DISCLAIMER: Estos personajes no me pertenecen… buuuuu.
CAPITULO 19
Yo me opongo?
Un segundo… dos segundos… tres segundos…
Yo no estaba lo suficientemente consiente de lo que Tomoyo o Eriol trataban de decir… la verdad… estaba como perdida en el tiempo.
Justo unos minutos atrás… cuando se les había ocurrido soltarme, que el hombre del cual yo estaba profunda y dolorosamente enamorada… iba a contraer matrimonio.
Mi subconsciente se negaba a entender o a captar esa idea. Algo como eso no podía estar sucediendo… o si?
Como era eso posible!!
-Cómo es posible!... no lo entiendo!
La voz de Tomoyo me llegó muy clara al ella, indagar en la pregunta que mi mente había forjado con anterioridad… bien… si ella no lo entendía, mucho menos yo lo comprendía!
-Tomoyo siéntate… no te exaltes así!...
El tono de preocupación en la voz de Eriol, me devolvió ahora sí a la tierra, y tuve que parpadear varias veces, para poder aclarar el mejunje de pensamientos atiborrados en mi cabeza.
-Pero… es que… es que… Shaoran la ama a ella!!... cómo va a casarse con alguien más!?
-No lo sé… pero sin duda no esta para nada en sus cabales.
Tuve la intensión de decir algo… cualquier cosa. Pero mi garganta estaba cerrada por completo y no podía proferir sonido alguno.
Shaoran se iba a casar…
Me levanté del sillón casi como si no estuviera en coordinación con mis movimientos y miré fijamente hacia la televisión.
-Cuando… cuando es la boda.- pregunté con la voz entrecortada. Eriol y Tomoyo me miraron con rostro preocupado y yo me volví de nuevo.- Cuando!?
Mi voz salió ahora sí, con fuerza y demasiado estridente para que los dos se percataran de la furia que me recorría.
-Es… mañana
Pero como era posible?!, se casaba al día siguiente!!
Sentí como si alguien me estuviera jugando una muy mala broma y mi aliento se cortó por completo.
Las veinticuatro horas en las que había arruinado todo, ahora se volvían para hacerme sentir aún peor!
Tomé un poco de aire y escuché suaves pasos, que supuse pertenecían a los lánguidos de Tomoyo. La suave mano, ya muy conocida para mi, se posó levemente en mi hombro y yo me volví.
Sus ojos se agrandaron, cuando no vieron rastro de lágrimas en mis pupilas esmeralda.
Pero en serio, de que servía mi llanto?... de que iba a servir de todas formas, cuando yo había sido la que había propiciado tal incidente!?... no servirían de nada!
-Soy una tonta.- susurré, dejándome caer al sillón de nuevo mientras Tomoyo se inclinaba a mi lado, y Eriol tomaba algunos pasos hacia mi.
-No lo eres Sakura…
-Por favor, no me tengas consideración en estos momentos, es lo peor que puedes hacer…- susurré sin mirarla.
-No es tu culpa!...
-Ni de Shaoran.- susurró Eriol con cuidado, ganándose una mirada suave de mi amiga.- ninguno de los dos tuvo la culpa… es simplemente que las cosas siempre pasan por alguna razón sakura… no puedes
culparte de algo así, cuando tu misma no estabas lista para aceptar lo que sentías por él.
-Eso es lo que lo arruinó todo.- gemí, cuando mi garganta comenzó a doler. Me di cuenta de que llevaba rato, tratando de no soltar la cantidad de lágrimas que peleaban por salir de mis ojos.- el no darme cuenta de que lo amaba.- dije suavemente.
-Todo tiene un tiempo Sakura, no puedes esperar saber siempre todo, incluso cuando se trata de ti.- mis ojos escocían y mi mirada se nubló de repente.
-Lo amo Tomoyo… lo amo mucho.- solté jadeando y me abracé a mi amiga que me miraba con los ojos entrecerrados. Tomoyo me rodeó con sus cálidos brazos y me sostuvo contra ella por unos segundos, mientras yo dejaba salir mi tristeza por los ojos.
-Lo sé… shhh…
-No puedo permitirme el perderlo, ahora que lo sé…- solté mirando a Eriol, que se había inclinado a mi lado.
-No… no debes hacerlo.
Tomoyo se separó de mí y sostuvo mi rostro entre sus manos.
-Tienes que ir.
Esas simples tres palabras me pusieron los nervios de punta.
El realizar un viaje para decirle a una persona que la amas, cuando esta planea casarse con alguien más, no era de muy buen gusto.
Y no era algo que yo acostumbrara hacer, definitivamente.
-Yo…
-Tomoyo tiene razón, debes ir y hablar con él Sakura… quizá puedas hacerle entender… antes de que cometa esa estupidez.- comentó Eriol con voz grave y con el entrecejo fruncido.
Tuve que permitirme el sonreírle cálidamente, cuando me di cuenta de que estaba muy preocupado por mi.
Eriol no era muy directo en cuanto a sus sentimientos hacia otras personas, al menos que se tratase de mi amiga, así que me levanté y lo miré durante unos segundos.
El de ojos azules se permitió acariciar mi mejilla suavemente y yo dejé salir las últimas lágrimas, cuando me acerqué y lo abracé con fuerza.
-Iré.
Tomoyo sonrió y asintió cuando yo me separé de su futuro esposo e inclinándome en símbolo de agradecimiento, corrí hacia la puerta, tomando en el camino una de las invitaciones que reposaban encima de la mesa.
-Te llevaremos al aeropuerto, cuando estés lista llámanos!- gritó Eriol apretando suavemente la mano de Tomoyo, antes de que yo saliera por la puerta.
-De acuerdo!
Salí corriendo y me di cuenta de que la adrenalina corría por todo mi cuerpo como una energía implacable, incluso cuando salí corriendo del edificio y la lluvia me golpeó la cara, no paré de correr. Llamé a un taxi con un silbido, cosa que sirvió muy bien, pues solo segundos después el automóvil amarillo estaba estacionado frente a la acera.
Abrí la puerta sintiendo aún mi corazón palpitando como loco y sonreí suavemente al taxista.
El hombre frunció el ceño y aceleró segundos después de que yo le dijera la dirección de mi apartamento.
Respiré profundamente unas cien veces, para tratar, en vano por cierto, de tranquilizar aquello que me acometía con tanta fuerza… nunca en la vida me había sentido así.
El haber tomado una decisión tan importante como la de ir a China para hablar con Shaoran, no me había llevado más de cinco minutos, cosa rara en mi, pues normalmente siempre tardaba años en decidir exactamente que era lo que quería hacer…
Pero la diferencia era que… sabía a la perfección lo que quería.
Por primera vez en mucho tiempo, tenía que darme la oportunidad de ir en contra de todo y de todos y dejar a un lado mis miedos y las razones inválidas que habían movido mis pensamientos desde hacía mucho ya.
Estaba por completo consiente de que había cometido un grave error al haber dejado que él se fuera… y al no haberle dicho que lo amaba… pero ya había cometido demasiados errores… y no pensaba repetir algo como eso de nuevo… nunca más.
No estaba nada segura de si iba a funcionar o no… tal vez él simplemente había perdido las esperanzas, o se había enamorado perdidamente de esta chica… pero yo ya había perdido la oportunidad de ser feliz una vez, y ahora que podía buscarla de nuevo, no me iba a dar por vencida tan fácilmente.
No mientras mi corazón siguiera latiendo por él.
o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.
(Shaoran)
Mi mirada se perdió en el gentío que recorría los pisos de mármol, verde esmeralda…
Tuve la necesidad de golpearme mentalmente… que diantres me sucedía!?
Había decidido quedarme por un tiempo con mi familia y tratar de olvidar todo lo que había sucedido los últimos meses. Pero la fuerza de los recuerdos era demasiado grande como para permitirme olvidar.
Y yo era demasiado débil.
Respiré profundo unas cuantas veces, y me apoyé en la vitrina de la tienda en la que en ese momento me encontraba.
El destino me había llevado allí innecesariamente.
Mis ojos miel recorrían las miradas de toda la gente que pasaba en frente de mi.
Masajeé con los índices el nacimiento del pulso en mi sien y de nuevo concentré la mirada en aquel gentío. No era cosa rara, pues los fines de semana todos se dedicaban a perder un poco el tiempo en aquellos lugares. Sin embargo el gusto me duró poco, pues al cabo de los minutos, mi mente volvía a perderse y se refugiaba en pensamientos bastante masoquistas si los puedo definir así.
El hecho de no poder dejar de pensar en ella, me hacía sentir vulnerable y molesto a la vez. Al parecer se había dedicado a meterse por completo
en mi… se había apoderado de mi mente y de mi cuerpo, sabía que estaba perdido por completo.
Y yo la buscaba tan inconscientemente.
-Shaoran?
La suave voz, llegó desde lejos, y por un momento, pensé que tal vez, simplemente lo había imaginado… pues una gran parte de mí, no quería dejar de pensar en Sakura. Pero mi razón se impuso de nuevo y me volví con una sonrisa enigmática, hacia la chica a mi lado.
Sus ojos color chocolate brillante me miraron sin más, y sus labios se truncaron en una sonrisa suave.
-Como me veo?- preguntó tímidamente y con las mejillas sonrojadas.
La miré, sin poder dejar de pensar en Sakura del todo, y mi sonrisa se amplió.
El suave vestido blanco, ondeó ante mi mirada y mis ojos centellaron ante aquella visión. Los pendientes y la gargantilla de diamantes que hacían juego con la parte bordada superior del vestido, le hacían ver radiante y bella.
-Te ves hermosa.
Tuve que decirlo. Incluso cuando mi mente estaba aún ocupada pensando y martirizándose propiamente como era su costumbre, con el recuerdo de la mujer a la que yo amaba, no podía negar que la muchacha frente a mi estaba haciendo un esfuerzo para llamar mi atención y distraerme de mis lúgubres pensamientos.
La cálida piel de su mano, entró en contacto con la de mi mejilla y yo sonreí cuando ella me miró suavemente.
-Estás extraño hoy Shaoran… - susurró con lentitud, tratando de ver más allá de lo que mis ojos revelaban.
-Estoy bien… - dije acompasado y dejé salir una sonrisa.
-Como digas… bien, me voy a cambiar antes de que mi madre llegue con… y nos vea aquí.- dicho aquello, se sonrojó como la grana y yo tuve que reír suavemente.
-Ah… cierto… es de mala suerte que el novio vea a la novia con el vestido, antes de la ceremonia.- me obligué a bromear sin en realidad estar de buenas.
-Si… es un lindo vestido. Te gusta, verdad?- preguntó sonriéndome con los ojos brillantes.
-Por supuesto. – dije sin más y ella se volvió con su largo cabello, para dirigirse a los vestidores.
Al verla desaparecer por la puerta me volví a apoyar contra la ventana y seguí mirando a la gente pasar.
Como demonios habían terminado así las cosas?!
o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.
Escuché el sonido del claxon, que me llegó por la ventana abierta de mi recámara. Me volví para mirar fugazmente y al fin pude vislumbrar a Eriol y a Tomoyo, que estaban esperando en el auto.
Tomé la mochilita que había preparado, con sólo un cambio de ropa y ropa de dormir, más algunas cosas importantes complementarias.
Corrí sin importarme lo que tiraba en el camino y llegué a mi closet. Abrí la puerta de madera y saqué una caja de zapatos, en donde me había dedicado a meter el dinero y cheques desde hacía años.
Sin detenerme ya mucho tiempo, tomé uno de los boletos que Shaoran mismo, me había dado en Navidad y lo guardé en la bolsa. Ya sin esperar más tiempo cerré la puerta y corrí hacía la entrada de la casa.
-Vamos Sakura!- susurré cuando me volví a ver el departamento por última vez. Y tomando aire salí del departamento, asegurándome de cerrar bien.
Corrí de nuevo por el pasillo hasta las escaleras de emergencias y salí no mucho después a la calle.
Tomoyo me abrió la puerta de atrás del convertible rojo de Eriol y yo me interné en el automóvil.
-Lista?- preguntó la voz grave del de ojos azules.
Yo sonreí y me obligué a asentir… pues sentía que la voz no me saldría nunca.
-Vamos entonces.
El trayecto de mi departamento hasta el aeropuerto, fue el más largo recorrido que había realizado en todo mi vida… me di cuenta de que los letreros y los semáforos, comenzaban a causarme estragos y el hecho de pasar por tantas y diversas calles estaba comenzando a exasperarme.
Tomé con fuerza el boleta de avión y lo coloqué junto a mi pecho cuando por fin pude ver a lo lejos, el aeropuerto de Tokyo alzándose esplendorosamente.
La infraestructura era enorme y bastante bella.
Eriol avanzó unos cuantos kilómetros más, para poder situarse en un lugar libre dele estacionamiento.
Sin permitir que ninguno de los dos me abriera la puerta, salí rápidamente del auto y sonreí suavemente.
-Estoy nerviosa.- susurré ásperamente.
Tomoyo que ya había comenzado a avanzar, se volvió y camino varias pasos hacia mi, tomó mis manos con las suyas y sonrió segura.
-Lo harás bien… vamos.
Mis dos amigos me escoltaron hacia el cubículo de mi vuelo para la autorización del pasaje y yo gemí cuando la mujer frente a mi, me pedía el boleto.
Por un momento sentí que no podía moverme, sin embargo, la mujer sonrió y me relajé un poco, entregando el papel, que ella después selló y me entregó con rostro agradable.
Murmuré un gracias y entonces Eriol y Tomoyo me guiaron por las salas. Estaba tan nervosa que no cabía en mi de nervios. Nunca había viajado en avión!... era mi primera vez, como todo por lo que pasaba con Shaoran.
-No podemos pasar Sakura.- soltó Tomoyo cuando vislumbró a los hombres de seguridad que daban paso a la sala 52.
-De acuerdo.- un gemido salió de mis labios y tuve que acallarlos con fuerza.
-Mucha suerte.
Los brazos de Tomoyo me rodearon con suavidad y me estrecharon contra ella. Le regresé el abrazo enterrando mi rostro en su cuello.
-Nos vemos.- me despedí cuando me alejé de su abrazo.
Tomoyo asintió y yo me volví para despedirme de Eriol.
-Gracias por tu apoyo.- murmuré cuando lo abracé con fuerza, y el soltó una risotada.
-Asegúrate de traer a ese canalla de regreso, de acuerdo?
Tuve que reír de igual manera y asentí con fuerza. Bueno al menos lo iba a intentar.
Tomoyo me mandó un beso por los aires cuando comencé a alejarme, y yo sonreí suavemente, mientras me dirigía ya hacia los hombre vestidos de negro.
Tuve que dejar mi maletita en la barra desplazable, y me quité la chamarra en indicación del muchacho frente a mi.
Me hice un lío con las mangas y el chico, que debía tener al menos unos veintitrés años se sonrió lentamente.
-Su primera vez?- preguntó suavemente mientras yo pasaba por el detector de metales y asentía con fuerza.
-Si… estoy un poco nerviosa.
-No es la única, señorita.- soltó el otro muchacho algo más serio, sin embargo, me di cuenta de que con algo de trabajo, trataba de tranquilizarme.- Le irá bastante bien.
Me detuve antes de tomar mi maleta les sonreí a los dos graciosamente.
-Pensé que eran algo rudos.- susurré con las mejillas rojas y un tono de sarcasmo suave.
-Lo somos… a veces.
Tuve que aguantar la risa y les di las gracias suavemente.
-Buen viaje.- me desearon los dos, y yo me erguí mientras me despedía con la mano y caminaba hasta las sillas alejadas de la entrada, a esperar que me llamaran.
La verdad fue que no tuve que esperar mucho, pero en esos momentos, sentía que la vida se me iba cada segundo… supongo que se enteran de cómo me sentí. Por ratos tenía el leve impulso de regresar de donde había llegado, pues el nervio me controlaba, pero después me relajaba y pensaba en hacer las cosas correctamente.
Pero en serio era correcto aparecerme en la boda de alguien así como así?...
Quiero decir, había visto muchísimas películas en donde la chica simplemente gritaba ¡Yo me opongo!, cuando el sacerdote hacia la tan esperada pregunta… lo que me hacía preguntarme… si en verdad iba a llegar a la hora de la pregunta.
Era una tontería estar preocupada por eso… pero si lo piensan bien, una boda dura casi una hora… como demonios iba yo a enterarme cuando el anciano, dijese la esperada frase!!
Agité la cabeza nerviosamente y jugué un rato más con las manos, tratando de analizarme y poder definir que era lo que pensaba hacer, después de que mi avión arribara… viajaría de noche..y la boda era en la mañana.
Dios santo, quién demonios se casaba en la mañana!!... por que no podían esperar hasta la tarde!?... o nunca!
Mesé mis cabellos sólo una vez y me detuve pensando que iba a terminar calva.
-Contrólate Sakura!!- gemí atrozmente.
La suave voz de la señorita que daba el paso al avión se escuchó por toda la sala, anunciando que este ya estaba listo para ser abordado.
Me levanté de los incómodos asientos y tomé un poco de aire mientras me dirigía hacia la entrada de paso al avión.
La chica de ojos azules grisáceos me miró con una sonrisa, después de que un chico de cabello rubio con picos por todos lados, había pasado por delante de mí.
-Buenas noches.
-Buenas… noches.- intenté yo suavemente.
-Su primera vez?
Vale… sería posible que todo el mundo me hiciera esa maldita pregunta?!
-Eh… si…
-Sakura Kinomoto… bien, puede pasar por la puerta de conexión. Buen viaje.- finalizó ella con una mueca agradable.
Me incliné levemente en muestra de agradecimiento y después caminé hacia la puerta de conexión.
Chicos de seguridad por todos lados, que me veían ávidos de curiosidad, por alguna muy extraña razón.
Al fin, pude entrar al avión, bastante grande por cierto, y avancé después de mostrar mi pase de abordar, al capitán y a una de las azafatas.
-El asiento 79 está al fondo a la derecha.
-gracias.- susurré mientras me dirigía hacia el lugar indicado.
El asiento estaba en ventana por lo que tuve que pedirle al anciano que permanecería sentado a mi lado, que se levantara para poder pasar, cosa que el hombre hizo con gracia y imperiosidad.
Me senté en mi ya cómodo asiento y me puse el cinturón de seguridad con mucha rapidez. El hombre me miró extrañado cuando solté mi maletita para ponerla debajo de mi asiento, y me aferre al posa brazos.
El hombre abrió la boca como si fuera decir algo, pero yo levante la mano y asentí.
-Si… es mi primera vez.
El anciano sonrió y se puso el cinturón de seguridad.
El viaje iba ser muy largo.
o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o
(Shaoran)
Cerré los ojos con fuerza, para ver si de esa forma, trataba de retrasar lo que fuera que se me venía encima… pero no sirvió. No conseguí sentirme mejor, ni siquiera cuando recostado en mi cama ya, miraba hacia arriba entre intervalos pequeños de tiempo, tratando de relajarme, desde hacía unas horas el dolor de cabeza no me dejaba en paz.
Me pasé una mano por el cabello, más despeinado de lo normal y me volví contra la almohada, con ganas de dejar un grito en la suave tela que recibió mi rostro. Pero no lo hice… eso me sonaba demasiado desesperado.
Y ahora… para mi mala suerte el día de mañana iba a ser un día muy, muy ajetreado.
Me sentía cansado, igual que en las últimas cincuenta y tantas noches que había pasado allí, y al igual que esas cincuenta y tantas noches, ahora, no podía dormir… supuse que ese día no iba a ser la excepción.
¿ Por que demonios no me la podía sacar de la cabeza!?...
El hecho de estar perdidamente enamorado, y por consecuente perdidamente estúpido, no era una razón que se me antojara agradable.
Sabía que ya era tiempo de dejar las cosas a un lado… estaba, por supuesto, consiente de que ya no había nada que hacer, y mi deber, era simplemente seguir adelante, con todo lo que eso conllevaba.
Volví mi mirada hacia el armario de madera roja a un lado de la mesa de noche de mi habitación y sonreí nostálgicamente al ver el traje oscuro colgado en el pivote que salí de la madera.
Dejé salir un suave suspiro de mis labios cansados y me volví a recostar boca arriba.
Sólo unas horas… me di cuenta de que sólo tenía unas horas más para pensar en ella… y acabar con todo de una maldita vez. Por que estaba
decidido, esa sería la última noche, en que mis ojos y mi mente la recordarían. Incluso traté de convencerme de aquello, olvidándome, de que la razón estaba de más… era mi corazón el que nunca dejaría de recordarla.
o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o
(Sakura)
Bien, no era algo exagerado decir, que el aeropuerto de Hong Kong, era el aeropuerto más grande que yo había visto en mi vida… era enorme.. y yo, estaba por completo perdida a mitad de la sala de obsequios y recuerditos, a quien sabe cuantos kilómetros de la salida más cercana.
-Maldita sea!
El gemido salió de mis labios segundos después cuando observé mi reloj de pulsera.
El vuelo se había retrasado, y habíamos llegado dos horas más tarde de lo esperado… una tormenta nos había interceptado a mitad de camino. Eran las ocho de la mañana… y la boda era a las once. Y lo peor?
Estaba perdida… total y completamente perdida.
Me dieron ganas de azotarme la cabeza contra el poste más cercano, pero guardé la calma y giré de nuevo hacia la izquierda para salir de la tiendita de recuerditos, en la cual, había preguntado por la salida.
La mujerona que atenía la tienda, me había dado unas vagas señales… y ahora era mi turno de buscar la salida.
Comencé a caminar por los pisos relucientes hasta que, después de no se cuantos minutos, pude vislumbrar a lo lejos, una casilla de información. Rezando para poder comunicarme con la chica que atendía, llegué hasta la ventanilla.
La chica me recibió y sonrió de manera agradable.
Y diez minutos después, había salido del aeropuerto, con un mapa desplegable de casi un metro de altura.
Un hombre que tenía a su lado un taxi me hizo una seña para que me acercara al verme con el mapa.
-Japonesa?- preguntó en mi perfecto idioma, y yo asentí agradecida de que el supiera hablar japonés.
-Si.- asentí con ahínco mientras me alejaba el mapa del rostro. El hombre tuvo que esconder su sarcástica sonrisa y después me dijo con voz amigable.
-Necesita que la lleven a algún lugar… algún hotel?- preguntó segundos después.
Volví a martirizarme mirando el reloj de pulsera eran las nueve ya… si me daba prisa tal vez llegaría antes de que la boda comenzase.
-Conoce esta dirección?- pregunté después de que dejando el mapa a un lado, buscaba en mi "maleta" la invitación de la boda.
El hombre miró el papel de color pastel y asintió luego de algunos segundos.
-Está algo alejado del centro.- susurró abriéndome la puerta del auto naranja.
Me limité a asentir en forma de comprensión. Me di cuenta de que no podía hablar… ya me volvían los nervios.
-No va muy presentable para una boda.- me dijo el hombre con sorna, mientras ponía a andar el automóvil.
-Limítese a conducir, por favor.- solté molesta de que las ganas de vomitar me acudieran con tal fuerza.
El hombre soltó una carcajada y pisó el acelerador.
Y yo crucé los dedos…
"Dios, que llegué a tiempo por favor!"
o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o
-El que te la pases caminando no hará nada más que un hoyo en el suelo Tomoyo.- sostuvo el de ojos zafiro que miraba a su novia dando
vueltas como una posesa por el piso del departamento.- has estado así desde ayer por la noche.
-Pues que esperas?!... no puedo estar tranquila, y menos en mi estado, todo me parece más terrible. – gimió ella tratando de alisarse el cabello suelto, perfectamente peinado ya.
Eriol tuvo que aguantar una sonrisa, para no parecer desinteresado en aquello.
Después de unos segundos se levantó del sillón y se acercó a ella. Tomoyo no pareció darse cuenta de eso, hasta que la mano de él, recayó en su mejilla. Los ojos azules se abrieron por completo y la aludida lo miró sorprendida.
-Amor… todo va a salir bien, te lo prometo.- susurró contra su rostro el de cabello negro. Tomoyo lo miró por sólo segundos más, y luego sonrió.
-Tienes la habilidad de caerme como un sedante Eriol.- soltó suavemente mientras retenía la mano de él contra su mejilla.
-Que bien que tengo algún efecto en ti… me llevas ventaja, sabes?
Tomoyo se sonrojó sin poder evitarlo y trató de alejarse para poder seguir con sus caminatas rotundas. Pero Eriol la tomó de la cintura y sin decir nada la apretó contra él.
-Me debes algo… en la noche estabas demasiado inquieta, y no me dejaste hacer nada.
El alarido de sorpresa que la muchacha profirió le soltó una sonrisa a su novio.
-Eres un pervertido!- soltó tratando de alejarse de él.
-No me lo tienes que decir… eso lo sé de sobra.
Eriol se inclinó suavemente para alcanzar los labios de su prometida que estaba a punto de recibirlo con una sonrisa marcada en sus bellos labios.
RINGGGGG!!
-Si, diga?!
Eriol miró a Tomoyo que soltándose de su amarre había corrido a contestar el teléfono, y con una mueca de disgusto se apoyó contra la pared y se cruzo de brazos.
Tomoyo estaba demasiado ocupada para ver aquello.
-Hola querida!... como estás?!- la voz de Nadeshiko se escuchó por toda la habitación y Tomoyo se tuvo que separar el auricular del oído mientras sonreía.
-Hola Tía.- respondió suavemente mientras se sentaba en el sillón.
-Como te has sentido?!... Sonomi no deja de hablar de lo feliz que está por que ya va a ser abuela.
Tomoyo soltó una risotada y asintió como si Nadeshiko pudiese verla.
-Lo sé… estoy bien, no me he sentido nada mal, de hecho tengo la cita con el doctor el próximo martes. Y como están todos ustedes?- preguntó suavemente jugando con el cable del aparato.
-Todos muy bien, gracias. – Contestó su tía por el otro lado.- Sakura no me ha llamado… está bien?
Tomoyo se mordió el labio inferior y miró a Eriol por el rabillo del ojo, su novio estaba de malas ella lo podía ver a la perfección, cosa que le causo mucho gracia.
-Sakura está… está… en Hong Kong.- soltó al fin la de ojos azules.
-Ya veo…- le dijo su tía suavemente como si en realidad no estuviese sorprendida de ello.- espero que las cosas vayan bien esta vez.
-Sé que sí.- respondió Tomoyo con una sonrisa suave.- esta determinada a ir por él… y no creo que se de por vencida muy fácilmente.
-Me alegro, ya era hora no?... le hablaré al celular entonces en algunas horas para ver en que acabó todo… si te llama, dile que su madre aún esta viva y que me agradaría saber algo de lo que pasa en su vida.
-Pero si tú lo sabes todo tía.- la voz chillona de Tomoyo la hizo reír con ganas.
-No… no todo.- respondió segundos después antes de colgar el teléfono.
Tomoyo dejó el auricular en el aparato de nuevo y se levantó del asiento con cuidado mientras miraba a Eriol que trataba de disimular su enojo.
-Lo siento… tuve que… bueno es que pensé que era Sakura y…
Eriol le regaló una sonrisa leve y se encogió de hombros, para después alejarse de la pared y caminar hacia la cocina.
Tomoyo frunció el ceño y lo siguió lentamente.
-Estás molesto?- preguntó apoyándose en la puerta de la cocina. Eriol levantó la mirada y negó con suavidad.
-No… no estoy molesto Tomoyo… por que debería?- preguntó con una sonrisa sarcástica.- tal vez mi orgullo se sintió un poco cuando preferiste contestar al teléfono que dejarte arrastrar a la habitación por mi… pero, pues que se le va a hacer.- confió él con sorna, tomando un vaso con agua.
Tomoyo se sonrió y se acercó a él, tomando el vaso de su mano y colocándolo en la repisa a su lado.
-No eres lo suficientemente convincente Eriol.- soltó ella en burla y él abrió los ojos sorprendido.
-No lo soy?
Ella se contento con negar levemente y se alejó dos pasos de él, sin embargo los ojos zafiro relampaguearon y de un momento a otro Tomoyo estaba contra él.
Eriol la tomó con fuerza por la boca y la besó largamente. Como siempre ella se sintió desfallecer y tuvo que colocar las manos en sus hombros, mientras se acercaba más a él. Eriol gimió en su boca y segundos después la soltó.
Tomoyo lo miró con los ojos nublados y se inclinó de nuevo hacia él.
-Puedes hacer lo que quieras ahora…- susurró contra su oído suavemente mientras depositaba sus labios en la cálida piel de su mejilla.
Eriol rió levemente y la abrazó un momento después.
o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o
(Shaoran)
-Te ves genial!
Aquella afirmación me hizo volverme hacia la puerta de entrada de mi habitación. Lo ojos color avellana ya conocidos para mi brillaron cuando su dueña entró por la puerta de caoba.
-Aunque la corbata no está demasiado bien… deja que te ayude con eso.- susurró haciendo su cabello largo a un lado, mientras se acercaba y me hacia volverme hacia ella.
Mi hermana era mucho más pequeña que yo, tanto en estatura como en edad y aún así siempre me hacia sentirme avergonzado con sus comentarios. Había tenido esa habilidad desde siempre.
-Fanren… no deberías estar preparándote?... eres una de las damas de honor.- susurré cuando ella tomó con sus delicadas manos, la corbata gris entre sus manos y la anudaba según ella, mejor de lo que estaba.
Los ojos avellana me miraron con un dejo de tristeza en ellos.
-Estás bien?- preguntó interrogándome con la mirada.
-Perfectamente… solo… bueno la presión, eso es todo.
Mi hermana me acarició la mejilla con suavidad y me miró largo tiempo… sus ojos se entrecerraron cubriéndolos con sus enormes pestañas claras.
-Estás seguro que…
-Ya hablamos de esto… - solté con acento seco y la miré de nuevo tranquilamente segundos después.- donde está mamá, Fanren?
-Está hablando con el su chef… al parecer hay unos pequeños problemillas con el pastel de boda…
-Ah, si?- pregunté mirándome en el espejo por última vez, como si en realidad no me interesara demasiado saber el tipo de problemas de lo que hora mi hermana parloteaba sin sentido.
-Shaoran?
-Que pasa?- pregunté volviéndome mientras me pasaba una mano por el cabello.
-No… nada. Ya me voy… Ryusuke estaba buscándome.
Pude vislumbrar la preocupación en sus ojos y tuve que sonreír suavemente. Sin poder evitarlo tomé su mano antes de que saliera de la habitación.
Mi hermana se volvió y sus ojos avellana me miraron sorprendidos.
Me acerqué a ella y me incliné a su lado mientras depositaba un beso en su frente, después de hacer a un lado, algunos mechones de cabello que caían por su rostro.
Fanren me miró por unos segundos, y después se soltó de mi mano.
-No me gusta verte así.- susurró a mi lado, y yo sentí como si se me apretara el corazón más de lo que podía soportar, cuando sus ojos se nublaron por las lagrimas.
-Estoy bien.
-No… no lo estás Shaoran… solo intentas pretender que lo estás.
Su respuesta no me sorprendió… Fanren siempre había sido muy observadora.
-Pretendo muy bien… no te preocupes por mi.- solté apretando su mano antes de soltarla, y ella la deslizó por mi mejilla de nuevo.
-Eso es algo que nunca podría hacer.
Y sin más, se alejó de mí y salió por la puerta de mi habitación.
Dejé salir un largo y cansado suspiro… después me pasé una mano por el cabello y caminé algunos pasos hacia la salida.
La ceremonia se celebraría en la iglesia de la ciudad… y yo ya no estaba nada lejos.
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(Sakura)
-Que sucede?!- pregunté cuando el taxista se detuvo repentinamente, haciéndome casi chocar con el asiento de adelante.
Llevaba ya casi una hora de camino y aún no habíamos llegado a donde se suponía estaba la iglesia. Miré mi reloj de pulsera y maldije suavemente como sexta vez consecutiva en una hora.
-El tráfico esta muy pesado… es extraño, sabe?, normalmente en las mañanas a esta hora no hay tanto tráfico.
Clásico, pensé. Y es que era de verdad así como sucedían las cosas?... por qué demonios no se habían esperado para salir de su casa!!...
Yo ya estaba muy molesta… tenía la intensión de golpearme mentalmente tantas veces como fuera capaz.
Pero no me podía dar por vencida aún… había recorrido todas esas horas esperando verlo… y hasta que no lo tuviera en frente, segura de que él ya no me amaba, no iba a flaquear.
-No puede tomar algún atajo?!- profesé yo en voz aguda cuando el hombre hizo una maniobra con el volante y yo terminé chocando con la puerta a mi lado derecho.
-Lo lamento… ahora no puedo hacer nada.- me contestó desde adelante con un grito… todo el mundo estaba pitando como loco, como si eso, de alguna manera los ayudara a salir del atascamiento de autos.
-Si… me lo supuse.- gemí aterrada, sobando mi brazo herido. La calma, para ser sincera me duró poco… el tiempo pasaba más rápido de lo que yo hubiese deseado y nosotros avanzábamos a una increíble velocidad de un metro por hora!, o algo similar.
Dejé caer mi cabeza entre mis manos y traté de respirar y pensar al mismo tiempo en alguna forma de tranquilizarme.
Pero fracasé.
Mi mirada ya turbia por la necesidad de dejar salir el llanto de desesperación se volvió hacia el reloj, eran ya las diez y media… y yo estaba segura de que no iba a llegar en solo media hora…
-A… a cuanto tiempo esta la iglesia?- pregunté con la voz quebrada. El hombre miró rápidamente por el retrovisor para poder verme mejor y su rostro se desencajó cuando mis ojos comenzaron a llenarse de agua salada.
-Señorita… Dios!, que le pasa?!- preguntó dejando el volante por la paz, y volviéndose en el asiento para poder verme a la cara.
-Nada… es solo que yo… bueno… - ye entonces comencé a hipar… algo horrible, que odiaba que me sucediera. El hombre se inclinó más para tratar de escucharme mejor.- Dios!!- el alarido que solté hubiera asustado a cualquier ser vivo… pero ese hombre frente a mi, era la excepción.
-Pero que…
-Lo he arruinado… no voy a- a llegar a tiem-tiempo!!...
-A tiempo de que!?- preguntó el hombre volviéndose hacia el volate para avanzar unos metros antes de que alguien más se metiera en la fila.
-Shao-Shaoran…- gemí con el llanto a todo volumen.- no… no puedo…
-De quien demonios está hablando?!- preguntó de nuevo el hombre, y yo alcé la vista enfadada y a la vez completamente poseída por la desesperación.
-El hombre de quien estoy enamorada se va a casar!... sabe usted lo que eso significa!?
El taxista me miró con el ceño fruncido, como si en serio pensara que yo estaba completamente loca, cosa de la cual yo no le hubiera echado la culpa… y es que yo estaba loca… loca y miles de cosas más que preferiría no mencionar en ese momento en específico.
Me recargué en el asiento y apoyé la cabeza en la ventana mientras miraba el tráfico… las lágrimas salieron a chorros y yo gemí con cada una de ellas.
-Usted lo ama?- la pregunta tan certera me sorprendió y levanté la mirada roja, con el rímel corrido por todos lados.
-Si…- jadeé con nerviosismo, abrazando mi bolsa contra mi pecho.
-Entonces… que está haciendo aquí?
Bien… o era estúpida o él no me había comprendido… de que demonios estaba él hablando?!
-Que?!... cómo que qué estoy haciendo aquí?!, pues que demonios piensa que estoy haciendo aquí?!
El hombre se encogió de hombros con una sonrisa que me molesto de más.
-Que sugiere que haga!?... no puedo hacer nada ya!
El hombre me miró, como preguntándome si en realidad amaba a Shaoran de nuevo…
-Y bien?!... se le ocurre algo… porque si sólo quiere regañarme porque…
-Corra.- interrumpió simplemente.
-Que?!... que corra!?
Pero de que demonios hablaba?!... ni siquiera sabía donde estaba la iglesia!
-Hará máximo unos veinte minutos, si sigue por la calle de adelante hasta topar con un parque muy grande… tome a la izquierda luego y verá la iglesia… no es tan difícil.
Las esperanzas volvieron como bólido a mí. Lo miré levemente y me quedé pasmada.
-Pero que esperas niña!
Mis ojos se abrieron de repente con fuerza, como si se hubieran perdido los últimos minutos y asentí, para después volverme hacia la puerta y abrirla. Me detuve un momento y giré sobre mi pose.
-Gracias.- solté cuando ya salía del automóvil. El hombre me sonrió y me saludó por el parabrisas cuando yo comencé a correr por la acera.
Bien… ahora ya todo dependía de mí.
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(Shaoran)
La aglomeración de parentesco me había dejado ya sin energías… habíamos llegado ya hacía unos minutos a la iglesia y básicamente las dos familias comenzaban a acomodarse en las gradas, frente al altar.
Mi madre me miró y se acercó a mí con una sonrisa amplia.
-Te ves guapísimo Shaoran… que bueno que te esforzaste querido.- me susurró con una sonrisa tierna.
Hice un gesto de fastidio mal disimulado y me volví para ver a mi hermano a lo lejos, que con su sonrisa sínica me levantaba los pulgares en señal de buena suerte.
Me dieron ganas de golpearlo con fuerza… aunque sabía que lo único que mi hermano quería hacer, era hacerme sentir mejor.
-En donde están mis hermanas?- pregunté segundos después a mi madre que se había detenido para saludar a su cuñada.
-Las he mandado a acomodarse, pero te mandan decir que te desean suerte… esperemos que no te entre el pánico
-No me estás ayudando mamá.- contesté con una ligera sonrisa, cuando ella me miró suavemente.
-Lo siento querido, ya verás que las cosas irán bien.- la mano de mi madre apretó la mía y después se giró. Tenía un semblante cansado y demacrado… y eso también me tenía muy preocupado.
Me alejé de ella, y caminé hacia la puerta de la iglesia… me acomodé el cuello de la camisa disimuladamente cuando vislumbre a la enorme cantidad de gente que había ya en la iglesia.
Todo pasó demasiado rápido y de un momento a otro, estaban tocando el himno nupcial.
La gente se había puesto de pie en sólo unos segundos y entonces, el delicado brazo se coló por entre mi saco.
Me volví para verla, ataviada en su hermoso vestido de novia, sonriente y esperanzada, y entonces, se me revolvió el estómago.
Diantres.
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(Sakura)
Mi corazón estaba latiendo a mil por hora, cuando a lo lejos vislumbré el parque que el taxista había mencionado antes.
No me había detenido ni un segundo… no estaba consiente de nada, y al parecer, una fuerza completamente ajena a mi, me hacía moverme con la rapidez del viento.
Mis pasos se escuchaban con fuerza en el asfalto y mi respiración entrecortada podría escucharse a millas de allí.
Me detuve antes de que fuera a dar contra la reja del bellísimo parque frente a mi, entonces viré a la izquierda.
Allí estaba.
La iglesia se alzaba como una torre enorme… un rascacielos.
Tomé un poco de aire para poder emprender la última carrera…sólo esperaba tener voz, para cuando llegara a las puertas de la inmensa construcción eclesiástica.
Maldije cuando comencé a correr y mis piernas flaquearon por el cansancio.
Pero no me detuve… ni siquiera lo pensé y seguí corriendo.
Estaba más que segura que nada podría detenerme en ese momento… y en mi mente, supliqué al cielo, que Shaoran me esperase soltero aún.
Aquel pensamiento me hizo sonreír, entre las lágrimas y seguí corriendo.
Cada vez lo veía más cerca… ya no tenía forma de respirar por que mis pulmones estaban más que adoloridos, me ardía la garganta y me dolían terriblemente las piernas.
Me hubiera gustado tirarme a mitad de la acera, per aún así seguí corriendo.
Los metros iban disminuyendo y de un instante a otro, lo único que me separaba de aquello… eran las escaleras.
Di gracias a Dios, literalmente, de que fuera un tramo pequeño de escaleras, entonces, dejé caer mi "maleta" y choqué contra la puerta de madera. A lo lejos escuché la canción de nupcias y mi corazón se estrujo.
Y entonces, tomé aire y abrí las enormes puertas de roble. Con mucho trabajo si puedo agregar.
-Esperen!
Bien… no era una frase muy elaborada, pero yo no podía hablar demasiado ya.
Entonces, todo, absolutamente todo, se detuvo.
La música paró abruptamente cuando todos escucharon mi exclamación. Y absolutamente todos los presentes se volvieron con los ceños fruncidos y exclamaciones de sorpresa, que tuvieron que apaciguar al notar que estaban en la iglesia.
Y entonces… sus ojos chocolate se encontraron con los míos.
Estaba frente a mí… tan cerca, a sólo unos cuantos pasos, que no pude aguantarme las ganas de llorar y mis ojos comenzaron a derramar las mil lágrimas de nuevo.
El nudo que sentía en la garganta iba en aumento y era muy doloroso.
Shaoran me miró como si estuviera mucho más que sorprendido.
Y yo no pude decir nada más… sabía que todos estaban esperando a que yo dijera algo… pero la verdad es que las palabras no salían de mi boca.
"No te cases", quise decir con fuerza, más sin embargo el silencio estaba patente entre todos.
-Sakura…
Cuando él pronunció mi nombre, toda la sangre se calentó dentro de mi cuerpo y mis mejillas se sonrojaron sin que yo pudiese evitarlo.
-Sakura?- preguntó la voz aguda, a su lado. Shaoran rompió contacto visual conmigo, para observar a la chica a su lado, que lo tenía agarrado por el brazo.
Pero entonces… algo muy extraño paso.
-Pero que demonios pasa aquí!!
La voz masculina, que venía sólo unos pasos detrás de donde Shaoran y la chica estaban parados, me hizo salir de mi ensueño y fijar mi vista hacia donde el sonido se había levantado.
El hombre que había preguntado tal cosa, se había acercado a nosotros tres y se había quedado justo detrás de Shaoran y la chica. Su ceño fruncido estaba demasiado marcado para ser algo normal, y sus ojos estaban entrecerrados, como si no entendiera absolutamente nada de lo que sucedía allí.
-Que pasa?- preguntó de nuevo, un poco nervioso mirando de Shaoran a la chica.
-Es Sakura.- soltó la del vestido de novia.
-Quien demonios es Sakura?- preguntó segundos después el aludido con gesto de incomprensión.
-La novia de Shaoran.- respondió la muchacha de cabellos largos y ojos chocolate, después de soltarse de Shaoran, para tomar su velo y alzarlo por los aires, para poder ver mejor todo lo que sucedía.
-No es mi novia.- soltó secamente Shaoran cuando la chica a su lado habló.
-No sabía que Shaoran tuviera una novia.- respondió el otro muchacho detrás de él.
-Por que no la tengo, maldita sea!
El tono con que dijo sus últimas palabras me regresó a la realidad… Dios… no entendía nada… que demonios estaba pasando allí?!
Escuché que la chica decía algo más, y que Shaoran le respondía con tono cortante.
-No…
Eso fue lo primero que pude decir, desde que había llegado a la iglesia.
Y al escuchar mi susurro, todos hicieron silencio. Las miradas, todas, estaban sobre mí, y entonces me sentí avergonzada.
La atención de las tres personas frente a mi, me dejó sorprendida por un segundo.
-No… no vas a casarte?- pregunté en un leve susurro, mientras me tomaba las manos y las retorcía nerviosamente.
Shaoran me miró fijamente y mi corazón saltó como loco.
-No.- contestó segundos después… y yo me quedé callada.
-Ah.
Si bueno, eso fue lo único que salió de mis labios después de eso. Y fue entonces que en medio de tanta gente, una sensación extraña de inseguridad me embargó.
Estaba tan avergonzada… había interrumpido una boda que no era la suya… y bien, interrumpir cualquier boda estaba muy, muy mal… más cuando la persona a la que amas… no parece feliz de verte… ni siquiera un poco alegre… o esperanzada.
La mirada de Shaoran no reflejaba absolutamente nada.
Y entonces, me di cuenta de que tal vez, no necesitaba estar casado o estar a punto de hacerlo para no amarme…
Tal vez simplemente él ya no creía que valía la pena…
Y me sentí terriblemente mal con todo…
La gente me miraba como bicho raro por haber simplemente aparecido así, sin ningún aviso… o razón al parecer.
Y mis manos comenzaron a sudar por el nervio cuando el padre de la iglesia los llamó, para ver si podía continuar con la ceremonia.
-Yo… yo… lo lamento…- susurré sin más y me volví para salir corriendo de la iglesia… con el corazón roto, por segunda vez en mi vida.
Había sido una estúpida al pensar en que las cosas saldrían bien… maldición!!... por qué me tenían que pasar esas cosas a mi… que demonios le había hecho yo a la humanidad…
No recogí la mochila del suelo cuando salí de la iglesia, más caminé rápidamente hacia la entrada del parque a unos metros de la iglesia.
Entré por las rejas, abiertas al público en general, y caminé unos minutos sin en realidad fijarme a donde demonios estaba caminando.
Estaba tan avergonzada… y… terriblemente triste.
Me senté en una banca blanca, debajo de la sombra de un árbol de Sakura, y apoyé la cabeza en las palmas de mi mano. En realidad no necesitaba sombra… el cielo estaba bastante nublado y lo más seguro era que la lluvia no tardaría en aparecer.
-Dios santo…- susurré contra las palmas de mis manos.
Y es que la verdad era que… no tenía idea de que hacer en momentos como esos.
-Dejaste esto en la entrada.
Aquella voz me despertó de mi ensueño de tristeza y entonces una de mis manos voló hasta mi pecho.
Allí estaba él… justo a un metro de mí.
Shaoran tenía el cabello despeinado por el viento y me miraba de arriba abajo, como si no comprendiera mi razón de estar allí.
-Lo olvide.- susurré, levantándome despacio de mi asiento y mirando furtivamente hacia mi maleta.
El silencio se esparció como aire puro entre los dos. Yo no podía mirarlo a los ojos… no estaba segura de poder hacerlo.
Shaoran se pasó una mano por el cabello y frunció el ceño.
-Que estás haciendo aquí?
Su voz sonó suave, y a la vez insegura.
Tuve que tragarme el miedo y levantar la vista hasta que al fin, pude guardar contacto visual con él.
-Lamento haber interrumpido la boda de…
-Feimei… es mi hermana.
Diantres… había arruinado la boda de su hermana!!
-Oh… si…
Me quedé callada y traté de hacer que el mechón de cabello que caía sobre mis ojos, me dejara tranquila.
-Que estás haciendo aquí?- preguntó aún más sorprendido que antes y su voz tenía un tono de desesperación, que me hizo sentir aún más temerosa de decir lo que iba a decir.
-Yo… bueno yo…
-Tu que?... vamos Sakura, quieres hablar de una buena vez!- soltó él algo molesto.
Bien… estaba molesto… eso era algo por lo que yo no podía culparlo… tenía absolutamente todo el derecho de estar enfadado conmigo…
-Para qué has venido!?- preguntó una vez más tomando dos pasos hacia mi, pero cuando estaba a punto de tomar el tercero se regañó suavemente y se hizo para atrás.
Me sorprendí de aquello, pues al parecer no quería estar cerca de mi.. al menos no en ese instante.
-Yo……… quería pedirte disculpas… quería decirte que lo lamento mucho… yo…
Me detuve cuando la mirada de él me penetró por completo y comencé a balbucear.
-Es por eso por lo que estás aquí?... viniste a pedirme disculpas?- preguntó como si no pudiese creer aquello.
En ese momento me di cuenta de que no había empezado bien… de acuerdo, no era una buena idea decir eso…
-No!... bueno… no, yo…- Shaoran se cruzó de brazos y me miró interrogante.- no vine sólo por eso.
Él alzó una ceja y se cruzó de brazos, esperando mi respuesta.
-Quiero decir… que no viajé más de trescientos kilómetros, ni corrí más de doscientos metros… o arruiné la boda de tu hermana, sólo por que quería disculparme…
Shaoran me miró intensamente y yo bajé la mirada.
-Ah, no?... por qué estás aquí entonces Sakura?
-Por qué?... pues porque soy una estúpida… soy la tonta más grande de esta mundo Shaoran.- solté con lágrimas rebosantes en mis ojos verdes.
Los ojos miel se abrieron con sorpresa e incomprensión.
-Tengo que explicarlo…
Shaoran tomó otro paso hacia mí, pero yo lo detuve con la mano.
-Verás… un día, hace algún tiempo, pensé que había perdido mi oportunidad de ser feliz, cuando mi novio me dejó plantada en el altar… cuando Yamasaki me dejó… pensé que mi vida acabaría allí… y que nunca podría conocer a nadie más. Estaba tan segura de eso, que tejí una telaraña tan enorme a mi alrededor… en donde nadie más cabía .- me detuve cuando tuve que dejar salir un gemido, mientras mordía mi labio inferior.- pero llegaste tú. Y yo tenía miedo… yo no quería pasar por algo similar nunca más. Pero hiciste lo imposible… tú hiciste pedazos cualquier rezago de protección que me quedaba ante lo que me había sucedido. Estuviste conmigo… a mi lado… y yo ni siquiera me daba cuenta de lo que me estabas haciendo!... Y cuando me dijiste que me amabas… yo… ya no podía hacer nada para sacarte de mi cabeza… pensaba en ti todos los malditos días.. y me regañaba por hacerlo, por que sabía que eso no me iba a ayudar en nada… que eso nunca me llevaría a nada. Quería estar contigo pero a la vez sabía que no debía estar contigo…- me callé por unos segundos y tomé aire, mientras me secaba las lágrimas.- y entonces… sucedió. En un principio quería pensar, que habías sido tu quien me había seducido, que habías sido tu quien se había entregado esa noche por completo… pero estaba en un error. Fui yo. En ese instante te di todo… todo lo que era lo que fui y lo que soy… y cuando te fuiste… te llevaste mi corazón contigo, porque es
tuyo Shaoran… desde el momento en el que te conocí. Porque supe, en ese instante… que mi oportunidad de ser feliz aún no la había perdido… porque tú eres mi felicidad… porque te amo Shaoran… te amo… más de lo que me gustaría.
Me detuve de nuevo y lo miré a los ojos.
-No sé que más decir…- susurré yo pasando un mechón detrás de mi oreja.
Sin embargo él tampoco agregó nada.
Escuché sus pasos más claramente y fijé los míos en sus ojos miel que estaban ya a sólo centímetros de mi.
-Déjame ver si entendí.- susurró contra mi rostro.- tú,- su mano viajó hasta mi rostro y acarició mi mejilla suavemente. Su tacto me quemó y temblé sin poder evitarlo.- viajaste más de trescientos kilómetros, corriste mucho más de doscientos metros… y arruinaste la boda de mi hermana… para decirme que estás enamorada de mi?- su mano se detuvo un momento y entonces una pequeña sonrisa surgió en sus labios.- bueno… eso esta mucho mejor, que sólo una disculpa.
Mis ojos, que hasta ese momento habían permanecido cerrados ante aquella caricia, se abrieron repentinamente, y entonces me solté de su amarre.
-Te estás burlando de mi!
Shaoran se pasó una mano por el cabello, de nuevo y me miró por unos segundos.
-No, no lo estoy haciendo.- dijo suavemente él.
Me sonrojé sobremanera cuando lo dijo, y entonces él se volvió para caminar lejos de mí.
-A… a donde vas?!- pregunté sin moverme de mi lugar.
Shaoran se volvió con las manos en los bolsillos del pantalón de vestir.
-Es mi deber ocupar el lugar de mi padre en la ceremonia de Feimei… él está muy enfermo… así que… es mi turno ahora.- dijo él suavemente.
La preocupación en mi rostro se hizo demasiado patente y Shaoran se sonrió ligeramente.
-Está bien… se mejorará.- y entonces sin que yo pudiera hacer nada, su mano, tomó suavemente la mía, y me arrastró con él hacia la iglesia.
Me hubiera gustado abrazarlo, pero sabía que no era el momento oportuno…al menos no en ese instante.
Estaba algo triste al no obtener ninguna respuesta de su parte… pero no podía pedir el cielo y las estrellas al mismo tiempo… no eran fáciles de conseguir.
o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o
Me sentía tan chiquita, allí, en frente de todos esos desconocidos, que la verdad, el vaso que hasta ese momento había permanecido en mis manos… temblaba por doquier… al igual que toda mi pequeña humanidad.
La boda había terminado bastante bien… en ausencia de Shaoran, Ryusuke lo había hecho terriblemente bien, y el de ojos miel al final de cuentas no se había inmutado por estar al lado de su hermana… más se había quedado sentado junto a mi, al observar las miradas de todos posadas en mi.
No había visto a Shaoran desde que habíamos llegado a la enorme terraza en donde se iba a hacer la comida. El simplemente había desaparecido, y yo me había quedado rezagada a la mesa del ponche.
Pero no había otra opción.
Estaba tan ensimismada tomando de mi vaso y observando a la bellísima orquesta que tocaba en un palco, que no me di cuenta de que alguien estaba a mi lado.
-Hola…- susurró detrás de mí una voz por completo desconocida. Me giré rápidamente para verme observada por unos ávidos ojos negros. – Soy Tao.
-Un gusto.- contesté yo, estrechando la mano de el chico frente a mi.
-Así que… que entrada tan dramática!
Ante aquello, mis mejillas rebosaron del color de la grana.
-Quieres bailar?- preguntó cuando una canción lenta sonaba desde la orquesta.
-Eh… bueno yo…
-Lo siento Tao, la dama en cuestión, me prometió esta pieza.- giré sobre mis pies, para poder ver a quien pertenecía esa voz.
-Mala suerte… tal vez luego?- comentó el de ojos negros con un guiño, para después desaparecer entre la multitud.
Shaoran alzó su mano, para tomar la copa que aún conservaba yo, y la depositó en la mesa, pero yo me moví hacia atrás antes de que él pudiera sostenerme.
-Yo… creo que es mejor así… no estoy vestida para la ocasión y…
-Tonterías… te ves hermosa.
El color regresó a mis mejillas. Cómo podía decir que me veía bien?!... mis pantalones eran jeans!!... y bien, mi blusa era bastante bonita, pero por supuesto que no pertenecía a una boda así! Y ni que decir de mi cabello… era un total desastre.
-Vamos.- dijo él enlazando mi cintura.
-Shaoran, es en serio… me veo fatal!
La risa que salió de su garganta me dejó anonada por algunos segundos. Y es que era tan bella… me encantaba su risa… y el sonido de su voz…
-No, no te ves fatal… si te vieras fatal, la mitad de los hombre presentes no te mirarían como lo están haciendo ahora.
Me sonrojé aún más y su mano voló hasta mi espalda para acercarme a él. Cuando choqué contra él, mi aliento se perdió y me olvidé de cómo respirar.
Un escalofrío me recorrió cuando recordé la última vez que había estado con él… la última vez que había besado sus labios…
Supuse que a él le pasó lo mismo, porque de pronto, se inclinó suavemente hacia mí.
-No vas a presentarnos?
Shaoran dejó salir una risa grave, como si en realidad la interrupción no le importara demasiado… pero sus ojos decían todo lo contrario, cuando una de sus hermanas se paró a su lado.
-Tu debes de ser Sakura, verdad?
Yo asentí con suavidad y miré a la chica de ojos grandes y del mismo color que los de Shaoran. Sus espesas pestañas me dejaron atontada por un momento.
-Mucho gusto… estoy feliz de conocerte… soy Fanren.
-Mucho gusto. –respondí yo de la misma manera.
-Así que… eres la novia de Shaoran no?- preguntó pícaramente regalándole una mirada burlona a su hermano.
Yo estuve a punto de dar una respuesta afirmativa, pero lo que siguió, me acalló por completo.
-Ella no es mi novia Fanren.
Me quedé callada y la sonrisa desapareció de mis labios… si bueno… él y yo, en realidad no éramos nada.
Fanren miró a Shaoran con gesto de sorpresa, y entonces, la chica desapareció de mi campo de visión, cuando la mano del ambarino me haló para caminar lejos de allí y después de unos segundos, nos internamos en la pista de baile.
Me sonrojé de inmediato, cuando todos los presentes me miraban de reojo, y murmuraban cosas sin sentido… al menos para mí.
-No van a comerte.- susurró Shaoran con un tono gracioso, y entonces, sin que yo pudiese en realidad evitarlo, me enlazo hasta quedar contra él.
-Pues yo pienso todo lo contrario… y no puedo culparlos… de verdad.- agregué con un murmullo colocando con cuidado mis manos en las solapas de él.
Shaoran sonrió divertido ante aquello.
-Tu hermana se ve muy feliz.- dije suavemente mientras me movía al compás de la canción. La chica en cuestión, sentada en la mesa principal, comía del pastel que su ahora esposo compartía con ella, con una inmensa sonrisa.
Sentí que de pronto mis ojos comenzaban a nublarse… que hubiera sido de mi si Shaoran en verdad hubiera estado a punto de casarse?
Me respondí… no habría podido soportar aquello.
-Lo lamento tanto…- susurré sin levantar la mirada.
-Qué es lo que lamentas?- preguntó contra mi mejilla, mientras apretaba suavemente mi mano en la suya.
-No haberme dado cuenta… de que te amaba, antes… antes de que…
-No mandé una invitación para ti.
Ante aquello tan repentino, me hizo separarme levemente de él, para poder mirarlo a los ojos.
-Cierto. Tomoyo y Eriol fueron los únicos que recibieron.
-No sabía… quería… pero supuse que las cosas habían terminado demasiado mal entre nosotros… y que lo mejor sería cortar por lo sano… yo… no pensaba volver Sakura.
Un miedo enorme me embargó en ese instante… y tuve que aferrarme a él para no dejarme ir.
-Incluso cuando estaba muriéndome por dentro, yo no iba a volver a ti Sakura.- reflexionó suavemente.- no podría soportar el perderte de nuevo.
-Y yo no podía permitirme el perderte de nuevo.- susurré con los ojos llenos de lágrimas.- casi me dio un ataque cuando vi la invitación a la boda…
-Li y Hiu… deberías de haber pensado que había más de nosotros en mi familia.- comentó divertido.
-Es fácil para ti decirlo… en esos momentos, eras tu en quien pensaba a cada segundo.- recordé nostálgica, mientras dábamos una vuelta suave en el parquet.
Sus brazos se cerraron más entorno a mi cintura y yo me sentí como en casa…
Dejé salir un suave suspiro y me recargué contra él.
-Bueno… eso es algo bueno, ya te tocaba sufrir un poco, yo he pensado en ti cada segundo desde que nos conocimos.
Tuve que sonreír ante aquello.
-Es como si…
-Como si qué?- preguntó segundos después cuando no escuchó nada más.
-Como si te tuviera dentro de mi piel… y no pudiera sacarte… no quiero alejarme Shaoran…
-No tienes que preocuparte por eso… no voy a dejar que lo hagas.
Sus labios recorrieron mi mejilla con suavidad y yo temblé con fuerza.
-Te extrañé tanto… te has convertido en algo vital para mi…
-Quieres decir que no puedes vivir sin mi?- preguntó con una sonrisa y dejando caer otro beso, ahora, en la comisura de mis labios.
Cerré los ojos y recibí la descarga eléctrica que recorrió mi piel en segundos.
Me sonreí contra él y asentí suavemente.
-No vas a decirme nada?- pregunté separándome levemente para mirarlo a los ojos.
Shaoran me miró por unos segundos, que me parecieron interminables, entonces, sus ojos brillaron y tomó mi mano en la suya, con más fuerza. Después, la guió, hasta colocarla encima de su pecho. Lo miré sin comprender exactamente que era lo que hacía.
Me concentré un momento y pude sentir su corazón palpitando debajo de mi mano.
Shaoran se inclinó, reteniendo aún mi mano.
-Es por ti.
Esas tres simples palabras me dejaron atontada por un instante.
Y sin que, la verdad, me importara o no en dónde estábamos, o cuanta gente nos miraba, pasé mis brazos alrededor de su cuello y me puse de puntillas.
Después lo besé.
Mis labios entraron en contacto con los suyos cálidos y suaves de un momento a otro.
Shaoran reprimió un gemido y me retuvo por la cintura, después, con calma y pausadamente recorrió mis labios.
Intenté besarlo de nuevo como me hubiera gustado hacerlo, pero él volvió a las caricias lentas ahora si, con algo más de trabajo que antes.
Sabía que no podía simplemente abalanzarme sobre él en ese instante… no era correcto.
Pero no me importaba en lo absoluto
-Sakura… basta…- jadeó él contra mi boca, cuando intenté entrar un poco más.
Me negué a parar, incluso cuando estaba consiente de toda la gente a mi alrededor y de que estábamos en medio de la pista de baile… como podía él reprimirse!!...
Habían pasado casi dos meses desde la última vez que nos habíamos visto… y él no parecía demasiado afectado por eso.
Lo atraje de nuevo hacia mi boca, y entonces él se separó abruptamente. Sin que yo pudiera evitarlo, me abrazó con fuerza y me retuvo entre sus brazos por algunos minutos.
-Vaya fierecilla… tranquila o vas a acabar conmigo.- me dijo riendo a la vez.
Me sonrojé por su alusión y me molesté un poco de igual manera.
-Bien… si te molesta tanto que te bese, entonces no lo haré.- susurré contra su oído, después de pararme de puntitas.
-Tienes bastantes ganas de hacerlo, no?- comentó él con sorna, y yo me solté de su abrazo enfurruñada.
-Si tú no quieres besarme, no lo hagas entonces.- sostuve, cruzando los brazos en frente de mi pecho.
Algo pasó volando por la mirada del de ojos miel, que después de unos segundos se acercó a mí con determinación.
Pensé que iba a besarme.
Pero me llevé un chasco cuando él tomó mi mano y me alejó de la pista de baile
-A donde vamos?- pregunté suavemente. Shaoran no me respondió, más me guió por unos segundos. – oye…
Me quedé callada por un momento y seguí caminando entre la gente. Shaoran apuró el paso cuando salimos del lugar ocupado por todos los invitados y entramos al jardín, aún después de eso, Shaoran siguió caminando conmigo pegada a sus talones, hasta que vislumbré no demasiado lejos, la increíble mansión de los Li, en Hong Kong… y es que era INMENSA…
Cuando entramos por la gigantesca puerta de madera, un hombre mayor con una bella sonrisa, nos recibió.
-Que haces aquí Wei… no estabas en la fiesta?- preguntó Shaoran con una sonrisa suave, al hombre frente a él.
-No creo que sea mi deber preguntarle lo mismo a usted joven. Vine a recoger algunas bebidas.- contestó él, deteniéndose un momento para poder verme mejor, después se inclinó levemente.- buenas tardes.- saludó él con los mejores modales que yo había visto en el mundo.
-Buenas tardes… yo…mmm… soy Sakura, Kinomoto Sakura.- murmuré sonrojada.
El hombre me sonrió suavemente y asintió.
-Lo sé.- respondió mirando hacia Shaoran.- los veré después.
Le di una sonrisa, antes de que Shaoran me jalara hacia dentro de la mansión.
-Sorprendida?
-Algo… es… esto es enorme, estás seguro de que sabes a donde vas?... no quisiera terminar perdida en este lugar… alguna vez te perdiste Shaoran?
La risa de mi acompañante me hizo volverme.
-No… al menos no que yo recuerde… pero no me molestaría perderme ahora.- agregó con sorna.
Yo iba tan absorta en todo lo que observaba, que ni siquiera me di cuenta de a donde íbamos exactamente… no, hasta que sentí mi espalda chocar contra algo. Miré a mí alrededor, y sólo vi pasillo. Shaoran estaba parado frente a mí y me miraba extrañamente.
-En donde estamos?- pregunté cuando no escuché sonido alguno, ni siquiera a lo lejos.
Shaoran tomó el picaporte por detrás de mi espalda y le dio la vuelta suavemente. La puerta detrás de mi, se abrió y yo me volví para ver lo que me esperaba dentro.
Era una habitación.
Cielos…
La puerta se cerró detrás de mí, con un chirrido que me heló la sangre.
-En… en donde estamos?- pregunté con la voz entrecortada, cuando escuché sus pasos detrás de mi.
-Esta… es mi habitación.- susurró detrás de mí. Me obligué a no saltar por la sorpresa, más me volví y lo miré como si no comprendiera por que estábamos allí.
-Ah… es… linda.- informé cuando repasé el área sólo una vez.
Después, caminé por el piso de madera sin hacer ruido, y me detuve a un lado de la cama.
-Verde, eh?- pregunté volviéndome, cuando miré hacia las paredes de color verde oscuro.
Shaoran me sonrió y se encogió de hombros, para después acercarse unos cuantos pasos a mí.
No me volví… no sabía que era lo que él estaba planeando exactamente, y no quería terminar abalanzándome sobre él, cuando tal vez, no estaba buscando eso.
Shaoran se colocó justo detrás de mi, y una sensación muy extraña se colocó en mi estómago.
Miré por la ventana de la habitación hacia los árboles de Sakura, bastante frondosos por cierto.
-Ese árbol… no es típico de este lugar.
-No… pero siempre me han gustado, cuando era pequeño mamá me obligó a plantarlo.- susurró él, detrás de mí.
Nos quedamos callados así por unos segundos que me parecieron eternos… mi corazón latía con tanta fuerza, que supuse que él podía escucharlo a la perfección.
-Por qué… por qué me trajiste aquí?- pregunté suavemente, aún sin volverme.
Shaoran se inclinó posando después su frente contra mi cabello. Una de sus manos recorrió mi brazo tan suavemente que un escalofrío me atacó por completo.
Sin que pudiera evitarlo, me hizo volverme y encararlo, mientras mi espalda chocaba contra la pared levemente.
-Porque quiero estar contigo.- contestó mientras me acariciaba suavemente la mejilla y se acercaba a mí lentamente.
-Pensé que no querías besarme.- murmuré con sorna y algo nerviosa a la vez.
Shaoran se sonrió y se inclinó lo suficiente para quedar a mi altura.
-Es lo único que quiero hacer.
Le regalé una tímida sonrisa y me reí ligeramente cuando él hizo chocar su nariz con la mía.
-Y yo…
-Bésame.
Mi mirada verde, voló a la suya.
Un recuerdo nítido llegó a mi mente con rapidez.
El día en que él me había besado por primera vez… el día en que yo me había dado cuenta de que estaba total y absolutamente perdida…
Yo me había negado a creer que podría estar enamorada de él… e incluso le había negado ese beso, que después él se había cobrado bastante bien.
Me sonreí por unos segundos y entonces me empiné sólo un poco para poder rosar los labios frente a mi.
Cerré los ojos cuando me encontré con él… y un sentimiento que jamás había experimentado se coló dentro de mí.
Era tan profundo que hasta dolió…
Gemí cuando el nudo en mi garganta creció de manera impredecible y entonces, tuve que separarme de él.
Shaoran me había acorralado contra la pared y me miraba sin comprender que me sucedía.
Mi mirada debió decirle algo, porque sus ojos se abrieron entre confusos y sorprendidos.
Subí mi mano por su pecho y la detuve después en sus labios.
-Dios… te amo demasiado.
Los ojos miel se entrecerraron dulcemente y mi corazón brincó.
Sin esperar ya demasiado tiempo, alejó mi mano de sus labios y se inclinó para besarme con fuerza.
Lo recibí con el alma rebosante de sentimientos nuevos y me dejé rodear por él.
Sus brazos me apretaron un poco más y su boca, apremiante como siempre, exigió ahora mucho más de mí.
Shaoran rosó con la lengua mi labio inferior y después lo mordió ligeramente. Gemí en su boca y me decidí a internarme también. Solté las manos de su pecho y comencé una subida ascendente hasta entrelazar los brazos alrededor de su cuello.
-Dime que sientes.- insistí entre besos mientras internaba mis manos entre sus mechones oscuros.
No me contestó, más me tomó entre sus brazos de nuevo y siguió besándome con fuerza. Jadeé cuando me hizo quedar aún más cerca de la pared y me levantó por la cintura levemente. Me aferré a sus hombros como apoyo y me separé levemente mientras él dejaba vagar sus labios por mi rostro, mis ojos, mis mejillas, mis labios. Tuve que tomar un poco más de aire, cuando su lengua evitó el paso de sangre en la zona palpitante de mi cuello. Sus manos comenzaron a indagar aún más lejos de mi espalda y las mías se tensaron en sus hombros.
Recargué la cabeza en la pared, la sentía demasiado pesada ya, y solté un quejido cuando Shaoran mordió la base de mi cuello mientras internaba una pierna entre las mías para servirme como apoyo.
No supe cuanto tiempo pasamos así… supuse que fueron sólo algunos minutos, pero a mi ya me parecía demasiado… él había apartado mi blusa un poco más abajo del hombro y estaba bastante entretenido con eso, y yo mordí mi labio inferior… no sabía si estaba segura de aguantar algo así de pie.
-Llévame a la cama.- le dije suavemente, y el subió la mirada y asintió suavemente, mientras me tomaba entre sus brazos de nuevo y caminaba conmigo hasta el colchón de sábanas color crema.
Me recostó sin perder de vista mi rostro y después se inclinó un poco más.
Subí mis manos y acaricié su rostro por algunos segundos.
-Pensé que no volvería a tenerte conmigo.- susurró contra la palma de mi mano.
-Tendrás que tener cuidado, porque no voy a dejarte en paz.
Su sonrisa se volvió más hermosa que de costumbre y entonces se adelantó recostándose un poco a mi lado, y colocó su brazo en mi cintura.
Sus labios descendieron por mi cuello suavemente y se quedaron quietos por algunos minutos, mientras me sostenía contra él.
Respiré varias veces para poder recuperar el aire y después introduje una de mis manos en su cabello.
Estando así con él, me sentía tan completa… como si ese fuera mi lugar, a su lado y en ninguna otra parte.
Y entonces, lo comprendí… y me decidí para armarme de valor.
-Shaoran…- dije luego de algunos minutos en los que habíamos estado acostados ya. Mi tono algo inquieto, lo hizo desperezarse un poco y levantar el rostro hasta mi punto de visión.
-Que sucede?- preguntó con una ceja levantada.
-Necesito hablarte.- comenté tratando de sonar determinada… pero fallé miserablemente.
Las negras pupilas me miraron contrariadas y se levantó sólo un poco cuando yo intenté pararme de la cama.
-Necesitas hacerlo… justo ahora?- preguntó confundido cuando lo empujé suavemente y me separé de él.
Yo asentí y sonreí suavemente, tomándome las manos y haciendo extrañezas con los dedos.
Shaoran se quedó estático por segundos, entonces, se hizo a un lado y me permitió el paso fuera de la cama.
Me levanté con cuidado, pues la cama era muy alta, cosa de la que yo no me había dado cuenta.
-No sirve de nada si te quedas recostado así.- comenté siseante, y él se sentó derecho con un gesto divertido.
-Bien… jefa, de que quieres que hablemos?... para ser sincero me gustaría estar haciendo otras cosas más que hablar en este momento… pero te escucho.- comentó con sorna, apoyando las manos a sus costados en el colchón.
Me sonrojé como adolescente y me alejé unos pasos más de donde estaba la cama.
El ceño de Shaoran se marcó mucho más y me miró yendo de aquí para allá.
-Yo… necesito preguntarte algo.- solté acomodándome la blusa y el cabello.
-Adelante.
Me quedé callada un momento… luego proseguí.
Sus ojos miel me miraban entre divertidos y confusos y yo me puse aún más nerviosa.
-Yo… solía pensar que… sólo te había encontrado porque… era una coincidencia, sabes?- expliqué con una suave sonrisa.- el hecho de que a los dos nos hubieran dejado plantados en el altar… bien, en mi caso fue al revés… pero no cuenta.
-Por supuesto.- comentó él, apoyando la causa.
Le regalé una breve sonrisa y continué.
-Pero… no lo fue.
La sonrisa surgió ahora en los labios de él.
-Yo… sé que por alguna razón, debíamos de encontrarnos en ese lugar, sé que viniste a mí… cuando más lo necesitaba, y aún después, regresaste a mi vida. Sé… sé que tal vez cometí demasiados errores y que desperdicié demasiado tiempo. Sé que no quería aceptar el hecho de que por alguna razón… estábamos hechos el uno para el otro. Las cosas no han sido fáciles para ninguno de los dos… y sé que tendremos momentos difíciles aún. Pero también sé que tengo que decirlo, porque sé, que si no lo hago… me voy a arrepentir por siempre.
Shaoran estaba callado y me observaba con atención. Su ceño se frunció de nuevo y su mano pasó por su cabello en un gesto de confusión.
-Dilo entonces.- invitó segundos después.
Yo tardé un momento, luego asentí. Tomé unos pasos hacia adelante y lo miré fijamente. Sentí mi corazón palpitando aún más fuerte… como nunca en mi vida.
-Shaoran… - susurré cuando me detuve frente a él y alcé mi mano, para tomar la suya. –sé que esto suena raro pero…
-Sakura…
-Quieres casarte conmigo?- solté repentinamente antes de que él interrumpiera.
Los ojos del aludido se abrieron como dos platos. No supe en verdad cuanto tiempo pasé esperando su respuesta, pero luego de algunos segundos, él sonrió… y su risa no tardó en aparecer.
-Vaya…- dijo él entre risas y entonces yo me solté de su mano… se estaba burlando de mi?
O tal vez no me quería lo suficiente como para casarse conmigo…
Diantres… que situación vergonzosa.
-Bien… si no te agrada la idea, sólo tienes que decirlo y ya… no es necesario que te burles.
Shaoran dejó de reír de un segundo a otro y se levantó de la cama para quedar justo a menos de medio metro de mí. Retuvo mi mano entre las de él y se inclinó para quedar a mi altura.
-No… no es eso. Sólo estaba pensando en que debería de haber sido yo el que hiciera esa pregunta… no lo crees?
-Por qué!?... las mujeres tienen el mismo derecho de proponerse, que los hombres!
-Y yo aprecio que te quieras casar conmigo Sakura… pero esto no es nada romántico… donde queda mi propuesta entonces?!- señaló el graciosamente.
-Bien… en ese caso, veamos si puedes hacerlo mejor.- sentencié con mirada adusta y me volví para sentarme en la silla a un lado de la ventana, apoyé mis manos en mis jeans y lo miré fijamente.
Shaoran se sorprendió por la frase antes dicha y se paso una mano por el cabello.
-De acuerdo.- contestó él con una ágil sonrisa, después tomó algunos pasos cerca de mí, y yo me sonrojé.- pero no será aquí.
Lo miré extrañada, y entonces la sorpresa me invadió cuando él se desató la corbata y la pasó por encima de mi cabeza.
-Pero… que estás haciendo… Shaoran… no puedo ver nada!- gemí tocando mis ojos lo cuales estaban cubiertos por la suave tela.
-De eso se trata… bien… levántate, ven…
Me puse de pie, con bastante cuidado y el de ojos miel me rodeó con sus brazos.
Sentí sus labios chocar contra los míos con suavidad y luego él se alejó de nuevo.
-Tramposo.- susurré, e iba a continuar pero me interrumpí cuando me levantó en vilo.- Ah!
-No te voy a dejar caer… no seas escandalosa!- comentó él con acento burlón y yo me aferré a su cuello.
Sentí el suave balanceo de su caminar y me quedé quieta… que estaría tramando?
Estuvimos así varios minutos, hasta que por fin él aminoró la marcha e intentó bajarme. Gemí un poco al verme separada de él, pero aún así concedí su petición.
Me apeé torpemente y él tomó mi mano.
Sólo tuve que caminar unos cuantos pasos, pues entonces, después de sólo segundos Shaoran me hizo sentar en un banco… o eso creí.
-Bien… no tenía planeado esto… así que, haré mi mejor esfuerzo- comentó lentamente mientras me quitaba la venda de los ojos.
Cerré los ojos instintivamente cuando la luz caló en mis pupilas. Y cuando por fin pude ver… me quedé sin aliento.
-Dios…- comencé mirando hacia todos lados… estaba rodeada de flores e inmensos árboles bellísimos…
Ni siquiera papá tenía un jardín tan hermoso.
-Te gusta?- preguntó con una mano en el bolsillo y mirándome fijamente.
-Si… mucho.- afirmé sonriendo… y es que todo era magnífico… era el jardín más grande que yo había visto en mi vida. Shaoran se apeó un poco hasta un enorme florero, con rosas sueltas y tomó una lavanda.
Después se volvió y camino a mí de nuevo.
-Gracias.- susurré con las mejillas rojas, cuando tomé la rosa de su mano.
No supe por qué… pero me puse mucho más nerviosa de lo que había estado segundos antes.
-Sakura…
-Si?- pregunté como hipnotizada cuando él comenzó a inclinarse hasta mantener una rodilla en el suelo.
Su sonrisa se amplió y entonces, tomó mi mano desocupada con la suya. Sólo sentí un leve jalón cuando me encontré casi pegada a su rostro. Sus labios tomaron los míos sólo con un leve roce y yo me quedé estática.
-Te amo.- susurró contra mis labios, y volvió a colocar los suyos sobre los míos.- amo tu sonrisa.- continúo para después besarme de nuevo.- amo tu voz… y tus ojos.
Gemí cuando sus labios se hicieron más apremiantes y después volvió a separarse de mí levemente.
-Te amo porque eres graciosa… y a veces imposible de tratar.- agregó segundos después. Yo estaba a punto de replicar, pero sus labios me retuvieron de nuevo.- amo cuando te pones furiosa… y amo cuando ríes.- soltó él con una sonrisa.- amo tu nerviosismo y tus ganas de ayudar a todos… amo tus comentarios y la manera en que te sonrojas cuando estás conmigo.- susurró de nuevo y se inclinó para besarme una vez más.
Sentí que mi corazón se me salía del pecho y el pulso se aceleraba en mis venas.
-Amo tus labios y la forma en que haces que mi corazón se acelere cuando me miras…- sentí sus dedos recorrer mi rodilla y me quedé sin aire. – amo tus miedos y la suavidad de tu piel…
Me besó de nuevo y nos quedamos así por unos segundos.
-Te amo tanto que hasta creo que tu hermano me agrada.- agregó perspicaz, cosa que me hizo mucha gracia y sonreí en sus labios.- y es
por eso justamente… que no puedo estar sin ti… - soltó con seriedad y un brillo extraño en su mirada.- quiero pasar el resto de mi vida contigo…
Repentinamente mis ojos comenzaron a nublarse y no pude respirar.
-Cásate conmigo Sakura… - terminó mientras se acercaba a mis labios de nuevo.
Apreté la rosa en mi mano y la alcé para después colocarla en su cuello y acercarlo a mí con fuerza. Lo besé y me apreté a él reteniéndolo en el hueco de mis piernas.
-Si.- dije graciosamente apoyando mis labios en su cuello después de segundos. –si quiero!
-No tengo un anillo ahora pero…
-No es necesario.- comenté separándome levemente de él.- yo ya lo tengo.- solté con una sonrisa mientras metía mi mano derecha en la bolsa de mi pantalón.
Shaoran me miró confundido, pero la sonrisa no tardó en aparecer cuando vio el anillo salir de mis jeans.
-Lo sabías…
Yo negué levemente.
-No… no lo sabía. Lo supe hasta hace algunos días… cuándo compraste este anillo?- pregunté sonriendo suavemente.
-Hace tres años. Lo vi en una tienda y me gustó mucho… pensé que cuando estuviese casado con Yukari… tal vez a ella le gustaría… no como anillo de bodas, más bien como un regalo aparte. Pero tú no lo quieres Sakura.- se dijo seriamente y trató de tomarlo de mi mano.
-No!... si lo quiero Shaoran… quiero quedármelo.
-Preferiría comprarte algo que sea para ti…- sin embargo no pudo seguir hablando, porque lo silencié con un beso rápido.
-Es para mi Shaoran… lo sé.- susurré contra su boca levemente.
Shaoran me miró firmemente y luego tomó el anillo sin que yo pudiera hacer nada.
-Shaoran!...
-Dame tu mano.- soltó segundos después con una sonrisa. Y yo me quedé muda por un momento, luego asentí un poco y adelante mi mano izquierda. Shaoran deslizó el anillo en mi dedo y cuando lo tuve puesto, besó mi mano.
-Dios… a Touya le va dar un infarto.- comenté mirando mi mano con ternura. – Shaoran?...
-Que pasa?
-Me alegro de que Tomoyo vaya a ser mi dama de honor ahora.- dije con una sonrisa. Shaoran captó el significado implícito y soltó una carcajada.
-Pues yo me alegro de que Eriol esté planeando casarse con ella… así puedo pedirle que sea mi padrino sin preocuparme de que me vaya a quitar a la novia.- continuó riendo.
-Aunque no fuera así… eso no podría pasar.
-Ah, no?... por qué no?- preguntó bromeando.
-Porque eres tú con quien yo quiero estar… siempre.- contesté encogiéndome de hombros. Y sin que él pudiera hacer nada para impedirlo… que no iba a suceder, lo rodeé con mis brazos y lo besé de nuevo. Yo no podía ser más feliz en ese momento.
Y Shaoran se sonrió, cuando me senté en sus piernas y lo empujé hacia el césped con muchas intensiones en mente.
Owari!!
o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o
Quiero llorar!!
N/A: Bueno pues primero que nada… un gran saludo a todos!
Siento haber tardado algún tiempillo… pero la verdad es que me han dejado trabajo hasta por los lagrimales… así que no había tenido tiempo de subir el final, que por cierto espero que les haya gustado… aún no sé si voy a hacer el epílogo… tal vez más tarde lo haga, aunque a mi me gustó mucho así!...
Siento mucho también no haber podido responder a sus dos últimos reviews, pero eso no pasara ahora.
Les agradezco mucho todo el apoyo que me dieron en este casi año y medio de escribir… y quiero decirles que estoy muy contenta de poder contar con lectores tan lindos como ustedes. Y muy pacientes por cierto jeje.
Quería subir al mismo tiempo que el final, el principio de otro fic… así que pues se me hizo un poco tarde también por eso. Como sea, lo importante es que les haya gustado aunque sea un poco.
Espero que todos estén muy bien y que esta historia les haya brindado momentos muy felices… gracias por todo.
Chisaki-chan.
YuriKagome: Me fue muy bien muchísimas gracias por preguntar jeje… la verdad que trabajé mucho en las vacaciones, pero pues no había de otra. Espero que a ti también te haya ido muy bien. Buno pues primero que nada niña, sabes que aprecio mucho todo el apoyo que me diste desde el principio y espero que este chap te haya aclarado las dudas y que no estuvieses enojada con Shao por mucho tiempo jeje, pero más que nada espero que te haya gustado mucho!!... espero nos sigamos leyendo niña!. Muchas gracias y besos.
Celina Sosa: Hola muchachilla!!.. mil gracias por tu comentario, jeje, espero que este chap te haya sacado de tus dudas de una vez por todas! Jeje. Bueno pues espero tmb que ta haya gustado el final, me quebré el cerebro -… como sea, aquí termina esto, pero sabes que?... te agradezco miles y millones el apoyo de tu parte desde un principio, gracias por seguirme!
Te dejo muchos besos y buena suerte… hasta la prox!
Shaoran Vampire: Hola niño!... como andas?, espero que estes super bien. Bueno pues muchas gracias por las felicitaciones /-, la verdad es que si le doy con todo y me gusta que las personas que lean se sientan igual -. Lamento mucho no haber puesto lemon en el chap como me lo pediste jeje… pero las cosas se salieron un poco de control y terminé escribiendo muchísimo más… pero espero que aunque sea te haya gustado un poquitín. Te agradezco mucho todo el apoyo brindado y las porras que me das. Espero nos sigamos leyendo pronto vale?!... besines y saludos! Chsa
Sakura-dlpm: Te sientes parte de la historia?!,… eso es genial amiga, es lo mejor que me puedes decir, pues cuando yo leo me enknta que suceda eso jeje. Espero que no te haya causado demasiada tristeza el chap anterior y que este te haya gustado aunque sea un poco… créeme que mi cerebro esta seco ahora jeje. Muchísimas gracias por tu comentario y tu apoyo. Te mando muchos saludines vale?! Espero nos sigamos leyendo muchacha. Besossss
Tinavb: Ya ves que Shaoran no tramo nada.. el pobre estaba que se lo llevaba el diablo jeje. Pero pss así es la vida. Espero que te haya gustado el chap aunque sea un poco y que el final haya estado lindo a tu gusto. Te agradezco todos los reviews y el apoyo que me has dado durante estos chaps!!... gracias por todo y espero que nos sigamos leyendo niña, vale?... cuidat muchoteeee.
Shiriko Sakura: Pensé seriamente en embarazar a Saku… pero luego pensé que con la pobre de Tomoyo era suficiente jeje, pero bueno, espero que este chap tehaya gustado aunque sea sólo un poco… e esforcé mucho … y que decirte muchacha?.. gracias por todoooooo tu apoyo niña… me has seguidodesde hace mucho y te lo agradezco de corazón… aquí ando para lo que sea vale?... espero que nos sigamos leyendo. Besooooossss.
Cainat06: Jeje… ya ves como las cosas en realidad no sucedieron como todos esperaban ne?... y que Shaoran no era tan malo.. jejejeje. Bueno pues chica, muchas gracias por tus comentarios, me enkatas por que siempre me haces reír mucho jeje. Gracias por todo tu apoyo y por leerme, espero que sigamos en contacto!! Muchísimas gracias, te mndo besosssss…
Beatriz Ventura: Me aocrdé de ti estas vacaciones, por que tuve una compañera Bea jeje… buee me fue bien. Mmm… jeje, ya ves como salieron las cosas al final, espero que no te haya dado un atak jeje, como sea, muchísimas gracias por tu apoyo niña, cuidate mucho, espero
que el chap te haya gustado y si no, pues de todas formas se vale decirlo jeje, Te mando muchos besos y espero nos sigamos leyendo!!
Rosh Bernal: Hola muchachisha… como tas?... espero que bien, y pues no… obvio no iba a dejar mi querida historia sin final jejeje… imagina, me cuelgan!!, si de por si… ¬¬… mm, espero que el final te haya gustado aunque sea un poquito y que no te hayas enojado mucho con Shao jeje. Bueno pues, muchas muchas gracias por tu apoyo niña, tu tmb eres de las que me han seguido desde hace mucho, muy fiel … jeje, te mando muchos besos y saludos y espero que nos sigamos leyendo vale?!
Magotito chan- Yo estoy de acuerdo con eso de los paramédicos.. jeje, tus comentarios siempre me hacen reír, eres una super chava, gracias por todo. Espero que te haya gustado el final y que no hayas quedado decepcionada JEJE. Buee… te dejo, pero espero que nos sigamos leyendo vale?... te mando besos y miiiiiiiiiilll gracias por tu apoyo!!
Gabyhyatt: Ya ves que no se olvido de ella jeje, y que las cosas al final pues medio que se arreglaron, espero que te haya gustado el chp y te agradezco todo este tiempo de apoyo, muchas muchas gracias. Te dejo besos y saludines!! Cuidat.
Naruko: Te comprendo.. he leído muchas historias medio fatales, pero no cabe duda de que hay muchas muy bellas, me enkantaría unirme a su grupo, tal vez ahora estoy un tanto ocupada y tener que actualizar en dos lugares será un poco trabajoso, pero lo intentaré, lo prometo vale? Por otro lado, todos mis lectores están por acá, así que tendré que avisarlos… no me gustaría dejarlos solo así -. Muchas gracias por tus felicitaciones niña y por tu comentario en si. Espero que estés super bien, y me mantengo en contacto por cualquier cosa. Besos y saludos. Chisa.
Elisa-01: Muchas gracias por eso!... me alegro de que te gusten tanto mis historias jeje, muy pronto publicaré otra y me enkantaria que estes al pendiente vale?, espero que el chap te haya gustado aunque sea un poquitín jeje. Gracias por tu comentario. Muchos bsssssooooooossssss.
Angel Zafiro: Espero sinceramente que no me estes odiando… la vdd eso me dolería mucho jeje, considerando las agraviantes. Siento haberles hecho sufrir tanto, pero ese es el trabajo de la autora uu. Muchísimas gracias por todo tu apoyo todo este tiempo niña, eres guay!, te mando un besote y espero que nos sigamos leyendooooo!! Saludos
Haruko Hinako: Será por que en musho fics al final el chico termina queriendo casarse con alguien más… jeje, pero ya ves que me las arregle para hacerlo diferente jajajajaj. Muchas gracias por tus comentarios niña, espero que estés muy bien y que nos sigamos leyendo!!, te mando besos y saludos!
Lorena: A ti no te había leído jeje… andabas escondida eh?! Jeje… ea, muchas gracias por las felicitaciones, que bueno que te gusta la historia, y espero que este chap te haya gustado tmb igual. Espero recibir más comentarios tuyos niña, cuidate mucho y gracias.
Himenita: jeje, que bueno que pienses así, la vdd es que es verdad, creo que este chap es el más especial de todos… espero que en seio les haya gustado auqnue sea sólo un poquitín!... sabes que te agradezco de antemano todo el apoyo que me has dado niña, me llevas leyendo desde hace mucho tiempo y eso me hace muy feliz, espero que sigamos así y que estés muy muy bien vale? Cuidate mucho, te mando besos y mil graciasssss.
Kamille-newtype: Si, estoy de acuerdo contigo, el monologo de saku y tomo, me hizo casi llorar, lo disfrute tanto escribiéndolo como leyéndolo de nuevo jeje. Y ya ves que las cosas al fin se arreglaron jeje, espero que te haya gustado el chap aunque sea sólo un poco, muchas gracias por tu comentario, te mando besos y saludines!!
LMUndine: Hola niña, como tas?... espero que ya no estés enojada con Shao, no era culpa del pobre jeje, pero bueno, espero tmb que el chap te haya gustado -… si tienes alguna queja, tu dime jeje… los tomatazos se aceptan jeje. Mil gracias por tua poyo, te mando besos y saludos, nos seguimos leyendo!!
Yequita: Jeje, bueno menso mal que no estabas enojada… ya muchos me traían a punto de degollar jeje. Buee, espero que el chap te haya gustado mucho y que ahora no lloraras tanto niña jeje. Te mandoun besote, cuidate y espero nos sigamos leyendo. Besines.
Sakuli: Si, muchas me dijeron que se imaginaban eso, pero pues ya ves, que las cosas no salieron así jeje… menos mal eh? Espero que te haya gustado el final, auqnue sea un poquitín, por que me esforcé mucho por sacarlo. Te mando un beso y un saludo grande… espero nos sigamos leyendo. Chisa.
Hinangel07: Lamento la tardanza, pero espero que tmb esta espera valiera la pena… jeje. Te gustó el chap niña?... espero que si, con mucho cariño para todos. Como sea, te agradezco muchisisisisisismo todo el apoyo brindado desde hace tiempo, gracias por seguirme y darme ánimos, Te mando un beso y espero que nos sigamos leyendo!! Cuidat
aLeirBagPotteR: jeje, ya ves que la zorra esa, era le hermana… buu no se la esperaban eh?... bueno, muchas gracias por tu comentario, espero que el chap, te haya gustado un poco al menos. Espero que nos sigamos leyendo, gracias por todo el apoyo!!... besinessss, y saludos. Suerte en tus clases, échale ganas!!
HaRuNo-SaMy: Jeje, si me fue muy bien muchísimas gracias. Sorry por lo del chap anterior, no quería que te sintieras tana abatida amiga jeje, pero pss ya ves que las cosas mejoraron al final no?.. espero que te haya gustado este si, al menos jeje. Te mano un besote y te agradezco el apoyo, espero que nos sigamos leyendo!!
Amaatista: Si, muchas gracias, las disfruté al cien la vdd. Espero que tu tmb. Bueno, pasando al fic, espero que no te me hayas puesto muy loca con el anterior, ya ves como se arreglo?.. jeje, muchísimas gracias por todo tu apoyo, y espero te haya gustado el final, vale?.. muchos besos y slaudines. Chisa
Astalina: Hola!... vaya… gracias! Jeje, no se ni que decir /-, por supuest que me encantaría ayudarte, si me pudieses pasar tu correo… o si estás registrada en la pag, dime donde y lo busco… la vdd hace poco me metí para ver que leía… pero no vi el tuyo… igual necesito lentes jeje, sólo dime donde esta… específicamente y yo lo checo con gusto!... muchas gracias por las felicitaciones y mucha suerte con tu fic. Espero que el final te haya gustado. Besos y saludossss.
wousssuu00mrl: Woras… tu Nick esta algo complicado jejej… me tardé algo en escribirlo. Buee, muchas gracias por tu comentario, me hiciste reír mucho jeje… con eso del gansito jajajaja… lo siento, ando simple y muy feliz, por que terminé mi cuarto fic. Espero que te haya gustado el final. Te mando saludines, espero nos sigamos leyendo.
Gracias también a KaryAsakuraKCullen, Kantia, ayameli, yulimoore, aerisgoddes , xime, kira kaimkaze y a las chicas que no pudieron dejarme sus reviews el chap pasado y por consecuente no pude contestar, pero que tmb me han apoyado mucho mucho!... gracias por
todo!!
LOS QUIEROOOOO
