Capitulo 2: la reina
Una sensación rara golpeo los sentidos de Ashe. Había algo en ese hombre con túnica, no podía verle la cara pero aun así le aprecia tremendamente conocido, sin saber porque sus labios se secaron, el corazón comenzó tamborilearle en el pecho, las manos sudorosas, hacía mucho tiempo que no la pasaba eso, era la misma sensación que cuando estaba cerca de él…
-¡Ashe¿Te encuentras bien?
Penelo la miro extrañada, ella aparto la vista del hombre de la túnica y se volvió a la joven rubia, la sonrió para tranquilizarla.
-sí es solo…nada da igual, solo venia a darte las invitaciones finales para esta noche¿espero que Vaan y tú me acompañéis?
Penelo sonrió feliz
-¡claro! Vaan debe estar al llegar de su último viaje – Ashe miro a su amiga con envidia, Vaan y ella seguían juntos, y se querían cada vez más, probablemente en unos años se comprometerían y serian felices por siempre, suspiro¿Por qué ella no podía hacer lo mismo? Porque él no estaba a su lado- ¿Ashe me estas escuchando?- la voz de Penelo la saco de sus pensamientos.
-¿qué? Ah… si perdona, es que con todo esto de la fiesta no sé donde tengo la cabeza- vio que Penelo la mira con preocupación- bueno creo que será mejor que me valla aun me quedan muchas cosas.
Se despidió de su amiga con la mano y se marcho camino de palacio.
Mi reina, el baño ya está listo.
Ashe asintió y se dirigió al baño.se quito el batín y se metió en la bañera ¿Qué estaría haciendo Balthier en esos momentos? Recostó la cabeza en el borde de la bañera… ¿Por qué no había vuelto para verla? Sabía que estaba mal pensar en un pirata que seguramente ya la habría olvidado en vez de en su difunto marido, pero es que Rasler y ella se conocían desde siempre y siempre supieron que su futuro era casarse, no es que no le quisiera, miro al techo , es simplemente que era un amor diferente, ella amaba el valor y honor de Rasler, y pensaba que eso bastaría para quererse durante el resto de su vida, suspiro pero con Balthier… bueno la primera vez que lo vio sintió algo dentro de ella, algo que le removió todo dentro, era un pirata, solo actuaba por su propio beneficio, y aun así aun detestándolo ella… ella lo deseaba, le encantaba que la mirara, o que la dijera esas cosas fuera de tono que conseguían sonrojarla, no era solo que fuera guapo, que lo era, o alto , o su cuerpo, o su inteligencia o su sentido del humor… era algo más algo por lo que se odiaba, ella era una reina, tomaba muchas decisiones vitales y sin embargo cuando le veía se ponía nerviosa, no atinaba, y deseaba besarlo, tocarlo…
Toc, toc
La puerta la saco de su ensoñación.
-mi señora, debería salir ya, recuerde que hay que vestirla y peinarla y los invitados no tardaran en llegar.
-ya voy – dijo Ashe saliendo de la bañera y poniéndose de nuevo el batín.
El salón de baile estaba repleto de gente ya, todo el mundo llevaba suntuosos trajes, elegantes joyas y mascaras de colores que les tapaban las caras, los camareros sorteaban a la gente con bandejas imposibles llenas de copas y comida, entonces vio a sus amigos estaban formando un pequeño círculo, sonrió feliz¿Cómo no reconocerlos? Un joven rubio abrazado por una chica rubia, un chico más bajito vigilado de cerca por un rubio y alto caballero, rio en voz baja, la máscara de Basch era la más azul y amarilla cantosa, nada que ver con su estilo habitual. Solo faltaban dos... sonrio no iba dejar que sus tonterías le amargaran el cumpleaños, tomo aire y bajo las escaleras.
-¡ASHE¡-cuando llego donde ellos Penelo se lanzo a darla un abrazo.
-felicidades- la dijo Larsa, y Basch levanto su copa a modo de brindis.
Vaal la miraba serio.
-¿Qué te pasa porque no la felicitas? Llevas muy raro todo el día- le comento Penelo con el entrecejo fruncido.
Vaal la miro en silencio¿Cómo querían que estuviera? Ashe estaba en peligro Balthier y Fran se lo habían explicado, y él no podía decirla nada, ni siquiera a Penelo. Y lo peor es que seguro que cuando se enterara le iba a armar un buen numero, suspiro, Balthier le había pedido que hiciera como si no pasara nada, que él se ocuparía de todo, y él le debía al menos eso…
-feliz cumpleaños Ashe- dijo sonriéndole
-gracias Vaal, oye ¿Qué tal te fue en tu último viaje?
- pues la verdad es…
-mi querida Ashe- la voz pastosa de Arthurius Vandiall resonó entre los jóvenes, Ashe se giro y le vio tan pomposo como siempre, con un traje fino blanco y una máscara muy cara con cristales y plumas rojas y azules –os estaba buscando- dijo aproximándose a la joven – me gustaría hablar con vos sobre unos asuntos, si no so importa- añadió mirando a los enmascarados que le observan con cara de pocos amigos.
Ashe dudo Arthurius, podía llegar a ser cargante a veces su forma de ver el mundo era bastante clasista, y sus intenciones nunca estaban claras del todo, aun así era primo de su difunto marido, y había sido un buen amigo además de un gran noble de Nabradia, acepto su mano y se separo de sus amigos con cara de disculpa.
-¿y bien cuáles son esos asuntos?
-oh bueno mi reina, se que hoy cumplís 21 años y mi primo, en paz descanse, murió hace tres largos años, se que aun le guardáis en vuestro corazón, no lo dudo, pero me sentiría muy afortunado si tuvierais en cuenta la posibilidad de que algún día pudiéramos disfrutar de un día en compañía y quien sabe puede que os guste…
Ashe lo miro sonrojada, Arthurius era muy buen partido para cualquier chica en su sano juicio, era apuesto, educado, amable, de buena familia, pero ella ansiaba más...ella…
Las luces se apagaron, y un foco alumbro a un mayordomo que desde lo alto de la torre hablo a los presentes:
-bien señoras y señores, ahora dará comienzo el baile real, su majestad la reina Ashe abrirá el baile con el acompañante que ella considere oportuno.
Ashe se quedo de piedra vio una sonrisa confiada dibujada en el rostro de Arthurius, tomo aire, odiaba esas formalidades, todo el mundo la observaría, estaba a punto de pedirle a Arthurius que bailara con ella y abrieran ese baile que sería como cualquier otro, aburrido, cuando entre la multitud vio a un joven alto y apuesto que se abría paso entre la gente, se puso delante suyo y le tendió la mano, la nobleza ahogo una exclamación, eso no estaba permitido, era todo un atrevimiento, sin embargo ella acepto su mano, y la música comenzó a sonar, su acompañante anónimo era un consumado bailarín, e irradiaba en Ashe un calor desconcertante, incluso con las ropas negras como llevaba se notaba que tenía un cuerpo atlético y bien definido, levanto la vista y lo miro a la cara, su máscara no era nada ostentosa, era también negra con unas plumas verde oscuras, sus facciones eran perfectas, le miro embobada¿Quién era él?
-eres un gran bailarín
Ella esperaba que el dijera algo… cualquier cosa, pero no fue así se limito a sonreír, el foco los alumbraba y la gente se arremolinaba a su alrededor, pero Ashe solo le veía él. Al fin se encendieron las luces y la gente de alrededor se unió al baile.
-¿nos conocemos?
Nada, ni una palabra, ni un gesto
-perdón ¿nos conocemos, la música ceso y defraudad Ashe le hizo una reverencia que él le devolvió graciosamente.
-Mi querida Ashe¿Estáis aquí? Confió en que la próxima pieza me la reservéis a mí.
Ashe se volvió hacia Arthurius, que se encontraba detrás suyo.
-oh claro, en cuanto le agradezca al caballero…- se volvió pero el ya no estaba, le busco frenéticamente con la mirada pero no le vio- eh… oh bueno si claro.
La música comenzó a sonar, a pesar de bailar bien Arthurius no se podía comparar con el hombre de negro¿Quién sería¿La conocía? Debía ser así, de otro modo jamás hubiera podido entrar en la fiesta, pero ese olor le recordaba tanto a… abrió los ojos y le vio apoyado en una columna bebiendo una copa, la estaba mirando, sin saber por qué Ashe se sonrojo¿Por qué tenía ese efecto en ella? Ella era reina por todos los santos estaba acostumbrada a que la miraran, entonces ¿Por qué volvía a sentir ese calor en el cuerpo? El joven de negro bebió la copa de un trago y subió las escaleras, espera un momento ¿Dónde creía que iba? Se dirigía…!hacia el pasillo que daba a su habitación! Dejo de bailar en seco y se disculpo ante su acompañante. Subió las escaleras lo más rápido que pudo con aquel vestido, y llego al largo pasillo, pero no vio a nadie… ando por él escuchando solo sus pasos retumbar en las paredes, mientras que de fondo sonaba la música de la fiesta, llego a su habitación y trago saliva el corazón le latía a mil por hora, estúpida, pensó la joven reina, esto no tiene sentido, él no sabe cuál es tu cuarto, probablemente iba al aseo y se perdió, giro el pomo y entro en el amplio cuarto, bañado por la luz de la luna, todo estaba en orden, excepto la ventana que se había abierto dejando entrar una ráfaga de viento primaveral que jugaba con las cortinas, se acerco a la puerta del balcón y lo cerro. Entonces oyó cerrarse la puerta de la entrada, giro sobre si misma asustada y le vio, apoyado en la pared con una mano en la puerta.
-¿Qué hacéis aquí?- le espetó la joven-os aviso que se defenderme y que el palacio está lleno de guardias esta noche
Nada ni un movimiento¿pero que le pasaba a ese hombre¿Era sordo?
-perdone¿puede oírme?- le grito Ashe, entonces él avanzó hacia ella- deténgase inmediatamente o juro que gritare.
Entonces todo fue muy rápido él la atrapo, en un abrazo, ella forcejeo con todas sus fuerzas, le hizo perder el equilibrio y ambos cayeron encima de la amplia cama, para desgracia de Ashe él cayó encima de ella, a Ashe la máscara se le cayó en el forcejeo, pero a él no, cosa que la irrito a un más, decidió chillar en busca de ayuda , pero él la tapo la mano con la mano, entonces arrimo su cara a ella, Ashe pudo ver sus ojos, brillaban divertidos en la oscuridad, eran de color miel, como los de él… pero no era él tenía que recordarlo, sentía él peso de su atacante sobre ella, cada musculo, incluida cierta parte, que hacía que la irritara aun más ¿Quién se había creído que era?
Él le sonrió y entonces empezó a retirar su mano despacio, sin dejar de mirarla a los ojos, era su oportunidad ¿Por qué no gritaba? Estaba hipnotizada por aquellos ojos, entonces él bajo la cabeza y posó sus labios en los de ella, Ashe se quedo muy quieta su cuerpo no la respondía, era como si fuera una marioneta en sus manos, el extraño paso lengua por los labios de la joven y la dio una péquela lluvia de besos alrededor de estos, Ashe se dispuso a abrir la boca para quejarse, pero en vez de eso consiguió el efecto contrario, el extraño introdujo su lengua en la boca de la joven, y comenzó a explorarla, él sabía a champan y movía la lengua de una manera desconocida para ella, Rasler nunca la había besado así, nunca la había hecho sentirse así, entonces el desconocido libero una de sus manos y la puso entre ambos cuerpos un poco más abajo del abdomen de Ashe, presiono ligeramente pero con seguridad y Ashe sintió un placer desconocido, fue entonces cuando separo ambas bocas y la empezó a besar el cuello, ha Ashe la costaba respirar, la costaba pensar¿Qué estaba..?La pregunta quedo acallada cuando el extraño introdujo uno de sus largos dedos en su escote mientras con la boca había llegado ya casi al mismo sitio que el dedo, eso no podía estar pasando, ella era la reina. Ashe libero una mano en un descuido de su captor y le tiro del pelo, el agresor claramente confundido, se hecho para atrás, y ella aprovechó para darle una patada en el estomago y hacerle caer, entonces corrió a su cómoda y saco un arco pequeño pero letal.
Ahora vas a decirme quien eres- le ordeno.
Él desconocido sonrió levantándose con una mano en el vientre lastimado y con la otra retirándose la máscara. Ashe se quedo helada
-vaya querida cinco centímetros más abajo, y creo que nunca hubiéramos podido acabar esto.
Era él no era una imaginación, estaba hay en su cuarto de pies, vivo, igual, no, más guapo aun que la ultima vez, las lágrimas empezaron a correr por sus mejillas, sacudió a cabeza, no podía ser real¿por qué no se lo dijo¿Por qué había jugado así con ella? Dios ella se había dejado hacer cosas que... las lágrimas nublaron su vista.
-no llores reinita aun no he muerto
-maldito seas¿Tienes idea de lo que me has hecho pasar¿De cómo me he sentido?
-yo creo que hace unos minutos estabas bastante sensitiva- la miro pícaramente.
-si vuelves a decir eso te disparo, lo juro.
Él levanto las manos divertido, era demasiado odioso para matarlo, bajo el arma y se seco las lágrimas, levanto la cara y ayudándose de todo su orgullo lo miro a los ojos.
-Balthier ¿Qué has venido a buscar esta vez?
- a ti.
Bueno pues hay queda el segundo capítulo ya avisamos que contenía alguna escenilla subida de tono jeje xo como no hacerla con Balthier :P
Esperamos que os guste y en el próximo
