Capítulo 6
Milagros de amor
Bloque 3
¿Un final feliz?
Había pasado un par de semanas desde aquel día desde que Florencia murió y vivió. Desde aquel entonces ella llevaba un reflector fantasma especialmente programado, al igual que el de Sam y Tucker, para que no se activara con Danny. Para ella no representaba problema alguno.
Uno o dos días más tarde del "accidente" Flo quiso hacerse intangible para no tener que esquivar un poste de luz, sin embargo se golpeó y se cayó de espaldas. Nada había pasado con sus poderes. Luego de que se alejó de la gente que la miraba y las risas burlonas de Dash y Paulina, cuando estuvo sólo en compañía de Danny, Sam y Tucker intentó transformarse.
-¡Transformación!-había exclamado Flo.
Pero nada había pasado. Parecía que jamás hubiera tenido poderes. Flo miró a sus compañeros, Sam y Tucker ya habían sido puestos al tanto de todo, y bastó esa sola mirada para que se comprendiera. Al parecer aquel tiempo entre la vida y la muerte, entre el pasado y el presente, le habían quitado sus poderes fantasmas. Ahora era una humana más, alguien más entre el resto, excepto por sus visiones que había conservado, que su padre era un fantasma y que conocía el secreto de Danny.
Danny caminaba por el patio de la escuela con los demás. Se dirigieron una mesa y se sentaron. Allí le vino un recuerdo de una semana atrás aproximadamente, el día en que Danny cortó con Flo.
No era porque él no la quisiera, simplemente él no estaba preparado. No se sentía preparado para esa clase de amor tan profundo en el que se da todo por el otro. Se sentía muy por debajo del sacrificio que hizo Florence. Él no se sentía listo para entregarse así por alguien. Lo cual era compresible. Nadie podía exigirle que diera más. Él era aún joven para como para actos semejantes. Semejantes cosas requieren un estado de madurez y certeza con uno mismo que es muy difícil de alcanzar y que incluso muchos adultos no logran hacerlo.
Las visiones de Flo, fueron las que le otorgaron la madurez y entereza semejantes para realizar tal sacrificio. Cada visión negativa la había hecho crecer y conseguir un nivel mental difícil de alcanzar. Sobre todo gracias a la visión en la que veía su propia muerte, lograr sobrepasar eso y aún así verle el lado positivo de la vida, hizo que su corazón se armará de valor y fortaleza, ya que no había prácticamente nada peor que eso.
-Flo, necesito que hablemos- le había dicho Danny.
-Ya sé lo que me tienes que decir- había contestado Flo-. Quieres terminar conmigo.
-¿Qué has tenido una visión?
-No, simplemente lo sospeché-había dicho Flo.
-Entonces entiendes porque necesito que terminemos, ¿no?- le había preguntado Danny cuidadosamente.
-Si, Danny, por supuesto que lo entiendo- le había dicho Flo-. No necesitas explicar nada, aunque no puedo negar que me entristece un poco. Lo único que te pido, Danny, es que sigamos siendo amigos, que nuestra relación no termine acá.
-Eso es también lo que yo quisiera…
-¡Perfecto!-le había contestado Flo dedicándole una sonrisa.
Allí se acabaron por el momento los recuerdos de Danny. Este ahora se encontraba sentado en una mesa del patio. Pensando en todo lo experimentado Danny sintió en su corazón tanto una emoción melancólica como alegría. Había aprendido mucho en esos últimos tiempos, desde el momento en que Florence entró en su vida. También había aprendido a valorar lo que tenía. Danny miró a su alrededor y observó a sus amigos. Los vio charlar alegremente, reír, ser felices. Pensó en su familia. Miró a Florencia y pensó lo afortunado que era ya que gracias a ella había aprendido a valorar la vida. Lo que Danny tenía era todo cuanto necesitaba. Una familia y amigos. Durante esos momentos de reflexión una gran felicidad invadió a Danny maravillado por lo que poseía el lujo de tener. Y luego se dio cuenta. Se dio cuenta de que él, Danny Fenton, Danny Phantom, estaba viviendo verdaderamente.
