Disclaimer: Oye Arnold no me pertenece. Soy una pequeña (aunque ya no tanto) niña que se ha visto la serie de chiquita y que aún le gusta oír las historias del abuelo y, por supuesto, observar los delirios de la abuela ;)

Será una serie de drabbles (siete) , basados en las frases de siete canciones de Maná, de la tabla de la comunidad de Livel Journal "Haz música". La tabla de Maná :)

Ésta es la cuarta, basada en la frase "Y sus ojos se le llenaron de amaneceres" perteneciente a la canción "El muelle de San Blas."


Estaba ligeramente nerviosa, su redacción no era mala, para nada, pero había algo que la ponía casi histérica. Sentada al lado de Phoebe, se retorcía las manos debajo del banco, mientras la profesora iba llamando para que pasasen a hablar del tema que eligieron, mediante una exposición oral.

Se quedó embelesada escuchando a Arnold, que un poco temeroso, explicaba la importancia de tomar medidas para salvar al planeta tierra de la inmundicia del hombre. Cuándo el chico terminó su presentación, aplausos se hicieron sentir en el aula, él, alegre y animado, se dirigió a su asiento, no sin antes hacer su típico saludo de pulgares con Gerald.

Cuándo fue su turno, se dirigió hacia el centro de la clase, al lado de la mesa de la profesora. Habló de la importancia de la escritura, de los mundos que ésta te habría, de la posibilidad de absorber conocimientos de diferentes culturas o épocas y, principalmente, del gran medio de expresión y desahogo que era escribir, cosa que ella, sabía muy bien. Cuándo finalizó su charla, observó cómo muchos de sus compañeros le aplaudían.

Recorrió las filas para sentarse nuevamente en su banco, una vez allí, suspiró tranquila. Phoebe le palmeaba la espalda, sonriéndole. No pudo evitar dirigir su vista hacia cierta cabeza adornada por una mata de pelo dorado. El dueño de ésta, luego de terminar su conversación con su mejor amigo, se dió vuelta ligeramente y le dió una señal de aprobación con el dedo pulgar.

Ella fingió no haberla visto y entabló conversación con su amiga, la cuál, había hablado de desenmascarar a las personas farsantes y mentirosas, una descripción que a ambas les recordaba mucho a cierto "cantante".

Sonrió feliz, porque si bien no era la novia de su querido Apolo, se estaba convirtiendo en algo más que una molesta compañera de clases.

Helga presagiaba un nuevo amanecer y esperaba que Arnold estuviera a su lado, para contemplarlo con ella.


Y sus ojos se le llenaron de amaneceres


Muchas gracias por leer :)

Bollos de papel con el GO

Saludos :)