar en la diferencia de poderes entre ellos. Con Allen, no siempre podía evaluar la fuerza de su enemigo, lo cual tiende a saltar en medio de la batalla sin pensar, solo poseído por la determinación de ganar.
Kanda, por otro lado, puede determinar la fuerza y puntos débiles de un enemigo – él solo no le importaba que tan fuerte sea su oponente o que tan grave puede resultar, como se ve Kanda puede sanar muy fácilmente.
"Es una maldición" – remarca Kanda – " porque cada herida que es sanada, mi tiempo de vida se acorta"
El buen humor de Allen se desvaneció al instante – "¿Qué?".
Kanda parecía divertido al ver la cara de horror de Allen – "Aún tengo bastante tiempo por ahora"
" ¡IDIOTA! ¿Cómo lo sabes? ¡Siempre terminas muy mal herido! ¿no hay al menos una manera de controlar lo que debes de sanar? Tal como si es una pequeña herida, no tienes que sanarla de esa manera…" – Allen ponderaba algo furioso y preocupado.
Kanda solo negó con un movimiento de cabeza – "No, sana todas mis heridas. Mi vida esta atada a una flor de Lotus, así puedo saber el tiempo que queda. Cuando se marchite por completo, moriré, pero aún me quedan 10 pétalos–"
" ¿De cuántos?" – pregunta Allen, preocupado. Sabía que todos sus amigos podrían morir en alguna misión, pero era la primera vez que escuchaba a alguien decir que alguien moriría simplemente por que se le acabó su tiempo de vida.
"Trece, Moyashi. Aún tengo mucho tiempo" – indicó Kanda.
Allen dejo escapar un pequeño suspiro de alivio, aunque le dirigía una mirada furiosa a Kanda.
" No es mucho, si sigues lastimándote de esa manera. ¡Debes ser mas cuidadoso!"
Kanda alzó la ceja
– ¿ Tú, me estas diciendo eso?
– dijo.
"Al menos, no estoy utilizando mi vida" – dijo Allen.
"Si, solo que puedes morir de inmediato" – mientras alzaba los ojos.
"Eres un cretino, lo sabes" – dijo, aunque Allen se sintió aliviado. El audible sonido de su estomago puso fin a la conversación.
"Vamos a comer" – dijo, mientras se ponía de pie tomando la escoba – "Mañana terminaremos el resto"
– sonriéndole a Kanda, sorprendiéndose al observar una ligera curvatura en los labios de Kanda. Aun así era más una mueca que una sonrisa, Allen no podría evitar sentir que esa expresión era solo para él y sorprendentemente sentirse feliz por ello.
Aún pensando que ambos comieron nuevamente con Linari, y Allen no podría pasar tiempo a solas con ella, aún así el buen humor de Allen no decayó. Es más, se encontró así mismo deseando, nunca haber hecho esa tonta a puesta, y que los tres pudieran estar siempre así de bien.
Al parecer después de que Kanda le dijo a Allen sobre su secreto, el se sentía más relajado, porque aún las burlas y los insultos disminuyeran un poco, Kanda podría al menos hablar más.
¿Cómo estuvo su día? – Linari preguntó.
"Moyashi se esforzó" – fue la contestación de Kanda.
"! Hey! ¡ Tú también, BaKanda!. Terminando todo hasta el octavo piso" – protestó Allen. Él sólo deseaba que Kanda solo dejara de insultarlo enfrente de Linari.
"Porque eres lento" – dijo Kanda.
Allen se crispó – " Tú no fuiste mucho más rápido! … pero hey, Linari, ¿acaso has explorado todos los sitios de este lugar? – preguntó, recordando la primera pregunta que le hizo a Kanda, cambiando repentinamente la hilo de la conversación.
Linari lo miró interrogativamente – "¿A qué te refieres? – preguntó
Alrededor de los Cuarteles. Puesto que hay algunos corredores que no se han usado en años. Existen demasiadas habitaciones ahí, que no han sido utilizadas "– señaló Allen.
"Oh…" – Linari dijo muy despacio, se observaba algo nerviosa, –" Um, bien, realmente no he ido a ninguno de… "
"Ella tenia miedo" – interrumpió Kanda.
Linari lo miró molesta – " También lo estarías si hubieras estado con Lavi" – dijo mientras se dirigía a Allen – Lavi deseaba explorarlo, pero Kanda no quiso ir con él por lo cual me preguntó a mi".
"Pero cuando ellos llegaron a la primera habitación, Linari se asustó, y Bookman los descubrió y se llevó a Lavi, así que ninguno de ellos pudo explorar aquellos cuartos" – dijo Kanda.
"tenia ocho" – dijo Linari.
Kanda ignoró su protesta y continuó comiendo mientras Allen pensaba que era una excelente idea para tratar de ganarse a Linari nuevamente. Si Linari le asustaba en esas habitaciones, el tendría la oportunidad perfecta para reconfórtala.
" Entonces, ¿quieres podemos ir a explorarlos mañana? Después de que Kanda y yo terminemos de limpiar – Allen preguntó.
Linari lo miro insegura, pero la aparente burla de Kanda había surtido un buen efecto después de todo, así que logró estar de acuerdo – "Bien, No es como tuviera aún miedo" – indicó, mientras le dirigía su mirada a Kanda, quién había alzado una ceja irónicamente.
Kanda no hizo ningún comentario y Allen , esperanzado, se preguntó, si eso significaba que Kanda se había rendido después de todo. Pero por supuesto, no tendría tal suerte.
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Al siguiente día, Kanda estaba a un lado de Allen mientras esperaban a que Linari llegara al lugar acordado.
" ¿ Vas a venir también, Kanda? "– Linari preguntó, algo sorprendida.
"Acabamos de terminar de limpiar" – dijo Kanda, el cuál, en opinión de Allen , era una pésima escusa. A pesar que estaban en mejores términos, Kanda seguía determinado a ganar la apuesta.
"Así, ¿qué habitación?" – Linari preguntó mientas Kanda tomaba la delantera. Por supuesto podría ser muy útil tener a Kanda, después de todo, desde que Allen no podría recordar la localización de ninguna de las Salas, mucho menos como regresar.
"Esta" – dijo Allen, cuando ellos llegaron en frente de una puerta que estaba al final de un extraño pasillo. Era una de las más interesantes que había visto el día anterior, y Allen deseaba ver que había del otro lado. Sin embargo, se preguntaba si no había cometido un error.
"No hay cerradura" – dijo Allen, mientras parpadeaba sorprendido. Había sobre toda la puerta un tallado – rosas, viñas , un ángel y una serie de monstros deformados – pero no una manija para abrirla . – "posiblemente solo sea una pared" – riendo ligeramente.
" ¡Es una puerta! Idiota "– Kanda dijo mientras daba un paso al frente y comenzaba a empujar al azar.
" ¿Qué haces? – preguntó Allen.
"Buscando la forma de entrar" – dijo– " uno de estos debe abrir la puerta"
"Oh" – dijo Allen, sintiéndose un poco estúpido e irritado, Kanda esta luciéndose ante Linari una vez mas.
Al fin fue Linari quien encontró el botón de entrada, al girar una de las rosas a un lado, lentamente la puerta se abrió.
La oscuridad y el frio que salieron de la habitación eran tan agobiante, que tanto Linari como Allen dieron un paso a tras. Mientras que este último se encontró así mismo feliz que Kanda había decidido ir con ellos, después de todo. Desde que su altura y su tamaño brindaban al menos algo de seguridad contra aquella habitación.
Eso mismo notó Kanda, quien se giró y sonrió significativamente a Allen, antes de poner un pie dentro.
Allen se crispó y rápidamente lo siguió junto con Linari. Recordando debidamente, que tenía que usar esta oportunidad para que Linari se enamora de el.
Pero tan pronto ellos estuvieran dentro, la puerta se cerro haciendo un clic a sus espaldas, y a diferencia de la figuras que adornaban en el exterior, la puerta era solo una pieza de madera que en el interior no tenia una manija o un botón, para permitirles salir.
Allen tragó saliva. Posiblemente no era una buena idea después de todo.
Continuara….
