¡El capítulo final
¡El capítulo final!
Artemis Fowl Jr. se aconseja
Se dirigía a casa de Minerva con un conjunto de pendientes y pulsera, envuelto en un precioso papel color amarillo con un lazo fucsia. Finalmente se había decidido por lo clásico; las únicas mujeres que le aconsejaron no parecían tener gustos muy normales.
Solo faltaban dos manzanas para llegar, pero el tráfico era espantoso. Aún le daría tiempo a intentar contactar con Holly una vez más, y contar con una opinión más "normal". No hubo suerte, pero no se enfadó con la elfina. Al fin y al cabo, si no hubiera sido porque ella le avisó, no hubiera sabido que el cumpleaños de Minerva se celebraba hoy.
Después de media hora más de atasco, el Jaguar de Artemis aparcó delante de la casa de la chica. El chico bajó del coche con paso decidido, pero cuando llamó al timbre, buena parte de esa decisión inicial había desaparecido.
Un criado le abrió la puerta, le anunció a la "Señorita Paradizzo" y le hizo pasar. Artemis había perdido el poco autocontrol que le quedaba, y estaba hecho un manojo de nervios. Y es que enfrentarse a demonios y duendecillas psicópatas era fácil, pero hablar con una chica...
- ¡Artemis! ¡Qué sorpresa verte en mi château!
"¿Tan confiada estaba de que se me iba a olvidar su cumpleaños?" pensó Artemis. Sin embargo, esbozo una nerviosa sonrisa y dijo:
- Ya... bueno... mmm... traje...
Minerva lo miraba confuso. ¿Desde cuando Artemis tartamudeaba?
- Traje esto para ti – concluyó Artemis ofreciéndole el regalo.
– Feliz cumpleaños – dijo, más rojo que la alfombra persa que había visto en el hall.
- ¡Oh, Artemis, muchas gracias! – exclamó Minerva cuando abrió el regalo. –Pero...
Minerva ya no le miraba sorprendida y feliz, sino divertida.
- Hoy no es mi cumpleaños.
Todo se quedó en silencio. Artemis sintió como si alguien le hubiera tirado encima el agua del florero que había sobre una mesa.
- ¿Cómo? – preguntó, esperando haber oído mal.
- Que hoy no es mi cumpleaños – repitió Minerva, con una sonrisa cada vez más amplia.
El irlandés estaba pasando el mayor bochorno de su vida, pero logró sobreponerse a duras penas, excusándose con el estrés del viaje a Francia.
Media hora más tarde salía de la casa, dejando en ella a una chica que se reía extrañada ante tal despiste.
Una vez en el coche, Artemis elaboró su propia lista de consejos, tal y como habían hecho sus amigos y su madre la semana anterior.
Directrices a tener en cuenta a la hora de hacer un regalo según Artemis Fowl Jr.
1. Nunca, nunca y nunca volver a fiarse de ninguna elfina llamada Holly.
Y es que, como se decía la susodicha mientras pensaba en todas las veces que Artemis la había engañado, la venganza es un plato que se sirve frío, muuuy frío.
C'est fini! Muchísimas gracias a todos los lectores, tanto hits, como favoritos, alertas y reviews. Después de casi diez meses, la historia queda concluida.
Y bueno, seguro que este final no lo esperabais jeje, pero los que me pedíais un capítulo sobre Holly dando consejos, ¿comprendéis ahora porque nunca lo hize? Jaja.
¡Un beso a todos!
Y gracias especiales a:
Ariadnaaa
Phantomgirl
Menthis Isis Gea
y Meli-Pk
Por los review en el anterior capítulo. Se agradecen mucho.
