Bueno,
como el prólogo no decía mucho aquí dejo el segundo capítulo, que
entra más en la trama del ff. Bss a todos ;)
Lady
Cap 2 - Espacio
Booth entró con una sonrisa en el laboratorio. Después de una ardua "lucha", había logrado convencer a Brennan para que saliera un poco antes del laboratorio y así poder terminar de preparar la habitación del bebé (ambos habían decidido que no querían saber si era niño o niña hasta el último momento, de manera que nada de azul o rosa en la habitación) y la de Parker para cuando les visitara. En su camino hacia el despacho de Brennan se cruzó con Zach, que había vuelto al laboratorio hacía unas cuantas semanas, y quien le dijo que la doctora no estaba en su despacho. Booth no necesitó preguntar donde estaba y se dirigió directamente al despacho de Ángela.
- ¡Huesos! - llamó él
-
¿Seis meses juntos y aún dejas que te llame así? - le sonrió
Ángela a su amiga.
Ambas mujeres estaban delante del Angelator, observando la simulación de una fractura de un maxilar inferior.
- ¿Qué le voy a hacer? El hombre es un animal de costumbres.
Booth se acercó a ella y la besó:
- ¿Nos
vamos?
- Booth, aún tengo mucho trabajo que hacer. Tengo que
estudiar un esqueleto de la Guerra Civil. Identificar a tres víctimas
de un incendio. Llamar a mi editora... Y el Jeffersonian me ha
pedido que prepare un discurso sobre la evolución humana para la
conferencia de la próxima semana.
- El tío de la Guerra Civil
seguirá aquí mañana. A las víctimas del incendio las puede
identificar Zach. Puedes llamar a tu editora desde casa. Y aún hay
mucho tiempo hasta la próxima semana.
Y sin darla tiempo a responder, la guió hasta su despacho para que cogiera el abrigo. Durante el viaje en coche ella estuvo callada y con los brazos cruzados. Al llegar a su destino Booth aparcó al lado del coche de Brennan. Cuando ella salió del chevrolet cerró la puerta con un golpe seco.
- Genial- comentó Booth - ahora te cabreas.
-
Sí, porque pretendes controlarme - y entró en casa.
- No quiero
controlarte - Booth cerró la puerta tras de si - Pero debes
comprender que tienes que reducir tu nivel de trabajo. El estrés no
es bueno para nadie y menos para una embarazada.
- Estoy bien,
Booth.
Él estaba a punto de contestar cuando sonó el teléfono
- Salvada por la campana.
Booth fue a contestar, y Brennan aprovechó el parón par ir a por un poco de agua a la cocina. Cuando volvió al salón vio a Booth mirando el teléfono, ya colgado, fijamente y con una expresión que no gustó nada a Brennan.
- ¿Quien era? - preguntó preocupada
- Tu
casero - la miró con una mezcla de enfado y tristeza - Por lo visto,
el que aún es tu piso sufrió un apagón esta mañana por culpa de
un fallo en el sistema eléctrico del edificio. Pero tranquila, ya
está solucionado.
Brennan se había quedado de piedra. No tenía palabras para explicarse o pedir perdón.
- ¿No vas a
decir nada? ¿Creía que querías vivir conmigo?
- Y quiero
-
¡¿Y por qué me mentiste con lo del piso?! - gritó
- Porque
necesito mi espacio. Un pequeño símbolo de independencia.
- Si
de verdad quisieras estar conmigo no necesitarías ninguna clase de
símbolo de independencia.
Booth subió las escaleras hasta el segundo piso. No quería continuar con la discusión en ese momento, necesitaban hablar en frío. Llegó hasta la habitación que iba a ser la del bebé y que daba directamente a la calle. Se sentó en el suelo, a lado de la ventana, y esperó a que subiera Brennan. Cerró un momento los ojos y respiró profundamente para relajarse. La verdad es que se había comportado como un auténtico gilipollas. Se levantó para bajar y pedirle perdón a Brennan cuando oyó el sonido de la puerta al cerrar se y el motor de un coche arrancando. Maldiciendo, se acercó a la ventana. Sintió como el alma se le caía a los pies al ver a Brennan irse en su coche.
Ahora, por favor, hacedme feliz y dadle al botoncito de aquí debajo……..
