"Señor Todd, necesito su ayuda" gritó un joven marinero llamado Anthony. Sweeney caminó en dirección a él, poniéndole una mano en su espalda.

"Despacio, chico. Siéntate" le dijo suavemente el barbero. Anthony obedeció, sentándose en la vieja silla.

"¿Qué ocurre, muchacho?"Preguntó La Señora Lovett, ubicándose al lado de Sweeney.

"Hay una chica, una triste chica que necesita mi ayuda. Todos los días se sienta en su ventana, y canta tristemente. Su nombre es Johanna y está custodiada por un monstruo que la tiene encerrada…es un juez…su nombre es Turpin" al oír esto, los ojos de Sweeney se agrandaron, al mismo tiempo que dedicaba una mirada a La Señora Lovett.

"Tengo pensado llevármela a Plymouth esta noche, pero necesito un lugar donde dejarla mientras consigo un carruaje" dijo Anthony de manera rápida, mirando a Sweeney con ojos suplicantes.

"¿Puede quedarse aquí, Señor Todd? Sólo será por una hora o dos…"

"La chica puede venir" susurró Sweeney .Anthony se incorporó de un brinco.

"Gracias, Señor Todd, Señora…"

"Lovett, hijo" respondió Eleanor .Anthony les sonrió a ambos antes de salir a toda prisa del local. Una vez que el marinero los dejó, La Señora Lovett le dio a Sweeney una fuerte palmada en la espalda.

"La suerte le sonríe, querido" le dijo con una gran sonrisa dibujada en el rostro. De todos modos, Sweeney no parecía entusiasmado.

"Esto es…brillante" murmuró.

"¡Debería de estar feliz, Señor Todd! ¡Verá a su hija este atardecer!"Exclamó La Señora Lovett.Sweeney Todd giró y la miró decididamente.

"¡Ella no sabrá que soy su verdadero padre! ¡Además se irá con ese marinero!"Mientras gritaba, se acercaba a La Señora Lovett , finalmente deteniéndose a unos escasos centímetros de distancia.

"No se ponga nervioso, Señor T, ese chico tiene un buen corazón. Además, es mejor que él cuide de su niña antes de que ése Turpin , ¿verdad?" le dijo ella fuertemente, tratando de no parecer intimidada por la corta distancia que había entre ellos. Sweeney ablandó un poco su mirada. Después de un instante, se echó atrás, permitiéndola a La Señora Lovett recobrar el aliento.

"Si…supongo que tiene razón" murmuró él. La Señora Lovett le dedicó una pequeña sonrisa. Sweeney puso su atención en la pequeña ventana cerca de la esquina de la habitación, mirando con furia a alguien quien se aproximaba a la barbería. La Señora Lovett se le unió para saber quien era. Nada más y nada menos que Pirelli junto a Toby…

" Oh por…¿qué hace él aquí?"Murmuró La Señora Lovett, muy tensionada. Sweeney la miró.

"Mantenga al niño abajo."

"Está bien" La Señora Lovett abandonó la barbería mientras Sweeney quitaba el polvo a la vieja silla que La Señora Lovett le había dado.

"¿Se encuentra el Señor Todd?"Preguntó Pirelli a La Señora Lovett, quien se dirigía escaleras abajo.

"Si se encuentra" le respondió ella fríamente. Notó que un estropeado Toby acompañaba al italiano.

"¿Le importaría si le sirvo a su asistente uno de mis pasteles de carne mientras espera por usted?"Le tomó unos minutos a Pirelli comprender lo que la mujer le preguntaba.

"Sí, sí, lo que usted quiera" le contestó éste impacientemente. La Señora Lovett le dirigió una buena mirada mientras colocaba cariñosamente un brazo alrededor de Toby.

"Vamos, querido. ¡Espero que tengas dientes fuertes!"


"Entre" dijo Sweeney al escuchar a Pirelli llamar a la puerta. El italiano entró a la barbería,brindándole a Sweeney Todd una falsa sonrisa.

"Señor Todd"le dijo, burlonamente.

"Signor Pirelli"

"Llámeme Davey" le respondió Pirelli con un acento londinense. Sweeney levantó levemente las cejas, mirando como Davey se quitaba los guantes y el saco.

"Quisiera mis cinco libras de vuelta, si no le importa"

"¿Por qué?"

"Usted verá…hizo su trato con falsas, mi amigo. Deberá ser más específico en el futuro". Le dijo Davey calmadamente. Sweeney comenzaba a fastidiarse.

"Tomaré la mitad de sus ganancias. Parte y parte, por igual…Benajmin Barker".Sweeney se quedó helado. Davey se dio vuelta y lo miró.

"¿No me recuerda, verdad? Yo era un niño cuando usted me había contratado sólo por unas semanas, para barrer el cabello en su tienda. Recuerdo sus navajas…y lo recuerdo a usted .Podría decir que fue toda una inspiración para mí, Señor Barker" Sweeney se mantenía de espaldas a Davey mientras buscaba la tetera.

"Realmente odiaría verlo deportado otra vez .No me haga ir a lo de mi amigo el Bedel Bamford. ¿Trato hecho?"-Davey mutó su voz a la de Pirelli-"Señor Sweeney Todd"Pirelli comenzó a reírse. Ésa fue la gota que colmó el vaso. Sweeney tomó la tetera y n a balancearla, golpeando de lleno la cabeza de Pirelli. Éste cayó al suelo, donde Sweeney continuó su paliza.


"A fin de cuentas, tienes un bonito cabello" La Señora Lovett alagó a Toby, mientras el chico deba otro mordisco al pastel.

"A decir verdad, es espantosamente calurosa y da picazón" confesó Toby, sacándose la peluca y revelando una corta cabellera marrón. La Señora Lovett le sonrió gentilmente.

"Entonces… ¿Cómo fue que terminaste con ese falso italiano?"

"Me sacó del orfanato, sí que lo hizo. Era horrible vivir allí…"Toby se cortó en seco, con una expresión de horror.

"¡Tiene su cita con el sastre! ¡Debo avisarle o me dará un buen latigazo!"Antes de que La Señora Lovett pueda decir algo, Toby había salido disparado de la tienda. La Señora Lovett miró en dirección al techo, muy insegura.


"Señor, tiene una—"Toby calló al ver a Sweeney, solo en la barbería, tomando una taza de té.

"Tu amo salió hace un instante. Sería mejor que lo alcances", le dijo el barbero fríamente, sin siquiera mirarlo. Pero Toby no se fue. En vez de eso, se sentó sobre un baúl, dentro del cual estaba su amo .Sweeney se giró levemente, y sus ojos se agrandaron al ver que la mano de Pirelli sobresalía al exterior.

"Debería quedarme aquí y esperarle…si no lo hago, seguro me azotará…y es bueno con eso de los azotes "murmuró Toby, recorriendo la habitación con la mirada.

"Y…La Señora Lovett te dio un pastel, ¿verdad?"

"¡Sí señor…es todo una dama!"

"Si…" respondió Sweeney, impacientando silenciosamente a La Señora Lovett al retener al niño con él.

"Usted también es impresionante, señor" Ahora Sweeney tenía la atención puesta en Toby.

"¿En serio?"

"Sí, usted dio una asombrosa afeitada, veces mejor que la de mi amo" Toby bajó la voz-"No le diga a mi amo, de lo contrario…me azotará, más que seguro" Sweeney vio que la mano de Pirelli se mecía suavemente.

"Dime muchacho… ¿aun tienes hambre?"

"eso creo…"respondió el chico, mirando a Sweeney con sus ojos curiosos.

"Apuesto a que La Señora Lovett no le importaría darte otro pastel mientras esperas por tu señor" Le dijo Sweeney apremiante, mientras lo conducía hacia la puerta.

"No lo sé…"Le dijo el niño con inseguridad.

"¿Sabes?...ve con La Señora Lovett y dile que yo te mando a que te convide un gran vaso de ginebra" Los ojos de Toby se iluminaron.

"¡Gracias Señor!" Tras decir esto, el chico salió corriendo de la barbería. Después de cerrar la puerta, Sweeney dio un suspiro y se acercó lentamente al baúl. Lo Abrió, permitiéndole a Pirelli semi-incorporarse. Sweeney desenfundó su navaja, sin quitar los ojos de su presa. Con una mano sostuvo a Pirelli, con la otra rebanó su garganta. Pirelli se retorció de dolor; la sangre goteaba densamente. Cuando el hombre estuvo muerto, Sweeney cerró el baúl, dejando el cadáver dentro.

Bueno,después de AÑOS sin pisar el sitio,les traigo mi quinto capítulo traducido artesanalmente P espero que dejen rr porque me dio muchísimo tedio traducirlo, demasiado textual con la peli. Muchas gracias!!