Todo lo que aquí aparece pertenece a su respectivo dueño XD


ayyyy el fin por fin jajaja, sip estoy orgullosa de este final XD... lean y dejen review.


Debía admitir que aunque era extraño mirarse de 16 años, también era divertido y más si recordaba todo lo que había hecho. En verdad se alegraba de que ahí sus padres continuaran con vida pero, no sabía la razón. El profesor Dumbledore había muerto y sus padres no, eso no pasaría aún. Debía investigar, pero por lo pronto asaltaría el refrigerador.

Tomó un trozo de pizza frío y llenó un vaso con jugo de grosella. Fue a la estancia y se dejó caer en el sofá junto a la mesita que tenía el teléfono. Con una enorme sonrisa miró el reloj que tenía enfrente, subió los pies a la mesita del centro, le dio una gran mordida a la pizza y miró el teléfono.

--1…2…3…4…y… --murmuró divertido. Levantó la bocina al primer timbrazo --muy buenas… técnicamente son buenos días mi buen Jake, ¿Qué se te ofrece a las cuatro de la mañana? --su sonrisa casi escapaba de su rostro -- pensé que estarías ebrio, de hecho, deberías estarlo --seguía hablando burlesco, del otro lado de la bocina solo se escuchaba el sonido de la respiración de Jake -- ¿quieres que vaya por ustedes o le hablo a Sirius?. Eso creí, no te molestes en darme la dirección, aún la recuerdo --bajó la bocina riendo, se abstuvo de soltar una carcajada para no despertar a nadie. No quería que ese lamentable suceso se repitiera aunque sería interesante ver lo que harían James y Lily, a él lo había castigado su padrino y esa vampiresa furiosa, por cierto aún recordaba el ardor en el trasero y esos meses de incomunicación recluido en su habitación, ni que decir de lo que le había pasado a Jake. Se apresuró a salir al recordar que sus hijos también habían ido, eso lo disfrutaría y debía practicar su cara de molestia.

Cuando Harry A salía de la casa, James bajaba murmurando algo sobre después del primer mes los bebés debían dormir toda la noche, e iba a la cocina

Una hora exacta después, la puerta principal se abría y Harry A entraba con una sonrisa extraña.

--Hola, ¿Lila no te deja dormir? --preguntó mirando a su padre y padrino. Ambos se acercaron a él y lo miraron evaluadoramente -- ¿Qué pasa?

-- ¿Dónde están? --preguntó Sirius acusadoramente, Harry A enarcó una ceja

-- ¿Dónde estabas?

--Pues salí a caminar, no podía dormir… me preocupa demasiado todo lo que pasa. Muchas cosas que aquí suceden en mi época jamás pasaron --contestó amargamente, tanto que James y Sirius se mostraron arrepentidos -- y ustedes ¿Por qué despiertos?

--Bajé hace un momento y miré la puerta de tu habitación abierta. Además, los chicos aún no llegan

--Pero papá, yo miré a mis hijos dormidos hace tiempo. No creo que se hayan venido ellos y dejado a los demás, ¿revisaron las habitaciones?

--Harry, empiezo a creer que serás un padre demasiado alcahuete --murmuró James mirándolo con ojos entrecerrados. Harry sonrió de lado y subió a dormir.

El despertar de la mañana siguiente no fue exactamente lo que los chicos que tenían una enorme resaca (misma que no recordaban como habían obtenido) hubieran deseado. Un extraño rugido los despertó con un sobresalto dos horas después de que se acostaran, a las 6 en punto. Salieron asustados al pasillo, el que menos comprendió fue Harry A que con los ojos como plato miraba a su hijo hecho ovillo a mitad del lugar, el rugido provenía de él, temblaba como si estuviera congelándose pero sin embargo sudaba. Intentó acercarse pero su padre lo detenía del brazo. Miró a los demás, sintió que el estómago se le hacía nudo al verlos parados sin hacer nada. Se zafó violentamente de su padre y se arrodilló junto a Kerry, pero cuando le tocaba la mejilla, el chico perdía el conocimiento. Levantó en brazos a su hijo y lo llevó a la habitación que compartía con Jake, con una mirada fulminante cerró la puerta cuando James intentaba entrar.

--Regresen a dormir --pidió James respirando hondo. Intentaría hacer entender a ese hombre, al que comprendía en su desesperación.

Los chicos obedecieron, pero los adultos después de que James insistiera, bajaron a desayunar. Volvió a respirar hondo y llamó a la puerta. A pesar de no haber obtenido respuesta, siguió insistiendo por quince minutos más hasta que logró que la puerta se abriera, pero no como a él le hubiera gustado.

-- ¡Qué rayos quieres! --rugió Harry A

--Hablar --murmuró James algo intimidado por la mirada de Harry A

-- ¿Hablar?, ¿cuándo pensabas decirme que eso le pasaba a mi hijo?, ¿Por qué no hiciste nada? Ni siquiera intentaron ayudarlo

-- ¿Puedo entrar?

--No

--Harry, prácticamente tenemos la misma edad, pero yo sigo siendo tu padre

--Bien, tienes razón, me porté muy grosero, pero entiéndeme…

--Lo hago y por eso quiero hablar contigo, quiero explicarte lo que sé…

En la cocina, los adultos discutían en susurros. No entendían la razón por la que HarryA había actuado en esa forma y tampoco por qué Kerry había sufrido un ataque así cuando tenía tiempo sin siquiera sufrir en las transformaciones de luna llena.

--Mamá… --HarryB asomaba la cabeza por la puerta. Lily miró a los demás antes de ir tras su hijo que regresaba a la estancia.

-- ¿Qué pasa hijo?

-- ¿Podemos hablar?

--Sí --se apresuró a sentarse junto al muchacho al ver la seriedad en él. -- ¿Qué querías preguntar? --el chico respiró hondo con los ojos cerrados, apretaba los dedos contra su pantalón. Lily lo abrazó, Harry no tardó mucho en corresponder ese abrazo.

--Un muchacho muy parecido a papá, de cabello largo y ojos azules… ¿habló con ustedes?

--Pues… sí, dijo que regresaríamos por un tiempo para ayudarte, pero que después deberíamos volver a… pues…

--Entiendo mamá --se puso de pie y le sonrió --volveré a dormir --después de darle un beso en la mejilla, se retiró. Lily se quedó mirándolo, sabía que ocultaba algo.

Camino a su habitación, un grito que empezaba a hacérsele común, lo sacó de sus pensamientos. Su parte futura les gritaba a sus hijos, solo podía escuchar palabras sueltas… descuido, peligro y la que se repetía más veces castigados, todos castigados. Fue hacia la habitación de donde provenían los gritos y se recargó en la pared, lo más recomendable era contarle lo que había… soñado mientras estaba en coma.

-- ¡A LA PRÓXIMA ME CONOCEN! --después de ese rugido, los trillizos salían, Kelly se sobaba con exageración una oreja, Keren sonreía mirándolo y Kerry parecía imitar a su padre haciendo muecas. Se detuvieron al ver a Harry, intentaron explicarse al notar que los miraba serio, sin embargo, Harry les sonrió y se preocupó más por saber como estaba el pelirrojo. -- ¿Por qué siguen ahí? --siseó HarryA

--Ya nos íbamos --murmuró Kerry empujando a los otros dos.

HarryB se giró hacia el mayor.

--Tengo algo que decirte, pero prométeme que no gritarás como hace un momento --bromeó el muchacho

--Tengo demasiada experiencia con ese tipo de condiciones, así que no te prometo mucho --sonrió apartándose para que el adolescente entrara

--Sería extraño gritarte a ti mismo, ¿no?

--Quizá --dijo el adulto cerrando la puerta tras Harry.

El chico se sentó en la cama y comenzó a hablar, diría todo lo que sabía e incluso sus sospechas. Los ojos del mayor se abrían cada vez más conforme escuchaba. No podía creerlo, le parecía imposible.

Casi una hora después, HarryA se dejaba caer en la cama escondiendo la cara entre sus manos. Era terrible, miró al chico y respiró hondo. Debía ponerse a investigar pero ya, no podía esperar más.

--Quizá Jake te ayude a…

--No, Jake se fue hace unas horas --lo interrumpió HarryA, HarryB iba a preguntar pero el grito de su madrina lo interrumpía.

-- ¡JAKOB SIRIUS BLACK, ME VAS A CONOCER!

--Creo que se acaba de dar cuenta --sonrió HarryA. Se llevó las manos al cabello y se despeinó más. Cuando intentaba rehacer la coleta, escuchó gritos y un escándalo de cosas rompiéndose. Samantha volvía a gritar pero no amenazas para Jake, Lily también gritó, James e incluso Sirius. Poco después Keren y los merodeadores. Corrió hacia el escándalo rápidamente, tenía un ligero presentimiento de lo que podía estar pasando. HarryB lo siguió de inmediato.

Cuando ambos llegaron a la estancia, pudieron ver la razón de los gritos. Kerry y Kelly se batían a golpes en el piso, uno sentado sobre el otro lanzaba puñetazos mientras el otro le daba una patada en el estómago logrando librarse de él y ahora las cosas se volteaban, el piso estaba manchado de sangre. Lily parecía histérica. Esos muchachos se golpeaban con furia. HarryA sentía como su molestia aumentaba considerablemente rápido. Les gritó que se detuvieran y los amenazó, pero los chicos seguían girando en el piso sin errar un solo golpe. Se acercó a sus hijos y con ayuda de James intentó separarlos. Las manos de James resbalaron de los brazos de Kerry entre tanta sangre, logrando que la situación cambiara un poco, Kelly resbaló y se golpeó la cabeza contra el piso con el movimiento brusco de su hermano. HarryA respiró aliviado al ver que por fin se detenían, pero Kerry furioso le daba un puñetazo en el rostro mandándolo varios metros atrás.

--No te metas --siseó Kerry antes de lanzarse de nuevo sobre su hermano. Todos abrieron la boca sorprendidos. Los merodeadores dejaron de murmurar entre ellos.

HarryB tragó saliva al ver a su ego futuro sentarse recargado contra la pared sobándose la barbilla. Keren, Johan y Sahily retrocedieron hasta llegar detrás de Lily, Sirius y Samantha respectivamente.

-- ¡ALTO! --vociferó HarryA, todo movimiento cesó. La pelea también, Kerry quedó sentado sobre su hermano con el puño en alto y Kelly a punto de darle una patada al pelirrojo, al mismo tiempo miraron a su padre que limpiándose la boca, se erguía -- ¡de pie! --ordenó respirando rápido, los chicos obedecieron en el acto. Kerry tenía la ceja, la boca y la oreja derecha partidas, el ojo izquierdo lo tenía medio cerrado y la nariz rota. Su playera rosa estaba en su mayoría pintada de rojo, mientras Kelly tenía un ojo completamente cerrado, el pómulo izquierdo hinchado y morado, el derecho extrañamente reventado al igual que la boca, la nariz le sangraba un poco, la playera café se miraba negra y pegada al cuerpo, mojada por la sangre que había recogido del piso, mismo que parecía presa de un horrible asesinato y destazamiento. --mamá --siseó mirando de forma fulminante a sus hijos que se encogieron un poco -- ¿tienes alcohol, algodón, gasas y algo de cinta? --Lily asintió y fue rápidamente por el botiquín

--Y anestesia también si… --intentó decir Kelly, pero el carraspeo de su padre lo hizo callar.

Nadie se atrevía a hablar, incluso se retiraban en silencio intentando no alterar al furioso hombre que intentaba normalizar su respiración.

--Aquí tienes hijo

--Gracias… ¡arriba! --los chicos no esperaron una nueva orden, casi caen al correr.

-- ¿Quieres que te ayude?

--No, gracias --la mirada de HarryA podía incendiar la misma antártida. Lil compadeció a sus nietos por lo que pasaría, pero ellos se la habían buscado solos.

HarryA llegó a su habitación, abrió la puerta lentamente. Kerry intentó ocultarse tras su hermano, algo que logró solo unos segundos pues Kelly lo jalaba de la ropa y se cubría con él. Cuando la puerta se cerró con su padre dentro, sintieron que el apocalipsis les llegaba. El adulto fue hasta el escritorio, abrió el alcohol, lo dejó y abrió la bolsa de algodón. Les ordenó a ambos que se acercaran, mojó un trozo de algodón y se giró.

--Qué demonios esperan --murmuró mirándolos -- ¿quieren que me acerque yo? --los chicos estaban congelados, no podían moverse, ni siquiera asentir o negar. Llegó frente a ellos y los tomó del brazo con fuerza, ellos intercambiaron un par de miradas mientras su padre los jalaba hacia el escritorio.

En la estancia, los chicos platicaban sobre lo que había provocado una pelea así entre Kerry y Kelly cuando un grito, a su ver, desgarrador los sobresaltó, con los ojos como plato miraron a HarryB que sorprendido miraba hacia las escaleras.

--Creo que les echó el alcohol a chorros --murmuró Johan con una mueca de dolor

--Cómo… --preguntó Padfoot mirando asustado a HarryB

--Sé perfectamente diferenciar entre un grito de alcohol y uno del cinturón del tío Harry --contestó alzándose de hombros

-- ¿Lo hago muy seguido?

--Pues… podríamos decir que… menos de lo necesario --murmuró Keren tranquila

Siguieron hablando tranquilizándose poco a poco, HarryB miraba un punto lejano, pensaba en lo que había visto cuando hubo estado en coma, en lo que le había dicho Adalo el día de la muerte de sus padres, lo que su contraparte futura había comentado, lo que sus hijos habían confesado, en lo que él pensaba… todo giraba en su cabeza, no sabía lo que era verdad y lo que no, le era imposible diferenciarlo. Miró a sus padres y padrinos que salían apresurados de la cocina.

--JC, tu madre está en el hospital, Remus no supo bien decirnos pero está bien, está estable, si quieres ir puedes venir con nosotros --dijo Lily, el chico asintió rápidamente --chicos, quédense aquí por favor, Sirius los acompañará, nosotros les diremos después --los demás, sin lugar a refutas asintieron.

Cuando llegaban a la puerta, un aura de furia los hizo girar la cabeza hacia la escalera, HarryA bajaba muy serio y se detenía frente a ellos mirándolos inquisitivamente. Lily le explicó sin dejar de ver a Kerry y Kelly con curaciones muggle que bajaban tras su padre.

--Tranquilícense, todo sale bien, una falsa alarma solamente --dijo HarryA

Todos miraban a los dos adolescentes que bajaban y seguían caminando, HarryB enarcó una ceja al verlos ponerse de cara a la pared, ¿no estaban ya grandecitos para eso?, los chicos llegaban a la pared y ponían las manos en su nuca. HarryA respiraba hondo, al parecer aún intentaba tranquilizarse.

--Necesito… caminar --murmuró con los ojos cerrados --si… me entero… de que… movieron… un… músculo... sin… mi… autorización… --volvió a respirar hondo, todos lo miraban sorprendidos, más Keren, nunca había visto a su padre tan furioso --...realmente me van a conocer --dio media vuelta y fue hacia la puerta principal.

--Creo que tienen un hijo neurótico --comentó Sirius dejándose caer junto a su hija. HarryB lo miró, casi estaba de acuerdo con eso. HarryA había salido azotando la puerta…

La hora de la cena llegó para los dos adolescentes que seguían de cara a la pared y con las manos en la nuca, terriblemente lenta, para los demás, que miraban realmente sorprendidos a esos dos seguir ahí sin siquiera intentar bajar los brazos, la cena llegó muy rápido. Sirius les había dicho que fueran a cenar, pero el solo recordar lo que había dicho su padre antes de salir, los motivaba a quedarse donde estaban a pesar de sentirse morir de hambre.

-- ¿En verdad soy tan malo como para que no quieran cenar?

--Escuchaste lo que… suena raro… --murmuró Keren pensativa --en fin, escuchaste lo que dijiste hace unas horas, mis hermanos jamás se habían peleado en esa forma, no entiendo lo que pasó y me imagino que lo que hicieron arriba después de eso no fue agradable, solo es precaución… nos amas Harry, no te preocupes, cuando tengas su edad comprenderás… ¿no Sirius?

--Ni yo lo habría dicho mejor, tranquilo HarryB, son cosas de padres… --sonrió Sirius mirándolo, el chico rodó los ojos al escuchar el mote

--A cenar --escucharon amortiguada la voz desde la estancia, poco después, Kerry y Kelly entraban estirando los brazos. HarryA llegaba tras ellos, aún se miraba muy serio --no te preocupes Sirius, yo sirvo los platos --dijo al ver al animago ir hacia la comida --siéntense

--Así estamos bien, gracias, podemos… --murmuró Kelly, Kerry ya había obedecido

--Dije que te sientes Kerry Arthur --el chico obedeció al instante, jamás, en toda su vida, había escuchado sus dos nombres de labios de su padre, eso no lo habría creído posible. --estoy cansado, después de cenar suban a sus habitaciones, con permiso --los siguieron con la vista, estaba raro. No era molestia, sino, preocupación. Eso Harry podía asegurarlo, lo sabía perfectamente, él se portaba igual cuando se preocupaba. Se escabulló rápidamente y siguió a HarryA.

--Pasa Harry --el chico se quedó con el puño en alto dispuesto a llamar a la habitación, sonrió y entró, debía suponer que sabría que lo seguía. -- ¿Qué ocurre?

-- ¿Por qué estás preocupado?

--No sé lo que ocurre, me preocupa que algo les pueda pasar a mis hijos…

--Tú ya sabías que a Kerry le pasaba eso…

--Sabía que convulsionaba pero no que… pues… ¡ni siquiera un hombre lobo sufre así!

--Sobre lo que te dije de…

--No pude haber hecho eso… la profecía si la escuché pero no convertiría a mi hijo en hombre lobo…

-- ¿Qué otra opción hay?, ¿Por qué Kerry se convierte en…? La pelea en Hogsmade, no había pensado en eso…

-- ¿Hogsmade? --preguntó HarryA frunciendo el entrecejo, conocía esa expresión perfectamente, esa sonrisa que su parte pasada le dedicaba antes de salir corriendo. Cuando HarryB intentaba abrir la puerta, un hechizo la sellaba. Intentando no reflejar algo, se giró y miró al adulto que se componía el cabello -- ¿Qué pelea en Hogsmade?

--No es necesario que te ente…

--Sí, necesito saberlo así que habla…

--Sabes que me siento mal cuando veo que castigas a los…

--Los he castigado una vez solamente y no viste, por lo que me estás diciendo, eso de pelea en Hogsmade no es bueno, ¿cierto? --HarryB-- sonrió nervioso, insistía en girar la perilla, quizá en un descuido se abría --no podrás abrir así que será mejor que hables --el chico dio un brinco cuando llamaban a la puerta, agradeció a todos los cielos que su madre le hablara -- ¡no puede salir, está en problemas! --gritó HarryA, el adolescente lo miró boquiabierto, giró la cabeza hacia la puerta rogando porque su madre dijera que era importante.

--Está bien, cuando terminen me buscas Harry

--Ahora…

Ya comprendía a los trillizos, sería un hombre… un… sería simplemente… imposible. Sabía que era terco pero no creía que tanto y menos con él mismo.

Por el resto de las vacaciones, Kerry y Kelly sufrieron de labores pesadas, HarryA se había molestado aún más cuando, después de casi dos horas, HarryB se rindió y le contó sobre la escapada de Kerry a Hogsmade. Por fortuna el pelirrojo no se había enterado y un par de días después, regresaron al colegio. Aunque no podrían hacer bromas pues HarryA se pasearía por los pasillos con la capa de invisibilidad y lo peor de todo era que Snape regresaría en dos días pero Ámber Joynt seguiría por esos dos largos días.

El primer día de clases, Sahily sufría con dos horas de pociones. HarryA reía divertido en un rincón. La chica era un fenómeno increíble con las pociones, pero al parecer Ámber la cohibía y él no entendía la razón, con la forma de ser de Sahily si no estuviera mirando a Sahily titubear al intentar cortar la raíz, jamás lo habría creído. Dio un brinco cuando la chica agregaba no sabía que y provocaba una increíble explosión llenando el aula de una asquerosa baba amarilla. Ámber se acercó a Sahily y le murmuró al oído, segundos después, la chica salía cabizbaja, su mirada parecía arrojar chispas. Los demás se apresuraron a seguirla, la clase terminaba antes de tiempo. A pesar de que corrieron, no pudieron alcanzarla y no la miraron hasta hora y media después, en clase de DCAO, pero ella solo murmuraba presionando con fuerza la pluma sobre el pergamino, solo Kerry se había atrevido a sentarse cerca.

-- ¿Qué tienes?

--Nada --siseó Sahily haciendo tanta presión que terminó por partir la pluma

--Sa…

-- ¡Dije que nada! --toda la clase se giró hacia ellos con el grito de Sahily, incluso HarryA que estaba por salir del aula, ella solo bajó la mirada a su pluma

-- ¿Qué ocurre? --Samantha se giró hacia ella, la chica negó --guarden silencio por favor --y volvió la vista al pizarrón.

--Sahily --insistió Kerry, Sahily lo miró pero no logró amedrentarlo --por favor, somos…

-- ¡Pues si es más fácil ya no somos nada! --Samantha se giró molesta, estaba por restar puntos cuando Sahily salía furiosa y azotaba la puerta

--Cuando la miren, díganle que quiero hablar con ella…

Sahily mascullaba toda clase de incoherencias, recorría molesta los pasillos, no tenía ganas de ver a nadie por lo que había tomado prestada la capa de invisibilidad de Harry. Sabía que esa mujer que le daba clases de pociones no era su madre, estaba totalmente conciente pero… pero al mismo tiempo algo le decía que lo era y se sentía impotente cuando estaba frente a ella solo porque le ocultaba quien era realmente, jamás le había podido mentir y ahora quería hablar con ella… pero ¿Por qué?, no había hecho nada malo para que le llamara la atención, además, cuando se metía en problemas su padre era el que la regañaba y podría decir que mucho más suave que su padrino por no decir que nada pero cuando algo llegaba a manos de su madre… su padrino parecía un manso corderito. Estaba muy nerviosa, lo admitía. Se repetía una y mil veces que esa mujer no era su madre pero no lograba creérselo. Tenía como veinte años más y aún así estaba idéntica, eso la desconcertaba aún más. Llegó al gran comedor, miró su reloj. Era demasiado temprano, nadie estaría ahí así que entró y fue a sentarse en la mesa más alejada que encontró.

Después de las clases de la tarde, los chicos se separaron para buscar a Sahily pero solo encontraron la nota que había dejado sobre la cama de Harry avisando que había tomado la capa.

--Siéntate Sahily --la chica había asomado la cabeza al aula con la esperanza de que Ámber no estuviera. Pero la profesora la esperaba escribiendo en la pizarra --toma los ingredientes de mi escritorio y haz la poción que escribí

--Pero…

--Hazla por favor, lo de hoy fue un asco así que quiero que me demuestres que puedes --Sahily la miraba con los ojos entrecerrados, respiró hondo y empezó con la poción.

Ámber se recargó en el escritorio de brazos cruzados, miraba a Sahily con suma atención. La chica ya empezaba a sudar, la mano con la que cortaba una raíz le temblaba. Cada cinco segundos se limpiaba el sudor con el brazo que tenía libre. Si tan solo dejara de mirarla.

-- Me habían dicho que eras buena en pociones --murmuró Ámber, Sahily resopló --creo que se equivocaron, ¿también estas de intercambio como los otros muchachos? --Sahily respiró hondo y asintió, Ámber tenía una extraña sonrisa, se acercó a la adolescente poniéndola más nerviosa -- ¿tus padres son muggles?, eres bastante mala en pociones --Sahily seguía tratando de ignorarla pero esa mujer no se la dejaba fácil, pareciera que su intención fuera alterarla --te hice una pregunta --agregó casual

--No --había batallado en realidad para separar la mandíbula pero lo había logrado, solo le había salido un susurro --son magos los dos --levantó la mirada de la mesa y la posó en unos ojos idénticos a los suyos. Estaba… no sabía si molesta o solo ofendida, pero no soportaba estar en esa habitación junto a ella --y son los mejores en pociones, me enseñaron lo que sé

--Pues no son tan buenos --comentó tranquilamente, sonrió y regresó a su escritorio. Sahily sintió que algo frío la cubría desde la cabeza y bajaba rápidamente, después de recorrerla se instaló en su estómago. Apretó los puños contra la mesa, la mandíbula le temblaba. Deseaba gritarle un par de cosas, solo un par, pero no podía. Continuó intentando que eso no le… demasiado tarde, una columna de humo amarillo se alzó hasta el techo con un débil puf. Sahily gritó en silencio con furia, eso jamás le había pasado. Por lo menos no desde que tenía cinco años y se había metido al laboratorio de su padre sin permiso, pero si cualquiera mezclaba todos los frascos con otras pocas cosas como detergente muggle, suavizante y leche, era obvio que eso pasara. Cuando el humo terminó, lo primero con lo que se topó fue con una sonrisa burlesca y lo peor de todo era que esos ojos reflejaban tanto o más la burla que la sonrisa. --en el armario del fondo hay más ingredientes, no saldrás hasta que la poción esté bien hecha.

Sahily fue hacia el armario sin siquiera mirarla. De repente la invadía un sentimiento de deja vú. Cuando volvió a sentarse, lo hizo sin levantar la mirada, no quería mirar a Ámber, presentía con lo que se encontraría. Ésta vez se concentró en la poción, ella conocía 1001 formas para hacer esa poción, no podía ser posible que no pudiera.

--Ésta vez concéntrate por favor --dijo Ámber con una sonrisa maliciosa. Sahily rechinó los dientes, podía palparse con facilidad un aura peligrosa alrededor de la morena, sus ojos escupían llamas de furia, Joynt parecía disfrutar la exasperación de la chiquilla pues ampliaba su sonrisa logrando solo aumentar la furia de Sahily --si traigo a mi abuela con parkinson la habría hecho más fácil, parece que no tienes ni la más remota idea de lo que estás haciendo muchacha… --una chispa brilló en los ojos de Ámber. Sahily levantó la cabeza rápidamente, su mirada podía matar

-- ¡No tiene abue…! --se mordió la lengua para no seguir hablando, no podía creer lo fastidiosa e insoportable que su madre podía llegar a ser. Ámber no pareció escucharla, ella seguía sonriendo.

--Sahily --dijo Ámber con una tranquilidad asfixiante (desde el punto de vista de Sahily), la chica levantó lentamente la mirada --si de la poción que haces dependiera la vida de alguien, habría muerto desde hace mucho si no, por no haber tomado la poción, lo habrías envenenado o intoxicado con tanto humo --Sahily golpeó la mesa con el puño, ya no lo soportaba, explotaría en cualquier segundo y empezaba a no importarle el ser grosera --si eso pasa creo que iré por algún hipogrifo para que…

-- ¡YA! --rugió Sahily poniéndose de pie, todo salió volando. Ámber sin borrar su sonrisa la miró -- ¡SOY EXCELENTE EN POCIONES!

--Pues querida, no lo parece, no has terminado una sola poción…

-- ¡PORQUE TÚ ME ALTERAS!

--Soy tu profesora, debes respetarme, no me tutees

Sahily gritó con todas sus fuerzas, se encogió en sí misma del coraje, ya no lo soportaba.

--No seas grosera Sahily… solo te digo las cosas para que mejores

--Vaya… forma… de…decirlas --siseó respirando agitada. Sentía que la sangre le hervía.

--Dijiste que tus padres te habían enseñado, o no aprendiste bien y necesitas profesores de verdad o ellos no son…

-- ¡AAAAHHH SUFICIENTE, USTEDES SON LOS MEJORES DE EUROPA, TÚ Y SNAPE SON LOS MEJORES QUE EXISTEN, YO HEREDÉ…! --gritaba con los ojos cerrados y los puños a sus costados apretados con fuerza. Sintió que la respiración se le cortaba, abrió los ojos y miró el techo, acaso ¿había dicho lo que creía haber dicho?... había dicho que era su hija o que sería… su hija. Lentamente bajó la cabeza, sentía la boca seca y todo empezaba a girar. Sus ojos se enlazaron. --yo no… --no le salía la voz, se había quedado con la boca abierta, Ámber tenía una sonrisa dulce, su mirada reflejaba el algo que había desconcertado a Sahily desde su primera clase con ella.

--Tranquilízate Sahily, lamento haberte provocado así. Si te soy sincera no pensé que soportaras tanto --le sonrió… ¡Ámber le sonreía!. Se acercó a ella y la abrazó. Sahily no entendía nada --creo que no tienes el carácter de tu padre… --la chica se separó tan solo un poco, lo necesario para mirarla directo a los ojos

--Pero, ¿lo sabías?... ¡lo sabías! --exclamó alarmada al verla asentir -- cómo, cuándo, por qué…

--Tranquila, cómo, solo mirándote, cuándo, la primera vez que te vi en el comedor y gritaste, por qué --sonrió ampliamente --eres idéntica a mí

--Pero, pero, pero… --se había separado de ella y daba vueltas en el mismo pedazo con las manos en la cabeza, se sentía frustrada, totalmente frustrada.

--Severus me dijo que eras excelente en pociones… --Sahily se detuvo y aterrada la miró --sí, siempre supe que eras hija de él, en un principio no lo comprendí pero es un excelente hombre, siempre he mantenido contacto con él

--Me va a dar algo --murmuró alterada, no sabía que sentir… ira, coraje, furia, frustración, alegría, tristeza, incertidumbre… todo bailaba en ella pero nada se concretaba. Se dejó caer en el piso.

--Si te decía que lo sabía, no me creerías o te asustarías, quería que me lo dijeras tú. Además no entendía eso del viaje en el tiempo y menos si andabas con los hijos de Harry Potter conociendo la forma en la que se llevan él y tu padre

--Cómo…

--Esos chiquillos son idénticos a Harry, además, los ojos de Kerry lo delatan

--Eres… yo no…

--Tranquila hija, tranquila --se arrodilló junto a Sahily y la abrazó. La chica no hizo nada por impedirlo, si era sincera, sí extrañaba estar con su madre. Todos estaban con algún familiar, de la forma que fuera, solo ella no podía siquiera hablarle a alguien. Así que solo se dejó abrazar.

Lejos de sentirse mejor al saber que su madre sabía quienes eran, Sahily se sentía más presionada aunque por lo menos las pociones le salían bien. Aunque un día después, para descanso de la pobre adolescente, Severus Snape regresó… ahora sí podría darle una lección de humildad a su futuro padre. Aunque debía tener cuidado, Ámber había prometido volver y como se le ocurriera hacerle algo a Snape (no tenía ni la más remota idea de cómo se había enterado de que pretendía hacer justo eso), se creería su papel de madre, y conociéndola, mejor actuar con cautela. Les había planteado su idea a los demás, Lily y Hermione eran las únicas que habían puesto un "pero", aunque Keren había dicho algo que los dejó pensando.

--Oigan --murmuró Keren acomodándose en uno de los sillones de la sala común --no sé si recuerden pero mi papá anda vagando por el colegio --las sonrisas de los chicos del futuro se apagaron. Todos conocían el carácter de Harry y no les gustaba ponerlo a prueba, aún recordaban como se habían salvado del castigo del antro.

--Alguien tiene que distraerlo --dijo Sahily testaruda, antes no había podido hacerle ninguna broma a su padre y no podía regresar a su tiempo sin lograrlo (estaba segura de que no recordaría nada, si fuera lo contrario, podía darse por muerta, pero se arriesgaría, primero vivía y después pensaba en las consecuencias). Inmediatamente negaron, todos, sin excepción alguna, ni siquiera los de esa época o los del pasado se quedaron quietos, los del presente conocían perfectamente a Harry y los del pasado, no se querían poner en peligro, habían tenido suficiente tiempo para conocer a HarryA con la pelea de Kerry y Kelly.

--Hola --HarryB llegaba, todos lo miraron con una sonrisa que le gustó peligrosa… -- ¡no!, ¿acaso están locos? --exclamó algunos minutos después, cuando Sahily le había contado con lujo de detalle lo que pretendía --háganle eso a…

-- ¡SShhh! --saltó Sahily rápidamente --las paredes escuchan

--Pues no hago nada

--Pero Harry, eres al único que no castigaría --rogó Kerry abrazándolo de las piernas, Harry intentó quitárselo, pero el pelirrojo se aferraba bien

--Pero lo diría a mis padres…

--No se castigaría solo eso es… --JC hablaba seguro, unos segundos después guardó silencio, miró a HarryB y asintió

--No sé porque soy así --murmuró Harry sentándose junto a Keren

--Eso nos preguntamos nosotros --masculló Kelly cruzado de brazos

--Porque maduré cuando ustedes nacieron y me di cuenta de que no podía dejar que algo les pasara y que quería que fueran hombres y mujer de éxito --sintieron como si un chorro de agua fría les cayera en la espalda, se miraron unos a otros, ninguno se atrevía a ver tras HarryB, esa gruesa y atemorizante voz no era auspiciosa para su plan, todos tenían una sola cosa en la mente, una simple pregunta que lograba hacerlos temblar, ¿Qué tanto había escuchado?, y como si hubiera podido leer la mente de todos, con una enorme sonrisa se sentó en el respaldo del sillón y dijo: --todo, desde depilarle las cejas a Severus --HarryB abrió los ojos enormes al escucharse decirle por su nombre a su peor enemigo, sabía que había cambiado y todo eso pero ¿tanta familiaridad?, empezaba sentirse enfermo --hacerle un shampoo que en lo personal se me hizo de mal gusto, hasta que querían que me distrajera a mí mismo y que sería capaz de castigarme solo --tragaron saliva, HarryB ya reía nervioso al ver las caras de sus futuros hijos --Sahily, no entiendo como puedes ser tú quien planee algo contra tu padre, lo esperaba de los merodeadores

--Padrino es que… --por primera vez levantó la mirada, estaba por darle un buen y creíble pretexto, cuando algunos ruidos la interrumpieron. Los merodeadores y HarryB intentaban decir algo pero solo les salían ruidos

-- ¿Te dijo padrino? --preguntó Dan atónita, HarryA asintió divertido

--Pasan cosas…

--...extrañas --murmuró HarryB

--Debo irme --rió HarryA --pórtense bien --agregó antes de salir

--Fue mi imaginación --comentó Kelly pensativo --o no nos prohibió nada

--Oigan --estaban por planear su estrategia cuando HarryA se asomaba --si los atrapo, se atienen a las consecuencias, Johan, Sahily, Hermy sus padres me dijeron algo de "con todo y todo Harry, si te desobedecen sabes que hacer" --dijo imitando una aguda voz de mujer, les sonrió y cerró el cuadro.

--Debemos ser cuidadosos --dijo Kerry mirando a su novia, ella asintió. Prongs y Padfoot los miraban como Dioses. Lily, Sam y Dan no podían creerlo. En especial Lily, no entendía como su hijo podía darles permiso para hacerle eso a un profesor, ¡por Merlín que había escuchado todo y aún así!

--La sangre es poderosa --murmuró Lily, Harry la miró y sonrió, sabía que se refería a él.

Donde el tiempo no es tiempo y donde la nada lo es todo, un muchacho taciturno miraba un punto fijo tras la enorme ventana que le mostraba sus errores. Los repasaba una y otra vez y llegaba a lo mismo. Respiró hondo frotándose los ojos, estaba cansado, como siempre. Solo quería descansar, que todo eso terminara, que el mensaje se entendiera… esas imágenes repitiéndose hacían estragos en su fortaleza. El coma de Harry lo tenía pensando, para los mortales habían sido algunos meses, para él, gran parte de su eternidad… solo un mes y quizá unos días más, no tenía más tiempo, quería que se solucionara… si hablaba con ese Harry que no debía llegar tal vez podría lograr algo pero… pero el adolescente ya le había contado su visión. Volvió a respirar hondo, ya no podía más… Chronos seguía ahí, lo miraba pensar, así se ponía cuando llegaban a donde estaba ahora, solo lo miraba pensar, pensar y pensar, no decía nada, ni siquiera abría la boca. Ya no recordaba cuantos siglos tenía mirando esa ventana, cuanto tiempo tenía modificando segundos en la frágil línea del tiempo. Ya había olvidado los intentos anteriores, los errores era lo único que recordaba y eso porque el maldito de Chronos parecía burlarse de él, si solo abriera la boca y le dijera en lo que fallaba, no pedía más, con tres palabras se conformaría. Ansiaba descansar de esos milenios de sufrimiento, seguía pagando caro el haberse atrevido a desear una vida mejor, el haber encontrado el medallón de Merlín.

¡Lo habían hecho bien!, el plan había estado perfecto, todos los cálculos, habían tardado incluso un mes. Le darían tiempo a HarryA de olvidarlo, de que creyera que no harían nada y… los había atrapado al salir de la habitación de Snape, ¿Por qué rayos habían agregado el lobo si todo salía bien?. Y lo peor del caso había sido que HarryA solo regresaba de comer pastel y un lobo castaño de ojos dorados chocaba contra él y por correr rápido, los demás tropezaban con ellos. El lobo había intentado huir despavorido pero HarryA solo lo había detenido de la cola.

Ahora HarryA se paseaba frente a Kerry, Johan y Sahily. No había intentado ir con los demás porque seguramente habían recibido la alarma, los conocía bien.

--En verdad lo hicieron y tuvieron un error… --respiró hondo y los miró fijamente, sonrió de lado, los tres chicos miraban fijamente el piso --...estúpido, fue un error estúpido

--Ya lo sé --masculló Kerry

--Y ahora, lo que les prometí… --los tres levantaron la cabeza rápidamente, HarryA se alzó de hombros y se acercó a ellos.

En la sala común, los demás miraban cada dos segundos el agujero en la pared. Habían recibido la alarma de que habían caído en acción, aunque la broma había quedado, ya mañana verían la reacción de Snape. Estaban preocupados porque no llegaban.

--Iré a ver que pasa --dijo Kelly encaminándose al retrato, nadie intentó detenerlo. Sin embargo, el agujero se abría y Kerry, Johan, Sahily y HarryA entraban corriendo. El chico retrocedió apresurado, los habían delatado y ahora su padre los castigaría ahí, ¡con todos mirando!

-- ¡ESCUCHEN! --HarryA se subió a una de las mesas, se miraba preocupado. Los pocos alumnos que estaban ahí guardaron silencio y lo miraron -- ¡suban a sus dormitorios, los que puedan hacer un patronus pueden quedarse!

-- ¿Qué pasa? --preguntó Keren empezando a preocuparse, jamás había visto esa mirada en su padre

-- ¡Voldemort está en el castillo, muévanse! --HarryB sintió que la sangre se le enfriaba. Cuando los alumnos de grados inferiores corrían a sus dormitorios y algunos de quinto y sexto se reunían con los de séptimo, HarryA se giró hacia su contraparte pasada. Tenían la misma mirada decidida, nada de lo que les dijeran, los harían cambiar de opinión. Con el nexo que inconscientemente tenían, parecieron leerse la mente, al mismo tiempo se encaminaron al agujero, ahí, HarryA se giró hacia los chicos. --sé que no podré evitar que salgan, tengan cuidado --todos asintieron. Deseó pedirles a los merodeadores que se quedaran pero no lo escucharía, por ellos podía respirar tranquilo, él existía así que vivirían… quería pensar que eso había pasado antes y que saldría bien. --ustedes --señaló a los del futuro --manténganse cerca de mí.

En el jardín del colegio, brillaban luces verdes. Nadie sabía como había pasado pero los muros estaban abajo. Enormes y salvajes sujetos que presumían ser licántropos, gigantes, dementores, vampiros e inferius caminaban al centro donde la segunda guardia los esperaba, maestros y los merodeadores del presente, la única ausente era Daniel. Cuando los chicos llegaban, Lil intentó mandar de regreso a HarryB pero él se rehusó, debía pelear, si Voldemort estaba ahí debía pelear, era su destino. No pudo refutar y más que nada obligada por James, lo dejó.

Los gritos de maldiciones se escuchaban con más fuerza. Samantha, Astrit y Sam, peleaban con tres licántropos al mismo tiempo, su transformación se los permitía con facilidad. Muy cerca del bosque prohibido, una esfera brillaba, desprendía el efecto del canto del fénix, sus enemigos se abatían mientras los de corazón puro sentían que las fuerzas y la esperanza los invadían. La transformación de Johan era increíble, su piel había empalidecido aún más que la de un vampiro común, sus colmillos aperlados se miraban atemorizantes, algunos vampiros retrocedían al verlo… la leyenda no podía ser real, era solo eso, una leyenda, pero el halo que lo rodeaba no dejaba lugar a dudas. Era más poderoso que ellos, más veloz, más ágil. En un segundo atacaba como mago, al siguiente sus colmillos se imponían, en menos de una décima de segundo los enfrentaba como una bestia, ni siquiera los dementores le afectaban, quizá, porque como decía la leyenda, no tenía sentimientos. Mataba algunos encapuchados con sus propias manos, en ocasiones usaba la varita, de vez en cuando los colmillos. Su rostro no reflejaba nada, ni culpa, ni satisfacción. Era frío como nadie, como ni siquiera un vampiro podía llegar a ser, ni Voldemort podía lograr tal frialdad como para no sonreír ante una victoria. Los centauros lo observaban a un par de metros, mitad respeto, mitad temor.

Samantha se giró, el ambiente se había llenado de un olor diferente, no podía reconocerlo. Miró a su alrededor, solo ella lo percibía. Sentía que la llamaba, avanzó un par de pasos pero el grito de su hija la detenía. Tras ella, Astrit era atacada por cinco magos y uno más la tenía del cuello. Corrió hacia ahí, olvidaría por un momento ese olor.

En el otro lado del jardín, HarryA peleaba increíblemente mientras al mismo tiempo permanecía pendiente de sus hijos y sobrinos. Sabía que eran buenos magos, pero no dejaban de ser sus niños. Su única preocupación era su ego pasado, hacía casi quince minutos que el chico se le había perdido cuando corría tras un mortifago que atacaba a sus padres, pero ahora los miraba a ambos y HarryB no estaba por ningún lado, tenía un mal presentimiento. Dejó inconscientes a los dos licántropos contra los que peleaba, casi se tuerce el cuello al girarse, había escuchado un aullido a su espalda, por instinto primero miró el cielo… no había una sola estrella, mucho menos luna llena.

Kerry se había encogido un poco, gritaba y aullaba al mismo tiempo.

HarryB luchaba contra algunos inferius, de repente se detuvo, se llevó una mano a la cicatriz y revisó el lugar. No le dolía, no sentía nada… era… era una trampa, una distracción quizá… sintió un piquetazo en el pecho y una sensación extraña lo invadía. Giró la cabeza hacia la derecha, había escuchado un grito desgarrador, un escalofrío lo recorrió. El grito cargado de dolor lo estremeció, un peso se instaló en su corazón, sintió un nudo en la garganta. El dolor del grito lo consumía, no entendía…

-- ¡REÚNAN A JOHAN Y A SAHILY EN UN SOLO GRUPO CON KERRY! --una gruesa voz que parecía agitada por la carrera se escuchó entre el ruido de la batalla. HarryA se giró, un muchacho de no más de 20 años, de ojos azules y cabello largo corría hacia él. Pudo notar desesperación en su mirada --por favor, en otro grupo… --respiraba hondo intentando que el aire le durara un poco más y así poder hablar más tiempo pero parecía funcionar al revés --JC, Astrit y Harry, otro… Moony, Prongs y Sam… un cuarto --cayó de rodillas respirando rápido, HarryA lo miraba desconfiado --Samantha, Remus y James… por favor, solo así… solo… --sus ojos se abrieron, sus pupilas se dilataron y sonrió irónico --si fuera posible --murmuró mirando su pecho, un rayo acababa de atravesarlo --lo habría hecho hace mucho… pa… papá --HarryA sintió una sensación de vacío al escucharlo, no entendía quien era ese chico al que la herida en el pecho se le cerraba --reúnelos, solo así podrán hacerlo, podrán… --su sonrisa se transformó en una sombra de dolor, HarryA dejó escapar un par de lágrimas --así podrá terminar la maldición que… --la presión sufrió un violento cambio, aterrado se giró, negaba desesperado… Kerry dejaba de aullar y caía de rodillas, tenía la mirada perdida, sus manos lánguidas dejaban al descubierto su abdomen… su herido abdomen, sangraba a raudales -- ¡NOOO! --se desgarró la garganta, no de nuevo, no podía pasar de nuevo. HarryA se giró lentamente, corrió hacia su hijo que se desplomaba.

Llegó hasta Kerry, se arrodilló y le levantó la cabeza. A su alrededor, las maldiciones volaban, la lucha seguía, solo ese extraño y él se habían dado cuenta. A lo lejos se escuchó una carcajada. Con dolor y furia le cerró los ojos al pelirrojo. Abrazó el inerte cuerpo de su hijo y gritó hasta sentir que se quedaba sin voz. Las piedras volaron hacia todas partes, la magia de HarryA salía ante su desesperación. Seguía gritando blasfemias. Levantó la mirada al escuchar otro grito, una mujer, a lo lejos pudo ver a Ámber, estaba seguro de que era ella… no… negó desesperado, no podía ser. Miró al chico que le había dicho papá… quizá era Adalo, él… él lloraba golpeando con furia la tierra. Volvió a ver a Ámber al escucharla gritar de nuevo, las maldiciones parecían esquivarla… se puso lentamente de pie, la mujer abrazaba algo… no podía, no podía ser… con pasos torpes fue hacia ella, las maldiciones que iban hacia él simplemente cambiaban de rumbo. Cuando llegó junto a ella, sintió que moría, Sahily tenía la mirada perdida, no quiso preguntar, solo se dejó caer junto a Ámber. Acarició la fría mano de la chica y le cerró los ojos. Quería morir, debía haberlos dejado adentro, aunque hubiera tenido que ponerles grilletes y roto sus varitas… era su culpa.

Como si algo lo hubiera llamado se giró tan solo unos milímetros… un sujeto enorme, un vampiro… negó. Un vampiro sostenía a su niña a centimetros del suelo, la separaba de su boca, la cabeza de Keren caía a un lado, sus brazos se movían sin vida cuando la arrojaba. Eso no podía estar pasando, eso era un sueño. Giró sobre sus tobillos, un grupo de inferius se levantaban dejando un cuerpo, no quería ver pero no podía cerrar los ojos… las lágrimas se agolparon en sus ojos, un grito se le atoró… era aterrador… JC… no, no tenía… estaba destrozado… completamente… Remus gritó horrorizado, después sin más, desaparecía. Volvió a girarse, atravesaban a Moony con una espada, estaba seguro que de plata. Ya no podía soportar más, era demasiado, una pesadilla horrible. Tuvo que volver a girar sobre sí mismo, un alarido se había escuchado muy cerca del bosque, la esfera de luz y la poca esperanza que podía sentir desaparecía.

--Johan --susurró cayendo de rodillas. Corrió hacia el muchacho, hacia su hijo… Adalo lloraba furioso. -- ¡dime que rayos pasa! --lo agitó, pero Adalo sonreía ausente, no decía nada. Lo abofeteó intentando encontrar respuesta. Los zafiros del chico estaban vacíos, la esperanza una vez más lo abandonaba.

--Ya no hay nada que hacer, se ha repetido por miles de años… solo debía morir la noche de Wat Purnima por los tres enemigos naturales de tres tiempos reunidos en uno, la maldición terminaría… ya nada hay que hacer, se repetirá…

--Dime que tengo que hacer --ordenó HarryA con la esperanza de salvar a alguien, de salvar por lo menos a Kelly

--Nada, ya no puedes hacer nada… esta vez logré que te enteraras de que nacería, la próxima vez quizá pueda hacer algo más…

--No… no puedes…

--Tranquilo, no tengo nada que hacer por el resto de la eternidad, mi suplicio ayudará… mira hacia allá --estiró la mano al frente, HarryA la siguió.

A Padfoot lo envolvía una luz verde. Harry negó, su padrino moriría, no… Adalo movió el brazo a la derecha, Harry lo siguió con la vista. Sirius desaparecía. El brazo de Adalo fue a la izquierda, no quería mirar pero no pudo evitarlo… Astrit se consumía en cenizas.

--Algún día te conoceré --murmuró Adalo señalando al frente. Harry lo miró extrañado, por inercia siguió la mano, ahora temblaba, tragó saliva y miró a Prongs que luchaba fieramente, intentó gritarle pero un vampiro le llegaba por la espalda y… cerró los ojos con dolor e impotencia, eso significaba que… miró la mano de Adalo, ahora le señalaba tras él… James desaparecía sin razón aparente… algo lo hizo mirar a su derecha. HarryB estaba ahí de pie, junto a él. Sus miradas se cruzaron un segundo, después… nada.

Un muchacho de quizá 20 años o tal vez de la misma edad de la humanidad, arrodillado en medio del lugar miraba todo. Sus hermosos pero tristes, vacíos ojos azules lo único que reflejaban era impotencia.

--Por favor… --miró hacia el cielo, las lágrimas seguían bañándole el rostro --...dime que me entendiste…

Un grito retumbó, algunas luces de mesa se encendieron. Las cortinas de camas adoseladas se abrieron rápidamente. Una pelirroja brincó de su cama respirando agitada, estaba empapada en sudor. Miró aterrada a su alrededor, sus amigas se acercaron, una rubia y una morena. Pero la pelirroja salió corriendo, las otras dos la siguieron inmediatamente.

Subió los escalones a los dormitorios de los varones sin importarle como iba, solo tenía que llegar. Sin llamar abrió la puerta y comenzó a abrir cortinas y tentar.

-- ¡Hey pervertido! --exclamó uno de los recién despertados, la luz se encendió. -- ¿Evans?

--La cama de James, cuál es Sirius --el chico desconcertado señaló frente a él. La pelirroja corrió hacia ahí, abrió la cortina y agitó al adolescente que dormía en ropa interior

-- Padfoot acabo de dormirme, déjame en paz --masculló James intentando volver a conciliar el sueño

--Yo no soy amigo, creo que deberías abrir tus ojitos

James hizo caso a su amigo dispuesto a gritarle, pero las palabras se le atoraron al ver tan cerca y en camisón a su amor imposible. ¿Evans estaba sobre él en ropa interior?

--Ay no, otra vez ese sueño --murmuró James, se alzó de hombros y volvió a acostarse

-- ¡Despierta! --Lily se ponía a horcajadas sobre James y lo golpeaba desesperada. Lloraba, no podía parar, ni siquiera sabía porque lo hacía.

-- ¡Estoy despierto, estoy despierto! --exclamó James sentándose, Lily se iba hacia atrás pero logró abrazarse a James. El merodeador miró a sus amigos, Remus iba hacia Daniel curioso, Sirius miraba lo sexy que se miraba Samantha con ese short tan delgado y Peter seguía durmiendo.

--Estás bien, estás vivo… --murmuraba Lily aferrándose más a él. James la abrazó al sentirla temblar.

--Tuvo una pesadilla --murmuró Samantha preocupada. Lily negó desesperadamente

--No fue una pesadilla, no lo fue James, me crees ¿verdad? --se separó solo un poco, sus ojos reflejaban terror. James asintió, ni siquiera supo la razón pero lo hizo.

Lily sonrió agradecida y sin que nadie se lo esperara, lo besó. James la miraba atónito, no podía siquiera moverse, unos segundos después, correspondió el tan añorado beso. Daniel sonreía abrazada a Remus. Samantha intentaba ignorar los piropos de Sirius mientras miraba sin comprender lo que pasaba.

--No pasará de nuevo Adalo --susurró Lily abrazando a James

-- ¿Adalo? --preguntó James celoso, si Lily lo había besado en esa forma, significaba que eran novios o por lo menos que empezarían a salir, porque seguía abrazada a él.

--Una larga historia -- Lily le sonrió y lo volvió a besar. Unos segundos después, miró detenidamente cada rasgo de James. Una sonrisa diferente se le dibujaba, una de… una sonrisa de orgullo --cuando tengamos un hijo, se llamara Harry… se parecerá tanto a ti --murmuró pensativa. Los ojos de James se abrieron enormes casi tanto como los de Samantha. Ahí fue donde Remus y Sirius terminaron de despertar --no dejaremos que pase, ¿verdad James?

--No sé de lo que hablas Lily, pero, ¿segura que estás bien?

--Ahora perfectamente… te amo James --James no respondió, se quedó mirándola. Había soñado tantas veces con un momento así que no sabía como reaccionar, estaban por salir del colegio y prácticamente había perdido las esperanzas y ahora a solo unas semanas de la graduación, su amor platónico llegaba y le soltaba un "te amo"… y se desmayó. Lily se giró hacia sus amigas y les sonrió.

Tras el espejo de esa habitación, un taciturno muchacho que aparentaba menos edad de la que realmente tenía, sonrió, el mensaje se había entendido después de miles de años, había logrado darlo a entender. Ahora solo era cuestión de dejar trabajar a Chronos… el tiempo debía correr, él vigilaría por veintiún años hasta que por un mismo error, el destino se cumpliera como debía cumplirse, esperaba que los cabos sueltos e incoherencias que se había obligado a inventar, también hubieran sido entendidas. Solo así podría descansar y por fin romper la maldición que lo había marcado desde antes de llegar al mundo.

FIN


SI TIENEN UNA DUDA, DEJEN E-MAIL O LOGUEEN, LES RESPONDERÉ... Increíble lo que un poco de ópera puede llegar a hacer jajajajaja pero no me van a negar que fue un final de cuento de hadas, todos felices y contentos... bueno, solo si Lily entendió realmente todo muajajajajaja... gracias por llegar hasta aquí... UN FIC MENOS!! NOS FALTAN CUANTOS??

Sion

P.D.Espero señales de vida...