CAPITULO 11
De interrupciones y más.
(Sakura)
Me detuve un segundo, cuando estaba apunto de cruzar la acerca, para llegar al otro lado de la pequeña plaza, que surgía unos metros delante de nosotras.
No supe por que me había causado sorpresa la pregunta anterior… no era que no lo hubiera pensado anteriormente, por que para hablar sinceramente, sí que me lo había pensado. Y no había dejado de pensarlo, en los días que llevaba con la familia.
Y es que me sentía algo alarmada, esa alarma, que había sentido dentro de mi, desde un principio estaba agrandándose como fuego que se extendía por doquier…
Quise pensar que yo era la que estaba equivocada, y seguí tratando de hacerme comprender, que esa no era mi decisión en absoluto y que tal vez, estuviera agonizando por algo por lo que no debería siquiera sentirme extraña.
Quise pensar que tal vez era alguno de mis ataques de los nervios, que a veces me daban… no muy seguido obviamente, pero los había…
Y quise pensar tantas cosas que básicamente no llegué a nada.
Y ese era el punto… aún no había llegado a ningún lugar.
Miré a un lado y observé a mi hermana con atención reflejada en mis orbes verdes.
Por que me preguntas eso Naoko?- me di cuenta de que con el frío de invierno, mi garganta estaba ya seca y mi voz había salido casi ininteligible.
Mi hermana se volvió para mirarme y yo me sorprendí por su rostro serio, que custodiaba sus palabras siguientes.
Por que necesito saber, si soy yo la que está alucinando, o no.- dijo al fin simplemente en un susurró mientras, la luz roja para los autos, nos daba el paso.
No estoy muy segura de que contestar.- respondí comenzando a caminar hacia el otro lado de la calle, hasta segundos después alcanzar la plaza. Me detuve unos segundos, para tratar de pensar en que sería bueno responder, pero Naoko me observó con fastidio.
Quieres apresurarte Sakura, ya vamos tarde para la comida y mamá va a matarnos si no llegamos para cuando la comida esté lista.- tuve que darle la razón a mi hermana, así que apuré el paso y terminé casi trotando a su lado.
Creo que tienes razón.- accedí al fin, sin que ella se volviera a mirarme.
Por supuesto que tengo razón, yo he tenido que vivir con ellos más tiempo que tu.- se mal quejó por lo bajo, cosa que me hizo gracia.
No, no me refería a eso Naoko.- inquirí después de unos segundos.- me refería al tema del que estábamos tratando antes.- el gesto de mi hermana, cambió radicalmente, y su rostro se cubrió de un sentimiento que pude definir como nostalgia.
Bueno… es, bueno saber que también opinas lo mismo.
Pero de que nos sirve de todos modos.- me quejé ahora yo, frotando mis manos dentro de las bolsas de mi chamarra.
No lo sé. Pero no pienso quedarme callada Sakura.
Y que es lo que supones que puedes hacer. Amarrarlo a un árbol para que no vaya al altar con esa… lo que sea que sea?- pregunté tomando hacia la derecha.
Por supuesto que no… aunque no me parece una mala idea… tal vez si fuera la única opción, lo haría.- dijo riéndose por lo bajo, y yo no pude evitar sonreír, con algo de frustración en mi interior.
Sabes que es demasiado terco Naoko, no va a servir de nada que le digamos las cosas…
Yo sé quien puede hacerlo entrar en razón.
Ah si?... y quien es esa persona?- mi hermana alzó una ceja y resopló con fastidio de nuevo, mientras alzaba el brazo para que el taxi se detuviera.
De verdad que eres despistada Sakurita.- canturreó antes de meterse al auto.
No entendí por que dijo eso, pero me encogí de hombros y entré en el auto con cuidado…
Tal vez la idea del árbol no fuera tan mala idea, pensándolo bien.
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(Sakura)
Tomé una bocanada de aire cuando la puerta de la cocina se abrió para nosotras… tantos años y aún no podía entenderlo.
No podía entender, como era que mamá, pudiera cocinar tan bien, platillos inmejorables y deliciosos, cuando yo era todo un asco para las situaciones de ese tipo.
Bueno, al menos estaba resuelta a no casarme… así que solo tendría que preocuparme por no intoxicarme yo misma.
Maldición!
Oh, pensé que iban a tardar más tiempo.- comenzó mamá cuando Naoko y yo entramos a la cocina.
Kaho ya tenía los vestidos escogidos de todas formas, así que solo tuvimos que probárnoslos.- contesto mi hermana dejando su bolsa en el perchero y sentándose en la mesa, al lado de la de cabellos largos, que estaba pelando unas papas.
Ya veo, que tal le quedó el vestido a ella?
Creo que engordó unos cuantos kilos, así que el vestido quedó justo.- al parecer mi hermana se sintió contenta con el tétrico pensamiento de su cuñada reventando el vestido. La miré de manera reprobatoria, antes de que mamá pudiera decir cualquier cosa.- que estás cocinando?- preguntó captando mi mirada de advertencia.
Ah, es una nueva receta que tu tía me mandó por correo.
Sonomi?!- preguntamos ambas alzando la voz, con gesto de incredulidad.
Si, me la mandó hace exactamente tres días.
Pero la tía detesta cocinar!- empecé yo quitándome la chamarra y colocándola en el respaldo de una de las sillas.
Sonomi nunca tuvo tiempo para dedicarse a esas cosas, pero según dijo, comenzó a tomar un curso de cocina hace poco.
Un curso de cocina?- preguntó ahora Naoko.
Si, y dice que está bastante contenta realizando esas actividades.
Vaya… veamos que dice Tomoyo de su mamá tomando clases de cocina… de seguro que se sorprende.- yo asentí a lo que dijo mi hermana, y luego me volví a mirar a mamá.
Donde está papá?
Está en el jardín. Shaoran y él decidieron plantar algunas cosas, ya sabes, con lo que le gusta a tu padre el jardín.
Shaoran está con él?- pregunté salvando unos pasos para poder salir de la cocina hacia el jardín.
Si, ha estado ayudándonos tanto. Es en verdad un muchacho excepcional Sakura.- me sonrojé levemente y asentí.
Oh… si, un muchacho excepcional Sakura.- gimió Naoko, imitando a mamá.
Oh, cállate.- y sin más salí hacia el jardín.
Mi padre, tenía tres pasatiempos favoritos:
Leer, cuidar su jardín y estar con mamá.
Desde que yo tenía memoria, Fujitaka Kinomoto se hacía llamar el mejor jardinero de todos los tiempo.
Y al abrir la puerta hacia el jardín, no podía menos que darle el total y absoluto crédito. Con certeza podía afirmar, que su jardín, era el más bello que yo hubiera visto jamás.
No era tan grande. Pero era tan abundante que prácticamente se veía de dimensiones, sino enormes, bastante impresionantes.
A mi siempre me había gustado ese jardín, lleno de flores tan hermosas y árboles tan bellos, cada vez que me adentraba en él, todo parecía diferente… más… hermoso.
Me reí por mis propios pensamientos y comencé a caminar por el camino de piedras y arcilla, que mi propio padre había construido hacía años. Puse mis manos en ambos lados del barandal de bambú y me dirigí camino abajo.
Me sorprendí bastante de que aunque el clima fuera así de frió, las flores seguían creciendo como si les importara un comino cualquier viento helado que las custodiase.
Tomé algunos pasos más, hasta que al fin, pude apoyar mis pies en el suave pasto, que si bien, por el invierno estaba algo más claro, seguía siendo igual de agradable al contacto.
Cariño!
Di casi una vuelta completa para poder vislumbrar a mi padre, a algunos metros de ahí, cerca del único árbol de cerezos, que había plantado hacía más de veinte años en ese lugar.
Hola papá. Que tal vas con todo esto?- pregunté, regalándole una sonrisa y depositando un suave beso en su mejilla.
Bastante bien, no se nota?- cuestionó ahora él, con la felicidad pura reflejada en sus facciones.
Oh, si que se nota papá.- conseguí decir, cuando me di cuenta de que el de cabellos marrón, estaba a unos pasos de nosotros y que al verme se había acercado. Lo saludé con la mano y el sonrió.
Que tal les fue con los vestidos?- preguntó papá, con cierto tono de preocupación.
Eh?... Bien, solo tuvimos que checar que nos quedaran bien. Kaho ya se llevó el suyo.
Naoko está adentro?
Si, por que?
Necesito hablar con ella. Pueden quedarse el tiempo que quieran.- dijo con una sonrisa, y yo asentí suavemente, cuando él comenzó a alejarse.- gracias por la ayuda Shaoran!- el de ojos miel asintió y se despidió del hombre que ya se perdía, con la mano.
No escuché cuando llegaron.- dijo el a modo de saludo cuando tomó unos pasos en mi dirección
El taxista tuvo la amabilidad de dejarnos en la esquina.- me quejé suavemente, supuse que le hizo gracia, pero después su mirada se perdió en las hojas rosadas por encima de nosotros.- Te gusta?- pregunté acercándome a él, que parecía absorto mirando al árbol de flores rosadas frente a nosotros.
Mucho. Tu padre es excelente con esto.
Lo és.- afirme con una sonrisa de orgullo.- lleva casi toda la vida trabajando en él.
Supongo que este árbol es muy viejo verdad?- preguntó mirando el tronco grueso.
Algo… papá lo plantó justo cuando nació Touya.
Es… mi árbol favorito.- aceptó él, apoyando su hombro en el tronco.
Ah si?... Mi padre solía decirme que era un árbol mágico.- comencé sonriendo.
Lo creías?- su pregunta sonó algo burlona y sus ojos brillaron cuando la luz del sol se reflejó en ellos.
Por supuesto que sí… y sigo pensando que es cierto.- admití susurrando mientras con la mano recorría la madera.
Concede deseos?
Eso creo.- soné algo insegura y él asintió en comprensión.
Alguna vez pediste algo?
Oh, si… nada muy trascendental… pero sí pedí un pony.- no pude definir su gesto en ese instante, pero su sonrisa me gustó mucho.
Y te lo concedió?- preguntó con un dejo de ternura en su voz.
Si… unos meses después, cuando fuimos de visita a una de las haciendas de mi tía Sonomi en Osaka…
Cuéntame.
Pues mi tía tenía muchos caballos ahí, y justo cuando nosotros fuimos de vacaciones, nació la cría de la favorita de mi tía. Tomoyo y yo estábamos tan contentas…- recordé yo con una sonrisa.- que decidimos ayudar a cuidar al recién nacido, por el tiempo que estuviésemos allí.
No pudiste conservarlo?
No… tenía que estar con su mamá.- respondí yo con obviedad suavemente. Shaoran se sonrió y se acercó a mi con paso lento.
Y dime… puede concederme a mi un deseo?- mi mirada se encontró con la de él mientras sus orbes miel me observaban con detenimiento.
No… no lo sé… puedes intentarlo.- susurré, y me di cuenta de que la voz había logrado salir con demasiado esfuerzo de mi parte. Su sonrisa se agrando y yo me aferré más al tronco.
Crees que debería?- su rostro estaba ahora a la altura del mío y su mirada me penetraba fijamente.
Yo… - pero no pude terminar lo que iba a decir. Justo en ese instante uno de mis dedos se encontró con una ramita salida en el tronco, y solo sentí cuando se clavó en mi piel.- ah!
Que te sucede, estás… estás bien?
Yo… si, solo me lastimé con una astilla.- dije, mientras asentía. Shaoran frunció el ceño, y con un movimiento rápido, tomó entre sus cálidas y suaves manos, la mía.
Fue aquí?- preguntó señalando un puntito rojo en mi dedo anular. Yo asentí y el sonrió.- Bueno, no fue nada grave.- dijo con un leve tono de burla. Y yo estaba a punto de molestarme, cuando sentí que sus labios presionaban con suavidad, contra la parte levemente herida. Un agradable temblor me recorrió la espalda y cerré los ojos con fuerza, por unos segundos tratando de concentrarme en algo más.- Ya está.- lo miré de nuevo y me sonrojé por sus extraños métodos de curación… que para ser sincera, no me molestaban en lo absoluto.
Gracias.- traté de soltar mi mano de la suya, pero en vez de dejarla libre, la apretó un poco más y me acercó a él en un solo y suave movimiento.
Fue un placer.- me di cuenta de que ahora, mi mano estaba encerrada por la suya contra su pecho, y podía sentir a la perfección los suaves movimientos de su corazón. Me sonrojé al percibir, que pasados los segundos, aumentaban de velocidad. Volví mi mirada hacia otro lado y traté de llevar la conversación a otro lado.
Y bueno, no vas a pedir tu deseo?- sisee yo, mirando una de las flores que había caído al suelo, justo al lado de donde estábamos parados.
Ya lo hice.- giré para mirarlo con el entrecejo fruncido y con un dejo de interrogante en mis orbes verdes.
Ah, si?... me alegro, ahora, solo tienes que esperar.- accedí animadamente. Escuché algo parecido a una risa algo sarcástica salir de su garganta, mientras negaba dejándome confundida. Y de un momento a otro, su mano libre, había caído en mi cintura, apretándome suavemente contra él. Un jadeo de sorpresa salió de mis labios cuando me ví arrastrada hacia él.
El problema es…- su voz se apagó y dejó caer sus párpados, escondiendo su mirada miel mientras apoyaba su frente contra la mía.- que no sé, cuanto tiempo más puedo esperar Sakura…
Que… que dices?, de que hablas Shaoran?- mi voz apenas audible lo hizo abrir los ojos, y separó sus labios para responderme.
OIGAN, TORTOLOS!!!, YA ESTÁ LA COMIDA!!
Y yo terminé saltando…
Literalmente, saltando.
Maldición… por que Naoko tenía que ser tan impertinente… Fuuu… justo cuando Shaoran estaba a punto de decirme algo importante y esta salía con sus gritos.
Tuve que hacer un esfuerzo para poder separarme de él, mi equilibrio estaba algo destrozado, y sentía que no podía mantenerme en pie.
Shaoran ya se había alejado unos cuantos pasos, y pasando su mano por su cabello como siempre, algo despeinado, asintió y comenzó a caminar conmigo pisándole los talones.
Me sentí algo incómoda cuando casi entrábamos en la cocina.. no tenía ni idea de o que había pasado… todo estaba algo… revuelto en mi mente…
Que demonios había sucedido allá atrás?
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(Shaoran)
Tomando con un poco de gracia su mirada desconcertada, e inquieta, me adentré en la cocina y salude con un gesto de la mano a Naoko, que me miraba con una de sus cejas levantadas, gesto, que por obviedad, pasó desapercibido por Sakura, que aún parecía estar pensando en algo importante.
Siento haber interrumpido el momento glorioso del encuentro hermanita.- se burló la de ojos cafés y yo me sonreí con gracia, al ver que Sakura regresaba al mundo real, y el sonrojo invadía sus mejillas, tal como hacía unos segundos antes.
Deja de decir tonterías Naoko.- soltó ella sarcástica y se sentó en la mesa, y yo la seguí.
Están listos para servir de conejillos de indias?- preguntó alisándose el cabello con la mano derecha, mientras nos observaba, y luego su mirada volaba a su madre, que estaba sacando algo del horno.
Que graciosa querida.- entonó Nadeshiko, acercándose con el guisado en manos.
Si bueno, la vida sería absurdamente aburrida sin mi aquí, no papi?
Fujikata pareció tomado de sorpresa y su suave risa sirvió como respuesta grata a la aludida.
Lo ves?... papá lo acepta.- dijo girándose a la de cabello largo, que simplemente sonrió sin decir una palabra.
Yukito llamó.
Y que dijo?- preguntó ahora Sakura, tomando un trago de su vaso con agua.
Dijo que vendrá a cenar esta noche, van a salir Sakura?
Quienes?... Nosotros dos?- preguntó señalándonos ahora con el dedo índice. Nadeshiko asintió y Sakura negó.
Ah no?... pensé que te gustaría llevarlo al festival esta noche. Has asistido alguna vez Shaoran?
El comentario me tomó por sorpresa.
Yo nunca había ido a alguno de esos eventos en vida. No por que no hubiera querido, sino por que no había tenido nunca tiempo.
Fruncí el ceño y traté de recordar si alguna vez había hecho algo parecido… Pero nada llegó a mi mente, así que simplemente negué, con gesto aún pensativo.
No, no recuerdo haber ido a alguno.
Jamás?!- preguntó Naoko desconcertada y yo sonreí suavemente.
No… bueno, al menos no que yo recuerde.
Ah!... en ese caso, tienes que ir a esta Shaoran, tal vez, podamos ir todos juntos. No crees que es una buena idea hija?
Sakura parecía algo desconcertada ahora.
Yo… no sé si a Shaoran le gusten ese tipo de cosas mamá.- susurró ella algo sonrojada, pero la mirada de Naoko, la alarmó.
Como que no lo sabes?... no se supone que es tu novio?
Sakura tosió con fuerza, y justo cuando se calmó, asintió levemente.
Bueno… si, pero, no hay ese tipo de eventos en Tokio, y aunque los hubiera, no tenemos tiempo de ir… verdad?- dijo ella recurriendo a mi.
Es cierto… Pero, no me molesta para nada el hecho de ir, Sakura. De hecho, me encantaría.
En serio?!... en ese caso, tenemos que ir. Le avisaré a Yukito cuando terminemos de comer. Estás de acuerdo Sakura?
Eh?... si, por mi está bien.
Justo después de que ella había dicho la última frase, todos comenzamos a comer.
Y para ser sincero, el guisado del que tanto se quejaba Naoko, estaba delicioso, a mi en lo personal, me sorprendió que fuera la primera vez que la madre de Sakura lo cocinaba, y le hubiera quedado tan bien.
Me sentía muy bien, estando allí, con esas personas… y es que todas eran tan amables, que me sentí culpable de estar mintiéndoles…
Y eso me llevó a pensar otra cosa…
Se sentiría igual, si todo fuera real?
Me sonreí y miré a Sakura de reojo. Y por un instante desee que nada fuera una mentira…
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(Shaoran)
Terminaste?
Si… me tardé demasiado?- su voz salió con suavidad, cuando yo me volví y la miré con admiración.
Tuve que levantarme de la cama, por que me había surgido la necesidad de verla desde un mejor ángulo.
Se veía tan bella, que el aire casi se trababa en mis pulmones.
Si.. pero valió la pena esperar.- solté sin tomar en cuenta el efecto que ese tipo de cosas causaban en ella. Sus mejillas se tornaron de un tono rosado y se acerco con paso inseguro a la cama.
No han llegado aún verdad?
No, todavía no.- dije aún mirándola fijamente.
Ya veo… que estabas viendo?- preguntó cuando aceptando el cambio de tema, que ella solía hacer cuando se sentía incómoda, me acosté en la cama de nuevo.
Nada interesante… hasta que saliste por esa puerta.- canturreé yo en tono burlón.
Ja, ja, que gracioso Shaoran. No, en serio.
Ya te lo dije, nada demasiado interesante. Quieres sentarte?- pregunté haciéndome a un lado, para que ella tuviera lugar para sentarse a mi lado. Con una mueca de indiferencia, asintió y se sentó a mi lado.
Puedes prestarme el control?
Asentí a su petición y le alargué el objeto que tenía en mi mano izquierda. Supuse que iba a ver si había algo más que soccer en la televisión, pero me sorprendí cuando la apagó.
Por que?...
Un poco de paz y silencio no te hará daño Shaoran.- dijo acomodándose mejor en la cama, apoyando su cabeza en la cabecera de madera y cerrando sus ojos, que ahora tenía un tono verde agua, por el contraste con el maquillaje.- quiero descansar un poco antes de que lleguen.
Dejé salir un gruñido de fastidio de mi garganta, pero me arrepentí en seguida. Uno de los ojos de Sakura se abrió y me miró de reojo.
Que te sucede?
A mi?... nada.- dije tratando de dejar el tema en paz.
De que te estás quejando?
De nada Sakura.
Te molesta algo?- hice rodar mis pupilas cuando escuché su tono preocupado.
No, nada me molesta. Por que no mejor te duermes un rato… no era eso lo que querías?- pude observar que ella frunció el ceño y yo miré hacia otro lado.
Por que actúas así?
Así como?
Como si estuvieras fastidiado de algo… hice algo malo?
El corazón me dio un brinco y la miré de nuevo.
Estaba inclinada, casi encima mío, como si quisiera ver a través de mis ojos. El brillo esmeralda tenía un dejo de preocupación y me molesté conmigo cuando lo noté.
No Sakura… no eres tu…
Entonces?- preguntó acercándose más a mi, apoyando una de sus suaves manos encima de mi pecho.
Es solo que…
Que, que?- preguntó de nuevo, asintiendo, como si me incitara a continuar. La miré por unos segundos y suspiré suavemente.
Nada, es solo que no me agrada que venga ese tal Ken.
Ante mi aclaración, Sakura pareció sorprenderse, pero luego de algunos segundos, pareció no entender por que decía algo así…
Ken?
Si.- afirmé de nuevo.
Por que?... No te agrada… sucedió algo?- si, como supuse, ella ya se había alarmado.
No Sakura… No sucedió nada, solo… solo no es mi persona favorita en el mundo.
Pero si no te ha hecho nada entonces… no comprendo…
Ese es el problema Sakura…. Eres demasiado despistada para darte cuenta…- agregué con sorna.
Darme cuenta?... de que?- bufé lentamente y la miré de nuevo. Su expresión era de sumo desconcierto y tuve que aguantar la risa.
De que ese inepto, esta colgadísimo por ti.- solté al fin, y Sakura dejó salir una expresión de sorpresa, mientras se alejaba de mi, cosa que lamenté interiormente.
Por supuesto que no!!- dijo indignada, y yo hice caso omiso.
Por supuesto que si!
Claro que no… Eso fue hace mucho tiempo Shaoran…
Tienes que creerme, está muerto por ti.- dije algo molesto y ella me miró de nuevo sorprendida.
Y bueno, eso en que te afecta?
La pregunta, ahora fue a mi a quien tomó por sorpresa.
A mi?... No… en nada… yo…
Ohhh… ya entiendo.- canturreó ella sonriéndome.
Que entiendes?
Que tu Shaoran Li, estás absolutamente celoso.
Desde cuando había dejado de ser Sakura la despistada?..
No… no lo estoy.- negué con vehemencia, y traté de levantarme de la cama.
Si que lo estás.- supuse que ella estaba bromeando, de ninguna forma, podría haberse dado cuenta de lo que me sucedía… o si?
No Sakura.
Si, lo estás… por que no lo admites!- aún seguía sonriendo y yo gemí interiormente.
Bueno… y que si estoy celoso?
Bien, esa no se la esperaba… y como yo supuse se incomodó de nuevo, y se alejó de mi sonrojada.
Es una broma verdad?- en su voz había un dejo de incomprensión y yo suspiré cuando volví a recostarme en la cama…
Por que tendría que ser una broma.- dije sarcásticamente, y Sakura me miró molesta.
No me embromes de esa forma Li!!!- me reprendió inclinándose de nuevo en mi. La tomé de la cintura por sorpresa y ella perdió el equilibrio, cayendo encima mío con un gemido suave.
Lo lamento.- no pude ver su rostro cuando dije lo último pero sentí, que su mejilla se escondía en mi cuello, cuando su respiración cálida chocó contra mi piel. Sakura recostó su cabeza en mi pecho y dejó caer una de sus manos en mi hombro.
Podría quedarme así para siempre.- murmuró, casi inteligiblemente y yo tuve que hacer un esfuerzo bastante grande para poder escucharla. Pero cuando las palabras llegaron a mis oídos, la sonrisa no dudo en salir a flote.
Que dices?
La sentí brincar suavemente, como si se hubiera sorprendido de que yo la hubiera escuchado.
Nada.- susurró, cuando se levantó de nuevo, haciendo coincidir nuestras miradas.- Yo…
Pero en ese instante la puerta se abrió, y ella giró son rapidez sobre sí misma para apartarse de mi.
Mamá!
Oh… siento no haber tocado la puerta antes de entrar… pero pensé que aún estabas duchándote. Disculpen la intromisión, en serio, pero Yukito y Ken, acaban de hablar, dicen que llegan en unos veinte minutos.- dijo ella con una sonrisa.- Vienen?
Si… en un momento bajamos.
Nadeshiko asintió sonriendo, y con un gesto de disculpa, hacia nosotros, salió de la habitación.
Será mejor que bajemos.- dijo apesumbrada, levantándose de la cama con pesar. Cuando estuvo fuera de la cama, se aliso la blusa con las manos y se giró para darme una suave sonrisa.
Si… no queremos hacer esperar a Ken.- me burlé yo, con algo de desagrado en mi interior. Sakura hizo rodar sus pupilas y se encogió de hombros.
Ya te lo dije… A el no le pasa nada conmigo Shaoran.
Pues yo opino todo lo contrario… pero sabes?...
Que?- preguntó cuando yo estaba ya frente a ella.
No lo culpo para nada.
Oh… ya deja de decir tonterías!
Su reprimenda no me molestó en lo absoluto, y supuse que ella se dio cuenta, por que con un suspiro de resignación se volvió dándome la espalda para salir de la habitación.
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(Sakura)
Me tomé la libertad de comenzar a batir la masa que mi madre había dejado encima de la repisa al lado de la estufa, y con fuerza la revolví de un lado a otro.
La risa de Naoko, me llegó desde el otro lado de la puerta de la cocina y yo apuré los movimientos giratorios, de los que mis manos se veían presas.
Ni Yukito ni Ken, habían llegado aún, claro apenas habían pasado los veinte minutos… y ellos no eran la puntualidad personificada que digamos.
Suspiré al recuerdo de lo que había estado hablando con Shaoran. Tema que para ser sincera, me había desconcertado por completo. Shaoran había actuado con bastante extrañeza…
Como si se tratase de un… novio celoso…
Y es que si, el lo había negado, y yo estaba por completo segura de que Shaoran solo sentía un afecto algo filial hacia mi…
Ese pensamiento no me hizo sentir mejor en lo más mínimo… y no tenía idea de por que.
Pero… en ese caso, por que había actuado de esa forma…
Volví mi atención a la masa blanca de nuevo, y me dejé de estar pensando en tonterías como esa.
Oh, querida, vas a dejarla como piedra si sigues revolviendo así.
La declaración me sorprendió tanto, que solté el cucharón casi como si me quemara la piel.
Lo lamento mamá… no estaba muy concentrada.
Estás bien?- preguntó con un dejo de preocupación en su voz, que me hizo sonreírle con ternura.
Si… solo estoy un poco cansada.
Pues si lo prefieres, podemos quedarnos aquí, en vez de ir al festival.
No!... quiero decir, ustedes estaban muy emocionados por ir… y Shaoran parecía también emocionado… así que… no hagas mucho caso a mi cansancio mamá.
Estás segura?
Si, por supuesto que si.
De acuerdo, en ese caso, creo que sería una buena idea decirles a Yukito y a Ken, que nos acompañen, no lo crees?
Dudé un poco cuando intenté contestar.
Y si a Shaoran en serio no le agradaba Ken, tal vez no le gustaría mucho la idea de tener que ir con él esa noche también.
La mirada inquisidora de mamá, me hizo regresar a tierra.
No estás de acuerdo?
Eh?... No!... quiero decir, si, estoy de acuerdo, sería muy agradable si ellos pudieran acompañarnos.
Que bien, de seguro les alegrará la idea a ellos también.
Si…
Hija hazme un favor si?- yo asentí aún pensativa y la miré mientras ella corría despavorida hacia la estufa.- Lleva la vajilla a la mesa… y hazlo con cuidado, acabo de comprarla.
Tuve que aguantar las ganas de reír por tal comentario, y asintiendo de nuevo, me dirigí a la vitrina a un lado de la gran despensa.
Saqué los platos con cuidado y los coloqué en la barra, para poder cerrar las puertas. Luego volví a tomarlos y me dirigí a la puerta de la cocina con ellos.
Y justo iba a cruzarla, cuando Shaoran me impidió el paso.
Déjame ayudarte.- sugirió con una suave sonrisa que me hizo sonrojar.
No, está bien, puedo hacerlo sola.
Yo sé que puedes… pero puedo ayudarte.
Su mirada era tan penetrante, que tuve que sucumbir ante tal petición, pero antes de que le diera los platos, el grito de Naoko me sobresalto.
OHHHHH… Pero que romántico!!!!
Shaoran y yo, nos volvimos a mi hermana, que con un trozo de zanahoria en la mano, nos miraba con sonrisa burlona.
Ahora solo tienen que besarse!!
Mi pulso, al igual que mi ritmo cardiaco se detuvo, y la sangre se me galopó en el rostro, por la falta de oxígeno.
No seas absurda Naoko… por que tendríamos que hacer algo así.
Pues es que acaso no te has fijado donde te has detenido hermanita… y yo que pensé que tu mente tramaba un plan mañoso contra tu lindo novio.
De que estás hablando Naoko?- preguntó Shaoran mirándola a ella de lleno.
Pues están debajo del muérdago.
Casi como bólido, miré hacia arriba, y vi la plantita navideña, colgando de la parte superior del marco de la puerta.
Maldije en voz baja cuando escuché la risa suave de Shaoran… pero que demonios le hacía tanta gracia!!!???
Parece que no tenemos opción.- dijo encogiéndose de hombros e inclinándose hacia a mi, hasta quedar a mi altura, tomó mi mentón en sus manos.
Estaba tan nerviosa, que si no tiré los platos, fue por que me había aferrado a ellos con mucha, mucha fuerza…
Dios!!... acaso iba a besarme??!!
La respuesta me llegó cuando efectivamente su rostro se acercó al mío con lentitud…
Bueno, ya estamos listos para la maravillosa cena!!
Mis ojos se abrieron al escuchar la voz conocida y me volví rápidamente a la puerta de entrada del comedor.
Parados justo a unos cuantos pasos de Naoko, Yukito y Ken, nos miraban sonrientes.
Maldición.
Me hice la sorda a ese comentario, que había salido de los labios del ambarino, que ya se había alejado considerablemente, permitiendo el regreso de mi autocontrol y oxígeno.
Yukito, Ken!!... que bueno que llegan, pensamos que se había perdido en el camino!
Un gusto verte a ti también Naoko.- dijo Yukito, sonriéndole a mi hermana con un dejo de sarcasmo poco admisible en el. Naoko soltó una risita y saludo con la mano a Ken, que le devolvió el saludo.
Hola Sakura.- saludó desde su posición con una sonrisa que hacía brillar sus ojos.
Hola Ken, Yukito.- respondí suavemente, evitando la mirada del ambarino mientras me apartaba para seguir con mi camino.
Oh, que bueno que ya llegaron.- dijo mi madre cuando los vio al salir de la cocina. – les parece si cenamos ya… tenemos que salir temprano para el festival.
Van a salir?- preguntó Yukito con gesto pensativo y Naoko asintió como respuesta.
Si, y ustedes, van a venir con nosotros.- determinó ella, más como orden que como petición. Ken sonrió y después asintió.
De acuerdo.- acepto Yukito encogiéndose de hombros, con un gesto no muy convencido que se me hizo demasiado raro en él.
Y es que desde hacía días que estaba actuando extraño…
Que le sucedería?
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(Shaoran)
Una exclamación de sorpresa salió de mis labios, seguida de una risa que no pude guardar.
Dios Santo Sakura!!, pudiste haberle volado la cabeza a alguien!!
La aludida que hasta ese instante había estado mal sosteniendo un rifle con las manos, se volvió a Nadeshiko, que la miraba con los brazos en jarras.
La expresión de su rostro era de total desconcierto, y es que de seguro la mitad de la gente en el festival se había dado cuenta de que ella había fallado el tiro.
Sakura había errado de una forma…. Extremadamente graciosa… y temible a la vez.
Lo lamento!
Yo no estaba seguro de a quien se lo había dicho exactamente.
Tal vez se lo había dicho, al señor que atendía el puesta, que ahora, miraba con gesto asustado hacía el vitral de los obsequios, que se destacaba por el hoyo gigante en el vidrio…
O tal vez se lo había dicho a la chica con la que había chocado, cuando el disparo había salido con tanta fuerza del rifle, que ella casi había salido volando…
Literalmente.
Me reí de nuevo y me acerqué a ella, que miraba la vitrina con los ojos brillantes.
En serio que lo siento mucho señor!!
La disculpa salió de nuevo de sus labios y mientras se inclinaba, el hombre simplemente se encogió de hombros, como si ya estuviera acostumbrado a pasar por ese tipo de cosas.
Oye Yuki, acompáñame allá!!... Quiero subir a ese juego, aunque vomite!! IUJJUUU!!
Miré a los restantes y sonreí, cuando Yukito dejó salir un suspiro y se dejó llevar por la de ojos cafés, casi a rastras.
Iremos por un poco de comida, no se vayan.- eso lo había dicho Fujitaka, y Nadeshiko lo había seguido justo después.
No te lastimaste?- pregunté mientras me acercaba a ella y colocaba una mano en su hombro.
Su rostro giro hacia el mío, con expresión avergonzada. Y después de unos segundos negó.
No sabía que sería tan difícil.
Tuve que aguantar la risa ahora, no quería hacerla sentir mal.
No lo es Sakura… solo necesitas que te digan como.
Ah… y como es?
La idea de uno de esos trucos sucios que usaban los de mi especie para atraer a las chicas, cruzo por mi cerebro y quise reír… jamás pensé que ella pudiera ser tan inocente…
Y eso era malo, por que tal vez, hasta se dejaría instruir por cualquier pelmazo que se le cruzara en el camino, con rostro "agradable".
Me acerqué un poco más a ella, que no había dejado de mirarme aún.
Le molesta que lo intentemos de nuevo?- pregunté al hombre, que de nuevo se encogió de hombros.- Gracias.- dije tomando unas cuantas monedas de mi pantalón y dándoselas al hombre, para que volviera a cargar el arma, con las balas medianas de plástico que se usaban para ese juego en específico.
Ya cuando la tuve en mis manos, se la alcance a ella, que la miro insegura.
No sé… tal vez no sea una buena idea.- yo hice caso omiso a su oración anterior, y le tendí de nuevo, el arma de plástico. – De acuerdo.
Ahora.- comencé yo, parándome justo detrás de ella. – Esta mano, tienes que ponerla justo detrás del gatillo, supongo que eso lo sabes no?- dije sarcásticamente, y ella bufó en represalia, pero dejó que mi mano guiara la suya, hasta el lugar preciso. – Bien Sakura, vas mejorando.
Deja de burlarte de una vez por todas quieres?
Me reí, esta vez, tampoco pude evitarlo, pero sentí el temblor de su cuerpo, cuando le hablé en el oído.
Dame tu otra mano.- Sakura asintió suavemente, y poso su mano en la mía, que la tomó con cuidado. – tienes que ponerla justo debajo de tu otra mano, para que puedas maniobrar mejor. Rodea la pistola con tu mano… así.- dije simulando tomarla. Ella asintió y después de que retiré mi mano, ella la colocó como le indiqué, y luego yo rodee con la mía, la suya para dar un mejor soporte. – ahora solo tienes que…- me detuve un momento, para poder mirarla desde mi posición. Se veía tan graciosa, simulando estar concentrada, y yo no pude evitar atraerla más hacia mi. Coloqué mi mano libre en su cintura, y la atraje hacia mi, haciendo chocar su espalda contra mi pecho. Sakura dejó salir una exclamación suave de sorpresa, pero no soltó la pistola, supuse que más bien, se había aferrado a ella. Después yo me incliné hasta apoyar mi rostro en su hombro, y terminé mi oración anterior, casi contra su cuello.- jalar el gatillo.
Sakura miró por el punto de visión del arma y jaló el gatillo tal como le había dicho.
Wow… - fue todo lo que logró decir cuando consiguió casi atinar a una de las marcas fijadas.
Vaya!... eso estuvo cerca señorita!- dijo el hombre con una sonrisa.
Lo estuvo verdad?- coincidió ella, sonriendo de igual modo.
Que le parece un llavero?
Un llavero?... pero no le pude dar a nada…- su voz salió casi con tristeza y el hombre la miró atento.
Pero el esfuerzo también se cuenta… Cual quiere?
Los llaveros estaban custodiados por unos peluches del tamaño de una mano, y a Sakura se le iluminaron los ojos cuando noto al hipopótamo morado claro en el montón.
Me gusta ese.
Pues ese será.- aceptó el hombre sacándo al animalito de peluche de entre la multitud.
Ah!!, es muy lindo!- dijo tomando con sus manos el llavero, y dándole de nuevo al hombre, el rifle. Y después con su interminable sonrisa se volvió a mi.- ya lo viste Shaoran?!... es lindísimo!
Si… se parece a ti.- acordé yo con sorna. Sakura se detuvo y me miró unos segundos.
Que estás insinuando?!!
Eh… Yo???... Nada.- dije arrastrando las palabras, para poder aguantar la risa.
Arghhhh!! Eres horrible Shaoran Li!!- exclamó, golpeando mi brazo con su mano, y después colgó al peluche en su bolsa.
Era solo una broma!- solté yo, levantando los brazos en defensa propia.
SAKURA, SHAORAN!!- la voz de Yukito, nos hizo volvernos, justo a su lado estaba Ken, mirándonos con extrañeza. – ya encontramos lugar en las gradas!
Sakura asintió y me miró para que los siguiéramos.
Y yo tuve que aguantar el dejar salir un suspiro… Cuando el chico de ojos azules se acercó a nosotros, o más bien a Sakura, para poder caminar a su lado.
Casi tuve que aguantar también las ganas de golpearlo, para que se alejara lo más pronto posible de allí.
A donde fue Yukito?- la voz de Sakura, tenía un leve tono de ansiedad, y yo miré por todos lados percatándome de que el chico de cabello claro, no estaba cerca del lugar… por donde habría ido?
Yo sé donde es, Sak, no te preocupes.
Me dieron ganas de meterle la cabeza en el barril de manzanas de caramelo, cuando se pasó la mano por el cabello con gesto poco sutil, de superioridad.
Hice girar mis pupilas y me negué rotundamente contra ese deseo que se albergaba en mi interior.
Oh no!!... olvide mi bufanda en el puesto anterior!- gimió de pronto Sakura, deteniéndose a mitad de camino.- Iré por ella.
No, espera… yo iré.- me ofrecí aún no muy convencido de que me gustara el hecho de que ella se quedara a solas con el de ojos azules.
Yo la traigo.- soltó de pronto él. Yo lo miré con el entrecejo fruncido y el solo se volvió a Sakura.- ustedes solo esperen aquí.
Y dicho esto, salió corriendo hacia el lugar en el que habíamos estado antes. No estaba muy lejos, tal vez a unos siete u ocho minutos…
Bueno, tenia tiempo suficiente.
Oye Sakura…
Que pasa?- preguntó ella volviéndose hacia mi, separando su mirada del punto en el que él había desaparecido.
Te importa si echamos una carrera?
Mi sugerencia la sorprendió… bastante.
Sus cejas se alzaron en incomprensión y me miró inquisitivamente.
A… adonde quieres ir?
Es una… sorpresa.- y guiñando un ojo, tomé una de sus manos y comencé a correr con ella pisándome los talones.
Yo, no tenía ni la más mínima idea de a donde quería dirigirme… creo que de lo único que estaba seguro era de que no quería ser custodiado por la presencia del irritable tipo de hacia unos momentos.
Sakura dejó de quejarse después de unos segundos, y decidió seguirme el paso.
Y a donde estamos yendo… si se puede saber?- preguntó desde mi lado…
Y yo le regalé una sonrisa cómplice.
Ni idea… alguna sugerencia?
Sakura hizo girar sus pupilas y negó en simple desacuerdo con la situación. Pero luego me sonrió también.
Creo que sé de un lugar… es por este lado.
Su mano, hizo presión en la mía y me hizo girar hacia la derecha.
No pasaron más de cinco minutos, cuando pude vislumbrar un claro, casi a unos quince metros de donde nosotros estábamos.
Sakura se detuvo y sonrió.
Mis hermanos y yo veníamos aquí, para tener una mejor vista de los fuegos artificiales del festival. Son magníficos… te gustaran.- afirmó ella, soltando mi mano y comenzando a caminar con regularidad hacia el puente que cruzaba el claro.- has visto fuegos artificiales alguna vez no?- preguntó ella, inclinándose sobre el barandal del puentecito.
Alguna vez.- confirme impreciso. Ella levantó el rostro y se rió suavemente.
Creo…- intentó después de un momento.
Que crees?- quise saber, colocándome a su lado en el barandal.
Creo……… que deberías salir un poco más Shaoran. No puedo creer que jamás hayas estado en uno de estos festivales!
Mi familia es demasiado……… conservadora para asistir a este tipo de eventos Sakura.
Entiendo. Te ha gustado hasta ahora?
Mucho… es bastante divertido.- concedí asintiendo.
Sakura volvió a su posición normal y me miró interrogante. Pude ver que sus ojos brillaban con el reflejo de la luna… y de pronto, recordé que yo había visto ya, esa expresión antes…
Cuando la vi por primera vez…
Ese día que nos habíamos encontrado por coincidencia…
Recordé cada detalle de esa noche y me sonreí, sin poder evitarlo…
Y es que…
El que Yukari me hubiera dejado plantado en el altar…
Había sido lo mejor que me había pasado en la vida.
Y fue en ese instante, que me di cuenta de que, estaba completa y perdidamente enamorado de la chica que estaba frente a mi…
Ella era todo lo que yo había estado esperando en vida.
Y la quería… la necesitaba.
Necesitaba su mirada, hermosa y alegre… sus labios, esos labios que me habían perseguido en mis sueños desde que ella se había presentado ante mi, esa tarde…
Necesitaba estar con ella…
Estaba tan ensimismado en mis pensamientos, que no me di cuenta, de que los fuegos artificiales llevaban ya unos minutos inundando el cielo encima de nosotros…
Hasta que ella habló…
Es hermoso, verdad?
Lo es…
Sakura volvió su mirada a la mía, cuando escuchó mi respuesta y se sorprendió al ver, que yo ni siquiera había alzado la vista.
Sus ojos se abrieron como si no pudieran entender a lo que yo me refería… o tal vez, no quería comprenderlo…
Por que… no… no me mires así Shaoran. – gimió suavemente, tomando unos pasos hacia atrás, como si al fin se hubiera dado cuenta. Pero fui más rápido que ella, y tomando su mano, la acerqué a mi.
Es que…… no puedo dejar de hacerlo. Créeme, si pudiera evitarlo… lo haría. – respondí con lentitud, tomando un mechón de cabello, y pasándolo detrás de su oreja. Mi mano viajó hasta su mejilla y no pude evitar acariciar la tersa piel de su rostro.
Que… que quieres decir con eso?- su voz salió casi como si no quisiera dejar sus labios, y sus ojos, verdes, brillaban contra los míos.
Yo…- la frase quedó en el aire, cuando la atraje hacia mi, ciñendo su cintura con mi brazo libre, apretándola contra mi cuerpo. Miré de nuevo sus ojos por unos segundos, pero no tuve el valor de seguir haciéndolo, así que apoyé mi frente en la de ella y dejé caer mis párpados encima de mis ojos. – Bésame Sakura.- pedí suavemente contra sus labios, y sentí cuando la respiración de ella, se paró por completo. Acaricié con la mía su nariz y la apreté de nuevo contra mi.
… No…- su respuesta fue suave, pero pude escucharla a la perfección.
Al escuchar la respuesta mal sonreí y afloje mi amarre de su cintura.
Entiendo… lo lamento.- me disculpe enfrentándome a su mirada esmeralda, que estaba fija en la mía, como si creyera que era una ilusión. Me pase la mano por el cabello y masajee la parte baja de mi cabeza.
Shaoran… yo…
No importa… déjalo así. Siento haber salido con una cosa como esa…- admití y me separé aún más de ella. Con lentitud me di la vuelta y camine para llegar al final del puente… pero me detuve antes de cruzar la línea que llevaba a las escaleritas de madera, y me volví de nuevo.- No… sabes?... No lo lamento.- y salvando de nuevo los pasos que me había alejado, rodee su cintura de nuevo y la acerqué a mi. Ella tuvo que apoyarse en mi, para no caer con el repentino movimiento y me miro fijamente de nuevo, estudiándome con intensidad.- No me arrepiento para nada… aparte, me debes uno.- solté, sonriendo suavemente, e inclinando mi rostro hacia el suyo, presione mis labios contra los de ella, ahogando la exclamación de sorpresa que había querido salir de su boca.
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(Sakura)
Me sentí como transportada hacia otro lugar diferente, cuando sentí sus labios sobre los míos…
No podía creer que algo así estuviera sucediéndome…
El me estaba besando… y Dios… que beso!!
Tuve que apoyarme aún más en el, cuando sentí que mis piernas perdían el control de mi cuerpo, por lo que mis brazos volaron para rodear su cuello con ellos.
Shaoran…
No pude evitar pronunciar su nombre contra sus labios, cuando me apreté más contra él, sintiendo su pecho fuerte contra el mío. Introduje mis dedos en su cabello, empujando su rostro al mío, tratando de hacer el contacto de nuestros labios más profundo.
Shaoran caminó conmigo pegada a él, unos pasos hasta llegar al barandal, donde apoyé mi espalda.
Un gemido salió de mi garganta cuando mordió mi labio inferior y aprovecho mi sorpresa para introducir su lengua en mi boca, que estaba ardiendo por la espera.
Una extraña ola de calor invadió cada parte de mi cuerpo y no pude evitar el temblar en sus brazos, cuando esta, se volvió más intensa.
El de ojos miel, que en ese instante me devoraba con intensidad, me apretó contra el barandal, embistiendo de nuevo contra mis labios, una y otra vez.
Jadee cuando sus labios se separaron de los míos y volaron hacia mi cuello.
Sentía demasiado pesada mi respiración, y no podía concentrarme en nada más que no fuera en él… y es que me sentía tan bien, así… con él…
Su boca era lo más dulce que yo hubiese probado en la vida, y no podía dejar de sentir la calidez de su piel en la mía.
Dejé caer la cabeza hacia atrás para darle más acceso a mi cuello y dejé salir un leve grito, cuando sus labios se cerraron en el tramo de piel sensible debajo de mi mentón.
Escuché mi nombre salir de sus labios cuando me apretó de nuevo contra el barandal y arremetió una vez más contra mi boca. Tomando todo lo que podía… y lo que yo le entregaba en ese instante.
Sentí la corriente de aire frío colarse entre nuestros cuerpos, cuando el comenzó a separarse de mi. Apoyó sus manos en el barandal, a ambos lados de mi cuerpo, dejándome acorralada entre él y el barandal de madera.
Lo mire durante unos segundos, y luego metí mis brazos desnudos debajo de su chamarra de mezclilla y rodee su cuerpo con ellos, apoyando mi cabeza en su pecho, tratando de respirar acompasadamente…
No podía hablar…
Ningún pensamiento cuerdo afloraba en mi mente…
De lo único que estaba segura era de que, ese, era el mejor beso que había recibido en toda mi vida…
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NA: Holaaa!!
Hey, chicas lamento muchísimo la tardanza, pero había estado en semana de exámenes y no me había dado tiempo para actualizar…
Pero bueno… por lo menos espero que haya valido la pena la espera!!
Por fin, algo bueno con SyS eh??... que les pareció el beso??
Me gustaría mucho que me dijeran si fue como se lo habían esperado o no… pero bueno… todavía falta mucho, así que ya habrá otras oportunidades para hacer mejor el encuentro fortuito jeje.
Como sea. Les doy muchas, muchas gracias por todos sus reviews, me alegro mucho cuando los leo!! Tmbién me gutó el hecho de que la escena con EyT, les hubiera agradado tanto... menos mal!!
Ahora chicas, espero su regalo de cumpleaños, con sus comentaros, para la prox!! Las quiero muchote!!
Lamento no poder contestar sus reviews, pero ya es algo tarde y tengo que estudiar economía!!, pero espero poder dejarles las respuestas en mi profile…
Así que chequenlé va?
Con mucho cariño:
Chisaki K.
