Capítulo 6

De vuelta a la vida

Bloque 2

El verdadero destino

El tiempo comenzó a correr hacia atrás. Danny vio a su vida retroceder ante sus ojos. Se vio a si mismo en el suelo sobre un charco de sangre que se reducía, se vio también ayudar-aunque en reversa, por supuesto- a varios fantasmas. Era inquietante ver su vida de ese modo, desde una perspectiva completamente diferenta a la que solía verlo.

Entonces llegó la parte en que Danny salió del deposito abandonado con el cuerpo de Flo, cuando se quedaron dormidos. En el mismo momento en que Flo volvía a estar con vida, cuando en realidad moría, su espíritu fue como succionado por el cuerpo echado en el piso. Florencia estaba de nueva viva, pero no salvada todavía. Clockwork detuvo el tiempo cuando Florence corría para salvarlo.

-Ahora es cuando debes intervenir-dijo Clockwork-. Cuando las cajas estén a punto de aplastarla, tú debes volverte intangible para que nada le pase.

Danny asintió y miró a Flo detenida en el tiempo. Vio la determinación en sus ojos. Él debía contagiarse de ese valor. Un valor que es provocado por el amor. Aunque ese valor es más fuerte cuando no es predeterminado, cuando todo pasa en cuestión de segundos. Cuando todo es más lento, cuando se tiene tiempo de pensar es cuando se siente miedo. Pero él podía hacerlo. Debía hacerlo.

-Pero debes tener cuidado-le advirtió Clockwork-. No debes dejar que tú o tus amigos o Dark Danny vean que se salva. Debes dejar que el resto siga como esta. Sino puede que no llegues a derrotar a Dark Danny. Ya has visto una vez lo que puede pasar si intervienes con el tiempo- Clockwork miró a Danny-. ¿Estás listo?

Danny cerró un instante los ojos para acumular valor internamente. En cuanto sintió que había acumulado el suficiente, abrió los ojos y mirando a los de Clockwork asintió. El fantasma del tiempo dejó que este siga andando como siempre.

Danny esperó invisible y en cuanto las cajas comenzaron a caer, tomó a Florencia y la volvió intangible. Pero no fue lo suficientemente rápido. Una caja llegó a pegarle en la frente, desmayándola. Danny la dejó a un costado, donde quedó medio oculta entre las sombras.

Pero el Danny del pasado, él mismo que Dark Danny quería matar, no había visto que Flo se había salvado. Furioso arremetió con un Loveshoot a Dark Danny que nuevamente dejó de existir. Luego Danny, Sam y Tucker escarbaron entre las cajas, pero lo único que encontraron fue el piso de cemento.

-¡Aquí no está!-exclamó Sam.

-¿Pero entonces dónde está?-preguntó Tucker.

Danny no entendía si no estaba allí, dónde. Flo estaba sin energías fantasmas así que no pudo haber hecho nada para salvarse. Preocupado como estaba ante la ausencia de Florencia no detectó el pequeño vaho azul que salía de su boca, que se percataba de que aún había dos fantasmas más en la habitación. Desesperado miró en derredor, pero sin embargo la desesperación no le permitía ver bien. Después de que su mirada pasó por allí tres veces, la encontró. Entre las sombras, echada en el suelo y al parecer inconsciente, se encontraba ella.

Preocupado corrió hasta ella y la tomó entre sus brazos. La acarició, llamándola, tratando de que retorne a este mundo. Florencia abrió los ojos.

El tiempo se detuvo una vez más.

El Danny actual miró a Clockwork, que le dijo:

-Ahora debes fusionarte con tu pasado. Ve y métete en el cuerpo de tu otro yo. Ve, hazlo.

Danny tratado de no pensar para que no le agarrara miedo y confiando en Clockwork, hizo lo que este le indicó. Pasaron unos breves segundos de dolor en el Danny actual y el Danny pasado se fusionaron. El collar quedó metido dentro de Danny pero ese era un detalle menor. En cuanto Danny estuvo bien levantó la vista y miró a Clockwork a los ojos.

-¿Y ahora que pasará? ¿Qué pasará contigo?-preguntó Danny.

-No lo sé, Danny-un dejo de temor asomaba en la voz de Clockwork-. Por favor, te pido, sin desear que esto sea una carga para ti, de que la cuides. No te pido que hagas algo que no quieras, si en algún momento quieres cortar con ella, está bien, es normal, es compresible. Y en caso de que no… de que no esté, dile que la amo y que fue lo mejor que me pasó tanto como en muerte. Ahora tú, debes seguir tu vida natural.

-Pero…-dijo Danny queriendo agregar algo.

-¿Pero qué, Danny?-preguntó Sam.

El tiempo continuaba su curso nuevamente. Una vez más todo volvía a ocurrir, pero con ciertas diferencias. Esta vez ninguna caja había caído de manera fatal sobre Florencia. Esta vez ella no moriría. Danny volvió a lo que ahora era su realidad.

-Nada, Sam, nada…

Danny miró a Florencia que ya estaba lentamente entrando en sí. Flo volvió a cerrar los ojos un segundo y se sacudió ligeramente la cabeza y volvió a abrirlos. Al hacerlo el primer lugar en dirigir la mirada fueron los ojos de Danny. Luego quedó con la vista perdida unos segundos. Cuando volvió a estar presente pronunció dos palabras.

-Gracias, Danny…

-¿por qué?-preguntó Danny aunque en su interior ya sabía la respuesta.

-Gracias por amarme. Gracias por amarme lo suficiente como para arriesgarte por mí.

-No, Flo-dijo Danny dulcemente-. Tú me salvaste la vida a mí y yo no hubiera podido hacer nada de no ser por tu padre.

-Pero aún así te arriesgaste.

-Pero… ¿de qué están hablando?-preguntó Tucker confundido.

Tanto el como Sam, obviamente, no tenían la menor idea de lo que ocurría. Para ellos jamás había habido un funeral, jamás Danny había acudido en busca de Clockwork. Para Florencia, teóricamente, tampoco, ella ahora jamás había llegado a morir. Pero ella contaba con sus visiones. Eso era algo que aún conservaba, y que aunque ella no lo sabía, a partir de ahora, era lo único aparte de sus memorias y las de su madre que demostraban que era hija de Clockwork.

-Es algo largo de explicar y que merece ser bien contado, por lo tanto deberán saberlo más tarde. Quizá mañana.

-Está bien-dijo Tucker.

Flo empezó a levantarse. Danny con temor seguía sus movimientos con la mano, en caso de que llegará a caer. Ya estaba prácticamente erguida, cuando trastabilló un poco, pero tanto porque Danny la sostenía y que ella recuperó el equilibro pronto, no cayó al piso.

-¿Te encuentras bien, Flo?-preguntó Danny.

-Si- lo tranquilizó Flo-, sólo estoy un poco mareada tras haberme desmayado. Creo que habría que ir afuera y ayudar a los demás.

-¿Qué demás?-preguntó Danny confundido.

Las experiencias del último par de horas, desde que la flecha atravesó su corazón le habían hecho olvidar que sus enemigos fantasmas lo habían ayudado a enfrentarse a Dark Danny.

-A los fantasmas que te ayudaron a frenar a Dark Danny.

-¡Oh! Tienes razón-exclamó Danny cayendo de golpe.

A la memoria le volvieron los recuerdos de todos los fantasmas a los que ayudó antes de ir al fatal castillo.

-¡Transformación!-dijo Flo para poder ayudar mejor a los fantasmas.

Unas chipas celestes recorrieron el cuerpo de Flo, a quien le atravesó un espasmo de dolor. Se encogió sobre si misma y luego comenzó a erguirse lentamente, con temor de que si se movía muy bruscamente se repitiera el dolor.

-¿Flo, estás bien?-preguntó Sam.

-¿Qué fue eso?- dudó Tucker.

-¿Sabes que fue lo que te pasó?-le preguntó Danny.

-No sé…-dijo Flo pensativa-. Espero que sólo sea que estoy agotada. Más me vale descansar antes de transformarme otra vez. Pero aún así vayamos a ayudar a los que nos ayudaron previamente.

Una vez que todos los fantasmas fueron devueltos a la Zona Fantasma y puesto a buen recaudo y que cada uno de los chicos estuvo de vuelta en su casa, Danny se puso a pensar con lo que le había pasado a Flo al querer transformarse. ¿Acaso no sería que lo que había vivido y lo que había pasado después de morir le había afectado en alguna manera en su pasaje a fantasma? Aunque muchas veces se había quedado sin energía fantasma, sobre todo después de un lamento fantasmagórico, pero jamás le había producido más que un dolor de cabeza e impedirle transformarse.

Pero sólo había alguien que podía resolverle esa duda. Pero no sabía que había pasado con él. Quizá aún conservara sus poderes o por lo menos seguiría "vivo". Con esos dilemas dando vuelta en la cabeza se durmió.

Al día siguiente tras una breve visita a Flo, donde la vio dormir plácidamente, y de donde se fue rápido antes que lo detectara. Aunque el no lo sabía, ella ya no podía presentir a ningún fantasma. Danny fue a lo de Clockwork. Debía saber como estaba y ver si le podía explicar lo que no entendía. Cuando llegó vio que él ya lo estaba esperando.

-¿Clockwork estás bien? ¿Aún conservas tus poderes?-preguntó.

-Si, Danny-le dijo Clockwork-. Nada me ha pasado desde que nos separamos.

-¿Por qué?- preguntó Danny confundido y curioso a la vez.

-Porque él en realidad no ha violado nada-dijo una voz mucho más profunda y misteriosa que la de Clockwork, que provenía de espaldas a Danny.

Danny se dio vuelta y vio a un hombre adulto de tez gris y ropa del mismo color un poco más oscura que la piel. Su rostro expresaba un aire de vejez y juventud. Aunque su rostro era un rostro joven, sus ojos reflejaban la sabiduría de aquel que lo ha visto todo. Su largo pelo blanco le caía por detrás como una capa. Como báculo llevaba lo que parecía una rama de árbol gris sin tratar.

Danny no tuvo la necesidad de preguntar quien era ya que él pareció leerle los pensamientos.

-Yo soy el Espíritu del Destino, Danny. Sé cuales son las preguntas que te haces y de las cuales puedo responder la gran mayoría.

"Qué pasa con todo esto del destino, te preguntas, ¿no, Danny? El destino es algo muy complejo, Danny. Muchas veces un destino, es en realidad un destino falso para que se pueda cumplir otro."

"Morir no era el verdadero destino de Florence. Era tan sólo un falso destino para que tú y Clockwork encuentren parte del suyo. Por eso es que Clockwork no ha violado nada. Porque era su destino actuar contra el que le había puesto hasta ese momento a su hija. Es parte de tu destino el experimentar todas estas cosas y acércate así a tu verdadero destino."

"Por eso es que yo estoy vestido de gris. Porque no hay negro y blanco, hay gris. No todo lo bueno que les pasa es realmente así, porque muchas veces eso bueno viene cargado de un mal a continuación. Y muchas veces aquello malo es, en realidad, un bien disfrazado. Hay veces que un mal que es traído por un bien a la vez devuelve un bien aun mayor. Es una gran maraña de bienes y males con un fin mayor. Sólo debes separar cada cosa buena que te trae cada experiencia de la vida. Ya sea un lindo recuerdo o una gran lección."

"Tú tienes un destino que cumplir en el mundo. Un destino que no debes saber. Nadie puede saber su destino. Ni siquiera Clockwork, siendo el fantasma del tiempo puede saber cual es el suyo. Y tampoco puedes dejarte guiar por este. Porque al fin y al cabo tu eres el dueño de tu propio futuro. Yo marco cual debería ser el destino, no como debe ser tu vida."

"Aparte un destino no siempre es una acción o un hecho. Muchas veces el destino es que sean felices, que disfruten de la vida, que sepan apreciar lo que tienen, cada uno a su diferente manera."

"Recuerda, Danny, que tú debes buscar tu propio destino independientemente de lo que yo marqué o no. Porque no siempre lo que yo marco es lo mejor. Cuando tú sientas en tu corazón que has disfrutado y cumplido con la vida, ahí habrás cumplido tu destino, aunque sea o no lo que te marqué."

"Tú eres el único en mover los hilos de tu vida, tú eres el que vive tu vida. El destino está señalado no escrito. Tenlo siempre presente, Danny, siempre."

Danny asintió.