Capitulo 3.

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Resultó que no habían descubierto una habitación, pero un amplio y largo pasillo de piedra. Pensando que apenas era media tarde, y el lugar no contaba con ventanas, reinaba la oscuridad a lo largo del corredor, solo iluminado por la pequeña luz de Timpanpy que podía emitir cuando abría su boca. Allen nunca había estado tan agradecido por Timpanpy.

Le dirigió una mirada a Kanda y entonces a Linari, quién estaba parada entre ellos y parecía, un poco temerosa.

"¿D-debemos seguir?" – preguntó Allen después de un momento.

"¿No es por eso qué hemos venido?" – dijo Kanda secamente.

"¿Qué pasará con la puerta?" – preguntó Linali, quién dirigía una mirada de preocupación volteando hacia la puerta y a los chicos.

"¿Qué hay con ella?"

"Esta cerrada" – indica Allen.

"y eso ¿qué? " Kanda solo alzó los ojos exasperado – "Somos Exorcistas. Si no podemos abrirla, la destruimos más tarde, o acaso eres demasiado débil para eso, Moyashi? "– sonrió maliciosamente.

Sin duda esto ayudó a Allen a superar su miedo y nervios al dirigirle una mirada de molesta a Kanda –"¡Muy bien! ¡Vamos!" – dijo e inicio la marcha a través de aquel lugar.

La luz parpadeo como Timcanpy sobre voló alrededor de Allen antes de posarse en su cabello, pero aún dirigiendo, Allen se sintió vulnerable y un poco aprensivo a pesar de la luz. Podía oír los pasos de Linari y Kanda atrás de él. Los pasos de Linari eran cortos y suaves mientras que los de Kanda eran pesados y más firmes. El deseaba voltear a verlos pero estaba seguro que si lo hacia, Kanda definitivamente se reiría de él y diría que estaba asustado.

En lugar de eso, Allen se mordió el labio y se concentró en el camino que tenia por delante. Caminaron en silencio por algún tiempo – probablemente aparentaba ser más largo de lo que actualmente era, debido a la oscuridad – hasta que llegaron al final se abrió ante ellos una gran cámara, con aspecto casi medieval con arcos inclinados y dos estatuillas de gárgolas.

Parecía una pequeña capilla casi amueblada – la mayor parte eran bancas, las cuales se habían caído por la madera podrida debido al paso del tiempo. Había una piedra circular en forma de vasija donde probablemente era utilizada para el agua bendita, un 

altar, y además de un ornamento tallado que estaba en mejores condiciones que las bancas. Pero lo que realmente hizo a Allen retroceder fue un gran ataúd junto al altar, hecho de mármol donde se divisaba una gárgola en miniatura en la pesada tapa.

"¿Asustado?"

Allen se giro hasta estar de frente de Kanda. Linari, quién estaba medio escondida detrás de Kanda, obviamente tan nerviosa como Allen.

"Claro que no" – declaró Allen acaloradamente, pero no se atrevió a seguir adelante hasta que Kanda tomó la iniciativa y ahora Timcanpy voló alrededor de este último mientras avanzaba.

Fue hasta ese momento que Allen notó la vidriera. Había una gran vitral al centro de la pequeña capilla, pero no lo había notado antes por que no había luz que brillara a través de este. Se había construido contra una pared de piedra o posiblemente había sido bloqueado. Allen no tenia ni idea del porque de la construcción.

Existía una gran capa de polvo sobre todo el lugar y cuando siguió cautelosamente a Kanda, pudo observar las pisadas que dejaban en la superficie gris. Linari los seguía muy de cerca detrás de Allen – ocasionalmente chocaba ligeramente contra él, al menos la situación iba mejorando un poco.

Allen estaba contemplando la idea de si se atrevía a sostenerle la mano o no, cuando Kanda camino directamente hasta el altar y se paró enfrente del ataúd.

"Kanda" – Allen riñó, pero no muy audaz de seguir adelante pero dirigiendo una mirada de molestia a Kanda, sintiéndose incomodo por la distancia que los separaba.

"¿Qué?" – se giró Kanda mientras alzaba ligeramente la ceja.

"¿Qué estas vas a hacer?" – preguntó Allen, temiendo la respuesta incluso antes de terminar su pregunta.

"¿Qué más? ¿no quieres conocer quién es? ¿no es así, Moyashi? – respondió Kanda.

"Eso es profanación" – sentenció Linari, y Allen se sintió aliviado que al menos ella estuviera de su lado.

Kanda gruñó – "Está muerto y no es como ser un Akuma" – dijo. "Ustedes pelean con ellos todo el tiempo y están asustados por un cadáver".

La mención de un cadáver, ciertamente no hizo sentir nada mejor a Allen, quién comenzaba a preguntarse como saldría de esa situación sin avergonzarse delante de Kanda y Linali.

Aunque haya peleado contra Akumas todo el tiempo, la verdad es que él le tenia miedo a los cadáveres y a las personas muertas. Había visto morir a Mana delante de sus propios ojos – la palidez, el cuerpo fracturado y el rojo carmín de la sangre, quedaron 

grabados en su memoria . Podría recordar perfectamente como se veía Mana cuando se transformo en un Akuma y cuando lo atacó. Desde ese entonces, los cadáveres siempre han aterrado a Allen. Él ha hecho todo lo posible para sobrellevarlo desde que es la línea de trabajo de un Exorcista, siendo inevitable que se crucen con ellos, pero usualmente los cadáveres se mueven y parecen vivos. Cuando se transforman en Akumas, es tan rápido que no lo parecen del todo a un cadáver.

Allen tiene miedo a los muertos y aún al fin de cuentas, ni siquiera la imagen falsa de vida, la cual se cubren los Akumas ayudaba. Pero, por supuesto Allen no podría admitirlo, y definitivamente no cuando Linali estaba cercas.

"No estoy asustado, pero es irrespetuoso" – indicó Allen, esperando que sonara creíble.

"Tienes miedo" – declaró Kanda

Allen se crispó – "que no"

"Claro que no" – Kanda respondió con un tono obviamente incrédulo mientras sacudía el polvo que cubría la gárgola y parte de la tapa del cobre, aparentemente donde estaba grabado el nombre.

"Realmente no lo estoy" – protestó Allen.

"En ese caso, ¿no quieres abrirlo, Moyashi? – Kanda sonrió y Allen sabía que había sido atrapado. No podría echarse para atrás, porque estaba Linali y sin duda sabría que es menos valiente que Kanda.

Esta bien!" – Allen declaró mientras se dirigía hacia Kanda a regañadientes.

"No, no lo hagan chicos" – Linari protestó, aparentemente tan nerviosa para seguir a Allen hasta el cofre, porque permaneció donde estaba.

Allen se mordió el labio al momento de situarse a un lado de Kanda. Ahora, enfrente del ataúd, el podía ver las palabras gravadas en la cubierta – alguna inscripción en Latín, que Allen no podía entender, y ante su sorpresa cuando no había ningún nombre o fecha que marcara la vida de la persona que yacía en el cofre.

"Asustado, ¿viejo?" – Kanda sonríe como Allen involuntariamente se acerca a él con la esperanza de seguridad.

"No lo estoy, ¡estúpido!" – dijo Allen, aunque no se alejó de Kanda.

A pesar de ser un total cretino, Kanda era alto y poseía una presencia extremadamente intensa e intimidante que podría al menos ser reconfortante en una situación como esta. Así fue el hecho, que la aura y confidencia de Kanda fueron al menos suficiente para distraer a Allen de su ansiedad, logrando que pusiera las manos sobre la cubierta de piedra y la empujara.

El mármol era pesado y frio, aunque el polvo provocaba que sele resbalaran las manos, por lo cual tuvo que aplicar más fuerza de la que esperaba.

Repentinamente se sintió un asqueroso olor que se introdujo a través de la abertura del cofre, lo cual Allen apenas pudo suprimirlo girándose hacia Kanda. Nunca había notado antes que el olor de Kanda era similar al sándalo, jabón y sudor. Allen jamás había encontrado un olor tan bienvenido.

"¿y Bien?" – dijo Kanda, mientras se movió más cerca de Allen, quien se encontró realmente reconfortante en ese momento.

Lo abrí!" – declaro Allen, tanto tentado a moverse más cerca de Kanda para evitar el ataúd, como temiendo que Kanda notara eso si se atrevía.

"Che, ¡es solo una ranura!¡No puedes ver hacia adentro!, Moyashi" – dijo Kanda.

Allen tenia la esperanza que Linali no pudiera verlo en la oscuridad, porque esta vez, miraba directamente a Kanda, rogando silenciosamente que no lo obligara a abrir el cofre completamente.

Por supuesto, no funcionó y Kanda haciendo caso omiso de la mira de Allen lo empujó hacia el ataúd.

Imposibilitado a huir teniendo a Kanda justo detrás de él, Allen empujó la cubierta a regañadientes y sosteniendo la respiración mientras realizaba su tarea. Esperaba terminar con eso tan pronto le fuera posible, ahora, cada vez más se arrepentía de haber sugerido de explorar esta habitación. Accidentalmente empujó más duro de lo que debía y la tapa se deslizó fuera del cofre, partiéndose al caer al piso.

Al romperse la tapa de la gárgola en dos fragmentos, levantó una espesa nube de polvo que provocó un aseso de toz en Allen y sus ojos llenaron de lágrimas mientras trataba de respirar, solo para ser golpeado momentos después por el rancio olor que provenía del interior del ataúd.

Allen se giró tratando de bloquear el olor sólo para chocar directamente en Kanda, quien estaba cubriéndose con su manga, la boca y la nariz para evitar inhalar el polvo. Un momento después, Kanda jaló a Allen más cerca y sostuvo su otro brazo alrededor de la cabeza de Allen, boqueando en el proceso la nariz y boca de Allen para que no inhalara el polvo.

La situación era embarazosa pero ayudó a que Allen pudiera usar su manos para frotarse los ojos llorosos. Nuevamente la esencia de Kanda golpeó sus sentidos, además que podía sentir el fuerte y cálido cuerpo de Kanda atrás de él. Sintiéndose algo decepcionado cuando el polvo se asentó y Kanda se alejó nuevamente, haciendo que el horrible olor regresara.

Se colocó su propia manga en su nariz y se encontró así mismo extrañando la esencia de Kanda.

Por supuesto todos los pensamientos del contenido del cofre volaron de la mente de Allen, cuando miró dentro se encontró con los restos óseos de un esqueleto vestido. Aún tenía algunos cabellos grises en el lado izquierdo del cráneo, con una vestimenta clara con una túnica café carcomida y pestilente. Aún resto de carne en estado de 

descomposición, cubriendo la cara, manos y pies, pero Allen no esta muy seguro si existía el mismo estado de descomposición debajo de la ropas y ciertamente no tenia el deseo de averiguarlo.

Enseguida, se sintió enfermo y se giró hacia Kanda tambaleándose, no importando si Linari pensaba que estaba asustado o no.

Allen se sintió nauseabundo, sintiendo la pesadez de almuerzo en su estómago. Trató de hablar pero en lugar de eso se estaba ahogando , pero Kanda debió de entenderlo de cualquier manera, porque momento después, estaba guiándolo fuera de la capilla y Linaria esta a su lado tomándolo del antebrazo y preguntándole si se encontraba bien.

Tan pronto se encontraron lo suficientemente alejados del olor, Allen cayó al suelo, y trató de calmar su estómago pero aún así lo devolvió. Tomó algunos minutos, pero Allen finalmente pudo calmarse, luego se sentó, aún le era imposible sacarse aquella imagen rostro con profundas cuencas en los ojos, el frágil cabello y el olor, fuera de su mente.

"¿te encuentras bien?" – preguntó Linari, preocupada mientras daba un ligero masaje circular en su espalda.

Allen solo asistió, aún no confiando en si mismo para hablar sin vomitar nuevamente.

"¿puedes levantarte?" – preguntó Kanda después de un momento, Allen se puso de pie temblorosamente.

Timcanpy voló ansiosamente alrededor de Allen, hasta que se posó nuevamente en su cabello tratando de reconfórtalo también.

estoy bien!" –dijo Allen mientras camina de regreso a la salida a través de aquel pasaje.

Linari e incluso Kanda se veían visiblemente preocupados pero en ese momento, Allen no le importaba del todo lo que ellos pensaran. Él sólo deseaba salir de ese lugar lo antes posible.

La puerta aún permanecía cerrada cuando alcanzaron la salida del oscuro pasillo y Allen sólo la destrozó usando su Inocencia tan pronto como llegaron, no dispuesto a pasar otro momento en ese lugar.

"voy a la cama" – informó Allen tan pronto salieron del marco de la puerta – "voy a limpiar esto hasta mañana" – dijo, mientras señalando los restos de la puerta antes de alejarse hacia su habitación. Todo lo que deseaba es cambiar sus ropas, tomar un baño e irse a dormir olvidando todo sobre la cripta.



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Allen no estaba seguro cuanto tiempo durmió pero cuando despertó tenía un mal sabor en su boca seca y se sentía atontado. No estaba seguro que lo despertó hasta que oyó un golpe en la puerta nuevamente.

"adelante" – dijo, mientras se obligo a sentarse en la cama.

El no podía recordar su sueño, pero tenia un vago sentimiento que no fue pacifico y que aún podía ver el esqueleto dentro del ataúd y recordar el horrible olor.

Para su sorpresa, era Kanda quién había venido sosteniendo una bandeja de comida, que inmediatamente alcanzó su nariz.

"te saltaste la cena, imbécil" – Kanda dijo explicando, mientras ponía la charola en la mesa de Allen.

Allen aún estaba adormilado y miró fijamente a Kanda por un momento – " ¿Qué hora es?" – preguntó finalmente.

"las nueve" – respondió Kanda –"has dormido por algunas horas pero tu Inocencia" – Kanda se aclaró la garganta – "LInari me pidió que te trajera comida" – dijo

Allen aunque estaba un poco mejor aún seguía confundido –" ¿Linali?" – preguntó

"solo come" – Kanda remarcó – "o ¿no puedes salir por ti mismo de la cama? Moyashi" – sonrió afectadamente.

Allen le dirigió una mirada molesta, a pesar del fuerte gruñido proveniente de su estómago, recordándole que necesitaba comer.

Allen se deslizó de la cama, sintiéndose un poco débil por no haber cenado, y se sentó en su mesa. La comida estaba caliente y fresca como acabada de salir de la cocina y comenzó a comer, la calidez rápido se expandió a través de su cuerpo hasta que el esqueleto y la cripta no fueron nada tan solo un lejano recuerdo.

"Gracias, Kanda" – dijo mientras comía.

Kanda solo alzó la vista retirándose, cerrando la puerta detrás de él.

Allen se quedó mirando la puerta por un momento antes de seguir comiendo. Preguntándose si Linari le dijo a Kanda que le trajera también a Allen toda su comida favorita o si fue idea de Kanda. Para su sorpresa, Allen deseaba pensar que había sido Kanda quien había escogido su cena.

Continuara…