Lo dicho: un dos por uno.

Cap 16 – Decisión

Ángela esperaba fuera del quirófano. Nerviosa, se mordía las uñas, se balanceaba sobre sus pies y no dejaba de moverse por todo el pasillo del hospital. Llevaba casi una hora en ese sitio, desde que había llamado a cierto agente del FBI, al cual mataría si no aparecía en menos de diez minutos. Pero justo en ese momento vio a Booth cruzar la esquina del pasillo corriendo, seguido por Hodgins. Ambos hombres se pararon frente a Ángela, recuperando el aliento. Booth miró primero a la puerta del quirófano y después a Ángela. Tras unos segundos tratando de asimilar la situación, Booth habló:

-¿Qué ha pasado? – su voz sonaba más que preocupada.

-Se despertó – un par de lágrimas resbalaron por su mejilla al recordar la escena.

-¡Qué? – preguntó Booth asombrado – Pero tú dijiste que la habían vuelto a llevar al quirófano.

-Sí, así es…. – empezó a llorar más amargamente y Hodgins la abrazó – Ella se despertó, pero parecía cansada…..no podía mantener los ojos abiertos. Las máquinas pitaban….luego entró Mole, dijo que tenía una hemorragia interna….todo fue tan rápido…..

-Dios….

Eso fue lo único que Booth acertó a decir mientras se llevaba una mano a los ojos, intentando aguantar las lágrimas. Se apoyó contra la pared y se dejó caer hasta acabar sentado en le suelo, con la cara aún oculta entre sus manos.

-¿Cuánto llevan ahí dentro? – preguntó al fin.

-Casi una hora…… ¿Cómo habéis tardado tanto? – gritó Ángela enfadada.

-Estábamos en las afueras – contestó Hodgins, aún abrazando a su novia - Por lo del caso.

-¿Sólo te importa eso? – la artista se separó de su novio y dio unos pasos hacia Booth, fulminándole con la mirada - ¿Sólo te preocupa el estúpido caso? Brennan está ahí dentro – señaló el quirófano – pero tu prefieres jugar a polis y cacos ¿No es eso?

Booth se levantó de golpe, tan enfadado como lo estaba Ángela en ese momento, e intentó defenderse ante la artista.

-Quiero atrapar al cabrón que ha hecho esto, Ángela. No quiero que quede libre, quiero que pague por lo que le ha hecho a Huesos y a mi hija. Y quiero ser yo el que tenga el placer de cogerlo.

-Así que prefieres hacer de poli antes que de novio o de padre ¿no? – replicó ella en un tono de voz más bajo pero lleno de furia.

-No es eso…….

-Preguntó por ti – le cortó Ángela – Nada más le quitaron el tubo de la garganta dijo tu nombre. Pero tú no estabas ahí.

Booth se quedó blanco, entendiendo por fin lo que Ángela le estaba diciendo. Brennan había despertado y él no había estado a su lado. Después de lo que habían pasado juntos como compañeros y como pareja, después de que ella confiara plenamente en él, después de la discusión…..él no había estado con ella. La había abandonado, al igual que la habían abandonado sus padres y su hermano cuando tenía quince años…o incluso Sully, que la había dejado para irse a navegar por el Caribe. No pudo evitar sentirse culpable al imaginarse como debió sentirse su Huesos al ver que, el hombre que más la amaba en el mundo también la había fallado. Vencido, Booth miró a Ángela muy serio.

-Tú ganas, Ángela. Tienes razón – y se giró entonces hacia Hodgins – Hodgins, por favor, llama al FBI y dale los resultados de la prueba que hiciste con las balas.

-¿Lo dices en serio? – preguntó el otro hombre desconfiado – Pero, si lo hago te quitarán el caso… ¿no?

-Si, y eso es precisamente lo que quiero. A partir de ahora estaré con Huesos y la niña…. ¡la niña! ¿Ella está bien? – preguntó de pronto preocupado.

-Tranquilo Booth – contestó Ángela sonriendo por fin – Ella está perfectamente, coge fuerzas por momentos.

Booth respiró aliviado, pero no pudo evitar sentirse algo culpable por no haber preguntado antes por su hija. Estaban ocurriendo tantas cosas que pensaba que en cualquier momento el mundo se le vendría encima.

Los tres se quedaron en silencio, Booth paseando de un lado a otro del pasillo y Hodgins dándole ánimos a Ángela, que parecía estar a punto de llorar de nuevo. Pasaron unos pocos minutos así hasta que la puerta del quirófano se abrió y tras ella apareció Mole, con cara de preocupación, algo que no gustó a Booth ni a sus acompañantes. Se acercaron a Mole nada más verle, pero el agente fue el primero en hablar:

-¿Cómo está, doctor? ¿se va a poner bien?

-Agente Booth, no le voy a engañar. La doctora Brennan está mal, muy grave.

-Pero ha despertado – interrumpió Ángela – Ha salido del coma…..

-No es tan sencillo, señorita Montenegro. La doctora ha sufrido una hemorragia interna, las heridas que provocó la bala en su organismo no sanaron como debían tras la primara intervención, y por eso está tan grave. Lo más aconsejable en estos momentos es dejarla descansar y ver su evolución. Pero, para ello, debe seguir en un coma inducido.

Booth suspiró mientras miraba al techo. Sin volver la vista al doctor, preguntó:

-¿Por qué? ¿por qué el coma? Se supone que ha despertado….

-Agente Booth, que haya despertado no significa que esté mejor. Necesita tranquilidad y descansar. Teniendo en cuenta en las condiciones en las que está, tras ser disparada y sufrir dos operaciones, lo mejor para lograrlo es un coma inducido.

-Pero después despertará ¿no? – preguntó una preocupada Ángela.

-Claro…siempre y cuando ella se recupere.

-Es decir… - habló entonces Hodgins – Si no muere.

A Booth le dolió oír esas palabras, pero aún más le dolió ver a Mole asentir con la cabeza.

-Lo siento mucho – dijo el doctor, consciente del dolor que debían sentir los otros en ese momento. – Le avisaré por si quieren ir a la habitación con ella.

Una vez volvieron a estar solos, Booth se giró hacia Ángela y Hodgins, la voz claramente rota por las nefastas nuevas.

-Iros. Yo me voy a quedar, y Hodgins….no te olvides de llamar al FBI.

Reitero lo que dije hace un par de capítulos: no tengo ni pajolera idea de medicina, así que no os extrañe cualquier dato raro o invención propia.