Inocencia
Two Steps
8
-¿Te preocupa algo?- Hiromi se sentó a su lado mientras dejaba sobre la mesa una caja que contenía un pastel recién comprado.
-No, absolutamente nada- dijo él mientras observaba la puerta por la cuál segundos antes había salido apresuradamente su querida Akane.- ¿Dónde habrá ido?- pensó y de inmediato una serie de supuestas respuestas vinieron a su mente causando que su sangre pareciera haber comenzado a hervir de repente. – Maldición – susurró despacio (según él) aunque en verdad pareció un pequeño rugido, hecho que no pasó desapercibido a una asustada Hiromi que de inmediato apareció sentada en el otro extremo de la mesa.
-Porsiacaso…- exclamó mientras elevaba una ceja al comprobar que la pequeña hoja que flotaba antes sobre la superficie de su té acababa de hundirse por su propio peso.
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Ranma observa el reflejo de su rostro en el espejo y no puede dejar de notar que el cansancio ha dejado una profunda huella en sus azules ojos, pero prefiere dejar de lado este detalle, ya las luces que ambientan el REMEDY obrarán el milagro de desaparecer cada una de esas molestas marcas. Así que luego de mojarse un poco el cabello camina hacia la cocina pensando que lo mejor que puede hacer en ese momento es comer algo lo suficientemente sustancioso como para apalear el posterior efecto del alcohol. "Cuando se sale con ellos nunca se sabe" se dice mientras observa el reloj y comprueba que aún le falta una hora para juntarse con sus amigos en el bar.
-Es mejor que coma antes de salir…- se auto-aconseja mientras abre la puerta del refrigerador, la misma que segundos después cierra apresuradamente al notar que, lo único que queda en su interior es un posillo plástico lleno de una mezcla viscosa y hedionda, junto a la cuál descansa un rosada esquela en la que con mala ortografía yace escrito lo siguiente:
"De hoy en adelante comerás sólo cosas sanas, de eso me encargaré yo.
Buen apetito.
Ranko"
Lee mientras se limpia una gotita de sudor que acaba de comenzar a resbalar por su mejilla.
-Mejor no…- sentencia antes de ponerse la chaqueta y tomar rumbo hacia la calle.
Un día antes:
-¿Otra sal de fruta?- Ranko observó preocupada el semblante de su hermano. Su piel se había vuelto pálida, su mirada lagrimosa, su hablar pausado y su voz algo más ronca. Todo esto, en conjunto con las pequeñas gotas de transpiración que abrillantaban su frente le hicieron jurar que jamás lo dejaría volver a comer otra porquería en la calle.
-Te haré una sopa…- le dijo tratando de consolarlo mientras se alejaba de él con dirección a la cocina.
-¡Hey! Mejor…- Ranma logró detenerse antes de cometer el error de decirle que preferiría tirarse de un puente antes de comer otra cosa que aumentara su dolor estomacal.
-No te preocupes, voy y vuelvo.- dijo la pelirroja con una sonrisa antes de desaparecer tras la puerta.
-Por lo menos esto no podría empeorar…- trató de consolarse a sí mismo, pero un "donde habré dejado la miel" y otro "¿Y la sal?" le hicieron exclamar.- ¿o si?- sin querer acababa de caer en la cuenta de que aquella noche seguramente no podría dormir.
-A afrontarlo todo como el hombre que soy…- se dijo mientras escondía bajo la cabecera tres sobres de antiácidos.- Porsiacaso…- se recomendó antes de esconderse bajó el futón.
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Si el infierno existía, los transeúntes de aquella calle estaban seguros de haber ido a caer justo al lado de su señor, el mismísimo demonio caminaba entre ellos. Y es que nada más podía ser aquel hombre cuyos cabellos parecían flotar envueltos en una escalofriante y abrasadora aura rojiza.
-Cálmate, cálmate, cálmate….- eran las únicas palabras que salían de sus labios con un tenebroso y maligno acento.-Cálmate, cálmate, cálmate…- repetía una y otra vez dejando entrever en medio de la articulación sus dos caninos muy bien afilados…
-Ese hombre tiene colmillos de perro mamá…- un pequeño que acaba de pasar por su lado tomado de la mano de su madre se volteo y apuntó al hombre que todos los demás esquivaban.
-No digas eso Toshi y no apuntes al señor…- la mujer desesperada apresuró al niño y se alejó lo más rápido que los pies del pequeño les permitían.
-Cálmate, cálmate, cálmate…- seguía repitiéndose el extraño mientras se escondía detrás de un árbol y observaba un lugar exacto que se encontraba a más de dos cuadras de distancia, y es que lo celos parecían haberle agudizado todos los sentidos.
-¿Dónde vas Ryoga?- Hiromi lo observó levantarse de golpe y caminar hacia la puerta.- Deberías calmarte, déjala que salga sola…- se apresuró a decir adivinando los pensamientos de su compañero, pero nada, antes de lograr llegar a la puerta este ya había desaparecido.
-Cálmate, cálmate, cálmate…- su voz monótonamente repetía la misma palabra, pero su mente extrañamente se encontraba tratando de resolver un dilema más urgente.- "¿Qué estará haciendo?, ¿A dónde va? ¿Con quién se va a encontrar?" estas preguntas aparecían en forma de diaporama en su mente, acompañada de imágenes ficticias donde Akane era besada acaloradamente por un hombre alto, rubio y musculoso que sus insensatos celos bautizaron como Tom.
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Mientras cree percibir en Mitchan los primeros efectos del tequila que éste ha bebido, Akane prueba temerosa las amarillentas papa fritas que éste le ha servido en un plato.
-¿No que no tenías permiso para preparar comida?- dice sosteniendo la primera papa en el aire antes de recibir una respuesta.
-Claro, pero eso lo sabemos sólo tú y yo…- Recibe como única respuesta, la cuál antes de tranquilizarla parece alertar su sentido de supervivencia.
- Mhh…papas fritas…- Rápidamente una mano cubierta por un fino vello rubio se apodera de aquella seudo muestra alimenticia.
-Yo que tú lo pienso dos veces antes de…- previene ella, reconociendo en esa voz el inusual acento de su querido amigo y compañero Jim, pero su consejo ha llegado tarde ya que apenas se voltea para encararlo puede verificar como él mastica sonriente su pequeña presa comestible.
-Como sea…-
-¿Quién se presenta hoy?- Jim termina su pregunta con un nuevo bocado.
- La banda de un amigo en común con Ryoga.- responde ella mientras le indica a uno de los meseros que le sirva una cerveza.
-Taro... ¿verdad?-
-El mismo…
-Y la banda ¿Cómo se llama?
-Mashed Patatos camarada inglés…- interrumpe Mitchan mientras le sirve, a cada uno, una cerveza que con anterioridad le ha quitado a otros dos clientes.
-Estadounidense…- aclara Jim alejando de un trago el amargo sabor que el recordatorio de una rencilla histórica con aquel país ha dejado en su boca.
-Gringo es gringo- refuta el dependiente mientras sonríe y se aleja silbando el tema "Black Dog (Led Zeppelin)
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-Ya estoy por llegar…- Ranma después de guardar su celular sujeta mejor la funda de la guitarra mientras cruza la calle corriendo, haciéndole el quite seguidamente a una camioneta y luego a un ciclista.- y ahora… ¿por dónde?- las luces de un automóvil lo enceguecen por un corto instante, lo suficientemente largo como para hacerlo reflexionar sobre el tono utilizado por Kuno durante la llamada. – Ni que fuera tan tarde.- Se dice y de inmediato se detiene para observar la hora en su reloj calmándose al recordar que antes de salir de casa lo había consultado encontrándose con que eran las 8:30 y de eso hacía ya más de media hora. – Aún debe ser temprano- las manecillas inmóviles en las 8:30 se lo corroboran.- mierda…- se queja antes de echar a correr.
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Desde su llegada a Japón las cosas no han ido bien… su familia lo atosiga para que se case luego con Akane y, aunque aquello es lo que más desea en este mundo, sabe que debe darle tiempo al tiempo. Ella seguramente algún día lo amará. Pero algo más lo incomoda, la sonrisa de su diosa cada día parece más radiante. "Efecto del clima" lo había llamado Hitomi en una de sus conversaciones pero él presiente que algo o más bien alguien ha comenzado a embellecer los días de su prometida y no es exactamente él.
-¿¡Qué!?- sus ojos se acostumbran lentamente al cambio de iluminación mientras busca al objetivo de su persecución entre tanta gente.- ¿Dónde…?- Un barrido rápido por la barra confirma su peor presentimiento. Ella no está sola, sino que el rubio grandote de su imaginación la acompaña.- Maldición.- camina apresurado esquivando algunos codazos y cuando está a unos cuantos pasos de los dos todo su enojo se transforma primero en asombro, luego en vergüenza y finalmente en resignación.
-Jim…bendito seas Jim…- suspira mientras toma asiento en una esquina alejado de los dos.
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Ya sobre el escenario el aura de Ranma se torna más segura a pesar de haber pasado segundos antes por el reto del resto de la banda.
-Para ustedes…el siguiente tema…- escucha la voz de Taro cada vez más cercana, su acostumbrado tono tranquilo ahora transparente emoción. Este es el ambiente que tanto le gusta, esta es su otra pasión.
-¡Vamos! ¡Adelante!- grita y la música comienza a sonar.
-Adelante…hermano…-la voz de Ranko, su compañera esta noche, se hace notar.
Si hay algo seguro es que tú eres tú
nadie te puede sustituir, eres una persona única
no te marchites flor solitaria
La perspectiva desde ese lugar, junto a sus amigos, en el escenario le otorga la visión de todo el local. Sus ojos sin buscarlo siquiera dan con aquello que ha deseado ver desde la mañana. Akane, no muy lejos de donde él se encuentra lo observa atentamente siguiendo el ritmo con un suave golpeteo de sus dedos sobre el mesón. Ahora es él, quien por unos segundos deja fluir su voz.
bajo ese halo de luz tenue
pareces una flor que florece en las sombras
Desde su lugar entre el público que ha concurrido al local, Akane se sorprende al notar como los oscuros ojos de Ranma se han posado sobre ella a pesar de que la mayor parte de los gritos de las jóvenes que hay en el lugar van para él. Extrañamente, dejando a un lado la música que parece llenarlo todo, sólo se concentra en la misma emoción que el día anterior la había embargado. Se siente segura y querida a pesar de que ambos estén separados."Que agradables mariposas" peinsa.
ese sentimiento que te atormenta
¿porqué no te libras de él?
La música sigue, la letra se sucede una y otra vez entregando un mensaje que cada uno comprende de diferentes maneras. Para Ryoga, lo mejor de la noche es poder ver la destreza de un grupo que tal vez, más delante se transforme en un rival de temer después de sentirte tranquilo de que su amor está seguro. Para Jim esas confusas palabras no significan nada (no es que sea insensible, sólo no entiende bien el idioma). Para Mit-chan, cada palabra se ha convertido en un jeroglífico que en su estado no está dispuesto a desentrañar mientras que tanto para Akane como para Ranma, cada letra, cada nota, significa un compromiso con sus sentimientos.
si hay algo seguro es que tu eres tú
nunca hubo nadie como tú antes ni lo habrá en el futuro
incluso si llegase la hora en que…
todo el mundo se convierta en tu enemigo
yo te protegeré pase lo que pase
no te rindas flor solitaria
Las palabras se acaban y cada integrante del grupo decide bajar. Música embasada con anterioridad se escucha por todo el salón mientras que Ranma camina hacia la barra decidido. Esa chica que parece esperarlo es extraña, hace que sus recuerdos emerjan desde un fondo oscuro e inexplorado, que su mente se aclare llegando a comprender que es un ser amado, que tiene a gente que depende de él, que la vida no es tan mala, que su vida no es tan mala. Y aunque sabe que lo siguiente que hará es absurdo, que puede ser aceptado tanto como rechazado, no le importa. Adiós Ukyo, adiós negación.
-Akane…sabes…no nos conocemos mucho, pero aún así, sin importar lo que pase debo decirte algo…
-mhhh…-ella lo ve sentado a su lado a unos cuantos pasos de distancia, serio y asustado, por un segundo cree reconocer en su mirada la misma expresión inocente que inspiró su primera canción. "Cómo el niño de las líneas del ferrocarril" pensó.
-Yo…bueno… yo..- De la mano de un sonido metálico y estridente, viene la oscuridad. Bendita por cortos segundos, pero los suficientes para dejar en su lugar una luz renovada llena de gritos de ovación.
-¡Fuera la luz! ¡Fuera la luz!
-Ups…Je…me equivoqué de interruptor…- la voz de Mit-chan trata de imitar una claridad de antaño, pero las siguientes palabras se niegan a salir otorgándole el lugar correspondiente al lenguaje no verbal. "Esta es la culpable" parece decir elevando una lata vacía de cerveza, gesto aplaudido y vitoreado por la concurrencia. Una masa de personas que saltan y gritan al son del ritmo afrodisíaco, y es que todos repiten a coro en su mejor inglés "Edge seventeen…" antes de continuar con un estribillo mal modulado, exceptuando una pareja joven que se besa lentamente, casi con timidez, ignorando completamente el bullicio circundante. Como si nada importara, como si en aquella sala, en aquella ciudad y en ese instante sólo viviesen ambos, hombre y mujer que después de dar dos pasos (el inicio de una frase y un simple suspiro) por fin se están conociendo. ¿He dicho sólo una pareja? Pues me he equivocado ya que sobre la barra, apoyados sobre vasos y licor derramado, otros dos seres envueltos en la estela tranquilizante del alcohol, duermen su propio exceso ajenos a todo, incluso ha ellos mismos. O por lo menos eso aparentan, ya que uno de ellos, haciendo alarde de una extraordinaria capacidad auditiva, ha logrado abrir los ojos unos segundos para dirigir su nublada mirada hacia un determinado sector del salón y gritar.
-Mierda…ten más cuidado que mañana soy yo quien tiene que limpiar…- su aullido rápidamente se apaga pero su dedo acusador permanece apuntando desvergonzado el constante goteo del tequila que navega airoso hasta el suelo a través de los escombros del vidrio roto, llevando consigo una pequeña línea de color rojo intenso, el mismo que segundos antes teñía el aura del hombre que sin pagar su cuenta se alejó del lugar corriendo.
Fin cap.
Aclaraciones:
Supongo que no debo aclarar que los que se están besando al final son Ranma y Akane ¿o sí? Bueno igual lo hice. Mhhh…y ¿se entiende que el que sale corriendo es Ryoga y qué el hilo rojo en el tequila es sangre? El pobre se cortó la mano al tirar el vaso. Y Mit-chan, de él sólo debo decir que se torna cada vez más en mi personaje favorito. A propósito, el tema que cantan Ranko y Ranma pertenece a la serie Bleach…es que me encanta.
Edge seventeen es un tema de Stevie Nicks (para los que han visto "School Of Rock", es aquella canción que el protagonista coloca cuando se va de tragos con la directora de la escuela)
