Dejar una cosa clara, Brennan no me cae mal (a pesar de lo que pueda parecer en el ff). Esto lo primero. Lo segundo, he visto demasiadas telenovelas en mi vida…así que no me juzguéis por la trama. XD

Gracias por las reviews…… y me hubiera gustado actualizar antes pero es que estoy de fiesta en mi ciudad y no he podido.

Bss a tods

Cap. 5 - Grave peligro

Cuando el equipo del Jeffersonian llegó al hospital, corriendo y preocupados por Brennan, se encontraron con Booth, sentado y cabizbajo, en la sala de espera. Hodgins había llamado a Ángela y a los demás, mientras Booth había cogido el coche dirección al hospital, sin preocuparse si quiera de avisar a otro agente o preguntar qué había pasado. Lo único que en ese momento él quería era estar al lado de su Huesos.

Nada más verles entrar Booth se levantó y pudo leer en sus caras la misma preocupación que sentía él. Ángela parecía estar a punto de llorar, si es que no lo había hecho ya, Cam estaba nerviosa, Zach estaba extremadamente pálido, casi parecía un fantasma, y Hodgins no levantaba la vista del suelo.

- Están aún en el quirófano - dijo Booth con un hilo de voz, sin esperar a que alguien preguntara - No me han dicho nada aún. Ni siquiera si es grave o si tardarán mucho….. – su voz comenzó a apagarse.

- Booth…. – consiguió decir Ángela entre sollozos - …tranquilo ¿Vale? Es Brennan, ella es fuerte. Va a estar bien, seguro. – lo decía como si también quisiera convencerse a si misma.

-Lo siento - dijo Hodgins - Intenté hacer presión sobre la herida...

- ¿Qué ocurrió?

- Yo...yo estaba dentro del contenedor, buscando pruebas, y Brennan estaba fuera examinando el cuerpo. Estábamos de pie, hablando sobre la víctima, cuando ocurrió...Fue muy rápido. Se oyó un disparo y...y ella cayó. Apenas puedo recordar qué pasó después. Los agentes de policía, la ambulancia, ese tal Watts….. - suspiró - Lo siento, si yo...

- No tienes que poner ninguna excusa. No tienes la culpa de nada.

- Booth tiene razón -intervino Cam - Tú no has hecho nada malo.

Todos se entraron menos Booth, que comenzó a pasearse de un lado para otro, peguntando de vez en cuando a las enfermeras por si había laguna novedad. Ya le habían mandado por cuarta vez que fuera a sentarse a la sala de espera cuando apareció el doctor Mole. Todo el equipo se levantó, esperando oír buenas noticias.

- Agente Booth, temo decirle que el estado de la doctora es muy grave.

Booth y el resto del equipo se temieron lo peor al escuchar eso. El médico continuó:

- La bala entró por la espalda, a la altura del omóplato, perforando un pulmón y alojándose en el abdomen. El bebé...

- Por favor. Dígame que no le ha pasado nada al bebé - rogó Booth.

- No, por suerte la bala no le dio. Quedó a un centímetro escaso del útero. Aun así... - a Booth no le gustó nada como sonaban esas últimas palabras - ...la pérdida de sangre le pone también en grave peligro. Si continuamos en este estado la operación... - el doctor no encontraba palabras más suaves -...ambos podrían morir.

Booth tuvo que sentarse al oír eso. Lo mismo hicieron Cam y Zach, aun más pálido si eso era posible. Ángela había roto a llorar desconsolada y abrazaba a Hodgins, quien tenía la mirada perdida. El agente del FBI no podía pensar. No podía imaginarse perder a Brennan, no podía imaginarse vivir sin ella. Y aun menos podía imaginarse que el hijo de ambos muriera también. No sabía cuanto tiempo se había quedado en silencio, con la mente en blanco Cuando por fin levantó la vista hacia Mole preguntó:

- ¿Qué sugiere que hagamos? – su voz sonaba ronca.

- Una cesárea. Pondríamos al bebé en una incubadora y operaríamos a la doctora con más facilidad.

- Pero sigue habiendo riesgo... - murmuró Cam, con la vista perdida en el suelo.

- Si, es cierto. Hay riesgo, al fin y al cabo aún quedan dos meses para que el bebé se desarrolle por completo. Pero puede salir adelante. No sería el primer sietemesino.

- ¿Y que hay de Temperance?

- Los daños en el pulmón y la pérdida de sangre son importantes y estamos aun con ello. Pero el peligro en el que está el bebé dificulta la intervención.

Booth buscó con la mirada a Ángela en busca de consejo. Estaba sentada enfrente de él agarrando con fuerza la mano de Hodgins y con los ojos rojos por el lloro. Al ver que Booth la miraba ella sólo negó con la cabeza y dijo:

- No me preguntes a mí. Tú eres el padre y quien debe decidirlo.

Los demás, a excepción de Zach que seguía pálido y callado, le dieron la razón a Ángela. Eso era decisión de Booth, él era el novio de Brennan y el padre del bebé. Tras otra pausa que se hizo eterna para los presentes, Booth suspiró y contestó al doctor Mole sin levantar la vista del suelo y con la voz temblorosa:

- Está bien. Haga la cesárea.