Nueva vida
Disclaimer: Ni Harry Potter ni Definately, Maybe son de mi propiedad, yo sólo hago una adaptación.
- Uhm, tacho a Nina. No puedo creer que se acostara con tu enemigo- La suave voz de Daisy me sacó de mis pensamientos. Estaba sentada a lo indio sobre la cama, sosteniendo en sus piernas una hoja con los nombres y cualidades de cada chica que había mencionado.
-Yo tampoco- Dije mientras le entregaba una cajita de zumo.
-Nos quedan Hermione y quizás Jewel ¿no hay nadie más?- Preguntó con una cara que no admitía una respuesta positiva.
-No, estaba demasiado ocupado. Cuando eligieron a Gobliron, Norman y yo creamos nuestra propia empresa- sonreí ante la cara de sorpresa de Daisy- No era mucho, pero aconsejábamos a todo el mundo: políticos muggles y magos, cualquier cargo.
-Eso es interesante, papa, pero ¿Qué hay de las novias y de mamá?- la paciencia no era el fuerte de Daisy y últimamente parecía escucharme tanto como su madre.
-Salí con unas cuantas chicas, nada serio la verdad.
-¿Y Hermione? ¿Qué pasó con ella?
-La semana que Myron Wagtail murió, dejó a su novio. Se fue de viaje, tal como siempre había soñado. Y, tal como le pedí, me envió postales de todos y cada uno de los sitios donde fue. También escribíamos cartas. No nos podía separar ni el hecho de que vivíamos en dos mundos distintos. Éramos grandes amigos. Me sentía algo solo, pero ella me dejó sus libros y…
-¿Guardas todo eso?
-¿Porqué lo preguntas?- ¿qué tenía eso de importante?
-Respóndeme, papá.
-Si, está todo en una caja en el altillo- La vi anotar algo más en su libreta, pero cuando intente leerla, la cerró.- ¿Sigo?- Asintió – Ese mismo año fue el cambio de siglo y Londres entero se preparó para ello, hubo una renovación total y no sólo entre los muggles.
HH--HH
Norman y Harry tenían una importante reunión de trabajo, su primer trabajo realmente grande desde Gobliron. La emoción reinaba en la oficina y eso se notaba en Harry, más sonriente que nunca.
-Correo para ti, Jefe- Nigel se acercó a él moviendo de un lado a otro un ostentoso sobre amarillo- Es una invitación para la presentación del nuevo libro de Snape.
-¿Lo has abierto?- Nigel asintió mientras Harry rodaba los ojos y se alejaba.
HH--HH
Harry subió con lentitud las escaleras que llevaban al salón donde un emocionado Snape daba una conferencia. Con cuidado, se apoyó en una columna y se sorprendió al ver salir del otro lado a Jewel.
-¿Harry?- le sonrió- Es mi poción favorita, muy estimulante. Te ves más… mayor, más masculino.
-¿Gracias?- la sonrisa se borró del rostro del consternado Harry- Es bueno verte.
-¿Cómo está Nina?
-Está bien, supongo. Ahora protagoniza la vida de alguien más. ¿Cómo está el profesor?
-Está bien, no deja sus vicios, pero está bien. Ya no estamos juntos, por mi bien… o eso dijo- Jewel se acercó más él- ahora escribo artículos para El Profeta.
De pronto, el silencio inundo la sala y Harry reaccionó. Se había acabado y Snape se acercaba a él tan amenazante como siempre.
-Harry Potter- se acomodó a su lado y le ofreció un vaso de Wishky de fuego- es bueno que hayas venido. Me han dicho que estás haciendo una campaña para Stan Shunpike. ¿Por qué para alguien tan tonto? Según creo recordar, eres un chico de principios- sonrió sarcástico, Harry se sintió afortunado cuando vio a Jewel acercarse a ellos.
-¿Eres amable?- Le preguntó al profesor.
-Lo intento.
-Stan no es malo, ha ido escalando, trabajo en el autobús noctámbulo y creó su propia empresa, además nos ayudó en la guerra.
-Es un idiota- dijo simplemente Snape – Belleza, ideales, amor… nada de eso significa algo ahora. Todo es poder y dinero.
-Profesor, con todo mi respeto, usted siempre ha estado obsesionado con el poder- Harry vio como Jewel se alejaba un poco a punto de estallar en carcajadas.
-Eso lo dices porque tú no tienes nada, Potter. Ni siquiera ambición. Tengo una idea: deja que Jewel escriba un artículo sobre Stan para El Profeta.
-No me fío. ¿Qué ganará usted?
-Lo hago por amor.
-HH--HH-
-¡Sabía que Jewel regresaría! Aunque no creí que pudiese ser mi mamá. Ahora está comenzando a gustarme- Miré a Daisy con sus ojos verdes rebosantes de júbilo y volví a preguntarme por qué estaba haciendo esto -¿Tuvisteis alguna cita?
- No, quería, pero estaba escribiendo el artículo.
-HH--HH-
Jewel escribió el artículo esa misma semana y todos quedaron impresionados por su talento y lo bien que hablaba de Stan Shunpike. Eso incluía a Harry, quien no tardó en llamarla para ir a cenar.
-¿Seguro que está bien?
-Es perfecto, Jewel. Aunque hay una cosa: "Harry Potter, intenso y atractivo como un niño"- Jewel comenzó a reírse.
-Originalmente era "Harry Potter tiene hipnóticos ojos verdes y un cuerpo muy en forma gracias al quiditch, tanto que llama la atención", pero me hicieron cambiarlo. – Confesó fingidamente apenada.
-Tu eres emocional e insegura –respondió él burlándose.
-HH--HH-
-Comenzamos a salir. Era divertido, le gustaba comprarme ropa y salir a cenar. Oíamos música clásica, trabajábamos y vivíamos juntos. Funcionaba. – Nuevamente observé a Daisy escribir en su libreta.
-¿Es mi madre?
-Déjame seguir, pequeña impaciente- sonreí – Seis meses después nos avisaron que Snape estaba enfermo y Jewel corrió a su lado, como siempre. Conmigo no fue muy amable, no es que alguna vez lo haya sido. Le dio nueva información sobre Stan y le encargó un artículo. Jewel no pudo negarse, no quiso negarse. Yo no sabía nada.
-HH--HH-
-¿Harry Potter?- Harry no imaginaba quien podía susurrar su nombre de esa manera.
-Soy yo.
-Quiero verte ahora- Demandó la misteriosa voz susurrando – Lo sé todo sobre ti, quieres escucharme- Harry se movió cauteloso por el hall del hotel y, de pronto, cayó en la cuenta.
-¿De verdad?- sonrió, el color había vuelto a sus mejillas- ¿Con quien hablo?
-Encontrémonos abajo- la voz continuaba susurrando – Estoy cerca, muy cerca – Harry daba vueltas sobre si mismo mientras inspeccionaba el hall, no había nadie que conociese. – Tibio- se acercó a las escaleras – Estás caliente- susurró la voz estallando en risas al igual que Harry que comenzó a subir las escaleras de dos en dos hasta llegar junto a Hermione.
-¡Te pillé!- Le dijo mientras la envolvía en un caluroso abrazo – ¡No sabes cuanto te he echado de menos!- dijo Harry aún dando vueltas con ella en sus brazos.
¡Sorry! No tengo perdón, jaja. Siento el retraso, pero tengo un viaje que preparar, un trabajo espantoso que quiero que acabe ya y exámenes las dos primeras semanas de septiembre. ¿Qué os parece la historia? Harry tiene cierta debilidad por una de las chicas, ¿verdad? ¿Quién será la madre? Os aviso que hemos llegado a la mitad de la historia, dentro de unos capítulos (tres si no me falla el cálculo) sabremos quien es la madre y luego hay un par más para arreglar la vida de Harry, ya sabemos que este muchacho es un desastre. Gracias por vuestros reviews, nos vemos a final de semana (de verdad de la buena).
