Todo lo que aquí aparece pertenece a su respectivo dueño, JK,WB XD


HOla!! regresé con este fic XD, lo siento, demasiado trabajo, demasiados fics, demasiado de todo!! como no llega demasiado dinero? jajajajaja espero que les guste el capi, lean entre lineas, hay info importante jejeje


Una semana, Lila tenía una semana en el pasado, no parecía que hicieran intentos por regresarla a su época y a pesar de que todos habían suplicado, la chica permanecía en Hogwarts, "inspectora de eficiencia", un titulo absurdo desde el punto de vista de todos los chicos y lo que peor les parecía era que la miraban en cada una de sus clases, en el comedor, en el receso y antes de irse a dormir, no que a ella le agradara hacerla de niñera.

Día tras días, hora tras hora, pasaba lo mismo, era mínimo por no ser tonto lo que provocaba una gran pelea entre Harry y Lila, todos lo ignoraban, los profesores no se atrevían a decir algo cuando discutían en sus clases, más no todos estaban dispuestos a pasarlo por alto.

--Claro que no Lila --murmuró Harry rodando los ojos --fue primero la gallina

--No, sin el huevo no hay gallina

--Y sin gallina no hay huevo --obvió Harry, volvió a rodar los ojos e intentó poner atención a la clase, Lila se había aburrido de dar vueltas por el aula y se había ido a sentar al único lugar desocupado que por azares del destino estaba junto a Harry

--Pero el huevo es la célula…

--... pero la gallina lo hace…

--Silencio por favor --pidió Samantha escribiendo en el pizarrón, Harry la señaló con la cabeza y se guardó lo que iba a refutar

--Y el huevo ganó --murmuró la chica sonriente

--No, es ilógico, la gallina…

-- ¿Serían tan amables de esperarme fuera del aula?

Los dos levantaron la mirada inmediatamente al escuchar ese terrible siseo, Harry hizo una mueca y Lila sonrió incómoda.

--Yo…

--Usted señorita va a salir junto con el señor Potter y ambos me esperarán junto a la puerta --ordenó, tranquilamente fue hasta el frente de nuevo.

--Gracias --murmuró Harry molesto mientras guardaba sus cosas

-- ¿Gracias de que? Si tú eres el culpable, debes admitir que yo tengo razón…

-- ¡No es verdad!

--Griffindor cinco puntos menos --siseó Samantha girándose lentamente -- ¿Quieren que los ayude a salir?

Harry bufó molesto y salió del aula, Lila lo siguió inmediatamente

--La gallina fue primero

--No es verdad

--Bueno ya, ¿y eso que tiene que ver con que el desayuno se haya quemado un poco?

--Pues…

--Por tu culpa nos quitó cinco puntos y me va a regañar

--Como si te hicieran mucho los regaños

--No, pero mi papá me ha cubierto muchas con mamá y me dijo que si desobedecía a Samantha…

--Bueno, yo voy a ver si encuentro algo que hacer, me acaban de echar de clase y…

--...también te pidió a ti que la esperaras

--Sí Harry pero tú tienes 16 años y yo 22, no tengo porque ir dándole explicaciones a nadie… bueno, solo a ti y al de mi época que de seguro va a intentar matarme cuando me vea --murmuró Lila pensativa

-- ¿Está segura señorita?

Los dos miraron hacia la puerta al escuchar ese terrible siseo, al mismo tiempo tragaron saliva, Harry pudo ver a sus amigos que sonreían burlescos, seguro su madrina había estado de mal humor el resto de la clase, no esperó a que le ordenara algo, solo entró al aula, Lila lo siguió después de varias miradas asesinas de Samantha.

--Que sea la última vez que discuten en mi clase --dijo la vampiresa cerrando la puerta, se giró hacia ellos y miró a Lila -- siéntate

--Estoy bien así y…

--Hay muy pocas probabilidades de que yo haya muerto en tu época y al menos que alguien más poderoso que yo haya logrado cortarme la cabeza con una candente espada de plata, sabes perfectamente que no repito nunca una orden.

Lila jaló a Harry y se sentó donde el chico había estado, lo más lejos de esa vampiresa molesta.

--Eso creí… me prometen que no volverán a discutir en mi clase o…

--...¡lo prometo! --la interrumpió Harry

--Lo lamento, no lo puedo evitar mamá, Harry es simplemente exasperante…

La chica siguió hablando tranquilamente mientras Samantha y Harry se miraban realmente sorprendidos, Lila los miró unos segundos después, cuando Harry no se quejaba de que le dijera exasperante, eso siempre funcionaba.

-- ¿Qué pasa, por qué se quedaron callados?

--Me… ¿me dijiste mamá?

--Eh… sí, en mi época mis padres murieron, tú y Sirius me criaron --contestó sonriente --aunque Harry se entrometía demasiado, de hecho… --agregó falsamente seria --...sigue metiéndose en todo lo que no le importa

-- ¡Eres mi hermana, claro que me importa! --saltó Harry inmediatamente, Samantha se miraba pensativa y Lila sonreía satisfecha por haber logrado alterar a su hermano

-- Te la paso cuando era una niña y los niños me molestaban pero ahora que estoy grande, creo yo que puedo cuidarme solita

-- ¡No importa la edad que tengas…!

--Basta --murmuró Samantha recargándose en el escritorio, Harry cerró la boca, fulminó con la mirada a Lila y miró a su madrina --Harry, lo hace para fastidiarte

--No gastes saliva mamá, tiene 38 años y sigue cayendo.

Samantha miró reír a la chica, Harry la miró de reojo…

--Harry te puedes retirar, Lila quiero hablar contigo

-- ¿Y por qué con Harry no?, no es justo que le des privilegios a él… ¿Por qué ríes? --preguntó haciendo pucheros, Samantha sonreía maternalmente

--Harry sal por favor

El chico obedeció de inmediato con una sonrisa burlona, pero su sonrisa se borró cuando llegaba a la puerta, una extraña opresión empezaba a invadirlo, una sensación muy parecida a cuando… tiró la mochila y salió corriendo, no hizo caso de los gritos de Samantha, esa sensación era igual a cuando Kerry estaba mal.

--Que niño --bufó Samantha recogiendo la mochila, se giró hacia Lila y la miró -- ¿no sientes nada al ver a tus padres vivos? --la chica la observó pensativa por algunos segundos antes de contestar

--Pues… cariño, alegría, siempre deseé conocerlos aunque fuera una vez… y me alegra poder hacerlo antes de mi boda

-- ¿No quieres cambiar las cosas para que ellos no mueran en tu época?

--No sé a donde quieres llegar pero… yo soy feliz con la vida que tengo… me criaron unas excelentes personas… aunque tú demasiado estricta y Sirius exageradamente sobreprotector, gane dos hermanas que me adoran y Harry aprendió muy bien lo sobreprotector de Sirius… no te niego que muchas veces deseé que ellos vivieran, que revivieran de pronto y me esperaran en casa cuando volvía de preescolar o del colegio, pero mis hermanos siempre estuvieron ahí, ustedes y mis padrinos… Remus y Daniel, mis primos… James y Lily son mis padres biológicos, ustedes me inculcaron eso, pero ellos no me criaron, no estuvieron conmigo cuando enfermaba, no me castigaron cuando me escapaba de casa a un antro o me escabullía de tus castigos --le sonrió pícaramente --creo que no debí haber dicho eso --murmuró pensativa, volvió a sonreír al ver a Samantha asentir --no les guardo rencor, sé que murieron protegiendo a mi hermano, tampoco a Harry, también sé que es así conmigo por lo que sufrió, no podría tener un mejor hermano, es excelente… solo no se lo digas --le guiñó un ojo mientras cambiaba de pierna --y con tres hermanas que cuidar, lo comprendo

-- ¿Tres… hermanas?

--Tampoco debí haber dicho eso

--Eso quiere decir que lo que tengo sospechando desde hace dos meses…

--Es una linda niña idéntica a papá --sonrió Lila.

Harry seguía corriendo por los pasillos del colegio, había ido a adivinación (materia que sus hijos habían insistido en llevar, aseguraban que se divertían), y Kerry había dicho que iría a la enfermería porque se sentía mal, pero el problema era que tampoco estaba ahí y él sentía que el corazón le explotaría, ya tenía taquicardia y apenas respiraba, no sabía la razón pero algo le decía que era por el pelirrojo. Llegó al jardín y miró hacia todas partes, no había nadie…

-- Papá…

Solo un débil susurro había escuchado, giró la cabeza, Kerry se sostenía de la pared, se miraba débil y muy pálido, Harry abrió la boca pero el repentino dolor en la cicatriz lo cegaba y lo hacía caer de rodillas justo cuando la campana que anunciaba el fin de las clases del día sonaba y cientos de alumnos de amontonaban en el pasillo, Kerry fue empujado un par de veces y cayó al piso, incluso se golpeó la cabeza al caer, Harry intentaba hablar pero no podía, imágenes le inundaban la cabeza, sin mayor razón se vio transportado a otro lugar…

El humo apenas le dejaba ver, el olor a rancio y humedad le llenaba cada poro, caminaba por una estancia vieja, la chimenea aún estaba encendida, escuchó pasos en la cocina y se dejó caer en un desvencijado sofá.

--Hola Harry Potter --era una voz metálica y vagamente familiar, pero conocía su nombre, era raro quien no conocía su nombre, intentó ver a quien le hablaba pero le daba la espalda mientras servía el té, ni siquiera se había dado cuenta de cuando había llegado frente a él --supongo que tienes muchas preguntas, recuerda a ese chiquillo presuntuoso de nombre extraño… recuerda a Adalo…

--Mi hijo --murmuró Harry sin siquiera pensarlo

--Sí… Adalo fue un gran mago, pero lo cegó la venganza, ya no sabe para quien trabaja, al contrario, podría ocasionarte grandes problemas

-- ¿Por qué confiaría en ti?

El hombre se giró con dos tazas en las manos, le dio una y dio un paso hacia el rayo de luz, la taza de Harry cayó aparatosamente en la raída alfombra.

--Porque soy tú, no morí como dice él... mi esposa murió, él se llenó de furia, me dijo que me comprendía y que lo arreglaría, nuestros padres no debían revivir, pensó que todo había cambiado para mal desde su muerte … para poder revivirlos tuvo que hacer muchos sacrificios, vendió… su alma, se inventó una triste historia que incluyó, por desgracia a Kerry, el medallón de Merlín es lo único real, esa joya pide un gran precio para poder conceder algo y a él le pidió su alma encerrándolo en… la nada… desde ahí mira todo lo que pasa, él mismo destruyó todo…

--Pero no…

--Quizá no me creas Harry, pero lo que tiene Kerry no es normal, esa anciana le dio más que un simple veneno, Adalo enfermó a Kerry para que los muchachos llegaran aquí, los merodeadores y los demás llegaron por mí, porque intento que todo se equilibre, necesito que todo pase lo más fiel a lo que pasó en mi tiempo si quiero arreglar lo que Adalo hizo… una anciana hizo una profecía en tu época antes de morir, nadie la escuchó, yo la conocí hace algunos meses, te la diré y tú juzga que tan equivocada esté: "Tres razas diferentes, tres enemigos naturales, tres tiempos en uno mismo… un mismo error, un mismo destino… se unirán en el plenilunio de Wat Purnima para a la fuerza del mal destruir, tres razas, tres familias, tres veces derrotado, un solo ganador…" el mal a destruir es Adalo

--Pero Voldemort

--Aún no es su hora, faltan cosas… para derrotarlo

-- ¿Cuáles tres razas?

--Las tres razas más poderosas y que más se odian, el mago, el licántropo y el vampiro, la licantropía de Kerry solo durará algunos meses, pasado el plenilunio de Wat Purnima se aliviará si todo sale bien, dile que me disculpe… Lila debe regresar a su tiempo, no quiero que algo le pase, el Harry de esa época debe volver, será de gran ayuda en la pelea… ahora vete Harry, ten mucho cuidado estas vacaciones

-- Pero…

Harry se sentó con los ojos cerrados, escuchó exclamaciones de miedo a su alrededor, lentamente abrió los ojos, lo primero con lo que se topó fue con Lila que lo miraba preocupada, siguió mirando, arrugó el entrecejo al ver que no estaba en la enfermería o su cama adoselada de la torre de grifindor.

--No creo que un simple desmayo haya sido necesario como para llegar hasta el hospital --dijo confundido por la cara pálida, delgada y ojerosa de su madre que lo abrazaba efusivamente

-- ¿Un simple desmayo Harry?

--Bueno papá, yo no creo que por un desmayo de algunos minutos… horas --corrigió ante la mirada de Lila --...días --murmuró no muy convencido

--Meses --lo interrumpió su hermana, la boca de Harry casi cae hasta sus piernas

--Eso no es posible, yo me desmayé cuando terminaban las clases, ¡Kerry!, ¿Cómo está?

--Él sí se desmayó por un par de horas, tú no --contestó Lila seria

--No es posible, no, ¡ni siquiera me desmayé!

-- ¿Y entonces que pasó? --Lila lo miró con una ceja enarcada

--Yo… solo… me desconecté --barbotó pensando en lo extraño que eso se escuchaba

--Hijo --James se sentó junto a él pasándole un brazo por los hombros --son vacaciones de pascua, estabas en coma

--Es raro… ¿Kerry se transforma sin problema las noches de luna llena?

--Sí --contestó James dubitativo

-- ¿Podemos ir a casa? --preguntó Harry pensativo, eso había sido bastante extraño y tenía que hablar con sus hijos.

A las diez de la noche dieron de alta a Harry, se sentía extraño, sus padres tenían excesivos cuidados, cuando él se sentía perfectamente pero no podía negar que era gratificante que lo mimaran un poco. Al llegar a casa una avalancha de abrazos y preguntas lo recibieron, los miró a todos, se sintió extrañamente satisfecho al darse cuenta en sus caras que ninguno había podido dormir bien o comer, pero el sentimiento no era porque ellos hubieran sufrido sino por saberse querido.

No podía salir de la cama y nadie podía durar con él más de quince minutos, ese tiempo no le bastaba para interrogar a los trillizos, no entendía mucho, solo sabía que Lila debía regresar a su época. A nadie le contó lo que había pasado en esos meses que estuvo en coma, aunque él insistía en que habían sido solo días, su hermana era quien le llevaba la comida, lo miraba largamente antes de volver a salir, él fingía dormir… todo eso era demasiado extraño y… no sabía que o cuando era el plenilunio de Wat Purnima, miró el techo pensativo, respiró hondo y bajó de la cama, pero cuando ponía un pie en el piso una foco rojo salía del techo y la luz comenzaba a girar al ritmo de una sirena de policía, dio un brinco y miró las dos ventanas que eran cubiertas por gruesos barrotes y una cortina de metal, volvió a brincar pero esta vez daba un par de pasos hacia atrás al ver que a la cama la cubría un extraño cristal.

Escuchó gritos, maldiciones, empujones, la puerta se movía, alguien se estrellaba y la puerta se abría de golpe, sus padres, Sirius y Remus con sus respectivas esposas aparecían blandiendo con fuerza sus varitas, Harry los miró con una ceja enarcada.

-- ¿Estás bien, qué pasó? --preguntó Lil mirando cada rincón del lugar

-- ¿Podrían apagar el ruido? --pidió Harry con las manos cubriéndose las orejas, Sirius sonrió y con un simple movimiento de varita terminó con todo --y ahora explíquenme que fue todo

--Es que tenemos miedo que algo te pase --dijo James como niño regañado

--Y decidimos tomar medidas --continuó Lil

--Pusimos alarmas y protección --sonrió Sirius tímidamente, y no era para menos, Harry tenía cara de asesino

--Así el enemigo no iba a poder salir --agregó Remus

--Y yo tampoco, aquí me mata su supuesto enemigo y yo no puedo salir, ni siquiera encuentro mi varita…

--Yo la tengo --murmuró James sacándola de su pantalón, Harry lo fulminó con la mirada

--Además ustedes tampoco podían entrar, ¿Qué clase de protección es esa? --barbotó molesto, negó con la cabeza y al pasar junto a James le quitó su varita

-- ¿A dónde vas?

--A tomar un poco de jugo mamá --balbuceó saliendo de la habitación

--Creo que no le gustó nuestra protección --comentó Sirius pensativo

--No es por molestar --Lila aparecía de la nada --pero… ¡se los dije!, les dije que era una exageración y absurdo además, lo dije, lo dije, lo dije… oh sí, ¿Quién lo dijo?, yo lo hice, les dije, les dije… --la chica había comenzado a bailar una exasperante coreografía

--Nadie se atreve a negar que es tu hija James --dijo Samantha rodando los ojos

--Les dije, les dije…

Harry llegaba a la cocina aún mascullando, ni que lo hubieran atacado, tomó un vaso y fue al refrigerador, dejó la puerta abierta y empezó a servir jugo cuando miró a Kerry que buscaba algo cerca de la mesa, dejó el vaso en el piso y el tarro de jugo en el refrigerador y fue con el pelirrojo, lo tomó del cuello y lo obligó a sentarse, después fue frente a él.

--Quiero que me digas lo que pasó en el colegio, cuando te miré te veías muy mal

--Solo sentí que me dolía la herida de la batalla y la cabeza me empezó a dar vueltas

--Yo no recuerdo haberme desmayado, dime que pasó --pidió Harry mirándolo fijamente, el chico desvió la mirada --James…

--Harry, yo me desmayé --murmuró el muchacho aún mirando la puerta abierta del refrigerador --pero escuché a Lila que decía que habías empezado a gritar de rodillas, mirabas al cielo con los ojos nublados, después hablabas en pársel, mencionaste a Voldemort antes de caer inconsciente con la cicatriz brillando

--Tu madre está embarazada, ¿sabes que va a ser?

Kerry lo miró por primera vez, pero ahora era Harry el que tenía la mirada perdida

--Pues tú dijiste que gemelos varones

-- ¿Escuchaste algún posible nombre?

--Mi mamá dijo que Adalo… ¿estás bien? --rodeó la mesa y llegó inmediatamente con Harry al verlo palidecer de golpe y balancearse amenazando con caer de la silla

--Sí, estoy bien… no es verdad… James --miró al muchacho que estaba demasiado preocupado --quiero hablar contigo, a las 12 cuando ya todos duerman nos vemos atrás --señaló la puerta trasera sin dejar de ver al chico --es importante… referente a… tu enfermedad --se puso de pie sirviéndose de la mesa, trató de dar un paso pero cayó sentado nuevamente, no entendía nada, quizá esa especie de sueño solo había sido un engaño de Voldemort y… "Harry debe venir y Lila regresar o moriremos", esa frase le llegó de repente, no recordaba haberlo visto o escuchado antes, cada vez le agradaba menos.

Ayudado por Kerry e intentando que nadie se diera cuenta que apenas podía caminar, Harry regresó a su habitación donde se tendió en la cama y no salió hasta media noche cuando todo estaba en absoluto silencio, agradecía que hubieran quitado esa absurda alarma. Caminó por el pasillo a oscuras, iba tan concentrado que no miró la puerta del baño que se abría y Lila suspicaz lo veía avanzar.

Kerry tenía algunos minutos sentado en medio del patio, le parecía preocupante el que su padre… oh bueno, Harry, se mirara así… le puso atención cuando se acercaba y se sentaba frente a él. Harry empezó a contarle todo, desde la visita de Adalo cuando la muerte de sus padres, pasando por sus sospechas hasta llegar a la extraña platica que había tenido consigo mismo, incluyendo la última frase y la extraña profecía.

--Merlín --Harry se giró al escuchar ese susurro, Kerry levantó la mirada -- ¿Por qué solo a él?, a mí también me compete, debemos hacer algo para que pueda regresar a mi época y mi hermano venga… iré a Hogwarts para tratar de localizar en la sala de los menesteres

--Lila…

--Ahora que hay pocos alumnos Harry, por la mañana me iré, esto es muy importante… entiendo que no les digas a nuestros padres porque se preocuparían y creo yo que no te dejarían salir de tu habitación --le sonrió, les revolvió el cabello a los dos y regresó a la casa, Harry miró a Kerry, el pelirrojo enarcó una ceja mirándolo

--Tu tía es extraña… --el chico asintió fervorosamente ante la acertada aseveración de Harry.

Al día siguiente, Lila partió a Hogwarts, no dijo nada sobre la charla de Harry y aseguró que deseaba mirar ese anillo en su mano por lo que debía asegurarse de hacer que su hermano volviera, se despidió de sus padres biológicos y de los de crianza con cariño.

Camino al colegio, recapacitaba en lo que había escuchado, ella pensaba que todo era por una travesura de sus sobrinos y resultaba que era un enfermizo plan de uno de sus sobrinos no nato, si ser bruja era extraño eso que estaba pasando era realmente bizarro…


SION

P.D.Espero señales de vida...