Disclaimer: Oye Arnold no me pertenece. Soy una pequeña (aunque ya no tanto) niña que se ha visto la serie de chiquita y que aún le gusta oír las historias del abuelo y, por supuesto, observar los delirios de la abuela ;)
Será una serie de drabbles (siete) , basados en las frases de siete canciones de Maná, de la tabla de la comunidad de Livel Journal "Haz música". La tabla de Maná :)
Ésta es la tercera, basada en la frase "Te escribo en un rincón" de la canción de Maná "Hundido en un rincón"
Había que hacer una redacción para la maestra Holls, de algo que los inspirara, que los apasionara y sobre todo, disfrutaran.
No tiene mucha idea sobre qué hacerlo, ya descartó opciones obvias, tales cómo los poemas y cierta persona a la que está dedicado aquel altar en su cuarto. Necesita inspirarse, para eso se dirige al muelle, qué, en aquellos momentos del día, está iluminado por la suave luz del crepúsculo.
Cuándo llega le sorprende enterarse que no es la única que ha tenido esa idea, aquella ocurrencia. Un muchacho de cabellera rubia y cabeza similar a la de un balón se encuentra de espaldas a ella, tachando en su libreta algo de lo que parece no gustarle la forma en que ha quedado.
Por un momento duda si acercarse, si inmiscuirse en aquello o simplemente hacer cómo si nada y volverse a su casa a esperar, hasta que allí no haya más nadie, aguardar hasta que se valla.
Al final no lo hace, algo le dice que tiene que quedarse ahí, justamente ahí.
Su sombra se proyecta sobre la madera del muelle y advierte al chico de su presencia.
Éste se da vuelta, mirándola cómo la otra vez, repitiendo sin pronunciar ¿Qué demonios estás haciendo?
Decide no huir, no otra vez. Se sienta a su lado, con una libreta celeste en la mano y su mp3 guardado en el bolsillo.
-No me mires así- Dice ligeramente incómoda, aunque nunca se lo demostrará a él.
-¿Así cómo?-Cuestiona curioso, mirándola a los ojos.
-Ya sabes, cómo si fuera a saltarte encima y morderte-
- Mantengo lo que dije cuándo éramos niños Helga, creo que en el fondo eres una buena persona, pero que muestras esa capa de chica ruda al exterior tan sólo cómo eso, una máscara.- Argumentó cerrando su libreta.
- Claro, señor filósofo, ahora dígame ¿Por qué cierra su libreta?-
-Porque no se me ocurre nada, no al menos por ahora.- Respondió encogiéndose de hombros.
-Bueno. Dime...¿De qué lo harás?-
-Creo que será de la Ecología, me parece algo muy importante, en especial por cómo están las cosas hoy en día ¿Y Tú?-
-Aún no lo sé.-
-Phoebe me dijo que te gustaba mucho escribir, puedes hacerlo sobre eso.- Aconsejó levantándose de la plataforma de madera y limpiándose los pantalones.
-Como si fuera a hacerlo-Ironizó Helga, sonriéndole ligeramente, para luego preguntarle-¿Ya te vas?-
-Si. Mi abuela me necesita para que la ayude con la cena.- Al ver la mirada un poco incrédula de la muchacha agregó- Piensa que es Acción de gracias y quiere que la ayude a cocinar siete pavos.-
-De acuerdo. Nos vemos-
-Adiós Helga, nos vemos mañana en la escuela. Quiero escuchar ésa redacción sobre la escritura-
Le sonrió ligeramente. Cuándo el chico por fin se fue, susurro para si misma Cómo si fuera a hacerla. Extrajo de su bolso aquel pequeño cuaderno lila, para- inspirada por la conversación anterior y el ocaso- escribir poemas sobre ése niño de cabeza similar a un balón.
Te escribo en un rincón.
Bueno es un poco más alegre, a petición de Seilen :)
Muchas gracias por leer :)
Cualquier comentario con el GO :)
Saludos
