Capitulo 5

Que tal algo de verde?

No supe, cuando fue exactamente, que el cielo se encapotó de esa manera tan extrema, las nubes, completamente grises ocupaban la alfombra antes azul, que se extendía sobre mi cabeza. La buena noticia era, que aún había suficiente luz para poder regresar a casa.

Me llevé una mano a la frente tratando de hacer a un lado un mechón de cabello, que había caído impetuoso sobre mi frente, y una pequeña risa salió por mi garganta al notar la sustancia fría contra mi frente ahora de color verde.

Hacía no muchos minutos, que Shaoran y yo, nos habíamos decidido a terminar de pintar el garage, Yamada había hablado a tiempo para decirnos que se le había cruzado una situación en el camino, así que faltando solo esa parte de la casa por ser pintada, nos decidimos a hacerlo por nosotros mismos.

Flash Back.

Hey… que te parece este color?- me preguntó con sus ojos ámbares aún colocados sobre la revista en la mesita de al lado del banco de herramientas. Me acerqué y fruncí el ceño en cuanto mis ojos se encontraron con el color pardo frente a mi.

Si claro, cuando quieres que traigamos los ataúdes?- interrogué ahora divertida y Shaoran me miró para después soltar una leve risa.

No se parece en nada verdad?- miré la revista y el color verde me confundió levemente… en serio había tratado de hacerlos coincidir.

Por Dios Shaoran… estás ciego o que?... que nunca te enseñaron a combinar colores en el parvulario?- el pareció ofenderse un poco al escuchar lo anterior.

Bueno, si tanto te molesta… por que no lo haces tu?

Pues lo haré yo… hazte a un lado.- Shaoran levantó los dos brazos en defensa propia y con una sonrisa burlona, se separó, para dejarme el paso libre ante las cubetas de colores.

(Shaoran)

Si bueno, el color no había quedado exactamente como el de la revista… pero no tenía por que haber dicho algo tan rudo no?... en ese instante mis pensamientos se vieron interrumpidos, en cuanto ella comenzó a desabrochar suavemente le camisa de franela que cubría la parte superior de su cuerpo. Deslizándola suavemente sobre sus hombros y por la tersa piel de sus brazos, hasta dejar solo la blusa de tirantes blanca que sobrevivía por debajo de la franela.

Estaba a solo unos centímetros detrás de ella, y tuve que hacer un esfuerzo tremendo para no alzar las manos y deslizarlas por su piel… wow… aguanta Shaoran… en que estás pensando??

Carraspee levemente tratando de aclarar mi garganta y pase mi mano derecha sobre mi cabello, después miré hacia otro lado tratando de aclarar mis pensamientos.

Hey… detén esto quieres?- pidió ella aventando la camisa hacia mi dirección, tardé en reaccionar, pero solo un momento después, tenía su camisa en mis manos.- no quiero terminar manchada.- terminó ella, mientras comenzaba a mezclar los colores, con los que yo no había podido lograr nada.

Voy por las brochas mientras terminas de mezclar eso.- ella solo asintió a lo antes dicho por mi, y yo salí del garage rumbo al jardín detrás de la casa.

Al verme fuera de presión, tomé una gran bocanada de aire, para después soltar un largo suspiro… Dios… supongo que el olor a la pintura había logrado afectarme sobremanera…

Si, como no.

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(Sakura)

Tenía casi la mezcla completada solo dos minutos después de que Shaoran saliera de la "habitación"… supuse que el color estaba aún muy oscuro, así que me dedique a la búsqueda de la cubeta que contenía la pintura blanca. Maldije en voz baja, por quinta vez consecutiva desde que mi acompañante saliera, esos malditos mechones de cabello no me dejaban en paz!

Sentí de nuevo, mi cabello resbalar suavemente hacia delante de mi oreja y traté de llevarlo de nuevo hacia atrás con un movimiento de cabeza, pero fue inútil, el largo y un poco desordenado mechón de cabello, había salido del moño que yo había hecho desde antes de comenzar a trabajar, y no podía volver a peinarme o mancharía todo mi cabello de verde… y esa no era una opción.

No encontré el rodillo… tienes alguna idea de donde lo pudieron haber dejado?- la voz del ambarino se alzó detrás de mi y yo me volví para verlo.

No, no tengo idea de donde puede estar… olvídalo pintaremos con las brochas, da igual.- comenté yo levantándome de mi posición original, de cuclillas en el suelo y enfrentándolo segundos después.

Bien.- hice mi cabello de nuevo hacia atrás y bufé en pura muestra de molestia. Shaoran se volvió y después se acercó a mi sonriendo.- Mira, traje esto, tal vez te sirva.- dijo señalando un paliacate rosa, que sin esperar, ató alrededor de la parte superior de mi cabeza, dejando atrás el mechón de cabello que me estorbaba.- Listo.

Gracias, comenzaba a desesperarme.- acepté con media sonrisa.

No hay problema… así que, señorita experta en mezclas… que tal quedó?- preguntó acercándose a la cubeta con mirada escéptica.

Pues mejor que la anterior… eso te lo puedo asegurar.- Shaoran rió levemente y asintió en comprensión.

Sip… no hay duda de que lo hiciste mucho mejor que yo Sakura, recuérdame contratarte para la próxima vez que quiera pintar mi casa.- hice caso omiso al comentario, y tomé una de las dos brochas que el había llevado, para después sumergirla en el contenido de la cubeta.

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(Shaoran)

Me concentré en la pared frente a mi, el verde era mi color favorito, y me estaba gustando mucho como estaban quedando las paredes, llevábamos casi tres horas pintando… pero en realidad no había sido tan difícil como esperaba.

Miré hacia mi izquierda y sonreí levemente, Sakura estaba subida en un pequeño banquito, para poder alcanzar la parte superior de la pared, en la que estaba trabajando en ese momento. No sé cuando ni de donde llegó ese pensamiento pero… me pareció muy linda en ese instante. Quiero decir, Sakura es una de las mujeres más hermosas que había visto en mi vida, y que me parta un rayo si no es verdad, pero… subida en el pequeño banco, casi de puntitas para alcanzar la pared, con su paliacate rosa y pequeñas manchas verdes en su rostro, parecía una muñeca salida de un escaparate.

Su mirada se volvió hacia mí, y un poco intrigada frunció el ceño.

Que?- preguntó bajando del banco y acercándose hasta donde yo estaba. La pregunta me hizo reír y su ceño, se volvió más huraño.

Nada.- dije yo en un tono fingido, mientras volvía a mi pared.

Que?.- insistió de nuevo, dando unos cuantos pasos hacia mi lugar.

Solo miraba.

Que mirabas?

A ti.- dije regalándole una de mis sonrisas que suponía yo, de las mejores. Un tono claro de rosa tiñó sus mejillas y se volvió de nuevo hacia el banquito, pero se detuvo en cuanto yo volví a hablar.- esas manchas verdes, te combinan.- comenté tratando de ahogar la risa que peleaba por salir de mis labios.

Ja, ja, eres tan gracioso.- comentó ella, con un gesto exagerado, sin alejarse de su lugar, de hecho, tomó de nuevo los pasos que había retrocedido, hasta quedar a poca distancia de mi.- deberíamos probar si a combinan mejor en ti, no crees?- preguntó mientras acercaba su brocha manchada de pintura hacia a mi… tomé unos pasos hacia atrás para evitar el ataqué, al mismo tiempo que ella avanzaba, pero, después, no pude retroceder más. Sin ver que la cubeta de pintura estaba justo detrás de mi, choqué con esta que se volcó justo debajo de nuestros pies. Sakura dio un gritito de sorpresa y su risa no tardó en aparecer, pero en cuanto quiso caminar de regreso a su banco, aún riendo, la pintura la hizo resbalar… igual que a mi.

Demonios!!- maldije yo, en cuanto mi espalda dio contra el suelo, mojado de pintura. Cada centímetro de mi piel se sintió erizar con la fría sustancia debajo de mi. Sakura en cambio, no podía dejar de reír, casi acostada por completo sobre mi, a ella no le había tocado ni una gota de pintura… y seguía riéndose sin parar.

Oh Dios!!... no puedo más!- exclamó después de unos segundos llevándose las manos al estómago, tratando en vano de contener la risa.

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(Sakura)

Ya no podía reír más, el dolor justo en mi abdomen, no me dejaba respirar, pero no podía parar… era casi imposible. Supuse que Shaoran se había visto contagiado por mi buen humor, por que solo segundos después comenzó a reír de la misma forma… lo miré tratando de calmarme y de ver, si podía ponerme de nuevo sobre mis pies… sin embargo, la sonrisa maliciosa con la que me topé, no me dio a entender nada bueno.

Me di cuenta de que tenía que huir de ahí antes de que el pudiera reaccionar, así que colocando mis manos sobre el suelo, traté de levantarme… pero fue muy tarde…

A donde piensas ir?- preguntó sosteniéndome de la cintura antes de que yo pudiera dar un paso, sin embargo, la respuesta no llegó a mis labios, por que antes de que pudiera decir algo, ya me encontraba debajo de él.

Ah!- la pintura fría me hizo arquear la espalda con rapidez y sin pensarlo dos veces traté de soltarme. Pero una vez más, el me interceptó.- Shaoran basta!- comencé yo riendo de nuevo.

Nop… es mi turno de reírme ahora.- y llevando sus manos hasta mi cintura comenzó a picar mis costillas haciéndome reír y suplicar al mismo tiempo.

Déjame!!- rogué yo, revolcando aún más mi espalda en la pintura verde.

No.- sin pensarlo, llevé mis manos hasta donde estaba el paliacate verde, lo solté e introduje mis manos en su cabello, pintándolo de verde.- Sakura!- exclamó él, cuando después deslicé mis manos sobre su rostro y lo manche de pintura verde, y aprovechando su descuido, rodee hasta quedar encima de él, aún riendo. Me levanté con cuidado y le tendí la mano, para ayudarlo a levantarse.

Esto es terrible.- comencé yo con una sonrisa mirando hacia todos lados.

Te refieres al hecho de que parecemos extraterrestres, o al tiradero que hemos hecho?- preguntó tratando de quitarse la pintura de la cara.

Los dos.- respondí risueña…

Tendremos que seguir mañana… no hay pintura que podamos utilizar por ahora. – Shaoran me sonrió y yo asentí.

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Fin Flash Back.

Habíamos salido al jardín, y el había regresado por una toalla. Escuché sus pasos lejanos no mucho tiempo después, acercándose a donde yo estaba sentada. Miré hacia arriba y sonreí mientras el se inclinaba a mi lado.

Siento la tardanza.- yo negué e intenté tomar la toalla, pero en vez de eso, el de ojos miel, estiró su mano, para hacer girar mi rostro hacia el, y comenzar a quitar la pintura de mi rostro.

Te ves bien de verde Shaoran.- ironicé yo en voz baja, mientras me dejaba limpiar. El bajo la mirada miel en un gesto de gracia y después volvió a mirarme.

Muy galante Sakura.

El cielo está bastante oscuro.- volví mi mirada hacia arriba y casi como si yo hubiera llamado al Dios de la lluvia, pequeñas gotas comenzaron a caer sobre el pasto, alrededor y sobre nosotros.

Será mejor que entremos a la casa… no creo que tarde demasiado en pasarse… te acompañaré a casa luego.- yo asentí y me levanté rápidamente, tratando de evitar que las gotas llegaran a mi. Justo en cuanto nos metimos a la casa, la lluvia se volvió más fuerte, trayendo con ella, un terrible viento.- Toma- dijo alargándome un vaso con agua, en cuanto entramos a la "cocina"…. Que hasta ese momento, estaba decorada solo con una mesa de centro y dos sillas opuestas. Un trueno, hizo iluminar la habitación, y yo di un pequeño brinco en sorpresa.

Odio estas lluvias.- comencé por lo bajo, Shaoran levantó una ceja en incomprensión, y yo me encogí de hombros sin darle mayor importancia a lo anterior.

Por que no te das un baño, después de que termines, podremos irnos.

Yo…- me convencí a mi misma de que era lo mejor que podía hacer en ese momento, y mirándome de arriba abajo, asentí.

Ven, te llevaré al baño.- prosiguió el saliendo de la cocina y guiándome hasta el segundo piso de la gran casa.

Y en cual de todos me bañaré?- pregunté con retintín, que hizo que mi compañero sonriera divertido.

No seas tan exagerada… este lugar no es tan grande.

Si claro… como digas.

Además, no todos los baños tienen servicio…- comentó él, un poco avergonzado por lo anterior.

Es aquí?- pregunté en cuanto el se detuvo frente a una puerta, y asintió.

Te traeré una toalla, y algo de mi ropa… la dejaré afuera.- finalizó el, volviéndose hacia las escaleras de nuevo.

Gracias.- y simplemente abrí la puerta y me metí en la pequeña habitación.

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(Shaoran)

Llevaba ya varios minutos, viendo la televisión, y acostado en el maravilloso sofá cama, que me había servido de cama, durante ya algún tiempo… y bueno, no era muy cómodo que digamos, pero estaba bastante bien… digo entre el piso y un sofá cama… no es obvia la elección?

Me sentía algo aburrido… no había nada, en absoluto en ninguno de los canales, y Sakura aún no había terminado con la ducha… sonreí en memoria de la pintura verde… debía de darle bastante trabajo quitarse eso del cuerpo.

Sacudí la cabeza y me enfoqué de nuevo en la televisión, proseguí con el cambio de canales, durante algo más de tiempo, hasta que encontré algo que llamó mi atención.

Que demonios??

La pregunta salió de mis labios, en cuanto una cosa rara y verde apareció en la pantalla del televisor, moviéndose de una forma muy extraña y cantando una canción acerca de un tal "santatros"…

Shaoran?

El control se soltó de mis manos y yo me volví a la puerta algo sorprendido… ni siquiera la había escuchado llegar. Mi vista viajo, por una de mis camisas de dormir de color verde oscuro, que envolvía la parte superior de su cuerpo, hasta un poco más arriba de las rodillas.

Hey… ya terminaste.- dije yo lo obvio y ella sonrió para después acercarse al sofá en donde yo estaba acostado.

No ha parado de llover… sigue igual de fuerte que antes… que haremos?- preguntó sentándose a mi lado, en posición india. Me erguí levemente para poder hacerme a un lado.

Habrá que esperar…

Y si no para?

Supongo que tendremos que quedarnos aquí.- agregué con una sonrisa cómplice. Ella pareció horrorizarse al escuchar lo anterior.

Pe… pero, ni siquiera tienes muebles Shaoran!

Tenemos esté sofá…. Es más que suficiente, yo dormiré en el suelo, y tu puedes hacerlo aquí.- ella pareció meditarlo durante algo de tiempo, pero sabiendo que no había una opción más viable que esta accedió con un asentimiento de cabeza.

Que estás viendo?- preguntó acercándose un poco más a mi, en cuanto su mirada se pasó por la pantalla.

Esa es una buena pregunta… acabo de poner esta extraña película… habrá que verla.

Pero es… horrible esa cosa- aseguró ella señalando a la extraña cosa verde en la pantalla, que seguía con sus extraños cánticos.

Son solo dibujos animados Sakura… no me digas que tienes miedo?- pregunté con retintín. Ella me miró con los ojos entrecerrados y el ceño fruncido.

No… no tengo miedo.- aseguró después de unos segundos, mirando hacia la ventana. Traté de aguantar la risa, al ver su rostro desencajado, que la delataba por completo, pero no pude. – Basta Shaoran!

Lo siento… es que nunca pensé que algo así te asustara.

Ya te lo dije, no estoy asustada!... deja de burlarte quieres?

Así que… no eres muy asidua a las pelis de miedo?- pregunté luego de que me calmé un poco.

Y que si no lo soy?- contestó ella a la defensiva y yo me encogí de hombros con la misma sonrisa.

No nada, yo nada más decía.- observé como hacía girar sus pupilas, en forma de fastidio y me dediqué a ver la película de nuevo.

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(Sakura)

Llevábamos ya más de diez minutos viendo la película extraña, que Shaoran había decidido dejar, y la que después de unos segundos, no me pareció tan aterradora como pensé que estaría en un principio.

Claro que los extraños muñecos con caras deformes y trajes extraños, no me agradaban mucho, pero con lo que no me gustaban las tormentas, prefería estar ocupada en algo más…

Giré un poco mi cabeza, para poder ver a mi acompañante… y casi me caigo del sofá, al verlo completamente dormido…

¡Maldito Shaoran!!, me había dejado viendo su porquería de película sola!! Ah, pero eso si que no iba a suceder por mucho más tiempo.

Justo cuando estaba a punto de propinarle un golpe en la cabeza para que despertara, el estruendoso sonido de un trueno, me hizo brincar de mi lugar. De un segundo a otro la televisión se apagó, y todo rastro de energía quedó sumido en una oscuridad extenuante.

AH!

Supuse que mi gritito lo había despertado, por que en el momento en que me refugié en su pecho, me rodeó con sus brazos, apretándome suavemente contra él.

Hey pequeña gritona, solo se ha ido la luz.- susurró él contra mi oído después de unos segundos. – estas bien? – yo asentí en respuesta, aún con mis ojos cerrados.

Solo me asusté un poco.

Me doy cuenta.- prosiguió el sarcásticamente.

Da igual.- susurré yo, tratando de soltarme de su amarré.

Por que este tono?... estás enfadada?

Todo esto es tu culpa Shaoran.- confesé algo histérica en cuanto me solté por completo.

Mía?... vaya, eso es nuevo… nadie me había dicho antes eso.

Cállate.

Bueno y por que… si pudieras explicarme es culpa mía que se haya ido la luz?

Por que sí!

Excelente razón Sakura.- dijo el ahogando la risa en su garganta, de seguro, no me quería ver molesta.

Me dejaste viendo sola esa maldita película!

Te refieres a la película de dibujos animados?... pero si no me fui a ningún lado!

Te quedaste dormido!- acusé yo, sabiendo que mientras más siguiera peleando con él, tendría algo en que pensar a parte de la cosa verde de la película.

Solo descansaba la vista…- se defendió él, risueñamente. Le saqué la lengua, en un gesto infantil, que estaba segura que él no podía ver, y luego me crucé de brazos.- Sakura…

…………

Sakura??... sigues enfadada?

……………- pude escuchar su risa, segundos después y apunto estuve de reclamar de nuevo, pero su siguiente acción me detuvo.- que haces?!- exclamé en cuanto, me tomó en sus brazos, y me acercó a él, haciéndome acostar sobre su pecho.

La verdad?... tengo sueño Sakura… quiero dormir, te molesta si guardamos la charla para mañana?

Pe… pero…- sentí su brazo rodear mi cintura y callé por completo.

Buenas noches preciosa.- susurró antes de cerrar los ojos y entregarse al país de los sueños.

Maldije en voz baja… de nada serviría tratar de separarme, sus brazos alrededor de mi, no me dejaban moverme ni un centímetro. Suspiré resignada y con las mejillas rojas de vergüenza traté de conciliar el sueño…

No tardé en quedarme completamente dormida… maldición… vaya que si estaba cómoda.

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En donde estuviste toda la noche!!!??

Las llaves de la casa, habían caído al suelo y la de ojos verdes, habíase llevado una mano al pecho en represalia del susto.

Tomoyo?- preguntó una vez que la calma volvió a ella.

Pues a quien creías encontrar… estas bien?- el rostro de la amatista se volvió preocupado, y acercándose a su amiga la observó mejor.

Que estás haciendo aquí?

Que pregunta?!!... estaba preocupada por ti… donde estabas?

Yo… yo estaba… ehmmm… me quede en casa de Shaoran.- respondió ella en voz baja, con las mejillas algo rojas. Tomoyo pareció no captar en un principio, pero luego, sus ojos se abrieron más de la cuenta.

Con Shaoran?!!!... como es que no me lo dijiste?!!- preguntó acusadoramente.

Como es que no te dije que?

Que te quedarías con él!!

Pero… de que hablas… no lo tenía planeado Tomoyo.- continuó la ojiverde, colocando sus llaves en la mesita de la sala, dirigiéndose después a la cocina, donde Tomoyo la siguió.

Explícate.- pidió sentándose en la mesa de la habitación, esperando a que Sakura terminara de llenar la jarra del té.

No pude regresar a tiempo antes de que lloviera, así que decidimos que lo mejor era quedarnos allí.

Ahhhhhhhh

Nada de ahhhhh señorita.- continuó Sakura en tono molesto.- no sucedió nada.

Si tu lo dices. Por que no me llamaste?

No había señal… se fue la luz de la casa.

Y para que te regalé el celular?

Pues… lo dejé aquí… mira lo lamento, no quise preocuparte.- aseguró ella sentándose con su amiga con una sonrisa.- Me perdonas?

Si bueno, espero que no suceda de nuevo, o tendrás que pagarme un buen neurólogo.- Sakura rió por lo bajo y asintió lentamente.- Y… que tal estuvo el trabajo?

Bien… casi terminamos de pintar el garage.

Me alegro… por cierto, Ryusuke volvió a llamar… dice que quiere cenar contigo.- Sakura se volvió para mirar a su amiga con sorpresa.

En serio?

Sip… hey que tal si vamos todos a cenar?...- preguntó emocionada, levantándose de la silla, y dirigiéndose a la alacena.

Todos a cenar?...

Si, que te parece?... le avisaré a Eriol, antes de que se le cruce algún compromiso. Puedes avisarle a Shaoran también.- gritó su amiga desde el otro lado del apartamento.

A… Shaoran?

Si… dile que el puede llevar a alguien, así tu irás con su hermano y yo con Eriol.- Sakura no supo por que exactamente, pero lo anterior no le agradó mucho.- Que dices?- preguntó Tomoyo de nuevo, apareciendo por la puerta de la cocina, con su celular en las manos.

No lo sé… ya sabes, con lo ocupado que siempre está él…

No exageres Sakura, además, Eriol es su amigo también, así que no creo que haya ningún problema.

Si bueno… tienes razón.

Y…?? le dirás?... tal vez pueda llevar a esa chica… cual era su nombre?- se cuestionó Tomoyo, tratando de recordar el nombre de la pelirroja fatal, que Shaoran había llevado meses antes a la reunión en la casa de Eriol.

Miyu.- contestó Sakura tomando un tragó de su té, el cual le dio algo de trabajo pasar.

Ah si!, ella, tal vez la pueda llevar a ella.

No, ya no están saliendo.- Tomoyo se detuvo en su camino al lavamanos y se volvió para mirarla fijamente.

No están saliendo ya?

No…

Bueno, pues en ese caso… no sería bueno, que le presentaras a alguien Sakura?... Que te parece Mei Ling… últimamente anda deprimida no sé por que.- confesó ella, haciendo un gesto de poca importancia con una de sus manos.

Mei Ling?... para nada.

Por que no?

Pues… por que… Mei es…

Es que?... Sakura.

Pues… no creo que sea la indicada para salir con él.- dijo con un gesto infantil, subiendo los pies a la silla en la que estaba sentada. Tomoyo la miró de nuevo, tratando de estudiar algo, y después rió levemente.

No es la indicada para salir con él?- repitió ella incrédula.- como sabes eso si ni siquiera los has visto juntos?... vamos Sakura, Shaoran necesita una cita y Mei, necesita divertirse un rato, no te parece que es lo mejor?- inquirió ella burlona. La ojiverde no distinguió el tono en la voz de su amiga, más, pensaba en lo antes dicho… si bueno, quien era ella para decidir con quien tenía él, que salir… no?

Si bueno… hablaré con ellos.

Genial!!

Donde está el número de Ryusuke?- preguntó al fin ella. Su humor había descendido hasta los suelos. Tomoyo se giró y señaló a la mesita al lado del teléfono.

Avísale lo de la salida, y pregúntale, a que lugar se le antoja ir, luego dime lo más pronto posible si?... debo irme.- comenzó ella, dirigiéndose a la puerta y tomando el abrigo en sus manos. – llámame en cuanto termines, no se te olvide que debo decirle también a Eriol. Te quiero, besos.- se despidió ella arrogando unos cuantos ósculos desde su distancia, y cerrando la puerta tras ella.

Da igual.- susurré por lo bajo. Bufé y me acerqué al teléfono, tomándolo entre mis manos y decidida a marcar el número en el pequeño papelito a un lado del aparato, esperé a que alguien contestara…

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NA/: que tal??... que les pareció el capítulo, bueno, pues la verdad espero que haya gustado, y siento demasiado por la tardanza con la actualización.

Sean buenos y dejen reviews, los Espero con nervios chicas (os)

Besos y saludos de mi…

Chisaki