CAPITULO 4

Un día bastante normal.

Cerró la llave de plata que estaba a unos centímetros detrás de ella, y suspiró con fuerza en cuanto el agua desapareció… estaba completamente cansada!

Abrió la puerta que separaba el baño de la regadera y pisó en la suave tela de la toalla en el suelo, para después extender las manos, hasta tener en ellas la toalla de cuerpo en la que envolvió el suyo, por completo mojado.

Hasta ella llegaron las notas de la canción, que su aminga se había dedicado a escuchar desde que se había metido bajo el agua. Suspiró de nuevo y después de dejar seco cada centímetro de piel, se cubrió en la bata azul marino, colgada cerca del marco de la puerta, la cual abrió segundos después mientras enrollaba su cabello en la toalla.

AND THERE´S NO MOUNTAIN TO HIGH!!!... NO RIVER TO WILD!!! SING OUT THIS SONG AND I´LL BE THEEEEEEERE BY YOUR SIDE!!

Dios… no de Nuevo…- murmuró la de ojos verdes, mientras escuchaba los sonoros gritos que provenían de la habitación contigua.

BUT I LOVE YOU!!! I LOVE YOU… TIL THE END… TIL THE END OF TIME!!!- Sakura hizo rodar sus pupilas, en cuanto la puerta de su habitación se abrió, entrando por ella la de ojos amatista, que cantaba como desquiciada de bar, mientras un cepillo hacía de micrófono.

COME WHAT MAY!!!... VAMOS, CANTA CONMIGO SAKURA!!!- continuó la de cabello rizado, acercándose a la cama de su amiga y colocándole el pseudo micrófono casi pegado a los labios.

Si por supuesto… solo, espera un segundo a que llamé a una institución mental quieres?- inició la ojiverde con mirada sarcástica. Tomoyo le sacó la lengua para después dirigirse al radio y bajar el volumen de la cinta.- sabes?, creo que el salir con el señor mírame y no me toques está empezando a afectar tu linda y rizada cabeza Tomoyo.- la aludida trató de evitar que el sonrojo cubriera sus blancas mejillas en vano.

No te metas con Eriol, Sakura.- advirtió con una media sonrisa. – Por cierto, acaba de llamar Ryusuke…- a la mención del chico de ojos olivo, Sakura, que en ese instante estaba comenzando a vestirse levantó la mirada a la de su amiga.

Que dijo?- preguntó después de unos segundos. Ryusuke Li, desde su encuentro en casa de Eriol, habíale llamado en no más de tres ocasiones, mismas en las que Sakura, no había podido responder.

Te dejó su número telefónico.- respondió Tomoyo, señalando el papel en la mesita del teléfono.

Ah…

Y?- cuestionó la amatista sin un dejo de reserva, acercándose a su amiga con una sonrisa maliciosa.

Y que?

Y que???... me refiero a que si le llamarás o no?- Sakura pareció meditarlo por unos segundos y después sonrió levemente.

Tal vez lo llame.

Lo que aún no entiendo, es que, como es que aún no lo hayas visto si trabajas con su hermano?

Ryusuke y Shaoran no coinciden mucho Tomoyo, viven una vida muy diferente… lo que me recuerda, que debo apresurarme, o volveré a llegar tarde.- finalizó la ojiverde mientras su amiga asentía en comprensión.

No pasó mucho tiempo, antes de que Sakura estuviera completamente arreglada y con las llaves de su auto en la mano, salió de la casa hasta su auto.

Hey Tomoyo!! No olvides cerrar en cuanto te vayas!- grito desde la planta de abajo, mientras la aludida asentía desde la ventana.

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Recordó la expresión de sorpresa cuando había visto por primera vez la casa en la que Shaoran le había pedido que trabajara, y sonrió levemente.

Siguió manejando por un tiempo después de haber pasado la línea estatal y cruzado por un pequeño bosque hasta que llegó a la gran mansión que desde unos cien metros podía divisar.

La casa de Shaoran estaba fuera de la ciudad, lo que llamaban casa de campo. Estacionó el auto en cuanto cruzó la gran reja y bajó segundos después.

El sol iluminaba cada rincón de la gigantesca residencia que, no era exageración, era bellísima. Sakura comenzó a caminar hacía la puerta principal, que estaba bastante lejos de ahí, por lo que decidió cruzar el jardín.

Sakura!!!- la aludida se giró para mirar a quien la llamaba en ese instante.

Eriol!!... que estás haciendo aquí?- preguntó con una gran sonrisa en cuanto el de ojos azules la alcanzó.

Vine a hacerle una pequeña visita a Shaoran.

Está aquí?- preguntó la de ojos verdes, paseando inmediatamente su mirada por los terrenos, en busca del ambarino.

Está en el patio trasero, se averió su auto y está tratando de repararlo… - comentó Eriol, tratando de ahogar una leve risilla, en su lugar una sonrisa maliciosa se posó en sus labios.

Te vas ya?

Si, debo hacer unas cosillas que tengo pendientes.

Ah… de acuerdo, en ese caso… creo que iré a buscar a Shaoran…

No veremos después Sakura… saluda a Tomoyo de mi parte quieres?- pidió en voz suave y después de inclinarse levemente se dirigió a donde estaba su auto estacionado.

Sakura esperó a que el auto desapareciera y se dirigió a buscar a Shaoran segundos después.

Llevaba ya una semana trabajando en esa casa, y solo había tenido la oportunidad de verlo tres días de la misma… siguiendo el camino ya conocido, llegó solo un momento después al gran patio trasero de la casa. Comenzó a buscar con su mirada verde la figura de él, pero nada, su auto estaba, sí que estaba ahí, a mitad del patio trasero de la casa, pero no había rastro de él.

Shaoran!- llamó la chica de ojos verdes, esperando que el ambarino respondiera a su llamado. Se acercó más al auto y comenzó a inspeccionar a su alrededor. Había todo tipo de herramientas tiradas en el suelo, por lo que era difícil caminar por ahí. Suspiró y dio un brincó, para sisear una tabla con forma extraña. – Shaoran estás aquí?- preguntó en voz alta de nuevo, esperando una vez más a que él respondiese.

Miren quien está aquí…- Sakura se volvió y miró al ambarino sorprendida…- Estabas buscándome?- preguntó segundos después, acercándose a ella con una sonrisa en los labios.

Donde estabas?- preguntó ella cruzándose de brazos y mirándolo con suspicacia.

Ah… estaba limpiándome un poco.- dijo señalándose el torso. Fue en ese instante que la de ojos verdes se percató de la fina y mojada tela, que cubría el torso del hombre frente a ella. – me manche por completo de grasa, por la culpa de ese tarado de amigo que tengo… - finalizó el metiendo una mano, en la bolsa de sus jeans. Sakura desvió la mirada levemente sonrojada por la imagen ante ella. Shaoran estaba mojado con el cabello despeinado y gotas de agua cayendo por su rostro y brazos sin tela alguna de protección. Sus ojos miel brillaron al notar el sonrojo de la chica frente a él y la sonrisa se agrandó. – Te encuentras bien Sakura… estás algo mmm… roja?- la aludida lo miró con los ojos bien abiertos y el sonrojo creció más.

Estoy perfectamente gracias.- fingió ella mirar hacia el auto y se alejó de él unos pasos. – Que fue lo que le sucedió?- preguntó refiriéndose al auto frente a ella.

No tengo la más mínima idea- respondió el sonriendo.- Tal vez se ahogó el motor, quien sabe.

Como estabas aquí tratando de repara tu auto… cuando no sabías que tenía?- preguntó desconcertada mientras lo miraba inclinarse para recoger una de las tantas llaves en el suelo. El se encogió de hombros, para luego recargarse en el cofre y señalarla con la llave.

No lo sé… es como una sexto sentido que los hombres poseemos.- comentó lentamente y Sakura tuvo que esforzarse bastante en no reírse… que era eso del sexto sentido??

Que quieres decir?

Si bueno, ya sabes, las mujeres tienen el sexto sentido en eso de la maternidad, unos ven gente muerta y nosotros, podemos arreglar un auto de la nada.- agrego abriendo el cofre del convertible negro.

Así que un sexto sentido eh??... lo desconocía por completo.- prosiguió sarcásticamente mientras se acercaba por detrás, para tratar de observar que estaba sucediendo, pero un estruendo seguido de una pequeña explosión la paralizó en el mismo lugar. Shaoran había logrado retroceder a tiempo, antes de que el motor volara por los aires.

Maldición!- colocándose a su lado, Sakura sonrió burlonamente.

Decías?...- Shaoran se volvió y comenzó a reír levemente, pasándose una mano por el cabello.

Si bueno… la práctica hace al maestro no?

Como digas.- la ojiverde se volvió sobre sus pasos y salió del jardín trasero para la casa.

Cuando empezarás con la pintura?- preguntó Shaoran en cuanto le dio alcance, no mucho después. Sakura se detuvo en seco y se giro para enfrentarlo.

Con la pintura?...

Si… la pintura, esa cosa de color que se le pone a las paredes…. Ya lo sabes no?- preguntó burlón ahora él. Sakura hizo girar sus pupilas y reanudó el paso.

Discúlpame, pero no voy a pintar tu casa… no hago eso.

Yo jamás dije que serías tu la que pintara la casa Sakura…. Me refiero más bien al hecho de que alguien tiene que pintarla… no necesariamente tu, pero si te ofreces…

Llamaré a Yamada para pedirle que lo haga.- finalizó ella entrando a la casa .- los muebles que ya escogí llegarán dentro de unas dos semanas, así que tal vez pueda terminar de pintar para ese entonces.

Está bien, no hay problema de cualquier forma… así que… has hablado con mi hermano?- la pregunta la desconcertó por completo…. Como demonios sabía él eso?

Como lo sabes?

Ya te lo dije una vez… soy psíquico… así que sí has hablado con él.

Eso no te incumbe.

Claro que me incumbe!- comenzó él con ímpetu.

Ah… si?? y por que?- preguntó de nuevo ella, en cuanto entro a la que en unos días se convertiría en la cocina.

Por que?... bueno por que es mi hermano… y tu eres mi decoradora de interiores Sakura… recuerda que los negocios y lo personal no van bien.- agregó él apoyándose contra la pared mientras la de ojos verdes, llenaba un vaso con agua.

Si, menos mal que es TU casa en la que trabajo y no en la de él, no lo crees?- preguntó caminando fuera de la habitación con el vaso en las manos.

Debes estar bromeando… en serio planeas salir con él?

Y que si es así?- los ojos verdes brillaron en cuanto chocaron con los miel, que a su vez, entrecerrados tenían casi el mismo brillo.

Ryu no te conviene Sakura.- finalizó después de unos segundos, para luego pasarla hasta llegar a la puerta de entrada. Sakura se quedó parada tratando de procesar la nueva información… como estaba eso de que no le convenía??...

Que quieres decir con eso?- preguntó luego de un pequeño espacio de tiempo, en el cual Shaoran ya estaba fuera de la casa.

Creo que tendremos que irnos en tu auto… te molesta?- cuestionó, mientras señalaba hacia su convertible negro descompuesto, y trataba de cambiar de tema.

Da igual.- respondió Sakura encogiéndose de hombros y caminando hasta su auto. Abrió la puerta y subió en el asiento del conductor, mientras Shaoran hacía lo mismo del otro lado.

Has pensado en que pintura quedaría bien con la fachada?- preguntó Shaoran en cuanto pasaron la reja de entrada. Sakura parecía demasiado ensimismada pensando en alguna otra cosa al parecer.

Por que dices que no me conviene tu hermano?- preguntó ella después de unos segundos sin responder la pregunta. Shaoran ahogó un suspiró llevando una mano hasta su frente.

Olvídalo quieres?- preguntó después, inclinándose sobre el asiento de atrás para tomar una camisa de franela a cuadros que se colocó encima de la camiseta.- Podemos hablar de otra cosa por favor?

No piensas que tal vez, yo tenga que decidir si me conviene o no?- preguntó de nuevo haciendo caso omiso a la anterior petición.

Sakura… olvídalo… tienes toda la razón de acuerdo??... que tal está Tomoyo?

Por que sigues evadiendo el tema?!!- acusó ella alzando la voz levemente y despegando su vista del asfalto, para mirarlo.

No lo evado, simplemente lo doy por terminado… es muy tu problema si quieres salir con mi hermano.- acertó él con voz suave, mirando por el espejo retrovisor del auto.

Si lo es… tienes razón… así que… no te importa que salga con él?- comenzó ella mirándolo de reojo. Shaoran sonrió levemente.

No.

Ah…

Escucha… no debí haberte dicho eso, tu eres libre de salir con quien desees no es verdad?... así que…. deberías de aprender a ignorar mis comentarios.- finalizó descansando su cabeza en la parte alta del asiento mientras la miraba sereno.- podemos pasar ya de esto?

Tus padres viven aquí Shaoran?- preguntó ella mientras seguía concentrada en la carretera. El ambarino sonrió por el cambio de tema y negó.

No lo hacen… de hecho ya son bastantes años desde que se fueron de regreso a China… por que lo preguntas?

Con quien vive Ryusuke?

Solo?... con quien creías que vivía?

No lo sé… tal vez, con tus padres o familiares… como tu…

Ryusuke es tan o más independiente que yo, así que no necesita de nadie de la familia que lo cuide Sakura. Mientras que yo… no sé que sería de mi vida sin Wei.- dijo aspirando el aire que entraba por la ventana abierta del auto.

Wei?... quien es Wei?

Era mi tutor cuando era pequeño, pero después se convirtió en el mayordomo de mi familia… que tal… es toda una cajita de monerías… deberías conocerlo Sakura.

Me encantaría hacerlo.- confesó ella con una pequeña sonrisa.

Y que hay de tus padres Sakura?... donde están?

Mis padres??... bueno ellos viven en Tomoeda… una ciudad muy pequeña tal vez nunca habrás escuchado de ella.- Shaoran negó y la obligó a proseguir con un movimiento de cabeza. – Ellos y mi hermano, viven en Tomoeda. Naoko y yo, somos las únicas que vivimos fuera de Tomoeda

Quien es ella?

Naoko?... ella es mi hermana Shaoran. Ella vive en Osaka y es dos años mayor que yo… es escritora.- agregó con un dejo de orgullo en su voz.

Vaya… escritora, suena bien.

Ella es muy feliz y eso es suficiente no lo crees?

Si claro… y tu hermano, a que se dedica?

Touya?... Touya, es pediatra. El es el mayor de los tres.

Es casado?- la pregunta la dejó pensativa… era cierto, su hermano ya había llegado a los treinta y dos años y aún no se había casado…

Mmm… no, al parecer aún no encuentra lo que está buscando… o es solo una suposición mía.

Muy interesante eh?

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Me sentía completamente cansada, hambrienta y…. mencioné ya cansada??...

Shaoran y yo, habíamos recorrido la mitad de las tiendas de todo Tokio y no habíamos obtenido los resultados que estábamos esperando encontrar. Maldije en voz baja, cuando uno de mis talones, comenzó a dolerme seriamente.

Ya llegamos?- pregunté en cuanto el se detuvo frente a un restaurante de comida china… ni siquiera recordaba cuando nos habíamos cambiado de lugar.

Si… quieres que vaya por la comida?... no necesitas bajar, la traeré y la comeremos en el auto.- sugirió con una leve sonrisa.

Buena idea.- acepté yo devolviéndole la sonrisa, así que él asintió y salió del auto. Lo miré entrar por la tienda y mi sonrisa se agrando… cosa extraña, no solía sentirme de tan buen humor y menos cuando estaba así de cansada… No me di cuenta de cuanto tiempo paso exactamente, antes de que Shaoran saliera con dos bolsas llenas de comida.

No sabía que te gustaba exactamente, así que te traje un poco de todo.- me dijo Shaoran mientras me alargaba las bolsas, para que observara su contenido.

No te preocupes, en este estada podría comer cualquier cosa.- afirme yo tomando los palillos que el no tardó en alcanzarme.

Pensé que no acabaríamos nunca.- confesó él, sentándose de lado para poder verme mejor, cosa que yo hice hasta unos segundos después.

Ni que lo digas…

Sakura…

Si?- pregunté comiendo un poco de mi plato, para luego observarlo.

Te molesta hacer esto?

Para nada… si no me gustara no estaría trabajando en esto Shaoran. – el comentario pareció animarlo y después de asentir levemente se fijó en su plato.- Por que me lo preguntas?

No es nada.- respondió mientras se encogía de hombros.- curiosidad.

Creo que es tiempo de que nos vayamos.- dije yo lentamente, después de que habíamos terminado ya con la comida.

Estoy de acuerdo.- prosiguió con un bostezo.

Te llevaré a tu casa.- Shaoran sonrió y asintió, mientras salía del auto para cambiar de lugar.

Así que… al fin conocerás mi apartamento. Después de casí un año de que nos conocemos…

Un año?...- la risa afloró por mi garganta en cuanto puse en marcha el motor.- quien lo pensaría…

A que te refieres?

Me refiero a que… nos hemos visto tan pocas veces, que en realidad no podría decir que te conozco desde hace tanto… no crees?

Si… posiblemente… da vuelta a la derecha, a mi tampoco me parece ese tiempo.- anunció él acomodándose mejor en el asiento.- y lo más extraño, es que en realidad…

En realidad que?

… ninguno de los dos lo teníamos planeado.- finalizo él. Me volví para mirarlo con una sonrisa.

Así parece.- corroboré yo suavemente.

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Notas de la autora: Lo sé…. Es terrible…. No tienen ni que decirlo… me siento completamente mal, por esto. Les fallé… de seguro después de tanto tiempo de no actualizar, debieron pensar que este chap, iba a ser bueno… y vaya sorpresa que se llevaron verdad??...

Y en serio que lo siento… últimamente no estoy nada inspirada…. Pero nada, en serio…. MI MUSA HUYO LEJOS DE MI!!!!... y eso como escritora es una cosa terrible…. Deben saberlo verdad??

Hay chicas en serio una disculpa muy muy grande… no se ni siquiera que decir… siento que no debí ni siquiera haber subido diez páginas pero bueee…

Incluso cuando ya sé a donde va la historia y lo tengo todo planeado… fallé terriblemente con este capítulo…

Pero como ya me aguantaron este, prometo que el siguiente capítulo estará mil veces mejor, en serio. PERDON, PERDON, PERDON.

Necesito que alguien me ayude a recuperar la inspiración perdida!!

Pero bueno, está vez, no pediré ni un solo review… no lo merece el chap… solo espero que no dejen de leer la historia, nada más por este pequeño tope…

GRACIAS de todas formas a quien lo lee.

Besos y disculpas de Chisaki-chan.