Capítulo 4
Peleando por la vida
Bloque 3
Adiós, mi amor
Una vez que Dark Danny fue derrotado, Danny, Sam y Tucker se ocuparon de sacar las cajas de encima de Florencia. Cuando terminaron de hacerlo y Danny la vio echada en el suelo con un poco de sangre cayendo por la comisura de sus labios, se sintió desfallecer.
No podía verla en tal estado, le desgarraba el corazón. Enseguida estuvo descubierta, Danny se arrodilló a lado de ella, con un pañuelo limpió la sangre que Florencia tenía en la cara. Colocó una mano sobre la mejilla de Flo y con la otra le acarició el pelo, llamándola, tratando de q retorne a este mundo.
-Flo… Florencia… Florence… Flo…-llamaba Danny lentamente con lágrimas en los ojos.
Florencia abrió los ojos, miró un poco a su alrededor y luego centró su mirada en Danny. Este tomó con ambas manos la de ella pero inmediatamente llevó su mano devuelta hacia la cabeza de Florencia y siguió acariciándola.
-Flo…- exclamó Danny emocionado al verla viva.
-Danny-dijo en un suspiro Flo-. Me temo que la vida me está abandonando.
-No-negó Danny-. No…
-La siento irse lentamente de mi cuerpo.
-No-siguió negando Danny-. ¡No!
-No puedes hacer nada, Danny-dijo Flo-. Igualmente fue mi decisión.
Danny la miraba de una manera en que no hay palabras por describir. Con sus ojos quedaban a l descubierto sus emociones. El amor que sentía por Florencia era inexplicable, sólo sus ojos permitían saberlo. No quería que se fuera y lo dejara solo. Si se iba, le desgarraría parte del alma, dejándole un gran vacío. "No me abandones" comunicaba Danny con sus ojos "No me abandones".
-Sabía que si te salvaba, yo moriría- dijo Flo a pesar de que le estaba costando hablar-. Pero no m importó, al igual que ahora. Vivir sin ti sería peor que estar muerta. Vivir sin ti no sería vivir.
-Pero yo tampoco podría vivir sin ti-dijo Danny y luego en voz más baja agregó-. No te vayas…
-No, Danny-dijo flo-. Este era mi destino. Tu destino es otro. Cuál no sé. Pero sé que tu destino no es morir ahora.
Mientras esperaba a la muerte llegar, una gran paz invadió a Florencia. No había nada que la preocupara, ni nada de que se arrepintiera. Sólo se lamentaba porque sabía que Danny iba a sufrir.
-¡Qué pena que no pudimos estar más tiempo juntos, Danny!-dijo Flo.
Una lágrima silenciosa corría por el rostro de Danny. No podía soportar que se fuera a ir. No podía soportar que no fuera a verla más.
-Danny…-suspiró Flo.
Florencia apretó un poco la mano de Danny. Luego aflojó ligeramente la presión y se dispuso a mirarlo. Aquellos ojos reflejaban el más profundo de los amores. Con aquella mirada Florencia le expresaba a Danny todo el amor que sentía por él. Las palabras sobraban.
En un instante, el anillo de Florencia brilló y luego se apagó. El anillo que Danny se había puesto brilló en cuánto se apagó el de Florencia y volvió a apagarse. La presión de las manos desapareció. La mirada de Flo quedó perdida. Danny se dio cuenta de aquellos cambios en flo y empezó a llamarla.
-Flo… ¡Flo!
Pero Flo no respondía. Danny comenzó a desesperarse.
-¡Flo! ¡Flo!- llamaba cada vez más fuerte Danny.
Pero Florencia no podía responderle.
-¡Flo! Flo… dijo finalmente Danny y comenzó a llorar.
Había comprendido aunque su corazón se empecinaba en negarlo, de que había muerto. Danny lloró amargamente. Primero se quedó llorando agazapado sobre el cuerpo de Florencia. Pero llegó un momento en que no daba más. La pena era demasiado intensa, demasiado profunda. Tomó el cuerpo de Florencia entre sus brazos y la abrazó. Hamacándose siguió llorando.
Aquella chica que desde que llegó le había cambiado todo. Aquella chica a la que había llegado a conocer tanto. A la que llegó a amar tanto, se había muerto. Se había ido. Nunca más iba a escuchar su risa. Nunca más iba a perderse entre sus brazos. Nunca más iba a poder mirarla a los ojos y ver aquella profunda mirada de amor. Nunca más.
Esas dos palabras le destruyeron el corazón. Eran dos palabras demasiado fuertes, demasiado crueles, demasiado reales. Tan repentinamente como se introdujo en su vida, ahora se había marchado. El saber que todo había terminado lo devastaba.
Poco a poco las lágrimas se fueron secando. Poco a poco el llanto se fue extinguiendo. Danny quedó sentado con el cuerpo de Florencia contra su pecho hamacándose ligeramente. A su lado estaban sus amigos, brindándole su silencioso apoyo. Sam y Tucker también lloraban aunque no tan amargamente como Danny.
Danny ya no lloraba, salvo alguna que otra lágrima se le escapaba. Su mente ya no pensaba en nada. Todo estaba en blanco. Aún estaba terminando de caer en lo que había pasado. Terminando de caer en la verdad.
Florencia Black, Florence Clockwork había muerto.
