Él está de regreso
Todo un milagro, todo un verdadero acontecer… el vampiro mas poderoso que desapareció durante la pelea contra Millenium está de regreso. Para todo Hellsing fue un verdadero acontecimiento verlo de nuevo.
Realmente no se sabía cómo fue que apareció de nuevo, para todos y sobretodo para Integra, fue toda una sorpresa. Lo único que realmente se tenía en mente era que Alucard estaba de regreso.
El regresó en esa tarde lluviosa en la que Integra sentía que todo estaba perdido, había escuchado todo aquello que pensaba y decía, era como un conjuro que lo ayudó a salir del sitio donde se hallaba. Esas palabras tan ciertas, lo liberaron de esa especie de prisión que lo tenían alejado de la realidad, por lo que una vez más pudo ver el rostro de la persona que considera como su "ama".
Pasaron varios días desde que Alucard regresó, y las cosas en la mansión parecían mas tranquilas y alegres. Los ánimos eran mas notorios en la líder de la organización Hellsing, por lo que todos observaban a Integra con mayor tranquilidad.
Una semana después del regreso del vampiro, Integra camina sola por los pasillos de la parte subterránea de la mansión. Su rostro se veía mucho mas tranquilo y hasta alegre, a pesar que siempre se mantenía seria. Llega a la zona donde se encontraba ese ser por el que deseó con toda su alma ver de nuevo… nota que lentamente la puerta se abre como diciendo que tenía permitido pasar.
Ella mira al fondo a ese vampiro que se encontraba sentado en la silla de siempre, parecía que todo estaba igual que antes pero desde que regresó, no ha dicho palabra alguna mas que mirar a la nada.
-¿Todo bien Alucard?- pregunta ella mientras se sienta en otra silla que había en el lugar, nota que esos ojos rojizos la miran fijamente, al mismo tiempo que sonríe un poco.
-Se nota un ambiente completamente diferente… Integra- contesta el vampiro sin quitar la vista hacia su ama.
-Eso es porque se tuvo que reconstruir casi toda la mansión, pero realmente yo te noto diferente, Alucard- eran las palabras de ella al notar que había algo que no estaba bien en él.
Eso, era un gran detalle que notó Integra desde el momento que vio a ese vampiro al fondo del pasillo. A pesar que él se arrodilló ante ella y le dijo "Condesa", había algo que lo hacía comportarse de manera distinta. Después de eso, solo prefirió irse a descansar hasta el día siguiente que se dedicó a mirar la anochecer, mientras que no decía palabra alguna.
-¿Hasta cuando estarás así?- pregunta Integra mientras lo mira con seriedad- uno puede pensar que no te sientes a gusto con tu regreso, o bien…no te… ¿no te agrada verme de nuevo?- esas últimas palabras las dice con cierto nerviosismo, lo que llama la atención de Alucard que la mira a los ojos.
-Tu voz me hizo regresar, pero me siento extraño, es como si hubiera pasado mucho tiempo desde que desaparecí- musita mientras observa la reacción de la mujer de ojos azules que demuestra preocupación.
-Solo han pasado algunos meses Alucard, yo… la verdad no pensaba que fueras a regresar; realmente me agrada tenerte de vuelta.
Y ambos quedan en silencio, es como si se detuviera el tiempo para los dos. Ninguno se atrevía a decir algo; para Integra era extraño porque cuando ocurría momentos como éste, Alucard los rompía usando su tan peculiar sarcasmo mientras la reta a que le diga lo que realmente está pensando. En esta ocasión no era así, el vampiro se estaba mostrando completamente silencioso, como si realmente no tuviera ganas de hablar, por lo que colma la paciencia de la chica y termina por levantarse de la silla, camina hacia la puerta pero la voz del vampiro la detiene por un momento.
-¿Ya pretendes irte? Pensé que te quedarías más tiempo.
-No, veo que no tienes deseos de hablar…además, debes de reponerte del todo, no sea que haya alguna misión y necesite de tu ayuda- en eso, Integra abre la puerta para salir pero siente que lentamente ese, ser se le acerca hasta que mentalmente le cierra la puerta.
-¿Qué pretendes?- pregunta ella ligeramente molesta.
-Solo darte a entender que… tú y yo estamos unos unidos para toda la vida, pero mi poder ha disminuido mucho, así que por ahora no te soy muy útil... mi ama.
-De eso ya me percaté, ni siquiera me estás retando.
Tras decir eso, ella lograr escaparse de Alucard y sale corriendo de esa zona, él solo observa como se aleja y toca su cabeza pensando en lo que pasó. Realmente se siente diferente desde que regresó al mundo real, parecía como si hubiera revivido de nuevo tras estar muerto un tiempo. Entra de nuevo a la sala pero tambalea un poco antes de llegar a su silla.
-¿Qué rayos me está pasando?- se pregunta, porque nunca en su vida como vampiro, se había sentido tan débil. Logra sentarse y mira hacia el techo analizando por lo que está pasando, tanto así que no se da cuenta que se queda dormido por unos instantes.
Al mismo tiempo, Integra subía las escaleras hasta que mira a Seras que trataba de alcanzarla. La mujer policía nota que en el rostro de su ama, se mostraba una ligera preocupación, piensa que posiblemente la causa se deba a su maestro.
-¿Cómo vio al maestro?- pregunta de pronto.
-Igual como cuando regresó… es como si regresara otro Alucard- responde tratando de mantener su característica seriedad pero ante la vampiresa, era imposible porque ella nota la preocupación de su ama.
Ambas se miran por unos momentos y después, Integra se va de ahí para dedicarse a leer algunos informes en su oficina. Seras simplemente la observa y decide buscar al vampiro porque no entendía lo que realmente estaba pasando. Para ella todo era como si regresara la tranquilidad a Hellsing pero esa idea se le esfumó al darse cuenta que Alucard parecía otro mientras que Integra se mostraba preocupada y triste.
La mujer policía camina hasta la parte subterránea para llegar hasta la sala donde descansaba su maestro, tenía la curiosidad de saber si todo esta bien o al menos, si no había pasado algo entre los dos. Cual va siendo su sorpresa que ve la puerta abierta, Seras no sabía que hacer hasta que se le ocurre pensar si era adecuado entrar y molestarlo; trata de no hacer ruido y se sorprende al verlo dormido.
-Parece realmente cansado… a lo mejor y gastó todo su poder al tratar de regresar aquí- piensa con cuidado para no despertarlo pero observa que no pasa nada al respecto. Al final no hace más que salir de ahí y dejar que ambos arreglen sus diferencias.
En la oficina de Integra, la líder de Hellsing no podía concentrarse, cada pensamiento tenía que ver con ese vampiro. Apaga su puro tras encenderlo unos minutos porque, no podía ni relajarse con eso. Todo parecía realmente extraño, unos días atrás se sentía totalmente devastada por su ausencia y ahora, padece un vacío que no ha podido llenar desde que reapareció Alucard.
-No lo entiendo, deseaba verlo, anhelaba tenerlo cerca de mi pero ahora, es diferente todo…él ni siquiera trata de acercarse, sus ojos demuestran una agonía en su interior….
Al pensar en eso, deja caer al suelo la pluma que tenía en su mano derecha mientras abre sus ojos llenos de sorpresa. El informe que tenía en sus manos cae bruscamente en el escritorio, y ella sale de ahí con toda rapidez hacia la biblioteca de su familia.
Mientras ocurría eso, Alucard seguía dormido en esa sala oscura; su rostro denotaba una especie de sufrimiento inimaginable por parte de un monstruo que llegó a ser temido y odiado por muchos. Sus ojos como el fuego, ya no mostraban esa ironía y su forma tan peculiar de ser, Alucard parecía que había perdido realmente algo especial en su interior que lo mantenía en ese estado.
El vampiro se mueve un poco, era como si estuviera soñando, algo realmente extraño viniendo de él. Se sabe que anteriormente había soñado en el momento que el abuelo de su ama lo derrotó, había sido como una advertencia a lo que se enfrentaría con Millenium, aunque antes de desaparecer pasó por su mente aquéllas últimas imágenes de su vida como humano, antes de ser castigado por Dios a causa de sus sádicas acciones.
Alucard se encuentra caminando por los oscuros pasillos de la parte subterránea de la mansión de Hellsing, sus pasos eran precisos y con cierta elegancia que lo hacía verse imponente. Sus labios no forman gesto alguno aunque sus ojos se encuentran ocultos tras esas gafas, hasta que observa a alguien que se acerca a él.
-¡Con que aquí estabas!- dice una voz femenina que lo miraba con seriedad.
-… ¿acaso me andaba buscando?- responde el vampiro sin dejar de mirarla.
-Pues si, uno te necesita y tú estás quien sabe donde- las palabras de la chica sonaban molestas, aunque para él era como una melodía para sus oídos por lo que sonríe como suele hacerlo.
El hombre de ojos rojizos termina por posar su mano sobre la cabeza de la chica, quien rápidamente se sonroja y sus ojos azules se fijan en los de su sirviente.
Se despierta de un sobresalto, su respiración es un poco agitada y mira a su alrededor, Alucard se da cuenta que estuvo profundamente dormido por cierto tiempo. No entendía por qué soñó eso; seres como él, no tenían ese privilegio pero recuerda que anteriormente ya había soñado pero con un pasado más lejano.
Hace un intento por levantarse aunque se siente tan débil que prefiere quedarse sentado, se toca su cabeza y piensa un poco más en lo ocurrido. Se da cuenta que había soñado que su ama lo buscaba pero ella no demostraba preocupación, razón por la que él decidió posar su mano sobre la cabellera rubia de su joven ama.
Fija su vista a sus gafas que se encontraban a lado suyo, ligeramente sonríe y las toma para verlas más de cerca. Alucard por un instante se imagina la sonrisa de aquella adolecente que le regaló esas gafas, ahora toda una hermosa mujer que lo mandaba a distintas misiones.
-Integra…- musita Alucard al imaginarse la silueta de ella, no entendía por qué se sentía tan débil o por qué le generaba un extraño sentimiento en su interior con el simple hecho de verla.
Él sabía perfectamente lo que sentía por ella, solo que lo demostraba con su muy particular forma de ser. Degustaba retarla y hacerla enojar, de proponerle cosas que la sonrojaban o bien, su simple atrevimiento que le costaban golpes o disparos. En esta ocasión se sentía completamente diferente, a pesar de ser un ser demasiado fuerte, en ese momento se sentía alguien completamente frágil.
Había mucho que no sentía esa debilidad tan común en los humanos, pues ellos pueden llorar, reír, vivir y morir; él no podía hacerlo, estaba condenado a la eternidad por sus acciones. Dios lo castigó y nunca le iba a dar el perdón divino.
-Lo que más odio de los humanos es que ellos pueden morir y yo no, ¿Acaso esto que siento es porque podré ser perdonado?- piensa mientras se mira sus manos que fueron manchadas un sin número de veces.
Cuando regresó al mundo real, sentía una extraña emoción al ver de nuevo a Integra… por eso la llamó como su Condesa y se arrodilló en señal de respeto hacía su ama y su… mujer. Ahora no sentía tanta emoción porque lentamente se debilitaba cada día mas, algo que no se daba cuenta por si mismo.
No tardó mucho en quedarse de nuevo dormido, era como si tuviera una fuerte necesidad en cerrar los ojos y no abrirlos de nuevo. Cierra sus ojos y lentamente se transforma en esa materia oscura cuando toma la apariencia de otras identidades.
Integra había llegado tan pronto como podía a la biblioteca, su respiración se hace entrecortada por el gran esfuerzo y observa los libros en las estanterías. Toma un poco de aire y camina hacia ellos, siente un extraño vuelco en su corazón mientras percibe un presentimiento que no la deja tranquila.
Ella toma un libro y comienza a revisarlo de forma detenida, al no encontrar lo que ella deseaba, lo deja y sigue con otro. Busca en varios y ninguno la hace sentir mas tranquila, no fue así hasta que dio con una vieja libreta con cubierta de piel color oscuro. Al observarla se queda extrañada porque nunca la había visto antes ahí (conocía perfectamente lo que había en cada una de las estanterías de la sala), no recordaba que tuviera algo como eso en la biblioteca de su mansión. De esa manera lo abre lentamente y nota que sus páginas estaban muy amarillentas, lo que daba entender que ese objeto tenía varios años de existencia.
La mujer de ojos azulados observa una caligrafía muy bien elaborada dentro de la libreta, se extraña al darse cuenta que no pertenecía a la letra de su difunto padre sino de otra persona.
-Abuelo…-musita al notar el nombre de su abuelo y fundador de la Organización Hellsing, al inicio de las páginas de esa libreta vieja. Sus ojos se abren llenos de sorpresa al darse cuenta que se trataba de un diario escrito por él mismo; parecía tener datos de su propia vida, así como lo que corresponde a su trabajo o bien, sobre la forma en la que derrotó al Rey no-muerto en el pasado.
También había imágenes que parecían ser esquemas dibujados por el mismo abuelo de Integra, tenía que ver con un análisis de todo lo que se hizo para que el arma secreta de la organización, trabajara para ellos.
La nieta de Van Hellsing sabía perfectamente que ese vampiro tan poderoso fue sometido a varios experimentos y otros estudios para que terminara por servir a la familia de quien lo derrotó. Cuando lo supo por primera vez, a palabras de su propio padre, no le dio mucha importancia pero ahora, siente un nudo en la garganta a lo que leía.
El contenido de la libreta era denso, casi explícito y cada palabra que leía para si misma, Integra comienza a sentir una profunda tristeza y, un terrible temor por lo que pudiera pasar en el futuro. Tanto se siente así que deja caer la libreta y cubre su rostro con sus manos, y por sus ojos, salen algunas lágrimas que rápidamente se seca al frotarse sus ojos.
-Alucard,… no,… no quiero que desaparezcas….no de nuevo- dice en voz baja sin dejar de mirar la libreta de su abuelo.
Por primera vez no sabía que hacer, la líder de la Organización Hellsing no tenía idea alguna de cómo evitar que ese ser tan temido que amaba, desapareciera por completo. El diario también se enfocaba al análisis de los poderes, forma de pensamiento y todo aquello que tenía que ver con Alucard. De la misma forma, trataba el tema de las consecuencias que existían en caso de ser liberado del sello cero, donde puede tomar su apariencia de Conde.
Integra se había dado cuenta que el liberar el sello cero, representaba un completo descontrol de los poderes tan grandes de Alucard, es decir, su poder su liberado en su totalidad y el vampiro terminaría por consumirse en ellos. La ama de ese vampiro comienza a entender que la presencia de todas esas almas liberadas y que rodeaban al Conde, terminaron por llevar a su sirviente a un estado donde él mismo no se podía reconocer y eso, lo debilitó para que desapareciera durante la pelea contra MIllenium.
-¿Qué hice para que terminaras así… Alucard?- se pregunta mientras se abraza así misma. También había leído que su vampiro, una vez que fuera liberado del sello cero, sus días estarían contados; el abuelo de Integra así lo había decidido, lo consideraba como una medida de seguridad para la familia.
No puede contener las lágrimas y la mujer llora de nuevo, ahora entendía a la perfección el estado de Alucard: el escapar de ese sitio o dimensión en la que estuvo varios meses, terminó por debilitarlo completo. Su forma de ser tan indiferente y sus ojos vacios de vida, mostraban que ese vampiro no le faltaba mucho por "vivir".
-… ahora entiendo el por que él siempre decía que nada es eterno, ni la propia muerte- dice Integra al fijar su vista hacia la puerta, Seras había aparecido y la miraba con preocupación.
-Ama, ¿está todo bien?- lentamente se acerca a Integra y ella no hace nada, la chica policía la abraza y su ama corresponde al mismo gesto.
Seras prefiere no decir nada, aunque mira la libreta e Integra le pide que lo lea. No pasó mucho cuando la chica entiende perfectamente, el por qué su ama está completamente destrozada, la razón por la que siempre la notaba triste desde el momento que Alucard regresó.
-No quiero que desaparezca,… no quiero que me deje sola- musita la líder de Hellsing, Seras se sorprende al verla en ese estado, no pensó que esa fortaleza de hierro que siempre la caracterizó, ahora se esfumó por completo para que Integra mostrara esa faceta débil y sensible que siempre ocultó por su deber y por su sirviente.
No sabía qué decir la mujer policía, Integra temía por completo de lo que le fuera a pasar a Alucard. La joven vampiresa también teme por eso, le dolería mucho si él desaparece, porque también representaba algo especial para ella.
En ese mismo momento, Seras siente algo extraño y mira a Integra que le preguntaba si estaba bien.
-… es el maestro- musita la mujer policía.
Al escuchar eso, Integra no duda ni un solo segundo en correr hacia la parte subterránea para buscarlo, dentro de su interior yacía el miedo de lo que pudiera pasarle. Llega pronto a esa sala donde descansaba Alucard y siente un ambiente muy tenso, percibía por todos lados el poder del vampiro y al abrir la puerta sus ojos se abren llenos de sorpresa al verlo en un estado lamentable.
La apariencia de Alucard en ese momento, era la misma cuando Integra lo liberó años atrás, y un aura completamente oscura lo rodeaba mientras intenta transformarse de nuevo. Hacía el intento por levantarse pero cae de rodillas, no entendía lo que le pasaba… nota la presencia de Integra y sus ojos se posan en los de ella.
-Integra…
-¡Alucard!- trata de acercarse a él pero el aura es tan fuerte que, le es imposible acercarse a él. Alucard la mira preguntándose qué era lo que realmente le pasaba.
-No te acerques,…es peligroso para ti- musita tratando de levantarse de nuevo.
-… te ordeno que no desaparezcas, no deseo que tú también me dejes sola Alucard,…- dice Integra acercándose de nuevo a él.
Seras llega en ese momento y se sorprende a lo que observa, trata de alejar a Integra de ahí pero ella se niega y hace lo posible por acercarse al vampiro por el que daría todo.
-¡Ama! ¡Es peligroso, puede salir herida!- grita Seras.
-Si Alucard nunca me hizo daño… ¿por qué debería de pasarme algo, ahora?- se pregunta la heredera de la Organización Hellsing.
-Condesa,… no… no deseo verla, herida por mi causa…-musita Alucard.
-¡Conde!... ¿acaso ya olvidó que seré tuya por siempre?- responde Integra- yo te amo Alucard, y no deseo que desaparezcas ¡Quiero estar contigo porque te necesito!
Esas últimas palabras dejan sorprendido a Alucard, nunca imaginó que ella se atreviera a decirlo de esa forma tan abierta y con lágrimas en sus ojos. De esta forma, el vampiro intenta moverse aunque nota que comienza a desaparecer
-Integra...siempre estaré contigo, Condesa… no la quiero dejar porque es... todo para mi.
Integra hace un esfuerzo más, aunque se siente completamente débil ante el poder de Alucard. Cual va siendo la sorpresa para el vampiro que, ella llega hasta a él y alcanza a acariciar su rostro. Las suaves manos de su ama tocan su pálido rostro y él, se pierde en su mirada azulina. Por unos breves instantes la mira como si fuera aquella jovencita que lo liberó en el pasado y le demostró que todavía tenía una pequeña esperanza de ser perdonado por sus pecados.
Ella sin pensarlo lo besa, Alucard abre sus ojos ante tal acción pero no niega tal gesto y la abraza como pidiendo al nefasto destino que no lo alejen de ella. Integra se separa un poco y lo mira a los ojos.
-Libera las almas, libérate de cada una de ellas…pero no me dejes- eran las palabras de una Integra que anhelaba tenerlo cerca toda su vida. Alucard acaricia un mechón su cabello rubio como el oro.
El vampiro siente que no le queda mucho y acerca sus labios al oído de su ama para decirle algo que le había propuesto tiempo atrás.
-Tu abuelo siempre me usó y ahora que no soy útil, estoy desapareciendo, por mi Condesa haría lo que sea para no morir de verdad, su sangre virgen es el único remedio para evitar mi desgracia.
Eso último deja a Integra sin palabras, en ese momento entiende por completo la razón por la que Alucard le llegó a hacer esa propuesta. El vampiro siempre supo que el abuelo de su ama experimentó con él de tal manera que, cuando fuera liberado con el sello cero, terminara por consumirse él mismo debido a su poder.
-Alucard…dice la chica mientras lo mira a los ojos-… quiero ser tuya por siempre, toma mi sangre y libera todas las almas que te rodean.
Para eso, toda la sala estaba completamente rodeada del aura oscura de Alucard; Seras está completamente paralizada a lo que estaba viendo, siente la presencia de todas esas almas que su amo consumió a lo largo de su existencia como vampiro, lo que le genera escalofríos.
Alucard al escuchar las palabras de Integra, sonríe por primera vez sin esa ironía y sarcasmo que siempre lo caracterizó. Se trataba de una sonrisa que iluminaba su oscuro ser y toma el mentón con delicadeza de Integra para besarla una vez más, ella solo cierra sus ojos.
-La amo…-dice Alucard en su oído para después acercar sus labios al cuello de Integra y probar ese carmín virgen que siempre le fue negado.
En ese momento, la sala comienza a destruirse porque ya no soportaba el poder del aura, y Seras no tiene otra opción más que escapar de ahí. Antes de salir, mira hacia atrás y nota el momento en que Alucard muerde el delicado cuello de su ama para que después, ambos fueran envueltos por el aura del vampiro. La mujer policía sale del lugar, y observa como una parte de la mansión se destruye por completo.
-…todo acabó…- dice Seras mirando la mansión, se queda pensando en lo que pasó con su maestro y con Integra.
-.-.-.-.-.-.-
El tiempo había pasado y todo parecía mas tranquilo de lo acostumbrado. El trabajo de la Organización Hellsing había terminado por el día de hoy, todos se retiran y la mansión queda en completa tranquilidad.
Integra sale a tomar un poco de aire en el jardín, había sido una jornada pesada porque tuvo que arreglar asuntos enviados por la propia Reina. Camina por el lugar y mira que en una banca estaba cierto vampiro que no la dejaba de observar.
-Conde, pensé no verlo por aquí…-dice ella sin acercarse al vampiro.
-Degusto por verla siempre de cerca… Condesa.
Eso hace sonreír a Integra y termina por sentarse a su lado. Alucard toma una de sus manos y la besa con suma delicadeza, como si se tratara de una fina porcelana.
-Fue muy arriesgada tu decisión Integra, ¿realmente no te arrepientes?- comenta Alucard en un tono de reto.
-No, si ese fue el precio de salvarte… lo acepto con todo gusto- responde ella sin alterarse ante la insinuación del vampiro.
Ambos se miran por unos instantes hasta que Alucard acaricia su rostro y ella toma su mano con las suyas, mira el cielo oscuro aunque el vampiro se levanta y queda enfrente de su mujer. Integra lo mira con curiosidad y más, porque éste se arrodilla ante ella.
-Condesa, hasta el fin de los tiempos…estaremos juntos, ahora nadie podrá alejarnos, ni Dios.
-… nunca pasará eso Conde, por el simple hecho de que soy tuya por siempre.
Y ella simplemente se acerca a él y lo besa, para después mirar el cielo y pensar que por fin, había llegado la paz en la mansión de la Organización Hellsing,... hasta el fin de los tiempos.
FIN
-.-.-.-.-.-.-.-
Hola a todos!, …. Después de un tiempecito de ausencia, ustedes terminaron por convencerme de hacer una continuación sobre la historia. Jejejejejeje, pues si me costó trabajo escribirla porque realmente había concluido "Tuya por siempre" pero veo que por ustedes y tras leerla de nuevo, era interesante hacer una continuación de la misma.
Algunas dirán que Alucard se portó frio pero… por más que trato, XD no me puedo imaginar a un Alucard todo meloso sino, sensual, apasionado, ejem… todo un perfecto caballero aristócrata (al menos para este fic). Es por eso que mantiene esa "formalidad". En el caso de Integra, pues pienso que era a ella quien debía ser más abierta, luego de la primera parte, creo que era necesario que fuera la líder de Hellsing quien dijera lo que realmente siente hacia el vampiro.
No se ustedes pero pienso que el final de esta historia sigue abierto, jejejeje pero me gusta que ustedes se queden con la curiosidad de algunas cosillas que dejo ahí, sin responder o darles fin.
Creo que ahora si doy por terminado este fic, en un inicio iba a ser de varios capítulos pero luego opté por hacer un capitulo largo que englobara el resto de la historia. Pienso que como quedó estuvo bien porque solo estoy presentando una sola situación. Me gustaría saber sus opiniones en sus reviews!
Bueno, a pesar que termino con esta historia, no diré que me iré por siempre y eso… no, no, no, pienso escribir una nueva historia en la sección de Hellsing. Adelanto que tratará sobre los primeros 10 años de convivencia entre Integra y Alucard, es decir, mi visión de lo que pasó desde que Integra libera a Alucard, hasta que éste es mandado a esa misión en la que se topa con Seras (momento en el que inicia la historia de Kouta Hirano). Creo que será una historia más ligera, si tendrá sus momentos de tensión y terror característicos en Hellsing, pero también algo de humor y escenas con visos románticos.
En fin, a todos y todas les agradezco por acercarse a mi historia y enviar sus comentarios. Me gusta saber que les agradó mi historia porque me animo a seguir escribiendo, al menos cuando el tiempo lo permita…jejejeje, nos veremos en el siguiente fic! Espérenlo!
Se despide con cariño,
Bunny Saito
