Segunda Parte
Secretos Ocultos
(Hidden Secrets)
Bloque 1
El Regreso
(The return)
Para Danny y Flo los momentos que pasaron juntos valían oro. Parecían estar en otro mundo, solo habitado por ellos dos. A los pocos días de noviazgo, Flo sacó un anillo idéntico al suyo pero que en vez de tener una gema violeta, la tenía en verde.
-Danny-dijo Flo enseñándole el anillo- este anillo me lo dio mi padre. Me dijo que se lo diera al hombre por el cual estuviera dispuesta entregar mi propia vida. Tú eres ese hombre. Estaría dispuesta a hacer cualquier cosa por ti, de ser necesario entregaría mi vida.
-Eh…-dijo Danny tomando el anillo entre sus manos, no era muy masculino que un hombre llevara un anillo, aunque lo que dijo Flo lo enterneció.
-Has perdido un accesorio-dijo Flo señalando la hebilla del pantalón donde solía llevar un anillo violeta de Flo colgando.
-¡Oh, perfecto!-dijo Danny procediendo a colgar el anillo en su hebilla.
En ese instante ambos ven escaparse de su boca un vaho azul. Una vez transformados salen a buscar al fantasma que estuviera en Amity Park. Finalmente ven al fantasma.
-Vlad Plasmius- dijo Flo con desprecio.
-Florence- le respondió Vlad en igual tono.
-¿Qué quieres, Pla…?- dijo Danny cayendo de repente- Pero… ¿lo conoces?
-Si- dijo Flo.
-¿Pero cómo lo conociste?- inquirió Danny.
-Luego te explico- dijo Flo mirando cruelmente a Vlad.
-¿No quieres que le explique los detalles?-dijo Vlad despacio poniendo maldad en cada sílaba pronunciada- ¿Quieres que le diga tu apellido?- dijo Vlad mirando a Danny que no entendía.
-No, Vlad, gracias- dijo Flo lentamente- prefiero explicárselo yo.
-¿Qué es Flo? ¿Qué pasa?-dijo Danny confundido.
-¡Después, Danny! ¡Después!-exclamó Flo-Ahora acabemos con esta escoria-Finalizó Flo lanzando un rayo fantasma a Vlad.
Danny lanzó algunos rayos, pero su participación no sirvió de mucho. Florence enojada parecía estar cargada con una energía nueva. Luchaba formidablemente. A Vlad Plasmius no le quedó otra que regresar a su casa en Wisconsin, completamente derrotado.
-¿Pero qué pasó, Flo?-preguntó Danny.
-Discúlpame, Danny- dijo Flo tratando de calmarse a sí misma- Te debo una disculpa. Necesito explicarte esto más calmada y definitivamente ahora no lo estoy. Discúlpame.
Flo se fue volando por los cielos.
-¡Flo espera!-gritó Danny, pero Flo ya se había ido.
Danny volvió a la escuela donde Sam y Tucker, lo esperaban.
-¿Y dónde está Flo, Danny?-preguntó Sam.
-No sé si vendrá-dijo Danny, estaba molesto por no entender-Es que haya afuera ocurrió algo.
-¿Esta bien, viejo?-preguntó Tucker.
-Si, está bien.-dijo Danny-. Al menos físicamente.- y procedió a contar a lo sucedido.-Allá afuera nos encontramos con Vlad Plasmius, el la amenazó con contarme quién era Florence verdaderamente. Flo se enojó y lo destrozó. No sé qué pasa pero algo nos está ocultando y me gustaría saber que es.
Pasaban por frente al baño de chicas, cuando vieron a Florencia salir de allí. Tenía los ojos rojos y humedecidos. Parecía haber estado llorando.
-¿Estás bien, Flo?- preguntó Danny, su leve enojo se le había pasado al encontrarla en tal estado.
-Sí, sólo quisiera hacer como que nada pasó, ¿podría ser?-preguntó Flo, limpiándose los ojos.
Los cuatro juntos partieron a la clase. Mientras Danny tenía la mano de Flo entre ambas manos, Sam le pasó un brazos por sobre los hombros a modo de apoyar a su amiga.
Una vez terminada la clase, Flo, Tucker y Sam salieron del aula, Danny se retrasó guardando sus útiles. Debajo del asiento de Flo, en el piso, encontró un papel arrugado que Flo había dejado olvidado. El papel decía lo siguiente:
Danny, esto que te voy a decir es difícil de explicar para mí. Jamás se lo había dicho a nadie. Sería el primero en saberlo. Lo que Vlad Plasmius quería decir es que...
La escritura se interrumpía aquí. La carta estaba tachada con una enorme cruz. Un sector tenía la tinta corrida, una lágrima de Flo parecía haber caído sobre el papel. Danny la alisó y la guardó en su bolsillo.
Algo le pasaba a Flo pero no sabía qué. Estaba de novio con ella pero no sabía quién era. Daría todo por entenderla. Por saber que era lo la traía a mal, porque la amaba. De eso podía estar seguro, la amaba. Pocas veces se había sentido seguro de tal sentimiento. Sabía que debía esperar, que el tiempo lo solucionaría todo. El tiempo… Él no lo sabía pero había acertado. El tiempo.
Danny salió del aula y aparentó que nada había ocurrido. Sólo cuando estuvo tiempo más tarde a solas, se lo mostró a Sam y Tucker. Ambos reaccionaron igual mostrando su apoyo a Danny y tratando de adivinar que le ocurría a Flo.
Los días siguientes pasaron sin nada digno de importancia, aparecieron pocos fantasmas. Aunque las cosas no eran como antes. Flo estaba más callada y silenciosa. Algo la carcomía por dentro. Se reía menos, andaba más retraída, había perdido algo. A Danny le preocupaba, quería a la vieja Flo, esperaba que volviera pronto, porque la extrañaba.
Cuando Flo luchaba, siendo Florence, no lo hacía tan bien como antes. Sus rayos fantasmas eran más débiles. Sus movimientos no eran tan ágiles, parecía que sus miembros pesaran más. Ya no podía luchar tan bien como antes. En la escuela Florencia había bajado sus calificaciones, al parecer le costaba prestar atención en clases.
La situación no mejoraba, parecía empeorar con el tiempo. Flo estaba cada vez más silenciosa y tímida. Su depresión parecía extenderse como un gas. Afectaba a todos aquellos que la rodeaban y la querían. Un día ambos presintieron la presencia de un fantasma, al irlo a buscar no lo pudieron encintrar. Rastrearon cielo y tierra pero no lo encontraron. Una vez que se dieron vuelta para volver al Casper High, escucharon una voz que les hablaba desde sus espaldas.
-¿Me buscaban?-dijo una voz grave.
Ambos se dieron vuelta y encontraron al fantasma. Este tenía ojos rojos, barba blanca en el mentón, su pelo era blanco y se movía como fuego. Su rostro expresaba maldad pura. Su cuerpo era musculoso. Aunque el traje era blanco en el centro tenía una franja que se iba abriendo a medida de que se acercaba al cuello. Una D idéntica a la de Danny en su pecho. Era nada menos que Dark Danny.
-¿Qué haces tú aquí?- preguntó Danny extrañado y asustado.
-No me digas que no esperabas volver a verme- dijo Dark Danny-. Debías de haber sabido que volvería. Acaso ya te has olvidado de mi fuerza.
-Tú serás fuerte- dijo Danny acumulando valor-, pero yo soy más fuerte. Ya te he vencido una vez, lo podré hacer de vuelta.
-Simplemente me tomaste por sorpresa- dijo Dark Danny-. Pero esta vez no lo harás. ¡Vaya! Veo que tienes nueva compañía.
Florence se quedó estática en el aire, sólo miraba a Dark Danny, su rostro no demostraba ninguna expresión. Ambos Dannys lo miraron.
-¿Acaso sabes quién es? ¿Sabes de dónde viene? ¿Sabes cómo obtuvo sus poderes?- dijo Dark Danny, Danny no dijo nada- Tu silencio me lo dice todo- Dark Danny soltó una risa seca-. Por si no lo sabías, Danny, ella es Florence Clockwork, es su hija, la hija de Clockwork.
-Seguro- dijo Danny-. Y si fuera así, ¿cómo te enteraste?
-¿Te olvidas de qué estuve encerrado en el TermoFenton y que Clockwork me tuvo con él? Pude ver como observaba a su preciada hija. A propósito, felicitaciones por tu nueva novia, de la que no tienes ni idea de quién es- dijo Dark Danny.
Danny miró a Florence. El rostro de ella ahora expresaba diferentes emociones al mismo tiempo. Enojo, susto, resignación y tristeza. Ante eso Danny empezó a dudar si las palabras de Dark Danny no fueran ciertas.
-¿Flo, acaso…-comenzó Danny-¿Clockwork es tu padre?
-Si, Danny- dijo Florence que tenía la cabeza gacha, luego levantó la vista y lo miró a los ojos-. Clockwork es mi padre.
Aquellas palabras al oírlas salir directamente de los labios de Florence taladraron el alma a Danny. Dark Danny rió malignamente y se fue, dejando a una Florence resignada y a un confuso Danny Phantom.
