Capitulo 4: La misma pregunta
-¡Maldita sea!- Arthurius no podía creer lo que oía- ¿estás seguro de eso?
-oh…yo sí mi señor, veras la gente… bueno la gente piensa… comenta que la princesa Ashe está enamorada de un hombre enmascarado, y oh bueno… el rumor se ha extendido por toda Ivalice
La gente se había vuelto loca, todo el mundo debía saber que él y Ashe eran la pareja perfecta, pero ¿Cómo demonios iba a ser rey un enmascarado? Entrecerró los ojos con ira, no iba a permitirlo, ya una vez se le adelanto el idiota de su primo, esta vez nadie se interpondría en su camino al trono.
-¿y se sabe acaso quién es nuestro enmascarado?- la voz de Laia lo saco de sus pensamientos, Set la miro extrañado, como si acabara de percibir su presencia.
- Pues nadie sabe quién es, ya sabes cómo es la gente, unos dicen que es un noble, otros que un pirata, o un soldado que se coló en la fiesta- se encogió de hombros- yo creo que no deberíamos darle mayor importancia mi señor.
Arthurius elevo una delgada ceja y se recostó en su sillón sin dejar de mirarlo.
-Asique crees que no debería dar mayor importancia a que un desconocido me dejara en ridículo en la fiesta delante de todo el mundo- set comenzó a dudar- no espera a lo mejor tal vez no importe que la estúpida reina se enamore de un don nadie y yo me quede sin mi trono¡¿acaso crees que no es importante?!
Laila acaricio su brazo tranquilizándolo.
-vamos Ar cálmate, el pobre set es idiota ¿no es así set?
Set la miro con odio, pero afirmo con la cabeza
-ves- volvió a acariciarlo- veras lo que vamos a hacer, vamos a descubrir a ese "enmascarado" y vamos a quitarle de nuestro camino de una forma u otra, déjamelo a mí, averiguare quien es.
Arthurius la miro, dios se apiadara del hombre que la hiciera daño, no solo era increíblemente hermosa, si no inteligente y despiadada, motivos suficientes para hacerla algún día su reina, a fin de cuentas, sonrío, pronto seria un rey viudo.
Ashe se encontraba sentada tras un gran escritorio lleno de papeles, intentaba concentrarse lo más que podía en su labor, pero no podía, él inundaba todos sus pensamientos, suspiro y dejo la hoja sobre la mesa, estaba demasiado cansada, llevaba dos días sin poder dormir, mirando al balcón por donde él se había ido, y aunque no lo quería reconocer esperando que apareciera y la volviera a besar como aquella noche… sacudió la cabeza y se levanto para mirar por el ventanal que presidia la estancia, él no iba a volver, era una tonta habían pasado dos días, dos días se repitió mentalmente, dos días sin comer, sin dormir, sin reír¿Qué la había hecho¿Qué extraño poder tenían esos besos para dejarla tan anhelante? Toco el frio vidrio, y sonrío¿en que estaba pensando?, se suponía que el pervertido era él. Borro su sonrisa, desde que la guerra había acabado echaba muchas cosas de menos, las aventuras, la libertad de saltarse el protocolo, a Vaan y a Penelo, porque aunque esta ultima había abierto la tienda en el mercado se pasaba la mayor parte del tiempo con Vaan viajando, y cuando estaban en dalmasca ella estaba siempre ocupada, bajo la cabeza, la protección de bash, incluso a Fran con sus grandes consejos de mujer experimentada, sonrió un instante hasta que recordó quien era el siguiente en su lista, él, volvió al sillón y se dejo caer con la manos en la cabeza¿Por qué no podía olvidarlo? Maldito pirata, se recostó sobre la mesa con cara de pena apoyando la cabeza en los brazos, seguro que él no pensaba en ella¿Por qué iba a hacerlo? Durante todo el viaje no la había besado ni una vez, y hasta hace dos días ni siquiera la había visitado, las mujeres en su vida iban y venían, daba igual su estatus¿Por qué ella iba a ser diferente? En cierta forma envidiaba a Fran, ella era la única que permanecía en su vida, tal vez él la amara, ese pensamiento la produjo un dolor tremendo en el pecho, volvió la cabeza para el otro lado desterrando esa idea, pero aquella noche, él la había besado, no solo eso, él la había deseado… pero también había sido él el que decidió detenerse, se sonrojo, que hubiera pasado si no se hubiera detenido¿habría sido capaz ella de detenerlo? Se incorporo abruptamente y sacudió la cabeza, la respuesta de esa pregunta era algo que no quería, no podía aceptar…
-Me estas esquivando la pregunta- Vaan estaba cruzado de brazos mirando como Balthier ponía en regla los mecanismos de la nave. ¿Por qué no le contestaba?- Balthier- lo llamo exigiendo su atención
-¿Por qué todos me hacéis la misma pregunta?- se volvió a Fran señalándola con la llave inglesa- empiezo a pensar que es un complot contra mi- volvió a mirar la nave y comenzó a engranarla.
¿A qué se refería? Vaan frunció el entrecejo, esto no estaba bien, por un lado estaba el conspirador contra Ashe, y por el otro lo que le había dicho Penelo la otra noche sobre la felicidad de la reina, tenía que hacer algo, miro a Fran la cual le devolvió la mirada
-¿tú también se lo preguntaste?-pregunto buscando una alianza
La viera asintió
-¿y qué te respondió?- pregunto esperanzado el rubio
-Que me estaba volviendo una cotilla
Balthier rio, mientras seguía trabajando, lo cual aumento la frustración de Vaan. Pensó en que tal vez era mejor cambiar de estrategia.
-Muy bien, guárdatelo para ti, no me importa
-Vaan ya te he dicho muchas veces que no sabes mentir
Balthier cerró la tapa y se dirigió a una pequeña mesa al lado de Vaan donde deposito la herramienta.
-¿Y respecto al asesino qué haremos?
-Por dios Vaan aun no ha matado a nadie no seas cenizo ¿quieres?
-Perdón -se sonrojo- pero tú dijiste que era Arthurius ¿no?
-no- Balthier negó con la cabeza y se puso más serio, o al menos eso le pareció a Vaan- dije que probablemente fuera, es una diferencia
-¿y porque no lo averiguamos?
Balthier elevó una ceja
-claro es tan fácil como llamar a su puerta y le decimos ¿estás conspirando contra la reina de dalmasca? Porque si así estamos muy disgustados contigo.
Vaan frunció más el entrecejo¿Por qué siempre parecía tonto a su lado? En todo ese tiempo, él había madurado mucho, había viajado por toda Ivalice y se las había arreglado muy bien, ya era todo un pirata, un hombre, y sin embargo al estar frente a Balthier se sentía un idiota, no era justo, iba a protestar cuando Fran salió en su ayuda sorprendiéndolo.
-Vaan tiene razón
Balthier la miro divertido.
-Fran no me digas que tú también quieres ir a llamar a su puerta
A la viera pareció no importarle el comentario de Balthier.
-Deberíamos vigilar a Arthurius.
-Eso no será difícil- afirmo Vaan llamando la atención de ambos- Arthurius posee grandes inversiones en Dalmasca y posee una residencia cerca de palacio, últimamente vive allí, tal vez para acercase más a ella-aventuro el joven
-Muy bien, vigilaremos al tío ese, pero Vaan intenta no meter la pata.
-¿Qué quieres decir?-preguntó ofendido
Balthier rio
-No te metas en líos, no llames la atención , esas pequeñas cosas para pasar desapercibido y poder vigilar a una persona- se encogió de hombros, luego se volvió a Fran y la miro serio- Fran ya sabes lo que tienes que hacer- Fran asintió.
Vaan miro como la viera se marchaba
-¿Cómo sabe…?
-instinto femenino- le corto Balthier con una sonrisa.
Fran estaba encaramada a la ventana abierta de una de las habitaciones de la lujosa casa de Arthurius, cuando vio que se abria la puerta de la estancia, giro sobre si y camino por le alfeizar de la ventana para no ser vista, agudizo su oído.
-¿crees qué podemos confiar en esa puta?
-Mi querido Set que poco conoces a las mujeres…
-Quereis decir que debemos fiarnos de ella porqué os ama
-no no, por dios nada más lejos de la realidad una mujer enamorada es impredecible por eso ella es perfecta, ella es incapaz de amar, solo se ama a sí misma y mucho, además es codiciosa
-¿y no es peor una mujer codiciosa?
-y dime quién la va ofrecer algo mejor que ser reina?
Balthier se movía sigiloso por el largo pasillo del palacio, la noche era clara y eso no lo ayudaba mucho a esconderse, oyó el ruido de unos pasos y se detuvo en seco escondiéndose tras una columna, visualizo a dos soldados que se hacían gestos con las manos, cada uno tomo un camino, Balthier sonrió, y siguió al de la derecha se puso detrás del soldado y comenzó a caminar a su ritmo para que sus pasos no fueran oídos , pero el soldado se detuvo en seco, Balthier casi se tropieza con él tuvo que usar todo su sentido del equilibrio. El soldado miro a la derecha y Balthier se movió a la izquierda, si se volvía ahora lo vería y echaría a perder tres días de vigilancia sigilosa, tenía dos opciones golpearle, pero si le encontraba alguien daría la voz de alarma, además la seguridad se vería reforzada y su labor sería más difícil, o bien entrar en la puerta que se hallaba a su espalda, pero no si cruzaba esa puerta…,el soldado hizo ademan de girarse y Balthier abrió la puerta y entro cerrándola tras de sí sin emitir ningún sonido audible, no en vano llevaba muchos años de ladrón.
Ahora le quedaba lo más difícil, aparto su mano de la puerta lentamente y miro por encima de su hombro, sonrió al ver la puerta del balcón abierta¿lo habrá hecho por mí? Giro sobre si y vio un pequeño bulto en la enorme cama, sabía que no debía estar ahí, la ultima vez le costó mucho detenerse, no debía hacerla eso no con ella, ella no era de esa clase de chicas que no esperan nada después, y él no podía darle lo que ella quería, no definitivamente no era una buena idea, claro que besarla había sido muy placentero, esos besos habían sido mejores que muchas noches locas con otra, o incluso otras, mujeres. ¡Maldita niña! No podía dejar de meterse en líos, bastante le costaba estar alejado de ella no verla, pero verla en sus sueños era mucho menos difícil que estar a dos metros de ella…
Avanzo hasta el borde de la cama y se detuvo a verla, dormida parecía inofensiva y desprotegida, eso estaba mal, sentía deseos de cuidarla, de protegerla, pero él no era un maldito guardaespaldas, él era un pirata… Ashe se movió en sueños y se destapo, dejando ver un hermoso camisón blanco, Balthier la miro hipnotizado y bajo hasta ella, cogió la sabana y la volvió a tapar, era un gesto inocente se repetía, no quería que cogiera frio, era su amiga , pero sus dedos acariciaron su hombro sin querer y ella suspiro
-Balthier…
Balthier sonrió, vaya vaya asique soñaba con él, bueno, se encogió de hombros aun con la sonrisa en sus labios, él era un pirata… y los piratas cogen las cosas sin permiso no? Agacho aun más su cabeza y poso sus labios sobre ella, solo eso se prometió a sí mismo una caricia, pero entonces Ashe suspiro, y él volviendo a sonreír bajo de nuevo su cabeza y la beso, esta vez ejerciendo una pequeña presión sobre ella, ella como en sueños abrió los labios, y él lo tomo como una invitación, la beso más ardientemente, más posesivamente, ella le respondía, y él se dejo llevar.
Ashe se había despertado sintiendo que alguien la besaba, no se asusto, ni siquiera se sorprendió, sabia perfectamente quien era el ladrón de besos, solo él besaba así, había abierto los labios esperando que él la besara como la otra noche, y él no la defraudo. Deseaba tocarlo, abrazarlo, pero temía que si lo hacia él desapareciera como un triste sueño.
-Asique ya esta despierta…
Ashe abrió los ojos¿Cómo sabia él…? Dejo de pensar cuando se encontró con sus ojos y su sonrisa tan cerca de ella.
-¿ahora abusas de las mujeres dormidas? Cada vez eres más depravado
Balthier se incorporo con una sonrisa angelical
-claro soy como el ratoncito Pérez cuando una chica susurra mi nombre en sueños aparezco y la beso
Ashe se puso colorada.
-yo no he susurrado tu nombre en sueños- se defendió
-oh sí que lo hacías, pero no te preocupes solo te oí yo
Ashe lo miro enfurecida, era increíble.
-¿y qué haces en mi habitación?
-¿no me digas que era un mal momento para venir a verte?
-oh vamos, ni siquiera tú irías de visita a estas horas a casa de nadie
-te sorprenderías
Un brillo de malicia apareció en sus ojos al decir esas palabra, y a Ashe le subió un escalofrió de placer por la espalda.
-muy, me rindo¿Qué quieres?
-Si me lo pones tan fácil, tal vez acepte tu rendición, pero tú no eres de las que se rinde¿verdad reinita?
Aquello era un ofensa clara contra su orgullo, era insufrible, porque siempre daba la vuelta a sus palabras,¿y que hacia allí?
-bueno veo que no te gusta recibir visitas a estas horas, asique creo que me iré, la próxima vez te escribiré antes- sonrió- adiós alteza.
Ashe lo miro confundida¿Qué se iba¿A dónde se iba? Esta vez no, pensó Ashe, levantándose de la cama.
-espera
Balthier se paró en seco en el balcón, pero no se volvió a mirarla
-no te vayas, no otra vez, quédate, quédate aunque solo sea esta noche…
Bueno pues hasta aquí el 4! Vamos a dedicárselo a Natalia jajaja y a todas las que como nosotras suspiramos x Balthier…
