La pedida frustrada
Cuando la falta de aire se convirtió en un serio problema, Hermione y Harry pararon en seco. Lentamente el muchacho de ojos verdes abrió los ojos y se separo de ella de un salto.
-¡Tengo que irme! – Se puso la chaqueta y se marchó dejando atrás a una perpleja Hermione.
Mientras caminaba por las calles de Londres al amanecer no paraba de cuestionarse sobre ese beso, lo que había significado y porqué lo había hecho. El pobre chico estaba hecho un lío, pero las cosas iban a complicarse aún más. Cuando entraba en El Caldero Chorreante, vislumbró a Nina y no se le ocurrió nada mejor que correr escaleras arriba; al llegar, le esperaban ella y Norman.
-Harry, hola, quería sorprenderte, tome un tren temprano –dijo ella alegremente
-Es genial- dijo él sin respiración y poco convencido.
-Le contaba Nina que ahora eres parte del equipo avanzado- Norman sonrió con malicia.
-Genial, es genial- Decía el muchacho intentando recuperar el ritmo cardiaco.
-¿Estas bien?- preguntó Nina confusa.
-Sí, sí, es sólo que hice ejercicio y me vine corriendo- la expresión en los rostros de Nina y Norman no tenía precio, aún así este le deseo buena suerte cuando se marchó de la habitación que ambos compartían.
Lentamente, Harry se sentó en su cama y Nina hizo lo mismo a su lado, se besaron y Harry no pudo evitar notar que esta vez no había mariposas ni fuegos artificiales.
-Sabes diferente- la afirmación de Nina le provocó un ataque de tos.
-¿Qué quieres decir?
-Pues que no sabes como siempre- Harry sintió que las orejas le ardían y bajo la cara avergonzado.
-Debe ser el agua. En Londres no tiene la misma calidad que en el pueblo –Incluso él se rió ante la poca consistencia de su excusa.
-Vamos a caminar- dijo Nina y Harry, agradecido por el cambio de tema, la siguió.
Se dirigieron sin prisas a St James Park donde se entretuvieron mirando a las ardillas y paseando sin rumbo.
-¿Te he contado alguna vez cómo mi padre le pidió a mi madre que se casara con él? Sirius me lo contó, pienso que es una historia muy bonita. –Cuando Nina negó, el continuo- Papá iba a encontrarse con ella en Regent's Park, pero antes de llegar se encontró con una exnovia, Caroline Fink. Hablaron, se miraron y todos los sentimientos regresaron. Papá pensó que podía escapar en ese mismo momento con ella y ser feliz. Pero, miró arriba – Harry miró a Nina quien se movía nerviosa- y vio a mi mamá caminando hacia él y supo que no tenía ninguna razón para estar asustado. ¿Entiendes?
-¿Soy Caroline Fink o tu madre?- preguntó Nina entre nerviosa y confusa.
Harry sacó el anillo de su bolsillo y se arrodilló frente a ella recitando las mismas palabras que horas antes le había dicho a Hermione.
-No, no, Harry, levántate. Espera, espera, tenemos que pensar bien sobre esto- Harry seguía hablando a pesar de las interrupciones de Nina- ¡Harry! Me acosté con Malfoy – el muchacho paró de golpe y se levantó.
-Teníamos un plan- Dijo simplemente, abatido.
-No, Harry, tú tenias un plan. Yo sólo fingía. ¿Cómo le dices a alguien que te importa que no quieres lo mismo?
-Acostándote con su peor enemigo- dijo el sarcástico.
-Lo siento, Harry.
-¡Por Merlín! Me estas matando.
-No, te dejo ir Harry. Has todas esas cosas maravillosas que quieres hacer, cumple tus sueños. No quiero que me odies, créeme. –Le acarició el pelo mientras sonreía dulcemente.
Días después, se realizaron las elecciones que dieron como vencedor a Gobliron. La oficina estalló en gritos y aplausos tan pronto entró la lechuza, pero Harry permaneció sentado sobre su escritorio, triste y solitario. Hermione apareció de la nada, sujetando un vaso de whisky de fuego.
-¡Felicidades!- Su sonrisa iluminó el lugar y por primera vez en días, Harry sonrió.- He oído que te pidieron que quedaras, debes estar muy contento.
- Sí, lo estoy. Soy muy feliz.
-¡Honestamente, Harry! Tienes una cara que advierte que es mejor esconder tijeras, cuchillos y cualquier objeto cortante- ella volvió a reír.
-Estoy bien, de verdad. No me gusta la música.- Inspiró profundamente- Siento lo de la otra noche.
-No es nada – su voz sonaba apenada mientras hablaba mirando al suelo- Espero no haberte causado problemas con Nina. Además, tú y yo… sería como Croshanks y un ratón.
-Agua y aceite – Dijo él captando que ella se refería al afán de ambos por tener la razón.
-Lennon y McCartney- Harry la miró extrañado.
-Eran buenos juntos.
-Sí, mientras estuvieron juntos y después no pudieron ser ni amigos –Harry se puso a reír.
-Nosotros podemos mejorar eso.- Dijo Harry seriamente mirándola con tal intensidad que ella sonrió y bajó su mirada.
-Claro que sí. Ahora vamos a bailar.
-No, yo no bailo- Hermione rodó los ojos y Harry la contempló absorto durante unos minutos.
-¡Vamos!
-Vaaaaale –dijo él intentando sonar derrotado mientras ambos se dirigían a la improvisada pista de baile.
Sé que es corto, pero estoy ocupadísima últimamente. Os prometo que antes del finde tenéis un capitulo largo.
