CAPITULO 6
Cena para dos?
El estruendoso ruido que provocó la puerta al chocar con el marco de la entrada principal a mi departamento, me hizo saltar, más de susto que de alguna otra cosa.
Sentada en el sillón de la sala, con un plato de cereal, realizando mi rutina matutina, me llevé una de mis manos hasta apoyarla contra mi pecho… sin duda, tenía una muy leve pero precisa idea de quien había azotado la puerta de la entrada a mi apartamento… supuse que nadie más tendría el mal gusto de entrar de esa forma a la morada de otra persona.
Me acomodé en el sillón dejando el plato de cereal en la mesita de té, y me volví esperando lo peor…
O si, lo peor…
No había nadie más terrible al enfadarse que la misma persona que estaba a punto de entrar a la habitación. Gemí interiormente en un intento desesperado de calmar mis tan malos y extraños presentimientos… pero de alguna forma, lo sabía… nunca supe si se trataba de algún extraño instinto… pero tratándose de ella, yo sabía, en situaciones como esta, lo que estaba apunto de suceder.
Y en ese momento, solo tenía dos opciones…
Una era salir corriendo de ahí como alma que lleva el viento… o, tal vez en esta ocasión me serviría el poner una estúpida sonrisa en mi rostro, esperando a que la tempestad me golpeara con fuerza… literalmente.
Algo pesado cayó sobre mi, tan rápido que ni siquiera pude distinguir quien había entrado por la puerta de la sala, aunque sabía de antemano quien era… y solo por un segundo desee poder quedarme debajo de esa cosa, que me tenía por completo a oscuras… pero… que diantres…. Siempre daba lo mismo.
Y que tengo YO que ver en esto?- la pregunta salió de mis labios, al mismo tiempo en que el abrigo de mi amiga salía de mi cabeza volando hasta el suelo, cerca de el otro sillón delante de mi. En cuanto mi visión quedó ya clara, me arrepentí sobremanera de lo que había dicho… en cambio de eso la preocupación ocupó el lugar principal en mi mente. Tomoyo Estaba sentada en el sillón al lado de mi, con las manos en la barbilla, como si estuviera tratando también de sostener su estado de ánimo… y su respuesta, no me llegó en lo más mínimo.- Hey… Tomoyo… estas… bien??- pregunté de nuevo cautelosa acercándome a ella avanzando pequeñas distancias sobre la tela mullida del sofá.
Los ojos amatista de mi amiga, brillaron a la pregunta y cuando se encontraron con los míos, su tensión pareció disminuir levemente.
Estas bien?
Yo….- las palabras a medias no me llegaron, no había entendido ni un cuarto de lo que había dicho en un susurro anterior. Suspiré y ladee la cabeza mientras con una mano apartaba un mechón solitario que caía por encima de su frente.
Me dirás que es lo que sucede?- pasó algo de tiempo, antes de que ella hiciera el intento fallido de decir algo… de pronto sus mejillas estaban completamente rojas y al parecer había perdido la noción del tiempo.- Tomoyo?- está vez, mi prima volteó a verme e inmediatamente después bajó la mirada avergonzada. Un extraño impulso me hizo preguntar algo, que supuse era la causa de lo que estaba sucediendo en ese momento.- Eriol?- ella volvió a mirarme igual de sonrojada y ahora simplemente asintió. Suspiré en alivio, solo era Eriol, bueno, de seguro cualquier cosa tenía arreglo no?
Discutimos esta mañana.
Discutieron?- cuestioné sin captar bien, la fuente principal de la situación.
Si… está mañana.
Por que?... sucedió algo malo?
No… no es eso… es solo que…
Que cosa?- interrogué una vez más esperando a que ella terminara de decir las cosas.
Es que estoy harta de todo esto!- exclamó ella y sin piedad arrojó uno de los colchones al piso con fuerza.
Wow, wow, antes de que destruyas mi sala… a que te refieres con eso?... harta de que?- Tomoyo me miró y parecía algo enfadada… pero posiblemente no era conmigo.
Eriol es un tonto!!!- finalizó ella aferrándose con las manos al colchón del sofá, hasta que sus nudillos se tornaron blancos.
Que fue lo que hizo?- pregunté yo sin poder entender… que cosa tan mala, habría hecho el Inglés para ponerla así??
El…… me beso!- si bueno, no puedo explicar con palabras el sentimiento que me acometió… tal vez eran demasiados…
Te beso?- repetí, con los ojos abiertos de manera exagerada, mientras ella asentía una y otra vez…- Y que tiene eso de malo?
Oh no Sakura… no es el beso lo que me enfurece… lo que me enfurece es la actitud que tomó después de eso!!... es tan ARGHHHHHH
Tomoyo… para serte completa y absolutamente sincera… no te entiendo nada.
Pues te lo explicaré de una forma más clara… te parece?
FLASH BACK
Después de esperar algunos minutos en la acera de la casa de el chico de ojos zafiro que tanto me gustaba, me decidí a tocar el timbre, no había estado esperando por nada en particular, la verdad solo trataba de perder tiempo… por que?... esa era una pregunta que no pude responder en el tiempo que pase allí… tenía el leve presentimiento de que algo iba a ocurrir… pero que podía ser?
Tomé dos respiros de valor y me adentre en cuanto la puerta se abrió para dejarme el paso libre. No le presté demasiada atención a Nakuru, que me miraba con una sonrisa y murmurando algo demasiado rápido para que yo pudiera entenderlo, salió como bólido detrás de mi, por la puerta que después con un tirón dejó completamente cerrada.
Y después… ahí estaba él, bajando las escaleras y más guapo que nunca… yo tenía la idea de que cada vez que más tiempo pasaba, los brincos de mi corazón se aceleraban de una manera asombrosa. Saludé ligeramente con la mano, en cuanto él, tomó los últimos pasos hacia mi, arreglando su suéter azul marino de la parte del cuello, que pude ver, estaba algo chueco.
Sus escrutadores ojos me dejaron sin palabras por un momento, y solo pude sonreír con suavidad. Supuse que él estaba esperando a que yo dijera algo… pero por alguna razón, la garganta se me había secado por completo. Arrugue la tela de mi blusa azul cielo y me quedé mirándolo sin decir nada.
La incomodidad tomó espacio entre los dos y él paso una mano por su cabello azabache. Me di cuenta de que en ese preciso instante, el deseo de ser aquella mano me invadió por completo.
Me alegra que hayas podido venir Tomoyo.- comenzó él, de buena vez, con tono lento y claro. Agradecí internamente el que, hubiera empezado la conversación… de otra forma, no habría sabido que hacer.
Ah… mmm, si… siento haber llegado tarde.- intenté mis primeras palabras con la mayor determinación de permanecer estable…
No te preocupes, fue mejor de esta forma, Nakuru acaba de salir.- corroboró él, encogiéndose de hombros, a lo que yo prefería asentir.- Ven.- su invitación, sonó más bien a orden, sin embargo permanecí callada mientras cruzábamos la parte media de la casa hasta llegar a la cocina.
Supi-chan!- la exclamación salió sin poder evitarlo de ninguna manera posible. Miré a Eriol, que me sonrió en respuesta y yo me acerqué al gatito negro que maullaba dentro de una caja decorada toda de objetos rosas.- Nakuru?- pregunté señalando la caja rosada. Eriol asintió mientras el brillo en sus ojos aumentaba.- Cuando lo trajiste?
El veterinario me dijo que ya podía traerlo a casa así que… ya lo ves… como nuevo.
Me alegro- confesé mientras lo dejaba de nuevo en su caja después de alzarlo por algunos segundos.- Deberías de comprarle una casita.
Un imperio señorita Daidouji?- preguntó él divertido.
Noooo… una casa para gatos joven Hiraguizawa.
Mmm… soy algo inexperto en esas cosas, Nakuru se puede encargar de eso.- dijo él, dando por terminada la conversación, apoyándose en contra de la puerta del frigorífico.
Yo podría comprarla… tengo que comprar tu regalo de cumpleaños de todos modos.- a Eriol no pareció agradarle la última frase, por que elevó los ojos hacia el techo y negó levemente, haciendo que su cabello liso viajara de un lado a otro.
Otra vez con eso?... Tomoyo ya te dije que no quiero que me des nada… cuantas veces te lo he dicho??
No las suficientes.- saque la lengua en un gesto sumamente infantil y después me acerqué un poco más a él.- Es tu cumpleaños número 26 Eriol, es importante.
Ah… lo es?- preguntó sin dejar de mirarme con la sonrisilla en los labios.- y por que es taaaan importante Tomoyo?- quiso el saber mientras me miraba de soslayo.
Por que es tu cumpleaños… y.. por que… por que… pues sin no lo sabes, no lo diré.- dije volviéndome para darle la espalda con los brazos cruzados sobre mi pecho. Escuché la risa ronca del que se burlaba de mis penas, y se me erizó la piel.
Déjame adivinar.
No… tal vez no sea tan importante, después de todo… ni siquiera lo recuerdas.
Recordar que?- preguntó la voz de nuevo detrás de mi.
Eriol!- gemí indirectamente mirándolo de nuevo, molesta. El simplemente siguió sonriendo y tomó unos pasos cerca de mi.
Por que es tan importante Tomoyo?- volvió a preguntar estando ya a mi lado.
Sabes que?... olvídalo quieres? No importa que no lo recuerdes.- dije ya apurada en dar unos pasos de nuevo hacia la pequeña cría de felino que nos miraba volviendo su cabecita de un lado a otro. Sin embargo, no pude dar ni siquiera el primer paso, una de sus manos había volado hacia mi cintura y atrayéndome hacia atrás, me hizo chocar con su pecho. Temblé con el solo contacto sin poder evitarlo, y agradecí internamente el hecho, de que yo estuviera de espaldas a él.
Como voy a olvidar el día en que vi a la mujer más hermosa del planeta frente a mi?- preguntó suavemente a mi oído, acto que me provocó un fuerte escalofrío.
No me embromes Eriol.- pedí yo, alzando un poco la voz, para tratar de quitarle lo serio al asunto. Me deshice de su abrazo y me volví para verlo mejor.- Yo estaba llena de helado por completo.
Eso aumentó aún más tu encanto, preciosa.- y yo odiaba que el dijera ese tipo de cosas… odiaba sentirme así… de manera que me reí burlonamente y corroboré sarcástica…
Oh, si, el chocolate combinaba perfectamente con mi vestido blanco.- dije subrayando la última palabra con ironía distante, que pareció hacerle gracia.
Yo también tenía la camisa manchada de tu helado… y no puedes negarme el hecho, de que te parecí el hombre más… cual es esa palabra… ah, si! irresistible del planeta.- alcé una ceja en desconcierto y me sonrojé súbitamente, era bueno leyendo pensamientos… maldición.
Deberías de casarte de una buena vez Hiraguizawa, tal vez así aprendas una buena lección.- dije yo con ganas de picarlo un buen rato, sabiendo de antemano que ese no era uno de sus temas favoritos de conversación.
Difiero de tu opinión querida Tomoyo… yo no pienso casarme.- aseguró él, dejando el tonó burlón de antes. Yo me encogí de hombros y seguí jalando la soga… jamás pensé que llegaría a ahorcarme con ella.
Que amargado Eriol! Ni que te fueras a morir por el simple hecho de llevar a alguien al altar.
Eso nadie lo discute… es solo que el matrimonio no es cosa para mi.- continuó él sin inmutarse. Me di cuenta de que lo que más me molestó fue el hecho de que él negara casarse… para siempre. Por que eso significaba, que no estaba enamorado de nadie… prácticamente no estaba enamorado de alguien en especial.
Por que no?... piénsalo bien… solo imagínalo si tu estuvieras casado con… con quien estaría bien?- me pregunte a mi misma llevándome una mano al mentón en gesto pensativo. Me di cuenta de que la sonrisa surgió en sus labios.
Que tal contigo?- me sorprendí en cuanto las palabras salieron de sus labios y lo miré fijamente.
Por que… por que yo?- pregunté después de unos segundos con suma incomodidad.
Y por que no?- preguntó el después con la misma sonrisa. El reto en sus ojos me hizo encolerizarme, de nuevo estaba embromándome.
Evidentemente… y por que no?... bueno, imagina que tu y yo estamos casados de acuerdo?- el asintió divertido y yo seguí con mi historia imaginaria.- yo haría tu vida sumamente divertida…
Y como lograrías eso?
Pues fíjate. Un día tu llegarías del trabajo, cansado y completamente agotado… y quien mejor que yo para reanimarte en esas circunstancias… no lo crees?- pregunté salvando nuevos pasos hacia el.- te abriré la puerta y después de abrazarte te llevaría a la cocina, donde te estaría esperando tu comida favorita.- la sonrisa de él se agrando, en cuanto yo terminé de hablar con un chillido gracioso.- otro día, te abriré la puerta y fingiré que no te conozco y tu actuarás como un verdadero mensajero, con flores para mi, de un admirador secreto… pensándolo bien… no soy muy asidua a las flores, puedes optar por chocolates también… - Eriol mordió su labio inferior para guardar la risa que peleaba por salir de sus labios.- otro día…
Fingiré ser un vendedor de alfombras?- preguntó el cómicamente parándose frente a mí y siguiéndome el juego.
De alfombras persas – puntualicé yo, mientras me acomodaba frente a él, de la misma forma.- Y yo abriré la puerta, para comprarte una alfombra…
Yo te pediré que huyas conmigo y dejes al tacaño de tu esposo.- continuó él, metido en su papel de vendedor de alfombras.- te rehusarás por completo, y yo… - la sonrisa desapareció de sus labios y sus ojos se tornaron más brillantes en cuanto se encontraron con los míos.- te tomaré entre mis brazos,- uniendo la acción a la palabra sus brazos se enroscaron en torno a mi cintura y me apretaron suavemente contra él.
Eriol.- su nombre salió de mis labios tan suavemente que ni siquiera yo, fui capaz de escucharlo. Y de pronto tuve que aguantar la respiración, cuando noté sus ojos más cerca de los míos… bajando por milímetros hacia mi… Dios… que pensaba hacer?!
Y………... te besaré – mis ojos se abrieron al máximo cuando el terminó de decir lo anterior. Ni siquiera me dio tiempo de decir nada, cuando ya sus labios habían caído suavemente sobre los míos. Y yo no me lo podía creer… simplemente no podía dar crédito a lo que sucedía…
No me separé… ni siquiera me moví, estaba demasiado ensimismada como para poder reaccionar de una u otra forma. Sin embargo, los labios de él, seguían moviéndose en un suave vaivén sobre los míos, solo deslizándolos sobre mis labios, sin parar ni un segundo.
Perdí casi todo el aire cuando, una de sus manos viajó hasta mi nuca e intentó acercarme más a él, haciendo el contacto más profundo e íntimo.
Un gemido salió de mi garganta, en cuanto su lengua se deslizó afuera de su boca para probar mis labios, como si pidiera permiso para entrar, permiso, que no pude negar. En el instante en que su lengua penetró en mi boca, tuve la sensación de un mareo extenúante me atacó y tuve que sostenerme de lo primero que encontré. Me apoyé en el por completo, llevando mis brazos alrededor de su cuello, mientras el continuaba probando cada parte de mi interior. El deseo de introducir mis dedos en su suave cabello se hizo mucho mayor y mi mano viajó aún más arriba.
Escuché un gemido de su parte, en cuanto mordí suavemente su labio inferior.
No supe cuanto tiempo exactamente estuvimos así, sus labios eran tan suaves y deliciosos que separarme sería un martirio que no estaba dispuesta a soportar. Sin embargo, el aire del cual mis pulmones carecían, peleaba por entrar de nuevo, y tuve que separarme de él todavía con mis ojos cerrados.
Wow- susurré yo sin darme cuenta de que lo había dicho en voz alta. Apoyé mi frente sobre su hombro aspirando el suave aroma que desprendía de su cuello. Pude sentir cuando Eriol aclaró su garganta y soltó sus brazos de alrededor de mi. El calor de su abrazo, se alejó y yo tuve que volver a enfrentarme con su mirada. Me separé de él y lo miré segundos después a los ojos.
Lo siento Tomoyo.- tuve que esperar algunos segundos, a que las palabras entraran y aterrizaran en mi cerebro seco de ideas en ese instante.- perdí el suelo.- dijo el pasando una mano por su cabello, que segundos antes me había pertenecido. Sentí como si una cubeta de agua helada cayera encima de mi… que quería decir con eso?
Ah……… si… comprendo.- aseguré yo, bajando la mirada al suelo.
Yo… Tomoyo…
No importa… debo irme.- finalicé yo, tomando unos pasos hacia la puerta de la cocina, tenía que salir de ahí antes que las lágrimas que se agolpaban en mis ojos cayeran.
Tomoyo!
Nos vemos después.- exclamé antes de salir por la puerta principal, miré al cielo al tiempo en que corría hacia la reja… estaba nublado… no tardaría en llover.
FIN FLASH BACK
Me sentí mal por Tomoyo, y suspiré con recelo en cuanto ella terminó de contarme lo sucedido.
Por que tendría tan mala suerte con los hombres?...
Tomoyo, era absolutamente preciosa, educada, de buena familia, alegre, carismática, sumamente agradable, entusiasta, y como era posible que a sus veinticinco años, aún no hubiera encontrado al chico correcto?
Llevé mi mano, hasta apoyarla en su brazo.
Hey… no te preocupes… todo va a salir bien.
Su mirada me lo dijo todo, la tristeza que sentía era demasiado grande… y yo, no podía hacer nada.
Que te parece si nos quedamos viendo hoy algunas películas eh?... no me apetece salir para nada de todas formas.- ella asintió y me miró con cariño.
Estoy bien Sakura… en serio.
Si bueno… eso decía siempre…
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(Shaoran)
Me senté en la cama, después de un bastante desagradable día, con pesadez… ese era uno de esos días en los que era mejor no haberse levantado.
Primero unos de los accionistas de la empresa había denegado accesos, y cualquier cosa que fuera mala par la empresa era mala para mí.
Y luego Sakura… su llamada me había trastornado por completo… Ryusuke la había invitado a salir… de nuevo. Dios… que no tenía vida propia?... y siendo sakura pues……… Sakura… no se había rehusado a salir con el tonto de mi hermano…
Suspiré en cuanto la suave tela del edredón tocó mi espalda, la jaqueca me estaba matando maldición!
No quise imaginarme a la chica con la que Sakura me quería emparejar, pero mi subconsciente no me dejó tranquilo, hasta crear la imagen mental de la muchacha que Sakura me describiera momentos antes por teléfono… no supe por que pero no me pareció adecuado salir con esa chica… pero había tomado una desición… y no iba a dejar sola a Sakura con mi hermano ni un solo minuto.
De pronto algo en mi mente me alertó… que me estaba pasando?... que me importaba a mi que ella saliera con mi hermano?. Negué con la cabeza y me decidí a dormir un rato.
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El sonido del timbre del departamento me alteró un poco… Dios… se me había hecho demasiado tarde!!!
Maldije por lo bajo, cuando me dirigí a abrir la puerta con los zapatos a medias y las manos, tratando de acomodar el cabello, que se rehusaba a querer entrar en el moño…
Por el señor… parece que te atropelló un camión Sakura.- hice girar mis pupilas, en cuanto el rostro frente a mi me miraba con desagrado.
Si bueno, se me hizo un poco tarde.- susurré por lo bajo asiéndome a un lado, para que ella entrara. Sus ojos marrones, contuvieron un brillo divertido mientras cruzaba por el marco de la puerta.
Eso es taaan extraño!!- la miré enfadad en cuanto me senté en el sillón tratando de ponerme bien los zapatos. – Y bien… que te parece?- su pregunta me sacó de la hebilla de mi sandalia, y yo dirigí mi mirada hacia ella.
Que me parece que?- Meiling puso al cielo como testigo de mi estupidez y negó levemente la cabeza.
Pues mi vestido, que más?
Ah…- mis ojos verdes, volviéndose escrutadores, recorrieron la fina tela que caía por todo su cuerpo, el vestido era hermoso, sin duda alguna. El ligero escote en frente hacia resaltar los "encantos" de mi amiga de forma poco grotesca, le iba bastante bien. Suspiré sintiéndome un poco celosa. Mi vestido, largo de igual forma, pero rosa pálido y bastante sencillo, no era ni la mitad de bonito que el suyo.
Es muy lindo Mei.- acerté a decir, para después regresar a mis zapatos.
Déjame ayudarte con el cabello.- haciendo a un lado su largo y negro cabello, se inclinó junto a mi, y tomando una pequeña pinza, juntó solo algunos mechones de cabello, dejando lo demás suelto, sobre mi espalda y hombros.- Listo!... no era tan difícil, lo ves?- le agradecí con una sonrisa y ella batió sus pestañas adornadas con rimel, que a comparación con las mías, se veían grandes y oscuras. Las mías solo se veían grandes, pero aún conservaban su color natural, por la falta de rimel.
Gracias Mei.- me volví para tomar mi abrigo y justo en ese instante el timbre sonó de nuevo.
Debe ser Ryusuke.- murmuré antes de abrir la puerta.
Hey Saku, y mi cita?- preguntó Meiling con un dejo de nerviosismo en su voz.
Ah… Shaoran dijo que nos alcanzaría allá, tuvo un pequeño asunto que resolver… hola Ryu.- al abrir la puerta, me encontré con el rostro apuesto de mi cita.
Buenas noches Sakura… me alegra que al fin, te hayas decidido a regalarme una flor de tu jardín tan concurrido.- comenzó él con sorna, pero su vista se perdió justo detrás de mi.- oh… lo siento, no sabía que había alguien más.
Ah! Ella es Mei… será… es la cita de tu hermano.
Pues, un gusto señorita…
Mei, Meiling es demasiado formal para mi gusto.- fruncí el ceño, cuando Ryusuke le sonrió y acepto de igual forma. De algún lado me habían sonado esas palabras… no había dicho lo mismo, el mismo Ryusuke, cuando lo conocí?
Bueno, creo que será mejor irnos, no hay que hacer esperar a Eriol y a Tomoyo.
Llegarán juntos?- preguntó Ryu, mientras me esperaba a que yo cerrara la puerta.
Si, Tomoyo tuvo problemas con el auto y al final, Eriol se ofreció a llevarla.
Ehmmm como dices que se llama tu amigo Sakura?- quiso saber Mei de nuevo, cuando ya descendíamos las escaleras del edificio.
Shaoran, Mei, se llama Shaoran Li.
Ah si!!... lo olvidé.- se excusó ella, con un sonrisa, mientras los ojos olivo de nuestro acompañante brillaban de gracia contenida.
Así que.. eres amiga de Sakura eh?
Si… y de Tomoyo también, nos conocimos hace cinco años.- contó ella, en cuanto el auto se puso en marcha.- Pero no quiero aburrirte con detalles.
Oh no!... no lo harías.- aseguró él, regalándole una sonrisa por el retrovisor. Miré a la ventana con pesadez… ese sería un camino muy largo.
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Solo me di cuenta de lo que iba tarareando en cuanto me bajé del automóvil de Ryu, y para ser sincera me hizo bastante gracia.
Jo, jo ,jo!- gritó un hombre vestido de rojo, con barba blanca al otro lado de la calle. Si… olvidaba que navidad estaba a la vuelta de la esquina. Comencé a caminar hacia el restaurante sin dejar de mirar todavía aquel espectáculo en la calle opuesta. Bajé la mirada al suelo, y traté de recordar la letra.
Atrapa a Santatros… úntalo con miel… jeje.
Dijiste algo Sakura?
La voz llegó justo por detrás y yo negué tratando de contener la risa.
Nada Ryu.
No mucho después entramos en el restaurante y miramos por todo lados unos segundos, tratando de localizar entre la gente a los dos que nos esperaban sentados en algún lugar.
Al fin los encontramos después de unos segundos, y nos dirigimos a sentarnos a su lado.
Buenas noches Sakura.- saludó Eriol, que se había puesto de pie y esperaba que no sentáramos para después hacerlo él. Inclinó la cabeza en señal de saludo con Meiling, y estrechó la mano de Ryu.
Aún no ha llegado Shaoran?- pregunte yo, mientras tomaba asiento y Eriol negó con la cabeza.
No creo que tarde mucho… y ella es?
Ah.. Meiling.- la aludida no pareció inmutarse, platicaba con Ryusuke aún y hasta que la tomé de los brazos, fui capaz de presentarla a Eriol.
Lo siento.- se disculpó ella, mientras tomaba la mano que él de ojos azules le alargaba.- Meiling.
Un gusto.- acertó Eriol, luego tomó asiento y miró de reojo a Tomoyo… que hasta ese instante, me di cuenta, estaba sumamente callada. Sus grandes ojos miraban por la ventana del restaurante sin atreverse a volverla hacia nosotros. Me fijé en su atuendo… debió haber pasado bastante tiempo arreglándose. Su vestido azul marino, combinaba a la perfección con sus ojos, y como los suyos, tenía un ligero brillo por todos lados.
Ya ordenaron algo?- pregunté, específicamente a mi amiga, que con una media sonrisa negó con la cabeza.
Estábamos esperando a que llegarán.
En ese caso podemos esperar algunos minutos más a que Shaoran llegué no?- Eriol asintió y seguimos platicando por un rato.
Casi al cuarto de hora, Meiling, dirigió su mano hacia su bolso de marca, para poder contestar su celular que había sonado con ímpetu momentos antes.
Si, quien habla?- todos guardamos silencio, para no interrumpirla.- si… que sucede?
-…………
Ajá…..
……………..
No puedo ahora… estoy ocupada.
……………
Si ya lo sé… pero…
…………
No, no lo hice…
…………
De acuerdo.- mi amiga colgó rápidamente, con gesto de hastío en el semblante.
Que sucede?- le pregunté en voz de todos.
Ah… lo lamento, pero me ha surgido algo… tengo que ir a recoger una cosa del trabajo.
Pero… es muy urgente.- está vez Tomoyo preguntó con voz suave.
Si… o al menos eso dice para hacerme regañar. Da igual… solo iré a recoger el paquete y regreso, no tardaré mucho.- decidió la de cabellos lacios, poniéndose de pie y tomando su abrigo.
En que te irás?
Tomaré un taxi… estaré bien Sakura.- contestó ella la ver mi expresión de horror.
Yo puedo llevarte.- se ofreció Ryusuke poniéndose de pie. Meiling se volvió y negó rápidamente con la cabeza.
No, no quiero causar molestias… yo lo haré sola.
No es molestia… regresaremos de todos modos.
Ryu tiene razón Mei, yo te llevaría su hubiera traído mi auto...
Estas seguro?- le preguntó ella a Ryu y el simplemente asintió con una sonrisa.
Nos vemos en unos minutos entonces.- se despidió él, guiándola hacia la salida.
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Me di cuanta de que ya ansiaba que ellos regresaran, después de cinco minutos pasados.
Como era eso posible?
Creo que hasta me había aprendido ya cada parte de aquel lugar… me había acabado la bebida y había aplaudido a la orquesta como maniática, al no encontrar nada mejor que hacer…
Pero es que las miradas entre las otras dos únicas personas en la mesa, dejaban muy poco que desear.
No se me ocurría nada inteligente para comenzar la conversación… y bueno, tampoco había pasado tanto tiempo, pero sentía la tensión a flor de piel…
Me llevé una mano, para arreglar mi cabello… donde demonios estaría ese Li…
Así que… ehmm… ya están seguros de que van a pedir…- al no recibir respuesta de ninguno de los dos traté de reanudar la conversación.- bueno, supongo que es tiempo de que pidamos algo, o nos pasaremos toda la noche sin comer nada… y la gente se acabará la comida.- me reí de mi chiste… que, lo aceptaba… era terrible… lo más estúpido del mundo… pero hey no pueden culparme por hacer el intento. – Chicos?... están bien?
Por supuesto.- respondió Eriol sin inmutarse en lo más mínimo.
Habla por ti Hiraguizawa.- susurró Tomoyo por lo bajo… pero estaba segura de que si yo lo había escuchado… Eriol no era la excepción.
No empieces de nuevo Tomoyo.- pidió él, con cansancio, dejando su copa sobre el mantel.
No estoy empezando nada. De todos modos, no fui yo la que empecé esto.- continuó ella con mirada fulminante. De pronto me sentí aislada de la conversación de forma brutal… y solo desee que Shaoran estuviera allí…
Siento la tardanza!!- giré mi mirada esmeralda, al encuentro de la miel, que me sonrió mientras trataba de ganar aire.
Está bien… me… nos alegra que hayas llegado… eso es lo importante.- el asintió y se sentó al lado de mi, tratando de acomodar su cabello, que con la carrera, se había despeinado más de lo normal. Ya después, fue que se fijó que solo estábamos cuatro en la mesa.
Y… donde esta Ryusuke?
Ah… él… se llevó a Meiling… larga historia.- respondí yo tomando un trago de mi vaso con agua nuevo.
Quien es Meiling?- preguntó Shaoran de nuevo.
Tu cita…
Ahhh… ya.- el se quedó callado, y fue entonces cuando las cosas comenzaron a salirse de control.
Estas insinuando que fue mi culpa?- preguntó Eriol de la nada, girando sobre su silla, para encarar a la de ojos amatistas, que pareció sorprenderse, al igual que Shaoran, de que siguiera con lo mismo.
Ah, eres tan inteligente Hiraguizawa!- picó Tomoyo inclinándose en la silla para contestarle.
Yo no empecé nada… todo fue tu culpa…
Mía!- chilló Tomoyo sin podérselo creer en realidad. Gemí interiormente cuando me di cuenta de que la gente comenzaba a vernos con intriga. Dios, no tenían cenas que comer?!!
Si tuya.- era la primera vez que veía a Eriol, alterado a ese grado, y por la mirada en el rostro del ambarino, me di cuenta de que sucedía lo mismo con él.- Si, tuya, y de tu tonta historia imaginaria!
Era solo un juego Eriol!!... yo no tengo la culpa de que te lo hayas tomado tan en serio!- me encogí en el asiento, cuando me sentí de nuevo observada por la mitad del restaurante.
Ah no?!!!
No! Y tampoco tengo la culpa de que no sepas que esta sucediendo aquí!- exclamó Tomoyo, señalándolos a ambos.
De que coños estás hablando Tomoyo!?
Ves?... ese es tu problema… eres un Estúpido Eriol!!... jamás te enteras de nada!
Que tiene todo esto que ver con nada!!!
Pues eso!! Nada!! Sabes olvídalo… soy una… tonta, pensar que alguien como tu…- la voz de Tomoyo se quebró súbitamente, haciéndome a alzar la vista para intervenir en la pelea verbal, pero Eriol fue más rápido y antes de que, ella pudiera comenzar a caminar hacia la salida la tomó del brazo jalándola hacia él de nuevo.
Quieres terminar con esto de una buena vez?!
Pues bien!... PLAFFFFFFF.- cerré los ojos por inercia al ver la mano de mi amiga chocar con la mejilla del inglés, al mismo tiempo que colocaba mi mano sobre mis labios, para impedir que un grito saliera por ellos. Eriol, aún estaba bastante ido por el golpe, y de pronto todo el lugar quedó sumido en un profundo silencio.- E… Eriol?... yo… - la voz de Tomoyo se perdió en cuanto ella bajó la cabeza y las lágrimas comenzaron a salir de sus ojos una tras otra. El de ojos azules, se había llevado una mano a la mejilla roja como un tomate para aplacar el dolor. Y sin que ninguno de los presentes pudiera hacer algo para evitarlo, Tomoyo se volvió para correr hacia la salida.
Tomoyo!!- exclamó Eriol para después salir corriendo detrás de ella, perdiéndose entre la multitud y la salida del lugar. Me levanté de mi lugar yo también y justo cuando iba a dar el paso, una mano se cerró suavemente en la mía. Me di cuenta de que yo no podía intervenir en la batalla, así que suspiré y me senté al lado del ambarino que me miraba divertido.
Que te da tanta gracia?- pregunté yo intrigada, alzando una de mis cejas.
Todo es sumamente gracioso… jamás había visto a Eriol actuar así…
Shaoran!- exclamé sin poder creerlo.- como te puede divertir cosa semejante?- el siguió sonriendo y yo fruncí el ceño.
Por que Eriol, ya se dio cuenta al fin, de lo que tanto le alegaba tu amiga… solo espero que no sea demasiado tarde.- yo seguía sin entender, y supuse que a Shaoran le hacía gracia.- así que… solo quedamos tu y yo, no?- mire a todos lados, después de salir de mi ensueño y me sonrojé súbitamente, al ver que la gente seguía mirando.
Cena para dos?- la voz del mesero nos hizo girar la mirada y Shaoran asintió divertido.
Cena para dos.- corroboró él mismo, y yo no pude hacer más que reírme también. Pero súbitamente Shaoran guardo un silencio sepulcral que me hizo mirarlo de nuevo.
Que pasa?- seguí su mirada ambarina, a donde él la dirigía, justo al mantel, en donde, nuestras manos seguían juntas. Me sonrojé y traté de separarla, pero con un suave tirón él lo impidió.
Ese anillo…- sus ojos miel, buscaron los míos en un segundo, interrogantes.
Ah!... este?- pregunté señalando el aro con piedras rosadas en mi dedo.- lo encontré hace meses… nunca supe como llegó a mi… y.. no lo había usado antes.- dije encogiéndome de hombros.- por que lo preguntas?.- Shaoran pareció salir de su estupor y negó varias veces con la cabeza.
Por nada… es solo que… te queda muy bien.- su cálida sonrisa, me hizo sentir un escalofrío por todo el cuerpo y preferí mirar hacia otro lado. – Por cierto… no pude decirlo cuando llegué Sakura pero…
Que?- cuestioné yo mirando mi plato vacío, que hasta hace segundos me pareció interesante.
Estas…- su voz se volvió más suave, y aunque mi mirada seguía fija en la pieza de porcelana, pude sentirlo acercarse a mi. – estas muy linda esta noche.- mis ojos se volvieron rápidamente para encontrar los de él, que brillaban con intensidad al mirarme tan cerca. No supe de donde me llagó tanto calor, pero me di cuenta de que casi no podía respirar, y fue peor, cuando alzando delicadamente mi mano, posó sus suaves labios sobre ella. Su sonrisa me hizo sonrojar y preferí regresar a admirar el plato vacío…
Pero ya no se me hizo tan interesante como antes…
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N/A: Listo!!!... que tal?, les gusto este chap?... Si bueno, estoy conciente de que me faltó un poco más de S&S pero no pude aguantar las ganas de poner algo sobre Tomoyo y Eriol… desde un principio lo pensé así, pero bueno, espero que les haya gustado, aunque sea un poquitito jeje.
Esta vez traté de actualizar un poco más rápido, ya que, el prox fin, me voy de viajesinguis y no iba a tener tiempo de seguirle, así que me dije… es ahora o nunca!
Pero no quiero aburrirlos con cosas personales, así que me iré directo a los agradecimientos.
En serio mil, cien mil, un millón de gracias por los reviews que me han dejado, es lindo leerlos, pero es más lindo saber que mi fic les agrada!!... soy feliz!!!
Ehmmm… por cierto… una preguntita, pequeñita… les gustaría algo de lemon en el fic?... jeje, muy directa la pregunta verdad?... pero es que a algunas personas no les agrada que pongan lemons y pues por eso prefiero preguntar… y a parte no se si estoy lista para hacer algo así… así que por ende necesitaré mucho apoyo de su parte…
Da igual… luego me dicen que opinan va?
Mil gracias por leerlo y muchos besos y abrazos.
DEJEN REVIEWS!!!! POR FAVOR!!! Saber que piensan, me da más ganas de seguir escribiendo. -
Chisaki Kamikaze.
